Almas

Al día siguiente, domingo, Sev esperó a Sirius y James en la puerta de la Sala de Entrenamiento del Ejército. Llegaron enseguida, con Alice, Frank, Lily y Cecile. De nuevo Valerie y Andrew se habían quedado a cargo del grupo de quinto, así también Deborah quedaba libre para ser instruida por Paul durante esa primera hora que a todos tocaba combatir por grupos formados por los comandantes. Sev se acercó a James tendiéndole la mano.

-¿Qué tal, James?

Él se la estrechó de inmediato.

-Muy bien, tenía muchas ganas de volver a entrenar.

-¿Te ha contado Sirius que hoy debíamos volver a hablar los tres?

-Sí, ya me lo ha dicho.

-¿Te parece bien? Vas a perderte parte del entrenamiento, por grupos rodeados.

-No me importa en absoluto, tengo muchas ganas de seguir charlando.

"Estupendo, pone por delante la relación personal a entrenar con el Ejército. Me lo ganaré, en todos los aspectos. Cuando llegue el momento aceptará mi relación con Lily, renunciará a ella y no nos traicionará por esa razón."

-Vamos entonces cuanto antes donde hablamos la semana pasada, a la sala de reuniones, así perderéis menos tiempo.

Los precedió sin hablarles y leyó a James mientras llegaban hasta allí, descubriendo de qué temas quería hablarle y pensando al mismo tiempo cómo responderle a aquéllos que no le había propuesto ya Sirius en la lista ni se le había ocurrido a él que James podría plantearle. Cuando llegaron a la puerta le preguntó:

-¿Hay algo de lo que quieras hablarme sin que esté Sirius presente?

-No, no tengo secretos para Sirius.

Miró a Sirius un segundo, le echaba una mirada cómplice. Les abrió la puerta y los dejó pasar. "Mira que es bobo, con la de secretos que tiene Sirius para él."

-James, siéntate a la cabecera.

James lo hizo y Sirius a su izquierda, Sev cerró con el hechizo de su invención y se sentó a la derecha de James. Continuó leyéndolo todo ese tiempo. "No sospecha en absoluto que pueda leerlo ni que soy oclumante. Qué bobo es, ya me aburre."

-¿Qué tal has pasado la semana, James?

-Estudiando para los TIMOS, excepto el martes por la tarde, que fui a dar un paseo por el Bosque con Sirius.

"Voy a comenzar despertando su empatía. Y qué fácil va a resultar, conmigo tampoco va a tener secretos, me parece que no voy a necesitar seguir leyéndolo."

-Qué bueno, un paseo por el Bosque, a mí me encanta ir al Bosque pero no he podido hacerlo desde antes de Semana Santa por culpa de todo el trabajo que he tenido, me he perdido la primavera.

-Vaya… lo siento mucho – apenado - Yo no suelo ir salvo de correría, cuando Remus está en fase.

"Ya lo sabía, no voy animarlo a hacerlo. Y voy a sacar el tema de la luna llena, la prueba de fuego de Sirius. Ayer quedamos en que disimularía ante James que ya habíamos hablado de ello."

-Imagino entonces que lo hicisteis para poder charlar sin Pettigrew presente.

-Sí, fue por eso.

-¿Cómo habéis hecho hoy? Remus está en la enfermería, anoche hubo luna.

-Sin problema alguno – respondió Sirius – Peter se ha quedado durmiendo, dormirá hasta la hora del almuerzo cuando lo despertemos. Siempre hace así cuando la luna cae en fin de semana.

-¿Y vosotros dos? Habéis dormido muy poco.

-Estamos acostumbrados - respondió James – Siempre que cae entre semana vamos a clase habiendo pasado la noche en vela.

-Vaya tela… qué sacrificio hacéis por Remus.

-Los que se hacen por los amigos, Sev – le dijo Sirius – Como los muchos que haces tú por los demás. Y no te preocupes, esta vez hemos dormido lo suficiente gracias a ti, Remus nos pasó de tu poción.

Sev miró a Sirius con profundo aprecio. "Perfecto, es un mentiroso excepcional, tan bueno como yo, y de paso ha aprovechado para valorarme delante de James."

-Vaya… Cómo me alegro de que os sirva también a vosotros.

-Una deuda más que tenemos contigo – le dijo James.

-En absoluto, James, no pienses así, todo sea por ayudar a Remus. ¿Quieres hablar de lo que hablasteis entre vosotros dos?

-Ya te lo contó Sirius ayer, ¿no? Sólo si tú tienes que decirme algo al respecto.

"Muy bien, Sirius quitándome trabajo." Le echó una breve mirada de aprecio, Sirius le sonrió.

-Sí que tengo algo que decirte sobre todo eso. No voy a hablarte de cada tema, no recuerdo exactamente todo lo que hablasteis, sólo mi impresión general. Sirius es tu amigo desde hace cinco años, tanto o más que un hermano, no os separáis más que unos pocos días en vacaciones, y por lo poco que te conozco, eres una persona que valora mucho la amistad. Confía en todo cuanto te diga y te aconseje, pues es la persona que mejor te conoce, mejor todavía que tus padres, y te quiere mucho. Si te critica lo hace en privado para no ponerte en evidencia y lo hace por tu bien, para que no te perjudiques a ti mismo y seas mejor persona de lo que eres. Si le hubieras hecho caso y meditado sobre su propia actitud durante todo este año te habrías ahorrado el disgusto que te llevaste cuando me rompisteis el brazo justo antes del follón.

-Tienes toda la razón. Lo siento mucho, Sev.

-No vuelvas a pedirme disculpas a mí, ya lo hiciste la semana pasada, no es necesario. ¿Se las has pedido a Sirius?

-No, no lo he hecho.

-Pues él ha pasado casi el año entero mirando por ti, intentando que maduraras como él lo había hecho sin dejar de comportarse como un buen amigo, lo que ha estado haciendo es muy difícil. Deberías disculparte y también darle las gracias.

James se volvió hacia Sirius y le tendió las manos, éste se las tomó. Mientras hablaban Sev leyó a James. "Está pensando en especial en cómo la ha fastidiado con Lily todos estos años, que no tiene nada que hacer con ella, habiéndome tratado tan mal a mí y a ella, que nunca lo perdonará. Estupendo."

-Lo siento mucho, Canuto, y muchas gracias – dijo James.

-Venga, Cornamenta, no pasa nada… – dijo Sirius, campechano - Me llega con que me hagas caso a partir de ahora. Sabes que sé mucho más que tú de ciertos temas.

-Debería disculparme también con Evans, ¿verdad?

-Sí, quizá sí, pero con el tiempo. Por el momento, déjala en paz, que bastante ha tenido ya. Espera al menos hasta el próximo año, que le dé tiempo a percatarse de que has cambiado de actitud.

Sev, mientras tanto, pensaba. "Estupendo, Sirius no tiene tan mal criterio en cuanto a saber tratar a las mujeres, y así Lily se verá libre de tener que tratar con James al menos lo que queda de curso." Sirius continuaba:

-Hablamos de ello largo y tendido en verano, también con Remus, que la conoce bien. Por el momento céntrate en los exámenes y en entrenar con el Ejército, ya que Sev nos ha dado la oportunidad.

Sev volvió a leer a James mientras tanto. "Va a hacerle caso en cuanto a dejar en paz a Lily, totalmente convencido. Estupendo." A continuación valoró lo que había dicho Sirius. "Muy astuto, comprendiendo que vamos a estar en contacto a través de Remus y aprovechando de nuevo para valorarme. Cuando nos quedemos a solas voy a decirle también que nos podremos ver con él en verano." Sirius concluyó:

-Vamos a seguir, delo contrario nos perderemos la mitad del entrenamiento.

Se soltaron las manos.

-¿Quieres hablar de algún otro tema urgente conmigo, James? – preguntó Sev.

-Sí, de Evans.

-Pregunta lo que quieras.

-¿Es cierto que va a estar segura en verano o lo dijiste para tranquilizarme?

-No, James, es absolutamente cierto, siempre en la medida de lo posible, claro. Dumbledore se ha encargado personalmente de ello. Fue la primera condición que le impuse para colaborar con él. Si tú estás preocupado, imagina yo, que he sido su amigo durante cuatro años y todavía la quiero mucho, como ya te dije el domingo, y si está en peligro es precisamente por mi culpa. Velaré por ella mientras viva.

-No va a poder coger el Expreso.

-No, no va poder.

-Ante Peter se puede disimular, pero no ante nuestras compañeras, y él acabará enterándose también.

-¿Tienen contacto entre ellos en vacaciones?

-No, no lo tienen.

-Entonces Pettigrew no se enterará hasta el próximo año, y Evans siempre puede poner alguna buena excusa. Que ha debido marcharse por Red Flu porque alguien de su familia ha tenido un percance, y a la vuelta en septiembre decir que ha perdido el Expreso, por ejemplo.

-Pero todavía quedarán las vacaciones de Navidad, hasta que podamos expulsar a Peter.

-Bueno, pues quizá en Navidad decida simular que se queda en el castillo, nos queda mucho tiempo hasta entonces para planificar algo. No te preocupes del tema, Dumbledore también está enterado y pensará en ello. ¿Estás más tranquilo?

-Sí, sí que lo estoy.

Mientras hablaban lo había leído a fondo y valorado. "A pesar de todo sigue sin sospechar que estamos juntos, qué bobo es y qué mal la conoce. Piensa que nunca me apreciará porque soy de procedencia humilde y sin apellido, que apenas tengo nada que ofrecerle, un poco lo que pensaba Jack de Lauren. Todo en orden por esa parte entonces, de cualquier modo, volveré a leerlo a fondo mientras combaten y Cecile durante el almuerzo."

-No te inquietes más por ella – y sarcástico - Pienso que su principal preocupación ahora mismo es que tú no vuelvas a molestarla.

Sirius y él se carcajearon, James bajó la vista, sonriendo avergonzado. Luego habló:

-¿Puedo hacerte una pregunta personal?

-Claro, James.

-Tú siempre has estado enamorado de ella, ¿verdad?

-Sí, James, todavía lo estoy, pero hace mucho tiempo que no tenemos contacto.

-¿Has renunciado a ella?

-La esperanza es lo último que se pierde, pero sí, quizá sí que lo haga con el tiempo, ahora tengo otra relación con una chica de mi casa. Lo que deberías hacer tú, buscarte otra novia.

Sirius y él volvieron a carcajearse, James también rio.

-Que te la busque Sirius, que es especialista – continuó Sev.

Volvieron a reír un montón. Todo ese tiempo lo leyó. "Ahora piensa que si sigo enamorado de Lily y trabajándomelo tanto por protegerla me la ganaré antes que él a pesar de todo. Maravilloso, la actitud adecuada para que renuncie a ella sin traicionarnos a ninguno de ambos y que lo acepte cuando salgamos a la luz."

-Vamos, sigue con los temas urgentes, que vais a quedaros sin entrenar, yo también quiero contaros algo que va a llevarme un rato.

-No sé si considerar esto urgente. Al menos sí hablarlo antes de fin de curso.

-Entonces dale.

-Sirius y yo queremos aportar dinero al colegio para el Ejército.

-Muchas gracias, chicos. Me parece estupendo, porque vamos a necesitar mucho material para el próximo año.

-Pensamos en comprar buenas escobas para todos.

-¿Podéis hacerlo con disimulo, para que no se sepa que habéis sido vosotros?

-No se nos ocurrió cómo.

-Yo tampoco lo sé con seguridad, debería consultarle a Dumbledore. Quizá como una aportación al colegio sin que pase por el Ministerio, y que sea el propio colegio quien las compre, poco a poco, no todas de golpe, a medida que se vayan necesitando.

-Comprarlas todas de golpe, directamente a la fábrica, resultaría mucho más económico.

-Desde luego. Pero eso quizá sería arriesgado para vosotros, que se conozca que habéis hecho semejante aportación, dejadme que lo consulte con Dumbledore y os lo digo la próxima semana. Has hecho bien en planteármelo hoy, porque el próximo fin de semana quizá sea el último que tengamos entrenamiento. El sábado después de los exámenes es la final de Quidditch.

-Cierto.

-¿A quién vais a animar?

-¡Yo a Sly, desde luego! – exclamó Sirius.

-¡Choca ésa, Canuto!

Chocaron las manos a través de la mesa.

-¿Y tú, Cornamenta?

-Todavía no lo sé. Habiendo perdido ya, me da igual, la verdad.

-¿Has ganado algún campeonato estos años?

-Desde luego, dos. Los dos últimos.

-¿De qué juegas tú?

-De buscador.

Sev pensó mientras le respondía. "Los de casa me dijeron que yo era mejor buscador que los de Huffle y Gryff, pues ya sé qué partido quiero jugar el próximo año, contra James, lo voy a crujir, otra pequeña revancha. Lo hablaré con Hipólita, estará encantada de cederme su puesto para que me la tome. El jueves cuando vayamos al estanque."

-Vaya… entiendo. Ya estás un poco mayorcito y grandecito para buscador. No vas a ganar más campeonatos lo que te queda de colegio, los vamos a ganar los Sly. Tenemos, según la profesora Wing, la mejor buscadora que ha visto en más de diez años de trayectoria en el colegio.

-Ya, ya lo sé, es excepcional. Nuestro partido contra vosotros apenas duró cinco minutos. A nuestros cazadores no les dio tiempo de marcar ni un solo tanto y a los vuestros apenas dos, y algo parecido pasó en el partido de Slytherin contra Hufflepuff.

-Es decir, que nuestros cazadores también son mejores que los vuestros.

-Eso parece.

Sirius y Sev se carcajearon a gusto, James también rio. Sev continuó:

-Y el partido contra Rave lo perdimos porque a nuestra buscadora la alcanzó una bludger en el brazo izquierdo y no podía manejar bien la escoba.

-Ya, ya lo sé. Y la que tienen ellos no es tan buena, ese partido duró bastante más.

-¡Entonces la final la vamos a ganar los Sly! ¡Si no nos animas vas a llevarte una decepción!

Ahora se carcajearon a gusto los tres.

-Está bien, os animaré a vosotros. Los de casa van a tirarme de la grada abajo.

-Bueno… tampoco te creas. Lo de las casas enemigas se está acabando.

-Yo pienso verlo desde la grada Sly, directamente – dijo Sirius, muy seguro de sí mismo.

-¡Muy bien, Canuto! – muy satisfecho - Lo veremos juntos.

-¿No te molestarán? – le preguntó James, preocupado.

-Cornamenta, a ver si espabilas… – dijo Sirius, vehemente, gesticulando con las manos – Ya te dije el martes que nadie iba a molestarnos, que Sev se había encargado de que nadie lo hiciera, y ayer te conté cómo me recibió toda su escolta, emocionados de conocerme. Son más amigables y abiertos que los de casa. Voy a ver la final con ellos, si quieres te apuntas.

Sev, mientras tanto, pensaba, riendo. "Qué bobo es."

-Valerie es cazadora, Sirius, la capitana del equipo – le dijo Sev.

-Ah, ¿sí? – ilusionado – Nunca me había fijado en ella.

-Pues de aquí a dos semanas podrás hacerlo, si Hipólita, la buscadora, nos deja y el partido dura más de cinco minutos. No le perdáis ojo tampoco a ella.

-¿No podría ir a ver algún entrenamiento? – preguntó Sirius.

-Ve si quieres. Tienen el último el próximo sábado, de cuatro a seis. Yo también iré, seguramente.

-Genial, entonces nos encontramos en la grada Sly, porque el próximo sábado no me toca venir.

Sev leyó a James mientras seguían hablando. "Él no piensa ir, perfecto. Le diré a Sirius que venga Remus también, si quiere."

-Ya te contó Sirius también cómo hemos quedado en hacer para venir a entrenar, ¿no? – le preguntó James.

-Sí, eso ya está hablado. Pasa al siguiente tema urgente que tengas.

-No me queda ninguno.

-Muy bien. ¿Y a ti, Sirius?

-Sí, nuestras dos compañeras y Peter. Decirte que todavía no sospechan nada de los entrenamientos, nos habríamos enterado.

Sev pensó mientras le respondía y lo miraba con aprecio. "Muy bien, Sirius, disimulando ante James que podemos leerlos y que ayer ya me pasaste la lista."

-Estupendo, Canuto, todo va viento en popa. Entonces pasemos a un tema mío. No es que sea urgente, pero me parece adecuado que me conozcáis mejor, ambos. ¿Estáis dispuestos a sacrificar un rato más de entrenamiento? Quizá hasta el descanso, que hoy es más temprano, a las once menos cuarto.

-Yo sí, desde luego – dijo Sirius – Y me parece adecuado que también lo haga James, el próximo fin de semana no vamos a coincidir.

-Bueno, si lo creéis necesario volved los dos, hacedlo el domingo, Remus hará a gusto el sacrificio. Ya lo veré en algún otro momento después de los exámenes, tenemos nuestras propias maneras de comunicarnos, como podréis comprender. ¿Te apetece seguir charlando, James, o tienes mucha ansia por entrenar?

-No, no importa, sigamos charlando – respondió James.

-Muy bien entonces, voy a contaros mi vida.

Lo hizo, de manera parecida a como lo hizo a La Guardia más de tres meses atrás, excepto porque no mencionó a Lily hasta el viaje en Expreso e hizo especial hincapié, a partir de su llegada a Hogwarts, en cuánto habían sufrido ambos por culpa de los Merodeadores. Tampoco les contó que había estado dispuesto a hacerse Mortífago.

Ambos lloraron y se deshicieron en disculpas, Sev les tomó las manos en cuanto comenzaron a hacerlo pero no se ahorró detalles, les recordó en especial todas y cada una de las veces que había acabado en la enfermería porque le habían hecho daño. Lo hizo en todo momento mirándolos a los ojos, en especial a James, que no apartó en ningún momento la mirada de él.

Lo leyó a ratos. "Está profundamente arrepentido, tanto de lo que me ha hecho a mí como a Lily. Está a muerte conmigo y desea sinceramente que algún día llegue a poder estar con ella, aunque sólo sea como amigos, pero ya no le importará en absoluto, incluso se alegrará de que seamos pareja.

Ha decidido retirarse dignamente de nuestro camino, se siente culpable de habernos amargado así la vida y haber contribuido a nuestra separación, y avergonzado por haber hecho el ridículo de esa manera durante tantos años. Estupendo. Hemos solucionado el grave problema que teníamos en dos sesiones." Concluyó:

-Siento haberos dado semejante disgusto, pero me parecía necesario que resolviéramos este asunto cuanto antes. Si se nos quedaba dentro, tanto a mí como a vosotros, nuestra relación nunca sería sana, y debe serlo, el domingo pasado me dijisteis que queríais ser mis amigos para siempre.

-Lo has hecho muy bien, Sev – le dijo James – Lo merecíamos, conocer toda la verdad desde tu punto de vista, hemos sido unos inconscientes. Quizá de pequeños tuvimos disculpa, pero a medida que crecíamos debimos darnos cuenta de cuánto os estábamos haciendo sufrir. ¿Quieres que te dé mi opinión sincera sobre Evans?

-Por supuesto, James.

-Pienso que la mereces mucho más que yo. Si todavía la quieres lucha por recuperarla, yo voy a quitarme de en medio, estoy seguro de que ella también te quiere, no está con nadie. Está esperándote, lleva todo el año haciéndolo.

Por fin Sev lloró también.

-Gracias, James, dame un abrazo.

Se levantaron y se abrazaron muy fuerte, les costó un buen rato calmarse. James le decía:

-Vamos, anímate, has aguantado el tipo contándonos cosas muy graves y te derrumbas cuando te hablo de ella.

-Porque mientras os hablaba de lo mal que lo pasaba en casa y en el colegio me podía la rabia.

-Pues tampoco la has demostrado en absoluto, eres extraordinario.

-He debido aprender a contenerme durante muchos años.

-Ya te digo, desde que eras un niño muy pequeño. Nos merecemos esa revancha que cancelaste, tómatela cuando quieras, nos lo tomaremos con humor.

-No, James, no lo haré. Lo haré de otras maneras, gastándote bromas. Con eso me llega, no voy a ponerte en ridículo delante de nadie.

-No sería peor que el ridículo que he estado haciendo yo mismo. Ahora a ver cómo lo arreglo, me gustaría ganarme a Evans como amiga.

-Con tiempo, paciencia y delicadeza, James, como se hacen bien las cosas. Pídenos consejo a Sirius, a Remus y a mí siempre que lo necesites.

-Qué generoso eres, todavía ofreciéndote a ayudarme.

-Por supuesto, eres su compañero de año y de casa. A ella también la alegrará ganarte como amigo con el tiempo, tener un apoyo más. Y debemos estar todos unidos en los tiempos tan difíciles que se avecinan.

-Vamos, anímate, anda. En verdad estás loco por ella, yo nunca había llorado por ella hasta hoy. La recuperarás, te ayudaremos entre todos.

"Jo… estoy sintiéndome mal por no decirle la verdad. Está siendo tan generoso renunciando a ella por mí. Pero todavía es temprano, si se lo digo ahora quizá le dé rabia que se lo haya ocultado, debemos consolidar la amistad y que llegue a entender por qué lo he hecho."

Continuaron abrazados hasta que Sev se calmó. Cuando se separaron, Sirius ya esperaba a su lado.

-Dame un abrazo también a mí, Sev.

-Claro, Canuto.

Se abrazaron también. "Wooow… cómo abraza, como decía Lily, me siento tan arropado, voy a volver a llorar." Lo hizo, Sirius también.

-Vamos, anímate, valiente. Verás que todo pasa antes de lo que piensas.

-Nos queda toda la guerra por delante, Sirius.

-Pero venceremos, todos juntos, gracias a ti.

-También a vosotros, sois muy generosos.

-Es lo mínimo que podemos hacer, después de todo lo que estás haciendo tú por nosotros. Si hacen falta más cosas aparte de las escobas no tienes más que decírmelo.

"Ya imagina lo de los pensaderos, desde que ayer le dije que teníamos escolta de oclumantes e íbamos a enseñarlo a ocluir."

-Claro, quiero hablar un momento contigo en privado, si a James no le importa.

-Claro que no me importa – dijo James.

-Son las once menos diez, el descanso. A segunda hora toca formar comandos por grupos afines. Pregúntale a Cecile quiénes se están encargando hoy de quinto y que te presenten a todo el grupo para que puedas elegir con quiénes formar comando. Diles que vas de mi parte.

-Estupendo, allá voy.

-Espera, he de abrirte la puerta.

Sev se separó de Sirius y abrió la puerta.

-Nos vemos el próximo sábado – le dijo James.

-Hasta el sábado, James.

James salió y Sev volvió a cerrar, pero ya no con el hechizo. Sirius no se había sentado.

-Abrázame otra vez, anda – le dijo Sirius.

"Qué bien." Volvieron a abrazarse. "Wooow… es el mejor abrazo que me han dado nunca. Ni mi madre, ni Lily, ni ninguna de mis chicas, ni Jack. Quiero pasarme así horas, he de aprender a abrazar así. Ahora entiendo la verdadera razón por la que vuelve locas a las chicas, la pasión, su rasgo principal, vive los sentimientos muy intensamente, algo más en común conmigo. Lily y Lauren se enamorarán perdidamente de él. Espero que sepan ganárselo y él también lo haga de ellas." Sirius esperó a que se calmara para hablar.

-Anda, Sev, háblame de lo que quieras.

-¿No te importa que no estemos frente a frente?

-En absoluto, me encanta dar abrazos.

-Y a mí que lo hagas, abrazas muy bien.

-Ya, ya lo sé, mis chicas siempre me lo dicen.

Rieron. "Ya no va a cortarse de hablar conmigo del tema, ha encontrado un confidente, pues sabe que yo voy a ser discreto."

-No has pensado que el rato que he estado callado estaba leyéndote, ¿verdad?

-No, Sev, no lo he hecho. Pero aunque lo hubieras hecho no me habría importado, no tengo nada que ocultarte. A James sí que lo has leído, ¿verdad?

-Sí. Pero poco, no he tenido mucho tiempo. Y en verdad tampoco habría hecho falta, pues el tema que principalmente me preocupaba ha quedado solucionado.

-Desde luego, lo has hecho muy bien.

-Tú también has contribuido mucho, Sirius, durante todo el año.

-Me alegra mucho haberlo hecho, haberos resarcido un poco de todo el mal que os hice durante cuatro años. Por cierto, vaya mentiroso excepcional eres.

Rieron.

-A mí me lo vas a decir. Tú tampoco te quedas corto, lo has hecho a la perfección – profundamente admirado.

-Gracias, Sev. Viniendo de tu parte lo considero un gran halago.

-Bueno, hablemos, tenemos varios temas pendientes. ¿Qué más se te ha ocurrido que podemos necesitar para el Ejército?

-Pensaderos, para aprender todos Oclumancia.

-Qué despierto eres, Sirius.

-Todo lo contrario que James.

Rieron.

-Ya te diré si necesitamos dinero también para eso. Hay más gente que se ha ofrecido a contribuir.

-Todo lo que haga falta. Hablaremos del tema durante el entrenamiento de Quidditch del sábado.

-De acuerdo, ven con Remus si quieres, él también estará encantado de pasar un rato con los Sly, y así tenéis excusa para que James no se apunte.

-Así lo haremos.

-Después seguramente tengamos entrenamiento mi escolta y yo, podréis quedaros a vernos también. Vale la pena, es espectacular.

-Lo haremos.

-También has adivinado que vamos a estar en contacto a través de Remus en verano.

-¿En serio no me has leído? No se te escapa una.

Rieron a gusto.

-En serio que no.

-Te creo, te creo.

-Pues que sepas que no va a ser sólo a través de Remus. Mi familia Sly está deseando que te unas a nosotros para andar por ahí.

-Buaaah… ¿qué dices? – exclamó Sirius, emocionado.

-Lo que oyes.

-¡Lo vamos a pasar de muerte!

Se carcajearon. "Otro a quien le encanta la fiesta, otro rasgo Sly."

-Escápate siempre que puedas de casa de James.

-Por supuesto, le diré que voy a ver a Remus o a cualquiera de mis mozas. Mentira, porque nunca las veo en verano.

Volvieron a reír.

-Bueno, pues este verano verás a Valerie y a Lily.

-Sobre Lily quería hablarte yo.

-Yo también quería hacerlo. ¿Quién comienza?

-Empiezo yo. Ya no quiero nada con ella.

"Buf… ya lo hicimos echarse atrás por lo de ayer, vaya metedura de pata."

-¿Por qué, Sirius?

-Porque no me parece justo para ti, no pudiendo estar con ella libremente. Nosotros nos tenemos muy a mano en casa y vosotros os veis muy poco y a escondidas. Te sacaría mucha ventaja.

"La misma razón por la que Lauren no quería estar conmigo. Wow…"

-No te preocupes por eso, Sirius. La relación que tengo con Lily es tan intensa, estrecha y prolongada en el tiempo que no se vendrá abajo por eso. Es de por vida.

-Cierto, es de por vida.

-Y como mi vida corre grave peligro, me alegraría mucho saber que Lily no se queda sola si falto yo.

-Vaya… y me has elegido a mí precisamente.

-No lo he hecho yo, lo ha hecho ella, tú mismo me lo dijiste ayer.

-Me parece increíble después de lo que os he hecho sufrir, no la merezco.

-Si te la has ganado es porque sí que la mereces, Sirius.

-Que sepas que ayer cuando te dije que me gustaba mucho te mentí. No es que me guste mucho, sino que estoy enamorado de ella, me he enamorado por primera vez en mi vida.

-Vaya, Sirius… cómo me alegro. Que sepas que no le dije que te gustaba.

-Bueno, bueno… no me creo nada – se carcajeó.

Sev también. "Es imposible mentirle, ya sabe que soy muy buen mentiroso."

-Eres imposible de engañar, eres Sly hasta la médula – admirado.

-Gracias, hombre – satisfecho.

-Estuvimos hablando de ti y llegamos a un acuerdo.

-Dime.

-Comprendimos, por cosas que le dijiste a ella, a mí, y por tu actitud mientras combatíais y yo os miraba, que llevas tus relaciones muy discretamente, y decidimos que nunca va a darme detalles explícitos sobre lo que tengáis. Hemos decidido respetarte en ese aspecto.

-Yo también he pensado sobre ello, Sev, y no me creo en el derecho de que renunciéis a la confianza que tenéis entre vosotros por mí. Podéis contaros sobre mí todo cuanto se os antoje. Mejor si lo hacéis, porque así también me enseñaréis a llevarlo mejor, me queda mucho por aprender sobre esos temas. Y para daros tiempo a que lo hagáis voy a mantenerlo a fuego lento, voy a tomármelo con mucha calma para ganármela de verdad, como has sabido hacerlo tú todos estos años.

-De acuerdo, entonces dejaré a la elección de Lily que me cuente lo que quiera.

-Tú puedes contarle a ella todo cuanto te diga yo, no me importa que lo sepa. Y mi actitud de ayer no se debió a que estuvieras presente. Por encima del sentimiento romántico que pueda tener por ella prima la admiración y respeto que os tengo a ambos.

-Ella echó de menos que la miraras durante el almuerzo.

-No lo hice por eso mismo que te digo. No quiero que me malinterprete, estaba pensando en todo esto que estoy diciéndote ahora. Además, ibais a veros a continuación, no quise inmiscuirme.

-Vaya…

-¿Estuvisteis a gusto ayer?

-Mucho, muchísimo.

-No sabes cómo me alegro. ¿Vais a volver a veros de aquí a final de curso?

-Después de los exámenes seguro, y quizá algún día de tantos que tenemos libres en medio de los mismos.

-Si necesitáis mi ayuda no tienes más que pedírmela, directamente o a través de Remus.

-Gracias, Sirius. También hemos decidido que será ella quien te enseñe Oclumancia a la vuelta en septiembre.

-Vaya…

-¿Quieres hablar de algo más?

-No, yo no.

-Yo tampoco, qué pena. Pasaría horas abrazándote.

-Y yo a ti, tú también abrazas muy bien.

-Acabo de aprender de ti.

-Cómo me alegro de haber podido enseñarte algo.

Rieron, se separaron y quedaron tomados por los brazos mirándose a los ojos.

-Qué mirada más profunda tienes, Sev, tan profunda como tu alma. Tú también eres irresistible.

-Y tú, Sirius, tienes unas miradas alucinantes, muy expresivas.

-Los ojos, el espejo del alma. También pasaría horas mirándote.

-Y yo a ti.

-Qué pena que no podamos abrazarnos y mirarnos al mismo tiempo.

Rieron. "Estoy enamorado de él y él de mí. Nos adoramos."

-Pues sí, una pena.

-¿Hoy tampoco luchas contra mí?

-No, Sirius. Todavía no he tenido tiempo de probar a combatir rodeado y ayer se lo prometí a cuatro de mis comandantes, formar comando con ellos. Únete al comando que haya formado James, así estáis juntos. Te prometo que el próximo domingo, si puedo, lucharé contra ti.

-Está bien, Sev, no te preocupes.

-Jo… ahora me da mucha pena.

-Vamos, no te pongas a llorar otra vez. Salgamos y disfrutemos.

Salieron y cada uno fue con su comando, lucharon y disfrutaron. Cuando terminó el entrenamiento se buscaron para darse otro abrazo.