Este fic participa en la actividad extra de junio de la Copa de la Casas 2019/20 del foro la Noble y Ancestral Casa de los Black. El fic debía tratar sobre un sitio o un personaje al que le pasase algo importante en junio. Yo elegí el Departamento de Misterios (por la batalla) y como protagonista a Emmeline Vance (que en mi headcanon, es inefable).
Millones de gracias a Nea Poulain por el beteo.
El día después
Emmeline compuso su mejor mueca de desconcierto cuando entró al Departamento de Misterios. El espacio que solía estar en silencio, estaba a rebosar de funcionarios del Ministerio que iban de un lado para otro sin saber muy bien qué hacer. Emmeline casi podía escuchar el miedo mezclado con sus pensamientos. Voldemort había vuelto y el Ministerio había sido el último en enterarse. Para variar.
No tuvo que fingir su enfado y tampoco quiso disimularlo. Hoy más que nunca necesitaba un sitio donde todo se volviese relativo, donde pudiese pensar.
—Quiero a toda esta gente fuera —masculló cuando se acercó lo suficiente a Alastor. Estaba en una esquina, contemplando la escena y dando órdenes al resto de aurores.
—Buenos días, Vance —contestó él sin mirarla.
La última vez que lo había visto había sido la noche anterior cuando se había presentado en el umbral de su puerta pidiéndole que sustituyese a Kingsley durante la noche. No le había dado más explicación. Los periódicos le habían dicho el resto y solo su pequeño apartamento había sido testigo de su impotencia.
—No soporto la incompetencia —dijo Emmeline mientras trataba de no mirar como los aurores entraban en las cámaras donde había experimentos que se podían estropear con solo mirarlos.
—Pues trabajas en un mal sitio, entonces —dijo Alastor—. Puedo sacarlos de aquí en media hora, pero el ministro quiere un informe.
Emmeline enarcó una ceja.
Las horas de Fudge como Ministro de Magia estaban contadas. Todos lo sabían. Pero había hecho más daño del que se podía llegar a reparar. Trató de no pensar en Black, en su ansia de libertad y en sus bromas pesadas. No se merecía morir, pero, al fin y al cabo, poca gente lo merecía.
—En vez de poner sus manazas sobre mis experimentos, alguien debería empezar a preguntarse cómo entraron unos adolescentes en el Ministerio en plena noche sin ser detectados —dijo Emmeline.
—Y no solo unos adolescentes —dijo Alastor.
—¿Al menos conseguisteis algo?
—Hay unos cuantos mortífagos que se van a pudrir en Azkaban.
—No me refiero a eso.
—Se rompió.
Emmeline bufó. Se quedaron en silencio contemplando la sala. No necesitaron hablar para saber que estaban pensando en lo mismo. La guerra. Las muertes, el dolor, el miedo. Todo había vuelto y no estaban preparados para ello, pero, al fin y al cabo, nunca lo habían estado.
Nota de autora: adoro a Emmeline y realmente creo que la batalla del Departamento fue un punto de inflexión para los que ya habían vivido una guerra contra Voldemort y bueno, ella fue de las pocas que sobrevivió de la Orden del Fenix original. Y además, creo que nadie está preparado para una guerra, aunque lleve entrenándose años y creo que las personas que mejor saben esto son las que ya han vivido una.
Espero que os haya gustado tanto leerlo como a mi escribirlo :3
