Capítulo 25

Una vez más, Lily no podía dormir, aunque eso se suponía que era parte de la maternidad Lily siempre se había imaginado que sería por el llanto del bebé y tiempos irregulares de comida, no porque la infelicidad de tu hijo se volvía la tuya y te volviera loca. Y así fue como se encontró deambulando por los corredores de la mansión, rodeada de viejos recuerdos y nuevas preocupaciones.

Al amanecer se dirigió lentamente al comedor, esperando que los elfos domésticos hubiesen al menos preparado café, sólo para darse cuenta que no había sido la única con esa idea.

Hermione estaba sentada a un extremo de la mesa, una taza de té medio vacía y un plato con migajas a su lado, su nariz enterrada en un libro. Lily lo miró sospechosa, pero con satisfacción se dio cuenta que Hermione había seguido su consejo. Estaba leyendo "El viento en los sauces".

Pero la verdadera sorpresa la esperaba al otro lado de la mesa.

Draco y Neville, tomando una taza de café, hablando.

Los ojos de Neville viajaron hacia ella antes de que hubiese entrado por completo a la habitación, pero tan pronto como la clasificó como "no amenaza", su completa atención regresó a la conversación. Draco la miró considerablemente después y le sonrió, no obstante, él también estaba absorto en su conversación. Y así fue como Lily tomó su jugo de mañana y un plato con un pan tostado y huevos revueltos calladamente y se unió a Hermione en el otro lado de la mesa. Lo suficientemente cerca para escuchar a los chicos pero lo suficientemente lejos para no irrumpir.

-No puedo recordar un momento en que no fuéramos amigos Neville, tú y yo, -Draco estaba diciendo, su voz honesta y clara en la única manera en que Draco podía hacerlo-. Tuvimos nuestros problemas, yo estaba extremadamente celoso de "El-Niño-Que-Vivió"… y era un mocoso celoso en general, creo. Pero lo superamos, gracias a que tú eras muy paciente y bueno para tu propio bien, en serio Neville…

Neville se crispó un poco, sin embargo, no lucía incómodo como ayer. Parecía conmovido por ese lado del relato de su amistad con Draco y su manera de escuchar era extrañamente comprensiva, como si pudiera verlo suceder, aunque no hubiese sido parte de la historia.

-Bueno, -Draco continúo, más tranquilo. -Cuando tú… el otro Neville murió, yo… Sirius llevó su cuerpo a la arena del torneo, y estaba llorando mucho… Sirius llorando, nunca lo había visto sin reír, de verdad, y ahí estaba abrazándolo, llorando a mares…

-Sí, -Neville dijo tan serio como Draco, su voz dolorosamente constricted. -Lo sé.

De alguna manera lo sabía, y Lily se preguntó cómo esa escena había sido en su dimensión. Quién había sido asesinado esa noche, quién había llorado hasta no poder más.

-Eso cambió cosas, -Draco dijo. -Me hizo ver cosas, te extrañaba… a él, muchísimo, pero también comencé a entender cuán afortunado había sido, estando a salvo, siendo amado, teniendo a Neville. No mucha gente llega a tener amigos así.

Sonrió a Neville, y sin preguntar, rellenó su taza con café humeante. Parecían sorprendentemente cercanos, considerando que se habían conocido un día antes y que su relación había comenzado bastante violentamente.

-Han hablado por horas, -Hermione comentó quedamente, sin siquiera levantar la vista del libro. Lily no estaba sorprendida, no había mucho que pasara desapercibido para Hermione. -No creo que hayan dormido.

-¿dormiste? -Lily preguntó y aunque Hermione no estaba sonriendo, la mirada que le lanzó a Lily no era completamente negativa tampoco.

-Después de que lidié con un desastre emocional llamado Harry, sí, lo hice.

-¿Cómo está él?

Justo como la vez anterior, en la biblioteca de Hogwarts, Hermione se encontró con los ojos de Lily por un largo, tenso momento, como si de nuevo fuese una prueba no anunciada.

Belatedly, Lily se dio cuenta de que le preguntó a la persona más protectora y reservada que había conocido (¡y eso que estaba casada con Remus!) información sobre la psique de su mejor amigo. Una semana atrás, Hermione habría ignorado la pregunta. Tres días atrás, le habría espetado una cortante respuesta.

Hoy, respondió.

-Abrumado, y en duelo, enojado y avergonzado por la manera en que te trató. Probablemente tratará de disculparse de alguna horriblemente torpe manera.

-Yo debería ser la que se disculpe, -Lily dijo por lo bajo.

Le tomó un largo momento de dolor y rechazo y rabia pura el entender lo que Harry había dicho y por qué lo había dicho. Luego, la implicación de sus palabras se asentó junto con la culpa que había visto en sus ojos, y ella se horrorizó por lo que él cargaba consigo. Explicaba mucho, en verdad.

-No pretendía poner el dedo en la llaga.

Hermione se encogió de hombros.

-Con Harry no hay muchos lugares donde no encuentres heridas, -dijo despreocupada -. Pero no importa, le gusta más poner el dedo en ellas de lo que le molesta el dolor.

Se encogió de hombros de nuevo, y luego agregó con un tono que hacía muy claro lo poco que lo había perdonado por el incidente de la cueva.

-A veces no creo que le importe en lo absoluto.

Lily decidió que lo dejaría pasar por el momento.

-No me di cuenta que se sentía culpable de la muerte de sus padres, -dijo en su lugar.

Hermione bufó.

-¿Has conocido a Harry? Se siente culpable de todo, -dijo, y de pronto se puso seria. -Pero la muerte de su madre fue la primera, y a parte de Sirius, fue la única que nunca superó de verdad. No es algo que puedas cambiar, Lily.

Conmovida y sorprendida por la amabilidad, Lily asintió y se concentró en su desayuno.

Los chicos en el otro lado de la mesa habían estado callados, probablemente escuchándolas como ellas lo hicieron momentos antes, pero ahora que los ojos de Hermione volvieron a su libro, siguieron el hilo de su conversación sin dificultad.

-¿Y cómo fue que llegaste a medicina? -Neville preguntó, genuinamente interesado, la taza en sus manos un pensamiento distante. -Supongo que no es una carrera usual para un Malfoy.

Draco bufó.

-Supongo que no, -concordó -. Pero… necesitaba hacer algo útil, ¿sabes? Y no quería pelear, soy un poco cobarde para ser honesto, debiste de haberme visto en los entrenamientos de la Orden.

Él rio, divertido de sí mismo, incluyendo a Neville en el proceso.

-Mi padre es un gran contribuyente a San Mungo y después de la muerte de Neville comencé a ir con él. Las cosas que vi… tantas vidas que habían sido arruinadas por la guerra, y nunca había suficiente gente para ayudar. Así que supongo que fue por eso.

-Lo sé, -Neville dijo de nuevo.

Se movió en su silla inquieto, elevando sus manos a su taza, luego cambiando de dirección hacia el mantel de la mesa, pasando sus manos sobre la exquisita fábrica indeciso antes de continuar hablando con una voz extrañamente ronca.

-En mi dimensión, -le dijo a Draco. -Mis padres también fueron atacados, pero no murieron.

Lily podía sentir a Hermione tensarse a su lado, pero ella no necesitaba esa señal para saber la importancia de momento. La cara de Neville lo decía todo por sí sola.

-Los torturaron con la maldición cruciatus hasta que se volvieron locos. Ellos se quedaron en estadía permanente en un ala en San Mungo hasta que Voldemort atacó y mató a todos ahí. Yo nunca… los conocí, y de cierta forma, ellos nunca me conocieron. Pero extraño visitarlos, extraño los pequeños regalos que mamá me daba, aunque ella probablemente no sabía quién era. Yo sólo… los extraño.

Su voz era desinteresado, calmada y firme, y aun así, añoranza se demarraba en cada palabra.

Draco estuvo callado por un tiempo.

-Mi Neville, -dijo. -Él… nosotros teníamos un ritual, cada Halloween visitábamos la tumba de los padres de Neville y bueno, yo me mantenía al margen, vigilándolo de lejos, pero él se sentaba ahí por horas, diciéndoles todo lo que había pasado durante el año. A veces bebíamos cervezas de mantequilla en su honor. Parecía hacerle bien.

Él dudó un momento.

-Podría llevarte ahí, si quieres. Digo, tal vez no es tu estilo, pero él encontró consuelo ahí así que...

Neville sonrió, y sus manos, aun reposadas en el mantel, se relajaron.

-No sé si habrá tiempo para eso, -respondió con cuidado. -Pero gracias, Draco.

Draco abrió la boca, pero su respuesta fue interrumpida por el sonido de puertas abriéndose y pies cruzando el corredor. Sabiendo lo que vendría, Lily rodó los ojos hacia Draco, quien le sonrió. Luego la puerta del comedor fue abierta y ahí estaba Sirius, viéndolos a todos.

-¡Regalos! -Gritó todavía en sus pijamas, sonriendo como desquiciado, y con su pelo apuntando en todas direcciones lo acentuaban. -Lily, Draco, Neville, Hermione, ¡regalos! ¡Vamos, es Navidad!

Hermione lucía más que escéptica, pero Neville miró a Sirius por primera vez despreocupado y le sonrió ampliamente.

-Vamos, Sirius. -Respondió, lo que hizo que los ojos de Sirius se ampliaran con sorpresa. -¿Draco?

-Ciertamente. -Draco concordó y juntos, los tres hombres salieron presurosos de la habitación, dejando a Lily y Hermione sin ninguna otra opción más que seguirlos.


Como lo esperaba, Lucius y Narcissa ya estaban esperándolos en la sala principal. Lily sospechó que Narcissa había instruido a sus elfos años antes de informarle el momento en que Sirius se despertara para que así los encontraran preparados y presentables cuando él irrumpiera en sus cuartos en la mañana. Severus y Remus ya estaban ahí también, el primero todavía estaba con los ojos pegados, apenas registrando lo que pasaba alrededor, el segundo la saludó con una pequeña, privada sonrisa que Lily regresó felizmente.

Luna bailaba alrededor del cuarto en pijamas que tenían pinos de navidad voladores, cuyas ramas rotaban sobre su eje de manera alarmante.

Únicamente faltaba Harry.

El cuerpo de Neville pasó de relajado a tenso en menos de un segundo, un hecho que hizo que Draco lo mirara sorprendido y que Hermione suspirara irritada.

-Está en la cocina, -explicó. -Acosando a cierto elfo doméstico, lo dejé allá hace una hora, él está bien Neville.

Pero Neville no se convenció tan fácilmente.

-Es Navidad, -dijo en su calma y segura voz. -Él debería estar aquí.

Hermione suspiró de nuevo.

-Ninguna de las cosas que desea está en este cuarto, Neville. -Dijo aburrida. -No hay razón para que esté aquí.

-Nosotros estamos en este lugar, -Neville objetó. -Él debería estar aquí, iré por él.

Sin decir otra palabra se fue con Luna saltando detrás de él.

-¿Qué fue eso?- Draco preguntó en el repentino silencio, sin perturbarse en lo absoluto por la mirada furibunda que le lanzó Hermione.

-Malfoy, ¿por qué no te…? -Ella comenzó una oración que probablemente sería tan dura como Hermione pudiera, pero luego su boca se cerró abruptamente, dio un paso hacia atrás y parpadeó dos veces.

Confundida, Lily miró a Severus, quien desvió sus ojos hacia Lucius, Narcisa y Draco, que estaban al otro lado del cuarto.

Y Lily entendió. Por primera vez desde que ella llegó a este mundo, Hermione estaba en un cuarto con los Malfoy, sin ninguno de sus amigos presente.

Sin ser consciente de ello, Lily caminó hacia Lucius y se interpuso entre él y Hermione. Vio que Severus se paró a un lado de la chica, tan cerca que su brazo estaba tocando el de ella mientras al mismo tiempo, la suave y calma voz de Remus cortó la repentina tensión.

-¿Por qué no comienzas a abrir tus regalos, Draco? -Propuso. -Los otros regresarán en un minuto, pero creo que podemos comenzar sin ellos considerando que es Navidad, ¿qué opinas?

Los ojos de Draco viajaron donde Hermione estaba parada muy, muy erguida y quieta. Miró a Remus y luego a Lily y asintió. Había tristeza en sus ojos, un entendimiento que estaba incompleto y aun así lleno de dolor. Por un breve momento, él lucía como el hombre que podría llegar a ser.

Luego el buen ánimo y humor volvieron a su rostro y comenzó a demandar sus reglaos en un volumen que era lo suficientemente alto para cubrir el silbido que producía la respiración de Hermione. Lily miró a Narcissa y vio el fiero orgullo por su hijo en su bello rostro. Lucius no dejaba entrever ninguna emoción, pero se había recargado en su silla, cruzado sus piernas y entrelazado sus dedos como para demostrar muy claramente que no se pondría de pie o tomaría su varita de la nada. Para Lucius, eso era similar a una admisión de culpa.

Con la ayuda de Sirius, Draco mantuvo el ánimo lo más ligero posible hasta que Neville entró de nuevo con Luna y a un reacio Harry, menos de diez minutos después. La primera mira de Neville fue hacia Hermione y él no pudo ocultar del todo su alivio cuando la encontró sentada calmadamente a lado de Severus.

-Lo siento, -dijo a todos en general, pero estaba destinado para ella. -No debí haberme ido tan de repente.

-Está bien, -Hermione respondió quedamente, pero Harry estaba pálido, círculos negros debajo de sus ojos y sin mirar a Lily, pasó junto a Neville con una expresión severa.

-Nada está bien, -él protestó cabizbajo y se dejó caer en el suelo en una esquina del cuarto cual niño pequeño. -Dobby está usando un mandil y está enamorado de los Malfoy, no me darán mi suéter y este lugar era menos tenebroso después de que lo incendiamos.

Un silenció incómodo llenó la habitación. Narcissa arqueó una ceja.

-Encantador, -comentó.

A pesar de su continuo fastidio hacia Harry, Hermione se erizó, obviamente lista para defenderlo. Pero Neville le ganó.

-Draco me dice que me pasé la mayoría de mis vacaciones de Navidad y verano aquí, Harry, -dijo por lo bajo. -Parece que esta Mansión era la Madriguera del otro Neville. Así que esto es como recibir un suéter, sólo que no para nosotros.

Esto no tenía sentido para Lily y juzgando por las miradas confundidas alrededor, para nadie más- Pero ciertamente lo tenía para Harry, sus hombros cayeron.

-Una Madriguera podrida, Neville, -dijo hoscamente, sin levantar la vista. -Ni siquiera hay un ghoul en el ático.

-Pero hay retratos familiares, -Luna intervino. -Y viejos retenedores, y elfos domésticos felices, y fantasmas en los calabozos, y ni siquiera son recientes Harry.

Harry se deprimió aún más.

-Adelante, -les malhumorado. – Regalos y cucharas de azúcar, ¡yeeey!

Los viajeros se acercaron mientras Harry se quedaba viendo al árbol de Navidad, la pared y a todos con resentimiento. Se rehusaba a abrir sus regalos debido a la ausencia del misterioso suéter, pero los otros viajeros sí los aceptaron, con cuidado, como si no estuvieran seguros que los paquetes envueltos fueran a explotar en sus caras.

No habían preparado regalos y no se disculparon por ellos, pero no rechazaron los artilugios y el útil equipo que Lily y los otros habían obtenido para ellos, y Lily consideraba esto como una victoria.

Cómo han cambiado mis estándares, pensó distraídamente mientras veía a Neville probarse la nueva funda para varita que Sirius había escogido para él. Una semana antes, ella se habría sentido insultada por la displicente recepción de sus regalos. Hoy veía la presencia de los cuatro como algo por lo cual estar agradecida.

Después de todo, había mucho que no sabía hace una semana, tanto que todavía no entendía a esos cuatro y su manera de interactuar con otras personas.

Tienes que considerar los límites de cada paciente, un sanador le dijo una vez, y desde ese punto de vista, los cuatro trataban de integrarse tanto como podían y cada momento en esa casa con todos ellos conllevaba un esfuerzo.

Una vez más sus ojos se deslizaron por ellos, posándose un momento en Luna, quien se ponía el collar hecho de cuentas coloridas que Remus había encontrado para ella, en Hermione, quien abrazaba el grueso, lanudo par de calcetines que Albus envió para cada uno con una extrañamente devastada expresión en su rostro, en Harry, que evitaba su mirada con hosca determinación, y en Neville, quien miraba cautelosamente a sus amigos mientras sostenía una conversación de hierbas medicinales con Draco.

Recordó la primera vez que los vio en la oficina de Albus, el pavor de Hermione ante la situación y la loca, nerviosa energía de Harry; y se dio cuenta de que, en efecto, habían progresado mucho.


Cuando los regalos fueron desenvueltos y propiamente admirados, Narcissa pidió chocolate caliente y lo distribuyeron entre todos. (Harry rechazó su taza, por supuesto, y Hermione hizo un no-tan-sutil encantamiento de detección sobre el suyo.)

-Sobre el baile de esta noche, -Narcisa les informó a los cuatro huéspedes fríamente. -Me tomé la libertad de prepararles una variedad de ropas en sus tallas, ya que asumo que ropa de gala no está dentro del equipo de un fugitivo. ¿Saben los encantamientos de sastrería más comunes?

Hermione asintió bruscamente.

-Gracias, pero no era necesario, -dijo, tan fríamente como Narcisa. -Pudiéramos haber transfigurado algo.

-¡No! -Luna protestó desde el otro lado de la mesa, sorprendentemente fuerte y determinada. -¡No, no, no Hermione! Esta noche seré una princesa, y bailaremos, ¿cierto Neville?

Neville no lucía tan feliz sobre esta revelación, pero sus ojos y voz eran cálidos cuando respondió.

-Por supuesto, Luna.

Los labios de Narcissa se crisparon.

-Entonces te enviaré a mi elfo doméstico personal, querida niña. -Ofreció. -Es una excelente estilista.

-¿Puede hacer que mi cabello luzca como un nido de Nargles? -Luna preguntó seriamente. -Con alas y garras y patas de pollo?

Narcissa parecía ligeramente perturbada por esa imagen mental, juzgando por la manera en que movió su nariz, pero recuperó su compostura de inmediato.

-Estoy muy segura de que podrá, -replicó igual de seria, y fue recompensada con una de las lentas, dulces sonrisas que Lily sólo había visto pocas veces y que transformaban a Luna en una belleza.

Con cuidado, la chica se desenredó del papel de envoltura, lanudos calcetines y Neville, y caminó hacia los tres Malfoys. Con un aire ceremonioso, una gravedad que no se veía reducida por los árboles de Navidad voladores en sus pijamas. Primero abrazó a Draco, luego a Narcissa y, después de un pequeño momento de duda, a Lucius.

-Gracias, -dijo solemnemente, sus ojos azules muy abiertos y extrañamente sabios. -Los perdono. No son horribles en lo absoluto, ¡y sus alfombras son exquisitas!


Hola a todos,

Disculpen por la tardanza :c Muchas cosas pasaron por mi vida, incluyendo mi graduación de la universidad y mi primer trabajo... en una planta por lo que no tuve cuarentena hasta hace poco.

Espero este capítulo les suba los ánimos un poco en estos tiempos y que se mantengan sanos y a salvo :)

Muchas gracias a Fio Gonzalez, Nicte 1907, Ana Luisa, Fran Ktrin Black, Ryogana, Aid4, Coati-chanchanCHAAAN y al "Guest" por comentar el capítulo anterior.

Quedan 7 capítulos de este maravilloso fic que hace mucho tiempo dije "más gente lo debe conocer". Estamos cerca del final :o

¡Los quiero mucho! ¡Cuídense!