Un Adrien serio, molesto y con ganas de pegarle a alguien, miraba a la chica que se encontraba enfrente de él en el despacho de su padre. Adrien no tenía un despacho como tal para mantener conversaciones con sus empleados, socios y distribuidores, solía usar la sala de reuniones de la empresa, pero esa mañana su padre se había apoderado de ella, así que Adrien se había colado en el despacho de su padre para mantener una charla con la diseñadora principal de la marca de su padre.

—¿A ti qué mosca te ha picado?

Marinette no entendía porque su jefe la había llamado al despacho de su otro jefe. Acababa de llegar para empezar su jornada laboral cuando Adrien le había indicado muy enfadado y de muy malas formas que se dirigiera al despacho de Gabriel. ¿Qué pasaba? ¿Había ocurrido algo o ella había hecho algo?

¿La razón de que el portador del Miraculous del gato estuviera tan enfadado? Celos. Pero, ¿por qué tenía Adrien celos? Pues nuestro querido gatito, pensando que como todas las noches podría ir a que Marinette le ayudase con esa farsa de conquistar a la chica que le gusta y que no tiene posibilidades, se dirigió a la nueva casa de la chica, para encontrarse a esta pasándolo genial mientras su más efímero rival, ¡se acostaba con ella!

Adrien dio un golpe al pensar en como había visto a Marinette en los brazos de Luka. Sabía que no debía ponerse celoso, los celos eran malos, pero le molestaba que Luka haya logrado hacer antes lo que él llevaba intentando meses, y mientras Luka había conseguido acostarse con Marinette, ¡él solo había conseguido un beso y que esta le empujase!

—¿Pero se puede saber a que viene tú mal humor? Si estás cabreado por otra cosa no lo pagues conmigo, Agreste.

—Dime, Marinette, ¿te lo pasaste bien anoche?

Marinette entrecerró los ojos sin entender la situación. No lograba llegar al punto al que Adrien se refería, ella solo había pasado la noche con un viejo amante y era imposible que Adrien lo supiera.

—¿Perdón? No pillo a donde quieres llegar.

—Te voy a ser directo, Marinette. ¿Por qué cuando yo te beso me alejas y cuando Luka lo hace te acuestas con él?

Marinette abrió los ojos sorprendida por la pregunta de Adrien y se levantó de la silla agarrando su bolso.

—¿No tienes respuesta o no esperabas esa pregunta?

—¿Cómo sabes tú eso? Además, no creo que sea de tu incumbencia, Adrien.

—¡Sí lo es! ¡Porque la chica a la que amo me da largas, me hace sufrir y mientras se acuesta con otro!

—¡Ah! ¿Ya sientes lo que yo sentí cuando me gustabas? "Es solo una amiga" ¿Sabes cuanto daño pueden hacer esas palabras?

Adrien se quedó en silencio al escuchar las palabras que tantas veces había usado para referirse a Marinette. Palabras que detestaba y que había enterrado muy profundo en su memoria para olvidarlas. Pero ahí estaban de nuevo. Saliendo de la boca de la chica a la que se refería cada vez que decía esas cuatro palabras.

—No digas esas palabras, yo...

—¿Yo qué, Adrien? ¿Tienes tatuado esas palabras o simplemente se te habían olvidado? Porque mira que lo dijiste veces.

No. No las había olvidado por mucho que lo intentó. El "Es solo una amiga" le había perseguido durante años y cuando pensaba que podía desaparecer por completo, ahí estaban de nuevo.

—Lo si-

—Ni se te ocurra decirme que lo sientes porque te juro que te tiro la silla a la cabeza.

Adrien levantó las manos para evitarlo e hizo el gesto de ponerse una cremallera en la boca. Tenía una sesión de fotos ese día y por mucho que se mereciera el sillazo no se lo podía permitir. Marinette pasó uno de sus cortos mechones por detrás de su oreja y agarro nuevamente el bolso con fuerza.

—No sé como has sabido que estaba haciendo anoche, pero no te incumbe, eres solo mi jefe, Adrien.

«¡Toma venganza!» pensó Plagg en uno de los cajones del escritorio de Gabriel Agreste.

Marinette se giró y sin decir nada más salió del despacho de Gabriel cerrando la puerta tras ella. Y Adrien por primera vez sentía el dolor que podían provocar cuatro simples palabras.


Lo que menos necesitaba ese día era que Vilder hiciera acto de presencia. No estaba de humor después de lo que Adrien me había dicho porque no llegaba a comprender como se había enterado de lo que pasó anoche entre Luka y yo. Pero al parecer mi nueva enemiga era igual de toca pelotas que mi jefe y tras tirarse un tiempo sin aparecer, justo cuando menos necesitaba su presencia, había aparecido.

No comprendía muy bien a esta señora, lo digo en serio. No akumatizaba a nadie, desaparecía cada x tiempo y cuando aparecía se presentaba ella. Bueno, al menos no interponía a terceros. Aprende Hawkmoth.

Vilder había aparecido en Notre Dame, un lugar un tanto extraño para aparecer. Y yo me encontraba escondida detrás de un banco esperando a verla, aunque sin mucho éxito.

—¿Qué miras, bichito?

La repentina aparición de Chat hace que me de un paro cardíaco por un micro segundo y le fulmino con la mirada deseando matarlo.

—La madre que te trajo, Chat, que susto.

Chat sonríe de lado y a mi lado mira en la misma dirección que yo. Pensé que estaba sola, Chat no me había contestado a la llamada cuando le llamé para encontrarnos en la catedral más famosa de Francia.

—Te nota un poco, ¿distraída? ¿Distante? ¿Qué te pasa?

—No pasa nada, algunos problemas en mi vida.

Recordar las cuatro palabras que me habían provocado pesadillas durante años cuando vivía en Nueva York me habían hecho daño. Pensé que las había superado pero no era así. Aún en mi interior había cosas relacionadas con mi pasado con Adrien que me seguían doliendo, ¿era tonta? ¿me gustaba ser tonta?

Pero lo más importante, ¿cómo había sabido Adrien aquello? Era imposible que lo supiera a no ser que tuviera cámaras en mi casa, algo que era un tanto perturbador, o que el mismo Luka se lo dijese, pero Luka había estado toda la noche conmigo y me había acompañado al trabajo por lo que no tuvo ocasión. Lo único que podía cuadrarme es que alguien, que solía ir todas las noches a mi balcón, me viese y se lo dijese al otro chico que intentaba por conquistar mi corazón.

—Chat.

—Dime.

—¿Conoces a Adrien Agreste?

Chat se quedó paralizado en el sitio donde se encontraba vigilando conmigo y lentamente giró su cabeza a mí. Tenía los ojos abiertos como platos y estaba comenzando a ponerse nervioso. No le había dicho nada malo.

—E-es ese modelo famoso, ¿no?

—Sí, ¿de casualidad tienes amistad con él? —si Chat tenía amistad conmigo siendo Marinette y no Ladybug, no era de extrañar que tuviera amistad con más gente de París.

—¿Con Adrien? No... Bueno, a veces hablamos, soy muy fan de su trabajo como modelo.

—¿Fuiste anoche a casa de Marinette Dupain-Cheng?

Chat abrió los ojos sorprendido y yo arqueé las cejas. Me la estaba jugando preguntándole eso, pero necesitaba descubrir como Adrien había descubierto que anoche había estado con Luka.

—¿Trabajas para la policía o cómo va esto? Pareces un detective con tantas preguntas. Además, ¿cómo sabes que por las noches voy a casa de Marinette?

—Es un secreto a voces, Chat, te he visto muchas veces cuando patrullaba.

Diciéndole aquello, ocultaba mi verdadera identidad por si en algún momento había sospechado de quien era yo. Mi identidad la sabían muy pocos, pero Chat no era uno de ellos y no debía serlo, ese fue nuestro acuerdo diez años atrás.

Veo como Chat dobla la cabeza dudoso y acto seguido toma una fuerte bocanada de aire y vuelve a mirarme.

—Vale, sabes eso, pero anoche no pude ir, me surgió algo.

Entonces, si Chat no fue a verme y le contó a Adrien lo que estaba haciendo, ¿cómo se había enterado Adrien de aquello?


Sí, patrullando por las noches. Patrullando en el cuerpo de Luka.

Me he tenido que callar para no decirle que sé que ella es Marinette, pero he estado a nada de decirle que le vaya a contar cuentos a otros. Además, ¿qué intentaba con tantas preguntas que ni el CSI? No pienso delatarme hasta que no consiga que Marinette se enamore de mí de nuevo. Cuando lo consiga, le revelaré que soy Chat Noir y que sé que ella es Ladybug, hasta entonces mis labios están sellados.

Pero cambiando de tema, ¿dónde se ha metido Vilder? No tengo todo el día para estar esperándola, tengo que preparar mi nueva jugada ahora que sé que Luka va mucho más adelantado que yo, ¿cómo narices ha conseguido que Marinette se acueste con él?

Ladybug, dejando de lado el tema con el que me había saltado, se levanta de su escondite en el banco y sale al pasillo principal de la catedral.

—¡Vilder! ¿Quieres salir ya? Que hay gente que tiene trabajo.

Sonrío por como Marinette se preocupa por su trabajo y la agradezco a mi padre que viera su potencial como diseñadora. Pero la sonrisa me dura poco porque un rayo en dirección a Ladybug aparece y rápidamente salgo de mi escondite para protegerla. Ladybug se da cuenta del rayo y con unas volteretas hacia atrás lo esquiva y yo me quedo detrás del banco, desprotegido y con la boca abierta por haber querido hacerme el héroe cuando ella sola puede defenderse y esquivar las cosas perfectamente.

Ladybug y yo miramos a la dirección de donde procedía el rayo y nos encontramos con Vilder, con su traje negro, su falda y mascara lilas y con el pelo recogido en una cola baja. A mi ese peinado me suena mucho, pero no sé de donde.

—Uy, casi te doy, Ladybug.

—Te quedan años de entrenamiento para vencerme, Vilder.

—O puedes rendirte tú y darme tanto tu miraculous como el de Chat Noir.

Ladybug chasque la lengua y se cruza de brazos. Nunca le daría nuestros miraculous a un villano, ella siempre los ha protegido de todo mal.

—¿Rendrime yo? Deberías rendirte tú, Vilder, el bien siempre triunfa.

Otro rayo viene en dirección nuestra y ambos lo esquivamos sin mucho esfuerzo. Ladybug acaba a la izquierda de la catedral y yo a la derecha, separados es menos probable que caigamos y más fácil para atacarle.

Echaba de menos luchar contra un villano en equipo. Cuando Marinette se fue y con ella Ladybug, Hawk Moth akumatizó a varias personas pero tras ver que Ladybug no salía y que yo me negaba a usar el miraculous dejó de akumatizar personas y al parecer ahora le han robado el miraculous.

Meses antes de que Marinette volviese había comenzado de nuevo a transformarme y ayudar a las personas en la calle, librandolos de algún ladrón a algún malhechor, pero llevaba diez años sin luchar con un akuma.

Pero Marinette si que no había usado su Miraculous en diez años, pero una vez más, estaba demostrando que había nacido para ser Ladybug ya que a pesar de el abandono de diez años, seguía siendo la mejor en su papel de superhéroina y estaba más que dispuesta a vender a Vilder.

Estaba tan sumido en mis pensamientos que no me percaté de que un ataque de Vilder se dirigió a mí hasta que Ladybug me llamó. Pero fue tarde porque no pude escribarlo y el rayo me dio en la mejilla. Comencé a sentir calor de esta y un leve escozor, así que fruncí el ceño llevando una mano a la mejilla y comprobando que evidentemente, Vilder acababa de abrirme una raja del tamaño de la Torre Eiffel en la mejilla y que estaba comenzando a sangrar. Al menos no le había hecho nada a Ladybug.

—¡Chat! ¿Estás bien?

Miré a Vilder ignorando la pregunta de mi compañera y señalé a la nueva portadora del miraculous de la mariposa, la cual sonrió con sorna.

—Hasta aquí ha llegado el no ir en serio.

Me dispuse a atacarle a aquella maldita mariposa pero esquivó el ataque de mi barra. Levanté una pierna para darle una patada ya que se había colocado detrás de mí pero una vez más esquivó el ataque. Menudos reflejos tenía la maldita.

Ladybug no se lo pensó dos veces antes de lanzarle el yo-yo y atraparla con este. Ambos sonreímos porque al fin pudimos atraparla. Se acabo hacer el mal, chica.

Cuando mi compañera la acercó a ella tirando del yo-yo, Vilder le dio un cabezazo que Ladybug no puedo esquivar y cayó al suelo inconsciente.

—¡Ladybug!

Vilder se soltó del agarré de yo-yo y se acercó a Marinette dispuesta a quitarle los anillos. No lo permitiría. No permitiría que aquella villana le quitase si miraculous si Marinette y descubriera la verdad.

Así que le lancé el bastón que le dio el la cabeza ya que estaba tan concentrada mirando los pendientes de Ladybug que ni cuenta se había dado de que yo seguía allí. Vilder me miró con el ceño fruncido y me lancé sobre ella para alejarla de Marinette, cosa que conseguí ya que se alejó incluso antes de que pudiera llegar a su lado.

—Con Ladybug inconsciente quitarle el miraculous no sería justo. Me quedo con que es tan inútil como para desmayarse por un cabezazo.

—¡Ni se te ocurra largarte, Vilder!

La portadora del miraculous de la mariposa volvió a sonreír con sorna y tras lanzar una bomba de humo desapareció de la catedral.

Aprenté los puños por dejar que se fuera y miré a Ladybug inconsciente en el suelo con un hilo de sangre saliendole de la nariz. Ya tenía que tener Vilder la cabeza dura como para hacer que con un cabezazo Marinette se desmayase y le sangrara la nariz.


—Marinette.

La voz de Tikki se escucha más lejana de lo normal, no proviene de mi sueño. O eso creo.

—Marinette.

No, no proviene de mi sueño. Aprieto mis ojos cerrados comenzando a abrirlos poco a poco y observando cuando mi vista deja de estar distorsionada el lugar donde me encuentro.

Mi habitación.

Me estiro y miro a Tikki, la cual está sentada en mi mesita de noche con una expresión preocupada en la cara.

—Buenos días, Tikki.

—¿Cómo qué buenos días? Son la siete de la tarde.

Al escuchar aquello, me incorporo rápido de la cama. ¿Cómo he dormido tanto? Tampoco es que recuerde cuando me había quedado dormida, se suponía que estaba en una pelea con Vilder, la había atrapado con mi yo-yo y ¿qué pasó después?

—Tikki, ¿yo no estaba en una pelea con Vilder?

Mi kwami asiente y yo frunzo el ceño. Si estaba en una pelea, ¿qué narices hacia en mi habitación?

—¿Cómo he ll-

—Chat Noir te ha traído.

Al escuchar aquello, abro los ojos como platos y miro a Tikki. No podía estar hablando en serio. Chat no me había llevado a mi casa, no sabía mi identidad.

—Nah, que broma más mala Tikki.

—No es una broma. Te destransformaste antes de tiempo y Chat vio quien eras. Como no sabía dónde meterme o qué hacer, le pedí que te trajera.

—¿Me estás diciendo que Chat Noir, el ser que me tiene noche sí y noche también haciendo de conejillo de indias para buscar una buena declaración para la mujer a la que ama, ha descubierto quien es Ladybug?

El timbre de mi puerta suena de repente cortando mi conversación con Tikki. No puede estar hablando en serio con el hecho de que Chat haya descubierto mi identidad, no podía haberlo hecho. Además, ¿cómo me había destransformado?

La persona al otro lado de la puerta sigue llamado cada vez más desesperadamente y me levanto de la cama yendo rápido a abrir. Al hacerlo, mi mejor amigo y actual amante, el cual carga a mi hermano pequeño en brazos me sonríe.

—Ya era hora, Marinette. Kaiciel y yo nos estábamos preocupando. ¿Qué estabas haciendo?

—Yo, eh, estaba durmiendo.

Luka arquea las cejas y Kaiciel estira sus bracitos hacia mi pidiendo que lo coja, así que le sonrío a mi adorable hermano y se lo quito a Luka de los brazos. Luka ha sido declarado como niñero oficial por mis padres, y bueno, Kaiciel lo adora tanto como Luka a él.

Le indico con la mano a Luka que pase a mi apartamento y tras hacerlo, cierro la puerta. No esperaba que Luka trajera a Kaiciel a mi casa, pero me conocía tan bien que sabía que me apetecía ver a mi hermano. Estaba tan ocupada con la organización del desfile de invierno que no había podido visitar mucho a Kaiciel y a mis padres.

—¿Durmiendo a las siete de la tarde?

—Si, bueno, mi doble vida ha causado eso.

Al comprender a lo que me refería, Luka me mira serio. Desde que Vilder había aparecido a él no le hacia mucho gracia que me transformara en Ladybug, y cuando le había pedido explicaciones a eso, no me las había dado y me había pedido que le diera otra vez el miraculous de la serpiente.

—Marinette, vas a acabar otra vez hecha polvo por esa doble vida, deja que te ayud-

—No puedo dejar que vuelvas a ser Viperion, Luka. No lo hago porque yo no quiera, es por tu bien.

—Esa tal Vilder parece peligrosa, no quiero que estés en peligro.

Me siento en uno de los sillones poniendo a Kaiciel en mis rodillas y miro a Luka. Desde el primer momento en el que empecé a ser Ladybug hace casi doce años he Estado en peligro, fuese voy Hawk Moth o con Vilder, y siempre he estado sola con Chat Noir.

—Voy a estar bien, Luka —este suspira y yo sonrío mirando a mi pequeño hermano— Oye, ¿tanto nos parecemos Kaiciel y yo para que la gente se crea que somos madre e hijo?

Al decir aquello, Luka nos mira y asiente— Además de parecemos, os lleváis mucho tiempo, podrías ser su madre perfectamente. Tal vez tus hijos en el futuro sean iguales a ti y a Kaiciel.

—Nah, yo ya he renunciado a ser madre.

Ser madre implica tener una relación con alguien (al menos que sea a través de una inseminación artificial), pero yo no quería tener ningún tipo de relación con nadie y llegar al punto de tener hijos con él. Eso se quedó con la Marinette de catorce años.

Luka hace una mueca y se echa para atrás en mi sofá apoyándose en él. Que Luka se sienta tan cómodo en mi casa me alegra mucho, vivir solo no le ha gustado mucho pero su fama es ya tanta que no puede vivir con Juleka y su madre. A lo que me recuerda...

—Oye, Luka —este me mira con una ceja arqueada— ¿cuándo ibas a decirme que Jagged Stone es tu padre?

Al escucharme, Luka se levanta rápido del sofá y me mira con los ojos bien abiertos. Me da a mi que es un tema delicado para él.

—¿Cómo te has enterado?

—El otro día en mi oficina estaba la asistente de Jagged y recibió una llamada de la hija de este y para mi sorpresa resultó ser Juleka. ¿Desde cuando sabes que es tu padre?

Luka se tira del pelo y comienza a dar vueltas por el salón. No comprendo su actitud, siempre había sido fan del famoso cantante y si yo fuera él, enterarme que mi ídolo es mi padre me alegraría un montón, pero parece ser que a él más que gustarle y alegrarle, le repugna y le incomoda. Y no logro comprender porqué.

Kaiciel mira al nervioso e histérico Luka dar vueltas por el salón y sin comprender la actitud de su persona adorada me mira extrañado.

—Mi madre nos lo confesó al poco tiempo de haberte ido tú —abro la boca sorprendida porque lleva ocultandome el secreto de su padre durante diez años pero antes de decir nada Luka continua hablando— Él se enteró hará unos dos años por mi culpa. Coincidimos en una fiesta y entre que no estaba se humor y me había pasado un poco con las copas se lo solté.

—¿Y por qué te repugna el hecho de que lo sea? Si mi padre fuese un famoso cantante y compositor que además es mi ídolo estaría encantada.

—Ser bueno cantante y famoso no te quita de ser un ser despreciable. Marinette, Juleka y yo nos llevamos dos años. Estuvo viviendo conmigo durante dos años antes de que él y mi madre decidieran romper la relación y de que mi madre descubriera de que estaba embarazada de Jul, y ni siquiera se acordaba que tenía un hijo.

Me muerdo el labio por entender al fin porque Luka odia la idea de que Jagged sea su padre y me levanto dejando a Kaiciel en el sillón bien tranquilo y con cuidado de que no se caiga de este. Me acerco a Luka y le cojo las manos para tranquilizarle.

Nunca le había visto tan nervioso, y es culpa mía por haberle preguntado por este tema.

—Desde entonces a intentado ejercer su papel de padre, Juleka se lo permite porque siempre había estado preguntando por nuestro padre, pero yo me niego a dejarle. Llega veinticuatro años tarde.

—Hey, cálmate —pongo una mano en su mejilla y Luka me miro, le sonrío— Siento haber sacado el tema, solo tenía curiosidad y no sabía que te afectaba tanto.

Luka niega y suspira— No es tu culpa, pensé que ya podía afrontar el tema del sujeto que tengo como padre, pero ya ves que no. Lo siento.

—No sientas nada, Luka, es normal que te moleste, te abandonó y ni siquiera se acordaba de tu existencia. Es comprensible.

Vuelvo a sonreírle y una vez más Luka suspira. No sé que se siente al tener un padre que te abandona como hizo Jagged con Luka o un padre que gran parte de tu infancia y adolescencia te ha mantenido protegido de todo el mundo como Gabriel a Adrien. Estoy agradecida de tener un padre amoroso, cariñoso y que me deje hacer mi vida sin prohibirme nada y sin ponerme barreras.

Kaiciel, el cual sigue en el sillón en el que yo le había dejado, se cruza de brazos y hace un puchero mirándonos.

—Quiedo brazos, no sillón.

Me río ya que mis padres tienen mal acostumbrado a mi hermano y este no puede estar ni dos segundos en otro sitio que no sea el brazos. Me acerco a él y le cojo mirándole.

—Kai, ¿quieres un trozo de tarta hecha por tu hermana?

Al escucharme, Kaiciel se pone pálido y mira a Luka levantando los brazos hacia él. Luka se ríe y Kaiciel insiste en irse con él.

—¿Tan mal cocinas, Marinette?

—Soy diseñadora, no cocinera.


Por mucho tutorial que viese en YouTube, no había podido dominar la técnica de la base de maquillaje para tapar la herida que Vilder me había hecho en el combate y que Kagami no me la viese cuando me pidió ir a tomar algo por la noche.

Había llamado a las maquilladoras que contrataba su padre para las sesiones de fotos y habían podido ocultar la herida pero aún así se seguía observando en su mejilla izquierda y Kagami no estaba ciega para no darse cuenta de aquello.

Por eso cuando se presento ante Kagami lo hizo con una mascarilla, como cuando aquel virus provocó una pandemia y de hizo obligatorio el uso de mascarillas durante varios meses hasta que se logró erradicar el virus. Kagami le miraba con el ceño fruncido y Adrien, a pesar de llevas una mascarilla, le sonreía.

—¿Acaso te estás riendo de que sea asiática?

Ante ese comentario, Adrien dejó de sonreír y negó lo más rápido que pudo. Por nada del mundo haría un chiste tan malo en referencia a la procedencia de su amiga. Además, tenía entendido que los que más usaban la mascarilla en Asia eran los chinos, no los japoneses, igualmente evitaría usar la mascarilla en presencia de Marinette por ser mitad china.

—No le hagas caso a la mascarilla, es para ocultarme de los fans.

—Nunca te ha importado ocultarte de tus fans, Adrien. Pero bueno, no me meteré en tus rarezas.

Kagami dio por terminada aquella conversación y se llevó a los labios la copa que contenía un caro licor dulce de color azul. Tras eso, dejó la copa en la barra del bar y miró a su amigo, el cual dudaba en cómo beberse la copa que había pedido. Estaba claro que el tema de la mascarilla no estaba zanjado.

—Adrien, quítate esa cosa.

—No, no. Estoy bien, solo debo pensar la forma en la que beber —Adrien miró al camarero— ¿me da una pajita?

Kagami no aguantó más aquello y de un fuerte tirón le quitó la mascarilla a Adrien, el cual al percatase de lo que su amiga acababa de hacer volvió su cara mirando hacia otro lado para que la chica no le viera la herida de su preciosa cara.

La japonesa arqueó las cejas aún más extrañada por la actitud del rubio, el cual no dejaba de mirar a su izquierda y se encontraba rezando a todos los dioses conocidos para que su amiga no se diera cuenta de su herida.

—¡Oh, Adrien!

Ambos miraron a la persona que acababa de llamar al rubio, encontrándose con la chica más odiada de toda su generación, vestida con un elegante vestido del color de su nombre y con el pelo recogido en una cola de caballo alta. Lila sonreía a ambos chicos ampliamente, pero Kagami no hizo lo mismo. No le caía bien aquella chica, no había tenido el placer de habar mucho con ella, pero conocía la historia de todo lo que había hecho y cómo todas sus artimañas acababan afectado a su buena amiga Marinette.

Adrien en cambio, le sonrió por educación más que nada. Él tampoco aguantaba a la italiana, pero debía hacer un esfuerzo para mantener su imagen de chico educado y además, Lila se había hecho famosa entre la gente famosa de la ciudad y no le hacía mucha gracia que difundiera lo mal que la había tratado, bastante tenía con aguantar los chismes que ella misma había inventado sobre que estaban en una relación cuando era totalmente falso. Lo que el tuvo con Lila fue una sola noche en la que él no estaba muy sobrio que digamos.

—Lila.

—¿Qué haces aquí con —Lila miró de arriba a abajo el atuendo que Kagami llevaba que no era ni más ni menos que un traje de chaqueta de color blanco que le quedaba como anillo al dedo— ella?

—Bueno, algunos si tenemos amigo con los que tomar una copa.

—¿Qué te ha pasado en la mejilla?

Al escuchar aquello, Adrien se puso igual de blanco que el traje de su amiga y esta lo miró con el ceño fruncido. Lila, viendo la reacción de ambos chicos, sonrió y agarró con sus manos la preciosa cara de su querido Adrien, el cual intentó alejarse de aquellas garras sin poco éxito.

—Parece como si algo a una alta velocidad te hubiera rozado la cara, Adrien, como un cuchillo o un rayo.

Adrien frunció el ceño al escuchar aquello último. Algo le olía raro con aquella situación. Nadie hubiera pensado que la herida de su mejilla hubiese sido hecha por un rayo, así que dos cosas pasaron por su cabeza en aquel momento.

Rápidamente, alejó con fuerza las manos de Lila de su cara y la miró serio desde su taburete. No le gustaba que le tocasen, al menos no que le tocara ella, y tampoco le gustaba que gente entrometida interrumpiera sus conversaciones.

—Lila, si me disculpas, estoy ocupado.

—¿Pero tu mejilla está bien? Parece hinchada.

Adrien apretó el vaso que contenía el whisky que había pedido y este acabó rompiéndose llamando la atención de todo el bar. Kagami se sorprendió por aquella reacción de su amigo y rápidamente comenzó a limpiar con servilletas el contenido del vaso que estaba esparcido por la mesa para luego comprobar la mano de Adrien en busca de algún corte realizado con los cristales rotos del vaso.

Lila sonrió con sorna y se alejó de ambos dirigiéndose a una de las mesas del bar. Adrien fulminó a la chica con la mirada hasta que escuchó la voz de su amiga llamándolo. Kagami le miraba con las cejar arqueadas mientras mantenía su mano cerca de ella comprobando si tenía alguna herida, cosa que no tenía y estaba agradecido, era su mano derecha, la cual usaba para todo, escribir, agarrar cosas, apoyarse en ella para observar trabajar a Marinette.

—¿Me puedes explicar a que ha venido esto y qué coño te ha pasado en la cara?

—No quiero meterte en esto, Kagami. Ladybug ya te metió una vez, no es seguro que te meta cuando Hawk Moth sabe vuestra identidad.

—Así que esto tiene que ver con Vilder. ¿Y qué pinta Lila en esto?

Adrien se llevó las manos a la cabeza y suspiró. Esa misma tarde Vilder había dejado inconsciente a Ladybug, o sea, a Marinette de un cabezazo, y aunque fue un modo estúpido de dejar k.o a alguien, le había molestado que atacase a su compañera después de haberle atacado a él y haberle causado una herida en la mejilla; y en ese momento, una persona ajena a todo el tema de los superheroes y villanos desde hacía diez años mencionaba la razón por la que su mejilla tenía un corte.

Lila debía saber algo respecto a Vilder. Y esas eran las dos cosas que llegaron a su cabeza en el momento en el que Lila mencionó aquello: o bien Lila sabía la identidad de Vilder, o Lila era Vilder.

—No sé que pinta Lila en esto, pero si sé que sabe demasiado. ¿Quieres saber que me ha pasado en la cara? —Kagami asintió ante la pregunta de Adrien y comprobando que no había nadie cerca de ellos, Adrien se acercó a Kagami para susurrarle— Esta tarde Ladybug y yo hemos luchado contra Vilder y un rayo me dio, por eso tengo un corte. Pero no sé como Lila ha podido llegar a la conclusión de eso.

—A no ser que ella tenga algún tipo de relación con la nueva villana de París.

—Exactamente, Kagami. Hoy ha dejado inconsciente a Ladybug por un cabezazo, la he tenido que llevar a su casa porque no se despertaba y además, se había destransformado. ¿Por qué narices Vilder va expresamente a por Ladybug?

Al escuchar que su buena amiga Marinette había resultado herida en una batalla contra Vilder y que esta solo iba a por ella, Kagami frunció el ceño. Hawk Moth nunca atacaba directamente como lo hacia Vilder, ni usaba su cuerpo en los combates cuerpo a cuerpo, además, el objetivo del antiguo villano de París nunca habían sido los portadores como tal, si no los miraculous, al contrario que Vilder.

—No puedes acusar a Lila de nada sin pruebas, ya sabes como lo pasó Marinette con todas sus mentiras.

—Lo sé, y es algo que odio.

—¿Y qué vas a hacer?

Adrien sonrió al terminar de formar su plan en la cabeza y miró a Kagami, la cual arqueó las cejas sin entender a que venía la sonrisa amplia de su amigo. El rubio le pidió otro vaso de whisky al barman el cual rápidamente se lo puso y tras acabárselo de un sorbo, volvió a mirar a Kagami.

—Voy a hacer verdad todos los chismes que Lila ha inventado respecto mí y a ella.

Al comprender a que se refería, Kagami iba a decir algo, pero Adrien se levantó del taburete y dejó un par de billetes en la barra. Tras eso, se despidió con la mano de Kagami, la cual se quedó sola en la barra del bar viendo como su amigo se alejaba en dirección a la mesa donde la chica que minutos antes le había sacado de quicio se encontraba.

—Solo espero que lo que vayas a hacer no arruine tu situación con Marinette, Adrien.


¡Ya soy libreeee!

¡Por fin he acabado definitivamente el instituto, los exámenes de acceso a la universidad y ya tengo tiempo libre para escribir!

Siento mucho el haber estado inactiva, pero ya he vuelto y con ganas de acabar definitivamente este fic. Espero que me sigáis apoyando y leyendo mi historia.

/corazón /corazón

Muchas gracias por leerla y de nuevo, lo siento.