Capitulo 39.
Hace incontables lunas, cuando la princesa de la noche aún era joven descubrió su talento poco después que su hermana mayor, ambas eran el par perfecto, la salvación al reino y la solución a la crisis de la transición del día a la noche, luna pensaba que por fin estaba a la altura de su hermana y su reputación, no obstante, el gusto no le duro demasiado, pronto descubrió que su talento era más extenso y complejo que el de su hermana mayor.
Como la leyenda indica, los equestrianos son seres diurnos y no podían ver las maravillas y bellezas del cielo nocturno que su arquitecta creaba para sus súbditos; pero hubo quienes si lo apreciaban, había seres distintos de su raza quienes eran noctámbulos, enemigos de los ponys, seres que hacen daño, los llamaban por aquel entonces como depredadores, hostiles... o simplemente "mounstros", estos seres salían durante la noche a cazar, a comer, a depredar.
La princesa luna, defensora de su pueblo se vio tentada por estos seres nocturnos "se nuestra princesa" le decían "de nuestro lado, no estarás bajo la sombra de nadie" le exclamaban "has que sea de noche para siempre" solicitaban. a la joven luna le agradaban los distintos tributos que hacían hacia ella, cosas que solo se podían ver de noche, pero la princesa sabía que su lugar era con los de su especie y siempre dejaba que su hermana mayor trajera el sol.
Todo siguió normal hasta que un día durante el sueño de la princesa luna unos extraños seres se adentraron en sus sueños, esto era un suceso sin precedentes y la princesa luna no podía creerlo, estos seres eran prácticamente un rumor o leyenda, ni siquiera los más estudiosos unicornios estaban seguros de su existencia, pero en ese momento la princesa luna confirmo su existencia.
Estos individuos casi sin forma específica se presentaron ante los sueños de la princesa con solo un objetivo, una simple petición; algo relativamente fácil para ella, le pidieron que moviera la luna de una forma determinada, de diferentes ciclos, que la posición de la luna sea distinta en cada noche ya que al hacerlo de esa manera sugerida les favorecía en aumento de sus poderes y sus vidas, eran criaturas que Vivian de la noche y de los sueños.
La princesa luna primero se negó a acceder a esa petición, últimamente los habitantes equinos se estaban quejando que muchas noches tenían horribles sueños desagradables y eso estaba afectando sus vidas, luna rápidamente los relaciono con eso y los culpo, estos seres si bien entendían porque ella pensaba así, se negaron en que ellos tuvieran algo que ver con eso. "pero como creerles?" -pensó luna- necesitaba pruebas.
Para que pudieran llegar a un acuerdo, estos seres le tuvieron que enseñar a la princesa la magia del mundo onírico, a como entrar en él y viajar de sueño en sueño para que viera por sus propios ojos como es que ellos operaban y se alimentaban, sin perjudicar a ningún pony; la princesa quien se mostró bastante interesada en esa magia quiso aprender y aunque ellos no tenían la certeza en que esa magia sea capaz de aprenderla alguien que no sea de su raza, accedieron a intentar enseñarle.
Pasaron unas cuantas semanas después de ese primer encuentro y contra toda lógica la princesa luna logro aprender esa magia, no necesitaba de ayuda de sus "nuevos amigos" para poder ingresar al mundo onirico, ahora era el momento de ver con sus propios ojos si ellos tenían razón, cuando viajaron, luna logro observar como ellos realmente no les hacían daño a sus súbditos, decían la verdad.
Cuando la noche acabo y era momento de que la princesa bajara la luna, ella les dijo que, ¿al entrar en los sueños de sus ponys pudo ver esos momentos desagradables por los que sus súbditos pasaban mientras dormían y quería ayudarlos "no hay alguna manera?"- les pregunto.
Sus maestros le dijeron que no era su costumbre interferir con los sueños de los demás, que esas visiones que tenían mientras dormían eran solo producto de sus temores, ansiedades y preocupaciones que tenían en sus vidas y que debían superarlos ellos mismos para que esos horribles sueños desaparezcan, luna entristeció, al estar restringida a ser solo una espectadora nada más, quería ayudar a sus ponys, tal vez de esa manera podría lograr una mayor aceptación de su reino y la verían como alguien incluso superior a su hermana mayor.
-si me enseñan a interferir en esos sueños y a cómo ayudarles a mis súbditos a superar sus malos sueños, moveré la luna como ustedes me lo pidieron- luna estaba decidida – tenemos un trato? -Se trataba de magia onírica aún más avanzada, luna tenía un largo camino por recorrer y después de mucha presión, estos seres aceptaron enseñarle todo sobre su magia.
Fue así como después se crearon las fases lunares, la princesa de la noche había cumplido con su parte del trato.
-presente-
A luna le dolía fuertemente la cabeza, se quedó quieta en ese lugar sin moverse un solo centímetro.
-siempre supe que tu serias una mejor opción que mi discípulo del norte... aunque cometí el mismo error que el- luna abrió los ojos, pero todo estaba tan oscuro como cuando los tenía cerrados, su respiración se agitaba, comenzaba a sudar frio.
-que pasa luna? no me digas que tienes nictofobia- dijo mientras pronunciaba una carcajada.
-que…quién eres tú? - dijo luna- de que te conocí...?!
El ser pírico estremeció el espacio con un fuerte rugido- soy el miedo que siempre has tenido, soy tu peor pesadilla vuelto realidad, soy el horror a lo que siempre todos han temido...¡SOY QUIEN TE INLFUYO PARA MATAR A TUS AMIGOS!
-nota del autor-
hola hola hola quien sea que este leyendo esto, si es que hay alguien. realmente me gustaria saber si alguien piensa si esta historia esta mas o menos bien o mal, si es que le gusta a alguien, espero que les guste esta historia de la princesa luna que pense para ella.
