CAPÍTULO 37
SERENA
Cuando se fueron volví a integrarme con la gente mientras no paraba de comer… Esto de no trabajar, acostarse tarde tras una buena sesión del mejor sexo era muy cansado y aumentaba mi apetito más de normal, en cuanto me vio sola mamá no tardó en acercarse.
- ¿Los chicos?
-Salieron al jardín…- me alzó una ceja.
- ¿Por qué no fuiste con ellos?
-Prefería quedarme aquí y seguir comiendo…- dicho esto tomé otro canapé de la bandeja de un camarero junto a mí y lo metí en mi boca, esperaba que así lo dejara pasar, por su sonrisa supe que así era.
-Me alegro que te estés alimentando…- besó mi mejilla y volvió a sonreírme con amor- Estoy feliz por haberme acompañado…- se acercó a mi oído a susurrar- Muchos ya empezaban a pensar que mi hija era imaginaria…- reí.
- ¡No seas exagerada mamá! Sabes que ando ocupada en el trabajo y…
-Cielo, no dejes que tu vida se arruine por dar prioridad a tu trabajo…- a pesar de su sonrisa forzada podía ver un atisbo de dolor en su mirada.
-No lo hago, pero tampoco voy a renunciar a él…- me había costado mucho llegar a dónde estaba para dejarlo perder.
-Tampoco quiero eso, sé que amas tu trabajo, pero hay que saber equilibrarse…- asentí sonriente.
-Puedes apostar que lo hago.
- ¡Esa es mi chica! - besó mi mejilla más fuerte de la cuenta- Te quiero cariño…- otro beso más leve- Voy a saludar a unos amigos ¿Vienes? - justo cuando iba a hacerlo los vi entrar y negué.
-Tal vez luego…- ella miró dónde lo hacía, tras una sonrisa se alejó y fui con ellos.
- ¿Todo bien? – pregunté cuando los alcancé y Darien besó ligeramente mis labios.
-Más que eso…
-Este viernes tendremos una noche de chicos, para ir a un lugar especial…- ¿Por qué me daba la sensación que no me iba a gustar? Le alcé la ceja a Darien.
- ¿Noche de chicos?
-Voy por algo de beber en lo que la informas…- añadió Kaname antes de salir prácticamente huyendo, eso solo podía significar una cosa.
- ¿Puedes explicarme a que se refiere con lugar especial? - pregunté sin rodeos.
-Seiya y yo lo acompañaremos al Club, así podrá probar…- la furia se estaba apoderando de mí.
- ¿Irás al club sin mí? – pregunté bastante enfadada, pero tratando de mantener el control. Lo que menos quería era que me conocieran como la hija loca de Ikuko Tsukino.
-Solo voy a acompañarlo, no a buscar sexo…
- ¡Pero yo podría ir también!
-Serena, tu hermano no…- ¿acaso quería ir sin mí? ¡qué demonios!
- ¡No me interesa! ¡Si van quiero ir! – no estaba dispuesta a ceder a esto, nada me haría cambiar de opinión ¡Es fácil! ¡Jugamos juntos, pues vamos juntos! ¡No hay más que hablar!
-Serena, tu hermano…- ¡Hay que joderse!
- ¿Qué? ¿Mi hermano qué? – mi paciencia estaba alcanzando su límite.
-No quiero que vengas…- nos interrumpió Kaname de vuelta, ni siquiera se dignó mirarme a la cara y mi cabreo cada vez era mayor ¡Quién se cree para dictar las reglas cuando ni siquiera sabe de qué va esto! ¡Nada me haría cambiar de opinión! ¡Me niego a ceder en esto!
-Si va Darien, puedes apostar que yo también…- dije amenazante para aclarar mi punto, siguió sin mirarme, aunque si buscó la mirada de Darien.
-Si me disculpan, iré al baño…- dijo antes de desaparecer a toda prisa y esperé unos eternos minutos que dijera algo, dado que no se veía por la labor lo cogí de la mano y lo arrastré a la oficina de mamá, por suerte no estaba lejos del salón. Una vez solos y con la puerta cerrada grité como llevaba deseando desde que me enteré.
- ¿Vas a decirme porque demonios no quieres que vaya? – suspiró mirando a todos lados menos a mí.
-Si quiero hacer… Ya sabes… No quiero que estés…- lo miré con horror.
- ¿Acaso piensas que entraré a verte follar? - solo pensarlo me dio arcadas y su sonrojo, me dio la respuesta.
- ¿No…?
- ¡Joder! ¿Pero qué te ha contado Darien de ese lugar?
-No mucho… Solo que es un sitio para "eso" y…- resoplé y respiré profundo varias veces tratando de calmarme.
-Kaname, la sala común es como un bar…- asintió- Allí es dónde nos conocemos y cuando te decides pasas a una habitación individual o a una colectiva…
- ¿Colectiva? - ¡Oh dios! Esto iba a ser más difícil de lo que pensaba…
-Hay a quien le gusta mirar y que lo miren, a veces se unen entre ellos y…
- ¡No hace falta entrar en tantos detalles! - rodé los ojos.
-Bueno, a resumidas cuentas no te veré teniendo sexo con nadie ni tú a mi ¿De acuerdo?
-No sé Serena…
- ¿Qué pasa ahora?
-No me veo capaz de buscar 2 chicas para "eso" si te tengo delante…- mi enojo volvió de nuevo.
- ¡Pues tenemos un problema, porque no pienso dejar que Darien vaya sin mí!
- ¿Por qué no? Solo van a acompañarme…- me crucé de brazos y lo miré con determinación.
- ¡He dicho que no!
- ¡¿Por favor…!?- no se si fue súplica o pregunta, pero no me ablandó lo suficiente.
-Por mucho que digas no me harás cambiar de opinión…- suspiró rendido.
-Entonces supongo que no iré…- le miré desafiante.
- ¿No irías por mí? - asintió, iba a maldecir de nuevo, pero entonces una idea cruzó mi mente y tras poner mi sonrisa falsa agregué- En ese caso no me dejas más opción que no acompañarlos…- su cara de asombro era tan graciosa que tuve que morderme el labio para no reír.
- ¿Lo dices en serio?
-Claro, no quiero que por mi culpa te pierdas esto.
- ¡¿De acuerdo!?- con la misma sonrisa falsa lo abracé, en cuanto nos separamos dejé el tema zanjado.
-Arreglado este asunto volvamos…- cuando salimos me disculpé enseguida, tenía algo urgente que hacer- ¿Te importa adelantarte? Tengo que ir al baño.
-Claro…- tras verlo alejarse me desvié a los jardines para llamar a Mina.
- ¿Serena? ¿Ocurre algo?
-Necesito que me acompañes este viernes al club.
- ¿Cómo? - podía escuchar los engranajes de su cabeza desde aquí.
-No es lo que piensas…- suspiré- Pero ahora no puedo hablar, te lo contaré cuando nos veamos, pero puedes apostar que alucinarás.
- ¡Me estás poniendo de los nervios! ¿Por qué no me dices? - reí.
-No es algo para hablar por teléfono ¿Qué te parece si quedamos mañana?
- ¡Excelente! ¡Comeremos juntas! - gritó entusiasmada y reímos.
-Bien, en ese caso nos veremos a la hora del almuerzo donde siempre.
- ¡Allí estaré!
- ¡Perfecto! - antes de colgar añadió.
- ¿La invitación es solo para mi o Yaten también…?
-Ambos pero que conste que no voy a jugar con ustedes…- recalqué y suspiró, si todo iba bien sería otra persona quién lo haría, sonreí… ¿Quería probar? ¡Yo misma me encargaría que fuera inolvidable!
-Lo he captado…- dijo con ironía y reí- No es necesario que lo digas cada vez.
-Más vale prevenir…- reí- Ya sabes que Yaten es como un hermano para mí…
-Nosotras también lo somos y hemos…
- ¡Calla de una vez! ¡No es lo mismo y lo sabes!
-De acuerdo, no digo más… Mañana me cuentas.
-Hasta mañana…- tras despedirme volví de nuevo al salón, ambos estaban conversando más tranquilos. Cuando me acerqué Darien enseguida puso su mano en mi espalda baja y besó mi mejilla.
- ¿Todo bien? - sonreí.
- ¡Mas que eso! - me devolvió la sonrisa.
-Perfecto…
- ¿Te apetece que vayamos a dar un paseo o quieres estar aquí un rato más? - sonrió de lado, esa sonrisa me ponía al borde.
-No es como si viniera para la ocasión, así que mejor vámonos.
-Bien…- me volví a Kaname- ¿Te vienes? - negó.
-Me quedaré un poco más y me iré a casa, debo volver antes que la niñera se vaya.
-Bien, saluda a Yuki de nuestra parte, nos vemos…- tras despedirme de un beso salimos y una vez en la calle respiré más tranquila.
- ¿A dónde quieres ir? - nos cogimos por la cintura y mientras caminábamos susurré.
-Donde sea estará bien…
-Vamos entonces…- fuimos paseando por las calles, disfrutando el paisaje y la compañía, cuando llegó la hora de cenar entramos en el primer restaurante que vimos y comimos casi de todo ¡No podía creer el hambre que tenía hoy! Incluso Darien se veía extrañado- ¿No has comido hoy?
- ¡Más de lo que debería! Pero sigo queriendo más.
-Tal vez sea por el hecho de no hacer nada…- asentí.
-Eso mismo pienso, nunca me he visto obligada a estar así hasta ahora, estoy aburrida y me da hambre…- reí, entonces recordé a la zorra- Por cierto… ¿Has vuelto a saber de Karmesite?
-Nada, lo que me recuerda que tenemos que firmar la orden de alejamiento, mi abogado la dejó hoy en mi oficina.
-Bien… ¿La traerás a casa o debo ir allí?
- ¿Qué te parece si te llegas mañana?
- ¡Bien! Me pasaré antes de comer con Mina.
- ¿Vas a salir mañana también? - rodé los ojos.
-Si…- no dijo más, pero se notaba que no le hacía nada de gracia- ¿Por qué?
-Se supone que debes guardar reposo…- suspiré.
- ¿No crees que ya lo hago demasiado? - negó.
-En mi opinión te estás excediendo, temo que empeores y…
-Darien… Entiendo tu preocupación, pero sabes que soy médico y sé perfectamente el alcance de mis límites…- le sonreí- Ir a comer con Mina no me hará daño.
- ¿Estás segura? – le guiñé.
-Si.
-De acuerdo, no quiero ser pesado es solo que me preocupo…- susurró mientras cogía mi mano para besarla.
-Por eso te quiero…- no perdimos en un tierno beso que nos encendió de nuevo.
- ¿Qué te parece si volvemos a casa? - tras una sonrisa de lado seguida de un asentimiento por mi parte, llamó al camarero y tras pagar salimos casi corriendo, ambos estábamos deseando llegar a casa para dar rienda suelta a nuestra pasión.
Cuando llegamos nos fuimos desnudando camino a la habitación…
- ¡Dios! No sabes cómo me tienes…- susurró entre mis labios, deslicé mi mano a su erección y tras apretarla sonreí.
-Puedo sentirlo…- sin decir más me tiró a la cama, se puso de rodillas junto a mí y tras alzar mis caderas con sus manos se colocó en mi entrada y entró de una fuerte estocada ¡Joder! Tuve que apoyarme en mis codos para poder admirar la vista de nuestra unión, cuando estaba a punto de llegar dio un fuerte pellizco a mi clítoris que me hizo venirme casi al instante y él no tardó en seguirme.
- ¡Joder! Eso ha sido rápido…- se separó de mi con una sonrisa traviesa en su rostro- Ahora…- fue al cajón de mis juguetes y tras sacar varios volvió junto a mí- Jugaremos…- seguimos nuestra noche de juegos hasta caer exhaustos en la cama. Estaba claro que mi apetito no solo se limitaba al ámbito alimentario…
A la mañana siguiente volví a despertar sola, esta vez era más temprano así que tras recoger un poco el departamento vi algunos capítulos de mi serie favorita antes arreglarme para ir a la oficina de Darien. Tenía que estar lista antes de mi cita con Mina. Cogería un taxi para no tener que conducir, por suerte no había mucho tráfico y llegamos enseguida. Me extrañó ver tanta seguridad en la puerta, pero ninguno dijo nada cuando me vieron entrar, supongo que sabían que venía. Antes de llegar a su oficina encontré a papá.
-Hija…- me abrazó muy fuerte- ¿No deberías estar descansando? - rodé los ojos con exageración.
-Estoy bien.
-Aun así, no deberías salir, Darien…- ¡que harta estaba de esto!
-He venido a firmar unos papeles…- lo interrumpí y me miró extrañado- Nada importante...
-De acuerdo…- como seguía preocupado y no estaba por la labor de explicarle, besé su mejilla y con una sonrisa insistí.
-Estoy bien papá, solo será un momento…- asintió- Enseguida estaré de vuelta en casa tirada en el sofá y comiendo palomitas mientras veo alguna peli de terror…- reímos.
-Eso me gusta más ¡Vamos! Te acompaño… - con su brazo protector sobre mi hombro me llevó hacía la oficina de Darien, me acerqué a su secretaria antes de entrar.
- ¿Puedo pasar?
-El señor Chiba ha pedido que nadie lo interrumpa…- dijo de mala gana y resoplé.
-Él me espera, si eres tan amable de…
-Cuando termine la recibirá…- ¡qué demonios! Papá debió intuir mi estado y la distrajo lo suficiente para que entrara sin que se diera cuenta… ¡Gran error! Frente a mí había al menos 10 hombres reunidos en una gran mesa mirando unas diapositivas en una enorme pantalla… Todos me miraron con curiosidad y me sentí morir de vergüenza.
-Esto… - Darien se levantó enseguida.
-Si me permiten un momento…- se acercó a mí y nos sacó fuera, no parecía molesto sino más bien sorprendido- ¿No te dijo mi secretaria que estaba reunido? - me sonrojé.
-La verdad es que solo me dijo que no podías recibirme y como llevo prisa yo…- me calló con un beso.
-No importa…- me acercó a la mesa de la chica y tras coger un sobre me lo dio- Aquí está todo…- se volvió a mi padre.
-Kenji, me alegro de verte…- mientras ellos hablaban lo leí por encima, firmé donde debía y lo metí devuelta en el sobre para dárselo de nuevo- ¡Listo entonces! Enseguida se llegará por él.
-Bien…- se volvió de nuevo a mi padre.
-Hace tiempo no coincidimos…- se quejó de nuevo mi padre y sonrió hacía mí.
-He andado algo ocupado…- nos miró y rodó los ojos.
-Me imagino en qué…- dijo divertido y reímos.
-Aunque desearía quedarme debo volver…- volví a sonrojarme.
-Lamento eso…- negó.
-No te preocupes, nos vemos después…- tras un corto beso dijo más serio- No vuelvas a casa muy tarde…- rodé los ojos.
- ¡Que no! ¡Anda y vuelve dentro! - en cuando lo hizo papá me acompañó de vuelta a la salida y me hizo compañía en lo que llegaba el taxi.
-Me alegra verte feliz…- sonreí- Y a tu madre también.
- ¿Ya te dijo que me llevó al hotel?
- ¡No habla de otra cosa desde ayer!
-No fue tan malo como pensaba.
-Además tenías a tu hermano y a Darien contigo.
-Si, eso fue lo mejor…- en cuanto llegó el taxi entré.
-Serena, nos gustaría que hicieras más visitas inoportunas, disfrutamos tu compañía…- me guiñó y sonreí.
-Lo haré papá…- tras despedirme con la mano el taxi me llevó a la cafetería donde había quedado con Mina, por suerte llegué solo 5 minutos tarde, pero su cara al verme era como si hubieran sido 30.
- ¿Por qué llegas tarde? - preguntó antes de siquiera sentarme, cuando lo hice resoplé.
-Solo 5 minutos… cruzó los brazos en su pecho e hizo un puchero adorable.
-Demasiado para tenerme en ascuas desde ayer…- se quejó y reí- No es gracioso.
- ¡De acuerdo! Tienes razón… ¿Pedimos antes y te cuento?
- ¡Mas te vale! - exigió, tras hacer nuestro pedido volvimos a nuestra conversación.
-Lo primero y más importante de todo es que Kaname quiere probar…- hice señas con mi cara para que entendiera a que me refería, aunque al principio no supo a qué cuando sus ojos se abrieron más de la cuenta supe que ya lo había hecho.
- ¿Te refieres a…?
-Si…- miré alrededor, por suerte no había mucha gente- Quiere probar 2 chicas, he pensado que si vais ustedes y le pedís…
- ¿Qué? ¿Con nosotros? – casi gritó histérica y le entrecerré los ojos.
- ¿No era eso lo que querías?
-Pero no sé si a Yaten le gustará la idea…- chasqueé la lengua.
-Si supiera lo ocurrido entre vosotros puedes apostar que no.
-No lo sabe ni lo sabrá…- alcé las manos en rendición.
-Es cosa tuya decirle o no…- la señalé muy seria- Lo que si te digo que si esto estalla en tu cara no quiero saber nada…- rodó los ojos.
- ¡Ya te dije que sí! Es solo cosa mía, no te preocupes.
- ¡Bien! Volviendo a lo que estamos, ya que ha decidido probar es tu oportunidad de conseguir lo que querías, así yo podré estar con Darien…- sonrió de lado.
- ¿Irás solo con tu hombre o el otro bombón también?
-Más bien iré con vosotros y ellos con Kaname…- me entrecerró los ojos.
- ¿No van juntos?
-No quiere que vaya con ellos…
- ¿Quién no quiere?
-Kaname…- callamos en lo que la camarera dejaba nuestra comida y una vez solas de nuevo retomamos la conversación.
- ¿Le da vergüenza que su hermanita lo vea a punto de follar con …? - dicho así sonaba hasta mal.
-No lo entiendo…- suspiré- ¡Ni que fuera a entrar a verlo! - se relamió los labios.
-Solo de pensarlo me pone cachonda…- rodé los ojos- A mí no me importa si miran.
-A mí tampoco, pero tengo mis límites…- la señalé con el dedo muy seria- Y ver a mis 2 hermanos follando a la que considero mi hermana esta fuera de ellos…- reímos.
- ¡Estás obsesionada con eso de los hermanos! Si lo piensas…
- ¡No! ¡No quiero y punto!
-De acuerdo… Tengo mi oportunidad del trío perfecto…- se relamió los labios y reí- ¿Tú te quedarás con ellos? - asentí.
-Supongo…- dije alzando los hombros- Darien es seguro, pero si Seiya ha pillado algo…- le guiñé-Siempre podemos buscar alguien más…- volvimos a reír.
-En resumen, nosotros iremos, por un lado, ellos por otro y fingiremos un encuentro casual.
- ¡Así es! Y si es posible sin que me vea…- rodé los ojos de nuevo- No quiero joderles la noche…- asintió.
-Tengo poco tiempo, pero conseguiré que Yaten lo acepte.
-Yo también o tendremos que buscarle alguien más…- no parecía muy contenta al respecto.
-No hará falta ¡Lo conseguiré!
-Mina, deberías ser sincera con Yaten, si supiera como te sientes tal vez…
-No puedo hacerlo…- suspiró- Para que lo entienda tendría que decirle todo y eso llevaría a romper nuestra relación.
-Te quiere demasiado para dejarte ir.
-No quiero arriesgarme…- sonrió sin ánimo- Ya sabes lo que dicen "Del amor al odio hay solo un paso".
-Como quieras, pero por experiencia propia te digo que deberían ser sinceros con estas cosas.
- ¡No te haces una idea de lo que envidio vuestra relación!
-Podrías tenerlo si te sinceras… Es lo que hacemos Darien y yo, no hay secretos entre nosotros.
- ¿Ninguno? - negué convencida.
-Si me atrae alguien para jugar se lo digo, lo hablamos y vemos si estamos de acuerdo. Al igual si él lo sugiere.
-Eso mismo quisiera con Yaten.
-Mina, mi relación es diferente.
-Lo sé.
-No puedes compararlos puesto que Darien ya estaba en este mundo cuando lo conocí mientras que Yaten apenas lo está conociendo ¡Dale tiempo! Estoy segura que pronto se acomodará a tus peticiones…- sonrió más feliz.
- ¡Tienes razón! ¡Lo haré poco a poco! Y para el viernes lo tendré convencido…- sonreí, me encantaba el entusiasmo que le ponía a todo.
- ¡Esa es mi chica! - tras ultimar los detalles de nuestra quedada, seguimos hablando de nuestras cosas hasta que terminó su hora de comida y volví a casa. Estaba deseando que llegara el viernes, con un poco de suerte todos tendrían lo que deseaban ¡Incluida yo! Tendría la oportunidad de volver a jugar con Darien…
DARIEN
Cuando al fin terminó la reunión suspiré aliviado bajo la divertida mirada de Seiya.
- ¿Cansado? - reí por su clara connotación, debido a nuestra estrecha relación sabía leer mis gestos como nadie, al igual que yo los suyos.
-Si.
-Yo también desearía estarlo…- dijo alzando las cejas y reí.
-Ahora que lo mencionas este viernes iré al club con mi cuñado ¿Vendrás? - su sonrisa lo dijo todo.
- ¿Eso es una invitación a unirme? - ya me imaginaba por donde iba y enseguida negué.
-Serena no viene…- me entrecerró los ojos.
-No entiendo.
-Mi cuñado no quiere probar si ella está allí.
- ¿También es nuevo en esto? - asentí- En cierto modo lo entiendo, a mí se me vendría abajo si mi hermana estuviera mirando mis movimientos…- no pude evitar reír- Eso quiere decir que…
-Iré solo y tendrás que buscarte algo.
-Bueno, siempre es bueno probar cosas nuevas ¿No crees? - me guiñó y reí.
-Claro….
- ¿Qué harás tú?
-Irme en cuanto se vayan a disfrutar.
-Que aburrido…- negué.
-Disfrutaré de la mía en casa…- sonrió de lado.
-Eso suena interesante.
-Ni te imaginas.
- ¡Mejor no hacerlo que todavía tengo cosas que hacer! - reímos- ¡Cuenta conmigo para el viernes! - miró su reloj- Ahora debo irme.
-Nos vemos…- tras estrechar las manos volví a quedar solo y mis pensamientos vagaron a ella, se veía tan hermosa cuando entró, todavía recuerdo su cara avergonzada cuando se dio cuenta que estaba en medio de una reunión, sonreí, si no hubiera sido por eso la hubiera tomado en mi escritorio… ¡Dios! Mi mujer es adictiva… Una pena que no pudiera acompañarme el viernes, pero la compensaría cuando llegara a casa, sonreí de nuevo ¡Lo pasaríamos genial!
UNOS DÍAS DESPUÉS…
¡No podía creer lo rápido que había llegado el viernes! A pesar que había tenido que cancelar algunas reuniones ya estábamos aquí. Acabábamos de llegar al estudio donde se realizaría nuestra entrevista en la que dejaríamos claro que estábamos juntos, felices y a punto de casarnos. Nada más llegar nos separaron para maquillarnos, cabe decir que no entiendo porque no se pueden maquillar hombres y mujeres juntos ¡Pero en fin! Sus motivos tendrán… Cuando terminé me llevaron junto a la presentadora, Serena todavía no había llegado y mientras la esperábamos estuvimos charlando amenamente, cuando llegó quedé embelesado admirándola, le habían ondulado el cabello y su leve maquillaje enmarcaba sus perfectos rasgos ¡Joder! ¡Se veía increíble! Tras las presentaciones pertinentes comenzamos con la misma, tuvimos suerte que no fueron enrevesadas y terminamos en menos de una hora… Esperaba que hubiera quedado tan bien como deseaba, así nadie pondría en duda que la nuestra era verdadera. Cuando terminamos nos despedimos de todos y nada más salir a la calle suspiró aliviada.
- ¡Por fin! - reí apretándola contra mí.
-Si, por fin les quedará claro que eres mía…- se paró, se puso frente a mí y me besó.
-Y que tú eres mío…- susurró en mis labios y mordí su labio inferior, cuando un suspiro escapó de los mismos introduje mi lengua para comenzar a moverla al compás de la suya, pero el sonido de su móvil nos sacó de nuestra burbuja- ¡Debo tomarlo! – se veía muy feliz, aunque supongo que el hecho que el lunes comenzaba a trabajar tenía mucho que ver con eso.
-De acuerdo…- ella tomó la llamada mientras seguíamos el camino al coche, sabía que había hecho planes con Mina cuando me fuera con Seiya y Kaname al Club, contrario a lo que esperaba no había vuelto a sacar el tema desde aquel día, cosa que me llamaba la atención, pero prefería dejarlo estar.
-Si… En cuanto llegue… Si… Adiós…- en cuanto colgó me sonrió- Era Mina, ya sabes que tengo planes con ella…- asentí.
-Me parece bien…- enseguida volvimos a hablar de nuestra reciente entrevista, cuando llegamos a casa se quedó viendo la tele mientras iba a arreglarme, cuando estaba casi listo apareció por la puerta de la habitación y apoyándose en el marco me miró con deseo, consiguiendo despertar el mío.
- ¿A qué hora llegaba Seiya? – preguntó mordiendo su labio y sonreí de lado antes de preguntar.
- ¿Necesitas algo? – pasó su lengua por los labios.
-Si…- se acercó lentamente contoneando sus caderas, cuando llegó a mi altura se arrodilló frente a mí, tras sacar mi erección se la llevó a la boca y la metió hasta el fondo.
- ¡Joder! – cogí su cabello para marcarle el ritmo y disfruté mientras lamía, chupaba, mordía y acariciaba mis testículos teniéndome al borde- Serena…- susurré, en cuanto vio mi mirada se levantó, se desnudó y se puso de espaldas a mí agachándose hasta apoyar sus manos en el suelo. Un gruñido escapó de mí ante semejante visión, sus hermosas y estilizadas piernas abiertas dejándome su intimidad a mi disposición, su reflejo en el espejo me mostraba lo que no alcanzaba por detrás, cuando ya no pude más la tomé fuertemente de las caderas y la penetré con fuerza ¡Joder! La follé rápido, duro y fuerte mientras no apartaba la vista de su reflejo, verla masturbarse mientras se pellizcaba los pechos hizo acelerar mis acometidas, en cuanto sentí su orgasmo venir me dejé ir…
-Ahora me quedo más satisfecha…- sonreí.
-Yo también…- antes que se alejara la abracé- No tardaré.
-No te preocupes, estaré entretenida…- esa sonrisa, me daba a mí que escondía algo, pero no me apetecía ahondar.
-Después disfrutaremos nosotros.
- Puedes apostar que si…- volvió a sonreír.
- ¡Bien! - tras volver a colocarme todo en su sitio esperé sentado con ella hasta que Seiya vino a buscarme, cuando llegó nos despedimos de ella y fuimos en busca de Kaname. Al ver lo nervioso que estaba decidimos llevarlo antes a un pub a tomar un par de copas, cuando entró en confianza emprendimos el camino al Club… Parecía que había pasado una eternidad de la última vez, fuimos directo a la barra para tomar algo en lo que miraban alrededor, yo me quedé rezagado cuando se acercaron varias chicas y me limitaba a beber mi whisky…
- ¿Estás solo? – preguntaron tras de mi… Esa voz… Cuando me volví la reconocí al momento- Tiempo sin verte por aquí…- casi ronroneó, debía dejarle claro que no tenía interés.
-Mi mujer y yo hemos tenido cosas que hacer…- hizo una mueca de disgusto.
- ¿Tu mujer? – asentí mientras tomaba otro trago- Si no recuerdo mal la última estabas con Serena…
-Mi mujer…- la interrumpí y abrió los ojos sorprendida.
- ¿Se han casado?
-Si…- ¿qué demonios le importaba? ¡Joder! ¡Qué mujer más pesada! Lo peor de todo es que tanto Seiya como Kaname estaban demasiado entretenidos con 3 chicas para darse cuenta de mi incomodidad.
- ¿Dónde está ella ahora?
-En casa…- dije cortante y se relamió los labios.
-En ese caso…- cuando vi sus claras intenciones de besarme la empujé con más fuerza de la necesaria, sus excesivos tacones la hicieron perder el equilibrio y cayó de culo al suelo- ¿Qué demonios te pasa?
-Disculpa, pero no me gusta que invadan mi espacio personal…- por educación le ofrecí mi mano para ayudarla, ella la tomó sin dudar y cuando estuvo en pie volvió a sonreír como si nada hubiera pasado.
-Seguro que si vamos a un lugar más íntimo…- insistió de nuevo ¡Maldita sea!
- ¡Va a ser que no! – la interrumpió su voz, por mucho que agradecía su presencia quedamos que no vendría, sin apartar su mirada de ella me agarró con posesividad- ¡Este hombre es mío! Así que ya puedes irte por donde viniste…- con una mirada asesina sin decir más lo hizo, una vez solos le entrecerré los ojos.
- ¿No tenías planes con Mina? – asintió antes de besarme, cuando se separó hizo un gesto con la cabeza hacía la esquina, al mirar vi a Kaname charlando amenamente con Yaten y Mina, parecía que…- ¡Un momento! - todo cuadró al fin.
- ¿Si?
- ¿Los has traído para que…? – su sonrisa y el brillo travieso en sus ojos me dio toda respuesta que necesitaba- ¿Sabes que eres muy traviesa?
- ¿Eso cree señor Chiba? - la abracé besando sus labios.
-Lo he comprobado…- reímos.
-Bombón…- apareció Seiya junto a nosotros- Tenía entendido que no vendrías…- le dio un ligero beso en los labios- Yo tengo planes…- señaló 2 chicas en la barra – ¿Os interesa? - enseguida negué- En ese caso los dejo…- me guiñó- Tengo que buscar un reservado…- tras otro beso a Serena se alejó con las chicas y nosotros nos sentamos en una mesa apartada donde Kaname no pudiera vernos.
-Se ve bien ¿No crees?
-Eso parece… ¿Pero no crees que será complicado?
-Será lo que quieran que sea.
-Tienes razón…- volví a mirarlos, podía ver la química entre ellos, que se conocieran de fuera no era impedimento ¡Nosotros 3 éramos el mejor ejemplo! No era lo que buscaba, pero podría ser lo que necesita. Al cabo de una media hora se retiraron y por sus caras apostaría que iban a un reservado.
- ¿Ves? - preguntó señalándolos- Al final ha sido bueno que viniera.
-No creo que hubiera ido así si te hubiera visto.
-Me aseguré que no lo hiciera…
- ¿Vinieron juntos?
- ¡Claro! - rodó los ojos- Cuando hablé con él me di cuenta que no lo haría cambiar de parecer, pero no estaba dispuesta a ceder... – sonrió de lado- Y visto lo que encontré al llegar, estaba en lo correcto…- cogí su mano y la besé.
-Agradezco eso…- reímos- Esa mujer no entiende los rechazos.
-Lo sé, la vi muy dispuesta a comerte.
- ¡No tenía ni la menor posibilidad!
- Aun así…- mordió mi labio- Estoy más tranquila si estoy aquí…- me acerqué a su oído a susurrar.
-Y yo encantado que lo hagas…- subió su mano por mi pierna hasta alcanzar mi polla- ¿Quieres jugar? - su sonrisa lo dijo todo.
-Mira frente a nosotros…- seguí su mirada, había una pareja de más o menos nuestra edad- ¿Te apetece que los invitemos?
-Seremos 4…- se acercó a besarme y susurró.
-Una pareja…- mordió mi labio- ¿Podemos hacer excepciones con parejas? - otro muerdo- Con Seiya y Michiru estuvo bien ¿No crees? – a pesar de todo sonreí.
-Sabes cómo convencerme… ¿eh?
-No me engañas…- volvió a morder- Puedo oler tu excitación desde aquí…- tiró de mi labio entre sus dientes provocando un dolor bastante placentero- Te pone tanto como a mí…- cuando su mano apretó mi erección un pinchazo de placer me atravesó.
-En ese caso, haremos excepciones con parejas…- le guiñé, sonrió de lado y tras levantarme la tomé de la mano para ir junto a ellos, tras presentarnos nos invitaron a sentarnos y tras conversar un poco fuimos al reservado de Serena. No podía negar que mi chica era más que perfecta…
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*
