Harry Potter pertenece a JK Rowling

Este fic participa en el minireto de abril para "La Copa de las Casas 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black".

Personaje: Neville Longbottom

Poción volátil

Para Neville Longbottom, la materia de pociones era la única clase que prácticamente odiaba; siempre se ponía muy nervioso, principalmente porque el profesor Severus Snape le daba mucho miedo.

Habitualmente, todo el tiempo se la pasaba temblando, mientras tomaba notas, preparaba alguna poción, etc. El profesor lo tenía aterrado en su clase.

La poción de ese día era algo compleja y, por lo que había escuchado decir a Hermione, muy volátil, así que debía de tener más cuidado de lo normal.

Fue a buscar las púas de puerco espín al almacén y tomó las primeras que encontró; no quería que su poción estuviera sola por mucho tiempo. Estaba a punto de comenzar a agregarlas cuando sintió la presencia del profesor en su espalda. Sus manos comenzaron a temblar y, sin pensar, agregó toda la bolsa de púas al caldero.

Obviamente, la explosión y la expansión del humo no se hicieron esperar. Todos los alumnos se arrojaron al suelo, mientras que Neville y el profesor se veían sorprendidos y caían de espalda inconscientes.

Cuando el humo se disipó, Neville comenzó a despertar. Lo último que recordaba era una gran explosión y mucho humo de color azul. Poco a poco se fue incorporando y, cuando vio que era más alto que los demás, un grito desgarrador salió de su boca.

De repente, una voz llamó su atención.

—Eres un inepto, Longbottom —habló una voz chillona—. ¿Cómo se te ocurre agregar todas las púas? ¿Acaso no leíste las instrucciones?

Todos los alumnos estaban en shock. No sabían qué había sucedido, pero de algo estaban seguros: Longbottom no era el de siempre.

Neville no sabía qué hacer. Trataba de guardar la calma, pero el pánico estaba entrando por cada poro de su piel. Aunque sabía que no debería de hacer lo que su instinto le decía, tomó toda su valentía Gryffindor y habló como si fuera Snape.

—Longbottom, párate y deja de estar diciendo estupideces —dijo Neville desde el cuerpo del profesor Snape—. Espero que no quieran imitar al señor Longbottom, ya que si lo hacen, serán castigados muy severamente.

Rápidamente, Neville tomó su cuerpo con facilidad y lo arrastró hasta la enfermería. El profesor Snape bufaba y replicaba porque no podía soltarse del agarre que su cuerpo tenía.

—Lo siento, profesor, pero Madame Pomfrey sabrá qué hacer —expresó con temor Neville.

El camino hacia la enfermería fue muy silencioso. Neville esperaba que el profesor Snape no tuviera que hacer alguna poción para poder regresar a la normalidad, ya que estaba seguro de que él lo envenenaría sin remordimiento alguno.


NA:Espero que les agrade esta pequeña historia. Y muchas gracias a Miss Lefroy Fraser por ser mi beta oficial de la copa de las casas.