Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es CaraNo, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.
Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is CaraNo, I'm just translating her amazing words.
Pueden encontrar todas sus historias en su blog, favor de quitar primero los espacios. También compartiré el link directo a su blog en mi perfil de FF.
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Thank you CaraNo for giving me the chance to share your story in another language!
Capítulo 23
BPOV
—Lamento mucho que esto haya pasado. —Aprieto de nuevo la mano de María, cuidando no tocar su brazo vendado—. ¿Hay algo que pueda hacer?
Ella, Jasper y mamá llegaron hace media hora, poco después de que papá se fuera, y la tensión está en niveles máximos. La expresión de mi hermano me dice cómo se siente exactamente al estar en el rancho de los Masen, igual con la mirada de disgusto de mamá, pero me siento agradecida por María. No hay nada de prejuicio en sus ojos.
—Eh, estoy más preocupada por el restaurante. —Se encoge ligeramente de hombros y mira a su alrededor—. No ha cambiado mucho desde que se fueron los Cope.
Sonrío levemente y miro a Edward, que pretende no estar escuchando desde la cocina. Trey está haciendo lo mismo. La sutileza no es algo que conozcan.
—Los chicos no están muy interesados en diseño de interiores. —Le guiño y tomo un trago de mi café.
Mamá se aclara la garganta y sopla algo de vapor de su taza.
—¿Está aquí tu padre?
Niego con la cabeza.
—Se fue hace rato. Edward y yo le dijimos que estamos juntos, así que papi se alteró.
Todavía queda algo de enojo, pero intento verlo desde la perspectiva de Edward y papá. Como lo haría un padre. Lo que me hace voltear a ver a Trey, y tal vez sí lo entiendo – un poco.
De todas formas, me habría sentido mejor si Edward no hubiera terminado con dos curitas de mariposa sobre su ceja y un moretón formándose en su mejilla.
—Me sorprende que no esté saltando de alegría —bufa mamá—. Debe ser un sueño hecho realidad descubrir que su bebita terminó con alguien igualito a él.
—No pude haberlo dicho mejor —murmura Jasper.
—Oigan —espeto—. Esta no es su maldita casa. Quizá quieran ser más amables con los que los están manteniendo a salvo.
Jasper me fulmina con la mirada.
—¿Oh sí? Pues si no fuera por el CM, ¿necesitaríamos que nos mantuvieran a salvo, hermana?
—¡El CM no te puso en peligro! —argumento con vehemencia. En mi visión periférica, puedo ver a Edward esperando. Para ver si debería intervenir, tal vez. No sé—. Y antes de que empieces a despotricar tus mierdas de que el restaurante se incendió porque alguien anda tras el CM, ahórratelo. Es como decir que una chica en una minifalda lo está pidiendo.
—¿Papá es la chica en minifalda? —suelta Trey.
Confía en el chico para aliviar la tensión. Resoplo una carcajada, incapaz de evitar imaginarme a todos los moteros en minifaldas.
—Pues para ser justos, sí lo estoy pidiendo —admite Edward—. Al menos de una persona en particular.
Mamá pone los ojos en blanco y Jasper bufa.
Sacudo la cabeza por ellos, muy decepcionada. Si no fuera por María, ya les habría enseñado sus habitaciones y los habría dejado por su cuenta.
El timbre suena, seguido por unos cuantos del CM preguntando por Edward, así que él deja la cocina para ver qué sucede. Mientras tanto, Trey se une a mí en la mesa con un plato de galletas que hice la semana pasada.
—Comes demasiada chatarra, cariño. —Frunzo el ceño—. ¿Quieres que te prepare algo que valga la pena comer?
No almorzó porque yo estaba muy ansiosa por anunciarnos de forma oficial a Edward y a mí con papá.
—Estas saben increíble —dice y se mete una galleta a la boca—. No es chatarra.
—¡Bella! —grita Edward—. ¡Es para ti!
¿Para mí?
Que extraño. Levantándome de la silla, me dirijo a la entrada y me encuentro con Edward a medio camino. Tiene prisa.
—Cullen acaba de llamar. El prospecto está hablando, así que iré allá para ayudar.
Mi boca se tensa, detesto cada recordatorio de que Jamie está siendo retenido contra su voluntad. Siempre ha sido tan dulce. No puedo imaginar que haya hecho algo como esto a espaldas del CM.
—Ten cuidado.
Me lo promete y me da un fuerte beso antes de regresar a la cocina.
Lo escucho hablar con Trey cuando llego a la entrada, mis cejas se alzan al ver aproximadamente veinte cajas.
¿Por qué parecen cajas de zapatos?
—¿Necesitas ayuda con esto? —pregunta el hijo de Alistair con una sonrisa.
—Um… no, gracias. —Meneo la cabeza deslumbrada, y abro una de las cajas. Efectivamente son zapatos. Me quedo sola y para cuando he abierto cuatro más, Edward está de regreso en la entrada, lleva puesto su chaleco, botas y se está abrochando una pistolera a la pantorrilla.
—Edward, esto es… —No sé qué decir. Alzo un par de tacones negros con tachuelas de metal – oh Dios mío, son Louboutins—. No sé qué decir. Es demasiado.
—Me dijiste que me volviera loco. —Frunce el ceño—. ¿Qué pasa?
—¡Son zapatos de quinientos dólares!
Se encoge de hombros y se rasca la nariz.
—Mira, no me importa si provienen de una marca elegante o de Payless. Si veo algo que quiero para ti, lo voy a comprar.
—¿Qué tanto conoces Payless? —pregunto divertida.
—Más que tú probablemente. —Sonríe y me roba otro beso antes de abrir la puerta—. Si llego a casa más tarde y te encuentro llevando alguno de los que te compré, no me quejaré.
Lo tendré en cuenta.
xxx
Un par de horas después la sala de estar está llena de zapatos. Trey está sentado en la silla de Senior con su laptop, mamá y Jasper están hablando en voz baja entre ellos, y María y yo estamos platicando mientras catalogamos los zapatos.
Porque supuse que, si Edward va a seguir comprándome zapatos, es mejor que haga un álbum de fotos de todo. Será más fácil elegir lo que quiero usar y luego encontrarlos por número en cada caja.
Cuando suena mi teléfono, me disculpo para tomar la llamada. Y con el rancho lleno de gente, salgo y asiento en forma de saludo hacia Riley y Emmett.
—Hola, mi bastardo —saludo a Edward.
No comparte mi diversión.
—¿Emmett está ahí?
Asiento, aunque no puede verme.
—Emmett, Edward quiere hablar-
—¡Espera! —dice Edward rápidamente, y es seguido por una maldición—. Bien, escucha con cuidado, nena. Le habría hablado a Jake o Riley, pero no contestan sus celulares, así que eso te deja solo a ti. No sé en quién más puedo confiar. —Hace una pausa—. Quiero que busques a alguno de ellos y digas una oración que incluya a un cuervo o una corneja. Es una palabra código, y lo entenderán. —Frunzo el ceño confundida y veo que Emmett me está mirando—. Cullen y yo vamos en camino de regreso, pero Jake o Riley necesitan hacer que la rueda empiece a rodar de inmediato.
¿Qué carajos?
Tengo un millón de preguntas, pero me da la sensación de que no puedo hablar libremente.
—¿Debería preocuparme? —me río con nerviosismo
—Todo estará bien, lo prometo.
Emmett entrecierra los ojos, su mirada se mueve entre Riley y yo.
—Bien, yo… hare esa… cosa —digo.
—Buena chica. Nos apresuraremos en regresar. —Cuelga la llamada.
Me muerdo el labio y me estrujo el cerebro, intentando encontrar algo que decirle a Riley que involucre esa palabra.
—¿Estás bien, cielo? —Riley ladea la cabeza hacia mí.
Asiento.
—¿Edward te llamó?
Saca su celular y frunce el ceño.
—Carajo. Lo tengo en silencio-
Un grito de sorpresa se atora en mi garganta cuando Riley cae al piso. Abro los ojos como platos y mi mente se detiene por completo, volteo hacia Emmett para verlo sosteniendo una pistola.
—Ni una jodida palabra —me advierte en voz baja—. Sólo puedo suponer de qué se trataba esa llamada y no arriesgaré ni mierda.
El instinto de supervivencia se activa y estoy a punto de gritar de verdad, pero Emmett es más rápido. Choca contra mí y pone su enorme mano sobre mi boca, luego entierra el silenciador de su pistola de forma dolorosa en mi espalda.
—Vamos a dar un pase, dulzura —gruñe.
xxx
EPOV
Entrando en el almacén donde mantenemos a James, sigo a uno de nuestros hermanos de Oregón hacia un cuarto en la parte de atrás. Cullen está ahí esperando y James está atado a una silla con la cara llena de sangre. Lo dejaron usando solamente unos jeans y una camisa sin mangas, tiene moretones por todas partes.
—Duró mucho. —Admito que me sorprende que James no haya hablado hasta ahora.
La mayoría cede luego de unas horas, pero este chico ha estado en esa silla desde ayer.
—Es inocente —dice Cullen de forma sombría—. Creyó que su lealtad estaba siendo probada como parte del proceso de iniciación. —Oh, mierda—. Sí. Ahora ya sabe que no.
Miro a James; está jodidamente perdido. Lloriqueando de dolor, la cabeza se le cae de lado a lado, murmura incoherencias.
—Pero, ¿cómo puede ser inocente? —me volteo hacia Cullen—. Sabía dónde estaba la casa de Bella cuando se suponía que sólo los más cercanos a ella sabían.
—Ese es el asunto. —Se acerca y baja la voz—. Fue una coincidencia. Una vez escuchó a Bella mencionarle el tráiler a su hermana.
No estoy tan seguro de creer en coincidencias.
—No me digas que empezamos desde el principio —digo frustrado. Santa mierda, sólo quiero poner mis manos en quién quiera que esté alterando nuestra paz y terminar con esto.
Cullen se queda callado por un latido, debatiendo algo a juzgar por la mirada en su rostro. Al final, mueve el mentón y salimos del cuarto.
—Estaba pensando. Contigo y Bella… —agita una mano y aprieta la mandíbula—. El amor nos hace hacer algunas mierdas muy jodidas, ¿cierto?
Alzo una ceja.
—¿Qué harías por ella, Masen? —me pregunta suplicante.
—Casi cualquier cosa.
Asiente.
—Y Esme odia la vida del CM más que cualquier otra persona. Se suponía que ninguna de sus hijas estaría cerca de esto.
Ninguna de…
—No estoy seguro de entender —digo, manteniendo baja la voz.
—Estuve ciego a lo que había contigo y Bella —admite—. Les advertí a todos que esas chicas estaban fuera de límites. Y le advertí a Emmett específicamente sobre Rachel porque no siempre soy tan ciego como un murciélago. Ha estado tras esa chica desde hace tiempo.
—Cierto —digo lentamente con la mente trabajando—. Entonces, ¿lo que implicas es que él haría cualquier cosa por estar con ella?
—Él dejaría el CM para estar con ella —corrige.
Eso es más plausible.
—Bien, te creo eso.
—Pero, ¿puede hacerlo? —Cullen ladea la cabeza—. ¿Puede dejarlo? Piensa quién es él, de dónde viene.
Quién es su papá.
—Su papá comenzó el CM de los Bastardos. —Junto con unos cuantos otros, mi propio padre siendo uno de ellos—. Santa mierda.
—Exacto. —Cullen se talla la cara con las manos—. Aquí está lo que sabemos: su relación con su padre es complicada. Constantemente tiene que probarse a sí mismo. Incluso solicitó un cambio de grupos para poder rodar con nosotros en lugar de estar en Oregón. —Cruza los brazos sobre su pecho—. Emmett no puede ser el único detrás de esto, pero hay motivos suficientes para vendernos a cambio de su libertad. Ambos creemos que un CM de San Diego quiere Fallbrook, y necesitan a alguien dentro para conseguir información de todos nosotros. Crear caos y desorden.
—Las notas; ahí comenzó todo —sigo—. Y si Emmett de verdad está con Rachel, lo cual, por favor, sabemos que sí, entonces ella probablemente confía en él. No hay razón para que ella haya mantenido en secreto la ubicación de la casa de Bella. —De todas formas, desde un principio no fue un gran secreto. Sólo que era más fácil para ella explicar que vivía en el rancho por asuntos de correos y esa mierda. Además, apenas tenía un año o algo así viviendo junto al arroyo, y jura que no tiene un montón de amigos. Nunca hubo nadie a quién decirle en realidad.
—Estoy de acuerdo. Y ya descartamos los celos en esas notas ya que Trey se convirtió en un objetivo después de Bella.
Era simplemente una forma de crear desorden, como mencionó Cullen.
Hay más.
—Mierda. —Trueno los dedos—. Para reunirnos a todos en un solo lugar. Amenazar a nuestros seres queridos es una de las pocas cosas que haría que nos uniéramos.
Sólo que somos más inteligentes que eso. Hemos dividido al CM en dos; sin embargo, todavía estamos muy agrupados, y nuestras familias – aquellos que no están fuera del pueblo – están todos juntos en mi casa.
—Necesitamos llegar a Emmett —dice con urgencia.
Asiento y saco mi celular.
—Llamaré a Riley y Jake. Deja que James descanse también en nuestra casa. Bella me matará por haberlo hecho pasar esta tortura, y luego cuidará al chico.
El problema es que Riley no responde su jodido teléfono ni tampoco Jake.
Hijos de puta.
Eso significa que tengo que llamar a papá o Bella, y las posibilidades de que mi padre haya decidido repentinamente que los celulares son un buen invento son jodidamente pocas.
xxx
BPOV
Me quedo quieta, tengo las manos atadas con cinta a mi espalda. Los ojos cerrados detrás de una venda que asumo es su paliacate. Puedo sentir el sol en mi cara. Está manejando muy rápido. Mi maldita camioneta – Emmett robó mi camioneta. Y no quiero que me dejé inconsciente de nuevo por luchar contra él, así que espero mi momento.
A pesar de que todo lo que quiero hacer es patear y gritar. Mi corazón no ha dejado de acelerarse. Estoy en la orilla de un ataque de pánico. Lo siento acercándose, pero carajo no me lo puedo permitir.
—Más te vale que hagas tu movimiento en los próximos días —escupe a quién quiera que esté en el teléfono con él—. No sé cuánto tiempo puedo tenerla sin que alguien descubra dónde estamos. —¿Así que su objetivo no es matarme?—¡Carajo, tuve que hacerlo! —susurra-grita—. Están sospechando de mí, estoy seguro de ello. Así que haz tu movimiento; termina con el CM y luego nos iremos.
Oh Dios mío.
—Discúlpame por querer vivir —dice con enojo—. Si te hubiera dicho anoche sobre el rancho, tal vez lo habrías hecho explotar al carajo mientras yo seguía ahí. Pero te lo estoy diciendo ahora. Mantienen a todos los que importan en el rancho Masen. Ya te envié la dirección por mensaje.
Miedo e ira se disparan por mi espalda.
Sin saber a dónde demonios vamos, no puedo esperar que alguien más lo sepa.
Estoy sola en esto.
Dejaré esto por aquí y esperaré ansiosa sus comentarios ;)
