Aclaraciones: Ryuuken POV, lo que esté así es un flashback

Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial

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Advertencia: Lenguaje vulgar

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Disfruten la lectura

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Chapter 25. Pasado

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En Kumogakure habían estado cerca de dos semanas, hicieron circular el rumor que se mudarían y no tardaron en llegar ofertas de trabajos en todas partes, por lo que evaluaron las opciones y finalmente entre todos decidieron que se radicarían un tiempo a pocas horas Takigakure, era un lugar lo suficientemente central para poder aceptar peticiones de varias aldeas alrededor, aunque le parecía ligeramente sospechoso que ahora estaban un poco más cerca de Konoha. Esa guarida le gustaba más que la última, la casa era amplia tenía dos pisos y ocho habitaciones en total, como siempre Hiroku instaló los explosivos necesarios para destruir el lugar en caso de ser necesario y Tuuli preparó los sellos requeridos para ocultarse del byakugan, dejaron una de las habitaciones del piso superior, que tenía baño privado designada para futuros pedidos, asegurando que esas ventanas no se pudieran abrir. Después de eso Uryuu, Jannos y Tuuli escogieron las tres habitaciones que quedaban del segundo piso, dejándolos a los restantes con las del primer piso, eso era lo único malo hasta el momento, estar en la habitación al lado de ellos pues estos roncaban tan duro que alcanzaba a oírlos a través de la pared. Hicieron un juego de cartas para definir así quien tendría la habitación adicional, saliendo victorioso Tuuli que cruzó una mirada con Ikkaku, malditos tramposos, cuando se lo proponían sabían manipular el juego entre los dos para ganar. Aunque bueno, la querían para usarla a como una zona de estudio, habían conseguido un par de mesas para seguir experimentando con los sellos y señuelos.

Salió de la vivienda camino a la aldea, tenía una vigilancia que hacer a un comerciante. Recorrió con sigilo las diferentes calles, era un sujeto aburrido, pero tenía que aprender su rutina. Cuando cayó la noche y estuvo seguro que el hombre no saldría, buscó un árbol para descansar un poco, pensando de nuevo en aquel sueño y recordando lo que habían sido los años posteriores.

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Ima, la madre de Tuuli, era una mujer amable pero estricta, tenía a su hijo en la academia ninja e hizo los trámites necesarios para inscribir a Hiroku e Ikkaku también, él era muy pequeño para que lo admitieran y por otro lado Jannos y Uryuu eran muy mayores, aunque de hecho su nivel era mucho más alto que el de los genins y la mayor parte de los chunins. A veces mientras jugaba los escuchaba hablar sobre lo que había avanzado en su investigación, estaba enfocada de lleno en encontrar una forma de camuflar objetos inmóviles, con la meta de lograr esconder después objetos en movimiento de aquel ojo blanco. En total estuvieron dos años en esa casa, durante los cuales sus dos hermanos mayores distribuían el tiempo en empezar a enseñarle a pelear a pesar de su corta edad, ayudar después de clases a los demás a entrenar, y empezaron a hacer algunos ataques a viajeros en el camino, pero regresaban frustrados porque no era un reto grande que los ayudara a mejorar su nivel, por eso decidieron que se irían. Ella intentó convencerlos para que lo dejaran, apenas tenía seis años e iban a una aldea muy peligrosa, pero ese era justamente su objetivo, estaban empeñados en entrenarlo lo más fuerte posible para que sin importar su edad no fuera un punto débil dentro del grupo. Y sin más, los tres se fueron rumbo a Kirigakure.

La estadía en ese lugar fue una completa mierda, la corrupción, los ataques y asesinatos a plena luz del día eran el común denominador de todo, había tenido que aprender a defenderse rápido, ser rudo y dormir con un ojo abierto, especialmente cuando sus dos hermanos no estaban. Uryuu y Jannos estaban satisfechos con lo que ocurría allí, dejando aflorar su verdadero ser, volviéndose sanguinarios, sobretodo Uryuu quien además parecía empezar a tener problemas de ira, empezaron a ser reconocidos por todos como los mercenarios gemelos, a él no le parecía que fueran iguales pero la gente solía tener problemas para diferenciarlos y ellos tomaron ventaja de la situación, usaban el cabello de forma igual y se vestían parecido, siendo solo diferenciados por las gafas del mayor quien a veces incluso se las quitaba para confundir al enemigo, eran temidos. Jannos por su lado había conocido a un anciano que se jactaba de conocer una técnica imposible de dominar, así que insistió hasta que pudo convencerlo que le enseñara tal habilidad, cada vez que atacaban a alguien la ensayaba, después de una veintena de muertos finalmente logró dominarla. Estuvieron seis años en esa inmunda aldea, y aunque a sus hermanos los emocionaba la idea del ritual de graduación con un duelo a muerte, no estaban dispuestos a arriesgarlo ni querían que le asignaran una bandana que lo identificara como shinobi de allí, ellos no eran desertores, simplemente no pertenecían a ningún lugar. Y así, tal como una noche llegaron, una noche se marcharon.

De regreso pasaron por Konoha, Uryuu se cortó el cabello para que su reputación no los delatara, había visto de lejos a algunos aldeanos con ojos blancos, era la primera vez que veía a los protagonistas de la venganza que tanto mencionaban y no sintió nada. Los mayores querían irse en contra de ese Clan, y al ver de lejos al hijo del que mató a sus padres que debía tener alrededor de nueve o diez años Jannos casi no logra detener a Uryuu, solo al mencionar que sería un ataque suicida consiguió que recapacitara. Estaban en una evidente desventaja y necesitaban a los demás. Se fueron antes de hacer algo estúpido y antes que anocheciera siguieron su camino. Por enésima vez mientras viajaban escuchó a Jannos relatar la historia de la rivalidad y como habían matado al resto de su familia, oía las palabras pero le eran irrelevantes.

Ikkaku casi lo había asfixiado con el abrazo que le dio al volverlo a ver, había subido bastante de peso y estaba más alto que Uryuu, por el lado contrario Tuuli seguía bastante bajo pese a tener ya dieciséis. Hiroku le despeinó el cabello sin decir una palabra. Se pusieron al día entre todos, los tres que se habían quedado tampoco se presentaron a la graduación de la academia y estaban aprovechado para seguir fortaleciéndose, y con la ayuda de la mujer tenían ciertas especialidades. Ikkaku estaba aprendiendo a hacer señuelos que emularan el chacra, Hiroku estaba enfocado en plantar explosivos que se activaran con ciertos sellos de manos o movimientos de sus pies y Tuuli seguía los pasos de su madre, metido de lleno en terminar de perfeccionar el sello que los volviera invisibles al byakugan, sin importarle mucho su desempeño en combate. Ima se había mudado a una casa a las afueras de esa aldea con el fin que pudieran tener enfrentamientos entre ellos sin llamar la atención de los aldeanos y les explicaba con un esquema cuáles eran los puntos en los que se enfocaban los trigramas de los Hyūga así como la esencia del puño suave, no había forma de volverse inmune a este pero sí podían concentrarse en esquivarlo. Un año después ella falleció por una extraña enfermedad, por lo que ellos hablaron con algunas personas específicas para hacer saber que los mercenarios gemelos estaban disponibles y no demoraron en empezar a llegar pedidos, ellos se movían de aldea en aldea según donde los solicitaran. Eran buenos, Uryuu era despiadado y con la habilidad de Jannos lograban hacer secuestros sin contratiempos con los prisioneros, dejando de lado al rubio que casi nunca participaba, la reputación de los cinco iba mejorando poco a poco.

Tres años después de estar viviendo de esa forma por primera vez tuvieron unas heridas de consideración, Jannos maldecía que por culpa de Ikkaku y un error al defender le habían dado mientras el otro le gritaba que era culpa suya por ser un prepotente. Si había algo peor que la preocupación por la salud de su hermano mientras lo veía casi desangrarse, era oírlos discutir a ellos dos como si nada pasara. Fue hasta la aldea y logró conseguir un médico para que lo curara. Fue ese el día que ellos decidieron que necesitaban un médico dentro del Clan. Al principio estuvo de acuerdo con la idea, creyendo que designarían a Tuuli para tal tarea, pero no, desgraciadamente todas las miradas cayeron en él, los demás ya tenían una habilidad adicional definida y solo faltaba la suya. Se negó, no le interesaba esa tarea, pero como siempre lo ignoraron y lo inscribieron en una escuela de medicina tradicional, pues en una de medicina ninja tendría que probar su graduación de la academia o hacer una serie de pruebas que probara el manejo de chacra y que podría levantar sospechas sobre ellos. Detestaba las clases, solía dormirse en varias, prestaba atención cuando explicaban lo concerniente a curación de heridas que era lo que de verdad tenía que aprender pero el resto del tiempo volvía ruido blanco lo que sonaba en el salón. La primera vez que estuvo con una mujer fue precisamente una compañera de estudio por la que al menos valía la pena seguir asistiendo, a ella le debían sus hermanos que hubiera aprendido algo más por ayudarla a estudiar para los exámenes, al final estuvo tres años en ese lugar, desistiendo porque la complejidad de lo que explicaban aumentaba y simplemente no le interesó continuar. Sus hermanos no insistieron, había aprendido lo que necesitaban y era suficiente. Para él la verdadera ganancia fue descubrir su verdadera pasión, hacer vigilancia sin ser descubierto, sabía pasar desapercibido con facilidad y era buen observador. Por lo que en los siguientes trabajos lo dejaron hacer eso.

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Estuvo tres días más siguiendo al comerciante, se llamaba Mako y había sospechas que había robado una cantidad de dinero a gente importante, por lo que primero debían tener su rutina para luego poder planear un ataque y recuperarlo, todo parecía indicar que lo escondía en una pequeña cabaña que tenía a las afueras de la aldea y que creía que nadie conocía, hasta ese momento. Volvió a la cabaña, Jannos e Ikkaku harían el ataque juntos, los escuchó discutir todo el tiempo mientras se ponían de acuerdo en cómo se organizarían y seguían gritándose mientras se adentraban en el bosque. Se frotó la sien por el dolor de cabeza que tenía, esos días había estado durmiendo poco y en un árbol por lo que necesitaba descansar adecuadamente. Lo primero y más importante era un buen baño, se sumergió en la tina un largo rato. Salió con una toalla envuelta en la cintura y secando su cabello con ligeros toques de otra toalla. Se puso una yukata y se sentó en la cama a desenredar su larga melena negra, mientras pensaba que tal vez era el momento de cortarla, de sus hermanos él era quien la mantenía más larga. Guardó el peine en la mesa de noche, estaba por meterse bajo la manta cuando Uryuu entró a su habitación, cerró la puerta y se quedó observándolo desde ahí sin moverse.

- Tengo otro trabajo para ti – siempre directo, había esperado tener al menos unos días libres

- ¿No me lo puedes decir en la mañana? Voy a dormir

- No, quiero que salgas de inmediato – se giró a verlo y se cruzó de brazos, negándose pues al decir la palabra "quiero" significaba que era algo personal – está bien, permitiré que salgas en la mañana

- Parece que fueras a decirme que me tendré que inscribir de nuevo en la escuela de medicina – el mayor entrecerró los ojos molesto – dime ya el maldito favor que quieres que te haga Uryuu y déjame dormir

- Quiero que vayas a Konoha, deseo saber que ha pasado con ella – hizo una pausa, no necesitaba que le aclarara a quien se refería - extraño a mi juguete

- ¿Tendré que hacer dos días de viaje porque extrañas a una prisionera? ¿No deberías al menos disimular y decir que debo averiguar sobre el Hyūga?

- No es una petición hermanito, haz lo que te ordeno – se quitó las gafas para limpiarlas – dos cosas para que tengas en cuenta

- Déjame adivinar, no quieres que le diga a los demás a donde me iré – asintió – y… no, no sé cuál puede ser tu otra petición… sorpréndeme

- Solo vigílala, averigua todo lo que puedas sobre ella pero no hagas contacto directo – ¿acaso le iba a enseñar a hacer su trabajo? le dirigió una mirada fría – no me veas así, si todo sale como planeo, podré divertirme antes que tengamos nuestra preciosa venganza – y salió de la habitación

¿Venganza? Si pudiera le diría que se metiera esa venganza bien adentro en ese lugar que no recibía la luz del sol, estaba cada vez más hastiado que todo lo que tenía que hacer girara en torno a eso, dejando de lado que él también quería tener su propia vida. No tenía sentido seguir refunfuñando contra una orden recibida así que se metió en las cobijas y se dispuso a descansar.

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Es el último capítulo que tiene Ryuuken en solitario, poco a poco vuelven a entrelazarse los caminos.

*Una pequeña aclaración "histórica": desde Zabuza quitaron el ritual de graduación con duelo a muerte, y este es mayor que Ryuuken así que no debería estar tal requisito... pero pues no era conveniente para mi trama.

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Como siempre sus comentarios, quejas, tomatazos, papas bomba y demás son bien recibidas en un review.

También se pueden ir a dar una vuelta por mi twitter (idamariakusajis)

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Me inventaré otra vida, mis sueños decoraré

Att: Sally K