Capítulo 2
Edward POV
Aparqué la mini van frente al jardín de infantes, la maestra de Nessie se acercó al coche.
–¿Necesita ayuda, señor Cullen? –preguntó riendo.
–No encuentro el botón para abrir la puerta trasera –confesé avergonzado.
–Ahí –señaló arriba de mi cabeza.
–¡Oh, que tonto!
–Papi, tonto –Nessie lanzó una carcajada.
–Estás camionetas no son lo mío –arqueé mis cejas.
–Se nota –respondió ella alzando a Nessie en brazos –Dile adiós a papi –movió sus manos en el aire.
–¡Adiós papi!
–Ten un buen día en el jardín, hijita –la saludé.
Al cabo de unas horas, después de conseguir un par de piezas para renovar el coche de un cliente, me dirigí al taller.
–¡Hey, Emm!
–Hey –salió de la casa con una cerveza en mano.
–Te ves como la mierda, bro.
–Rose me dejó –confesó.
¡Mierda!
–¿Pero, qué pasó?
–Ella dice que necesita tiempo, no lo sé –refregó sus ojos.
–Volverá, seguro volverá –temía que no lo hiciese.
Emmett la había perdido una vez, no iba a soportar perderla de nuevo.
–Creo que "su nueva yo" –encomilló –no me ama.
–¡Eso no es verdad!
–Es que…
–¡Es que nada! –exclamé –ella te ama, Emmett, se arriesgó por ti, traicionó a DOBLE A.
–No le digas a Bella que estoy así.
¿Qué no le diga a Bella?
¡Ja!
Si no le decía me cortaría la garganta.
–¿Cuántas bebiste? –señalé su cerveza.
–Tres –indicó.
–¡Ya es suficiente, muchachote! –se la quité de las manos –ponte a trabajar en el coche de Weber –le di la bolsa con los repuestos –ya estamos atrasados con la entrega, lo quería para el viernes, y es miércoles –refunfuñé.
–Lo sé, lo sé.
–Ve a trabajar, distrae esa mente.
–Bien –se metió en el taller.
Observé mi reloj, era hora de buscar a Nessie.
–Debo ir por la niña, luego vengo –me metí dentro del coche.
Conduje hasta el jardín de infantes.
Esperé a que la maestra saliera fuera, mientras tanto aproveché para llamar a Bella.
–Hola amor –respondió.
–Tengo una mala noticia –susurré.
–¿Qué pasó? ¿Nessie?
–Tu hermano, al parecer Rose lo dejó.
–¡Oh, no!
–Está mal, ve a verle… de seguro se enojará conmigo por decírtelo, pero creo que necesita que lo vigilen, se tomó tres cervezas.
–¡Joder! ¡Iré para allá! –colgó.
A los pocos minutos apareció la maestra, con Nessie de la mano.
Bajé del coche –¡Hijita! –me agaché y abrí mis brazos.
Corrió hacia mí y me abrazó con fuerza.
–¿Cómo fue todo? –pregunté subiéndola al asiento trasero del coche.
–Bien, papi, me divertí –respondió.
–¡Me alegra!
–¿Y mami?
–Mami debería estar en casa del tío Emmett, también iremos para allá a darle un abrazo –aclaré.
Al llegar, toqué bocina.
–¡Estamos afuera!
–¡Ya voy, Ed! –Bella se asomó por la ventana del taller.
Bajé del coche.
–Hace calor aquí, papi –se quejó.
Abrí la puerta trasera –¿Así está mejor?
–Sí.
Bella abrazó a su hermano con fuerza.
–¡Ya no bebas, todo mejorará!
–¡Maldito traidor! –gritó señalándome.
Reí.
–¡Mira, Ed! –indicó Bella, había una caja en la entrada de la casa –¡Un paquete de Tokio, debe ser de Jasper!
–¿Qué crees que sea? –preguntó Emmett dudoso.
Caminé hacia ellos.
–Hola amor –Bella me abrazó.
.
Emmett POV
LLAMADA ENTRANTE– DESCONOCIDO
Comenzó a sonarmeel teléfono celular, respondí.
–¿Hola?
–Espero que hayas recibido mi regalo de Tokio –susurró la voz de un hombre.
–¿Quién habla? –exclamé furioso.
–¡Tú no me conoces, pero lo harás pronto, Emmett Swan!
Observé la caja.
–¡Corran!
Edward corrió hacia la camioneta desesperado, para cubrir a la pequeña.
Empujé a Bella al suelo.
BUM
–¡Ness! ¡Ness! –Bella se levantó y corrió al coche.
Observé la casa, estaba en llamas.
–Hijo de puta –susurré apretujando mis dientes.
Alguien se había metido con mi familia. No iba a salir impune de esto.
¡No iba a permitirlo!
Esa tarde, en el hospital, mientras le revisaban las rodillas raspadas a Bella, se me ocurrió pensar en Jasper.
¿Y si estaba en peligro?
¿Por qué enviar un mensaje desde Tokio, sino?
–Estoy embarazada –expuso Bella, obligándome a baja de la nube.
–¿Qué? –me quedé atónito.
–¿Enserio, cariño? –Edward besó su frente.
–Sí, de verdad –afirmó sonrojada.
–¿Tendré un hermanito? –preguntó Ness festejando.
–¡Sí, tendrás un hermanito!
–¡Los felicito, me alegro por ustedes! –los abracé.
Al rato, Edward me hizo señas para salir fuera.
–¿Quién crees que hizo esto?
–No sé, pero alguien intenta dañarnos. Y creo que Jasper está en peligro, Edward –aseguré.
–¡Por el paquete de Tokio!
–Sí, tiene que significar algo.
–¿Le llamaste?
–Sí, pero no respondió –negué resonando mi cuello.
–¿Qué haremos?
LLAMADA ENTRANTE– CARMEN
–¿Carmen?
–Supe que tu casa explotó ¿estás bien? –preguntó nerviosa.
–¡Sí, estamos todos bien!
–Nos atacaron, Emm, alguien intentó matarnos anoche –explicó –Clark está internado, está mal, salvó mi vida.
–¿Dónde están? ¡Voy para allá!
Me pasó la dirección del hospital por mensaje de texto.
Al llegar, la observé en una silla en la sala de espera, movía las piernas de arriba abajo, ansiosa.
–¿Carmen?
–¡Emmett! –corrió hacia mí.
–¿Segura estás bien?
–Sí, solo me fracturé la muñeca –me mostró su yeso.
–¿Y Clark?
–Ven, sígueme –la seguí por el pasillo hasta una habitación.
Ingresamos, había una niña de cabello castaño sentada en una esquina.
–¿Y tú, eres…?
–Bree –se puso de pie.
–¿Bree?
–Mi hija –tosió Clark abriendo los ojos.
–No sabía que tenías una hija ¡te lo tenías bien guardado!
–Soy un papá soltero –inhaló –la traje aquí porque no confío en nadie, temo por su seguridad.
–Entiendo –asentí.
–Mi papá me contó que una vez que pateó el trasero –comentó la niña.
–¿Qué? –reí.
–¡Jovencita, el vocabulario!
–Tu papá está tomando muchos analgésicos, eso le hace mal a la memoria –moví mi dedo índice alrededor de mi cabeza.
–Carmen me ha dicho que tu casa explotó, que alguien puso una bomba –Clark cambió de tema.
–Sí, así fue. Me llamaron desde Tokio, temo por Jasper, está en peligro, puedo sentirlo –tenía un presentimiento que cada vez se hacía más y más intenso –¿Sabes quién te hizo esto? ¿Quién intentó volar a mi familia en pedazos?
–El tipo que nos atacó es el hermano de DOBLE A, estoy seguro. Me dijo algo así como "tomaré venganza por la muerte de mi hermano" –explicó.
–¿DOBLE A?
No podía creer que eso aún no había acabado.
.
Tokio
Sin perder el tiempo, al bajar del avión me tomé un taxi.
Le entregué al conductor la dirección del apartamento donde vivía Jasper – I want you to take me there –señalé en inglés al conductor.
Asintió repetidas veces.
Al parecer me había comprendido.
El sitio era un caos, lleno de gente por todos lados, cruzando calles diagonales, todos en filitas, parecía robots.
A los treinta o cuarenta minutos, el conductor se detuvo y me habló en japonés.
–I dont understand you –le expresé que no le entendía.
Apagó el reloj y me señaló el monto a pagarle.
–Is here?
–Yes, yes, yes.
–Okey –le pagué.
Observé los números de edificios en ambas veredas, me acerqué al que decía #1204
–Hello? You speak spanish? –pregunté a un muchacho asiático en la puerta.
–No –negó.
–Jasper Hale?
–Jasper Hale? –se sorprendió.
–Yes! –al parecer lo conocía –I looking for Jasper –le mostré su fotografía.
–¡Jane! ¡Jane! –gritó desesperado el nombre de una mujer.
Ella se asomó por un balcón y le habló en japonés al joven.
No comprendí ni una palabra.
–Jasper Hale? Wait, please! –se dirigió a mí.
Salió del edificio en pijamas, me hizo señas para que la siguiera.
–Jasper is here?
–Please, follow me –subimos por escaleras hasta el segundo piso.
–Do you speak spanish?
–Algo –respondió moviendo su mano en el aire –Jasper me ense–enseñó un poquititu.
–No pareces japonesa –tenía rasgos muy americanos, era rubia, piel pálida y ojos celestes, bien redondos y grandes.
–Vengo de Rusia –explicó –tengo una –se quedó pensando –¿beca?
–¿Estudias aquí?
–Sí, eso estudio aquí.
–¿Eres amiga de Jasper?
–Él vivía al lado mío –señaló su apartamento frente al de ella.
–¿Se mudó?
–No, im so sorry, él murió –agachó la cabeza.
–¿Murió? ¿Cuándo? –sentí una presión en el pecho.
–Un accidente con el carro, estaba en una "ilegal race"
–Carrera ilegal –musité.
–Sí, y un loco lo embistió ¡pum!
–¿Tú lo viste?
–No, pero me con–contauron que el loco se bajó de carro y amenazó con un encendedor, la gasolina inundó el carro ¡bum, voló en pedazos! –revisó en un cajón –the police give me this, when i reconize his body –me entregó el crucifijo de Rose.
¡Oh mierda! ¡Clark tenía razón, el "loco" era hermano de DOBLE A!
–¿Qué pasó con el cuerpo?
–Yo no pudía hacer nada por él, no tener suficiente money –frotó la yema de sus dedos –por ello, el estado se iba a encargar de…
–¿Enterrarlo?
Al parecer no le salía la palabra en español.
–No, no, he cremated –rascó su cabeza.
–¿Cremarán su cuerpo? ¿Fuego? Fire?
–Yes! Fire!
–¿Dónde puedo buscarlo?
–Here –anotó una dirección.
–Gracias, Jane –estreché su mano.
–Im so sorry, él era una buena persona –parecía afligida.
–¿Sabes cómo puedo ingresar a su apartamento?
–Pues –pensó –con una puño fuerte ¡romper puerta!
Me acerqué a la puerta y le di unas patadas hasta que se abrió.
–Strong! –señaló mis músculos.
En la pared había una fotografía de él y Alice, se veían tan felices, intenté ser fuerte, pero no pude, me quebré.
Caí al suelo.
–Hey! –Jane se agachó –Are you ok?
–No –sollocé.
Primero Alice, ahora él. No podía soportar tanto dolor.
–¿Por qué lo hizo? ¿Por qué? –grité lleno de rabia.
Iba a matar a ese tipo.
¡La muerte de Jasper no quedaría impune!
.
Los Ángeles
Bella POV
–Gracias por esto, Mike, de verdad –estaba agradecida por su ayuda.
Mike Newton, ex compañero de Edward, nos estaba ofreciendo asilo en su casa para protegernos del hermano de DOBLE A que intentaba matarnos.
–No tienes que agradecer, Isabella, solo hago lo correcto.
–Poniendo en riesgo tu vida –murmuré.
–Todo estará bien, estarán a salvo aquí conmigo –hizo una pausa –nadie conoce este sitio, era la casa de mi tía, cuando murió me quedó de herencia.
–¿Seguro? –Edward dudó.
–Seguro, nadie los encontrará, tranquilo Edward –chocaron puños.
Más tarde, recibí un llamado de Emmett, respondí ansiosa, necesitaba saber si Jasper estaba a salvo.
–¿Qué pasó con Jasper, lo encontraste?
–Está muerto, Bells, el maldito lo asesinó –sollozó.
–¿Qué? ¡Nooo!
–Volveré a casa con su cuerpo, le haremos un digno funeral.
–Ten cuidado, por favor, Emm, ese tipo podría estar siguiéndote.
–¿Has sabido algo de Rose?
–Aún no, tiene el teléfono apagado, no he podido hallarla, me estoy volviendo loca.
–¡Tranquila, hermanita, tranquila, piensa en el bebé!
Temblé, se me aflojaron las piernas.
–¡Bella! –Edward me sostuvo.
–Me siento mal –sentía que todo me daba vueltas.
Edward me alzó y me llevó a la cama.
–Relájate, Bella –susurró acariciando mi mejilla.
–Jasper está muerto –respondí entre lágrimas.
–Oh, dios –se tapó la boca.
–¡Ese hijo de puta lo mató!
Edward comenzó a dar vueltas.
–Lo voy a matar, lo voy a matar –repitió.
–¿Y si agarra a Rose?
–¡Lo voy a matar antes de que logre tocar a otro de nosotros! –le dio un puñetazo a la pared.
Le caía sangre de entre los nudillos.
–Ed, ven aquí –estiré mi mano –¡te has hecho daño!
–Él era mi amigo –gruñó.
–¡Ven! –se recostó a mi lado, apoyó su cabeza en mi pecho.
–No va a quedar impune, te lo juro, Bella, ese tipo va a pagar por lo que hizo.
