Rayos de luz atravesaban las cortinas de la habitación donde se quedaban Makoto y su familia, ello ocasionó que un pequeño cuerpo se moviera con molestia y abriera sus hermosos ojos marrones que brillaron intensamente al encontrarse con la luz.

Mikan levantó su cabeza haciendo revolotear su largo cabello y se sobo los ojos en un intento de adaptarlos a la luz. Cuando por fin pudo ver bien, su mirada se encontró con la cara de su único familiar, ella sonrió tontamente y forcejeó para liberarse del agarre de su hermano mayor.

"ummm" Se quejó cuando pudo liberarse del agarre de él. Ella puso su mano en la mejilla de Makoto y comenzó a amasarla como una masa. Mientras reía, observó como Makoto fruncía el ceño y entreabrió los ojos para verla, dos pares de hermosos ojos se encontraron.

"Durmamos más" Dijo él medio dormido mientras abrazaba nuevamente el pequeño cuerpo de su ahora hermana. La pequeña albina abrazo su pecho y sobándose contra él, bostezó y mostrando los dientes a un divertido Makoto que se la devolvió y pronto ambos volvieron a quedarse dormidos. Sus primas estaban en media noche, con la menor abrazando fuertemente a la mayor mientras saliva caía de su comisura de la boca manchando los pechos de María.

Horas después

Nuevamente la primera en despertarse fue Mikan que viendo a su hermano dormir, esta vez decidió no molestarlo y bajándose con cuidado de la cama, comenzó a explorar la habitación. En su caminó encontró ropa en el piso junto con zapatos, ellos no habían seguido las costumbres japonesas con el último elemento, lo que ella buscaba era su peluche de oso de anteojos que le habían comprado, lo extraño era su color blanco en la cabeza. Encontrándole sonrió, ella se le hizo muy similar a como encontró a su hermano ayer con sus ojos negros, pero los del muñeco eran café, aunque siendo una niña se le dejaba pasar.

Tomando a su muñeco en sus brazos caminó a la cama de Ana y María, la primera estaba despierta jugando con su celular. Ambas se miraron y la primera en hablar fue Mikan.

"Baño" Informó de su necesidad básica mientras señalaba la puerta de éste.

"Está bien" Dijo Ana mientras se estiraba haciendo rebotar sus grandes pechos, puso su celular en la mesa de noche y cogió la mano estirada de Mikan.

Regresando del baño, Ana miró su celular y se asombró al ver que ni siquiera eran las diez, bostezando levantó a Mikan y la abrazo como si fuera un peluche y nuevamente se volvieron a dormir, pero...

"No tengo sueño, Ana" Dijo Mikan molesta, ella ya había dormido suficiente con su hermano, ella quería jugar.

"Pero yo sí, mi querida naranja" Dijo Ana mientras se apoyaba en su brazo para mirar a la sentada Mikan.

"Me llamo Mikan, Mikan, no naranja, ya no te quiero" Dijo enfurruñada mientras miraba hacia otro lado.

"No te molestes porque entonces no te saco a jugar" Dijo Ana mientras picaba los cachetes de Mikan.

"No juegues con mis chetes" Dijo Mikan mientras se cubría sus mejillas rojas.

"Durmamos otra hora y te sacamos a jugar" Dijo Ana mientras se volvía a acostar.

"¡No!" Alzó su voz el infante.

"No guiwes" Balbuceó una adormilada María mientras se cubría la cabeza con la almohada.

"Ves" Habló la morena.

"Pero, yo quiero jugar" Dijo Mikan mientras se ponía de pie sobre la cama.

Pasándose las manos por la cara en un intento de apaciguar su frustración, Ana miró su celular y se lo pasó a Mikan.

"Toma, juega con el" Dijo Ana mientras ponía un juego y recogía abrazaba la cintura de su primita y volvía a dormir.

La habitación quedo en silencio mientras un Makoto había botado la cobija en un intento de bajar el calor, el par de mujeres volvió a roncar y Mikan producía sonidos desde el aparato electrónico.

Medio día

Restaurante Yukihira.

El sonido de palillos chocando contra la cerámica resonaba mientras gente hacía fila afuera del establecimiento. Algunos dentro del establecimiento que habían estado el día anterior estaban curiosos por la falta del chico albino, ellos pensaron que estaba de descanso. Pero no se encontraban inconformes, ya que podían probar comida de Joichiro y su hijo. Y el establecimiento fue vaciándose poco a poco.

En una mesa en el rincón se encontraban un hombre que no era muy carismático, pero sí tenía lo suyo y al lado de él se encontraba una hermosa mujer pelirroja.

"Presidenta, ¿por qué volvimos hoy?" Dijo Issei curioso al ver que solo él y la mujer de la cual estaban enamorados estaban aquí cuando los demás habían regresado a Kuoh.

"Porque quería probar nuevamente su comida. Además, quería tener una cita con mi querido sirviente, ¿no puedo?" Dijo la heredera Gremory mientras acariciaba con su suave mano la mejilla del sonrojado Issei y pegaba su cuerpo a él

"N-no" Dijo Issei mientras se sonrojaba y miraba hacia abajo para ver cómo se deformaban los pechos de su rey.

*Cough* Una tos los interrumpió a ambos que miraron al hombre maduro que los miraba con una sonrisa bromista.

"¿Cómo está la pareja?" Pregunto divertido viendo como ambos se sonrojaban y la chica bajaba la cabeza y le pellizcaba el costado del torso al chico. Esa imagen le recordó los padres de aquel chico cuando se encontraban en el restaurante.

"E-está equivocado, señor. La presidenta y yo no tenemos esa relación" Negó Issei rápidamente en un intento de esquivar un malentendido, pero resultó empeorándolo.

"Hump" Dijo Rias enojada mientras miraba hacia otro lado. Joichiro viendo esto decidió alejarse para darles un tiempo extra para pedir comida.

"Presidenta, ¿Qué sucede?" Interrogo el castaño a la pelirroja.

"Ya lo sabes" Dijo molesta Rias ocasionando que Issei tuviera una mirada confusa. Ella estaba a punto de gritarle, pero vio como un pequeño cuerpo que reconoció entró por las puertas del establecimiento gritando.

"¡He regesao'!" Gritó Mikan divirtiendo a las personas que comían y se sonrojó al ver como unas ancianas le sonrían.

"¡Mikan, no corras!" Dijo y entro una chica de ojos color miel y piel clara. Ella era María. Detrás de ella venían Ana y Makoto, el último llevaba en sus brazos el peluche de Mikan.

"Dios, para tener las piernas tan cortas, ella las tiene veloces" Dijo Makoto acercándose a una mesa y le asintió a Joichiro a Soma.

"¿Cómo han estado?" Interrogó Joichiro mientras dejaba a su hijo encargado de las pocas mesas que estaban ocupadas.

"Bien, Joichiro, un poco de cansancio por el viaje" Respondió María mientras se apretaba la nuca.

La mesa siguió hablando mientras Makoto con el muñeco divertía a Mikan sentada en sus piernas. El ambiente se interrumpió cuando llegaron Rias e Issei.

"Inoue-san, ¿cómo estás?" Dijo Rias mientras asentía con una sonrisa a las personas en la mesa, ella estaba hablando español porque ello haría que tuvieran una mejor impresión de ella.

Makoto le respondió con un 'bien' y la miró esperando que continuara hablando, aunque él sabía lo que iban a pedir. Rias al ver la sonrisa en el rostro guapo del chico sabía que ya esperaba su pregunta.

"¿Puedo pedirle que nos cocine un plato?" Dijo esperanzada Rias, pero se volvió un poco ansiosa al ver el fruncimiento de las acompañantes de chico.

"Entonces, no le gusta mi comida, Srta. Gremory" Bromeó Joichiro haciendo sonrojar a la persona en cuestión. Por parte de Issei, él se volvió bobo mientras miraba las mujeres en la mesa, pero se despertó al ver la mirada de la Onee-sama que amaba.

"Está bien, esperen. Además, también prepararé nuestro almuerzo, ¿está bien, tío Joichiro?" Dijo Makoto mientras le pasaba su hermana a María. Joichiro solo sonrió e hizo un gesto con la mano de aprobación.

"¡Muchas gracias!" Dijeron ambos demonios.

Makoto solo asintió y se puso un delantal y recogiendo un cuchillo de la cocina se preparó para cocinar llamando la atención de Soma que se puso detrás de su primo para aprender. Mientras estaba en ello, Makoto pensó que no quería que su comida siempre desnudara a las personas y ayer había descubierto que sí así lo pensaba, él podía decidir sí su comida desnudara a las personas a voluntad, lo había corroborado cuando cocino ayer en el restaurante.

"¿Ellos, mejor dicho, ustedes están bien?" Preguntó Joichiro cuando él y María estaban solos, Ana había llevado a Mikan al baño.

María vio el muñeco y lo apretó contra su cuerpo y abrió la boca.

"Lo estamos llevando... bien" Dijo ella con una pausa recordando la muerte de los cuatro adultos aquella noche cuando llamaron a la casa.

"Lo siento" Viendo como los ojos de la chica se aguaron, asintió Joichiro. Él dejó un espacio de silencio para que la chica se calmara. "¿Qué van a hacer?"

"Por el momento, pare la universidad inscribí a Ana a un colegio en Chiba" Dijo María, ella había recogido la plata que tenía para el semestre y la utilizó para arreglar los tramites de la nueva vida que tendrían en Japón.

"No creo que debas parar el estudio... ¿ellos lo saben?" Dijo en un susurro Joichiro.

"No y no pienso decirles. Sabes que son muy jóvenes y no quiero cargarlos con una situación económica" Terminó rápidamente viendo que Ana regresaba con Mikan. Joichiro asintió y se levantó para recoger la loza e ir a lavarla al fregadero.

Makoto terminó de cocinar y sonrió junto a Soma mientras miraban el plato y voltearon a mirar hacia la pareja de demonios. Ellos caminaron hacia diferentes mesas, con el más joven caminar hacia la familia de Makoto y servirles, pero se inclinó al escuchar un aparente agradecimiento de ellos.

Makoto caminó llevando su plato hacia la mesa de una de sus parejas favoritas y se encontró con la mirada de precaución de Issei, pero sonrió tranquilizándolo.

"Aquí está el plato para la pareja de novios, por favor disfrute" Dijo mientras regresaba al japonés.

"No, no somos novios" Volvió negarse Issei y Makoto sintió ganas de propinarle un calvazo por lo denso y estúpido que era. Pero nuestro protagonista decidió arreglar ello.

"Es así, pero yo los veo a ustedes dos muy enamorados" Dijo Makoto mientras miraba como ellos dos abrían la boca.

"Solo es amor como de una hermana hacia su hermanito" Dijo Rias con nervios y Makoto la miro estúpidamente.

"Es así, entonces qué pena. Pero debo decir que debes apurarte sino la chica rubia te lo quitara" Makoto susurró la última parte dejando el plato.

Rias apretó su puño al escucharlo, puede que ella permitiera que Iseei tuviera un harem, pero ella debía ser la principal.

Volviendo de sus pensamientos miro el plato que estaba frente a ella y pudo leer un mensaje 'Feliz vida de enamorados' encima de un maldito trozo de carne. Por cierto, la comida que Rias pidió era una de parejas.

Ambos levantaron sus palillos y sonrojados recogieron un bocado y se lo llevaron a la boca sintiendo una explosión en su cerebro que les hizo recordar algo. A Rias el momento en que su sirviente interrumpió y grito: "La virginidad de Rias Gremory me pertenece" lo cual la hizo sonrojarse y pronto entró a un campo lleno de flores y al frente de ella estaba su ser amado.

En el caso de Issei, el flashback de la traición de Raynare pasó por su mente hundiéndolo en la desesperación, pero en ese momento una luz escarlata apareció frente a él y le tendió la mano, y el espacio negro donde se encontraba se rompió en millones de fragmento para en seguida aparecer en un campo de flores frente a su ser amada.

"Issei"

"Rias"

Ambos acercaron sus labios y sintieron los del otro y se abrazaron.

Cuando regresaron a la realidad, estaban en la misma mesa, pero se estaban besando, se miraron a los ojos y ruborizados se separaron. Ellos esperaban que pasaran desapercibidos, pero escucharon silbidos de una mesa y vieron a Makoto, Ana y María silbándoles mientras que Mikan estaba haciendo un intento fallido solo soltando saliva.

Apenados, terminaron la comida rápidamente y dejaron un dinero extra por el regalo que les dio Makoto y huyeron corriendo. En la calle ambos caminaban al lado, pero por vergüenza no se miraban.

"¿Cómo te dicen?" Dijo Ana mientras miraba a su primo que había una pareja.

"Me dicen..." Dijo Makoto dejando en suspenso a las tres féminas y enojándolas en el proceso.

"¡Dilo!" Gritaron mientras Mikan estaba en una pose enojada, claro, la que podía hacer una niña de su edad.

"Bien, bien" Dijo Makoto mientras reía y volvía a poner a Mikan en sus piernas. "Me dicen... cupido" Y guiñó el ojo sonrojando a las tres mujeres que lo acompañaban.

(N/A: Bien, creo que ya vamos más de 6k palabras en la semana. En otras cuestiones, en mi historia no habrá RiasxMakoto porque siempre me ha gustado la pareja original además se me hace increíblemente difícil cambiar la imagen de Issei a Rias. Pero no nos alteremos ya que sí habrá chicas de DxD.

Gracias por leer.)