Capítulo 28: Razón de vivir
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Sakura suspiró mientras metía su ropa apresuradamente en la bolsa de viaje. Tenía miedo….En su mente, la imagen del joven Uchiha sufriendo la atormentaba, y su cuerpo se estremecía solo de pensar en lo que podría estar haciéndole ese mal nacido de Kabuto. Miró una vez más el portarretratos con la foto del equipo 7 cuando eran genins. "El teme ha cambiado mucho gracias a ti y creo que ha empezado a desarrollar sentimientos por ti" – eso le había dicho Naruto. Podría ser cierto? Des de que volvió, Sasuke había intentado estar para ella de la mejor forma que su corazón maltratado le había permitido. El no era cariñoso como Naruto, pero definitivamente había notado un cambio…se había vuelto menos frío con ella. Recordó como la había envuelto entre sus brazos con extrema delicadeza, algo poco propio de el, y como la había mirado… como si no pudiese soltarla.
Sakura se abofeteó mentalmente por estar pensando en su relación con el pelinegro. Teniendo en cuenta las circunstancias, no era apropiado. Dejó la fotografía en la mesa y miró la puesta de sol por la ventana. Tenían que salvarlo Aguanta Sasuke-kun! – pensó – Ya vamos!
- Sakura… - la llamó una mujer des de la puerta. La chica se giró para encontrarse cara a cara con la que una vez fue su maestra.
- Tsunade-sama – murmuró sorprendida por la visita. – Le ocurre algo a Shikamaru?!
- Shikamaru está bien… gracias a ti – la tranquilizó la mujer. Luego sus ojos se tornaron tristes – Kakashi me ha contado lo que le dijiste…
- Ahora no puedo pensar en eso shisou – la cortó la chica mientras guardaba las medicinas. – Lo hablaremos cuando traigamos a Sasuke.
- Sakura – dijo con voz quebrada – necesito que me perdones… - la pelirrosa se quedó atónita.
- Perdonarle? Por que? – preguntó confundida.
- Te di la espalda… - sollozó – creí que habías muerto, y no podía soportar la decepción cada vez que Naruto y Sasuke volvían de las partidas de búsqueda con las manos vacías… yo te enterré. – finalizó. Sakura se acercó a ella y la abrazó con amor. Tsunade abrió los ojos perpleja ante la reacción de su pupila.
- No hay nada que perdonar – la acalló. – Tu y Kakashi hicisteis lo que debíais. Sabía donde me metía shisou… tu me enterraste, pero yo cavé mi propia tumba. Simplemente, acabé sobreviviendo…
- Sakura necesito que lleves cuidado cuando te enfrentes a tus oponentes – dijo la ex goidame. – Cuanto más se desarrollan tus instintos, más cambia tu cuerpo, y…
- Más absorbo su poder – entendió la Haruno.
- Si te fuerzas podrías acelerar el proceso antes de que encontremos una solución. No voy a pedirte que no vayas, pero por favor…. Ten cuidado. – le pidió preocupada.
- Lo tendré – prometió la pelirrosa.
- Bien… tu equipo espera abajo. – dijo recuperando la compostura.
- Equipo? – preguntó desconcertada. Creía que solo partirían Naruto y ella.
- Fuese lo que fuese lo que atacó a Shikamaru pudo con Sasuke Uchiha. Naruto y tu vais a necesitar refuerzos. – le explicó.
Bajaron a la entrada y al ver a sus amigos, el corazón de la chica se llenó de felicidad. Sai, Neji, Lee, Tenten, Shino e Hinata sonreían des del salón. Lucharían a su lado…Lucharían a su lado porque Sasuke Uchiha siempre había sido uno de los suyos.
- Chicos… - susurró Sakura con los ojos cristalinos.
- Ino y Chouji querían venir, pero deben quedarse con Shika – le explicó Neji. La Haruno asintió comprendiendo la situación de su amiga.
- Kiba? – preguntó decepcionada. Shino negó con la cabeza, y Naruto bufó con frustración. El Inuzuka parecía ser el único incapaz de perdonar a Sasuke por su pasado. – Está bien, lo entiendo.
- Bien! Ahora que ya estamos todos. Nos reuniremos con Taka, Itachi y Shisui en la frontera para abarcar el mayor terreno posible. Esta es una misión de rescate. Por lo tanto, trabajaremos en equipo – explicó Neji mirando al rubio expresamente. Naruto lo miró molesto. – No sabemos a lo que nos enfrentamos y no quiero a nadie haciéndose el héroe. – continuó señalando a Naruto. El Uzumaki iba a replicar, pero Sakura lo cortó.
- No lo hará. No le dejaré – coincidió con el Hyuga. – lo traeremos de vuelta juntos.
- Bien, adelante!
Ubicación: Desconocida
Una vez más, Sasuke aguantó el grito de dolor al sentir como Kabuto le separaba las costillas con un instrumento metálico. Ese hombre era un demente. Le había abierto el abdomen y parecía estar jugando con sus órganos como si lo operara a corazón abierto… sin anestesia. Sintió como su ritmo cardíaco se volvía errático, y como sus pulmones se comprimían impidiéndole respirar. A los pocos segundos, el dolor era tan insoportable que su cerebro se apagó… y todo se volvió negro.
En la mente de Sasuke:
- Que…? Donde estoy? – preguntó el Uchiha confundido. Miró a su alrededor, y, de pronto, se encontró a si mismo sentado en el muelle de un lago… uno muy parecido a su lugar favorito de Konoha, donde su padre solía llevarlo para entrenar su katon. – Estoy muerto? – se preguntó.
- No lo estás – habló una voz detrás de el. Sasuke se giró y se encontró a la joven pelirrosa sonriéndole.
- Sakura? Que haces tu aquí? – preguntó frunciendo el ceño. La chica se rio con voz cantarina. – Que ha pasado?
Estoy aquí porque tu quieres que este – le respondió juguetona – Te has desmayado por el dolor. – le explicó sentándose a su lado. Entonces, Sasuke entendió lo que la chica quería decir. Estaban en su cabeza….
- Hmp – dijo el chico mientras miraba la puesta de sol que se había imaginado.
- Eres muy poco original Sasuke-kun – se burló ella – me has copiado mi técnica para escapar del dolor.
- Yo no me escapo – negó el chico desviando la mirada. Tenía que reconocer que le agradaba estar acompañado en esos momentos.
- Sasuke… - habló Sakura seria – Por que estoy aquí? – le preguntó.
- Porque eres una molestia… pero una molestia más soportable que el dobe – soltó el chico. Sakura se volvió a reír. – Y no quiero estar solo…
- Nunca lo has estado – le respondió la chica con una sonrisa dulce. Sasuke sintió como sus mejillas ardían. – Hay algo más? – insistió.
- No – se negó.
- Sabes que esta conversación es confidencial verdad? Quiero decir… solo lo vas a admitir ante ti mismo – le dijo la chica en broma. Sasuke soltó un bufido. Al cabo de unos minutos de estar en silencio, el Uchiha se abrió.
- No quiero morir – empezó – no quiero morir sin antes entender lo que siento por ti…
- Pues no mueras – le contestó con simpleza y una gran sonrisa.
En el mundo real:
De repente, Sasuke sintió una fuerte presión en el pecho y despertó por la fibrilación de la descarga que había reanimado su corazón. Después de revivirlo, los médicos abandonaron la sala dejándolo solo. Seguía vivo. Bien, ahora solo tengo que salir de aquí – se dijo intentando reunir fuerzas para poder escapar.
Ubicación: Frontera del País del Fuego
El equipo de rescate llegó a la frontera encabezado por Naruto. El rubio tenía los puños apretados y la mandíbula tensa al pensar en su mejor amigo. No se podía creer como después de tres años, Sakura y el volvían a encontrarse en esa situación… Sin embargo, esta vez era diferente. Sasuke no se había ido por voluntad propia, se lo habían llevado. Una vez más, maldijo en su fuero interno no haber estado con el para ayudarle… incluso se sentía culpable por haberse alegrado de que se fuera unos días, y el pudiera pasar un tiempo a solas con la pelirrosa. Recordó el beso entre el y su compañera, y no pudo evitar sonrojarse. Habían pasado tantas cosas que a penas había tenido tiempo de reflexionar en lo ocurrido. El solo pensar en sus labios y el tacto de su piel lo encendía…
Miró a la chica que corría a su lado. Se había cambiado de ropa. Ahora llevaba un pantalón negro ceñido y de cintura alta con el top rojo mostrando las curvas de su cuerpo. Ya no va de blanco – re rio en su fuero interno. Su larga cabellera estaba recogida en una coleta alta que relampagueaba con la velocidad, y sus ojos miraban al frente decididos. Sakura era toda una mujer… Naruto recordó lo que le dijo después del beso. – Pero no puedo elegir, Naruto. Lo siento – susurró avergonzada y triste. No había podido evitar frustrarse ante la decisión de la chica, pero luego pensó en el Uchiha. Sakura siempre había sido el equilibrio entre los dos, y ella no quería romperlo. Temía que si le elegía a el…perderían a Sasuke de nuevo. La sola idea lo torturó. Amaba a Sakura, pero… no podía perder a su mejor amigo. Entonces, entendió la postura de la pelirrosa. Ella no solo los amaba… sino que además los protegía de ellos mismos para que continuaran queriéndose.
Llegaron al punto de encuentro rápidamente donde pararon a descansar. A los pocos minutos, Shiusi, Itachi y Taka aparecieron de entre los árboles.
- Habéis encontrado algo? – preguntó Naruto acercándose a Itachi. Este negó con el rostro serio. Su preocupación era palpable.
- Hemos barrido kilómetros enteros – masculló.
- Seguimos el rastro de sus atacantes pero lo perdimos hace unas horas… - explicó Shisui frustrado.
- Como que lo perdisteis?! – preguntó Naruto exaltado mirando a la ninja detector.
- No te pases con la zanahoria, ella no tiene la culpa – interrumpió Suigetsu.
- Los shinobis que se llevaron a Sasuke…son diferentes – explicó el hermano mayor mirando de reojo a Karin. Esta se encogió y bajó la mirada decepcionada consigo misma. Se sentía una inútil.
- Diferentes? – preguntó Neji entrecerrando los ojos con sospecha.
- No usaron su chakra… no puedo rastrearlos. – explicó la pelirroja – no son como nosotros, ellos son…
- como yo – dijo Sakura terminando la frase. Su cuerpo emepzó a temblar de miedo. Lo había conseguido Kabuto? Habían llegado tarde y había creado su ejército?
- Sakura – la llamó Shisui – hemos estado pensando… y quizás tu puedas ayudar.
- Como? – preguntó confundida.
- Nosotros no podemos detectarlos pero puede que tu si seas capaz – contestó Itachi. – Si te concentras puede que detectes residuos del poder del fénix, y logremos encontrar a Sasuke.
La kunoichi miró a su equipo dubitativa. No sabía si sería capaz de hacerlo, pero ellos dependían de ella. Tenía que intentarlo…por Sasuke. Naruto se acercó a ella y le sonrió con cariño.
- Sabes que puedes hacerlo… - la afianzó. Sakura observó los orbes azules del chico, y sintió su confianza. Naruto tenía ese efecto en las personas…les contagiaba su determinación.
La chica asintió y cerró los ojos para concentrarse. Lo primero que sintió fue la harmonía del bosque… tan pacífico, y lleno de vida. Sintió a las diferentes criaturas de la naturaleza coexistir en su ecosistema, y como todo transcurría su curso. Todo era como debía ser. Respiró hondo para seguir adentrándose hasta que algo llamó su atención… algo fuera de lugar, una mancha en ese cuadro perfecto. Sakura se centró en esa sensación, y notó como un calor abrasador que le resultó familiar. Era como si hubiese un enorme fuego que la llamase… ese poder adictivo que ya había sentido cuando empezó a asimilar el control del fuego. No era terrenal…tenía que ser eso. Abrió los ojos, y miró decidida a Naruto.
- Los he encontrado.
Ubicación: Desconocida
Después de una hora intentando incorporarse, Sasuke consiguió levantarse de la camilla. Su herida seguía abierta, y le dolía a horrores. Que me ha hecho ese cabrón.. diseccionarme? – se preguntó al ver la incisión abierta en su abdomen. Al ponerse en pie, el chico se tambaleó y tuvo que apoyarse en la camilla para recuperar el equilibrio. Definitivamente, no estaba en plenas facultades. Soltó un bufido de frustración al sentirse tan débil e impotente. Sasuke observó la puerta en frente de el, y contó hasta tres antes de intentar llegar a ella para apoyarse. Sin embargo, sus piernas flaquearon al dar el primer paso haciéndole caer al suelo, y el impacto lo hizo volver a desmayarse.
En la mente de Sasuke
El Uchiha miró alrededor y vio que volvía a estar en Konoha, pero esta vez estaban en un campo de entrenamiento. Lo conocía bien… ahí se había convertido en genin.
- Mierda – masculló al darse cuenta de que volvía a estar en su cabeza.
- Estás muy débil – habló una voz. El Uchiha se giró y vio a la hermosa pelirrosa acercarse con la preocupación marcada en el rostro.
- Tengo que despertar. Necesito salir de este sitio para que pueda escapar. Como lo hago? – le preguntó abruptamente. No podía perder el tiempo fantaseando. Tenía que pensar en una solución antes de que muriese desangrado. Sakura lo miró con reproche.
- No es así como funciona, Sasuke-kun – le explicó – No hay un botón de reiniciar partida.
- Y entonces? Me muero y ya está? – preguntó exasperado.
- Por supuesto que no! No te lo perdonaría nunca si te dejases morir – le reprochó la chica. – pero solo tu puedes volver, y reunir las fuerzas suficientes para levantarte.
- Y que tengo que hacer?! – estaba harto de tantas evasivas.
- Desearlo, Sasuke-kun – soltó la chica dejándolo perplejo – Tienes que encontrar una razón lo suficientemente fuerte que te impulse a moverte… a seguir viviendo.
Sasuke se quedó en silencio mirando a la chica. Había mil razones por las cuales quería seguir con vida. El había aprendido a apreciar la vida, y a cuidar sus lazos. No quería que eso se acabara, pero parecía como si tuviese que haber… algo más.
- Sasuke-kun – le llamó Sakura – Que sentiste al perderme? – le preguntó de repente. El Uchiha arqueó una ceja.
- Sakura no tengo tiempo para esto.
- Esto es por lo que estamos aquí – le respondió encogiéndose de hombros.
- Hmp rabia – soltó el después de reflexionar a su pregunta. – sentí rabia de que hubieras sido tan imprudente… tan molesta. Si hubiera estado vivo, no te habría dejado hacerlo… y no habrías desaparecido.
- No puedes arrebatarme mi derecho a decidir… - le recriminó la chica con una sonrisa.- Naruto pudo respetar mis decisiones. Por que tu no?
- Yo no soy Naruto – masculló entre dientes.
- No no lo eres – coincidió riendo con dulzura. Luego, hizo una pausa y continuó - Y que sentiste al recuperarme?
- Que es esto? Un interrogatorio? – preguntó soltando un bufido. Odiaba tener que exponerse a los demás… incluso si se trataba de un producto de su imaginación.
- Quieres salir de aquí o no? – lo riñó la chica colocándose los brazos en la cintura, y haciendo un puchero. Sasuke se quedó unos minutos en silencio y dijo.
- Alivio… me sentí aliviado.
- Por que? – le cuestionó la chica. El moreno frunció el ceño. Como que por que? Por que tenía que ser tan persistente? Porque te las has imaginado igualita que en la vida real, lelo – se insultó a si mismo.
- Y yo que se, Sakura! Porque así el dobe dejaría de sufrir,…y podrías ir tu a comer ramen con el o cotillear sobre la vida amorosa de Ino que me importa una mierda! – gritó agitado.
- Eso solo es verdad en parte. Por que más? – insistió.
- Esa es la razón! Ya no tendríamos que consolar a tus padres, o que culpar a Kakashi por tu desaparición. Y yo ya no tendría que… - Sasuke se acalló así mismo ante la mirada inquisidora de la chica.
- Tu no tendrías que que? – Sasuke tardó varios segundos en responder.
- Ya no tendría que ver cada puto árbol de cerezo y no poder evitar preguntarme como habría sido…
- Nuestra relación? – le preguntó la chica sonrojada. Sasuke desvió la mirada. – Sasuke, que sientes por mi?
- Te he dicho que no lo se. – contestó evitando el tema. Sakura lo miró decepcionada.
- Cuando dejes de mentirte a ti mismo… podrás encontrar una razón para salir de aquí. Hasta entonces… - la chica lo miró con preocupación – Oh vamos Sasuke-kun! No quiero que mueras desangrado! Ni Naruto ni yo nos merecemos esto!
- Pero es mejor así no?! – soltó el chico con dolor. Sakura lo miró desconcertada. – Es mejor que muera para que puedas estar con Naruto sin sentir lástima por mi! – rugió. Sakura lo miró furiosa.
- Deja de mentirte! Sabes que eso no es verdad! Solo estás buscando una puta escusa para no tener que levantarte! – le contestó histérica.
- Entonces no amas a Naruto?! – le soltó con acidez.
- Si, pero también te amo a ti – respondió con firmeza pero molesta – y nunca te abandonaré. Así que dime. Que sientes por mi?
- Basta! Lárgate! He dicho que no lo se! – gritó colérico y de repente la figura de la pelirrosa se esfumó… y Sasuke se sintió solo. Sakura había dejado nuevamente un vacío en su corazón.
Ubicación: Hospital de Konoha
Ino se removió incómoda en su asiento, y se recordó volver a quejarse sobre la incomodidad de las sillas del hospital. Había pasado la noche cuidando de Shikamaru y tenía el trasero destrozado. Su compañero llevaba dos días inconsciente, y no daba señales de que fuese a despertar. Observó el amanecer des de la ventana de la habitación, y se sintió inquieta. No podía evitar preocuparse por la partida de rescate de Sasuke. Como estarían sus amigos? Y Sai?
De pronto, una voz roca murmuró su nombre. Ino se giró y, para su sorpresa, se encontró con Shikamaru intentando deshacerse del respirador.
- Shikmaru! Que haces?! No te lo quites! – lo riñó mientras se lo volvía a colocar. El pelinegro la miró con fastidio. – Tienes lesiones muy graves y los pulmones destrozados… - le explicó. Entonces, vio que el chico movía los labios para decir algo pero no lo entendió.
- Shh no hables – intentó calmarlo pero el chico insistió. – Que ocurre? No entiendo lo que dices. – El Nara la miró desesperado, y levantó la mano haciéndole un gesto para que se acercara.
- Sa-Sa-su…ke – consiguió decirle al oído. Ino lo miró, y le brindó una sonrisa tranquilizadora.
- No te preocupes… Naruto y Sakura han ido por el. Lo traerán de vuelta. – dijo para calmarlo. Sin embargo, los ojos del Nara se abrieron como platos, y empezó a hiperventilar.
- N-no! – intentó decir negando con la cabeza.
- No? Shika no te preocupes llevan refuerzos! – el moreno la miró aun más aterrado, y su corazón empezó a acelerarse. Tanto que aparecieron las enfermeras con un carro de parada por si el chico sufría un infarto.- Que ocurre Shikamaru?! Que pasa?!
Señorita! Tiene que salir de la habitación – le ordenó una de las auxiliares. Ino se acercó a su amigo antes de que la echaran.
- N-no… pue-den…morir – le susurró el chico antes de perder la conciencia. Ino miró atónita a su amigo, pero no tuvo tiempo de reaccionar porque la enfermera la estaba empujando fuera de la habitación.
- Espere! Va a estar bien?! – preguntó preocupada mas le cerraron la puerta en la cara.
- No pueden morir? – Susurró la chica repitiendo las palabras del pelinegro. Quien no podía morir? Naruto y Sakura? Estaba confundida. El Nara nunca abría usado el término no pueden morir… si hubiese estado preocupado por su estado habría dicho algo como pueden morir y por eso no deben ir. Entonces, la rubia recordó las palabras de Tsunade-sama en lo referente a la mutación de Sakura, y los experimentos de Kabuto, y abrió los ojos aterrada. Shikamaru no se refería a Sakura y a Naruto, sino a los enemigos con los que se habían enfrentado. Unos enemigos tan poderosos que lo habían dejado casi muerto y se habían llevado a Sasuke Uchiha. Unos enemigos indestructibles con el ADN del fénix de Sakura recorriendo sus venas… unos enemigos que no podían morir.
Ubicación: 400 Kilómetros al Este de la frontera
Corrían a gran velocidad en formación piramidal con Sakura a la cabeza. Los enemigos se estaban alejando de su escondite, y no conseguirían atraparlos. La chica chasqueó la lengua con rabia y se esforzó en ir más rápido.
- No llegaremos – le dijo a Naruto con voz torturada.
- Si lo haremos – la afianzó este mirándola a los ojos.
De pronto, Karin, quien se había mantenido al margen des de su fracaso, sintió un chakra familiar en la zona a donde se dirigían. Estaba muy débil… pero podría ser?
- Tengo a Sasuke! – gritó haciendo que todos la miraran.
- Que?! Donde?! - preguntó Naruto esperanzado.
- 200 kilómetros más adelante – informó. – Está muy débil. Casi no tiene chakra. Sasuke-kun! – pensó la pelirrosa preocupada.
- Esa es la misma dirección de la que se aleja el enemigo no, Sakura? – preguntó Shisui activando el sharingan. La chica asintió.
- Olvidaros del enemigo. Lo primero es el rescate de Uchiha! – ordenó Neji. Los shinobis asintieron.
- Aguanta otuoto, ya vamos… - murmuró Itachi preocupado.
Ubicación: 600 kilómetros al Este de la frontera
En la mente de Sasuke:
- Sakura, deja de hacerte la ofendida y vuelve aquí! – masculló el Uchiha por tercera vez. Odiaba que la gente se hiciera de rogar. De pronto, Sasuke empezó a sentir un fuerte hormigueo en el brazo. – Que mierda?!
- Tu cuerpo se atrofia por la pérdida de sangre…. Primero son las extremidades las que dejan de recibir el flujo, luego tu cerebro… y, finalmente, tu corazón. – le explicó la chica con voz triste. Sasuke la miró aliviado. Al menos no moriría solo…
- Creí que te habías ido… - murmuró.
- Yo siempre he estado contigo, Sasuke-kun. – le contestó mirándolo con ternura. Sasuke se quedó mirando a su hermosa compañera, y sintió ganas de llorar. Por que le pasaba eso ahora? Por que la vida era tan injusta?
- Sakura… no quiero morir – dijo con voz quebrada. La chica lo miró triste.
- Es demasiado tarde Sasuke-kun…- El moreno la miró con horror.
- No! – gritó – No quiero! – se negó. – No es justo! Quiero vivir! – Sakura lo miró derrotada.
- No vas a poder levantarte… tu cuerpo ya no responde.
- Si que puedo – gritó reuniendo energía – necesito vivir!
- Por que? – preguntó la chica con un hilo de voz. – Que es tan importante como para seguir sufriendo?
- No rendirse nunca. – le soltó este – eso es lo que tu y Naruto me enseñasteis. – Sakura sonrió satisfecha.
- Que sientes por mi Sasuke? Desvélate a ti mismo la razón por la cual necesitas vivir…
- Tengo que volver a verte para decirte lo que siento… - confesó.
- Dilo Sasuke! – le gritó la chica. – Vamos dilo! Dilo! Sasuke-kun, por favor…!
En la realidad:
Vamos Sasuke-kun! Por favor no te mueras! Sasuke! – gritaba Sakura entre lágrimas mientras masajeaba su corazón.
Habían llegado hacía tres minutos al punto que Karin había señalado. El enemigo se había ido, pero al llegar al escondite siguieron un rastro de sangre que los había llevado al pelinegro. Estaba tendido en medio del campo con el canal abierto. Sakura gritó con horror al ver al Uchiha en ese estado, pero Naruto le había suplicado que reaccionara y lo salvara. Al parecer, Sasuke había escapado por su propio pie, y se había arrastrado hasta ese lugar…. Pero había perdido demasiada sangre, y su corazón se había parado.
Naruto estaba a su lado llorando y con los ojos teñidos de rabia, mientras que Itachi ayudaba a la chica a parar la hemorragia. El resto observaba en silencio la escena temiendo que el vengador no volviese a despertar. Karin se aferró a Suigetsu que miraba a su amigo con dolor.
- Vamos teme! No te dejo morirte! No seas cobarde! No huyas de la pelea que tenemos pendiente! – gritó Naruto con voz desgarrada.
- Por favor, Sasuke-kun… por favor! – sollozó la chica mientras le pasaba aire con su boca.
En la mente de Sasuke:
- Vamos Sasuke-kun! Por favor! Se que puedes hacerlo! – gritaba la chica.
- Tengo que decirte que…
- Sasuke-kun!
En la realidad:
Sasuke abrió los ojos de golpe, y empezó a toser violentamente. Sakura lo miró aliviada. Lo había conseguido… lo había salvado. Cuando se calmó, el pelinegro divisó el lacio cabello de la chica esparcido por su pecho. Su visión estaba borrosa, pero pudo distinguir los ojos jade de su compañera empañados por las lágrimas. Ahí estaba… arrodillada junto a el, como si fuera un ángel salvador. Aguantando el dolor, el moreno levantó la mano y acarició uno de los mechones rosa pegados por el sudor en la frente de Sakura.
- Eres tu… - le susurró. La pelirrosa abrió los ojos perpleja. Esa era la frase que ella le había dicho nada más despertar de su sueño profundo cuando se pensaba que el era una alucinación. Sería que Sasuke también habría soñado con ella?
- Te pondrás bien… - le susurró ella aguantando las ganas de abrazarle fuertemente.
- Tenía que vivir… - intentó decir. La chica lo miró confundida. – para decirte que te amo. – susurró… y todos los presentes se quedaron atónitos, pero sobretodo cierto rubio posado a su lado.
Ubicación: Desconocida
- También has dejado ir al Uchiha? – preguntó Zetsu. Se estaba empezando a cansar de los juegos de Kabuto.
- Por supuesto… el experimento ha sido un éxito. Los soldados están listos – dijo con orgullo. Había ganado, solo que Konoha aun no lo sabía. – Y en cuanto a Sasuke-kun, nunca tuve intención de retenerlo mucho tiempo… el es la clave para que Sakura venga a mi.
- Que le has hecho?
- Todo a su tiempo… pero digamos que solo he acelerado la auto-destrucción del equipo 7. – contestó riendo.
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Continuará...
