ADVERTENCIA IMPORTANTE

El contenido de este capítulo puede contener violencia, lenguaje obsceno, tortura e imágenes de contenido sexual.

Se recomienda discreción

PVO KATARA

Estaba cepillando mi cabello y no podía dejar llorar, porque yo había hecho eso ..

Lo detestaba tanto, sobre todo porque pensaba que realmente era poca cosa para él.

De pronto envió como una mano invadía mi privacidad y se metió entre mi camisón hacia mis pechos. Sujetándolos con fuerza, me asuste y me levanté de inmediato topándome con un Zuko totalmente borracho.

-Que diablos haces?

-Cierto, cierto olvide que si yo te toque te desagrada ..

-Eres un imbécil! Alejate de mi! Me das asco! -Cómo podría estar con él después de que se había acostado con Mai-

-Supongo ya no aguantas más la repulsión que te causó. Verdad?

-Estás borracho! Vete de aquí -Quise alejarme de él pero me tomó del cabello y me arrojo sobre el tocador, me sujeto de tal manera en la que no pude defenderme ni moverme- ¡ Qué haces! BASTA! Zuko

-Vamos a divertirnos ¿Si? - Comencé un mameluco el camisón mientras la sujetaba fuertemente del cabello-

-Ahh! Ya! ¡Paraca! Que dados! Estás borracho! -S olo se oía la tela de mi ropa desgarrarse y el Cierre del pantalón de Zuko bajar- Sin Así no! Zuko -entre gritos y llanto le pedía que parara-

-Se te vas a comportar como una ramera te tratare como una .. campesina inmunda -Solo quería lastimarla como ella lo había hecho conmigo-

-Estas loco! No, aléjate. Ahh... -La única respuesta que obtuve fue que me sujetara con aún más fuerza-

-Dime ¿Quien lo hace mejor él o yo?

-Ahhh! -En cuanto termino de hacerme esa absurda pregunta, sentí una invasión agresiva y una punzada de dolor recorría todo mi cuerpo- Ahh! No, no .. Ya basta me duele! No! Ya! Nooo! Por favor!

PVO GENERAL

Los gritos de la Señora del Fuego inundaban todo el palacio, no era difícil imaginar lo que estaba sucediendo en la habitación real.

La guardia de Katara que estaba obligada a protegerla, no podía hacer nada al respecto más allá de oír los gritos de desesperación y dolor de la bondadosa Señora.

Ondinas y Nereidas sólo pudieron llorar esa noche afuera de la alcoba real.

PVO KATARA

Cuando al fin Zuko termino, solo me dejo caer al suelo, mis muñecas me dolían tanto pero como el resto de mi cuerpo.

Tenía la ropa totalmente desgarrada y mi cabello completamente desordenado.

No podía dejar de llorar, quería cubrir mi cuerpo con la poca tela que había quedado. Mientras Zuko solo me veía parado a un lado.

-¿Porque diablos lloras? -Me decía con torpeza- Acaso ya te cansaste? Ja No me digas que si, si eres capaz de complacer a dos hombres, dudo que este pequeño encuentro te haya agotado.

-De qué hombre hablas.. -Tratando de calmarme y sollozando-

-Eres una descarada, hablo de Aang o acaso hay otro? Ramera.

-Te vas a arrepentir de todo lo que me has hecho.. Yo jamás te traicionaría. No como tu..

-Dime quien es mejor él o yo -Ignorando sus palabras por completo-

-Porque no me escuchas -Llorando aun-

-Creo que aun no lo decides. Te ayudare -La tome del cabello y la arroje a la cama- ¿Quien te coge mejor Aang o yo?

-Ya para, me haces daño. Alejate.. -Le rogaba mientras me sujetaba de las muñecas nuevamente-

-Si no te gusta defiendete.. Cierto que tus poderes te han abandonado. Quizá es un castigo de tus espíritus.

-Ya no, ya no.. -Sus palabras me herían y mientras hablaba me quitaba lo poco de ropa que conservaba y me tomó de nuevo de manera violenta, solo podía llorar e intentar quitarmelo de encima cuando de vez en cuando me liberaba, pero todo era inútil-

Su contacto con mi cuerpo me quemaba, sentía que me estaba desgarrando, la desesperación me invadió y por un segundo puede usar de nuevo mi agua control, y le arroje el florero de al lado y me libere de su agarre.

Pero eso no me duró mucho, pues Zuko se recuperó rápidamente y estaba furico. Me tomó del cabello y de nuevo me envió a la cama.

-Eres una zorra maldita -La rabia se apoderó de mí y la abofeteó con fuerza una y otra vez- Quieres jugar así juguemos -Intente separar sus hermosas piernas pero ella estaba decidida a impedirlo- Ahora el sabrá que yo siempre he estado primero y el es el segundo -Use mi fuego control para abrirme paso entre sus piernas y marcar mi territorio. Solo la oí gritar de dolor, el dolor que solo el fuego puede causar.

-AHHHhh! Ya! Ahhhhh -El fuego me quemaba con mucho dolor y las lágrimas no dejaban de rodar por mi rostro- Me duele! Detente! -Las quemaduras que me habia hecho en la entrepierna solo aumentaron el dolor de mi contacto con Zuko-

Logre safarme de su agarre y lo tome del cabello para alejarlo de mí, pero él solo se rio y me golpeó con fuerza nuevamente.

Esa noche Zuko fue brutal conmigo. Me hizo mucho daño y tenía marcas moradas en todo el cuerpo, en mi cara, cuello, muñecas, piernas y cintura. No había parte de mi cuerpo que no estuviera marcada por Zuko.

Cuando al fin se canso o se aburrio de mi, no lo se, me dejo en paz. Se sentó a los pies de la cama, mientras yo seguía sollozando. No podía ni moverme el dolor me lo impedía. Zuko ni siquiera me miraba. Solo estaba ahí sentado.

-Sabes cuál será tu castigo? ... -Yo no respondí nada solo me miraba- Te haré cargar mi descendía en tu vientre, ese será tu castigo. Y no te echaré de aquí como a un perro aunque sea eso lo que te merezcas, pues estoy seguro que te irías detrás del Avatar.

-Estas enfermo, nada de eso es cierto, no se de donde lo sacaste.

-Campesinas siempre ladinas y mentirosas - El tomo del antebrazo y el saque de la cama la obligue a poniéndola de pie, pero cayó directamente al piso porque estaba muy débil- Levántate.

-No puedo -Sentía como las pocas fuerzas que me quedaban se iban desvaneciendo-

-Quizá el suelo mar el mejor lugar para ti -Le tomé del mentón y bese a la fuerza sus lastimados labios pero en cuento rompí el beso ella cayó desmayada-