Fic Castiel 26
Todo se puso un poco difícil ya que los chicos no sabían qué tan poderosa era la líder de ese pequeño grupo de brujas, ni mucho menos que era una maestra con quien sabe cuántos estudiantes. Los chicos ya se encontraban mal heridos y los ángeles se encontraban muy golpeados a causa de la pelea y proteger a los chicos.
- tal vez no me sirvan de esta forma - la líder dijo a los ángeles mal heridos y arrinconados frente a la gran bruja. - pero aré que vuelvan a sacar sus malditas alas de una forma u otra - la bruja caminó hacia Sam y lo tomó por el cabello levantando su cabeza y colocó un cuchillo en su garganta. - ahora quiero que saquen sus alas o mato a este chico. - la líder ordeno muy furiosa.
- no te atrevas! - Gabriel trató de levantarse sin éxito a causa de sus heridas
- ya no dices bromas he? Muéstrame tus alas! -
- no lo hagas! - Sam gritó antes de ser estrangulado por la bruja
- tú decides. Tus alas, o el chico. - Gabriel no sabía qué hacer. Tenía mucho miedo de perder a Sam.
- Sam! - Dean se arrastró hacia su hermano - déjalo en paz! - ordenó tratando de levantarse y quitarle la bruja de en sima a su hermano. Al ver esto. Gabriel se rindió.
- está bien. Solo suéltalo - Gabriel dijo sin dejar de mirar a Sam
- no, primero muéstrame tus alas - ordeno la líder. Gabriel suspiró y miró hacia el suelo. Después se concentró y una luz comenzó a aparecer en la espalda del arcángel cuando un rayo salió de la nada y golpeo a la bruja en el hombro haciendo que soltara a Sam.
- tú? - la bruja miró en dirección en que salió el rayo revelando a la novata.
- déjalos en paz! - ordeno la novata
- quien te crees que eres para darme ordenes -
- una bruja que obligo a un ángel y a un arcángel a revelar sus alas por mucho tiempo. Una bruja que convirtió a un ángel y a un arcángel en niños. Acaso eso lo has podido hacer en todos esos años de vida que tienes? -
- acaso te crees superior a mí? -
- no, pero me creo capas de distraerte para que te eliminen de una vez por todas! -
- que?! - la novata se apartó del camino revelando a Castiel y a Gabriel detrás ella listos para atacar. Solo gritos, golpes y pequeñas explosiones se escuchaban de la pelea mientras la novata ayudaba a Sam y Dean a salir de ese lugar. Los chicos y la novata tomaron una distancia considerable para que los ángeles pudieran descargar todo su poder contra la bruja sin temor de lastimar a los demás. Una gran explosión se escuchó llevándose así, todo lo que tenía a su paso incluso la cabaña, rebelando a los dos ángeles caminando de regreso con los chicos.
- Cas! Estas bien? - Dean trató de levantarse y correr hacia su amigo.
- estoy bien Dean. Tranquilo - Castiel se arrodillo y tocó la frente de Dean para sanarlo completamente con su gracia mientras Gabriel hacia lo mismo con Sam. Una vez de pie, los chicos agradecieron a la novata por su ayuda.
- descuiden chicos. Ustedes me ayudaron a mí. Ahora soy libre. No quería estar en un grupo de brujas. No me gusta ver sufrir a los demás. –
- entonces por qué estabas con ellas? - pregunto Dean
- ellas me obligaban. Querían que yo fuera su sirvienta ya que no servía para la batalla - todos miraron el lugar del combate. - ustedes son geniales chicos. Ahora me puedo ir? O terminaran conmigo también -
- si en realidad no eres mala, te debemos una - Sam dijo causando una sonrisa de la bruja
- gracias chicos. Si algún día me necesitan, no duden en buscarme - la bruja les agradeció y se despidió de los chicos alejándose. Los chicos también se retiraron y regresaron a casa. Fue un día muy cansado, pero lo mejor de todo, es que ya no pasaban peligro. Los demonios eran cobardes y no se atreverían en ir a buscar a los ángeles cuando supieran que ya no tenían sus alas a la vista.
- entonces, ya todo se acabó? - Dean preguntó
- si Dean. Y fue gracias a ustedes que nos ayudaron - Castiel respondió.
- me alegra mucho escuchar eso amigo. Estaba muy preocupado - Dean se acercó a Castiel para poner una mano en su hombro. Le sonrió y tomó el impulso de abrazarlo en la felicidad que sentía. Castiel devolvió el abrazo teniendo una sonrisa en su rostro. Dean pasó sus vamos por la espalda de Castiel para apretarlo un poco más fuerte. - se siente raro ahora que ya no tienes tus alas. –
- aún están allí, solo que no en esta dimensión - Castiel dijo mientras deshacía el abrazo y lo miraba a los ojos con su sonrisa.
- eso me recuerda… tú ibas a mostrarle tus alas a la bruja? - Sam preguntó a Gabriel
- hubieras preferido que dejara que te matara? - Gabriel respondió.
- entonces, ustedes pues volverlas a aparecer? - Dean dijo con un brillo en sus ojos
- sí, pero ya vieron lo peligroso que es - Castiel dijo.
- ahora si me disculpan, quiero recostarme un poco y disfrutar de la comodidad de mi cama por un rato. - Gabriel se levantó y se estiró.
- yo voy a ducharme. Esa pelea me dejó realmente muy sucio - Sam también se levantó.
- buena idea Sammy. Quieres compartir la ducha? - Gabriel siguió a Sam hasta perderse de vista los dos.
- olvídalo Gabriel! Tú te mantienes limpio con tu gracia - a lo lejos se escuchó gritar Sam cerrándo con fuerza la puerta haciendo que Dean y Castiel se rieran. Unas horas después, Castiel acompañaba a Dean mientras comía algo antes de dormir. Sam decidió descansar y dormir temprano para recuperar energías para poder levantarse a correr. Gabriel se encontraba recostado en su habitación sin molestar a nadie.
- qué pasa Dean? - Castiel preguntó amablemente - te he visto mirándome cuando te doy la espalda desde que llegamos.
- no es nada Cas - Dean sintió los ojos acusadores de Castiel - está bien. Está bien. Es solo que no me acostumbro a verte sin alas. Eran geniales y extraño poder…. - Dean se quedó callado agrandando los ojos como si estuviera a punto de revelar algo.
- extrañas poder qué? - no hubo respuesta - Dean? -
- extraño….. poder acariciar tus plumas. Ya, lo dije - Dean ocultó su cara de vergüenza.
- jajaja no te preocupes Dean, eso se puede arreglar. - Dean miró a Castiel al notar un destello de luz para después mirar nuevamente las alas de Castiel que aparecieron tan hermosas como siempre. Dean se le quedó mirando con cara de sorpresa. - adelante. Puedes tocarlas - Castiel dio permiso mientras Dean se levantaba y se acercaba junto a él.
- oye Dean puedes…. - Gabriel apareció en la habitación mirando a Castiel recostado en la mesa murmurando cosas sin sentido con una sonrisa y sus alas expuestas como si estuviera drogado.
- amm…. Creo que está indispuesto por ahora - Dean salió de la cocina muy apresuradamente dejando a Gabriel solo con Castiel.
- hermano, en estos momentos te tengo mucha envida - Castiel solo se esturó con una gran sonrisa muy relajado. - qué demonios estoy diciendo? - Gabriel se concentró y sacó sus alas - Sam? Oye Sam?! Mira lo que tengo aquí! - Gabriel se dirigió a la habitación de Sam despertándolo con una gran sonrisa en su rostro.
