Chapter 29
Después de dejar a Renesme, Edward manejo como un lunático para llegar a la casa y ver a su mujer. Al llegar, entró en pasos firme y con su maleta colgando de su mano derecha. Lanzó las llaves en algún lugar dé la sala de estar sin tomarse el tiempo de saber donde y con el único pensamiento en su cabeza de encontrar a Bella. Sus intenciones lo llevaron a buscarla en la habitación, más cuando se disponía a abrir la puerta, proveniente de la cocina se podía ver a Bella de rodillas tratando de levantarse, con una mueca de dolor impregnada en su rostro. Una furia que poseía de anterioridad lo inundo por completo. Tuvo que calmarse para ayudarla. Cuidadosamente se acercó a ella y la levanto como sí de una pluma se tratase, no pesaba casi nada, era preocupante. Cada vez que Edward la agarraba, podía sentir sus huesos sobre su piel, sin grasa o músculos que la rodearan. La dejó encima de una banca, para a continuación, hincarse a su altura y robarle un beso. En el momento, se dedicó a picar algo de fruta para el desayuno, hasta que Bella, molesta por sus acciones, rompió el silencio sepulcral que había entre ellos para comenzar a hablar.
Bella
Deja de besarme, no me gusta, besa a tu novia Tania, no a mí.
Edward
Buenos días nena ¿cómo dormiste?, espero que bien, pues déjame decirte que eres la primera mujer a la que no le gustan mis besos (Su tono indudablemente era de broma, pero como si nada, continuaba picando la fruta del desayuno)
Bella
Púes si a tú novia Tania le gustan, ve con ella, haz lo que quieras. Y por cierto gracias por pagar la fianza, aunque tú mismo me acusaste.
Edward
Primero, perdón por eso nena pero tenía que encontrarte rápido, y segundo, Tania no es mi novia y no sé cómo hacer para que comprenda que no me interesa en lo absoluto. Perdón y mil veces perdón por lo de anoche, me avergüenzo dé mis acciones. (Dice dejando el cuchillo de lado, al igual que la tabla, mientras agacha la mirada y aprieta los puños. Bella al percatarse de esto sé baja del banco lo más rápido posible y cae al suelo en segundos. Edward horrorizado por la abrupta caída va rápidamente a socorrerla, ayudándola a levantarse con suavidad. Su mujer, muy avergonzada de su tropiezo, no quiere ni darle la cara y rechaza la ayuda de su marido.)
No tienes que avergonzarte, mi mujer, Bella, muy a menudo caía, sé tropezaba hasta con el aire según Emmet, mi hermano. Ella no podía mascar chicle y caminar al mismo tiempo sin que besara el suelo, cosa que yo aprovechaba muy bien si te confieso, pues siempre iba agarrado de su mano, así marcaba territorio y al mismo tiempo, la ayudaba a no caer. Así que Charlyn, nena, no te preocupes, después del desayuno iremos a ver aún especialista, me preocupa el dolor en tu pierna, fui un animal anoche.
Bella
Gracias pero mi doctor está al tanto, tengo que buscar un empleo y una habitación para mi estadía. Has sido muy amable Edward, pero no quiero abusar de tú amabilidad.
Edward
Esta es tú casa, lo sabes. Trabajó ya tienes pero ya estas al tanto de que estoy de vacaciones y realmente necesitó a una amiga que me haga compañía. Nena por qué no té duchas mientas hago unos hotkeys y te sirvo un jugo de naranja para salir lo más rápido posible. En el armario hay ropa dé tú talla o es qué necesitas ayuda para él baño, sabes que soy un excelente enfermero.
Bella no supo que contestar, estaba en blanco. Muy cuidadosamente se bajó del asiento y caminó sosteniéndose de la pared mientras Edward le gritaba desde la distancia, en un tono tan pícaro, que le avisara sí es que quería compartir la ducha.
Entró al cuarto, viendo su pequeño bolso tirado en una de las esquina. Lo agarró entre sus brazos y lo llevó consigo hacía al baño, no quería oponerse a sus regalos, pero eso va en contra de su orgullo. Se muere por preguntar si Edward ya sabe o sospecha quien es ella. Empieza a trazar un plan para irse de nuevo pero cómo? Sí él va a estar con ella las 24 horas del día así que tiene que ser muy cuidadosa sé ducha y viste rápido cuando va de nuevo a la cocina Edward está hablando por teléfono con alguien la curiosidad es más fuerte que los buenos modales.
Edward
Me importa un pito victoria ése es mi bar yo hago con él lo que quiera recuerda nuestro trató. Tú querías joder a James lo jodiste cuando quemé su bar. El es un pobre gusano, él peligroso soy yo, y si té interpones entre mis planes con tus absurdos arrepentimientos no me tocó él corazón para sacarte del camino la fortuna dé tu padre no es nada en comparación con la mía así que no me amenaces tu muy bien sabías con quien te metías a la hora de buscar venganza por lo que no vengas con cargo de conciencia ahora o él mal nacido dé James tuvo conciencia al golpearte hasta obligarte a parir por los golpes, entonces deja dé quejarte de una puta ves estoy ocupado no me llames yo me comunicó contigo.
En una bodega no muy lejos del bar o lo que queda de él , esta James que daba una que otra patada al cadáver del imbécil de jenks que ya no le servía para nada vivo, ya sabía lo que necesitaba. Un arma para planear la venganza contra el infeliz de Edward.
No lo pudo creer cuando jenks le dijo que charlyn era la esposa muerta del pobre idiota de Edward, su bella.
El marica de jenks soltó todo para evitar que James llegara a cortar un dedo, hasta contarle él pasando dé charlyn, mientras era torturado con cada gritó y cada suplica que profesaba jenks, este se sentía poderoso y en estaxis ahora tenía que planear cuidadosamente su venganza.
