"¡Annie, es hora de cenar!"
Annie siguió saltando, sin prestarle atención a su madre. Estaba segura de haber oído algo en el jardín. Con un último salto en su paso, se acercó a mirar.
"Ooow, pobrecito... ¿estás herido?"
El animal se retorció miserablemente. Annie podría tener solo siente años, pero estaba segura de que el pequeño animalito necesitaba ayuda. Con cuidado, lo levantó suavemente y se dirigió a su casa. Le diría a mamá que lo lleven al veterinario.
"¡Oh Dion mío, Annie!" gritó su madre al ver lo que llevaba en sus manos.
"¿Qué animal es esta vez?" suspiró su papá.
"¡Saca esa rata de la casa ahora mismo!" su mandre exigió, levantando una olla amenzante.
"Pero mamááá, ¡está herido!" puso los mejores ojos de cachorro para convencerla.
Al menos papá parecía encontrar divertido todo el asunto.
Sus padres discutieron un poco más, mientras ella sostenía al pequeño animal con cuidado. Luego de un debate sobre enfermedades y suciedad, sus padres aceptaron llevarla al veterinario. Annie sonrió, el veterinario siempre era amable con los animales que encontraba, la pequeña rata estaría bien.
"¿Crees que quiera llevarte a vivir con él?"
Harry miraba por la ventana de la pequeña sala común que habían logrado formar (o aula cambiante, como la llamaba Luna), tratando de darle forma a las nubes.
"Sinceramente, espero que no" susurró. "Ya he logrado tener algunas conversaciones civilizadas, pero no lo sé, parece algo inestable todavía, es como si quisiera que fuera mi padre"
Por el rabillo del ojo notó que Daphne asentía de forma comprensiva.
"Podrías aprovechar eso" comentó Theo divertido "ya sabes, buscar tus antiguas gafas, desordenar tu cabello y decir algo como 'Oh padrino, seguro que a mi padre le hubiese gustado este set de quidditch, no sería bueno comprarlo?' ... o cualquier otra cosa, tú entiendes"
"No voy a hacer eso, idiota"
"estúpido"
Él y Daphne hablaron al mismo tiempo. El pelinegro solo resopló con petulancia.
"Bueno, bueno, no hace falta la agresión" hizo un puchero.
"Hola chicos" sonrió Luna al entrar. Harry notó que tenía unas cuantas hojas en el cabello. Neville y Astoria llegaban detrás de ella.
"¿Ustedes siguen trabajando en ese árbol que ahuya?" preguntó curioso.
"Es un bonito lugar para descansar y hay nieve alrederor" comentó su amiga. Harry lo dudaba, pero asintió de todos modos. Theo, Daphne y él preferían el aula cambiante, a la que ahora podían entrar sin miedo de asesinos acechando, o descansar frente al lago.
"Los humanos son tan raros" sentenció Farid, arrastrándose por la ventana.
Harry regresó su vista hacia las nubes... ahora que no estaban los dementores, se podía apreciar mejor el ambiente, todavía se veía un poco gris por el clima, pero era mucho mejor.
"Lo somos" concordó Harry. "¿Saben chicos?, se me antoja hacer un muñeco de nieve, ¿vamos?" dijo levantándose.
"Urg, bueno... Merlín sabe que sin mi ayuda terminarán haciendo un fenómeno" Daphne se burló, levantándose.
Harry le sacó la lengua con sorna, pero sonrió. Theo solo rodó los ojos, pero también se levantó.
"Vamos, necesito despejar mi mente de todos modos"
"Oow, ¿preocupado de no recibir ninguna carta de tu rubio engreído?"
"Déjalo tranquilo Tori, ya se humilló suficiente él solito" Enviarle una nota con 'felicidades' a Malfoy, sinceramente, ¿en qué pensaba su amigo?
Theo gruñó mientras los abrazaba por el cuello con fuerza y los dirigía a la puerta sin cuidado. Farid se arrastraba detrás de ellos, acomodándose sobre los hombros Neville. "Cállense y vamos a armar ese fenómeno de nieve de una vez... vamos querida Luna, estos trogloditas no sabrán que hacer sin nosotros"
"Urrg, suéltanos"
"A quién llamas troglodita, bestia" Daphne lo insultó, seguramente defendiendo a su hermana.
Él y Tori se quejaron todo el camino, mientras Luna los seguía riendo y saltando. Daphne, aunque aparentemente molesta, sonreía divertida y Neville miraba todo con una sonrisa y las manos en los bolsillos.
No importaba lo que pasara con Sirius Black por el momento, estaba feliz de poder disfrutar con sus amigos.
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"¡Harry!"
Harry se detuvo antes de entrar al salón. Le tocaba runas. Daphne también se detuvo a su costado, curiosa.
"Hey chicos, ¿qué tal?" preguntó cuando Golstein y Boot se acercaron.
"¡Genial!" dijo Boot, animado "hasta ahora las runas funcionan correctamente"
"¿Qué runas?" preguntó curiosa Daphne. Harry le explicó lo que habían logrado hacer con la piedra en navidad y sus avances hasta el momento.
"Suena interesante" sonrió Daphne.
"¿Lo es no? Mi compañero aquí tuvo la gran idea" Boot dijo sonriendo y señalando a Goldstein. El chico no había dicho ni una palabra todavía y se estaba sonrojando.
"S-sí" susurro, sonriendo hacia la rubia. "No fue difícil hacerlo" dijo con un poco de superioridad. Algo el la forma en la que le sonreía a su amiga no le agradaba del todo... y ¿por qué se sonrojaba? Harry frunció ligeramente el ceño. Boot debe haberlo notado, porque volvió a hablar.
"Claro, fue fácil lograrlo entre los tres... Harry es muy bueno con las runas" comentó, seguramente pensando que Harry estaba preocupado por el crédito.
"Obviamente, Harry es muy estudioso" dijo Daphne con ligero orgullo. Harry sonrió con timidez ante el halago.
"Sí bueno... como sea" susurró Goldstein, mirándolo con una mueca. Harry no entendía muy bien por qué se molestaba con él, pero después de pasar un par de días con los ravenclaw en su pequeño proyecto, había aprendido a llevarse bien con ellos.
"Entonces, ¿se lo mostrarán a la profesora?" preguntó Harry, entrando al salón y acomodando sus cosas.
"Claro que sí, será genial" sonrió Boot "acá tengo la piedra luminosa" dijo dándole palmaditas a su maleta.
"Sigo pensando que es un nombre tonto" susurró Goldstein.
"No lo sé, parece agradable" comentó Daphne sentándose al lado de Harry.
"B-bueno, s-sí, claro...no está tan mal" Golstein farfulló. Harry levantó una ceja.
"Seguro que sí, amigo, seguro que sí" sonrió Boot con picardía, dándole palmaditas en la espalda. Harry se sentía perdido.
"Como sea" suspiró Goldstein "¿crees que lo podamos vender?"
"Esa... no es una mala idea" Harry asintió mientras pensaba "Sí, sería genial... podríamos hacer un negocio.. como... ¡lámparas en su verisón mágica" los otros lo miraron sin comprender y Harry les explicó sobre el artilugio muggle que funcionaba con electricidad.
"Genial" Goldstein sonrió de lado y empezaron a hacer planes ridículos sobre ganar millones. Daphne solo movía la cabeza divertida y Harry olvidó por qué se había sentido algo incómodo con Goldstein hace un momento mientras conversaban sin parar.
Severus apretó los puños, mirando al director.
"¿Estás insinuando lo que creo que estás insinuando?" intentó controlarse, pero lo que el mayor acaba de decir era impensable.
"Solo digo, Severus, que Sirius ya es el padrino de Harry, por lo que lógicamente tiene más derecho a su custodia que cualquier otra persona"
"No" dijo tajantemente.
Él había hecho toda la investigación, él había realizado cada paso con cuidado, prueba tras prueba hasta estar seguro de tener un resultado satisfactorio. Solo faltaba un mes, pero las fases más críticas ya habían sido pasadas con éxito... y Harry, ¡Él era el que había formado un vínculo con el niño! Lo que el director insinuaba... simplemente no podía ser.
"No dejaré que Black tome la custodia de Potter, él hombre ni siquiera está en su sano juicio... ¡aún sin los años de Azkaban encima, no sería apto para cuidar de nadie!"
"vamos, Severus... estoy seguro de que no lo dices en serio, si la poción que mencionas funciona, qué mejor lugar para Harry que la Grinmaud Place... está protegido, después de todo"
"¡Mi casa también lo está!" explotó, levantándose y apoyando ambas palmas en la mesa. Los artilugios sobre ella vibraron ante el repentino movimiento. Severus dio un par de respiraciones profundas para tranquilizarse. "Mi casa es más segura que cualquier otro lugar... tan segura que ni usted sabe su ubicación" dijo, mirando directamente al mayor. "discúlpeme, pero no permitiré que la vida de un niño quede en manos de un irresponsable como Black"
Con eso dicho, se levantó completamente, alisando arrugas imaginarias en su traje y se dio media vuelta para retirarse. Antes de atravesar por completo la salida, el director volvió a hablar.
"¿y te parece prudente que alguien que ha sido tan cercano a él lo cuide... Especialmente cuando es probable que tus conexiones vuelvan a ser necesarias? No parece el lugar ideal para un joven tan curioso como Harry ¿no lo crees, Severus?"
Sus puños estaban tan apretados que sus nudillos estaban blancos.
"En todo caso, esa no es su decisión, director"
Se retiró del lugar sintiéndo amargura por toda la situación. Entendía perfectamente los motivos del director, pero ¿la alternativa? Eso era aún más imprudente. Seguramente Black alentaría a Harry de ir a buscar el peligro, solo por la emoción misma... el menor no necesitaba eso. Black no debería ser apto ni para cuidar de una planta.
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"¡Estoy muerto!" Harry gimió, tirándose en el sofá.
"¿una celebraciónm mortal?" preguntó divertido, sin dejar de corregir un ensayo. Gryffindor había ganado el partido contra Ravenclaw ese día.
"Los chicos están felices... solo falta un partido más y la copa será nuestra"
"Un partido contra Slytherin" le recordó Severus, con sorna, levantando una ceja "no deberías sentirte tan confiado"
Harry no respondió. Severus levantó la vista para notar que el menor se había quedado dormido. Moviendo la cabeza, movió su varita para convocar una manta. Todavía faltaba una hora para el toque de queda, Harry seguramente se habría escabullido de la celebración para bajar, así que sus amigos debían estar demasiado distraidos como para buscarlo.
Volvió a corregir los ensayos, acompañado de la respiración acompasada del niño. Cuando terminó, apoyó sus codos sobre el escritorio y cruzó sus manos. El director quería quitarle esto... quería quitarle la comodidad que había logrado instaurar con el menor, quería quitarle lo único que podía considerar familia... apoyó su barbilla sobre sus manos cruzadas.
Entendía las preocupaciones de Albus, sobre todo si sus sospechas eran ciertas y sus servicios de espía volvían a ser necesarios... ¿valía la pena arriesgarse? Su mirada se posó en el niño inconsciente, babeando ligeramente sobre un cojín. Sí... lo valía. Ya había confiado ciegamente en Albus una vez y había perdido a Lily, no lo permitiría esta vez... no dejaría que le quiten a quien consideraba su hijo.
Suspiró y se levantó para despertar al menor antes del toque de queda. De todos modos, como le dijo al director, la decisión no era suya, pero esta vez no se quedaría de brazos cruzados, viendo cómo todo se le era arrebatado.
"¡Aaaaaaagaaaa uuuuugeeeeee eeeeeeeeeyaaaah"
Draco sintió que una vena se hincaba en su frente.
"¡¿Quieres callarte?!"
"¡Sirius!" El profesor Lupin gritó.
"¡Remuuuuus! Ese es un ¡Malfoooy! ¿por qué le estás enseñando defensa a un Slytherin?" gimoteó el hombre "además, si no puede concentrarse con unos cuantos sonidos, obviamente no es competente"
"Basta Sirius, ya hablamos de esto, soy profesor de defensa y mi trabajo es enseñarle a todas las casas por igual"
"¡Pero estas son lecciones privadas!" el mayor lo fulminó con la mirada. Draco no se dejó intimidar. "¿y dónde está Harry? ¿Por qué no le enseñas a él?"
"Harry no me ha pedido ayuda y, sinceramente, no me sorprende que no quiera venir... no dejas de compararlo con su padre cada vez que está aquí"
Draco se burló del puchero impropio que hizo Black. El hombre lo sacaba de quisio ¿por qué el profesor Lupín tenía que quedarse con él?
"Una vez más Draco, esta vez sin tensar el antebrazo"
"De acuerdo" Draco suspiró y lo volvió a intentar. Ya había logrado realizar el patronus, al menos la versión incorpórea... pero sin dementores cerca, no tenía mucho sentido seguir con eso... al menos no por ahora.
Enfrentar a Black, aunque no fuera un asesino real, le había hecho notar que su repertorio de hechizos era muy limitado y había convencido a su profesor de enseñarle unos cuantos hechizos útiles.
"¡Incarsérus!" gritó. Unos centímetros de soga salieron disparadas de su varita. Si bien era decpecionante, era progreso.
"¡Muy bien, Draco... este es un hechizo de nivel Extasis, es sorprendente que hayas logrado siquiera un centímetro de soga"
"¡Por favor, lunático, estas sobrevalorando al muchacho, eso no es nada" comentó sin falta el pelinegro. A estas alturas Draco ya lo esperaba.
"Cómo si tú pudieras hacerlo mejor" dijo rodando los ojos. El hombre se veía tan inestable que dudaba de que pudiera siquiera levitar una pluma.
"De hecho, puedo hacerlo mucho mejor, Malfoy... ¿quieres ver?" se levantó de forma exaltada para acercarse, varita en mano y ojos viciosos. Draco se tensó. "¿Qué pasa... tienes miedo?" se burló "seguro que irás a rogarle gritando a tu papá mortífago ¿no?"
"¡Es suficiente!" El profesor Lupín levantó la voz. Draco se sorprendió un poco, pero seguía molesto por el comentario del otro. Apretó los dientes, tensando su mandíbula.
"Yo no soy mi padre" susurró con veneno. Y el nunca lo sería. Black bufó con burla, pero al notar la mirada de su amigo, retrocedió resignado.
"Lo estás haciendo muy bien, Draco. Ven la próxima semana a la misma hora, ahora mismo me temo que debo tener una conversación con Sirius" lo despidió el mayor con una sonrisa amable.
Draco aceptó. Cualquier conversación que tendrían, no querría estar ahí para verlo, tenía la sensación de que no sería nada bonito para Black.
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"¿Entonces?" Ginny lo recibió animada. "¿ya le escribiste?"
Draco frunció el ceño, sin saber a qué se refería. Acababa de entrar al aula vacía en la que solían reunirse. La cantidad de aulas vacías en el castillo era casi risible. Greg y Vicent estaban en medio de un juego de snap explosivo.
"¿Qué?" preguntó, dejando sus cosas en el escritorio. Al menos habían limpiado el lugar.
"A Nott, por supuesto" chillo la pelirroja.
Ah, claro. Nott. Por alguna razón el chico le había enviado una nota con un simple "felicidades". Todavía no había descubierto de qué se trataba exactamente, pero seguro era una especie de broma.
"No, ¿por qué le escribiría?" dijo, recostándose en una silla.
"Oh vamos, ya sabes, le escribes, empiezan a hablar, una cosa lleva a la otra y ahí estoy yo, planeando su boda"
Draco farfulló sonrojado. "Estás loca" logro escupir.
Ginny lo desestimó. "Sí, sí, Ron me lo dice todo el tiempo, solo acéptalo"
Draco solo movió la cabeza, tratando de ignorarla. De todos modos, su mente seguía repitiendo lo último que había dicho Black. Su padre era un mortífago y no importaba lo que él hiciera, parecía que él también sería visto de la misma manera ¿no? Apretó los puños con frustración, su padre había arruinado la reputación del apellido Malfoy... ¿o fue su abuelo? Tal vez toda la familia estaba condenada, tal vez no importaba lo que él hiciera.
"Hey" Escuchó a Ginny decir suavemente "¿Estás bien?" preguntó con preocupación en su voz, apoyando una mano en su hombro suavemente. "Solo estaba bromeando, ya sabes... si no quieres una boda, puedo arreglar algo más... tal vez una unión a escondidas, sin que nadie lo sepa" dijo, levantando las cejas.
Draco resopló. "realmente estás loca" dijo mirando con cariño a su amiga.
"Por supuesto" dijo levantando la mirada con orgullo, pero luego volvió a ponerse seria "¿seguro que estás bien?"
"Sí.. lo estaré, gracias" la tranquilizó.
"¿Quieres hablar de eso?"
"Yo..." miró por el aula un momento. Greg y Vincent seguían jugando, sin prestar atención... o aparentando no hacerlo. Draco suspiró. "yo no quiero que me asocien con mi padre" dijo al fin.
"Oh, créeme, no eres nada como él, eres 100 veces mejor persona" su amiga le sonrió.
Unos pasos más allá, sus amigos asentían de acuerdo. Así que habían estado escuchando todo el tiempo. Draco los miró a los tres, sintiéndose mucho mejor.
Más tarde, esa noche, Draco sacó una nota arrugada de su bolsillo, antes de cambiarse.
'Felicidades'
Puede que no sepa todavía de qué iba esa nota, pero se sentía bien verla. Seguramente su padre no había recibido nada así de ninguno de sus amigos ¿verdad? y qué si Nott no era su amigo, mucho mejor todavía... alguien se había tomado la molestia de enviarle una nota por haber hecho algo bien.. algo heróico... no a Potter, ¡a él! Había hecho algo bien y, broma o no, esa nota era una prueba. Poco a poco, limpiaría su nombre.
Sonriendo, volvió a arrugar la nota para guardarla en el bolsillo de su pijama.
