Heridas

Sumary: No importaba lo graves que fuera sus heridas, Ichigo sabía que podía contar con Orihime.

La mirada de Ichigo se posó sobre los hollows. Eran muchos, pero no le preocupaban. No era la primera vez que debía lidiar con esa cantidad de objetivos y ciertamente tenía experiencia tratando con enemigos más poderosos por lo que estaba seguro de que solo necesitaba de unos cuantos minutos para volver a su vida cotidiana y tener que lidiar con los mismos problemas que lidiaban otros humanos.

Buscó un lugar seguro donde dejar su cuerpo y se lanzó al ataque. Con su zanpakuto cortó a todos los hollows a su paso. La velocidad de Ichigo era mucho mayor a la de los hollows por lo que era muy poco lo que podían hacer para defenderse o devolverle el ataque.

Ichigo se detuvo de pronto al sentir un fuerte golpe en la espalda que lo había dejado momentáneamente sin aliento. Un hollow había aprovechado que estaba luchando contra otros tres para atacarlo. Un simple vistazo le bastó a Ichigo para saber que ese hollow estaba iniciando su proceso de transformación. Estaba seguro de que le faltaba mucho para ser un arrancar, pero también de que era más fuerte que el hollow promedio.

Pudo derrotarlo con relativa facilidad. Ese hollow esquivó muchos de sus ataques por lo que tuvo que prestar mayor atención a sus movimientos, todo ello sin dejar de prestar atención a los otros hollows, los cuales por alguna razón que desconocía y en la que no quería indagar, no dejaban de aparecer.

Nuevamente fue golpeado por el enemigo. En esa ocasión el hollow lo golpeó con una de sus garras en la zona del abdomen, rompiendo sus ropas y su piel en el proceso. Para Ichigo lidiar con el dolor y el cansancio era difícil, tanto que comenzaba a tener problemas para pelear. La velocidad con la que se movía era prueba de ello.

No fue hasta que apareció un Menos Grande que supo que estaba en problemas. Lo derrotó fácilmente usando su bankai, pero el costo de energía fue tan grande que solo pudo continuar por algunos minutos, deshaciéndose de la mayor cantidad posible de hollows.

Estaba por caer cuando vio un escudo naranja aparecer frente a él. No tardó en saber quien había acudido en su ayuda. Podía sentir un reiatsu demasiado conocido e inconfundible para él. Vio a los Shun Shun Rikka rodearlo y lentamente sus heridas comenzaron a sanarse.

—Lamento el retraso —le dijo Orihime. Ichigo pudo percibir en su rostro una seriedad que era poco usual en ella y que reservaba únicamente para situaciones de peligro.

—Llegaste a tiempo.

Orihime se encargó de unos cuantos hollows antes de que Ichigo estuviera recuperado y pudiera unirse a la batalla. La cantidad de hollows comenzaba a disminuir por lo que el shinigami sustituto estaba seguro de que solo era cuestión de tiempo para que esa batalla terminara.

La batalla terminó cuando ambos encontraron una carnada para hollows oculta en un poste. Ichigo se encargó de destruirla para asegurarse de que no continuaran llegando más hollows. Si bien esta lucía abandonada, ninguno descartó la posibilidad de que alguien la hubiera colocado allí a propósito por lo que decidieron ir a la tienda de Urahara e investigar.