Publicado originalmente el 16 de octubre del 2016

Al día siguiente llegaron a Nueva York en avión, Hermione tenía dinero muggle, herencia de sus padres y no quería que Severus se debilitará más y él no permitió que ella los apareciera ahí ya que lo había hecho hace muy poco y no quería que se sintiera mal pues era una larga distancia. La única opción era de forma muggle, se colocaron glamur para ocultar los golpes y llegando se lo quitarían, el viaje no fue nada cómodo, en especial para él, no conocía nada de eso y las turbulencias no ayudaron, solo lo alteraron, Hermione tomó su mano la mayor parte del viaje.

Al llegar tomaron un taxi para llegar al lugar donde vivieron el último mes. Todo era tan diferente, la poca paz que llegó a vivir en algún momento, ahora había desaparecido, la ciudad vivía en constante movimiento. En cuanto llegaron se adentraron a un callejón, exactamente a lado de donde vivia, saco el giratiempo y volvieron a los años 20.

Nadie había rentado aún el cuarto, pero la ama de llaves había recogido lo poco que habían dejado y les entregó tan solo una caja medio llena de ellas.

Le agradecieron y salieron, irían a un callejón para desaparecer ya que Severus no estaba dispuesto a viajar de nuevo en avión, le importaba mínimamente que no estuviera bien de salud, solo quería irse y no volver.

En la calle de enfrente, Snape pudo ver a Jack, sostenía un libro, ella aun no lo habia visto, pero Jack volteo y los vio justo antes de entrar al callejón, le gritó Ann.

H:iré a saludarlo, tú quédate aquí sentado-señaló una banca- volveré pronto, y deja de enojarte, sabías que podía pasar esto.-espero hasta que se sentara y se fue.

Camino rápido hacia él, Jack hizo lo mismo, cuando estuvieron cerca Jack la cargo abrazándola.

J:¿cómo estás, Ann? Me preguntaba cuándo volvería a verte, pensé que sería después de mucho tiempo.

H:bueno tenía que venir por mis cosas que deje.

J:así que te irás- dijo decepcionado.

H: hey, quedamos en que nos veríamos.

J:lo sé...no sabes cuánto me alegra no haberte hecho daño con el codazo que te di, ¿no te duele? No tienes ninguna marca- dijo tocando su mejilla a lo que ella se quejó un poco, él no podía verlo por el glamur que traía pero si estaba hinchado.

H:tranquilo, estoy bien...siento mucho no poder corresponderte de la manera que tú quieres, lo último que quiero es hacerte daño. Arriésgate mucho por mi en esa isla sin tener que hacerlo...no sé cómo agradecértelo.

J:lo volvería a hacer sabiendo que no habría nada entre nosotros, solo una amistad...

Hermione lo abrazó de nuevo y le susurró algo al oído provocando que él riera, se despidieron y ella le dio un beso en la mejilla.

Severus la esperaba, ahora parado y con los puños apretados. Esperaron a que el se fuera primero y después siguieron su camino.

El camino al callejón fue silencioso y algo incómodo, en cuanto llegaron él tomó parte de la chamarra de ella y se desapareció sin avisarle.

H:pero qué te ocurre, sabes que eso es peligroso, alguno pudo salir herido.-dijo enojada.

Severus no le contesto, la ignoro.

H:deja de comportarte así.

S:si no escondes nada por qué pusiste un silenciador, por qué no dejaste que escuchara de que hablaban.

H:por cualquier cosa te pones celoso.

S:y haciendo eso haces que me ponga más, ¿¡que me escondes!?

Si no quieres estar conmigo vete con él, huye a sus brazos, no voy a rogarte, ya he pasado por esto...

Se le quedo viendo retándola, Hermione negó en silencio cerrando sus ojos.

H:solo quedamos de acuerdo para vernos, nada más...quiero estar contigo Severus, lamentó haber hecho eso.

Ella sacó el giratiempo y tomo su mano, como ya estaban enfrente de su casa, solo tuvieron que atravesar la calle al llegar a su tiempo.

Severus saco el aire que no sabía están conteniendo y se sentó en la cama haciendo una mueca de dolor.

H:debería revisar tus heridas.

S:no

H:no seas infantil.

S:que insolente te haz vuelto, o tal siempre haz sido así, solo que me tenías miedo.

H:tú tampoco eres un osito de felpa, así que quítate la camisa y recuéstate.

Severus bufo audiblemente, se desabrochó la camisa, no pensaba quitársela, Hermione pasó sus manos por los hombros de él y terminó por quitarle la camisa para empujarlo suavemente por el pecho, para que se acostara.

Movía su varita encima de su torso, él veía su rostro completamente concentrado, sus labios estaban apretados, parecía preocupada.

H:tus costillas siguen sensibles, pero pareciera que no están sanando, o si lo hacen están tardando mucho.

S:mi cuerpo está acostumbrado a todo esto, no deberías preocuparte.

H:no deberías estar acostumbrado a esto...es horrible...¿puedes darte la vuelta?

Severus asintió y se volteó despacio. Pudo ver su espalda llena de cicatrices, tenía más que en su parte delantera. Trazó una especialmente larga que iba de la cintura hasta su costado izquierdo terminando abajo de la axila.

Sin poder evitarlo una lágrima salió de su ojo derecho, la quito rápidamente.

S:tranquila, ya no duelen.

Sintió cómo su cuerpo vibraba al hablar pues aún tenía su mano en su espalda, avanzó hacia él sin recargarse para no lastimarlo, y beso su hombro, después su cuello y susurró en su oído.

H:te quiero.

Severus se volteó dejándola atrapada entre sus brazos.

H:cómo es que puedes hacer todo esto sin quejarte, pero cuando te sientas o caminas te duele todo.

Él no le dio importancia y se encogió de hombros.

H:pero no solo es esto, sino cuando tú y yo...estamos haciendo cosas que no deberíamos pues así te vas a tardar más en recuperar, sacas fuerza de no sé dónde.

S: excitación, mi amor.

H:espera, sigues herido.

S:oye, de ayer a hoy ya estoy mejor, y dijiste que seguiríamos con esto cuando estuviera mejor.

H:sabes que aún no estás bien.

S:tonterías...

Se lanzó a sus labios y comenzó a besarlo y morderlos. Hermione como pudo se zafó de su agarre sin despegar sus labios y quedó encima de él, sin recargarse para no lastimarlo.

S:debería castigarte por darme celos a propósito

H:no fue a propósito, tú eres un histérico y te imaginas cosas, Jack es mi amigo solamente, ya te dije que confíes en mí.

S:ya te dije que lo hago, pero no confío en ningún hombre que se te quede viendo como él lo hace,tú eres mía.- la tomó de los brazos y giró con ella para quedar ahora él encima.-así como yo soy tuyo.

H:si eres mío te tengo que cuidar, así que tienes que sanar pronto, y eso va a suceder no haciendo esto, ya tendremos tiempo, ahora tienes que descansar, mañana será un largo día.

S:acaso quieres volver mañana al mundo mágico mujer.

H: quedamos que cuando estuvieras mejor iríamos, y tu insistes en que así es, al menos para ir allá - se apresuró a decir para que no volviera a encimarsele- , solo iremos a San Mungo para que te revisen bien.

S:también querrás ver a tus amiguitos.

H:Hace mucho que no los veo

Severus suspiró audiblemente y se recostó de nuevo a lado de ella.

H:Te prometo que cuando te recuperes te recompensaré- después depositó un beso en la punta de su nariz, para después apagar las luces con su varita y quedar envuelta en unos de sus brazos, dejando espacio para que ella pudiera abrazarlo cuidadosamente por su torso.