CAPÍTULO 27
ANA
¿Por qué todos estaban enfadados y quejándose? ¡Yo deseaba pasármelo bien! Hacía mucho que no me sentía con tanta energía y ni de broma iba a pasarla en un hospital, Christian estaba determinado a hacerlo ¿Pero para qué? ¡Si me encontraba mejor que nunca! ¡Lo que necesitaba era divertirme! ¿Porque pasar en un hospital la tarde más alegre de mi vida? Cuando Christian me dejó sola Renesme vino junto a mí, era una niña preciosa y encantadora.
-Ana ¿Qué te pasa? - me agaché a su altura para susurrar, a pesar que Kate estaba entretenida con una llamada no quería que me escuchara.
-Quiero pasarlo bien y no me dejan…- me quejé haciendo un puchero, ella rió- Quieren llevarme al hospital…– volví a quejarme- Pero yo me encuentro genial…- hice otro puchero y empezamos a reír.
-A mí tampoco me gustan los médicos, por suerte mamá lo es y cuando estoy enferma ella me cura, pero… - se quedó pensativa un momento- Tú no pareces enferma… – asentí, entonces su mirada se iluminó- ¿Quieres acompañarme al parque? Allí están todos mis amigos ¡Lo pasaríamos genial! - miró mi escayola – ¿Podrás? - preguntó preocupada y sonreí ¡Su plan me gustaba más que pasar el día en un hospital!
- ¡Suena perfecto! - volví a mirar a Kate que seguía a lo suyo- Por mi escayola no te preocupes…- le guiñé- Mientras no me exceda no hay problema…- asintió sonriendo- Pero tendremos que salir sin que se den cuenta…- los señalé a todos- ¿Qué te parece? ¿Nos vamos escondidas? - sus ojos volvieron a iluminarse.
- ¡Sí! – gritó mientras aplaudía, eso llamó la atención de Kate, pero tras un rápido vistazo volvió a su conversación, entonces Renesme se acercó a mi oído- ¿Será como en las películas que ve mamá? – asentí, con una sonrisa miró a los lados, por suerte todos estaban entretenidos - ¡Vamos! No hay nadie a la vista…- reí.
-Vamos…- cogiéndonos de las manos nos fuimos con el mayor sigilo, al llegar a la puerta y ver a Phil hablando con 2 policías nos escondimos en una columna- Espera un momento…- lo señalé- Como nos vea se acabó la diversión…- asintió muy seria.
- ¡Bien! En cuanto entre saldremos nosotras…- ¡Esta niña era genial! Chocamos las manos, estaba convencida que iba a ser un día inolvidable, cuando Phil entró salimos tratando de mantenerme seria cuando pasamos al chico de la puerta y una vez fuera tomamos el primer taxi que pasó, en cuando comenzó a andar reímos.
- ¡Lo conseguimos! - volvimos a chocar- Ahora…- miré mi ropa de oficina- Tengo que cambiarme…- así no podría jugar con ella, tras mirarme asintió.
-Cerca del parque hay una tienda donde venden ropa muy bonita, mamá siempre me la compra allí.
- ¡No hay más que hablar! ¡Iremos allí! - el taxista nos miraba a través del retrovisor y reía, tras llegar a la tienda, le pagué y se despidió de nosotras con una gran sonrisa.
- ¡Vamos Ana! - tiró de mi entusiasmada- ¿Puedo llamarte Ana? - preguntó más que emocionada y asentí.
- ¡Todos mis amigos lo hacen! - le guiñé y su cara volvió a iluminarse.
- ¿Eso quiere decir que somos amigas?
- ¡Claro! – le revolví el cabello- Ahora entremos a buscar algo para que pueda jugar contigo…- con una enorme sonrisa entramos en la tienda ¡Mierda! La mayoría era ropa infantil… Por suerte algo de la talla 16 podría valerme, Renesme eligió un conjunto de pantalón corto y camiseta de Hello Kitty ¡Era tan lindo! ¡Incluso tenía una chaqueta a juego! Tras tomarlo entré al probador bajo la extraña mirada de la dependienta ¡Me quedaba bien! Algo ajustado, pero en un parque lleno de niños nadie se daría cuenta, con los tickets en la mano y mi ropa metida en una bolsa fui a pagarle. Su intensa mirada me ponía nerviosa pero no le di mayor importancia, tras dejarle mi ropa con la promesa de recogerla después salimos para ir al parque y disfrutar lo más que pudiera antes que los chicos me encontraran.
- ¡Vamos Ana! ¡Mira! - señaló un grupo de niños frente a nosotros- ¡Ya están todos aquí! - había más gente de la que esperaba, pero centré mi atención en los niños- ¡Chicos! Esta es mi amiga Ana…- me presentó orgullosa- Ella es Anastasia y somos las mejores amigas…- bueno, eso estuvo de más. Los niños parecían conocerme y emocionados comenzaron a preguntar, presentarse y de paso presentarme a sus padres ¡Dios! ¡No me apetecía esto! Cuando estaba harta cogí a Renesme de la mano y la arrastré a los columpios ¡Me sentía tan viva! Tratando de cuidar mi pierna pasé la tarde divirtiéndome junto a un grupo de unos 12 niños y niñas de la edad de Renesme. No cabe decir que me puse perdida de polvo ¡Pero me daba igual! Para eso estaba la lavadora, necesitaba esto más de lo que imaginaba y estaba dispuesta a aprovecharlo antes que me encontraran.
Los padres de los niños eran muy amables, no pararon de ofrecernos agua y comida que tomamos sin chistar ¡Teníamos hambre y estábamos sedientas! Algo que llamó mi atención fue que no hubiera demasiadas madres ¿Donde estarían? Todo iba bien hasta que llegaron los malditos periodistas, comenzaron a atosigarme a preguntas mientras los flashes de sus cámaras me cegaban ¡Maldita sea! Ahora desearía tener a Phil aquí ¿Qué hacía ahora? Me quedé como estúpida unos minutos hasta que lo vi…
Con una gran sonrisa nos sacó de allí.
CHRISTIAN
¿Dónde demonios se habían metido? Volví a pasar las manos por mi cabello con exasperación ¡Maldita sea! Conforme pasaba el tiempo sin noticias suyas nuestra preocupación iba creciendo, sobre todo Kath. A pesar de no culparme me sentía mal, yo debí cuidar de su hija y ahora… Suspiré, estaba claro que cuidar niños no era lo mío…
¡Joder! ¡Soy un desastre! Miedo me daba ser padre… Me sorprendí de mis propios pensamientos ¿Acaso estaba listo para serlo? Nunca me lo había planteado, una sonrisa escapó de mis labios al imaginar una niña tan linda como Ana, que murió tan rápido como recordé que la había perdido ¡Mierda! Si perdí a Ana… ¿Cómo no iba a perder a una niña de 3 años?
Lo peor de todo es que no había podido contactar con la inmobiliaria, sería lo primero que haría en cuanto la encontrara.
- ¿Estas bien tío? - preguntó Jack junto a mí, al mirarlo pude percibir su incomodidad, José estaba con él.
-No…- suspiré- Estoy muy preocupado…
-Entiendo… – puso su mano sobre mi hombro, gesto que agradecía en el alma.
- ¿Dónde han podido ir? - pregunté a nadie en particular, estaba frustrado y desahogarme con ellos me vendría bien. Jack puso un vaso de café a mi alcance, eso me trajo recuerdos de nuestro primer encuentro ¡Fue el primer día que hicimos el amor! Si… Ahora estaba seguro, desde el principio fue más que sexo, pedirle exclusividad fue mi manera de marcarla como mía, la sola idea de verla en brazos de alguien más me sacaba de mis casillas ¡Ella fue mía desde entonces!
¡Joder! ¡Tiene gracia! Tanto tiempo huyendo del amor y al fin final llegó de pura casualidad, enfundada en un traje casi transparente y mandándome a la mierda. Desde el principio sentí atracción por su belleza innata pero entonces la conocí y… ¡Joder! ¡El huracán Steele me arrolló y ya no pude escapar! Volví a revolverme el cabello con frustración
No es que fuera muy creyente, pero en este momento pedía a lo que hubiera allí arriba que estuviera bien, llegados a este punto no sabría vivir sin ella, algunas lágrimas escaparon de mis ojos sin poder retenerlas y sin necesidad de pedirlo ambos me abrazaron.
-Ella estará bien, ya verás…- susurró Jack, pero se veía igual de preocupado que yo, incluso José había perdido su eterno humor… En cierto modo lo entendía, ambos la querían...
-Gracias chicos…- les agradecí antes de volverme a Jack- Yo… Quería disculparme, sé que nunca harías nada de lo que…
-¡No Christian!- me interrumpió- Puede que tuvieras algo de razón…- sonrió tristemente sin apartar su mirada de la mía- Puede que de alguna forma tuviera la ilusión de tener una oportunidad si lo vuestro terminaba definitivamente…- suspiró frustrado- Pero es imposible…- volvió a sonreír sin ganas- Ella te ama Christian, a pesar de todo nunca me miró como algo más que un buen amigo…- tragó el nudo de su garganta, entendía lo duro que debía ser- Cuando venía a la pista para correr, no paraba de hablar sobre lo vuestro…- ¡que idiota me sentía ahora! Yo pensando que estaba rehaciendo su vida lejos de mí y ella…- Lo que sí quiero dejar claro es no pasó nada entre nosotros.
-Gracias…- me dio su sonrisa torcida.
- ¡Ni pasará mientras estés en su vida! - dijo divertido y reímos.
-Eso me reconforta…- volvimos a reír- ¿Qué puedo hacer si se da a querer?
-Si…- suspiró José, luego nos miró a ambos más serio- Ahora que caigo ¿Porque conmigo no te enfadas? - Jack y yo nos miramos, reímos bajo su seria mirada- ¿Qué tiene tanta gracia?
-Porque tú amigo mío…- pasé mi brazo por sus hombros- Haces lo mismo con todas… - suspiró haciéndose el ofendido- Prefiero ignorarte…- resopló.
-De todas maneras, tampoco me hace caso…- alzó los hombros- Lo que significa que no tengo ninguna oportunidad… – tras unos segundos pensativo me dio una sonrisa bastante pícara- A no ser que perdiera la memoria y se olvidara de ti… - ambos empezaron a reír y los miré muy mal.
-No tiene gracia…- trataron de parar sin mucho éxito- Ni siquiera quiero pensarlo, ahora que no sé dónde está…- ambos apretaron mi hombro a la vez.
-Tienes razón, lo siento…- se disculpó- Aparecerá pronto y cuando lo haga… – me señaló muy serio con el dedo- ¡No vuelvas a cagarla o te juro por dios que voy a ir por ella con todo lo que tengo! - gruñí.
- ¡Y yo también! - lo secundó Jack y volví a gruñir.
- ¡Podéis estar seguros que no lo haré! - me levanté para aclarar mi punto - ¡No dejaré que nadie me la quite!
-No sería quitártela si no estáis juntos…- apuntilló José divertido, se miraron, chocaron las manos antes de volverse a mí y comenzar a reír, no tardé en seguirlos. Al fin y al cabo, me habían relajado un poco. Entonces llegaron corriendo Embry y Paul.
- ¡Vamos Christian! - exigió tirando de mi brazo para que lo hiciera- ¡Tienes que ver esto! - insistió al ver mi resistencia a hacerlo- ¡Phil y Collin ya han ido para allá! - ¿Qué? ¿De qué demonios hablaba? Cuando llegamos junto a la televisión de una de las salas de reuniones lo miré impasible esperando su explicación - ¡Míralo tú mismo! - señaló la televisión y entonces la vi ¿Esa era Ana? ¡Dios mío! ¿De dónde sacó esa ropa? No parecía de su talla, pero aun así le quedaba… Tragué grueso, verla me estaba poniendo… Se la veía jugando con los niños y montándose con Renesme en los columpios, era digno de ver como trataba de seguirles el ritmo con su escayola ¡Se veía tan graciosa! Tuve que apretar los dientes con fuerza por el coraje de ver cuando se le acercaban los padres, sus intenciones eran más que obvias ¡Cabrones! Pero ella no les hacía el menor caso, Renesme no se despegaba de ella ¡Eran tal para cual! Lo mejor de todo que con ella allí ninguno se atrevería a intentar algo más ¡Joderos! - ¿No me digas que no se ve sexy? ¡Dios! ¡Nunca hubiera pensado que Hello Kitty pudiera ponerme cachondo! - dijo Embry divertido y gruñí.
- ¡Cállate imbécil! ¡Ella es mía! - rodó los ojos- ¡Hazte a la idea de una puta vez! - Paul y él comenzaron a reír.
-No te alteres tío…- me guiñó- Es tan fácil y divertido hacerte enfadar… - rió más y gruñí, Paul siguió riendo a carcajadas.
-Eso es más que evidente…- se miraron con complicidad, luego se acercó a mí y mientras apretaba mi hombro susurró- Si hace el amor como besa no me extraña que no quieras perderla…- le di un codazo en el costado mientras lo asesinaba con la mirada- ¡Auch! ¡Tranquilo! Que sigo prefiriendo una buena polla, pero quién sabe… - volvieron a reír, justo cuando iba a darle un golpe más fuerte salió corriendo ¡Cabrón!
- ¡Vamos por ella tigre! - asentí, es lo único que deseaba, la llevaría a mi departamento y tras darle unos buenos azotes le haría el amor toda la noche. Fuimos rápidamente a mi coche, pero Embry negó.
- ¡Dame las llaves!
-Estoy bien…- negó.
-Estás nervioso y soy muy joven para morir… - rodé los ojos, tal vez tuviera razón, se las di sin rechistar. Lo único que quería era llegar a ella, los demás nos siguieron, por el cabreo de Ray no sabía si sería mejor que la alcanzara antes que yo.
En cuanto llegamos al parque y bajé del coche me di cuenta de la cantidad de prensa alrededor ¿Pero qué demonios? ¿No tienen nada mejor que hacer? ¿Cómo dieron con ella? Tuve que empujarlos para llegar al lugar donde la había visto en los vídeos, pero no estaba… Llamé a Collin con la esperanza que la tuvieran ellos.
-Littlesea.
-Collin, soy Christian ¿Está con vosotros? - suspiró, eso no era buena señal.
-Cuando llegamos ya no estaban…- ¡Mierda! - Uno de los padres nos dijo que en cuanto llegó la prensa se fueron con un amigo…- suspiró de nuevo- De eso hará una media hora…- ¡Esto no podía estar pasando! ¿Con quién se había ido?
- ¿Sabes quién…?
-No, pero según los testigos iba bastante feliz y sin parar de hablar, nos lo describieron como un chico joven, ojos oscuros y cabello negro…- No se me ocurría nadie ¡Mierda!
-Ahora mismo no sabría decirte, si averiguas algo más me llamas.
-Lo haré…- colgué sin quitar de mi mente su descripción ¿Quién podía ser?
- ¿Qué te ha dicho? - preguntó Embry ansioso.
-Que un amigo moreno, joven y con ojos oscuros se la llevó hace media hora…– abrió los ojos sorprendido.
- ¿Te refieres a Jared Rodríguez? - ¡Mierda! ¿Cómo no lo había pensado antes! ¡Claro, el hermano de José!
- ¡Voy a llamar a José ahora mismo!
- ¡Eh, no me has contestado tío! - se quejó- ¿Está con él? - levanté el móvil mientras se marcaba el número de José.
-Es lo que pretendo averiguar…- asintió y guardó silencio.
-Christian ¿Ya tienen a Ana? - ¡Eso quisiera yo!
-No, cuando hemos llegado ya se había ido… Necesito que me mandes el número de Jared.
- ¿Mi hermano? ¿Porque quieres hablar con el ahora?
-Parece ser que pudo haberse ido con él, tengo que asegurarme para ir por ella.
-En ese caso nos vemos en su departamento…- se apartó de la llamada- Jack, a casa de Jared…- volvió de nuevo- Es su día libre seguro que está allí, ahora te mando el número y la dirección.
- ¡Bien! Lo llamaré por el camino ¡Nos vemos! - cuando colgué me volví a Embry- ¡Vamos a su casa, seguro que están allí!
- ¡Vamos! - en cuanto le di la dirección, le marqué, pero daba apagado o fuera de cobertura ¡Mierda! ¿Porque demonios…? Vinieron tantas cosas a mi mente, pero no podía ser… Renesme estaba con ellos ¡Maldita sea! ¡Esta mujer iba a acabar conmigo!
ANA
En cuanto lo vi supe que todo estaría bien, tomé a Renesme en brazos, nos abrimos paso entre la multitud hasta él, en cuanto lo alcanzamos me echó el brazo por el hombro en actitud defensiva y nos llevó a su coche, una vez dentro arrancó dejando a los periodistas atrás y suspiré aliviada.
- ¿Puedes explicarme que hacías allí vestida así…- me miró con detalle haciendo que me sintiera avergonzada ¡Mierda! - acompañada de una niña y sin ninguno de tus guardaespaldas? - a pesar de su sonrisa forzada sabía que estaba enfadado.
-Solo quería divertirme…- dicho así ¡hasta a mí me sonaba estúpido! Su mirada se endureció.
- ¿Lo dices en serio? - gritó- ¿Sabes el peligro que corres y aun así te fuiste a "divertirte" sola? - gritó destilando ironía mientras golpeaba el volante con fuerza, Renesme dio un salto asustada y al darse cuenta le sonrió- Lo siento pequeña, no pretendía asustarte, pero Ana merece un buen sermón…- ella asintió, pero no dijo nada.
- ¿Sabes? Nunca te había visto así… – me miró con bastante intensidad.
-Aunque se haya portado mal no está bien gritar…- le regañó Renesme, él volvió a sonreírle y pude percibir el sonrojo en sus mejillas.
-Lo sé, pero ella sabe que no debe andar por ahí sola…- le guiñó- Al igual que tu pequeña…- luego se volvió a mí de nuevo- A todo esto… ¿Dónde está su madre? No la habrás secuestrado ¿verdad? - rodé los ojos.
- ¿Cómo se te ocurre? - reí, el cansancio comenzó a apoderarse de mí y bostecé- Vino con Christian a visitarme en la empresa…- la miré - ¿Verdad Renesme? - asintió todavía mirando a Jared con adoración.
- ¿Tienes novia? - le preguntó y le alzó una ceja, no pude evitar reír ¡Que directa! ¡Kate estaría orgullosa! Con 3 años pensando en novios.
- ¿Porque lo preguntas? - preguntó bastante confundido.
-Estoy buscando novio a mi mamá, sería mi segundo papá y tú eres muy guapo…- le dio una tierna y avergonzada sonrisa- Me gustas… Además, eres amigo de Ana…Serás perfecto…- lo dejó en shock.
-No lo creo…- se removió incómodo mirándome por el rabillo del ojo- Estoy enamorado de alguien más.
- ¿Tienes novia? - preguntó algo triste y contestó mirándome a mí.
-No…- suspiró- Aunque es lo que más deseo ella tiene a otro…- volvió a mirarme de forma intensa, debía ser el cansancio, pero me dio la sensación que estaba insinuando algo… Reí de mi propia estupidez ¡No podía ser! Siempre hemos sido amigos y nunca he notado nada.
-Si no es novia puedes salir con mamá…- insistió- Estoy segura que te gustará mucho ¡Es la mejor! Y…- mientras le hablaba sobre lo maravillosa que era su madre me rendí al cansancio, cuando quise darme cuenta me había quedado dormida.
Cuando desperté estaba algo desorientada, me dolía la cabeza ¡Mierda! Tenía que tomar algo antes que fuera a peor, al mirar alrededor reconocí la habitación de invitados de Jared, ya me había quedado allí varias veces, Renesme estaba dormida junto a mí. Me levanté con cuidado de no molestarla y fui al baño, tras tomar unos analgésicos me di una ducha ¡Dios! Como deseaba quitarme esta mierda de la pierna… Cuando terminé tomé prestado un chándal de Jared, aunque me quedaba un poco grande serviría hasta que pudiera cambiarme.
Tenía que llamar a los chicos para contarles ¡Apostaría lo que fuera que estaban bastante enfadados! Nunca debí irme así, pero entonces me pareció lo mejor, fue bastante irresponsable por mi parte… Tratando de apartar la culpa fui a la cocina por algo de comer, mientras miraba dentro de la nevera me sobresaltó su voz.
- ¿Cómo llevas la resaca? - preguntó con voz dura y sus brazos cruzados bajo su pecho.
- ¡Joder! ¡Me has asustado! - rodó los ojos- ¿Porque apareces de la nada?
-Es mi casa ¿Recuerdas? - preguntó con ironía y le entrecerré los ojos.
- ¡Ya lo sé! Me he quedado antes ¿Recuerdas? – pregunté del mismo modo.
-Si…- dijo secamente- Por cierto, te queda bien mi ropa…- no sabía si era otra broma o no, pero le contesté igual.
-Tras la ducha no tenía nada que ponerme y lo tomé prestado, espero que no te importe…- negó.
-Sabes que no…- dijo más tranquilo- Ahora coge lo que vayas a comer y hablemos sobre lo que está saliendo en todos los programas de chismes…- ¡Mierda!
- ¿Qué? ¿Ya sacaron lo del parque? - asintió- ¡Pero si nos sacaste enseguida! – grité nerviosa y maldiciendo a los malditos periodistas- ¿Cómo pudieron tomar fotos si eso fue...? - entonces lo comprendí, ya llevaban tiempo grabándome cuando me percaté de su presencia ¡Malditas lacras! Eso significaba que habían sacado todo y…
- ¿Ana? - me sobresaltó de nuevo la voz de Jared.
- ¡Déjame verlo! - sin esperar respuesta tomé su móvil y lo busqué, lo vi todo mientras comía sin parar bajo su divertida mirada, habían sacado desde que llegamos al parque. Eso solo podía significar una cosa… La chica de la tienda me reconoció y los llamó ¡Maldita!
- ¿Has terminado? - preguntó divertido mirándonos alternadamente al móvil y a mí.
-La chica de la tienda debió llamarlos…- se puso serio de nuevo.
-No puedo creer que te drogaras y te fueras con una niña pequeña…- casi tira la silla al levantarse - ¡Dios, Ana! Deberías tener más cuidado… Podría haberte pasado algo…- asentí avergonzada.
-Lo sé y lo siento…- lo señalé con el dedo para dejarlo claro- ¡Pero yo no me drogué! – por su gesto sabía que no me creía e insistí- Alguien debió hacerlo, tal vez fue Marcus, es el último que recuerdo antes de… - entonces vinieron flashes de él besándome, quitándome la camisa… ¡Mierda! ¿Acaso…? ¡No podía ser! Me puse muy pálida, me costaba tragar y Jared vino a cogerme bastante preocupado.
- ¿Te encuentras mal? - asentí mientras agarraba mi cabeza con ambas manos ¡Tenía que recordar más!
- ¡Necesito recordar! ¡Joder! - tragué grueso mientras sentía las lágrimas agolparse en mis ojos- Me parece que he engañado a Christian…- me pareció ver un atisbo de sonrisa y lo miré mal- ¿Porque sonríes? ¡No tiene gracia Jared! Me siento fatal y ahora Christian tal vez…- seguro que me dejaría en cuanto se enterara y esta vez sería solo culpa mía… ¿Porque así había sido o no? No estaba segura pero esos vagos recuerdos me hacían pensar que así era…
Recuerdo salir de la empresa, llegar en taxi a la tienda, el parque, los padres…
-No te preocupes… – me abrazó, luego me apartó para mirarme a los ojos- Si no quiere seguir contigo tienes más opciones…- con su dedo quitó una lágrima que había caído por la mejilla.
-No quiero perderlo…- aunque traté de aguantar se escaparon muchas más- Es lo mejor que me ha pasado desde lo de Alec y no…- rompí en llanto abrazándolo con fuerza, mientras acariciaba mi cabello para tranquilizarme, me mantuvo así hasta que mi respiración se normalizó.
-Ana… - me separó de nuevo- No llores, me mata verte así…- traté de tragar el nudo en mi garganta- Yo… Quería decirte que… Yo… Hace tiempo…
-Jared ¿Qué ocurre? - nunca lo había visto así, me estaba empezando a preocupar.
-Bueno, es que nunca había hecho esto…- se rascó la cabeza- Pero si lo tuyo con Christian se termina… - me separé abruptamente y comencé a dar vueltas por la sala sin poder detenerme.
- ¡No puedo permitirlo! Si hubiera sido así ¡Le pediré perdón! Así sabrá que no lo volveré a hacer…- entonces recordé a Leandra y mi ánimo cayó al piso, ella lo había engañado y él se deshizo de ella sin mirar atrás.
- ¿Qué ocurre? - me senté en el sofá bastante desanimada.
-Creo que tienes razón, lo mío con Christian se acabó… - me recosté tapando mis ojos con mi brazo para que no me viera llorar más- ¡Que estúpida he sido! Ahora que había encontrado el amor de nuevo lo pierdo por imbécil…- sentí a Jared junto a mí y volvió a acariciar mi cabello.
-Hay que ver lo positivo ¿Quién dice que no tuvieras al indicado cerca de ti todo este tiempo? - quité el brazo para verlo a los ojos.
- ¿Qué quieres decir? – su mirada fue directa a mis labios, luego a mis ojos de nuevo. Parecía que se debatía en decirme algo. Cuando iba a incorporarme agarró mi nuca y juntó nuestros labios con tanta fuerza que me clavé los dientes en el labio y sentí el sabor de la sangre en mi boca ¡Joder! Enseguida se apartó y me miró entre asustado y apenado.
- ¡Oh dios! ¡Lo siento! – se levantó corriendo- ¡Vamos al hospital! Tal vez necesites puntos… -comenzó a pasarse las manos por el cabello sin control- ¡Mierda! He sido demasiado brusco…- me miró muy apenado, ahora no podía con esto.
-No te preocupes, vamos…- cuando íbamos a salir recordé a Renesme- No podemos dejarla sola…- me sonrió.
-Mi asistenta se hará cargo mientras vamos al hospital…- asentí y mientras lo esperaba tuve la vaga esperanza que pudieran quitarme la escayola hoy ¡Joder, como picaba! La chica salió a despedirnos, se puso nerviosa al verme sangrar, pero no dijo nada, solo agachó la cabeza cuando Jared prácticamente le ordena lo que tenía que hacer. Luego me llevó a su coche, cuando llegamos al hospital me atendieron enseguida, tras explicarle un poco por encima lo sucedido me hicieron análisis, me quitaron la escayola, ya que en la revisión estaba perfecta y tuvieron que darme 2 puntos en el labio ¡Hoy no era mi día! Esperaba que no dejara cicatriz… Y cuando los periodistas me vieran me molestarían con sus preguntas idiotas de nuevo ¡Maldita sea! Estaba al borde un ataque de ansiedad, por suerte un médico vino a verme.
- ¡Hola Ana, me alegro de verte de nuevo! - traté de sonreír mientras mis nervios se iban relajando. Lo recordaba vagamente pero su nombre…
-Stephen, mi nombre es Stephen…- me sonrojé.
-Lo siento, he tenido un mal día…- sonrió.
-Lo he visto en las noticias…- sentí mi cara arder y comenzó a reír.
- ¡Mierda! - me tapé la cara con las manos- ¡No tiene gracia!
-Sí que la tiene, te veías adorable con ese conjunto de Hello Kitty, jugando con los niños en el parque.
- ¿Tú crees? - pregunté con sarcasmo y asintió mordiendo su labio para ocultar su risa- No lo creo…- suspiré- Me drogaron y hay cosas que no recuerdo bien…- se puso más serio.
-Encontramos resto de anfetaminas en tu organismo, debiste venir enseguida…- asentí avergonzada- Sabes ¿quién quería drogarte y para qué?
-No, Collin y la policía deben estar en ello…- me entrecerró los ojos.
- ¿Seguro que no fue ese chico que te trajo? - lo miré horrorizada.
- ¡No! ¡Ni siquiera estaba cuando pasó! Lo encontré después y…- me callé abruptamente, no iba a decirle que al intentar besarme me partió el labio.
- ¿Qué Ana? ¿Él te hizo eso? - señaló mi labio y negué de nuevo.
-Esto… Verás, soy muy torpe… Caí… Entonces…- balbuceé nerviosa.
- ¿Te han dicho que mientes muy mal? - ¡Mierda! - Si no me dices la verdad llamaré a la policía ahora mismo…- abrí los ojos sorprendida- Es mi deber…- cruzó los brazos bajo su pecho, incluso con la bata podía apreciar sus pectorales marcados- Si tenemos sospecha sobre malos tratos…
-No ha sido así…- me sonrojé- Fue un accidente, me dio sin querer…- asintió no muy convencido.
-Sigo sin creerlo, pero, dado que no es grave, no diré nada…- suspiré aliviada y me miró serio- Pero puedes estar segura que hablaré muy seriamente con él, la próxima vez que te toque… - ¿Qué? ¿De qué estaba hablando?
- ¡Jared nunca me ha tocado! ¡Por dios! ¡Si somos amigos de toda la vida! - me alzó la ceja- Esto ha debido ser un error, seguro que cuando lo medite se dará cuenta…
-Si tú lo dices…- rodó los ojos- Voy a hablar con él, tú no te muevas de aquí.
- ¿No puedo irme? - negó.
-No puedo darte el alta hasta que no tenga todos los resultados, no será mucho…- resoplé cansada, lo único bueno que ya no tenía la dichosa escayola- Toma mi móvil y llama a tu familia, deben estar preocupados.
-Gracias…- en cuanto estuve sola lo miré mientras pensaba a quién llamar, pensé en Christian, pero si tenía que hablar sobre Marcus sería mejor hacerlo cara a cara, así que llamé a mamá, pero no lo cogía, papá tampoco, probé con todas las chicas, mis hermanos y nada ¡Qué demonios! ¿Por qué nadie cogía el móvil? ¿Dónde estaban? Suspiré tratando de pensar, entonces recordé a Ángela, ella debería estar aquí, así que usando el fijo del hospital me comuniqué con recepción y de ahí me pasaron con su despacho, seguro que vendría a hacerme compañía.
- ¿Quién es? - contestó una voz que no era la suya- ¿Hola? - ¡mierda! ¡Habla o nos colgará! Me regañé mentalmente.
-Hola… Soy Ana ¿Podría hablar con Ángela?
- ¿Ana? ¡Dios! ¿Dónde estás? - ahora lo reconocí- ¡Están todos buscándote como locos! Deberías ver a Christian… - ¡Joder! Por inercia alejé el teléfono de mi oído ¡No quería escucharlo! Mejor hablar con el cuándo lo tuviera de frente. Seguro que el cabreo de todos no se acercaba ni una pizca al suyo, cuando volví a acercar el teléfono a mi oído-… Eres lo bastante mayorcita para ser más responsable de tus actos ¿Irte con una niña? ¿A jugar con una pierna escayolada? ¡Dios Ana! - ya era suficiente.
- ¡Ya basta Ben! - tragué grueso- Por favor… Solo necesito que Ángela venga a hacerme compañía, estoy aquí, en una sala de las salas de urgencias, Stephen me curó, fue a hablar con Jared y…
- ¿Estás aquí? ¿Qué sala?
-Sí, pero no sabría decirte qué sala es.
-No te preocupes ¡Enseguida voy! Ángela salió a buscarte en cuanto se enteró de lo sucedido, me encargaré de avisarlos en lo que te encuentro y por favor Ana, no te muevas de ahí… – resoplé, pero no tuve tiempo de contestar pues colgó.
- ¡Maldita sea! ¡Como si pudiera irme sin el alta! - grité a nadie en particular, entonces la puerta volvió a abrirse y otro médico de unos 35 años entró, lo raro que su bata no tenía nombre y no me resultaba conocido. En cuanto nuestros ojos se encontraron me sonrió.
-Buenas tardes señorita Steele, hasta que por fin nos encontramos…- ¿Qué? Se acercó y posó un dedo en mi labio mientras lo miraba con enfado- Alguien ha tocado lo mío con demasiada fuerza, pero ya me he encargado, no te preocupes…- me guiñó ¿De qué demonios hablaba? ¿Se refería a lo que hablé con Stephen?
- ¿De qué hablas? - su mirada se volvió demasiado intensa, sentí un escalofrío por mi espalda que me dieron ganas de correr lo más lejos que pudiera de ese hombre- No te conozco, no sé quién eres, has debido confundirme con alguien más…- volvió a sonreír mientras negaba lentamente con su cabeza y se acercó tanto que podía sentir su aliento en mi cara, enseguida me alejé todo lo que pude.
-No te he confundido…- cuando se percató de mi ropa, la miró con asco- No deberías llevar ropa de otro hombre que no sea yo…- ¿Qué demonios le pasaba a este tío? ¿Estaría loco?
- ¿Porque no salimos y buscamos ayuda? - me entrecerró los ojos- Estoy segura que algún médico puede llevarte de vuelta a...
- ¿Me tomas el pelo? – me interrumpió airado.
- ¿No? - contesté algo nerviosa, si realmente era un loco no sería prudente volverlo agresivo.
- ¡Bien! Deberías saber que no me gustan las bromas, seguro que si piensas un momento sabes quién soy…- me acorraló en la camilla poniendo sus manos a cada lado de mis piernas- Llevo más tiempo del que desearía detrás de ti…- entonces lo entendí todo ¡No podía ser! ¡Tenía que salir de aquí! Miré alrededor tratando de buscar la manera y me sonrió – Me has reconocido…- volvió a pegarse más de lo que quisiera- Veo que no recuerdas mi nombre…- ¿qué demonios? ¡Era la primera vez en mi vida que lo veía!- Cuando vengas conmigo te haré gritarlo cada vez que te haga venir…- susurró en mi oído enviando escalofríos de terror a todo mi cuerpo- Vine para encargarme del problema y verte de nuevo… - sentí su nariz en mi pelo mientras respiraba con fuerza, intenté separarme pero me agarró con fuerza de los hombros- Muy pronto serás mía Ana…- necesitaba ganar tiempo, Ben y los demás no deberían tardar en llegar.
- ¿Por qué yo? - volvió a sonreír de lado.
-Cuando me recuerdes lo sabrás…- volvió a pegarse a mi oído a susurrar- Te daré una pista… Recuerda las Vegas…- ¿Las Vegas? - Fuiste con tu amiga Lauren hace unos 3 años…- ¡Mierda! - Esa noche la pasamos los 3 juntos…- ¿qué? ¡No podía ser! No recordaba nada, aunque si recuerdo que ese fin de semana fue de locos- Empieza a molestarme que sigas sin recordarme…- forzó una risa- Debías estar más colocada de lo que deberías…- abrí los ojos horrorizada- Aun así, fue increíble…- ¿Nos drogó? Pero si esas fiestas lo prohíben ¿Cómo pudo hacerlo? Volví a mirar la puerta deseando que entrara alguien más – No vendrá nadie…- pegó su nariz a la mía- Lo tengo todo bajo control…- volvió a aspirar con fuerza- Cuando te vi en las noticias sentí la necesidad de verte y asegurarme que estabas bien…- ¡Malditos periodistas! ¿Cómo demonios se enteraron que estaba aquí? Pasó su nariz por mi mejilla parando en la comisura de mi boca, apreté los labios con fuerza para no sentirlo- Cuando me recuerdes sabrás que estás hecha para mí.
- ¡Cómo podría si no recuerdo nada!
-No importa…- sentí su aliento en mis labios- Te haré recordar cuando llegue el momento, ahora…- rozó mis labios- Debo irme, no tengo mucho tiempo antes que lleguen…- me miró muy serio- Pero no olvides que eres mía…- apreté los puños con fuerza y grité bastante enfadada.
- ¡Nunca! ¿Me oyes? ¡Voy a casarme con Christian! - dije bastante decidida y se sintió bien… Aunque traté de dejar a un lado el miedo a que me dejara.
- ¡Ni lo sueñes! – gritó mientras me cogía el brazo con fuerza y me zarandeaba- ¡Nunca serás de nadie más! ¡Eres solo mía!
- ¡No puedes obligarme a amarte maldito imbécil! - sabía que no debería actuar así pero ya me estaba poniendo al límite, el comenzó a reír dejándome totalmente descolocada.
-Me pone cuando hablas sucio…- agarró la parte de atrás de mis caderas y me apretó a su cuerpo, por suerte la altura de la camilla evitaba que me alcanzara su miembro, a pesar de todo traté de empujarlo sin éxito- Desde el principio tuve mis sospechas que eras Anastasia pero debía corroborarlo, fue sin duda dinero bien invertido porque no tardaron mucho en averiguarlo…- rió de nuevo- Siendo quién soy deberías estar orgullosa que te desee como mi esposa…- ¿era en serio? No pude evitar reír con ironía.
-Siendo así… ¿Por qué no buscas a toda que esté dispuesta? - antes que contestara se distrajo con las voces que venían de fuera y se giró hacia la puerta ¡Era mi oportunidad! Aprovechando su distracción cogí la bandeja de la mesa junto a mí y le golpeé con todas mis fuerzas en la cabeza, cuando lo vi caer al suelo corrí a la puerta para huir lo más lejos de aquí.
Lo que menos me esperaba encontrar era un grupo de al menos 5 hombres vestidos de negro, con gafas de sol oscuras y bien armados ¡Mierda! Por suerte al verlo en el suelo se olvidaron de mí, corrieron a verlo y corrí todo lo que pude, antes de volver por el pasillo escuché a uno de ellos preguntar.
- ¿Qué hacemos con la chica? - ¡Mierda! Al doblar la esquina y ver movimiento de gente me sentí más tranquila, bajé un poco el ritmo, no creía que hicieran nada con tantos testigos - ¡Quieta ahí! - gritó uno de ellos apareciendo por la misma esquina que yo antes, así que volví a correr con la esperanza de alcanzar la consulta de Ángela antes que me cogieran.
CHRISTIAN
Cuando llegamos al departamento de Jared nos abrió su asistenta, todavía no habían llegado José y Jack.
- ¿Desean algo?
-Venimos por Ana, sabemos que está aquí con Renesme y tenemos que llevarla con su madre…- en eso apareció corriendo y tirándose encima mía.
- ¡Christian! - la alcé al vuelo acomodándola en mi cintura- Me alegro de verte…- me dio un gran abrazo que correspondí bajo la divertida mirada de Embry- Hola Embry…- Lo saludó sin separase de mí y le sonreí con superioridad.
-Hola preciosa ¿Dónde dejaste a Ana?
-Nana me dijo que fueron al hospital porque se había hecho daño…- señaló a la asistenta- Cuando nos recogió Jared…- se ruborizó- Ana se quedó dormida, él la llevó a la cama y nos acostamos juntas…- dijo bastante contenta, cuando dejó de hablar centré mi atención en la mujer frente a mí.
- ¿Qué le pasó? - la chica se puso muy nerviosa.
-Debió golpearse con algo… Tenía sangre en el labio, salía mucha sangre y el señorito Jared… - ¡Mierda!
-Embry ¡Vamos al hospital! - el miraba a la chica con los ojos entrecerrados.
-No es por nada, pero algo no cuadra…- se acercó a ella amenazante- ¿Porque estás nerviosa? ¿Realmente se golpeó? - el miedo sustituyó al nerviosismo y empezó a balbucear.
-A veces el amo…- ¿Qué? - Digo Jared… Le dio sin querer… Al… Besarla… Y…
-¡QUÉ DEMONIOS!- la chica se sobresaltó- ¡LO VOY A MATAR!- la ira me cegó y tras dejar a Renesme en el suelo salí corriendo a la calle, Embry llegó enseguida con ella. José y Jack estaban aparcando, así que me acerqué a su coche y les hice señas para que bajaran la ventanilla.
- ¿Y bombón? - apreté los dientes con fuerzas.
- ¡Tú hermano es hombre muerto! - me miró en shock.
- ¿Jared? - rodé los ojos y me miraron expectantes.
- ¡Ese cabrón ha besado a Ana! – me pasé las manos por el cabello con frustración- ¡Y le ha roto el labio! - abrieron los ojos sorprendidos.
- ¿Qué? ¡No jodas! ¿Será bombón la chica de la que tanto habla? - centramos la atención en él- Siempre supe que estaba enamorado, pero nunca dijo su nombre, puede ser que…- no pude evitar reír con sarcasmo.
- ¡Mierda! ¡Esto no puede estar pasando! - traté de tranquilizarme sin mucho éxito.
-Lo siento tío…- dijo Jack- ¿Dónde están? - suspiré.
-En el hospital… - Embry se acercó con Renesme.
- ¡Hola tíos! - los saludó antes de volverse a mí- ¡Me siento discriminado! - lo miré mal, pero con una sonrisa siguió- Debo ser el único que no la ha besado…- vi como trataban de ocultar sus risas.
- ¡Cállate…! - me contuve por Renesme- ¡O lo pagaré contigo! - gruñí- ¡Le hizo daño y voy a darle su merecido cuando lo encuentre!
- ¡Nos vemos allí! - dijo José antes de arrancar e incorporarse al tráfico, nosotros hicimos lo mismo.
Durante todo el trayecto Renesme nos detalló su tarde con ella, por unos instantes olvidé lo ocurrido y reí de sus ocurrencias, pero cuando llegamos y vimos muchos agentes de policía en la puerta me temí lo peor. Al ver a Collin con ellos le hice un gesto a Embry para que se ocupara de Renesme, tras su asentimiento fui corriendo junto a él.
-Collin ¿Qué ha pasado?
-Hubo un tiroteo, hay varios heridos, pero ninguno de importancia…- por su cara me imaginaba que algo no iba bien.
- ¿Y Ana? - negó.
-No está…- suspiró exasperado- Por lo que hemos podido averiguar es probable que la hayan secuestrado…- ¿Qué?- Ella llegó acompañada de Jared, Stephen fue el médico que la atendió…- resopló con fuerza- Ambos están heridos…- ¡Joder!- Jared recibió un disparo en el estómago, por suerte lo encontraron a tiempo y pudieron estabilizarlo, se encuentra en reanimación, cuando salga tal vez pueda decirnos algo de utilidad…- asentí- En cuando a Stephen, le dieron un fuerte golpe en la cabeza, han tenido que darle algunos puntos…- volví a asentir- Respecto a ella…- me miró con lástima- No sabemos nada, estamos colaborando con la policía …- siguió hablando pero me desconecté, se la habían llevado de mi lado… Mi mundo se tambaleó, no me di cuenta que tan literal era hasta que Collin me cogió.
-Voy a llevarte dentro, necesitas descansar y tranquilizarte…- solo asentí de nuevo, no me apetecía hablar, nada más entrar nos encontramos con Ben.
-Christian ¿Estás bien? - negué.
-Se la han llevado…- el suspiró frustrado.
-Lo siento tío, cuando me llamó para decirme dónde estaba intenté llamarlos, pero perdí la señal, luego fui en busca de Stephen y tampoco lo encontré, entonces escuché los disparos y esto se puso loco…- me puso la mano al hombro- Seguro que está bien… - ¿Por qué a él y no a mí? ¡Maldita sea! Tal vez yo…
- ¿Porque no me llamó a mí?
-Llamó por interno, tal vez no tuviera su móvil encima…- ¡Joder! - Realmente fue casualidad que estuviera en la consulta de Ángela cuando llamó.
-Christian, no te ves muy bien…- seguramente me veía igual de mal que me sentía- Te llevaré a la consulta de Ángela, puedes tumbarte en su camilla hasta que te sientas mejor… - asentí sin muchas ganas.
- Yo te avisaré cualquier novedad…- agregó Collin, sin soltar su agarre me llevaron a la consulta. Una vez en la puerta me solté- ¿Quieres que te…?
-Puedo hacerlo solo…- ambos me miraron con lástima, pero no dijeron nada.
-Descansa…- asentí, lo único que quería era estar solo para desahogarme- Te prometo que la encontraremos…- suspiré.
-Eso espero…- susurré antes de entrar, fui a la camilla y me tumbé, en cuanto asimilé de nuevo todo puse un brazo sobre mis ojos y lloré como nunca había hecho, ni siquiera presté atención al ruido del armario frente a mí, seguí perdido en mi dolor hasta que sentí un roce en mi brazo unido a esa vibración que solo tenía con Ana…
-Christian… No llores por favor… Si estás así por lo de Marcus, yo…- ¡Su voz! No podía ser un sueño, cuando aparté el brazo de mis ojos y la vi junto a mí me enderecé al momento y la abracé tan fuerte como podía sin llegar a hacerle daño, cuando la besé…- Auch…- se quejó y me di cuenta de los puntos de su labio ¡Maldito Jared! Si no fuera porque le dieron lo suyo lo haría yo mismo. Pero ahora solo importaba ella, "Mi Ana" estaba aquí conmigo. Nadie se la había llevado.
No hicieron falta palabras, nos desnudamos lentamente, tras ponerla en la camilla comencé a deleitarme con su sabor siguiendo el rastro desde su cuello hasta su centro sin pasar por alto sus deliciosos pezones, cuando me dio todo lo que tenía al culminar me coloqué en su entrada y la penetré de golpe, sus gemidos eran como música para mis oídos ¡Dios! Fui acelerando el ritmo sin perder la conexión de nuestras miradas en ningún momento. Cuando alcanzamos el clímax nos abrazamos sin romper nuestra unión, temía que al hacerlo desaparecería y todo quedaría en un sueño.
- ¡Te amo Ana! - tuve que tragar fuerte para no romper en llanto de nuevo- No vuelvas a alejarte de mí nunca más.
-No lo haré…- suspiró- Ese hombre…- me alejé lo justo para ver sus ojos.
- ¿Te hizo daño?
-No, pero dice que nos conocemos…- una lagrima escapó de sus ojos y la quité con mi dedo- Yo no lo recuerdo, me puse nerviosa y lo dejé inconsciente…- si no fuera por la situación tendría su gracia- Cuando iba a escapar sus matones esperaban en la puerta, pero logré darles esquinazo para esconderme aquí…- comenzó a jugar con sus manos bastante nerviosa- Luego escuché disparos, tapé mis oídos con fuerza y recé con toda mi alma que no dieran conmigo…- me dio una triste sonrisa- Hasta que escuché tu llanto… - la abracé de nuevo mientras aspiraba su delicioso aroma.
-Lo hiciste bien…- besé el tope de su cabeza- Ahora debemos vestirnos y salir a decirles que estás bien, todos están muy preocupados.
-De acuerdo…- la ayudé a bajar, cogimos nuestras ropas y antes de poder vestirnos se abrió la puerta, tapé a Ana con mi cuerpo mientras cubría mi miembro con las manos. Cuando fijé mi vista en la inoportuna visita encontré a mis padres muy cabreados y a mi hermana irse bastante avergonzada.
- ¿Acaso no sabéis llamar?
- ¿En serio Christian? ¡No puedo creerlo! ¡Secuestran a tu novia y lo primero que haces es follarte a otra!- ¿Qué?
-No es así, ella es…
- ¡Me importa una mierda quién sea Christian! ¡Ahora no me vale el cuento que contaste esta mañana sobre la chica desnuda en tu oficina! - ¡Mierda! Sentí a Ana tensarse tras de mí, esperaba que no malentendiera las cosas antes de explicarle- Entonces te creí… – negó con la cabeza - Pero ahora…
-Si nos dais unos minutos para vestirnos podremos hablar con tranquilidad…- su mirada seguía desafiante y grité enfadado- ¡Joder! ¡Esta mañana no pasó nada y ella es…!
- ¡Déjalo Christian! - me interrumpió Ana antes de salir de mi espalda totalmente vestida, mis padres se quedaron perplejos- He escuchado suficiente… - suspiró- Voy a decirles a todos que estoy bien.
-Ana, tenemos que hablar…- tras darme una mirada apenada por su metedura de pata me echaron una mano.
-Nosotros los avisaremos querida…- salieron cerrando la puerta tras de sí.
- Tengo que explicarte…- pasé las manos por mi cabello varias veces- No pasó nada, mi padre lo malinterpretó todo y…
- No importa, después de todo yo… - tragó grueso y me miró a los ojos con un profundo dolor- Mejor hablamos luego…
- ¡De eso nada! ¡No voy a permitir que huyas de nuevo! - me vestí lo más rápido que pude para enfrentarla – Ana ¿Realmente crees que me tiré a otra? - comenzó a jugar con sus manos de nuevo antes de mirarme a los ojos.
-Yo… Creo que…- algunas lágrimas escaparon de sus ojos- Marcus y yo… Ya sabes…- ¡qué demonios!
- ¿Cuándo? - pregunté tratando de mantener la calma.
-Tuvimos una reunión en mi oficina… Solo tengo vagos recuerdos… Empecé a encontrarme mal y desde que me llevó al sofá hasta que entramos al taxi todo es confuso…- ¡Joder! Suspiré aliviado, por un momento me temí lo peor.
-Ana, tranquila…- suspiró sin mirarme a los ojos- No pasó nada con Marcus…
- ¿De verdad?
-Si, lo mismo que con la mujer que me vio mi padre…- resoplé- Ella se me tiró encima desnuda, cuando trataba de quitarla caímos al suelo y entró…- asintió- El resto puedes imaginarlo… - cuando nos miramos de nuevo comenzamos a reír.
- ¡Lo que no nos pase! - la abracé con fuerza y susurró- Me alegro ¡No sabes lo mal que me sentí pensando que te había sido infiel! - volvimos a reír.
-Te amo Ana…- cogí su cara con mis manos y la besé con ternura cuidando de no dañar sus puntos- Y no quiero volver a separarme de ti nunca…- tras otro beso prácticamente ordené- A partir de ahora viviremos en mi departamento hasta que encontremos nuestro hogar y no es negociable… con una sonrisa contestó.
-De acuerdo, si estás tan seguro que quieres pasar tu vida conmigo…- volví a besarla con amor- Pondremos fecha a nuestra boda y lo anunciaremos el día de la fiesta…- al principio quedé en shock, pero cuando asimilé sus palabras nuestros cuerpos reaccionaron por nosotros y mientras nos desnudábamos de nuevo no podía quitarme de la cabeza que iba a ser mi esposa… Lo demás podía esperar, ahora tocaba celebrar…
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
