Miraculous Ladybug pertenece a Thomas Astruc, Zag Animation, Disney y TF1, hago esto sin fin de lucro.
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Las aventuras de Chat Noir y Red Queen
Por Mimi chan
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Prrrrrrincipe – Mayura; Le Jour des Heros 2eme partie.
— Detransfórmame.
Ambos héroes dejaron caer su transformación, Marinette se apresuró a darle un macarron a Tikki mientras Plagg y Adrien compartían un trozo de queso. Marinette se recargó en la sucia pared del alcantarillado de la ciudad, que sobre sus cabezas, caía lentamente bajo el poder de Papillon.
— Papillon nunca había akumatizado a tantas personas al mismo tiempo – dijo Adrien, limpiándose las migas de queso de la comisura de la boca.
— A aprendido a potenciar sus poderes, igual que nosotros – La chica resbaló hasta el piso sin realmente importarle sentarse sobre aguas sucias – Lo siento, Chat.
— ¿Qué cosa?
— No se me ocurre nada para poder vencer a Papillon, y ahora a atrapado a Carapace, Rena Rouge y Queen Bee, no sé si podremos vencerlo solos.
— Oye – Adrien deseó poder ir con ella y confortarla frente a frente – somos el mejor dúo de súper héroes del mundo…
— ¿Estás seguro? – la chica escondió su rostro en su regazo, tenía miedo y se sentía derrotada – Quizá, si siguieras peleando con Red Queen…
Chat Noir no respondió enseguida y eso en la mente de Marinette fue como una confirmación a lo que pensaba. Chat y Red Queen habían peleando juntos como un equipo mucho más tiempo que ellos. Quizá el tiempo les había dado la experiencia que ellos no tenían, que sería la clave para vencer a Papillon.
Lo próximo que Marinette escuchó fue la voz aguda de Plagg diciendo "esto es una mala idea" y los pasos de Chat Noir acercándose a ella ¡Sin su trasformación! Voy la expresión alerta de Tikki y lo único que se le ocurrió fue cerrar fuertemente los ojos, siguió escuchando como Chat se acercaba y después de segundos pudo sentir su presencia familiar a su alrededor.
— Marinette…
— ¡Se supone que debemos mantener nuestras identidades secretas! – Tikki se lo había dicho muchas veces. Era importante que pudieran mantener su identidad oculta para que no corrieran el riesgo de que Papillon los vigilara en su vida diaria y llegara a sus miraculous.
— Lo he sabido todo el tiempo – pero eso no era ningún secreto, los dos lo habían sabido desde la primera vez que estuvieron uno frente al otro — pero nunca había sido necesario reconocerlo, hasta ahora.
— Chat…
— Parece que no te quedo claro la última vez – Adrien, se agachó junto a la chica, rodeó su rostro con las manos levantándolo al nivel del suyo, aun cuando Marinette se negaba a mirarlo, sus ojos azules neciamente cerrados, hasta el punto que su rostro temblaba. Adrien aun necesitaba decirle esto cara a cara – nadie podría ser mi Ladybug. No podría hacer un mejor equipo con nadie más que contigo.
Marinette sintió la frente de Chat Noir recargada en la suya, el olor de su piel que le resultó familiar enseguida, aun cuando lo que siempre asociaba con Chat era el olor del cuero calentado por el sol, este era algo cítrico y almizcleño al mismo tiempo, como limas y pachuli, demasiado familiar.
— Chat, yo…
— No importa cuánto tiempo pelee al lado de Red Queen – le dijo como un susurro bajo e intimo que hizo que Marinette sintiera un escalofrío por toda su espalda — eso no se compara nunca a pelear al lado de mi alma gemela, al lado de la persona que amo.
Marinette sintió como lagrimas frías bajaban por sus mejillas, era lo más hermoso que nunca le habían dicho, y lo creía, con cada latido de corazón lo creía, fue muy difícil resistir el impulso de abrir sus ojos y buscar la sinceridad de sus ojos que sabía que estaría alli.
— Aun cuando pienses que estar juntos no es lo correcto, yo no puedo alejarme de ti y no voy a hacerlo – El gato negro puso un corto y dulce beso en los labios de su amor y su compañera que lo recibió con un suspiro — Así que Prrrincesa, no me dejaras solo ahora ¿verdad?
Chat tenía razón, quería realmente creer eso. Marinette ciertamente estaba llena de dudas. Lo que le había dicho a Adrien antes era verdad, era peligroso, era egoísta e irresponsable, pero… pero era demasiado tarde para preocuparse por eso, Chat Noir lo había dicho, eran almas gemelas, tenían que estar destinados a estar juntos. Lo amaba ya demasiado para dar marcha atrás.
— No, mi prrrrincipe – La heroínaronroneó su apodo como Chat Noir ronroneaba el suyo y eso los hizo reír a los dos.
— Eso es lo que quería escuchar.
Y podrían haberse quedado allí por horas compartiendo la profundidad de sus sentimientos, pero demasiado pronto el encanto del momento terminó cuando escucharon una multitud de pasos acercándose a ellos.
— Lista para un chapuzón my lady.
— Contigo, siempre estaré lista.
Después todo fue tan vertiginoso que era difícil describirlo. A cada paso parecía haber un enemigo esperandolos para un ataque. Ahora a diferencia de la anterior pelea en la que el miedo había calado a fondo en los huesos de Ladybug, esta vez había seguridad. Solo bastaba mirar a su lado y el gato negro estaba allí para cubrir su espalda, cada enemigo que derrotaban caía solo por el trabajo de equipo, la única manera de detener esto era yendo a la fuente, lo que significaba ir tras Papillon, tendrían que abrirse paso entre muchas víctimas de akumas pero tenían que lograrlo.
Justo cuando los dos héroes deseaban por lo menos un minuto para poder detenerse y pensar, su amada Paris los sorprendió. Con bastones, raquetas, rodillos de cocina, cualquier cosa que pudiera servir como un arma improvisada, todos aquellos que habían tenido fe hasta el final en los héroes milagrosos y no habían dejado que el miedo de apoderara se sus mentes salieron a defenderlos. Ladybug se prometió que si tenía la oportunidad iría y le daría las gracias a todos y cada uno de ellos que estaban exponiéndose para darles una oportunidad.
— Los detendremos, ustedes tienen un pez más gordo que pescar – fue justamente la abuela de Marinette quien se detuvo a hablar con los héroes – vayan y salven el mundo.
— Muchas gracias – Marinette se sintió tan orgullosa de la mujer que era su abuela, de sus padres y sus amigos como Luka que estaban alli.
— Es el día de los héroes ¿o no? – La mujer mayor les guiñó un ojo – no pueden quedarse con todo el crédito.
— My lady – Chat Noir llamó su atención, cada momento era crítico en ese momento — es nuestra oportunidad.
— Vamos por él.
Ambos héroes se dirigieron de nuevo al centro de la batalla en la torre Eiffel, con esperanza renovada. Habían salvado a Paris tantas veces, eso es lo que habían escogido al recibir sus miraculous, era el lugar y las personas que amaban. Y Paris ahora les demostraba que sus sentimientos eran correspondidos, ahora más que nunca no había alternativa. Papillon iba a caer.
Pero los héroes no sabían que una trampa más compleja los esperaba en aquel lugar. La mayoría de los akumas solo estaban usando sus poderes azarosamente, meramente como una distracción. Todo aquello había empezado con un akuma en especial, Volpina y el poder de la ilusión, apoyada con Dislocoeur que podía cambiar el corazón de cualquiera aun contra su voluntad. Y eran ellos los que estaban listos para la estocada final.
Cuando Chat Noir y Ladybug regresaron a la torre encontraron a un poco preparado Papillon que no tenía ninguno de sus akumas para apoyarlo y estaba listo para usar su última y quizá más poderosa arma. Su malvada persuasión.
— Este es el fin Papillon – dijo Ladybug sosteniendo un estuche vacio, un lugar perfecto para guardar un miraculous – no hay ningún lugar más al que ir, no harás más maldades.
— Y ¿Quién ha dicho que esté haciendo algo malo? – La voz de Papillon se esforzaba por ser pacificadora, razonable – no se les ha ocurrido que lo que estoy buscando es pedir un deseo que sea bueno para todos.
— A costa de lastimar a cualquiera que esté en tu camino – Fue Chat quien respondió por los dos no era tan tontos como para caer en esta trampa – que bien puede venir de pedir un deseo si has lastimado a tantas personas a tu paso.
— Su problema es que no se atreven a pensar más allá – Papillon dejó la pantomima y habló con burla para los héroes — tienen miedo de usar el poder que poseen, si lo hicieran serían capaces de salvar, no a un puñado de personas en una ciudad, serían capaces de salvar al mundo entero.
— Lamentablemente no funciona así, nadie puede salvar al mundo, el mundo se ha de salvar a sí mismo. Pero podemos ayudar – Ladybug y Chat empezaron a avanzar cerca del villano que por tanto tiempo había sido un pesar para la ciudad entera. Ladybug siguió hablándole, quizá si llegaba a algún lugar en el fondo del corazón de su enemigo… – si ellos ven que lo intentamos, que tratamos de hacer las cosas mejores entonces…
Ladybug vio un reflejo en el pequeño estuche que cargaba, un segundo Papillon se acercaba dispuesto a lanzar sus mariposas rojas, apenas tuvo tiempo de tomar a Chat y salir del rango de alcance de Papillon, vio también como varias flechas de Dislocoeur se estrellaban en el piso primero disolviendo en polvo dorado al Papillon con el que habían estado hablando.
— Volpina – dijo Chat Noir que no podría olvidar el tipo de fantasías que ese akuma era capaz de crear, y evidentemente estaba entre todas las demás victimas de Papillon… aunque se supone que Lila estaba en el extranjero. Otra más de sus mentiras. – eres un cobarde Papillon, atacando por la espalda. Enfréntanos frente a frente.
— No quiero seguir perdiendo mi tiempo con un par de niños.
Ciertamente Papillon tenía la fuerza de un miraculous de su lado y la autentica angustia por conseguir su deseo, por volver a ser feliz, pero estaba peleando con dos héroes que tenían la fe de una ciudad entera con ellos. Por momentos pareció una pelea pareja hasta que lograron arrebatarle su bastón donde intuía estaba el akuma que lo poseía y así fue, la pequeña mariposa roja se liberó de él y Papillon perdió el color rojo.
Sin en cambio en ese momento, quizá porque la furia de ver su plan hecho pedazos la furia de Papillon fue incontrolable, se arrojó a la pelea con violencia, dejándolos tirados en el piso, inmóviles por un momento.
— Solo son un par de niños, no podrían entender jamás los deseos de un hombre como yo, pero ahora están en mis manos.
Antes de que Ladybug y chat Noir fueran capaces de levantarse para seguir peleando, el escudo de Carapace golpeó a Papillon tirándolo hacía atrás. Allí estaban Carapace, Rena Rouge y Queen Bee, por supuesto después de limpiar el akuma de Papillon, todos debían haber vuelto a la normalidad.
— No cantes victoria aun Papillon – Rena Rouge tomó su flauta como una espada.
— Puede que seamos unos niños como tú dices – Queen Bee tenía listo su aguijón para atacar – pero adivina, estos niños van a quitarte tu miraculous.
Mientras Papillon estaba distraído por la llegada de los demás héroes milagrosos, Ladybug y Chat pudieron ponerse de pie. Ladybug usó su yoyo para tejer una telaraña alrededor de la torre Eiffel dejándolos a todos en una jaula, ninguno de ellos iba a salir de allí.
Pero cuando Papillon cayó sobre sus rodillas rodeado, derrotado y todos pensaron que tenían la batalla ganada, una enorme polilla apareció de la nada y batiendo furiosamente sus alas los arrojó a todos por el aire, Ladybug perdió la sujeción de su arma y los hilos de su yoyo empezaron a perder su estructura. Perdieron su posición el suficiente tiempo para que Papillon lograra escapar y regresaron al lugar a tiempo para ver como una pluma se desprendía del bastón de Papillon que Chat Noir había dejado roto y corroído. Había solo una explicación.
— Debe ser el miraculous del pavorreal – explicó Chat Noir a todos que no entendían lo que había pasado. El maestro Fu ya le había explicado antes que había dos miraculous perdidos, lo que no sabían es que estaban juntos – al parecer está ayudando a Papillon.
— Tanto, que logró escapar – dijo Queen Bee, furiosa.
— Solo esta vez – le aseguró Ladybug – La próxima vez no lo dejaremos escapar, lo prometo.
Queen Bee solo le dirigió una mirada estricta que podía traducirse como "más te vale, no te he cedido mi miraculous para que pierdas de nuevo".
— ¡Miraculous Ladybug!
[…]
Marinette puso su cabeza en la almohada exhausta. Aquella mañana había pensando que lo más difícil que tendría que enfrentar ese día sería hacer una tanda tras otra de pasteles y macarrones para todos sus compañeros, realmente nunca había imaginado todas las peleas, las carreras y el peligro que corrió ese día.
No sabía de dónde había sacado después la energía para el día de campo. Sus amigos eran geniales, había ido allí solo para disculparse y decirles que después del ataque de Papillon no había podido regresar a casa a seguir preparando lo que había prometido para todos, pero todos sus compañeros y amigos ya lo habían anticipado y habían llegado todos con tartas, galletas y bebidas para compartir.
Y…
Marinette sintió sus mejillas rojas cuando recordó la amable y dulce voz de Adrien llamándola "la Ladybug de la vida diaria" y después había puesto un beso en su mejilla. La había tomado por sorpresa, pero más que romántico había sido como un gesto de agradecimiento, así que suponía que no era como darle alas o algo así.
Marinette miró la luna llena asomándose por la escotilla de su habitación, perdida en sus pensamientos. Después del beso Adrien la había mirado con unos ojos… no podía explicarlo, sus ojos verdes estaban llenos de una emoción que ella no podía explicar, la única otra persona que alguna vez la había visto así era Chat Noir, como si viera algo precioso, como un diamante en un escaparate. Adrien no podía sentir algo así por ella. Es decir, casi no se conocían, habían coincidido un montón de veces y habían tenido charlas agradables más de una vez, pero no lo suficiente para que se pudiera enamorar de ella, Adrien solo le había pedido una cita, solo dos chicos como tantos otros saliendo porque es divertido conocer gente, experimentar, no porque sintiera algo por ella desde el principio.
Pero sus ojos… Marinette se sentía un poco mal al reconocer al menos para ella misma que los ojos de Adrien mirándola así, habían hecho que algo en su pecho se calentara y por un momento su corazón latiera acelerado. Pero era solo porque le había recordado a los ojos de Chat, además de su colonia. Adrien usaba la colonia "Adrien" de la casa Agreste y Chat debía estar usando lo mismo, no era tan extraño después de todo, la colonia de Agreste se había vuelto muy popular por la campaña de publicidad por toda la ciudad.
Que Adrien y Chat Noir tuvieran el mismo aroma y la vieran de la misma manera, podía ser solo una coincidencia ¿verdad?
Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando unos ojos neón se destacaron de entre la oscuridad que había en su terraza. Todo el cansancio que había sentido se fue en ese momento, corrió a abrir la escotilla y asomarse afuera.
— Buenas noches my lady – Allí estaba Chat Noir con su luminosa sonrisa y una rosa roja en sus manos.
— No espere que vinieras hoy – Marinette recibió la rosa y se la llevo a la nariz, su aroma era tan perfecto — ha sido un día muy largo.
— ¿Pero es nuestro día no es así? El día de los héroes, no podemos solo dejarlo pasar, los demás chicos nos están esperando. Sé que hay un concierto en nuestro honor que no nos podemos perder.
Marinette regresó adentro, vio a Tikki que estaba viendo un video en su celular.
— ¿Tienes energía para una vuelta más Tikki? – preguntó dudosa, había sido un día muy difícil para ella también.
— Suena divertido. – dijo como respuesta, la pequeña criatura solo necesitaba un macarrón y estaría lista para que su portadora tuviera un buen momento, se lo había ganado.
Aquella noche subidos en la torre Eiffel todos los héroes Milagrosos, enviaban saludos y besos a todos los parisinos que habían estado con ellos ese día, mientras Jaged Stone les estaba dedicando el concierto entero, que había empezado dos horas más tarde por los acontecimientos del día. Después de un rato todos estaban tan entretenidos con el concierto que habían olvidado que los héroes estaban allí e incluso ellos estaban disfrutándolo.
— Si hubiésemos atrapado a Papillon esto sí que sería una fiesta – Ladybug suspiró con resignación, habían estado tan cerca.
— No lo logramos hoy, pero más tarde o más temprano va a caer – le respondió con seguridad Chat Noir cerca a su lado.
Ladybug vio a su compañero, sus mansos ojos neón mirándola con adoración… se parecían tanto. Si Chat Noir fuera Adrien, sería… pues sería increíble, porque Adrien era exactamente el tipo de persona que podía imaginar debajo de la máscara del súper héroe. Pero era imposible, Chat había salvado más de una vez a Adrien, por ejemplo cuando su guardaespaldas había sido akumatizado. No lo había visto en persona, pero había fotos donde el héroe y el modelo estaban en el mismo lugar.
— ¿En qué piensas my lady? – la mirada de Ladybug estaba contando una historia que el gato negro no se quería perder.
— Pensaba en que es un poco injusto que tú sepas quien soy yo, pero que yo no pueda saber quién eres bajo la máscara – admitió la heroína con un puchero.
— Bueno yo… — si al menos ella supiera lo que daría por poder decírselo. Él era el mismo chico que veía todos los días en clase y era su amigo.
— No, no te estoy pidiendo que me lo digas – la heroína se recargó en su hombro y sintió bajo su mejilla el cuero calentado por el calor del cuerpo del gato negro, áspero pero reconfortante – pero, estoy pensando que podría descubrirlo por mi misma un día.
— ¿Quieres alguna pista? – ofreció con diversión.
— ¿Crees que no soy lo bastante lista para descubrirlo por mi misma? – lo retó la chica mirándolo de reojo
— Creo que eres la persona más increíble del mundo – Y eso es lo que realmente creía, no era solo un cumplido — y que podrías tener todo lo que quisieras.
— Bueno, sí. Yo también te amo.
Y lo dijo así, como si no fuera la cosa más importante que alguna vez le dijera a un chico. Sin miedo, de la misma manera en que Chat Noir se lo había dicho antes a ella, de hecho ni siquiera se sintió como la primera vez aunque ese era un pensamiento extraño. Pero Chat Noir no dijo nada, solo envolvió la pequeña figura de su compañera en sus brazos y apretó con fuerza.
Y todo podría haber sido un escenario casi idílico, sino fuera porque una roseta de maíz golpeó en la nariz a la heroína de rojo y sintió otra en el pelo.
— Por centésima vez – dijo Queen Bee desde un lugar más alto que el que ocupaban ellos, lanzando otro maíz inflado – consigan un cuarto.
— Solo estas celosa porque a ti nadie te abraza. – Rena Rouge dijo aferrando un brazo de Carapace y con su celular en las manos. Ladybug esperaba que lo que hubiera estado grabando fuera el concierto.
— Por favor – la heroína se tomo un momento para acomodar su cabello — yo podría conseguir al chico que yo quisiera, pero nadie en esta ciudad está mi altura.
— Claro, claro, Chloé.
Ladybug solo soltó una corta carcajada y Chat Noir la siguió pudo sentir como su pecho resonaba con su risa.
Después de todo, este era un feliz día de los héroes.
Fin 31
14 de septiembre de 2020
11:56 p.m.
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Nota de autora: Sean lindos, agradezcan a mi esposo que me dio el día libre y pude escribir casi todo el día. Inu, eres un amor.
Tata
Mimi chan
