CAPÍTULO 38
SERENA
La pareja resultó bastante agradable, nos dieron unos nombres tan ridículos que apostaría lo que fuera a que eran falsos, pero me importaba poco "Tim y Berta" eran calientes y eso era lo más importante. A pesar de su apariencia eran mayores de lo que creía, él hablaba con seguridad mientras que ella permanecía en segundo plano. Incluso podría deducir que eran del tipo dominante y sumisa, nunca me ha llamado la atención este tipo de sexo, aunque he practicado algunos juegos, sobre todo bondage…
Tim le susurró algo a Darien al oído, con una sonrisa me guiñó.
- ¡Vamos! - no lo pensé 2 veces, tras coger una botella de champán fuimos a mi reservado, en cuanto entramos Darien cerró la puerta, dejó el champán en el minibar y Tim tomó mi cabello en un puño y reclinando mi cabeza hacia atrás lamió mi cuello. Cuando llegó junto a nosotros, Darien hizo lo mismo con Berta, tras un beso algo agresivo me soltó.
- ¡Desnúdate para mí! – ordenó, no era una mujer de órdenes, pero jugaría… Me alejé lo suficiente para que pudieran disfrutarlo, Berta se puso junto a mi para hacer lo mismo mientras ellos se sentaban frente a nosotras en el borde de la cama. Siguiendo el ritmo de una de mis canciones favoritas fui desnudándome con movimientos lentos y sexy, Berta siguió el suyo, sus ojos vagaban entre ambas, sus camisas no tardaron en desaparecer, no tardaron en sacar sus erecciones. Instintivamente lamí mis labios- ¡Parad! – ordenó de nuevo y miró a Darien- ¿Qué tal si nos limpian?
-Perfecto…- luego se volvió a ambas.
-Berta ya sabes que hacer…- Darien me guiñó.
-Serena…- seguí el juego, me acerqué lentamente a Tim, tomé posición entre sus piernas tomando su erección en mis manos. Berta ya estaba saboreando a Darien, él mantenía su mirada en mí, sin apartarla lo metí en mi boca y comencé a saborearlo, Tim volvió a coger un puñado de mi cabello para marcar el ritmo. Cuando le quedaba poco para terminar me retiró.
- Quítame los pantalones y los zapatos…- Darien repetía las órdenes a Berta y lo hicimos. Cuando terminamos nos dieron un preservativo.
- ¡Ponedlo! - ordenó esta vez Darien y volvimos a obedecer, cuando terminamos nos hicieron levantar.
-Así es hermosa, siéntate sobre mi polla y móntame duro…- se salieron al borde lo más que podían y tras acomodarnos los montamos, Tim mordisqueaba mis pezones haciendo que se escaparan varios gemidos de placer y dolor. Cuando estaban a punto de llegar nos pararon y apartaron para levantarse.
-Juntaros…- exigió Darien, una vez juntas se retiraron el condón- ¡Mostradnos vuestras deliciosas tetas! - tras hacerlo se corrieron sobre ellas, las masajeé para esparcir sus corridas y escuché un gruñido por su parte.
- ¡A la cama...! - se miraron, susurraron entre ellos y volvieron a ordenar- ¡Limpiaos la una a la otra! - Permanecieron a escasos metros de la cama, debido a su sumisión se tumbó y comencé a deslizar mi lengua por su mentón, cuello y tetas hasta que no quedó nada. A continuación, me ofrecí para que hiciera lo mismo sin cambiar mi postura sobre ella. Cuando terminó quise seguir jugando y tras colocar mi coño a la altura de su boca me agaché a saborear el suyo, a pesar de sus gemidos quedó quieta unos segundos- ¡Joder! ¡Berta cómetela! - tal parece que no hace nada sin que le ordenen, demasiado sumisa para mi gusto, pero cuando empezó debía darle mérito, era buena con su lengua. Cuando sentí que estaba cerca metí 2 dedos en su interior que la hicieron correrse casi al instante, Tim llegó a mi lado y con una sonrisa exigió- ¡Su corrida es mía! - me enderecé, pero sin quitar mi coño de su cara, quería que me hiciera llegar. Darien se pegó por detrás y comenzó a jugar con mis pezones hasta que me hizo correrme. Tim tiró de ella para follarla, Darien me hizo tumbarme para saborear mi placer antes de penetrarme con fuerza ¡Joder! Estaba cerca, necesitaba algo más y me acerqué a besarla, pero volvió a mirar a Tim esperando aprobación- ¡Bésala y toca sus tetas para mí! - lo hizo y seguimos este rol de juego hasta que alcanzamos el orgasmo. A continuación, fue Darien quien pidió juego.
-Tim ¿Qué te parece follar a mi mujer mientras follo su caliente culo? - su mirada se encendió.
- ¿Has oído Berta? A ella le gusta jugar por detrás…- por su cara de susto era obvio que nunca lo había hecho por allá, interesante... Se me ocurrió algo, me levanté para ir por uno de mis consoladores anales, el más pequeño era un poco más grueso que el dedo medio. Era perfecto para empezar, con el consolador y lubricante a mano llegué junto a ellos.
-Traigo esto para ti…- le dije a Berta, Tim asintió dando su visto bueno- Follaré tu culo virgen con esto mientras ellos me follan a mi …- miré a Tim de nuevo y se relamió los labios.
-Me encanta tu idea.
-Pero…- se quejó, pero cuando la miró agachó la cabeza y no dijo más, lo que deseaba es que disfrutara no incomodarla. Me acerqué a ella, Darien susurró algo a Tim y ordenó.
-Deja que ella disfrute de ti…- tras tumbarla comencé a besarla, fui bajando por su cuello repartiendo besos y mordidas hasta alcanzar sus pechos donde jugué con sus pezones, seguí bajando hasta alcanzar mi objetivo, ella se abrió para mí. Mientras la saboreaba empapé el consolador con suficiente lubricante, mi lengua se hizo cargo de su clítoris, con una de mis manos la follé con 2 dedos mientras con la otra iba empujando el consolador poco a poco, aunque dio un par de saltos sus gemidos de placer me dieron a entender que todo iba bien. Una vez dentro del todo me incorporé y les guiñé a ambos.
-¿Listos?- vinieron junto a mí, Tim se sentó al borde, lo hice sobre él para ir entrando poco a poco, a continuación Darien entró por detrás, una vez en posición le exigí a Berta- Ponte en 4, lo más cerca de nosotros posible…- esta vez lo hizo sin esperar a Tim, cuando estuvo en posición él le dio una fuerte nalgada que la hizo gemir fuerte, me acerqué a su oído a susurrar- Quiero que se masturbe mientras la follo por detrás y no se venga hasta que lo hagamos nosotros…- tras un muerdo a mi pezón lo hizo.
-Berta mastúrbate y no te corras hasta que te ordene ¿De acuerdo?
-Si…- casi gimió, una vez en posición comencé a mover el consolador dentro y fuera mientras ellos me llenaban a la vez ¡Joder! Darien se ocupaba de mordisquear mi cuello mientras Tim lo hacía con mis pezones, los gemidos llenaron la habitación y cuando estábamos por culminar gritó.
- ¡Joder! ¡Siiiiii! Berta…- su gemido fue mucho más fuerte de lo que esperaba, sonreí con suficiencia, lo había disfrutado, cuando Darien salió de mí Tim agarró mis caderas y comenzó a morder mis pezones- En cuanto beba el placer de mi mujer quiero follarte…- metió su dedo medio en mi culo.
-Espero que sepas manejarlo…- lo desafié y sus ojos se encendieron, sin decir más me dejó levantarme y se posicionó entre las piernas de su esposa, me acerqué al mini bar junto a Darien que ya tenía preparada una copa de champán para mí.
- ¿Disfrutas? - sonreí.
- ¿Tú no? - se acercó a mi oído.
-Demasiado sumisa…- asentí en acuerdo, cuando miramos a la cama, seguía inmóvil mientras él hacía lo suyo- De vez en cuando me gusta que me manden.
-A mí también…- me guiñó.
-Estamos a par…- nos besamos- Es tarde…- suspiré.
-Uno más y nos vamos…- volvió a besarme.
- ¡Vamos a ello! - cuando nos acercamos le ofrecí champán de mi copa a Tim mientras él lo hacía con Berta, cuando bebieron ambos los besamos, Tim era rudo y le gustaba llevar el mando, no tardó en coger un puñado de mi cabello para dirigir el beso, pero quería algo y susurré en su oído- Quiero comer a tu mujer mientras me follas y que ella lo haga con Darien…- mordió mi cuello.
-Eres demasiado mandona…- reí.
-Eso dicen…- besó donde mordió.
-No soy de aceptar órdenes, pero me gusta tu idea…- volvió a morder- Y con tal de follar tu culo haré una excepción.
- ¿Excepción? - otro muerdo.
-Siempre soy quién manda, en cuanto te vi debí negarme, pero tuve curiosidad.
-Eso me halaga…- le guiñé- Pero ahora quiero follar.
-Berta…- susurró lo justo para que lo oyera- Serena te saboreará mientras lo haces con Darien…- con una sonrisa me coloqué en 4 frente a ella, abrió las piernas, me di cuenta que el consolador seguía dentro y sonreí. Pude percibir su sonrojo y le guiñé, Darien le ofreció su erección para que comenzara. Tim me follaba duro mientras me centraba en darle placer a Berta, usando mi boca en su clítoris, el consolador en su culo y mis dedos en su coño. Sus gemidos escapaban mientras metía y sacaba la polla de Darien de su boca. Cuando estaba a punto de culminar Tim penetró mi coño con sus dedos y en un par de sacudidas más me corrí, me siguió Darien, lo hizo sobre las tetas de Berta y me guiñó, sabía lo que quería y en cuanto la hice culminar, ella se arrastró abajo para que pudiera tomar la corrida de Darien- ¡Joder!- gritó Tim dándome un fuerte nalgada mientras se corría, cuando se separó le dejé espacio para que volviera a saborear la corrida de su mujer mientras seguía limpiando la de Darien, sonreí cuando lo sentí en mi entrada y empujó con fuerza, me folló duro haciéndome estremecer como nadie más que él conseguía. Berta no se movió de su lugar hasta que terminé de limpiarla y tras ponerse en 4 su marido la folló, ahora fue ella quién me besó hasta que todos fuimos culminando.
-Se acabó el juego por hoy…- exigió Darien mientras tiraba de mi para que me levantara de la cama, nos limpiamos y nos vestimos mientras ellos hacían lo mismo. Cuando estuvimos listos vinieron a despedirse.
-Ha sido un placer…- me guiñó- Esperamos verlos más veces por aquí.
-Nos vemos…- dijo Darien sin más y tras salir, cerré mi reservado, ellos se alejaron de vuelta al bar y suspiré mirando la llave. Ya que estaba aquí debía hablar con el encargado- Ni pienses que volveré a follar a esa mujer…- reí.
-Tiene su morbo…- negó.
-No me gusta el control, menos sobre una mujer en la cama.
-Está hecha a su marido.
-Demasiado exigente ¿No crees?
-Para mí si…- lo besé- Para ella es perfecto, no creo que sepa darse placer sin que él lo permita o la oriente.
- ¿Tanto?
-No hay más que verla, sus movimientos y forma de actuar dicen mucho, lo supe en el bar, pero nunca pensé que fuera tanto.
-Ni yo…- tras otro beso más largo me alejé.
-Voy a hablar con el encargado espérame en el bar.
- ¿Quieres que te acompañe?
-No es necesario, te veo enseguida…- me alejé hacía su oficina, esperaba encontrarlo allí, normalmente estaba los fines de semana, pero no era siempre. Cuando llamé y escuché su voz entré, con una sonrisa me invitó a sentarme frente a él.
-Mucho sin vernos.
-Estamos demasiado ocupados.
-Unos más que otros…- me guiñó- ¿Qué tal con tu prometido?
-Bien, pero no he venido a hablar de mi vida.
-Déjame adivinar… Vienes sola y con la llave en mano ¿Lo dejas?
-Ahora será algo casual.
-Entiendo…- abrió la mano y la puse encima- Eso significa que seguirán.
-Ni lo dudes…- reímos.
-Bien, sería una pena que se fueran. Ahora si no tienes nada más que decir…- mordí mi labio.
- ¿Podría reservar mi habitación cuando vengamos? - sonrió.
-No hay problema, pero sabes que cuando no vengas pueden usarla otros clientes…
-Está bien…- sonreí- Estoy cómoda allí y no quisiera cambiarlo…- asintió apuntando algo en el ordenador y me dio una tarjeta con un número de teléfono.
-Cuando vengan avisa por la mañana y lo tendrás listo.
-Gracias…- antes de levantarme apunté- ¡Cárgalo a mi cuenta! - rió.
-No quieres que el Senador corra con los gastos…- dijo divertido y reí.
-Esto es cosa mía…- tras un guiño me despedí con la mano para salir y volver con Darien, ahora que podría contar con mi lugar cuando viniéramos estaba más animada, cuando llegué al salón principal lo vi en la barra junto a Kaname, miré a los lados buscando a Mina y Yaten, pero no había señales de ninguno ¡Maldita sea! ¿Qué hacía ahora?
- ¡Hola de nuevo bombón! - me sobresaltó la voz de Seiya, cuando lo miré estaba solo.
- ¿Tus amigas?
-Se fueron a casa.
-Yo haré lo mismo…- suspiré.
-Yaten y Mina se fueron hace unos 10 minutos, Darien llevará a Kaname y yo me encargo de ti.
- ¿No vinieron juntos?
-Si, pero para eso están los taxis…- reí.
- ¿Ellos se van ya?
-En cuanto terminen sus copas ¡Vamos! - me ofreció su brazo, lo tomé sin dudar y salimos al frescor de la noche. El taxi llegó enseguida, durante el trayecto no paró de hablar sobre cosas de su trabajo, apenas prestaba atención. Me había ido y dejado a Darien… No me gustaba que estuviera solo allí. Cuando llegamos a casa le hizo al taxi esperar para acompañarme a la puerta- Buenas noches bombón.
-Buenas noches…- con un beso en la mejilla se alejó y entré, lo primero fue darme una ducha y ponerme algo cómodo, a continuación, me tumbé en la cama y aunque me dije que lo esperaría el cansancio pudo conmigo…
DARIEN
En cuanto llegué a la barra pedí algo para ambos, Kaname y Seiya llegaron junto a mí antes que volviera.
- ¿Es para mí? - preguntó Seiya divertido y le entrecerré los ojos.
- ¿Esperaste aquí todo el tiempo? - preguntó Kaname y asentí.
-Vinimos juntos, nos vamos juntos…- miré a Seiya y enseguida supo que hacer.
-Lamento decirles que me iré por mi cuenta…- nos guiñó- Tengo planes…- tras beberse la copa de Serena se alejó a buscarla, esperaba que la encontrara antes que Kaname la viera.
- ¿Cómo te fue?
-Mejor de lo que esperaba.
- ¿Eso quiere decir…?
-Me gustó demasiado.
- ¿Repetirás? - se sonrojó.
-Después de hablar, hemos decidido hacerlo…- asentí mientras bebía mi whisky de un trago.
-Así que te lo montarás con ambos…
-Solo con ella, pero si… Supongo que si…- sonreí, le quedaba mucho por aprender.
-Me alegro que disfrutes, ahora quiero saber algo…- la curiosidad me podía- ¿Lo manejarás bien?
- ¿A qué te refieres?
-Ambos son de tu entorno.
-Lo sé…- bajó la mirada a la barra como si fuera lo más interesante del mundo- Pero ella me gusta…- ¡Mierda!
- ¿Te gusta Mina?
-Sé que una relación es imposible, pero así…- puse una mano en su hombro.
-Si sientes algo por ella es mejor que lo cortes antes de tiempo.
- ¿Qué? ¿Por qué? - resoplé.
-No es conveniente implicarse cuando no están en los mismos términos.
-Si lo estamos, tenemos sexo…- negué.
-No me refiero a eso, tú sientes algo más y es evidente que ella no…- me miró algo enojado.
-Si no sintiera nada no se hubiera acostado conmigo ni entonces ni hoy…- le entrecerré los ojos y se sonrojó de nuevo.
- ¿A qué te refieres? ¿Estuviste con ellos antes?
-No… Yo…
- ¡No me mientas! Dime que ocurre…- tras un suspiro comenzó.
-Tuvimos sexo una noche… Ella había dejado a su novio tras una pelea… Yo estaba demasiado achispado para negarme. Ha sido la primera mujer después de mi separación y sentí algo…- ¡Mierda! Esto iba a acabar muy mal- Luego desapareció y no volví a verla hasta que Serena nos presentó en el hospital…- ¿Ella sabría de esto?
-Entiendo…- palmeé su hombro de nuevo- Pero como amigo te diré que, si no separas el sexo de los sentimientos en esto, acabarás mal.
-Lo sé, pero aun así…- sabía que quería decir y a pesar que no lo compartía debía darse cuenta de su error por sí mismo.
-Tú decides, yo solo expongo los hechos.
-Y lo agradezco…- suspiró algo triste- Pero por una vez quiero arriesgarme. Es la primera vez y me gusta cómo se siente…- sabía que no solo hablaba del trío, el tiempo diría que pasaba con ellos. Ahora debía volver a casa.
- ¿Vamos?
-Si…- fuimos al coche, durante el trayecto estuvo demasiado pensativo y lo dejé, tenía muchas cosas en las que pensar. Cuando llegué a la puerta de su casa preguntó sonriente- ¿Volveremos a quedar?
- ¿No lo hiciste con ellos?
-Sí, pero quedaron en llamarme…- miró a otro lado- Si no lo hacen…
- ¿Estás seguro que podrías hacerlo con alguien más? - se sonrojó de nuevo.
-Eso creo…- suspiré antes de aclarar el punto.
-Si quieres que te acompañe será con Serena, no voy a ir solo más…- fingí terror- Tuve un incidente bastante desagradable.
- ¿Qué te pasó? - preguntó preocupado y negué.
-Nada que no pudiera hacer frente, pero me gusta venir con ella para jugar ¿Lo entiendes?
-Si…- su ánimo decayó.
-El hecho que nos acompañe no quiere decir que te verá ¿Lo sabes, ¿verdad?
-Eso me dijo…
-Bien, es tu elección… Pero piénsalo…- le guiñé- Ahora debo volver a casa o me matará…- reímos.
-Gracias de nuevo Darien, ya hablamos…- se despidió y entró a su edificio, volví a casa lo más rápido que pude y tras aparcar fui corriendo a casa, cuando llegué estaba profundamente dormida. Besé su frente, tras darme una ducha me acosté a su lado y la atraje a mí. Por suerte mañana tenía el día libre, sintiendo su respiración en mi pecho y jugando con mechones de sus cabellos me quedé dormido…
Cuando desperté estaba solo en la cama, me enderecé lo justo para ver la hora y eran más de las 12.
- ¡Mierda! - me levanté a regañadientes, tras enjuagarme la cara salí a buscarla con solo mi bóxer puesto, al llegar al salón me quedé bastante asombrado de encontrarme a mi excuñada allí de pie- ¿Qué demonios haces aquí? - señaló la cocina con enojo.
- ¡Que te lo diga él! - al mirar allí vi a Andrew en el marco de la puerta y Serena tras él, a pesar que estaba vestida con un pijama, era demasiado corto y sugerente.
-Serena…- dije enojado- ¿Puedes cambiarte? - se puso en arras.
- ¡Lo haría si estuviese desnuda pero como ves…! - dio una vuelta- ¡No lo estoy! - contestó y gruñí.
-Darien…- lo interrumpí enseguida.
- ¿Qué haces aquí Andrew?
-Necesitaba hablar…- no sabía si lo decía por ella o por mí, pero seguía sin saber qué relación había con Katherine- Ella me siguió pensando que iba a ver a…
- ¡Tu amante! - terminó por él- Espero que no sea ella…
- ¡SUFICIENTE!¡VETE DE AQUÍ DE UNA JODIDA VEZ!- le grité y me miró enojada.
- ¡No hasta que sepa quién fue la zorra que se metió entre nosotros!
- ¡Ni siquiera he vuelto a verla desde entonces! - insistió Andrew, pero negó.
- ¡Me importa poco! ¡Quiero saber por quién me dejaste! - pude ver la incomodidad de Serena desde aquí y de ninguna manera iba a consentir que la hicieran sentir así en su propia casa.
-O te vas o llamo a la policía… Decide…- me crucé de brazos esperando su reacción, tras bufar más que enfadada gritó a Andrew de nuevo.
- ¡Esto no quedará así! ¡Me enteraré antes o después! - cuando salió dando un portazo me acerqué a él.
-Gracias Darien…- antes de terminar le di un puñetazo en la mejilla, tras salir de su estupor me la devolvió en el pecho.
- ¿Qué demonios hacen? ¡Paren de una vez! - cuando vio que ninguno tenía intención de hacerlo se puso en medio.
- ¡Que sea la última vez que traes tu mierda aquí! - lo amenacé y resopló.
- ¡Necesitaba hablar contigo! Sabía que estarías aquí…- apreté el puente de mi nariz con los dedos.
- ¿Hace cuánto llegaste?
-A las 11, no pude dormir en toda la noche, necesitaba hablar y sabía que te encontraría aquí…- lo interrumpí.
- ¿Por qué no me llamaron? - Serena se hallaba cruzada de brazos y me miraba más que enojada.
- ¿Qué insinúas? - sin apartar la mirada de Andrew le contesté.
-Nada… Ahora dime… ¿Por qué viniste Andrew?
- ¡Maldita sea Darien! ¡No me ignores! Dime ¿Qué demonios has querido decir?
-Curiosidad…- dije sin ganas de discutir y gruñó.
- ¡Joder Darien! Tengo un problema más gordo que tus putos celos enfermizos…- lo miré furioso.
-Nada de esto habría pasado si no te la hubieras follado en tu consulta…- lo sentí antes de verlo, Serena me dio una fuerte bofetada que sabía merecía, ambos teníamos un pasado y no era justo sacarlo solo porque me jodía que hubieran estado solos mientras yo dormía.
- ¡Eres gilipollas! - me gritó enfadada- ¡Calla y escucha! - asentí y Andrew comenzó.
-Me ha demandado por una cantidad descomunal de dinero por infidelidad…- suspiró mientras se despeinaba una y otra vez- Esa es la razón por la que quiere encontrar pruebas…- reí con ironía.
- ¡Y no se te ocurre otra cosa que atraerla a la casa de tu ex amante!
-¡Vuelves a hablar de mi en esos términos y tú y yo se acabó!- gritó Serena más que furiosa, sabía que la estaba cagando, pero el malestar por los celos era demasiado grande.
-Solo aclaro los hechos…- respiró exageradamente mientras su pecho subía y bajaba.
- ¡Voy a vestirme! – gritó de nuevo antes de alejarse a la habitación susurrando por lo bajo. Andrew negó.
-Estas rebasando su paciencia.
-Se le pasará…- dije como si nada y suspiró.
-Tu sabrás…- dijo alzando las manos y se sentó en la banqueta- Volviendo a lo mío ¿Qué debo hacer?
-Lo principal es no venir aquí…
-Hablo en serio.
-Yo también…- traté de mantener la cabeza fría- No andes con nadie hasta que se solucione lo del divorcio y mucho menos la lleves a Serena.
-No vine por ella…- rodé los ojos.
-Eso ahora es lo de menos, podrías orientarla a saber quién fue…- asintió.
-Lo siento, estaba desesperado.
-Lo entiendo…- negó.
-Te molesta que hablemos a pesar que me dejó claro que no quiere nada conmigo…- suspiré algo molesto conmigo mismo, los celos me hacían ser un imbécil.
-Tienes razón…- señalé su cara- Siento lo de tu cara.
-Te lo he devuelto…- guiñó- Estamos en paz…- reímos.
- ¿Le dijiste al abogado que te acosa?
-No quería llegar a eso.
- ¡Hazlo! Así dejará de hacerlo.
-Bien ¿Algo más?
-No me busques aquí, llámame y quedamos en otro lugar. No quiero que Serena se sienta incómoda en su propia casa.
-De acuerdo…- me entrecerró los ojos- Pero que conste estaba bien hasta que la jodiste…- rodé los ojos.
- ¡Nada de eso! - alzó las manos en rendición.
-Si tú lo dices.
-Cuéntame… - me estuvo hablando de sus problemas, tras darle mis consejos llamó al abogado y le recomendó lo mismo que yo. Una orden de alejamiento por acoso, pero se volvió a negar. Cuando terminó la llamada fuimos al sofá, entonces caí en la cuenta que Serena llevaba mucho tiempo en la habitación- Voy a buscarla…- asintió, entré con cuidado, no sabía si me tiraría algo a la cabeza al verme, pero solo encontré una nota sobre la cama perfectamente hecha y estirada.
"Necesito aire, voy a dar un paseo para despejarme. Habla con tu hermano, no lo jodas más de lo que está. No me llames porque lo he dejado allí, volveré cuando me sienta mejor.
PD. Iba en serio lo que dije, otra gilipollez como esa y te vas a la mierda.
Te veré cuando me dé la gana gilipollas.
Serena."
A pesar de todo reí por lo de gilipollas, en cierto modo tenía razón ¡Era gilipollas! La cuestión es que se había ido sin que nos diéramos cuenta ¿Dónde y con quién? Me vestí lo más rápido que pude y cuando salí mi hermano se levantó preocupado.
- ¿Ocurre algo?
- Se ha ido.
- ¿Sola?
-Tal vez…- entonces caí, volví por su móvil, miré el registro de llamadas, la última había sido a su madre, suspiré más tranquilo y marqué a Ikuko.
-Un momento…- contestó, escuché algo de ruido y luego preguntó- ¿Pelearon?
- ¡No! - rió.
-Conozco a mi hija lo suficiente para saber que está bastante enojada, aunque no ha querido decirme porque, al ver tu llamada me imagino que fue contigo...- suspiré.
-Fue una tontería… ¿Puedo ir y…?
-Será mejor que no, cuando esté más tranquila te aviso ¿Te parece bien? - ¡Mierda! Resoplé ofuscado mientras apretaba el puente de mi nariz.
-Si no tengo más opción.
-Me temo que no.
-Bien… Esperaré tu llamada.
-No lo tomes a mal, tiene mucho carácter, pero se le pasa pronto…- eso esperaba- Adiós Darien.
-Adiós…- colgué angustiado y volví con Andrew.
- ¿Está bien?
-Fue a ver a su madre…- esperó por si agregaba algo más, al ver que no lo hacía cambió de tema.
- ¿Quieres salir a desayunar conmigo? ¡Te invito!
- ¡Bien! Así me despejaré un poco…- miré mi atuendo y decidí vestirme algo mejor- Dame unos minutos…- asintió, volví a la habitación, tras cambiarme y peinarme salimos dando un paseo hasta una de las cafeterías cercanas, por el camino me saludaron varios transeúntes y me vi obligado a parar, cuando por fin nos sentamos tuve que aguantar los coqueteos descarados de nuestra camarera, cuando se retiró Andrew rió.
-Sigues teniendo tu punto.
-Nunca lo he perdido…- le guiñé y reímos.
-Tienes razón, la diferencia es que ahora no miras…- le alcé una ceja y sonrió de lado.
- ¿A qué te refieres? - rodó los ojos.
-Antes mirabas a cada chica a tu alrededor, nunca decías nada, pero sabía lo que pensabas… Sin embargo, ahora ni siquiera prestas atención…- alcé los hombros quitándole importancia.
-No tengo por qué.
-Ahí debo darte la razón…- dijo divertido y le entrecerré los ojos.
- ¡Mejor no sigas por ahí! - alzó las manos en derrota mientras sonreía.
- ¡No he dicho nada!
- Andrew, no estoy de humor…- advertí.
-Nunca te vi así antes, es divertido…- rodé los ojos.
-No lo es, a Serena le molesta y no quiero eso.
-Si no lo quieres lo disimulas muy mal…- dijo destilando sarcasmo y lo miré mal.
-Solo pierdo un poco el control…- me disculpé, la chica llegó con nuestros pedidos, cuando dejó el mío puso un papel junto a mi mano y guiñó un ojo antes de alejarse, cuando lo miré vi su número apuntado, lo arrugué y lo eché a un lado.
-Parece que la tienes en el bote…- me puse a comer sin mirarla siquiera, era hermosa pero no aguantaría ni un asalto de los míos.
-Como te dije no me interesa.
- ¿Puedo tomar algunas patatas? – volvió a cambiar de tema, asentí agradecido por el cambio y tras comerse un puñado, habló con la boca llena- Al final… te hice… caso.
- ¿Podrías tragar antes de hablar? - lo hizo rodando los ojos y volvió a repetir.
-He contratado a alguien más.
- ¿Y? ¿Estás mejor con menos trabajo?
-Mucho mejor…- tosió- El problema es que me la follo…- casi me atraganto con la comida, tras toser y tomar algo de refresco pregunté como idiota.
- ¿Qué?
-No me digas lo que ya sé…- suspiró- No debería, pero… Era la más calificada y cuando empezó a venir con esos escotes y faldas…- resopló- Traté de ignorarla, pero se ve que es de las que saben lo que quieren y van por ello…- pasé la mano por mi cara.
-Por lo menos no es una paciente.
- ¡Hasta cuando me lo echarás en cara! – siempre...
-Ya veremos…- volvió a resoplar, seguimos comiendo en silencio. Cuando terminamos siguió.
-Sé que últimamente he sido un incordio.
-No ¿Cómo crees? - dije destilando ironía.
-Pero sabes que lo he superado, me ha costado, pero ya no la veo de ese modo… No deberías enojarte porque hablemos…- ¡Joder! Me hacía sentir tan estúpido o más bien gilipollas, sonreí.
-Lo intento…- pero cuando los veo juntos me viene a la cabeza sus gemidos en su consulta y es como si todo volviera a empezar.
-Deberías intentarlo más.
- ¿Es guapa? - pregunté cambiando de tema.
-Muy guapa…- sonrió orgulloso e ilusionado- Se llama Lita…- ¿de qué me sonaba ese nombre? - Es alta, castaña y con cuerpo de infarto… - sonreí.
-Suena bien.
-Podemos quedar un día para que la conozcan…
-Andrew, arregla primero lo de tu divorcio y el acoso de Kath o tendrás problemas con eso…- casi exigí y suspiró cansado.
-Tienes razón…
- ¿Andrew? – nos interrumpió la voz de una mujer que me resultaba vagamente familiar, al levantar la vista para verla casi me atraganto con mi propia saliva, cuando reparó en mi presencia abrió los ojos igual de sorprendida que yo- ¿Darien? - Andrew nos miró a ambos.
- ¿Os conocéis?
-No…
-Si…- negué a la vez que ella afirmó y nos entrecerró los ojos- Será mejor que me vaya…- dijo antes de salir huyendo.
- ¡Lita espera! – la llamó Andrew mientras se levantaba para ir tras ella. Resoplé y reí de lo irónico de todo esto ¿Cómo era posible? Yo me había prometido con su amante y ahora el parecía estar ilusionado con una de las mías ¡Hay que joderse!
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*
QUIERO HACER UN INCISO, PRONTO EMPEZARÉ A PASAR MIS HISTORIAS A ORIGINALES EN BOOKNET. DE AHÍ QUE ESTÉ EDITANDO LOS FANFICS.
TAMBIÉN MEJORARÉ LAS ORIGINALES DÁNDOLES MÁS DE MI TOQUE... POR ESO NO COMENZARÉ MÁS HISTORIAS HASTA QUE TERMINE LAS EMPEZADAS Y SÓLO LLEVARÉ UN FANFIC A LA VEZ. GRACIAS DE NUEVO.
