Después de pasar por Haruka al aeropuerto los cuatro fueron a cenar a un restaurante. La atleta se sentía muy cansada por el largo viaje, pero soportaba seguir despierta únicamente para estar con su familia y su novia, se sentía feliz de compartir con ellos y de ver como su novia se llevaba tan bien con las personas más importantes en su vida, sus padres.
A veces solo mantenía el silencio y observaba como conversaban entre los tres, simplemente se sentía plena. No necesitaba nada más en su vida.
Pero la conversación fue casi toda sobre el viaje de Haruka y sus victorias. La chica contaba sobre lo que pudo ver de la ciudad y lo hermosa que era, junto con sus experiencias en el equipo.
La cena había terminado y era hora de irse, sus padres primero fueron a dejar a Michiru a su casa para luego ir al departamento de Haruka.
Su agotamiento era tal que tan pronto llegó, corrió a la habitación sin desempacar ni darse una ducha, simplemente se retiro sus vestimentas que era el equipo deportivo de Japón. Quedó desnuda y se metió bajo las sabanas de su cama para descansar como se debía.
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Haruka había decidido no asistir a clases el día de hoy para reponerse del viaje, así que Michiru tendría que soportar otro día sin tenerla cerca. Nadaba en la piscina de la escuela, se había quedado sola pues el entrenamiento terminó y era la única que decidió quedarse más tiempo, comúnmente Ami la acompañaba, pero el día de hoy tenia cosas que hacer por lo tanto la dejó sola, o eso pensaba pues su novia decidió ir a buscarla en la tarde.
La rubia se infiltró en la escuela en horarios de clases y fue piadosamente al último piso, donde sabría que Michiru estaría. Conocía ya su horario y que siempre se quedaba más del tiempo estipulado en la piscina. Michiru estaba tan concentrada nadando que no se dio cuenta cuando Haruka entró y se fue a los trampolines, donde siempre se sentaba a observarla. Decía que esa era la mejor ubicación del lugar.
Se quedó observándola el tiempo que fue necesario, no la quería interrumpir porque se le notaba muy entretenida en el agua, así que se mantuvo sigilosa como mera espectadora.
No perdiendo el tiempo capturó algunos momentos con su celular, eran fotos que guardaba, las apreciaba mucho. Michiru no se enteraba de cuantas fotos tenia Haruka de ella guardadas en su celular y lo mismo pasaba por el otro lado.
Michiru salió de la piscina y tomó su toalla para dirigirse al camarín seguramente para darse una ducha. Haruka por su parte se bajó de donde estaba para ir a esperarla fuera del camarín. Apoyó su espalda en la pared y se entretuvo revisando cosas en su celular.
"No entiendo cómo puede tardar tanto en darse una ducha y vestirse" pasaba aquel pensamiento por la mente de Haruka.
-¡AH!- Michiru salía por la puerta y al ver una silueta parada al lado le provocó un gran susto, pero al instante cuando se dio cuenta que era su novia su corazón dejó de latir tan rápido.
Arqueó una de sus cejas -¿Por qué te asustas?-.
-No esperaba toparte por aquí-.
-Que puedo decir, soy impredecible-.
-Sí que lo eres- Se apresuró a coger su mano para comenzar a caminar. Su día escolar había acabado formalmente.
-Recuerdas que ayer te comenté algo de un regalo-.
-Claro que sí, pero no me lo entregaste, por si tienes la duda-.
-Lo sé, es que será una sorpresa y la verdad no creo entregártelo pronto-.
-¿Qué clase de regalos haces tú?- Apoyó su mano en el mentón pensativa, no lograba pensar en cuál sería el regalo. Haruka tenía razón cuando dijo que era demasiado impredecible.
-Unos impredecibles- Alzó sus cejas siguiendo con el juego. Michiru sonrió al escuchar que la palabra en la que describía a Haruka mentalmente era la misma dicha por la chica en voz alta –Pasando a otro tema, he quedado de juntarme con los chicos en la heladería de siempre y te incluí en los planes ¿Tenias algo que hacer ahora?-.
-Pensaba llegar a estudiar y terminar un cuadro que estaba pintando, pero creo que acabo de quedar libre-.
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-Así que me han invitado al programa de deportes- Ya estaban reunidas con Darien, Rei y Lita, tomando helado.
-¿¡Donde está el guapísimo presentador pelirrojo!?-.
Decían Rei y Lita al mismo tiempo.
Darien y Haruka se quedaron viendo mientras Michiru ocultaba su sonrisa con la mano.
-Pues sí, el presentador es un pelirrojo, pero para nada guapo-.
-No te atrevas a decir eso de él- Acusaba Rei apuntando a Haruka con su dedo.
-Yo solo veo que cada vez Haruka se vuelve más y más famosa- Acotaba Darien.
-Tienes razón, después se olvidará de nosotros- Lita seguía con la idea.
-Jamás, ustedes son mis mejores amigos, nunca jamás me olvidaría de ustedes- Decía con decisión.
-Eso espero o te goleare tanto que cada vez que mires tus moretones me recordarás-.
-Rei no seas tan agresiva- Reía Haruka.
Siguieron conversando por muchos minutos más, hasta que el lugar estuvo por cerrar y todos los chicos debieron salir del lugar obligados por uno de los trabajadores.
-Bueno, ya que nos quedamos sin tiempo el lunes conversamos sobre nuestro próximo viaje- El más alto era el que tomaba la palabra.
-¿Qué viaje?-.
-El de estudios Haruka, como estamos en el último año tenemos un viaje por una semana y este año se decidió ir a las montañas nevadas- Michiru aclaraba las inquietudes.
-Ese viaje- Sonrió al recordarlo.
Como Haruka estuvo muchos años sin asistir a una escuela, aun le costaba encajar en todos esos eventos que hacían, pues no entendía muy bien de que iban.
-¿Te acompaño a casa?- Pregunto Haruka a Michiru cuando fueron las ultimas en quedarse fuera del local.
Michiru accedió a continuar con la compañía de Haruka de camino a casa. Podían pasar todo el día juntas y en ningún momento se quedaban sin tema de conversación, inclusive cuando mantenían silencio se divertían.
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Era el día que Haruka estaba de invitada en el programa de deportes y extrañamente fue acompañada por Serena, Mina, Lita, Rei e incluso Ami.
Al parecer todas las chicas querían conocer al joven presentador del cual Haruka no le veía gran cosa.
Para hacer más entretenida la entrevista el presentador jugaba un juego con sus invitados, que consistía en "yo nunca" se les entregaba una pequeña paleta que por un lado decía "nunca" y por el otro "lo hice". También era un excelente método para conocer más sobre la vida privada de los invitados.
Se sentaron en unos pequeños sillones y el juego comenzó.
-Bueno Haruka, comenzaremos con el juego ¿Estás preparada?-.
-Por supuesto, siempre lo estoy- Dijo arrogante mirando directo a la cámara.
En el lugar como espectadores había una cantidad considerable de chicas, al contrario de otros días, el motivo se debía a Haruka como invitada. Atraía a un gran público femenino al lugar solo por su belleza, todas las chicas querían al menos un saludo de ella.
-Primero debo aclarar que las preguntas fueron escogidas desde las que tus propios fans han hecho-.
-¿Si? Wow… esto ya se puso mucho más interesante-.
-Te sorprenderás aun mas, comencemos con la número uno "Yo nunca he bebido alcohol"-.
Lo hice –En un par de ocasiones, nada grave- Aclaraba su garganta, debía aclarar la situación, aún recordaba cuando se dijo que el motivo de su segundo lugar era por andar mucho en fiestas y ese tipo de cosas -Chicos ustedes que están en casa no lo hagan, yo lo hago con responsabilidad siempre- Haruka agitaba la paleta.
-Ya han escuchado chicos, siempre a beber con responsabilidad, siguiente "Yo nunca he usado el cepillo de dientes de alguien más"-.
Nunca –¡Noo! Qué asco ¿Quién hace eso?-.
-Yo… pero fue una sola vez- Se logaban escuchar las risas, entre ellas de Haruka –Quizá más de una, en fin "Yo nunca he engañado a una pareja"-.
Haruka quedó indecisa breves segundos, es verdad que mientras estaba con Molly le atraía mucho Michiru, pero jamás la beso ni a ella ni a otra persona.
El silencio incomodó algo al entrevistador, quien le dio un leve codazo a la rubia.
Nunca.
-Entonces aquellos rumores de que engañaste a tu ex pareja con Michiru ¿Son falsos?-.
"Mierda, otra vez con ese estúpido tema, primero en la alfombra roja y ahora en el programa" Le ponía de mal genio cada vez que la gente especulaba sobre eso.
-Por supuesto que son falsos, jamás la engañé- Dejó la paleta a un lado –A la gente le gusta inventar estupideces que no son ciertas, no soy la única que termina con alguien y luego comienza otra relación, siempre pasa eso-.
-Tienes razón, la gente termina una relación y empieza otra… es normal-.
-Claro- Dijo escuetamente, parece que el tema por fin terminaba así que cogió nuevamente la paleta.
-"Yo nunca me he hecho pipí en la cama"-.
Lo hice -¡Aclaro que era pequeña! Hace muchos años que no lo hago o pregúntenle a Michiru- Intentaba quitarse la espina que le quedó atravesada por los comentarios anteriores.
El entrevistador comenzó a reír en carcajadas siendo seguido por Haruka.
-¿Está Michiru aquí? ¿Te acompañó?-.
-Oh no, ella se encuentra ensayando, ya sabes- Imitó a Michiru tocando su violín.
-Entonces dejaremos la pregunta para otro momento, queda pendiente… "Yo nunca he tenido relaciones sexuales"-.
Haruka abrió sus ojos y miró las tarjetas del presentador -¿Quién hace estás preguntas?-.
-Tus fans, lo dijimos al principio-.
-Están locos- Lo hice –Si mis padres miran esto… joder que vergüenza- Ocultó su rostro con la misma paleta que sostenía mientras lo acompañaba con risas.
-Haruka no es una chica puritana al parecer, así que… padres de Haruka espero la regañen por eso- Todos en el lugar reían -"Yo nunca le he negado una foto a un fans"-.
Nunca –Que puedo decir, siempre tengo tiempo para ellos-.
Con eso acababa el divertido juego, la entrevista no había sido de las típicas aburridas de las que estaba acostumbrada a ser invitada, fue un momento bastante agradable lleno de risas, fuera de lo común. Solo le molestaban algunas preguntas, pero al menos intentó dejar todo en claro.
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-Que sospechoso que todas me hayan querido acompañar al programa- Haruka le decía a las chicas cuando ya iban saliendo del lugar.
-Solo queríamos apoyarte, Haruka- Mina caminaba relajada.
-Ajá, mejor haré como que les creo-.
-Ya que estamos casi todas ¿Por qué no vamos de compras? Necesitamos ropa abrigada para el viaje ¿Qué dicen chicas?- Serena siempre sacada ideas bajo la manga.
Entonces así fue como pasaron el resto de la tarde, entrando a una tienda para ingresar a otra. A Haruka no le molestaba salir de compras, pero cuando tenía cinco acompañantes adictas a las compras se comenzaba a saturar. Pasaba que entraban y entraban a tiendas sin detenerse, acumulando cada vez mas bolsas, cosa que a Haruka le hacía preguntarse si de verdad iban a usar todo lo que compraban o simplemente agarraban lo primero que veían.
Habían pasado ya casi cinco horas desde que comenzaron con la búsqueda de ropa, entonces Haruka buscó alguna boba excusa para irse a casa pues ya se comenzaba a marear con las recurrentes discusiones de Serena con Rei o Mina y las incontables quejas de Lita sobre que no habían tallas de zapatos para las chicas que eran más altas, incluso con Ami diciéndoles cada cinco segundos que fueran a la librería.
De esa manera y con una estúpida excusa, la chica se dirigía a su casa con algunas bolsas en sus manos.
En una parada de bus que estaba más adelante se detuvo un bus que conducía por una ruta que pasaba por algunos de los barrios más pobres de Tokio, exactamente el barrio al que llegó Haruka un día por accidente, lo más extraño fue que Michiru se venía bajando del.
Haruka corrió a la parada y atrapó a Michiru por detrás con sus brazos, lo que no vio venir fue el combo dándole directamente en el rostro.
Michiru volteo rápidamente y al ver que se trataba de su novia llevó ambas manos a su boca -¡Perdón Haruka! Perdón perdón, no sabía que eras tú-.
La nariz le comenzaba a sangrar –Creo que fue mala idea abrazarte al bajar de un bus, pero pensé que me habías visto-.
Rebuscó entre las cosas de su bolso algún pañuelo para entregarle, pero con todo el movimiento se le cayó una pequeña fotografía. Haruka por ser buena persona se agachó incluso con la nariz ensangrentada a recoger la imagen. Identificó a una pequeña Michiru de quizás dos años siendo abrazada por una pareja de adultos, pero no parecían ser sus padres.
Michiru se apresuró a quitarle la fotografía y entregarle un pañuelo.
-Límpiate- Se apresuró a decir antes de recibir alguna pregunta por parte de Haruka.
Cuando se detuvo el sangrado ambas chicas se despidieron y cada una se fue a su casa, al parecer Michiru no tenía intenciones de irse al departamento de Haruka, le daba una excusa detrás de otra volviendo la situación muy sospechosa.
"Seguramente está cansada o que se yo, no me debo preocupar" Se dijo a sí misma, pero le extrañaba mucho el que Michiru actuara así "¿Por qué andaba en ese recorrido? ¿No viene del barrio bajo en el alguna vez anduve cuando me dormí? De todas formas si Michiru no me ha dicho nada no tengo por qué preocuparme".
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Era día domingo y Lita junto con Rei habían decidido pasar el día en el departamento de Haruka, solo faltaba Darien que por andar estudiando para un examen no pudo acompañar al resto de las chicas.
-Estoy feliz de que podamos pasar un día completo juntas, tal como hacíamos antes de tener tantas responsabilidades- Lita se encontraba en la cocina preparando un pie de limón para el postre y era ayudada por Rei, mientras que Haruka solo se dedicaba a mirar.
-Cuando Haruka no asistía al Mugen la veíamos mucho menos, si no tenía clases con sus tutores andaba entrenando y si no andaba entrenando estaba con Molly- Comentaba Rei.
-¿Insinúan que soy la culpable de que ya no pasemos tanto tiempo juntas?- Se cruzó de brazos y apoyó la espalda en la pared.
-Y ahora que vamos a la misma escuela se la pasa con Michiru- Dijo Lita dándole la espalda por estar preparando el postre.
En el ambiente Rei sintió la tención de ese comentario, no era sorpresa que Lita últimamente se sintiera algo celosa por la novia de Haruka, más que eso era por la atención especial que la rubia le daba a Michiru. Incluso en una ocasión se lo comentó a la pelinegra.
Haruka estaba a punto de abrir la boca cuando Rei decidió salvar la situación –Y Darien se la pasa o estudiando o tratando de conquistar a Serena, aparte Lita tú no te quedas atrás- La apuntó con el dedo –En vez de fomentar a que pasemos tiempo juntos no haces nada-.
La rubia arqueo una ceja –A mi no me digan nada por andar emparejada, que a Rei la he visto con un chico de pelo café que no recuerdo el nombre mientras que Darien anda de baboso detrás de cabeza de bombón- Retomaba el tema anterior.
Rei se quería golpear la frente con la mano, si el tema había quedado rondando por la cabeza de Haruka difícilmente algo lo sacaría.
-¡Se llama Nicolás!- "Excelente, ahora debo darles el nombre del chico para desviar la conversación del tema anterior". –Espera ¿Cómo sabes de él?- No recordaba haberle dicho nada a Haruka o a cualquiera, Nicolás no era alguien que le llamara en nada la atención, solo es un chico hijo de un muy buen amigo de su abuelo.
-Te seguí a casa la otra vez, antes de irme a Francia- Dijo sin más, sin escrúpulos ni nada.
Lita abrió sus ojos al escuchar eso, por suerte ya había dejado el pie en el horno o lo habría soltado de la impresión.
-¡¿Qué?! ¿Acaso no tengo privacidad?-.
-No es eso, solo que en la escuela te vi hablando muy interesada con él y quise saber de quién se tratab…-.
-¡Haruka Tenoh!- Colocó su índice sobre los labios de la rubia -¿¡También espías mis conversaciones!?-.
-No- Seguía tranquila, quitó el dedo de su amiga y miró a Lita por unos segundos para luego mirar a la pelinegra –Solo miré la pantalla de tu celular-.
-Eso es espiar- Dijo Lita.
-No si somos amigas, aparte la curiosidad me ganó y ya, no es para tanto-.
Rei negó con su cabeza mientras dejaba escapar el aire por su nariz –Es el hijo de un buen amigo de mi abuelo, son del campo así que yo lo ayudo a integrarse en la ciudad, pero no me gusta ni nada como eso-.
-Ajá- Dijo burlesca Haruka, que prontamente fue cachada por un golpe en su hombro proveniente de la pelinegra.
Después de esa conversación el tema anterior de los celos de Lita se olvidaron por completo, al menos Rei cumplió con su deber de evitar una posible discusión por parte de sus mejores amigas.
Siguieron conversando en la cocina sin que les importara el tiempo, pues se encontraban bastante entretenidas bromeando entre ellas.
Cuando el pie estuvo listo no duró más de quince minutos entre las tres chicas, casi lo devoraron. Las artes culinarias de Lita podían ser de las mejores del mundo y siempre era admirada por quienes probaban sus platillos. Menos mal la castaña no preparó más o el trió de chicas estaría a punto de reventar por comer tanto.
Ahora las tres estaban tendidas sobre la cama de Haruka poniendo una película escogida por Rei y Lita.
-No me gustan las películas románticas- La rubia acomodaba una almohada detrás de su cabeza, se encontraba en medio.
-Lo sabemos, pero créenos que esta es realmente buena- La pelinegra iniciaba en Netflix mientras Lita se acomodaba igual que Haruka a su lado derecho.
-¿Ya la vieron?-.
-Por supuesto- Seguía respondiéndole la pelinegra.
-¿Y la quieren ver de nuevo?-.
-Sí, es buena-.
-Lita por favor, mejor veamos una que nadie aquí haya visto- Intentaba convencerlas.
No hubo reclamo alguno que las hiciera cambiar de opinión, ya estaban decididas a ver esa película romántica y nada ni nadie, en este caso Haruka, las detendría.
Mientras la película transcurría Rei apoyó su cabeza sobre el abdomen de Haruka quedando cruzada en la cama y de lado sobre su hombro. Al rato después Lita apoyaba su mejilla sobre el hombro de Haruka. En conclusión, la utilizaban como una almohada.
La pelinegra terminó por levantarle un poco la camiseta a Haruka para poder poner su mano directamente sobre la piel de la rubia, su excusa era que tenía las manos heladas y su amiga estaba calentita, mientras Lita se acurrucaba poco a poco más cerca de ella.
La cercanía y confianza con sus amigas siempre fue tal, así que no era nada nuevo que estuviesen así de apegadas. Aparte no le molestaba a ninguna de ellas, por lo que seguían haciéndolo.
El film iba por la mitad y ambas chicas estaban durmiendo siendo Haruka la única despierta. Dejó escapar una suave risa para no despertarlas apenas se dio cuenta.
Sacó su celular y comenzó a grabarlas.
-Me han obligado a ver una película romántica y se han quedado dormida ¿Debería cambiar la película?- Decía mientras grababa el video.
Se podía ver una tranquila Rei con su mano casi acariciando el abdomen de la rubia y a una relajada Lita bien acomodada a su lado, a gusto, ambas durmiendo sin preocupaciones.
Terminó por apagar la televisión, porque nunca pudo enganchar realmente con la película, solo la veía creyendo que sus amigas la veían. Se mantuvo con su única mano libre ocupada en su celular revisando sus redes sociales, lo más quieta posible para no despertar a sus amigas que se veían tan tranquilas durmiendo mientras la usaban como almohada.
Mientras bajaba por su Instagram se detuvo en un video de una chica que bailaba de manera sensual para la cámara. Haruka arqueo su ceja y no dudo en entrar al perfil de la chica para ver si tenía algunos videos más.
-¿Cuándo comencé a seguir a alguien así?- Se preguntó a sí misma, pues no solía seguir a gente que no conocía. Lo más probable es que lo hubiera hecho solo para molestar a Molly cuando estas tenían una discusión o algo. Cosas como esas mataban a la chica de celos, se podía decir que era una actitud muy infantil por parte de la rubia y a estas alturas lo reconocía, es consciente de lo malo que era hacer ese tipo de estupideces y ahora con Michiru se había prometido no actuar de esa manera.
Igual de puro morbo seguía viendo el perfil de la chica, debía admitir dos cosas, una que bailaba realmente bien y otra es que no era nada fea, incluso podría llegar a ser del gusto de Haruka.
-¿Qué demonios andas viendo?- Dijo Lita que le dio un gran susto a Haruka provocándole un mini salto.
La castaña había despertado hace muy poco, pero no se movió un centímetro por lo cómoda que estaba, aun así se dedico a mirar la pantalla de su amiga.
-¿Por qué saltaste?- Rei frotaba sus ojos con el dorso de su mano mientras se sentaba en la cama.
-Haruka que anda de caliente viendo a mujeres en Instagram-.
Haruka se iba sonrojando cada vez más, intentó bloquear su celular para guardarlo, pero rápidamente fue robado por la pelinegra.
-¿En serio?- Dijo revisando la pantalla, Lita se le acercaba para poder chismear junto con ella.
La rubia por su parte cubría su rostro con una mano.
-No es lo que piensan- Dijo en voz baja.
-¿Qué diría Michiru si te descubre viendo como otras chicas bailan así?-.
-No jodas Rei, solo quería saber quien era-.
-¡Mira! Hasta la sigues… wow-.
El par se miró entre ellas y comenzó a reír sin control frente a una avergonzada Haruka.
-Ya denme mi celular- Se los arrebató y guardó en el bolsillo de su pantalón.
-¿Así que estás urgida?- Decía pintoresca Lita.
Rei la vio de reojo y decidió seguir molestándola junto a su castaña amiga -¿Hace cuanto no tocas a alguien? ¿O te tocan?- La comenzó a pinchar con su dedo sobre la pierna.
-¡Ah! ¡Son insoportables!- Se dejó caer sobre la cama con los brazos extendidos a sus costados.
-Entonces en cierto que estás urgida-.
"¿Lo estoy? Por supuesto que lo estoy, con Michiru nunca hemos tenido algo, la última persona fue Molly y hace meses incluso un par de semanas antes de terminar. Claro que no les diré eso a este par de chismosas".
-No digan tonteras-.
-Lo es, porque si no lo fueras ya lo habrías negado diciéndonos cuando fue la última vez que lo hiciste-.
-Yo no te digo nada porque nunca lo hayas hecho, Rei-.
-A mi no me molesta ser virgen, solo tengo 17 años y estoy buscando al amor de mi vida-.
Se sentó sobre la cama y miró a sus dos amigas -¿Y que si lo estoy?-.
-Dile a Michiru lo que quieres y ya- Se encogió de hombros la castaña.
-Exacto-.
-No es tan sencillo como creen- Haruka recordaba que Michiru aun se sentía algo nerviosa al tener mayor contacto físico con alguien, todo por la culpa del hijo de puta de Harry.
-Entonces mastúrbate y ya, yo lo hago a veces- Seguía dándole ideas Lita.
-Joder, no me digas ese tipo de cosas- Sacudió su cabeza.
-No te hagas, que es algo de lo más normal… seguramente tú ya lo has hecho-.
-Bueno si…- Decía con un hilo de voz -¡No sé por qué hablo de esto con ustedes!- Se colocaba roja de nuevo. Haruka era una chica algo pudorosa, no le gustaba mucho hablar de esos temas con otras personas, así fueran sus mejores amigas.
Pasaron un rato más juntas las tres hasta que se hizo más tarde, la noche había caído al fin en la ciudad. Lita y Rei llamaron a un Uber para irse a casa dejando a Haruka al fin sola, amaba a sus amigas, pero a veces la superaban.
Lejos de ahí estaba Michiru sobre su cama con el pijama recién colocado y en compañía de su hermano mayor Seiya, quien también estaba con su pijama. Era una noche algo helada así que ambos decidieron ponerse algo más abrigado a lo usual.
-¿Ya viste esto?- Seiya acercaba su celular a su hermana.
En la pantalla se podía ver la historia de Haruka, donde se ve a Lita durmiendo apoyada sobre la rubia.
-No- Tomó el celular entre sus manos para ver con más claridad el video.
-¿Te da celos?-.
-No- Mintió y Seiya lo supo, estaba muy consciente de que su hermana era una celosa aunque lo disimulaba bastante bien.
-Ah, entonces mira- Cambio la historia a la anterior donde se veía en esta ocasión a Rei durmiendo sobre el abdomen de Haruka mientras le tocaba la misma zona con su mano.
Seiya reía por dentro al ver el rostro de su hermanita, luchando por disimular cualquier gesto que la hiciera ver celosa.
-No importa, yo la puedo tocar cuando quiera- Prácticamente le tiro el celular encima a Seiya.
-¡Hey! ¡Cuidado! Menos mal que no estás celosa- La molestó.
-Para nada- Enterró su rostro en el libro que sostenía con ambas manos.
-Espera ¿Cómo que la puedes tocar cuando quieras? Hermana por favor, que sucede con tu virginidad- Comenzó a reír.
-Se perdió junto con la tuya-.
Abrió sus ojos y bajó lentamente el libro para poder verla a la cara.
-¿Acaso ya lo hicieron? ¿Cómo fue? ¿Te sentiste cómoda? ¿Te trató bien? ¿Al menos te gustó? ¿Ya lo habías hecho con una chica antes?- Ya se ponía en plan hermano mayor sobre protector.
-Seiya yo no te pregunto todas esas cosas íntimas- Dejó al fin el libro a un lado cuando marcó la página en donde iba.
-Vale, disculpa, pero solo quiero saber si te hizo sentir cómoda-.
-Aun no lo hacemos, relájate- Paso su pequeña mano por el pelo de su hermano hacia atrás.
-Entiendo, no debo preocuparme por nada- Le sonrío ampliamente y Michiru le regresó la sonrisa.
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El grupo de amigos estaba recostado sobre el césped del patio de la escuela. Haruka despreocupada ya con sus manos por debajo de la cabeza observando las nubes bajo la sombra de un árbol.
-Oye Haruka-.
Darien llamaba su atención así que la chica se sentó con las piernas cruzadas, con los codos apoyados en las piernas mientras sus manos sostenían la cabeza.
-Supongo que te irás con Michiru en el tren de viaje a las montañas ¿verdad?-.
-Seguramente ¿Por qué?-.
-Porque quiere que yo me vaya con Rei así el va con Serena- la castaña respondía en lugar de Darien.
Haruka le dedico una mirada picara.
-Con que era eso ¿No has pensado en que Seiya también puede querer sentarse a su lado?-.
-Por supuesto que lo pensé, así que ahí entras tu como amiga mía y conocida de Seiya-.
-A mi no me metas-.
-¡Vamos Haruka! ¿Eres mi amiga o no? Debes ayudarme-.
-Claro que soy tu amiga, manipulador… está bien, te ayudaré y sin nada a cambio, para que veas que soy buena-.
-Gracias, gracias-.
-¿Al final por qué era el viaje?-.
-Es un viaje que siempre se les hace a los de último año, un regalo de la escuela para nosotros… es para que nos divirtamos y "acumulemos lindos momentos"- Decía Rei y formaba comillas con sus dedos –Este año escogieron ir a la nieve-.
-Imagina encontrar al amor de mi vida en la nieve y que terminemos esquiando juntos o después abrazándonos frente a una chimenea- Lita comenzaba a soñar despierta.
-¡Tienes razón! ¡O bañarnos juntos en el jacuzzi!- Rei también se unía a los sueños de Lita.
Darien y Haruka se dedicaron miradas, sus amigas siempre pensando en esas cosas.
-¿Y qué sucede con el pequeño Nicolás?- Haruka molestó a su amiga, pero al verle el rostro de enojo cambió el tema -Bueno… me voy con Michiru, nos vemos-.
Se apresuró a ponerse de pie y comenzar a caminar por la escuela con su maletín colgando de la mano. Parece que realmente le molestaba a Rei cuando mencionaba al chico, así que lo mejor era huir.
Mientras caminaba a la biblioteca se topó con Selina.
-¡Haruka!- La chica se le acercó rápidamente hasta estar a su lado y cogerle el brazo –No te había podido felicitar en persona por tus victorias ¡Te hice unos pastelitos de chocolate! ¿Te gustan?- La chica le extendió una pequeña caja plástica con los pasteles en su interior, seis para ser exactos.
-Sí me gustan, pero no es necesario tanto, mejor quédatelas tú- Decía sin detener el paso.
-Pero las hice especialmente para ti- Formaba un puchero con sus labios así que a Haruka no le quedo de otra que recibir la pequeña bolsa. Tampoco quería ser una maleducada.
-Muchas gracias entonces- Se tuvo que detener para recibir la pequeña caja.
-Y otra cosa, el maestro de geografía me pidió que te ayudara con la ultima materia, ya sabes… para un trabajo que debes presentar a cambio de la prueba que no pudiste dar por estar ganando los juegos olímpicos- La verdad era que Selina se ofreció voluntariamente a ayudarle a Haruka con tal de pasar más tiempo a su lado.
-Entonces ¿Qué te parece juntarnos en mi departamento mañana por la tarde?-.
-No tengo ningún problema, estamos hablando Haruka-.
Una vez que la dejó sola siguió su camino a la sala de música donde tenía la siguiente clase con Michiru.
Extrañamente llegó de las primeras así que se fue a sentar al lado de las ventanas. Coloco la bolsa recién recibida sobre la mesa y como sintió un poco de hambre decidió sacar uno de los pequeños pasteles de chocolate.
Tenían un sabor bastante bueno, ahora no se arrepentía de haberlos aceptado.
-¿Qué comes?-.
Alzó la vista, Michiru estaba de pie apoyada sobre la mesa con ambas manos.
-Unos pasteles de chocolate-.
Michiru cogió la caja para examinarla, no parecía que los había comprado en alguna tienda porque faltaban las etiquetas en la caja.
-¿De dónde los sacaste?-.
-Me los regaló una chica por mi victoria- Obviamente omitió el nombre de la chica, porque ya sabía que Selina no era del agrado de Michiru.
Se le notaron unos mínimos celos en el rostro a Michiru, cada vez que los sentía juntaba sus labios y mordía el labio inferior con una extraña expresión facial, fácilmente identificable para Haruka. Fácilmente después de unos meses de conocerla.
-Te tengo algo- Haruka dejó de comer para abrir su maletín y buscar algo en el interior -¡Aquí está!- Sacó una pequeña tarjeta y se la tendió a Michiru.
-¿Qué es esto?- La tomo entre sus manos y examinó cuidadosamente.
-La tarjeta para abrir mi departamento, cada vez que quieras ir a visitarme puedes hacerlo o si simplemente quieres ir- Se encogió de hombros.
Este ya venía siendo otro nivel de noviazgo Haruka le acabada de entregar "las llaves" de su departamento.
-Wow… muchas gracias- Michiru sonreía de oreja a oreja, nunca había recibido tanto cariño por parte de una pareja, Haruka era tan atenta que a veces se le hacia un poco extraño por no estar acostumbrada.
-Espero que me visites siempre- Reía en voz baja.
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Selina había llegado hace ya unos minutos al departamento de Haruka para ayudarle como había prometido con su trabajo de geografía. La más baja aun vestía su uniforme escolar por pasarse de inmediato al departamento después de clases, en cambio Haruka el día de hoy había salido antes de clases y había tenido el tiempo para darse una ducha y cambiarse de vestimenta a una mas cómoda, estos días tenía mucho tiempo libre porque le habían dado unas mini vacaciones después de su competencia en París.
-¿Cómo vas con eso?-.
Haruka tenía un lápiz sobre su labio superior mientras sostenía otro con su mano y golpeaba la punta del en el papel. Negó.
-Déjame ayudarte, las respuestas de eso están por estas páginas- Se puso de pie para darle la vuelta a la mesa y pararse detrás de Haruka, la "abrazo" por detrás al llevar las manos al libro que estaba frente a Haruka sobre la mesa. La más alta podía sentir la demasiada cercanía de Selina en ella así que intentaba moverse más adelante para evitar mayor contacto, pero cada vez que lo hacia Selina se le acercaba también. Al encontrar la página señaló el párrafo con su dedo índice y acercó su boca a la oreja de Haruka.
La rubia podía sentir perfectamente los senos de Selina en su espalda y su cálida respiración sobre su despejada oreja. Le hacía sentir incomoda, pero a la misma vez algo de tensión sexual. A la chica le quedó rondando por la mente su conversación con sus amigas, era verdad que para ella el sexo no era lo más importante, pero a estas alturas se podría decir que ya era algo necesario. Sus deseos carnales comenzaban a asomarse y tener a Selina en esa posición con ella no ayudaba mucho, no es que la chica le provocara un especial gusto sexual, pero a estas alturas todo la ponía nerviosa, como a un puberto de catorce años cuando comienza a descubrir la sexualidad.
-Allí estaba- Se separó lentamente mientras Haruka tragaba saliva y respiraba pesadamente.
-Gracias- Había algo diferente en su voz, Selina lo notó pero no podía saber qué.
Una vez de pie se mantuvo ahí apoyada en la silla de Haruka.
La puerta principal se abrió y una alegre Michiru ingresó por esta -¡Haruka!-.
-¡Aquí!- Haruka se había salvado del incomodo momento anterior.
El rostro de Selina mostraba su asombro al ver como la chica llegó y entró como si nada. Cuando Michiru logró verla cruzaron miradas, como si se matasen con ellas.
Clara rivalidad.
-Selina me ayudaba porque el profesor de geografía se lo pidió, tuvieron una prueba mientras no estaba y…-.
-No hace falta que me des tantas explicaciones, Haruka- Siguió avanzando hasta llegar donde ambas chicas estaban, le dio una última mirada a Selina y después a Haruka para darle un beso en los labios –Dejaré esta mochila en la habitación, pensaba pasar la noche aquí ¿No hay problema?-.
-Sabes que no- Haruka mordió su labio inferior.
Tal como dijo se dirigió al dormitorio y Selina volvió al asiento de al lado de Haruka, pero ahora tomando su distancia apropiada.
Cuando Michiru volvió a la sala Haruka seguía escribiendo cosas es su cuaderno, concentrada para acabar pronto con el tedioso trabajo. Se sentó en el sofá y tomo su celular para entretenerse mientras.
Haruka llamó la atención de ambas cuando dio un gran bostezo estirando sus brazos arriba, había finalizado al fin el arduo trabajo una hora más tarde.
-Joder pensé que jamás terminaría-.
Dejó todo tirado sobre la mesa y se puso de pie para ir al sofá con Michiru, se sentó muy cerca a ella y pasó su brazo por los hombros de su novia. Era lo único que había querido hacer desde que llegó, muy de cerca le siguió Selina sentándose en uno de los sofás individuales.
-Creo que fue todo por hoy, lo has hecho bastante bien, bueno es que me tenías para ayudarte así que por eso-.
A Michiru le irritaba mucho su voz y ya solo quería que se marchara, pero no lo hacía Dios sabe por qué. En un posesivo gesto se movió para sentarse en las piernas de Haruka y abrazarle por el cuello, la rubia no hizo más que corresponder el abrazo por la cintura aunque se le hiciera extraña la nueva actitud de su novia, quien siempre se mostraba reservada a tener mayor contacto físico con ella en público.
-Muchas gracias por ayudarme, Selina- sonrió por amabilidad, pero el tenso ambiente ya venía siendo muy incomodo para ella.
-Y dime ¿Te gustaron los pastelitos de chocolate?-.
"Así que ella fue quien le regaló los pasteles esos".
-¿Habla de los que botaste ayer por tener mal sabor?- Michiru estaba claramente celosa.
Selina frunció su ceño y Haruka buscaba en su mente que decir sin arruinar la situación o tensar más el ambiente.
-Mm mejor será hora de que me vaya- La pelinegra estaba enojada.
-¿Tú crees?- Michiru arqueo su ceja.
Se escucho un bufido de parte de Selina que se puso de pie para ir a por sus cosas que estaban sobre la mesa.
-Nos vemos luego Haru- Dijo con un dulce tono de voz, sujeto la manija de la puerta y miró por última vez a las chicas, Haruka no hizo más que despedirse agitando su mano.
-¿Haru?- Se pregunto en voz alta Haruka una vez que la chica cerró la puerta al irse.
-Que molesta es esa chica-.
Haruka observó como seguía Michiru sentada sobre sus piernas.
-Y tú… chica celosa- Hundió su rostro en el cuello de la ojiceleste.
-No soy celosa- jugaba con los pequeños mechones de los cabellos rubios de su novia.
-No me mientas- Besó su cuello para separarse y verla de frente directo a los ojos.
-Quizás un poco- Puso su índice sobre los labios de la rubia para que no dijera nada sobre aquello.
Haruka sonrió y aparto el dedo para llenar de besos a Michiru por todo el rostro y cuello, esa era la mejor idea que se le había ocurrido para quitarle los celos a Michiru, que era realmente atemorizante cuando se ponía en esa actitud por las cosas que podría llegar a hacer.
Poco a poco los besos iban siendo cada vez más intensos al mezclar sus lenguas. La rubia sostuvo la nuca de Michiru con ambas manos e intentó acercar el delicado cuerpo de su novia lo que más pudo al de ella. Realmente necesitaba más contacto físico.
Michiru se acomodó sobre Haruka al colocar cada pierna a los costados de su cuerpo sentándose sobre sus muslos. Apenas si se separaban para tomar aire.
La rubia paso las yemas de sus dedos por la mejilla de Michiru acariciándole el rostro mientras seguía besándola con notoria desesperación. Se separó para poder ver el rostro de la ojiceleste, se preguntaba si su novia estaría queriendo lo mismo que ella en ese instante de intimidad.
Michiru mantuvo sus ojos cerrados con su rostro pegado a la mano de Haruka que minutos antes la acariciaba. Aprovechó de recorrer cada centímetro del rostro de su novia con su mirada, no tenía ni palabras ni pensamientos para expresar lo hermosa que era.
-Un ángel- Susurró.
Con eso produjo que la chica sonriera y comenzara a abrir sus ojos poco a poco.
-No te detengas- Susurró de igual modo.
Le estaba dando paso libre a Haruka para seguir.
Su corazón dejo de latir por un segundo, al fin había producido en Michiru la suficiente confianza para que la dejara continuar al contrario de otras veces.
Por supuesto que no se detendría esta vez, ambas querían lo mismo.
-Te amo- Haruka puso su mano izquierda en la espalda de la chica mientras se volvía a acercar para continuar besándola.
Un celular comenzaba a sonar, el de Haruka.
"¡Mierda!" Quería ignorar todo y continuar, pero le dio una rápida mirada a la pantalla del aparato que estaba sobre la mesa de centro detrás de Michiru. "Mamá" salía en la pantalla.
Michiru comenzó a reír cuando Haruka dejó de acercársele y quedó inmóvil leyendo seguramente la pantalla de su celular.
-Contesta, ya será otro día- Dijo amablemente.
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¡Buenos días/tardes/noches!
Me disculpo por no subir capítulo antes, pero he tenido problemas de conexión.
Pasando a otras cosas, espero que disfruten este nuevo capítulo.
No tengo mucho que comentar hoy, solo esperar que se encuentren bien con respecto al tema mundial del corona virus, manténganse en casa chic s.
Muchas gracias a quienes comentan (Siempre los leo) y obviamente a quienes leen, porque si no leen no comentan xd.
¡Hasta el siguiente capítulo.
