Notas: Solo quiero advertir que sin duda habrá muchas fallas de ortografía, ya que lo escribí prácticamente sin corrector.
Disfruten la lectura y gracias por su gran paciencia.
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Capítulo 39. Aliados. Parte 1.
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Al parecer sería algo recurrente que posterior a la transferencia de energía Vlad cayera dormido, sus reservas habiendo sido drenadas tanto y en tan poco tiempo que incluso el instinto le devolvió a su forma humana en su sueño. Danny le miró con curiosidad pero incluso trató de no moverse mucho para no perturbar su descanso. Algo un poco complicado por la forma en que su núcleo estaba tan enérgico que se sentía vibrar. Se sentía sobrecargado, no dolía en sí pero era tan incómodo que no le dejaba acomodarse en una sola posición. Sin mencionar que el bebé no le ayudaba mucho en esa área, moviéndose continuamente y con la brusquedad suficiente como para que fuera notorio a simple vista. Al menos el tener los dedos entrelazados con el halfa mayor disipaba la energía del pequeño, evitando ser electrocutado.
Su mente comenzó a divagar, cosa que quizá debía tratar de evitar y sujetarse lo más posible a esa agradable sensación de paz que le inundaba momentos antes. Sintió sus mejillas calentarse al ser consciente de lo rápido que calló en la seducción de su pareja. Habían bastado algunas íntimas caricias y besos fugaces para que cuando el mayor le invitó a un lugar más cómodo, solo pudo asentir. Vlad usó tele transportación. El cambio de escenario siendo tan sutil que Danny apenas lo sintió, un momento estaban en el sofá y al siguiente estaba siendo recostado sobre la cama de la habitación compartida. Reconoció la suavidad, la familiar sensación de las sábanas finas, la calidez del centro de su nido.
Fue diferente esta vez, no hizo falta algo tan físico para sentirse uno con su pareja. No con lo abierto y fuerte que el vínculo de energía se encontraba, asombrándole por la gama de emociones que Vlad era capaz de hacerle sentir bajo sus manos, sus caricias eléctricas, sus ligeros besos. No habían tenido sexo como tal, pero Danny sintió que había sido de los momentos más íntimos y placenteros que habían compartido. Le hizo recordar su primera vez… y vaya que odió al otro halfa por hacerle tener un pensamiento tan cursi.
Su hijo se calmó tras unos largos momentos, pero dado que él aún se sentía demasiado enérgico como para permanecer recostado decidió buscar en qué ocuparse. Danny se zafó del agarre del mayor, rompiendo la conexión de energía en el proceso. Debió avisar al hombre antes, pues Vlad se sobresaltó y sus ojos se abrieron con brusquedad mientras pronunciaba su nombre con algo cercano al pánico. El mayor se relajó notoriamente cuando sus miradas se encontraron.
"Solo iré a caminar un poco." Danny le informó, aun extrañado de tal reacción. "Necesito estirar las piernas."
Vlad asintió y volvió a acomodarse en la cama, mascullando algo que Danny no logró entender por completo. El chico negó con la cabeza, decidiendo en no molestarse en analizar eso y salió de la habitación. Si bien su intención inicial era recorrer el frente de la cabaña hacia el lago, su atención fue atraída de inmediato hacia el cuarto del bebé. No recordaba haber tenido tiempo para realmente explorarlo antes y al abrir la puerta sintió una inexplicable necesidad de hacerlo suyo. Vlad había hecho un gran trabajo hasta el momento, pero Danny quería poner su toque de alguna manera.
Mirando con cuidado, notó que varias cosas habían quedado inconclusas, en el clóset habían algunas cajas que todavía tenían el sello de la tienda. El muchacho frunció el ceño al leer la etiqueta, parecía ser que el articulo había sido pedido por internet hacia una dirección de Wisconsin que Danny obviamente no conocía. No le era un secreto que Vlad iba al mundo humano por provisiones, pero esta era la primera vez que sentía temor y preocupación por el bienestar del mayor.
Vlad solía decir que obtenía sus provisiones de contrabandistas fantasmas y Danny asumió que incluso usaría a Skulker para robar cosas de tiendas, algo que aunque quizá debería incomodarle, le tenía sin mucho cuidado. Pero la presencia de una dirección en la caja le hizo pensar en un intermediario humano. Eso sonaba más aterrador. No porque los contrabandistas fantasmas fueran inofensivos, pero al menos en la Zona, ellos como halfas tenían cierto nivel de respeto y su reputación les servía hasta cierto punto como protección. En el mundo humano… la historia era diferente. Hizo nota mental de ser la primera cosa que le cuestionaría al hombre en cuanto despertara y continuó explorando.
Acomodó el resto de los simpáticos animalitos de felpa, también reordenó una y otra vez el cajón donde descubrió había algo de ropa. Viendo algunos de los objetos que estaban en la mesa, debía admitir que su conocimiento sobre productos de bebé era tan limitado que no tenía idea de qué eran algunos. Se preguntó si Vlad sabía o se había tomado el tiempo para investigar sobre ello o si quizá había tomado productos al azar. En una de las cajas encontró unos folletos, claramente habían venido junto con algunas de las cosas que el mayor había llevado allí. Sin duda Vlad los había conservado por motivos informativos y por cómo estaban desdoblados, el mayor debió haberse tomado el tiempo para leerlos. En uno encontró incluso que había resaltado unas frases, colocado notas sobre lo que tenía pendiente por investigar.
Eso le hizo detenerse un momento para realmente admirar el trabajo y dedicación que su pareja estuvo poniendo, no solo la habitación sino en general, al prepararse para ser padre. Le causó una sensación agridulce; más al recordar lo emocionado que el hombre estuvo cuando se enteró del embarazo. Lo inmediatamente conectado que estuvo con la criatura, incluso antes que el mismo Danny. De forma inesperada para el muchacho, sintió una gran nostalgia por ello, extrañando esos tiempos cuando Vlad ponía su mano sobre su vientre y el bebé reaccionaba a la energía de su padre.
Sabía que el mayor no estaba haciendo más que respetar su petición original, al mantenerse al margen y evitando tocar directamente a su hijo, pero aún así Danny sintió amargura por ello. Sobre todo porque era obvio que ya no tenía problemas con su cercanía. Quizá el mayor estaba esperando por su permiso, pero de todas formas una parte suya deseó que Vlad se mostrara más interesado en recuperar esa conexión con su hijo.
Buscó ocuparse con otras cosas, esperando ahuyentar la agria sensación. Sacó un poco de la basura de los empaques, limpió y sacudió las superficies, entre otras pequeñas tareas. No se percató de cuánto tiempo había pasado realmente, pero ya se sentía el ambiente más frío, cuando su sentido fantasma le alertó de la cercanía de su pareja. Justo estaba luchando por mover la silla mecedora en otra dirección, para que pudiera observar mejor por la ventana.
"Puedo hacer eso por ti." Comentó el hombre, ganándose un bufido del menor.
"No soy tan débil," replicó retando al otro con la mirada hasta que finalmente Vlad levantó las manos en señal de rendición.
"Hiciste un gran trabajo aquí." Vlad observó, su mirada azul pasando fugazmente por la habitación. "Pero trata de no desperdiciar mucha energía…"
"Necesitaba estar ocupado." Danny le respondió.
"La oferta está hecha." Dijo el halfa mayor, su voz aun escuchándose con un poco de sueño. "Es tarde, haré algo para comer."
Asintió con despreocupación y esperó a que la presencia del mayor se alejara para sentarse en la silla con un resoplido. Se recostó en ella lidiando un rato con los sentimientos arremolinados en su interior, sorprendiéndose cuando extrañó el estar en la calidez de los brazos de su pareja, donde era fácil dejar de pensar en sus problemas y solo disfrutar del amor. Le tomó unos cuantos minutos armarse de valor, una parte suya lamentó lo que tenía que hacer. Con una de las etiquetas en mano, se dirigió hacia la cocina, donde podía escuchar a Vlad.
"La pasta estará lista en un momento." El hombre dijo en cuanto estuvo cerca, aún muy concentrado en su preparado. "Lamentablemente, a la carne le falta mucho más."
"No tengo hambre," informó. Era verdad, pero imaginaba que tenía que ver con su recién recargo de energía. Su voz debió delatar que estaba nervioso pues el mayor de inmediato levantó la mirada hacia su dirección.
"¿Qué pasa?" Vlad cuestionó con algo de seriedad.
"Nunca te había preguntado detalles sobre dónde consigues todo," comentó divagando un poco. "Pero… ¿qué me puedes decir de esto?"
Extendió la etiqueta que tenía en mano para que el otro la tomara, Danny vio a su pareja fruncir el ceño al leer el papel, comprendiendo rápido que el muchacho se refería a la dirección impresa allí. Vlad soltó un suspiro junto con una de sus peculiares maldiciones entre dientes.
"Te prometo que te iba a hablar de eso," el hombre dijo, "hoy mismo de hecho. Solo deja que ponga esto en el horno, y te diré todo lo que quieras saber."
El joven halfa se cruzó de brazos pero con resignación aceptó que el mayor terminara su guiso. Mientras tanto, flotó hacia la sala distrayéndose con el televisor y los dvds que estaban disponibles. No pudo evitar sentir nerviosismo, eran ya demasiadas las malas experiencias que tenía cuando se trataba de "hablar" con Vlad. En defensa del otro, no parecía algo que estuviera escondiendo o no hubiera dejado las cajas en un sitio donde claramente podría encontrarlas. Su atención se desvió del televisor cuando sintió al mayor acercarse, mirando con desconfianza el sobre que llevaba en mano. Vlad se sentó a una considerable distancia de él, algo que Danny no supo si apreciar o no. Deslizó el sobre hacia su dirección, en una clara invitación a tomarlo.
"Esto es para que leas y analices," inició el mayor. "Pero primero, déjame decirte que esta no es la forma en que esperaba contarte. Planeaba hacerlo después de comer, antes que te fueras, por si acaso."
"Que considerado." Danny dijo con sarcasmo, aunque en realidad entendió lo que el otro dejó implicado. Por si acaso no se tomara bien lo que estuviera en el sobre y quisiera alejarse. Vlad no pareció tomarse a mal sus palabras y continuó.
"Como ya sabes, tomé mis precauciones con respecto al asteroide, eliminando información, dejándote algo de mi dinero… todo eso fue solo parte de ello. Mi verdadera jugada fue la persona que dejé en mi lugar."
"El engreído rubio cascarrabias." El muchacho razonó, porque por muy pocas que fueron sus interacciones con el nuevo líder de DalvCo era imposible no recordarle, su pareja rió un poco ante esa descripción.
"Su nombre es Ryan Horris, pero sí." Vlad asintió. Danny no pudo evitar soltar un resoplido, no era tan ingenuo como para no haber sospechado que el halfa mayor tendría algún plan bajo la manga o que ese tal Horris estuviera involucrado, después de todo el sujeto sabía sobre el secreto de los halfas, eso hablaba mucho del nivel de confianza que Vlad debía tenerle. No se había preocupado mucho por ello antes, pero ahora que lo tenía enfrente sentía incertidumbre al respecto. El otro aprovechó su silencio para seguir hablando. "Mis planes aún no están puestos en marcha en su totalidad. No quería hacer grandes movimientos hasta hablarlo contigo."
"Espera, ¿Jugada? ¿Qué planes? ¿Qué hiciste?" Cuestionó con brusquedad, su mirada desviándose al sobre por un momento, "¿No me digas que vas a tratar de conquistar al mundo de nuevo? Creí que habías aprendido tu lección."
"Claro que no es eso," el otro casi se escuchó ofendido por la sugerencia. "Mi único objetivo es recuperar aunque sea una parte de lo que perdí en el mundo humano. Sé que nunca será remotamente lo mismo, tampoco me interesa tanto volver a ser el Vlad Masters de antes… pero sé que nos será útil tener los potenciales beneficios."
"¿Beneficios?" Arqueó una ceja en interrogación.
"Para empezar, gran parte de lo que tenemos aquí." Vlad señaló vagamente lo que les rodeaba, "admito que parte de ello lo conseguí de forma ilegal y otro fue intercambio con fantasmas, pero los artículos humanos en su mayoría los tuve que comprar. Bajo otro nombre, cuenta bancaria y dirección, pero fueron compras reales…"
"Usaste el nombre de Ryan Horris." Danny dedujo, cuando el otro asintió, varias alertas se encendieron en su mente y no pudo frenar la lluvia de preguntas. "¿Desde cuándo estás en contacto con él? ¿En qué están trabajando exactamente? ¿Qué tanto sabe? ¿Le dijiste sobre el bebé o cómo explicaste comprar cosas para bebés? ¿Cómo puedes estar tan seguro que es de confianza? ¿Cómo…?"
"Daniel, calma." El hombre le cortó, ganándose una mirada molesta del chico. "Entiendo que estés preocupado, pero te aseguro que no haría algo si no tuviera todo cubierto. Sé que es difícil para ti confiar en mí ahora, pero trata de hacerlo… confía en que sé como juzgar si alguien es seguro o no, que sé cómo cubrir mis huellas en el mundo humano. Sí, es verdad, usé el nombre de Ryan y la dirección que ves en los paquetes pertenece a una de sus tantas casas."
"¿Y no le pareció raro que compraras biberones?" preguntó con incredulidad, Vlad tuvo la osadía de reír.
"No, en realidad dudo se haya percatado en qué gasté el dinero o ya me lo hubiera preguntado." El mayor soltó un respiro y explicó. "La verdad es que me puse en contacto con él cuando comencé con la construcción de esta isla, necesitaba recursos y no todos me los podía conseguir Skulker. Originalmente solo era a modo de notas y mensajes cifrados, no tenía en mente intervenir en la compañía de nuevo, realmente había dado por perdido todo eso."
"Pero ahora ya te involucraste." Observó el muchacho a lo que Vlad asintió con la cabeza y aunque temió la respuesta, tuvo que preguntar. "¿Qué te hizo cambiar de opinión?"
"Fue cuando nos separamos." Respondió el hombre, su mirada desviándose al suelo. No vino como verdadera sorpresa para Danny pero igual sintió malestar al pensar en ello y le hizo ruido la forma en que Vlad evitó su mirada aún si fue solo por un momento. El mayor continuó. "Desde antes, él me dejaba junto con sus notas, contratos o estados de cuenta, como una forma de pedir mi ayuda con ellos… me pareció una buena forma de mantenerme ocupado, así que finalmente hablé con él en persona. Con forme veía los potenciales beneficios me di cuenta que tenía que continuar y poner en marcha mis planes para con DalvCo."
"Al final, sí volviste a ser el mismo idiota hambriento de dinero y poder." Danny rodó los ojos, comenzando a sentir frustración con la situación, tanto que interrumpió el intento del otro de defenderse. "No, no te atrevas a negarlo. Estos "beneficios" no son más que una excusa, que nos separáramos también lo fue. Pero supongo, ibas hacerlo tarde o temprano… con todo lo que ha pasado, ya sé que tu supuesto cambio en realidad fue pura mentira, realmente esto es lo menos peor que has hecho."
"Tienes razón en cierta forma, Daniel." Vlad soltó un bufido que sorprendió al menor. "Si quieres verlo de esa manera, hazlo. Porque sí, disfruto de ello, después de todo es el trabajo que he hecho por años. Me ha hecho llegar hasta donde estoy, tener todas las comodidades y la posibilidad de brindárselas a mis hijos. No voy a disculparme por ello. Tenía el pendiente de hablarlo contigo, para que al menos estuvieras enterado, no para pedirte permiso."
Danny no supo qué decir por un momento, porque admitía que había tratado de golpear al otro con sus palabras de antes y por la forma en que los ojos de su pareja se había teñido de rojo, en cómo su voz adquirió un tono cínico, lo había conseguido. Era un patrón que ellos repetían y que ahora el muchacho podía reconocer pero que aún no sabía si tenía las fuerzas para frenar.
"¿Realmente crees que vale la pena todo el riesgo que estás corriendo?" Le preguntó finalmente.
"Para mi lo vale." Vlad respondió con firmeza. "No son riesgos a ciegas, sé lo que hago. Honestamente Daniel, no entiendo porqué te molesta tanto, nunca antes te había importado de donde salía todo."
"Es que…" Danny dudó, porque sabía que el mayor tenía razón en lo último, su mirada pasó hacia la etiqueta que Vlad había dejado en la mesa junto al sobre, el cual aún no habían ni mencionado. El muchacho temió de qué se trataría. Tomando aire, finalmente se permitió abrirse a lo que realmente sentía. "Es diferente, ¿sabes? Que uses a Skulker para robar o para molestar a Amity, no me preocupa porque por muy molesto que sea a veces, sé que es un fantasma que sigue tus ordenes y sé que tiene sus principios… ya sé cómo lidiar con él. Pero… ¿Un humano?"
"¿Te preocupa Ryan Horris?" El hombre preguntó con algo de extrañeza.
"Me preocupa que no lo conozco," desvió la mirada, "Los hombres de blanco aún te buscan… ¿Qué pasaría si te traiciona…?"
"No pasará." Vlad interrumpió, repentinamente borrando parte de la distancia. "Entiendo que dudes de su lealtad, y hasta cierto punto los humanos son más impredecibles que los fantasmas, pero también pueden ser buenos y leales aliados. Ryan ha sido capaz de guardar bien el secreto, estoy seguro que seguirá haciendo un buen trabajo."
"Quizá pero…" Danny trató de replicar, pero calló cuando sintió la mano de su pareja capturar la suya e inmediatamente fijó su mirada en los ojos rojos frente a él mientras que su energía se aferraba a los ligeros toques del otro.
"Sé lo que hago, no me atraparán." El hombre dijo, permitiendo que la conexión de energía le hiciera sentir a Danny su gran determinación. "Además, en el caso que alguno de mis planes fallara y me capturaran, yo me aseguraría de no llevarles a ustedes conmigo."
"No, no, no entiendes… ¿qué pasaría si te capturan?" Apretó la mano del mayor mientras sus emociones se arremolinaban en su interior. Se sobresaltó cuando sintió que era atraído en un fuerte abrazo, sus ojos aguándose al darse cuenta que su energía agitada debió ser la encargada de revelarle a su pareja su verdadero temor. Estando contra el pecho del mayor, finalmente pudo murmurar, "no podría hacer esto sin ti, Vlad. No podría cuidar de nuestros niños estando solo…"
"No lo estarás." Vlad le respondió, su mano acariciando pequeños círculos en su espalda. "No me iré a ningún lado, no me fui ni aunque quisiste que lo hiciera."
"Pero aún así vas a correr el riesgo." Danny observó, sintiendo la onda de emociones del mayor.
"Es parte de mi." El hombre dijo. "De la misma forma que sé tu no tendrás dudas en saltar al peligro si se tratara de defender a los humanos de los ataques fantasmas. Sé que en cuanto puedas volverás a las peleas y no pienso detenerte, es parte de lo que eres."
No pudo negar eso último y en medio de todo, una parte suya se sintió satisfecha de que Vlad no olvidara lo mucho que le apasionaba ser Phantom. Sabía que su compás moral de antes se había ido modificando poco a poco, que sus prioridades habían cambiado, pero también reconocía lo mucho que extrañaba la adrenalina de las peleas y la satisfacción de una victoria. Su bebé ahora se lo impedía, pero una vez haya nacido… Danny dudaba pudiera resistirse al llamado de algo que ya formaba tan parte de sí. En ese sentido, entendía porqué Vlad insistía en tratar de recuperar aunque sea un poco de lo que era normal para él, aún si el muchacho seguía en desconfianza por involucrar a terceros. Si Vlad no le estaba pidiendo que ya no fuera Phantom, no veía justo que él detuviera al mayor.
El tener la conexión de pareja bien establecida les ayudó a entenderse y mientras estaba en la calidez del abrazo, se preguntó si estaba haciendo trampa al tomar el camino fácil. Le era mucho más fácil confiar en su pareja cuando podía sentir el reflejo de sus emociones. Vlad parecía también estar aliviado de que aunque sea por ese medio, pudieran comunicarse de forma efectiva. Aunque esa paz no le duró tanto como hubiera querido, pues una pequeña alarma en la cocina le indicó al hombre que debía ir a atender el horno.
"¿Qué exactamente le has dicho hasta ahora?" Danny preguntó, observando al otro trabajar desde una prudente distancia.
"No mucho en realidad," Vlad respondió moviéndose por la cocina. "Ryan es muy bueno haciendo sus deducciones. Nos conocemos desde hace más de quince años, claro que eventualmente iba a ver mis poderes activarse, nunca me preguntó nada al respecto porque sabía que no debía hacerlo. Pero fue suficientemente listo como para intuir que tu eras Phantom a base de lo que yo decía cuando me quejaba de ti."
"¿Quejarte de mi?" El muchacho frunció el ceño y el otro halfa rió levemente avergonzado.
"Luego de que frustraras alguno de mis planes, a veces hablaba de ello para mi gata. Muchas veces Ryan escuchaba, aunque fingía que no era así y se hacía el desentendido."
"¿En serio? Era una situación de sabía que tu sabes que el sabe que sabes…" Danny rodó los ojos. "Como sea que vaya eso."
"En pocas palabras si," el mayor se encogió los hombros. "Luego de reencontrarme con él tras el asteroide le dejé abierta la posibilidad de preguntar… y vaya que tenía preguntas. Respondí lo que consideré era adecuado sobre nuestro estado híbrido. Sí le dije que nuestra creación involucró accidentes de laboratorio. Nada tan técnico, él no es un científico así que no estuvo tan interesado en cómo funciona la ecto ciencia o genética. Ya me ha visto usar varios de mis poderes, creo que es el área donde más curiosidad ha mostrado. Por ejemplo, podríamos estar trabajando en un balance y de pronto preguntar qué tan rápido puedo volar."
"Me recuerda a Tucker." No pudo evitar comparar ante lo que el mayor rió, haciendo un gesto que indicó que encontraba justa la comparación. Esperó a que Vlad devolviera las cosas al horno para continuar su cocción antes de cuestionarle de nuevo, "¿Algo más…?"
"Sabe que somos pareja." Vlad declaró y Danny le miró con sorpresa, sin saber si era algo bueno o no. "De nuevo, no tuve que decirle, lo notó por la forma en que hablaba de ti… y la verdad, no ví necesidad de negarlo."
"¿Simplemente le dijiste?" Preguntó asombrado, "¿No se le hizo raro que yo tenga dieciséis? ¡Es un delito en el mundo humano! A la mayoría de los humanos que se enteran les parece raro."
"Al principio sí," comentó el mayor. "Pero dado que yo no le cuestiono con quién sale, tampoco indagó mucho. Además, no estoy seguro que haya comprendido lo que realmente implica que seamos pareja."
"Ni siquiera nosotros sabíamos al principio." Danny dijo con ironía, lo que el otro no pudo negar. "Entonces, sabe que estamos juntos, ¿también le dijiste del bebé?"
"No, eso no." Vlad negó con firmeza. "No daría una información relacionada con el bebé sin tu consentimiento."
"¿Qué hay de Danielle?" Cuestionó pues no pudo pasar por alto que el mayor solo incluyó al niño en su comentario.
"Respecto a eso…" El hombre volvió su atención al sobre que habían dejado momentáneamente olvidado, Danny lo miró con mucha desconfianza. "Eso no es completamente mi culpa, sino de tus padres. Fueron ellos quienes contactaron a Ryan para…"
"Crearle una identidad humana," Danny recordó súbitamente.
Se movió lo más rápido que pudo para ir por el sobre, abriéndolo con manos temerosas. Cuando sus padres le dijeron sobre esa idea le pareció demasiado peligrosa, pero tampoco tuvo argumentos para negarse, sabía que la presencia de Danielle llamaría la atención de otros humanos tarde o temprano. Sin mencionar que tener una identidad humana ayudaría a la niña a tener lo más cercano posible a una experiencia humana normal. No había estado nada contento con la idea de solicitar ayuda del señor Horris, pero también sabía que sus opciones eran limitadas. Sus padres le habían dicho mentiras a través del teléfono y Danny mismo había escuchado al hombre aceptar todo sin cuestionar. Solo ahora caía en cuenta que sin duda Vlad había tenido algo que ver con todo eso. Miró al mayor en busca de una explicación.
"Ya había tomado en cuenta que Danielle necesitaría tener algún tipo de documentación," Vlad comentó, "pero no había encontrado la forma de decirle a Ryan, tus padres me hicieron dar ese paso de forma casi obligada. Tuve que decirle verdades a medias o no se iba a quedar callado respecto a algo tan grande como la existencia de una tercera halfa."
"¿Le dijiste que es tu hija?" El muchacho reclamó.
"Tuve que hacerlo," el hombre se defendió. "La historia de tus padres no tenía mucho sentido, alguien como Ryan sabría que era mentira y créeme, tenerle investigando por su cuenta hubiera sido más riesgoso para todos. Al menos así, le he dado algo que mantenga su curiosidad a raya por un tiempo."
"¿Crees que podría tratar de averiguar más?" Preguntó, sus instintos alterándose al percibir una potencial amenaza hacia su hija, más cuando Vlad no pudo responder que no.
"Entiende que bajo su punto de vista, le mantuve oculta una hija por más de diez años…" Vlad suspiró, "él sabe donde estaba yo hace diez años… definitivamente no haciendo bebés."
"¿No puedes solo amenazarle para que no se meta o algo así?" Danny sugirió ganándose una curiosa mirada de su pareja.
"Podría, pero tu sabes cómo decirle a un amigo que no se meta suele terminar."
El muchacho soltó un resoplido, porque aunque le frustraba sí entendía a qué se refería su pareja. Imaginaba que si se tratara de Sam o Tucker, sus amigos no perderían oportunidad para involucrarse, si el hecho de que habían conservado el documentos sobre los halfas hablaba de que incluso podrían ir en contra de sus deseos si creían que le estaban ayudando. El problema era que Danny tenía mucha dificultad imaginando a Vlad siendo tan cercano a otro humano. ¿Qué no se suponía el mayor había estado solo todos esos años?
"Revisa bien eso, mientras termino con la comida." Vlad le dijo, interrumpiendo sus pensamientos. "Tus padres recibirán una copia pero Ryan dijo necesitaba tu firma."
El muchacho asintió y comenzó a leer, sintiendo intranquilidad desde el encabezado. Los documentos de identificación se veían demasiado reales, reconocía la similitud a los suyos, con todo y el sello oficial. El nombre de la niña estaba plasmado como Danielle Rose Fenton, su fecha de nacimiento era su verdadero día de cumpleaños pero ajustado a once años atrás. Aunque eso en sí no le sorprendió tanto como lo fue ver los papeles de adopción. Habían sido expedidos desde un sitio de Colorado, mismo de donde venían un certificado de salud e incluso diplomas escolares como si la niña haya tomado cursos en el ficticio orfanato. Dudaba fuera una coincidencia que el abogado haya puesto como lugar de origen el estado de Colorado, seguro había sido petición de Vlad en una forma muy extraña de referenciar que su laboratorio de clones estuvo allí.
Notó que aunque se mencionaba el nombre de sus padres en los papeles, ellos no figuraban como los tutores finales de la niña sino que era el suyo. Incluso había una simpática pegatina donde se supone debía firmar. Abrumado, solo pudo soltar un bufido mientras se preguntaba porqué no habían falsificado su firma también. Seguía sin gustarle por completo pero realmente ¿Qué otra opción tenía? No estaba tan cegado como para no reconocer lo útil que todo esos papeles le serían a Danielle. Estratégicamente en el sobre Vlad había dejado un bolígrafo que Danny usó para rellenar los documentos donde se le tenía indicado.
"Creo que ya está todo." Danny dijo a Vlad, asomándose al comedor donde el mayor ya estaba poniendo platos lo que indicó que sí se tomó su tiempo con los documentos. "Revisa luego si faltó algo. Eso sí Vlad, que haya aceptado esto no quiere decir que ya confié en tu supuesto amigo, no como para darle más información…"
"Entiendo." Vlad asintió al verle tocarse el vientre fugazmente. "Y estoy de acuerdo con eso. ¿Te parece si comemos?"
"Tengo algunas preguntas." Señaló mientras tomaba asiento a la mesa, recibiendo el vaso de jugo que su pareja le extendió.
"Dime." El hombre respondió pero no detuvo su labor de llevar la comida que había hecho y Danny estuvo un momento embelesado por lo delicioso que todo se veía. Atreviéndose a tomar doble trozo de carne e hizo un puchero cuando verduras hicieron aparición en su plato. Resignado a que esa sería una batalla que no ganaría pasó a expresar sus dudas.
"¿Porqué Rose?" Vio a Vlad detenerse por un momento, soltando un suspiro que se escuchó lleno de nostalgia.
"Es una abreviación del nombre de mi madre. Roseline."
"Oh." Dijo sin más. Porque después de haber tenido acceso a las emociones que esta mujer desconocida para él podía desencadenar en Vlad, realmente estaba sin palabras.
"Disculpa por tomarme la libertar de escoger nombres sin preguntarte, fue un impulso del momento." El hombre se escuchó muy sincero en su disculpa, quizá mal entendiendo el silencio del menor como disgusto. "Ya que nombré a uno, tu puedes escoger el del niño."
"¿Qué? ¿Yo?" Danny fue tomado por sorpresa y Vlad tuvo el descaro de burlarse del momentáneo pánico que le llenó, ya que el posible nombre para el niño era un tema que había estado evitando a propósito.
"No has pensado en nada aún," su pareja señaló lo obvio.
"No aún no. ¿Tu?" La respuesta del otro fue un completo silencio que le hizo rodar los ojos.
"Con suerte se nos ocurrirá algo a tiempo." Vlad se aclaró la garganta y añadió. "¿Alguna otra duda?"
"¿Colorado? ¿En serio?"
"Considéralo un toque de dramatismo y realidad al mismo tiempo."
"En el documento de nacimiento no mencionaba el nombre de los padres biológicos, ¿Cómo le explicaste a Horris sobre la madre? Por cómo lo dices dudo no haya preguntado."
"Sí, preguntó mucho. Sobre todo porque él sabe que hace diez años yo no estaba con una mujer. Al final, ya que no le respondí nada al respecto, por alguna razón terminó asumiendo que la madre sería una mujer fantasma. La verdad, no ví porqué sacarle de su error, suena a una explicación aceptable después de todo."
"No estabas con una mujer, ¿pero sí estabas con alguien?" Danny no pudo pasar por alto la fugaz referencia a la vida amorosa de su pareja, quien casi se atraganta con la pasta que comía.
"Nada oficial," finalmente Vlad respondió. "Era algo casual con alguien del trabajo, pero realmente no hubo mucho sentimentalismo involucrado. En general, nunca tuve una relación formal con nadie, tu sabes bien de quién estaba enamorado antes de ti."
Asintió sin insistir más en el tema, no necesitaba el recordatorio de que el hombre que ahora era su pareja estuvo antes detrás de su madre de forma obsesiva. Y aunque sí estaba interesado en saber con quien o quienes había salido el mayor, tampoco creía que fuera de mucha utilidad. Ya tendría tiempo para preguntar sobre eso, de momento regresó al tema principal. Preguntó sobre los documentos, usando de referencia la experiencia que tenía con los suyos, la cual era bastante considerando la usual actitud despreocupada de sus padres. Mientras hablaban, inevitablemente el nombre de Ryan Horris salió a flote un par de veces y fue allí cuando finalmente las piezas encajaron en su mente.
Lo notó en la forma en que Vlad usaba su primer nombre con una familiaridad que no le había escuchado usar con nadie más. Danny lo compararía con la forma en la que él se refería a Sam. Explicaría porqué Vlad fue tan inespecífico cuando le preguntó. "Alguien del trabajo" había dicho. También le daba más sentido al porqué el humano estaba tan sorprendido de que el halfa tuviera una hija. Sintió un extraño escalofrío y un sentimiento nuevo se apoderó de su centro, algo que Danny no recordaba haber sentido antes por Vlad. Al menos no con tanta intensidad. Era una desagradable molestia al pensar en que Vlad estaba trabajando con un antiguo amante. Por muy casual que haya sido o sin importar cuánto tiempo había pasado desde ello. Sin mencionar el gran ruido que hizo en su mente el hecho de que Vlad no lo mencionó, pero eso quizá eran los celos hablando. No, Danny no lo iba a negar, se sentía lleno de celos y posesividad.
"¿Me estás escuchando?" Vlad interrumpió su hilo de pensamientos, haciéndole regresar a la conversación que estaban teniendo.
"Si, si, solo me distraje un poco, lo siento." Danny se excusó esperando que su expresión no haya delatado nada.
No sabía porqué no se atrevió a reclamarle a su pareja, ni porqué se guardó el descubrimiento que según él había tenido. Su mirada pasó por el cuello del hombre, sonriendo con satisfacción al ver que las marcas que sus colmillos habían dejado eran muy notorias y en su experiencia, permanecerían allí un buen tiempo. Le complació eso, pues Danny necesitaba que no le quedaran dudas al humano que Vlad ya tenía dueño.
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Nota: Corto y pesado en diálogo… no sé si me gusta…
Una semana tarde, pero quiero decir soy feliz de que este fic cumplió cinco años de su publicación el 1 de agosto. ¿Increíble, no? Cinco años. Estoy muy agradecida con los que a pesar de todo siguen pendientes de las actualizaciones, que dejan un comentario, no saben cuánto me alegran el día al leerlos. En serio, gracias.
Curiosamente es el segundo capitulo completo con Danny narrando. Seguro que tiene que ver con el nuevo formato corto.
Ah… Por si no era obvio, no tengo idea de cómo las adopciones funcionan, ni en donde vivo ni mucho menos en USA. No se lo tomen tan en serio.
En fin…
Muchas gracias por leer hasta aquí! Espero estén todos bien y se mantengan a salvo en estos duros tiempos de pandemia.
¿Comentarios?
Pd. Bueno, al menos no pasó un año de nuevo XD
