"¡GANAMOS!" Wood estaba llorando. "¡GANAAAMOOOOS!"
Daphne miraba la escena con cierta preocupación. ¿realmente era tan importante? El chico parecía a punto de colapsar de felicidad. Su obsesión no parecía saludable, si le preguntaban.
"Es su último año" le informó Theo a su lado "era su última oportunidad de obtener la copa"
Harry se encontraba en medio de sus compañeros de equipo, siendo prácticamente aplastado por la alegría. Daphne levantó una ceja, divertida por todo el alboroto. Wood seguía llorando y emitiendo alaridos poco humanos.
"El quidditch es un deporte serio ¿eh?" comentó con sorna, mirando al muchacho.
"De hecho... lo es, ¿ves a esa persona de allá?" Theo señaló a un hombre con barba conversando con otros dos hombres. "los últimos partidos suelen ser vistos por cazatalentos de equipos profesionales, si no me equivoco Wood quiere jugar de manera profesional, así que esta fue una buena oportunidad para él. Además, se verá bien en su historial como capitán. Era de hecho, su última oportunidad de obtener la copa".
"Oh... quidditch sí es un deporte serio, entonces" murmuró, parpadeando "al menos para algunos"
Bien por Wood, entonces. Slytherin había perdido, pero Daphne no era tan aficionada al deporte como para preocuparse por eso... y sinceramente, Flint no le agradaba. Miró al susodicho a unos metros, gritando y pateando todo lo que encontrara a su paso. Vaya manera de lidiar con el fracaso.
"Hey" Harry había logrado salir del torbellino de abrazos. Tenía una enorme sonrisa y las mejillas sonrojadas tanto de felicidad como por el esfuerzo físico. Su cabello estaba por todos lados debido al viento, algo inusual desde que había adoptado su nuevo corte de cabello. Daphne no pudo evitar sonreír. Si uno de los cazatalentos había prestado la debida atención, seguramente ya se habrían fijado en Harry.
"¡Felicitaciones!" dijeron al unísono.
"Necesito una ducha, pero ¿qué dicen si vamos al lago luego? Es un buen día"
"Claro, podemos llevarle comida al calamar gigante" asintió Theo. Desde la destrucción de la escoba, habían tenido cuidado de no incordiar al animal.
"Podemos disfrutar un poco el tiempo que queda antes de que lleguen los exámenes finales" aceptó ella. En una semana el estrés los alcanzaría.
"¡Cállense todos, ¿no ven que intento leer mi té?!" Theo gritó molestó, paseando con una taza vacía en una mano y un libro de Runas en otra.
"¡Tú ni siquiera llevas adivinación!" le recordó Daphne exasperada. "además, llegaste tarde la última clase de Runas, de nuevo, no es de extrañar que estés perdido"
Neville gimió ruidosamente, golpeando su cabeza contra el escritorio. Él sí necesitaba leer su té y ni hablar de la bola de cristal, hasta ahora no podía ver nada ahí.
"Chicos, tranquilos" suspiró Harry a su costado, dándole palmaditas en la espalda. Neville lo apreció "estoy seguro de que lo haremos muy bien"
"Tranquilo Nev" le susurró Tori a su izquierda. "solo necesitas decir unas cuantas historias de muerte y destrucción, y te aprobarán" le aseguró. Neville no estaba tan seguro.
"Adivinación suena divertido" sonrió Luna, desde algún lugar del aula cambiante, seguro recostada en un cojín, feliz de la vida, sin preocuparse por algo tan mundano como sus calificaciones.
"¡sí!" festejó Tori "el siguiente año hay que llevar eso"
"Es una pérdida de tiempo si me preguntas" resopló Daphne "mira al pobre Neville, está agonizando por un curso donde tiene que decir mentiras para aprobar"
Neville no sabía si sentirse insultado. Era la verdad después de todo. Además, ¿a quién quería defender? ¿a la profesora Trelawney? Volvió a suspirar, levantando la cabeza.
"Bueno, mira a Theo, ni siquiera sabe qué curso debe estudiar" se burló la menor de las hermanas.
"Bueno, obviamente él es un caso perdido" se lamentó la rubia. "Theo, basta, ven acá, Harry y yo repasaremos lo que te falta" gritó exasperada, llamando a su amigo.
Neville los miró a los tres acomodarse para repasar runas. Theo le regresó la taza de té que había tomado en medio de su pequeña crisis. La recogió agradecido y examinó el interior. Nada. No podía ver nada. Tal vez, si la adivinación era algo real – aunque poco probable, si su experiencia hasta ahora era una indicación – él no tenía el don.
"La clave está en no dudar" le animó su amiga. "vamos, Luna y yo te ayudaremos con los conceptos del libro y cómo decir predicciones de manera convincente"
Neville sonrió. Tal vez, todavía podía pasar este curso.
"Lo primero que hay que saber, es que el futuro es cambiante, pero delicado" dijo Luna de manera cantarina "las predicciones pueden ser como puntos clave que no se pueden perturbar, pero el camino hacia ellas es algo que va cambiando de forma... es por ello que una profecía tiene varias interpretaciones, uno no está realmente seguro de a qué se refieren hasta que ya ha sucedido"
"¡Claro! No puedes analizar lo que aún no ha sucedido" asintió Tori cautivada por lo que decía la rubia.
Neville asintió comprendiendo. No estaba seguro de si lo que decía Luna era algo del libro, pero parecía muy segura de ello y tenía más sentido que cualquier cosa que había dicho Trelawney hasta el momento. Con un poco de suerte, pasaría su examen final de manera decente. Al menos, con las explicaciones de Luna, tenía más esperanza.
"¡Por Merlín!" gritó de repente Theo, en lo que pareciera otra crisis "¡Olvidé alimentar a mi hipogrifo!" cierto, Hagrid les había dejado como tarea la semana pasada alimentar cada tarde a un hipogrifo asignado.
"¡Theo!" gritó Harry alarmado. "¿Has dejado al pobre animal sin comida por toda la tarde?"
"No" susurró el pelinegro "no toda la tarde... ¡casi dos días!"
"¡Theo!" gritaron tres voces escandalizadas, incluyéndose. Luna y Daphne eran las únicas que estaban en silencio. La primera viendo con calma todo y la segunda moviendo la cabeza con una mano en la frente.
"Ven, iremos ahora mismo, sinceramente no sé dónde tienes la cabeza estos días... vamos Harry" dijo la rubia mayor, arrastrando de la oreja a Theo. Harry los seguía de cerca. Neville creyó escuchar a Tori susurrar algo como 'oh, yo sé dónde la tiene'.
"Ahora volvemos, chicos"
"Entonces" dijo luego de unos segundos de silencio "las bolas de cristal"
Luna sonrió y los tres volvieron al tema. Neville estaba agradecido con sus amigas por estudiar con él, aunque ellas también tuviesen exámenes cerca. Él las ayudaría en lo que pudiese.
Sostuvo el regalo de navidad que le dio Harry, la pequeña esfera ya estaba perdiendo su efecto, pero todavía lo calmaba.
"¡Déjenme! ¡Sigan sin mí!" lloriqueaba Farid, simulando agonizar en medio de la pista de obstáculos de su examen de Defensa.
Harry no pudo evitar resoplar, mientras intentaba ignorar las indicaciones del Hinkypunk.
"Cuando muera, quiero que Hedwig se quede con mis ratas" sentenció la serpiente.
Harry se mordió el labio para no reír, ganándose unas cuantas miradas extrañas por las muecas que hacía. Con todo, la distracción de Farid lo ayudó a ignorar al Hinkypunk mejor que otra cosa.
'Basta, Farid... es mi examen final' dijo a través del enlace mental. La serpiente le siseo con petulancia y se arrastró hacia él.
"Le quitas la diversión al asunto"
Harry lo ignoró, mientras se metía al tronco con el boggart dentro. Con un movimiento practicado gritó su patronus cuando este se transformó en un dementor. Todavía no había logrado una forma corpórea, pero se estaba acercando, podía vislumbrar cuatro patas fantasmales.
Terminó su examen con éxito y se quedó para mirar a sus amigos. Hermione se veía mucho mejor desde navidad y estaba manejando bien los obstáculos, aunque salió gritando por el boggart, algo sobre reprobar el año. Ron tuvo algo de dificultad antes de terminar, pero también tuvo un buen desempeño. Seamus... Seamus logró no quemar nada, de hecho. Ah, ahí estaba Neville. Su amigo casi se confunde un poco al final, pero logró terminar con éxito. Harry levantó el puño con alegría.
Solo quedaba un día de exámenes para acabar todo. Neville tendría adivinación, si no se equivocaba. Harry y Daphne tenían Aritmancia. Theo, el suertudo, ya había terminado todos sus exámenes y solo se dedicaba a fastidiarlos.
Sirius logró escaparse de los aposentos de Remus. Estar encerrado ahí lo estaba volviendo loco. ¿y qué si su presencia era algo intimidante para los estudiantes? ¡ya se había demostrado que él era inocente! Y era un animago, por el amor de Merlín. Aprovechó un momento en el que Remus estaba ausente para salir de ahí.
"Uff, no sé, creo respondí mal esto" se quejaba una Hufflepuff en el camino.
Ah, la vida estudiantil... lo que daría por volver a ser un adolescente y meterse en problemas.
Algunos estudiantes se detuvieron para mirarlo con sorpresa, pero no hubo demasiadas reacciones dramáticas. Dumbledore exageraba. Fue a las cocinas para buscar algo de comer. Los elfos lo recibieron con alegría.
Unas horas después, Sirius se acomodó cerca a un árbol para disfrutar del aire fresco. El sol ya se estaba metiendo y casi ningún estudiante merodeaba por los alrededores, aunque había sido el último día de exámenes, si no estaba mal. Sirius se burló, necesitaban divertirse más.
En unos días Grinmaud Place sería habitable de nuevo. Suspiró. Quería regresar a algún lugar al que pudiese llamar hogar, aunque sea a esa pocilga... pero luego ¿qué? Tenía que volver a trabajar, pero ya le habían dicho que tendría que probarse apto primero. Ellos no sabían nada. ¿y qué si estaba algo confundido? Ellos no habían pasado más de una década encerrados, no podían entender, él solo quería recuperar su vida.
Apretó sus puños... era cierto, el bastardo de Voldemort le había quitado a su mejor amigo, al que era casi su hermano, ¡pero su hijo todavía estaba vivo! Harry y Remus eran todo lo que le quedaba de su vida anterior ¿era tan malo que quisiese que su ahijado se parezca un poco más a su padre? Incluso podría llevarse a Harry a vivir con él ¿cierto? Era su padrino. ¿Harry querría vivir con él? Era cierto que ya tenía una familia, tenía a sus tíos, pero tal vez si viese que él era más divertido, querría pasar con él las vacaciones en lugar de su aburrida familia ¿cierto?
Sirius suspiró. Ya estaba anocheciendo sin darse cuenta, tenía que regresar al castillo. Se levantó perezosamente. En su camino hacia la oficina de Remus, le pareció oír una discusión cerca a la oficina del director. Curioso, se acercó a indagar.
"Ya ha pasado un mes, director" escuchó la voz socarrona de Snivellus. Sirius se tensó de forma automática.
"Tal vez tengas razón, Severus" Albus se oía cansado. "Aún así, creo que hay que darle oportunidad a Sirius" con eso dicho, Albus gesticuló hacia las escaleras para mover la conversación hacia sus oficinas. Sirius saltó ante la mención de su nombre y se acercó impulsivamente.
"¿Darme oportunidad con qué?" cuestionó algo alterado. Si Snape estaba involucrado, seguramente no podía ser algo bueno.
"Ah, Sirius, me preguntaba cuándo te mostrarías" dijo el director afablemente. ¿sabía que estaba cerca?
Snape frunció el ceño ante su presencia.
"Creo que será mejor tener esta conversación en un lugar más privado" volvió a gesticular hacia las escaleras y ambos lo siguieron renuentes.
Una vez dentro, Sirius se cruzó de brazos.
"¿Y bien?" exigió. No le gustaba la mirada petulante de Snape.
"¿Caramelo de limón?" ofreció Albus. Sirius agarró un puñado, y volvió a preguntar qué pasaba.
El director procedió a explicar entonces que la vida de Harry en su hogar era menos que óptima. ¡Eso era fantástico! Es decir, no, eso era horrible para Harry y esos muggles pagarían, pero ¡eso significaba que Harry querría vivir con él! Sirius dio un grito de júbilo, ante la mirada desconcertada del mayor. Severus lo miró con asco, como siempre. No importaba, lo único que importaba era Harry.
"Está arreglado entonces" dijo sin poder contener la emoción "Harry vendrá a vivir conmigo"
"No tan rápido, chucho, hay cosas que tu débil intelecto no pueden entender" habló Snape.
Sirius gruñó. "¿De qué hablas, Snivellus? ¿tú que haces metido acá? Ve a meter tu nariz en otros asuntos" gritó.
"Calma, muchachos" habló Albus conciliador. "me temo que no es tan fácil como parece. El problema es que el lugar más seguro para Harry es con sus tíos... ahí existen protecciones de sangre más fuertes que cualquier otra cosa que podamos brindar" explicó "al menos, eso era antes... Severus, aquí, ha logrado crear una poción que permitirá formar un lazo entre Harry y un tutor asignado para ser capaces de replicar las mismas protecciones en otro lugar"
"¿Cómo sabemos que no es veneno?" se burló Sirius, sin querer aceptar algo ofrecido por el pocionista. Remus era demasiado ingenuo para aceptar sus pociones, pero él no. Sin embargo, Harry podría vivir con él. Apretó los dientes sin saber qué hacer.
"Como si pudieses diferenciar el veneno de un simple jugo de calabaza" se burló Snape.
"Escúpelo Snivellus, qué quieres a cambio de la poción" demandó con molestia.
"¡¿y quién dice que la poción es para ti?!" explotó el pocionista de repente. Pareciera haber discutido ese tema varias veces, pero Sirius se quedó confundido. Si no era para él, ¿para quién más?
"Soy su padrino, ¿no? Harry debe vivir conmigo" se burló.
"Lamentablemente, Sirius, esa es una decisión que Harry debe tomar. Verás, durante sus años acá, el muchacho ha logrado crear vínculos con algunos profesores, siendo Severus una figura muy cercana a él. Severus ha ofrecido darle asilo hasta que cumpla la mayoría de edad"
Sirius no escuchó más allá de eso. ¿Vivir con Snivellus? ¡como si Harry eligiese a esa serpiente sobre él! Imposible, tenía que ser una broma. No lo permitiría. Albus movía los labios, pero no entendía lo que decía. Sirius solo negaba con la cabeza, Snape se burlaba a un lado... no lo soportaba. ¡No iba a dejar que eso pasara!
"Ni siquiera está escuchando" Snape bufó, sacándolo de su estupor.
Con ira, se lanzó contra el pocionista y estampando un golpe en la mandíbula. Oh sí, eso se sentía bien. Albus se levantó alarmado, pero Sirius no le prestó atención, dejó a Snape tambaleante, todavía aturdido. Se enderezó y salió por la puerta a toda prisa.
"¿Quieres saber lo que opino? Harry vendrá conmigo, ya lo verán, ¡él se los dirá!" dijo mientras salía. Podía sentir su pulso latiendo en sus oídos, estaba lleno de adrenalina enojada.
"Sin duda, la mejor opción Albus" escuchó decir sarcásticamente a Snape mientras se iba.
"¡Vamos, Farid!" Tori animaba.
"¡Tú puedes, Harry!" gritaba Theo.
Harry hacía lo que podía, reptando por el suelo para llegar a la meta. En retrospectiva, hacer una carrera con Farid no había sido el más brillante de sus planes y ¿cómo llego a esto, de todos modos? Habían celebrado animadamente el último día de exámenes, a Nev le había ido bien en adivinación y ahora estaban por el lago jugando. Farid iba ganando por unos centímetros, Harry estiró su cuello para ganar algo de terreno, ya casi... ya casi...
"Él té ha hablado, ¡esta carrera terminará de forma inesperada!" decía Neville con aire omnipotente, gesticulando exageradamente ¿de dónde sacó esa taza? Luna asentía sabiamente. Daphne estaba en el suelo, con un libro abierto y seguía lanzando miradas al cielo, probablemente preguntándose qué había hecho para llegar ahí.
"No ganarás" siseó Farid "solo ríndete y cómprame ese lindo tronco"
Farid había encontrado un tronco decorativo en un catálogo para mascotas. Era un tronco que podía calentarse, ideal para serpientes. Harry se había negado a comprar algo tan costoso, ¿por qué no se conformaba con una rama del bosque? Lo que iba a responder fue interrumpido por unos pasos apresurados. No había nadie más que ellos alrededor, lo que tenía sentido, teniendo en cuenta que ya era tarde, ellos ni siquiera debían estar ahí.
"¡Harry!" gritó una voz familiar "¡Harry, ahí estás!" se veía descompuesto, más de lo usual.
"Uh oh, creo que es tu padrino Harry" Theo expuso lo obvio.
Harry se levantó con cuidado. Farid se acomodó en sus hombros, molesto por la interrupción de su obvia victoria, como expresó. Algo no estaba bien, se suponía que el hombre tenía que estar con supervisión todavía. A lo lejos pudo distinguir la figura del profesor Lupin acercarse a toda prisa. Parecía alarmado. El director y Snape también llegaban corriendo. Snape se veía furioso, algo definitivamente no estaba bien.
"¡Harry!" le dijo el hombre cuando lo alcanzó, zarandeándolo toscamente. Farid siseo en advertencia, incómodo con el movimiento y listo para atacar en cualquier momento.
"¡Hey! Suéltelo" saltó Daphne al instante, el libro completamente olvidado. "¿qué le pasa?"
"¿Sirius?" preguntó incómodo, todavía no se sentía bien llamarlo por su nombre. "¿qué pasa?"
"Harry, vamos, tú no querrías vivir con él, ¿verdad? claro que no, tú puedes vivir conmigo Harry... ¡no! ¡Tú vas a vivir conmigo! Será genial, te enseñaré muchas bromas, podremos divertirnos juntos, será como en los viejos tiempos, Harry"
Harry todavía se sentía confundido. ¿Vivir con él? Sabía que no podía dejar a los Dursley, Snape le había explicado sobre las protecciones.
"Sirius... creo que estás confundido, debemos regresar" habló con cuidado, tratando de no alterar más al hombre.
"¡No!" gritó alarmado "¡No lo entiendes Harry!, ellos te quieren llevar con él" lo zarandeó un poco más para luego apuntar hacia Snape.
¿Lo querían llevar? Su corazón empezó a latir con anticipación ¿Snape lo podía sacar de los Dursley? ¿estaba soñando? Farid le mordió la oreja suavemente, demostrando que no era un sueño. Una sonrisa se empezó a formar en su rostro.
"No entiendo nada" murmuró Theo
"El hombre no está cuerdo, obviamente" sentenció Daphne.
"Pobre..." fue lo único que dijo Tori, mirando con pena
Pero Harry no pudo concentrarse en nada. Su mente daba vueltas. ¡Snape podría llevarlo! ¿o era una mala broma? Alarmado, volvió a mirar la situación. Si esta era una de esas bromas de las que hablaba Sirius, eso no era nada divertido. Frunció el ceño.
El profesor Lupín llegó hacia ellos irradiando molestia.
"¡Sirius! Te dije que no hicieras nada impulsivo, no puedo creer que me descuide un rato y al siguiente momento el director me contacte alarmado por ti"
"Remus... se lo quieren llevar ¿no ves lo que está pasando? Deberías entender, no puedo permitir esto, Remus... ¡debo hacer algo!"
"Tú no harás nada" habló Snape peligrosamente, al llegar. Harry lo miró con preguntas en los ojos. "Me parece, director, que ha quedado claro lo inadecuado que es Black para estar al cuidado de alguien" escupió venenosamente. El director suspiró, mirando con desaprobación, pero nadie aclaraba sus dudas.
"No entiendo, ¿a dónde se quieren llevar a Harry?" interrumpió Theo con impaciencia. Harry agradeció internamente, queriendo saber lo mismo.
"Cuando dije que la carrera acabaría de forma inesperada, no esperaba que en verdad se cumpliera" susurró Neville a un lado.
"Bueno, Neville, creo que tienes un don" le dijo Tori, dándole palmaditas en la espalda.
"Creo que es obvio, están peleando por la custodia de Harry" habló Luna cantarinamente, respondiendo la pregunta de Theo.
"Eso está claro... lo que sigo sin comprender es ¿quieren que Harry viva con el profesor Snape?"
"Es suficiente, esta conversación debe hacerse en un lugar más privado" impuso Dumbledore, Harry seguía aturdido ¿eso significaba que no regresaría con los Dursley?
"¡No!" chilló Black y giró violentamente para arremeter contra Snape. "No te lo llevarás!"
Harry vio con horror cómo el hombre parecía querer agredir físicamente a su profesor, pero el horror aumentó cuando notó que en su mano traía una varita y empezó a lanzar hechizos ofensivos. Snape también había sacado su varita, listo para defenderse. ¿qué estaba pasando? Dumbledore lanzó un protego poderoso y con voz sonora gritó basta... o al menos, esa fue su intención, ya que un rugido opacó su grito.
Frente a ellos, el profesor Lupin soltaba un alarido mientras su cuerpo cambiaba de forma aparentemente dolorosa. Snape maldijo y se lanzó entre ellos y lo que quedaba del profesor de defensa. Se veía pálido, Harry quiso correr a interponerse. Neville había gritado, lanzando su taza hacia la bestia por puro reflejo, lo que sería divertido en otras circunstancias. Dumbledore redirigió su protego para crear una barrera entre ellos.
"¿Lunático? ¿Amigo... tomaste tu poción?" preguntó Sirius con alarma, pero ante el rugido que recibió, cambió de forma para pelear contra el lobo.
"Tienes que estar bromeando" maldijo Theo. Harry estuvo de acuerdo. ¿esta noche no podía ser más extraña? Saber que Lupín era un lobo era una cosa, pero ¿verlo realmente? Eso era completamente diferente.
"No me importa si es una broma o no ¡corran!" gritó Daphne, tomándolo de la mano y sacándolo de su estupor.
"¡No quiero morir, no quiero morir, el té no me ha preparado para esto!" gritaba Neville mientras corría con Tori y Luna. La rubia, por una vez, no se veía tranquila.
Harry se dejo llevar por Theo y Daphne, pero vio al lobo intentar arremeter contra Snape.
"¡No!" gritó, soltándose del agarre de sus amigos.
Era estúpido, lo sabía. Dumbledore estaba ahí, él no dejaría que nada malo pase. Aún así, sentía que debía hacer algo ¡cualquier cosa! Sintiéndose impotente, gritó lo primero que se le vino a la mente al ver que el lobo había dejado a Sirius inconsciente y se acercaba peligrosamente a Snape, lo que resultó ser un patronus, de todas las cosas.
"wow" suspiró Daphne al ver lo mismo que él.
"Un zorro" admiró Theo.
Harry vio asombrado cómo su patronus, un zorro, se metía valientemente en la pelea, logrando cegar momentáneamente a Lupín. El lobo gruñó con molestia, pero retrocedió y se adentró en el bosque. Snape volteó a verlo respirando con dificultad. Harry tragó saliva, conocía esa mirada, era un claro '¿por qué sigues aquí y no estás salvando tu trasero en un lugar seguro?' Harry sonrió nervioso, agarró las manos de sus amigos y se fue corriendo hacia el castillo. No vio a Dumbledore sonreírle con los ojos brillantes.
"okay... ¿cuántas probabilidades hay de que nadie más haya visto eso?" susurró Theo de manera entrecortada por el esfuerzo.
"Ninguna" sentenció Daphne, mirando hacia algunos estudiantes asomando sus cabezas por las ventanas del castillo. Al menos nadie más había estado realmente cerca.
"Oh, ¡vamos!... era un profesor decente" se quejó Theo.
"Lo era" tuvo que aceptar Harry. Era poco probable que Lupín siguiera dictando clases ahora. No sabía si sentirse victorioso en nombre de Snape o triste porque, como dijo Theo, era un maestro decente a comparación de los otros.
"¿Vas a explicarnos qué fue todo eso?" preguntó Daphne, sacándolo de sus pensamientos.
Harry parpadeó.
"No estoy seguro, la verdad... creo que debo averiguarlo" suspiró pesadamente, sin saber qué esperar "cuando sepa de qué se trata, se los diré todo, se los prometo"
"¡Chicos!" llamó Neville con la cara sonrojada y sudada "estábamos preocupados"
"Cielos, Nev, creo que estás fuera de forma, tal vez no es mala idea correr por las mañanas como estos solían hacerlo" se burló Tori, no en mejor condición que Nev.
Neville la miró ofendido. Harry lo entendía completamente, acababan de huir de un hombre lobo después de todo. Luna soltó una risita y los demás la miraron. Sin poderlo evitar, los seis estallaron en carcajadas incontrolables. Farid también siseaba divertido, su peso reconfortante entre sus hombros. La carrera sí que había terminado de forma inesperada después de todo. Tal vez Nev tenía futuro como vidente.
¡Hola! Espero que estén bien. Este es el penúltimo cap de Formando Lazos. En el siguiente Harry se enterará de la opción de dejar a los Dursley y tomará una decisión, concluyendo así la primera parte de la serie Lazos. La secuela abarcará los siguientes años :) ¡espero que disfruten la lectura!
