Los personajes y lugares fueron creados por J.K. Rowling, yo sólo cambio la historia.

¡A leer!


Epílogo

Caminaba por los pasillos en solitario, como me gustaba recorrerlos siempre. Con la vista enfrente, ajeno a cualquier situación a mi alrededor.

Para todos era el mismo, pero para mí ya ni siquiera sabía quién era.

Al final del pasillo Potter caminaba de la mano de la pequeña de los Weasleys, los notaba porque sus miradas me atravesaban al detectarme. Los notaba porque de alguna forma sus miradas me castigaban y, para ser sincero, merecía algo peor.

Weasley había sido el único en confrontarme, asegurando que, de no ser por mi culpa, Granger no hubiera tenido que ponerse en peligro para defendernos. Él no tenía idea de cuanta razón tenían sus palabras y no tenía idea de que la situación era aún más grave de cómo él la imaginaba.

Lo tentaba para darme una paliza, pero los intentos eran en vano, Granger no se lo permitía. Él necesitaba desquitarse conmigo, pero yo necesitaba más que me causara dolor, que me diera una excusa para sufrir y no tener que ocultarlo más, aunque el verlo de regreso con Granger me hacía sufrir, merecía algo peor.

Blaise no había regresado al colegio. Debido a las heridas que le había causado, agregando el hechizo para hacerlo olvidar, su mente no se había podido recuperar en su totalidad. No quedó más que ser enviado a su casa para estar bajo el constante cuidado de su madre, quedando prometido que en cuanto se encontrara mejor, podría regresar al colegio sin ningún inconveniente. De alguna forma, lograba cumplir el deseo de Granger de no permitir que se acercara con actitud de depredador a ninguna otra mujer, pero constantemente pensaba que merecía algo peor.

Caminaba por los pasillos en solitario, como me gustaba recorrerlos siempre. Con la vista enfrente, ajeno a cualquier situación a mi alrededor.

Para todos sólo vagaba sin rumbo fijo, pero para mí, el recorrer esos pasillos con rutas incoherentes significaban el no toparme con Granger.

Algo que no siempre se veía cumplido…

- Fíjate por dónde vas Malfoy – dijo al ser ella quien me había empujado por accidente.

- Lo que sea… - dije para desdicha de ambos.

- ¿Lo que sea? – dijo sin entender, pues era algo que le decía cada vez que me dirigía la palabra, sin importar que fuera lo que me dijera, esas palabras salían solas de mi boca, cosa que por primera vez había notado en mí. Para ella podrían significar nada, pero para mí lo significaban todo.

La observé por un instante. Su cabello estaba corto y su piel bronceada. Su nariz y mejillas habían sumado unas cuantas pecas más y ella irradiaba el calor ausente en el frío mes de enero, pero lo que más me importaba era el percibir el brillo de sus ojos, cerciorarme de que, todo mi esfuerzo por alejarme de ella no ha sido en vano y que sus acaramelados ojos habían recuperado el brillo del cual me había enamorado y el cual jamás me perdonaría por habérselo arrebatado.

- Lo que sea – repetí y no pude evitar una ligera sonrisa al notar que el brillo seguía ahí.

Ella me miró confundida, evaluando mi expresión cómo lo hacía antes, intentado descifrarme, viendo más allá de lo que todos veían en mí. Regresándome a las tardes de coqueteo y conversaciones íntimas, regresándome a las aventuras y al descubrimiento, dándome la esperanza de que tal vez eso sí haya quedado oculto en un rincón de su mente.

- Lo que sea – se encogió de hombros reprimiendo una sonrisa y el calor reconfortante que me provocaba y que tanto extrañaba, volvió a mí.

Sin decir más, me alejé de ella. Había encontrado una pequeña esperanza, algo que me decía que todo podía empezar de nuevo, que esta vez todo podía salir bien, pero no podía permitirme intentar algo a pesar de que no había nada más que quisiera en este mundo, debía dejarla ser feliz pues era definitivo que ella no se merecía lo peor.


Y esto es el fin.
Un fin que la verdad creí que nunca llegaría pero que de igual forma me inquietaba por dejar inconcluso.

Muchas gracias por leerme y seguir mi historia. Por estar desde el inicio y acompañarme hasta el final. Por no perder la esperanza de que algún día la seguiría o por no perder la fe en mí de que subiría un nuevo capítulo cada semana.

Espero que mi historia te haya hecho olvidar tan siquiera por un momento la situación en la que el mundo se encuentra. De que te distrajera de cosas que no te hagan feliz o que te haya hecho sobrellevar una situación de una mejor manera.

Incluso agradezco a aquellos que seguían mi historia a pesar de que no les gustara (me ha pasado xD). Lamento que la trama te haya capturado y creado en ti un placer culposo haha.

Les recuerdo que, a pesar de estar lejos, de no conocernos, de tener distintas costumbres, diferentes edades o cualquier otra cosa, pueden contar con una amiga, confidente en La ChancludaM.

Nos seguiremos leyendo.