Les recuerdo que nada me pertenece, los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, y la historia es de la increíble Drotuno, yo solo traduzco.

Y como ya es costumbre, agradezco la ayuda de mi querida Beta Erica Castelo, no podía haber tenido una mejor Beta. ¡Muacks!


~o~H&E~o~

Capítulo 29

BELLA

"Ah, dos por el precio de uno." Kim se volvió, encarando a mi esposo y a mi suegro y al mismo tiempo, sujetándome con más fuerza.

Forcejeé en su agarre, pero fue inútil con el cañón de su arma apuntando a mi sien. Cuando Edward habló, Kim movió el arma a mi mandíbula.

"De acuerdo, pendejo. ¿Qué quieres?" Preguntó Edward, escuchándose mucho más confiado de lo que sabía estaba en ese momento. Me evaluaba, determinando mi estado de ánimo, y buscaba a nuestro equipo, todo mientras lo distraía con un aire de valentía.

Carlisle, sin embargo, estaba calculando, contando a los hombres de Kim, revisando el estado de Boris, y se mordía la lengua. Sus ojos eran fieros y penetrantes, sobre todo cuando siseé por el dolor por el agarre que Kim tenía en mi cabello. Pero aún no podía defenderme de él. Mi captor estaba demasiado cerca, muy nervioso para tomarlo desprevenido, pero el pendejo no permanecería así, no cuando empezó a hablarle a Edward.

"Cullen, somos muy parecidos," Kim declaró con una pequeña risita.

Edward soltó un resoplido sin humor, sacudiendo su cabeza. "Hijo de puta, no puedo pensar en una sola cosa que tengamos en común." Iba a dar un paso más cerca, pero su papá lo detuvo.

"Los dos somos militares, Edward. Guerreros. Asesinos. Luchamos por lo que creemos," Kim comenzó a explicar.

Edward se echó a reír abiertamente, pero fue un sonido atemorizante. "Y dicho eso, ¿crees que es una puta idea genial poner un arma apuntando a la cabeza de mi esposa?" Preguntó retóricamente. "¿Qué demonios quieres, Kim?"

"Quiero acceso a todas las armas que tu padre puede conseguirme. Quiero de vuelta mis bombas. Quiero a Dean a cambio de esta perra que está aquí." Kim me sacudió un poco cuando alguien se movió detrás de Edward. Volviendo a presionar el arma en mi sien, agregó, "Y quiero a Ji-Yun justo aquí."

Edward estaba sacudiendo su cabeza antes que Kim siquiera terminara su lista de demandas. "¿Quién? No sé de quién hablas, y aun si lo supiera, no voy a intercambiar dos personas por una. No va a suceder. No cuando sé que estás rodeado."

Mi esposo estaba utilizando ese tono burlón suyo, el que yo había canalizado todo el tiempo que este hombre nos mantuvo cautivos en la oficina de Twi Tech.

"Sé que tienes a Ji-Yun. ¡Tráemela!"

"Kim, personalmente he intentado matar a toda tu gente, así que no sé de quién demonios me estás hablando, ¡pero no vas a recibir una maldita cosa!"

Protegeríamos a Ji-Yun y a Dean de este pendejo; ese era un hecho. La primera simplemente quería proteger a su pequeñito. El último era uno de nosotros, a pesar de los problemas en los que se había metido, y Edward lucharía hasta el final para mantenerlos a salvo de Kim. Pero todos empezaron a ponerse inquietos—yo incluida. Sin embargo, en mi auricular, la actividad era tranquila y precisa.

"Tengo visual de los hombres en la cerca," dijo Mickey, hablando de los hombres de Kim que nos habían emboscado a Boris y a mí.

"No tengo solución para el problema principal. Necesito que Bells se mueva, agáchate, golpéalo con la cabeza… ¡algo!" Jasper murmuró con calma.

"El equipo Beta se acerca por la cerca oeste," Emmett habló. "¡Tía Kate! ¡Te necesitamos en el granero con ese rifle!"

"Ya casi estoy allí," respondió.

"Chico, controla tu mierda. Eleazar se dirige a tu flanco derecho. Em lleva su equipo a tu flanco izquierdo," Alec le dijo a Edward. "Necesitamos que la doctora vea a Boris tan pronto como sea posible."

Desvié mis ojos hacia Boris lo mejor que pude desde mi posición frente a Kim. El hombre mayor seguía sin moverse, y el rifle de francotirador de Jasper estaba abandonado a su lado. Antes que pudiera observar si seguía respirando o no. Kim me movió nuevamente con rudeza.

"Joder," siseé, las aletas de mi nariz ensanchándose por el odio y la ira.

Necesitaba una oportunidad, y no tenía ninguna. Clavé mi mirada en la de Edward, tratando de comunicarle en silencio lo mucho que deseaba patearle el trasero a este hombre.

"Esto es lo que puedo hacer por ti," comenzó a decir Edward, dándole una media sonrisa y un tono sarcástico. "Puedo matar hasta el último hombre que tienes, darte una oportunidad de correr, y aun así te atraparé, te arrancaré el brazo y te mataré a golpes con él, simplemente por haberla tocado. ¿Qué dices?"

Kim en realidad se rio en voz alta, y sentí que sacudió su cabeza. "No, Edward, necesito que cumplas mis demandas, o la mato justo aquí."

Carlisle dio un paso al frente. "Kim, esas bombas ya no existen. El gobierno de los Estados Unidos tomó posesión de ellas hace más de dos años. Se supone que las enviaron a que las convirtieran en radiación para uso médico. No hay forma de devolverlas, pero mi hijo tiene razón. No tenemos a las dos personas que quieres. Sin embargo, las armas de Twi Tech son negociables." El rostro de mi padrino se endureció cuando dijo lo último. "Pero no voy a hacer una maldita cosa por ti mientras apuntas a su cabeza con un arma."

En alguna parte en la oscuridad que nos rodeaba, un lobo aulló de forma escalofriante, lo que a su vez provocó un eco de los aullidos en respuesta, y esos parecieron venir de todas partes. Los hombres de Kim se movieron inquietos, y algunos incluso se murmuraron el uno al otro.

Edward, sin embargo, tomó ventaja, dando un pequeño silbido que no creo que siquiera Kim escuchara. Los cuatro huskies salieron corriendo disparados del granero, algunos pasando bajo la cerca y otros saltando sobre ella. Fue la distracción que necesitaba, porque el arma de Kim se alejó de mi cabeza el tiempo suficiente para moverme.

Eché mi cabeza hacia atrás con ganas, dándole al hombre en la barbilla con bastante fuerza como para que me soltara completamente. Golpeando su antebrazo con mi mano, hice que soltara el arma, pero no me quedé el tiempo suficiente para eliminarlo porque vinieron disparos de todas direcciones.

Kim había tomado mi arma, por lo que estaba desarmada mientras corría para cubrirme en una pila de pacas de heno. Hice una mueca cuando mi tobillo me dio otra punzada, pero era manejable. Me arriesgué a echar un vistazo alrededor del heno, sacudiendo mi cabeza al ver el caos que siguió. Balas volaban de cada dirección posible.

La oscuridad ocultaba a todo el mundo. Era difícil determinar dónde estaba mi equipo en comparación con el de Kim. Edward ya no estaba en su posición frente al granero. Kim no estaba por ningún lado, lo que significaba que se había escapado de mi esposo.

"Buena suerte con eso," murmuré, volviéndome de nuevo para ver si había un arma que pudiera conseguir sin que me mataran.

Mi nueve milímetros estaba a unas cuatro yardas hacia afuera. Boris seguía inmóvil un poco más cerca de mí, y el rifle de Jasper se veía malditamente tentador. Con un vistazo alrededor, comencé a prepararme para correr hacia Boris, cuando alguien agarró mi pierna.

"¡Mierda!" Siseé, volviendo a caer en el heno y tratando de recuperar el aliento. "¡Maldita sea, Jasper, hiciste que me cagara del miedo!"

Su sonrisa era ladeada y apareció en seguida en la noche oscura. "Mis disculpas, Bella. Iba a cubrirte. No puedo correr, pero puedo colocarme en alguna parte para cubrir la casa y el granero. Solo necesito mi rifle." Hizo un gesto hacia el que estaba junto a Boris. "Te cubriré y luego cambiaré contigo." Levantó la AK en sus manos.

Asintiendo, me volví otra vez. "Muy bien. A mi señal."

Jasper se colocó sobre las pacas de heno, disparando varias veces mientras corría agachada hacia Boris. Un vistazo a nuestro viejo amigo ruso, y supe que la doctora no podía ayudarlo. Alguien lo eliminó con un tiro perfecto. Ese simple hecho enviaría a mi equipo a un frenesí sedientos de sangre. Por una milésima de segundo, dejé que me afectara.

"¡Bells!" Siseó Jasper. "¡Tienes que moverte!"

Me sorbí la nariz conteniendo la tristeza, permitiendo que se transformara en ira y odio. Luego, el rifle estaba en mis manos y corría agachada de vuelta a las pacas de heno. Saltando por encima, aterricé junto a Jasper.

No me preguntó, pero respondí de todos modos, diciéndolo para que todos escucharan. "Boris murió."

Asintiendo con tristeza, Jasper intercambió armas conmigo mientras suaves maldiciones iracundas de prácticamente todos hicieron eco por la radio. También me dio unos cuantos cargadores para mi arma, señalando con su pulgar hacia atrás al granero.

"Voy a buscar una buena posición. Tal vez en el ático de la casa de tía Kate."

"Entendido," respondí, metiendo los cargadores en los bolsillos traseros de mis jeans. Estaba por pedirle a todos que se reportaran, cuando la voz de Alice nos llamó por los auriculares.

"¡Alguien, quien sea! ¡Responda!"

Jasper y yo nos miramos a los ojos, pero respondimos, "Adelante, Alice."

"¡Advertencia, advertencia, advertencia!" Repitió en su impulsiva forma acostumbrada. "Llegan vehículos. ¡Uno, dos… no, cuatro! Atravesarán la puta reja principal a toda velocidad. Todos escúchenme. ¿Entendido?"

"Hijo de puta," refunfuñó Jasper. "¿Cuántos pendejos tiene este tipo trabajando para él?"

"Demasiados. Ve a la casa, y sube a ese puñetero techo," le ordené y luego le respondí a Alice cuando se alejó cojeando, manteniéndose agachado. "Alice, estamos esparcidos por todo el infierno, así que necesitamos tanta ayuda como podamos conseguir."

"Entendido, entendido, entendido," dijo, agregando. "Dame un segundo para ver dónde están todos."

"¡Gravity!" Llamé por la radio, manteniéndome agachada mientras corría hacia el granero y lanzándome bajo el tractor de tía Kate para cubrirme. "Necesito que cada uno de ustedes se reporte. ¡Ahora!"

"El equipo Beta ha llegado a la cerca del lado oeste," respondió Emmett. "Tenemos unos cuantos rezagados, pero estamos en ello."

"Señorita Bella," habló Ned. "Regresamos a la propiedad principal. Que se joda la entrada."

"Dean y yo los cubriremos," declaró Eleazar.

La voz de Mickey fue la que siguió. "Veo tu posición, Bells. Te veré allí."

"Entendido," murmuré, frunciendo el ceño por las dos voces faltantes que más necesitaba escuchar. "¡Edward, Carlisle, repórtense!"

"Tranquila, cariño," Carlisle dijo con calma por la radio. "También veo tu posición. Voy justo detrás de ti. ¡Adelante!"

Saliendo por debajo del tractor, corrí al granero y detrás de las puertas, hice una mueca por el sonido de balas cayendo en la madera y la tierra a mi alrededor, sin mencionar el tiroteo en respuesta, el que supuse era Carlisle. Con un vistazo rápido a mi alrededor, vi que los caballos estaban bien, Tom y Obie estaban bien, y la puerta del bunker estaba cubierta por el heno y los gigantescos cascos traseros de Goliat. Me di la vuelta para cerrar la puerta del granero.

Justo antes de cerrarse, Carlisle se escabulló, con disparos penetrando las paredes y la puerta del granero. Me ayudó a poner el cerrojo.

"¿Estás bien?" Me preguntó sin aliento, y asentí.

"Lamento lo de Boris," murmuré con tristeza.

Carlisle besó en medio de mi frente, susurrando. "Más tarde." Señaló a Tom y Obie, diciendo, "Quédense donde están. Quiero a uno de ustedes apuntando a cada extremo de este granero."

Los dos asintieron, y Tom tocó a su hermano con el dorso de su mano, diciendo, "Yo me encargo de la puerta abierta hacia la casa."

"¿Edward?" Pregunté de nuevo en el auricular.

"Tal vez no pueda responderte, Bellissima. Estoy viendo su ubicación en el mapa, y al parecer se fue tras de Kim al bosque de vuelta hacia las montañas." Alec sonó preocupado.

"Mierda," dije con un profundo suspiro, haciendo una mueca y levantando mi arma cuando alguien entró por la puerta abierta del granero que daba a la casa.

"Si me disparas, voy a estar muy encabronada," Mickey gruñó con sarcasmo, recargándose en la pared del granero al tratar de recuperar el aliento.

Carlisle se rio entre dientes pero hizo un gesto para que las dos nos reuniéramos. "Vienen más en camino. Las necesito muy alertas. Edward se fue tras Kim."

Asintiendo, corrí al escondite de armas en el granero. Era una puerta falsa en la pared junto a la primera casilla—la misma casilla donde habían nacido los gatitos de mis hijos. Una de las mochilas negras de Edward colgaba de un gancho, y la agarré, metiendo en ella todo lo que pensé que sería útil. Mickey tomó sus propios suministros, al igual que Carlisle. Lo último que agarré fue una ballesta y tantas flechas como pude meter en una aljaba. No estaba segura si las necesitaría, pero era mejor prevenir que lamentar.

"Bella, responde," Harry me llamó en voz baja por el auricular.

"Adelante."

"Hay de veinticinco a treinta hombres dirigiéndose hacia la casa a pie a través de los árboles."

"Entendido, Harry," declaró Carlisle. "Emmett, trae a tu equipo por el oeste para flanquearlos."

"Estoy en ello, papá oso," Emmett respondió.

"Jasper, ¿cuál es tu progreso?" Pregunté, corriendo a la puerta abierta del granero para echar un vistazo a la casa y a los árboles en los que estaban los hombres de Kim.

"Habrá ojos en el cielo en treinta segundos—de acuerdo, bien… en noventa. Dame un puto descanso, ¿quieres?"

Mickey soltó un resoplido, sacudiendo su cabeza y la sonrisa de Carlisle se curveó en su rostro, pero la voz de tía Kate fue la siguiente en hablar por la radio.

"Tendrán dos pares de ojos en el cielo. A cada extremo de la casa. Ambos apuntando hacia el frente."

Carlisle asintió, volviéndose nuevamente hacia el escondite de armas. "Entendido." Una vez que encontró lo que estaba buscando, nos lo entregó a Mickey y a mí. "Tomen. Usen esto. Vamos a encargarnos de esos pendejos entrando por nuestra puñetera puerta principal."

Mickey expresó lo que yo estaba pensando cuando agarró el contenedor de pintura para el rostro, pasándola en seguida por su rostro. "¿Qué hay de Edward?"

Carlisle se sorbió la nariz, su rostro sombrío pero pensativo. "Mi hijo conoce este bosque mejor que cualquiera de nosotros, y se fue tras de Kim con mi bendición. También lleva a Lock y Load con él."

"Creo que lleva a los cuatro perros con él," le dije.

"Mucho mejor," Carlisle besó un costado de mi cabeza, tomando la pintura para el rostro de Mickey y colocándola en mi mano. "Vamos a encargarnos del problema que nos ocupa, y luego ayudaremos a Edward, si es que lo necesita."

"Será mejor que tenga cuidado, es todo lo que digo," murmuré, pintando rayas oscuras en mi rostro.

Cuando Carlisle aplicó su pintura, salimos al extremo abierto del granero, armados y listos. Estábamos a punto de utilizar el patio delantero de tía Kate como campo de batalla. Árboles, setos, y coches serían nuestros escondites. Mis hijos estaban a salvo bajo el granero, lo que daba un poco de control a mis emociones, pero Edward seguía en silencio en el bosque probablemente con el cabrón más peligroso con el que alguna vez nos habíamos topado. Mi mente estaba decidida a despejar el patio e ir a ayudarlo.

~o~H&E~o~

EDWARD

Era demasiado tarde para enviar a Zeke y a Ada de regreso a la casa y con lo jóvenes que eran, no estaba seguro que realmente obedecerían órdenes. Lock y Load lo harían, pero los necesitaba por su rastreo, así que estaba permitiendo que mis perros guiaran a los perros más jóvenes de tía Kate. Probablemente era mejor que tuviera a los cuatro, considerando que era el único hijo de puta que había seguido a Kim.

En el segundo en que Bella se zafó de su agarre y estuvo segura lejos del cañón de su arma, levanté mi arma, pero maldición, también todos los demás. Justo antes de arrojarme para cubrirme, alcancé a ver a Kim llevando a unos pocos de sus hombres de vuelta hacia el este, lo que significaba que se dirigía a las montañas.

Las voces llamaban en mi oído, pero no podía romper el silencio. Trataba de mantenerme callado al usar la cerca de tía Kate para atrapar a este enorme cabrón. Al acercarme a la reja del este que daba a las montañas, trepé la cerca, dando un suave silbido y sonriendo con suficiencia cuando los cuatro perros saltaron sobre la cerca sin problemas. Con toda la información que teníamos, mi corazonada era que Kim se dirigía al sendero de los Tres Lagos o al Centro de Visitantes de Eielson. El último tenía muchos vehículos estacionados allí cuando mi hijo voló su dron sobre él.

Pensar en mis hijos era una espada de dos filos. Saber que estaban a salvo y escondidos de toda esta mierda era un consuelo, pero saber que solo había una pequeña puerta entre ellos y todo este infierno me estaba encabronando. Cualquier cosa podía pasar. Tenía fe en mi equipo, en mi papá, y sobre todo en mi esposa, pero hasta ahora, Kim había probado ser un hijo de puta con recursos. Y esa idea pareció provocar la siguiente explosión en mi auricular.

"¡Advertencia, advertencia, advertencia!" Gritó Alice frenéticamente. "Llegan vehículos. ¡Uno, dos… no, cuatro! Atravesarán la puta reja principal a toda velocidad. Todos escúchenme. ¿Entendido?"

"Mierda," apenas dije bajo mi aliento, deteniéndome en el acceso a los senderos. Miré hacia atrás con indecisión—volver y ayudar o continuar siguiendo al que provocó todo esto.

Lock y Load olfateaban por todas partes en el sendero frente a mí, y el último dio un suave "boof" para llamar mi atención. Había captado el olor que necesitábamos. Hasta ahora, la luna había sido mi luz, pero la había perdido bajo la cubierta de los árboles. Con esa idea, me puse de cuclillas, tomando un poco de tierra y lodo pasándolo por mi rostro para eliminar cualquier brillo. Una vez más, eché un vistazo hacia atrás a la granja antes de seguir a Load por el sendero y adentrarme al bosque.

"¿Edward?" Bella me llamó, pero me quedé callado. Si algo en el mundo podría hacerme volver, era su voz, su preocupación, y su necesidad, pero no estaba seguro qué tan cerca estaba de Kim. Sin embargo, Alec estaba observando, y se lo explicó.

Sonreí al escuchar la última cosa que dijo por la radio. "Será mejor que tenga cuidado, es todo lo que digo."

Dándole un pequeño gesto de cabeza a los perros, entré a la oscuridad del bosque.

El sonido era diferente dentro de la protección de los árboles. Era más cerrado, un poco amortiguado. El jadeo de los perros y su olfateo era todo lo que escuchaba al principio—hasta que de verdad escuché. Movimientos frenéticos y susurros venían por delante de mí. Una vez más, el aullido de los lobos—aunque distante—hizo eco cerca de la granja. Lock y Load levantaron sus cabezas de estar olfateando para mirar alrededor. El gruñido de Load fue bajo al mirar hacia el sendero delante de nosotros.

"Lock y Load, conmigo," susurré, aumentando la velocidad en el sendero.

Pronto se dividiría el camino. El de la izquierda conduciría a Tres Lagos, y el de la derecha al centro de visitantes. Sería en esa bifurcación en el sendero donde más necesitaría a Lock y Load. Si tomaba la dirección incorrecta, esos hijos de puta se escaparían, y necesitaba que esta mierda terminara ahora, en esta montaña, en lo profundo del bosque, para que nadie volviera a saber de Kim Min-Jun.

Una vez que supiera qué dirección tomarían, podría llamar a la granja por respaldo—si había alguno disponible, considerando la oleada que en este momento estaba atacando el patio delantero de tía Kate.

Crecí en estos senderos. Antes que mi madre muriera, nos quedábamos por semanas en casa de tía Kate. Conocía esta área, estas montañas, y sabía cómo recorrerlas sin los senderos—y eso era con lo que estaba contando. Si Kim se iba por la derecha, entonces estaría expuesto, pero podría acortar la distancia dejando el sendero. Si el pendejo se iba por la izquierda, entonces habría arroyos y bosque espeso que podría utilizar, pero en la oscuridad podría ser mucho más peligroso.

Como sea, tenía la ventaja de conocer mi entorno, mientras que Kim no.

Corriendo agachado, me mantuve en el sendero hasta que se dividió. Lock y Load se separaron el uno del otro por un breve momento para revisar los senderos a la izquierda y a la derecha. Sin embargo, fue Ada la que encontró el olor adentrándose un poco en el sendero a la izquierda.

"Vamos a entrar al puto bosque," murmuré para mí mismo y los perros, tocando mi auricular. "Alice, responde," susurré.

"¡Al fin!" Dijo, escuchándose aliviada. "Adelante, Edward."

"Kim tomó el sendero de los Tres Lagos, y me dirijo hacia allá. Dame noticias de la granja."

Fue Alec el que contestó. "Chico, aquí es un desastre, pero tu papá está… Bueno, está algo encabronado, así que se está desquitando con estos pendejos."

Mis cejas se dispararon hacia arriba. "¿Bien?"

"Perdimos a Boris, Ed."

El alma se me cayó a los pies, y apreté los dientes por la ira y la tristeza. "Maldita sea," dije con un suspiro, pensando en que Bella y mi papá debían tener el corazón roto.

"Sí," concordó. "En este momento, mantenemos nuestra posición contra unas dos docenas de hombres. Háblame, chico. ¿Qué planeas hacer?"

"Voy a matar a este hijo de puta." Miré el sendero, sabiendo que estaba a punto de salir de él.

"¿Necesitas respaldo, Ed?" La voz de Emmett preguntó por la radio.

"No a riesgo de removerte del problema en cuestión," respondí con brusquedad, todavía manteniendo mi voz baja.

"¡Emmett!" Papá llamó por la radio. "Lleva tu trasero al frente de la casa. Lleva a tu equipo atravesando el granero por municiones. Vas a relevar a Bella y a Mickey, y ellas tomarán el sendero de la montaña."

"Entendido, papá oso," dijo Em con una risita. "Maldición, vas a enviar a las más malvadas con Ed."

Sonreí maliciosamente, sacudiendo mi cabeza, hasta que la voz de Mickey agregó, "Carlisle, Bella no va a poder correr."

"Las ATV están en la reja este, pero no llegarás muy lejos en el sendero," dijo Emmett.

"Bien, Bella se quedará conmigo. Emmett, tú y Mickey tomarán los senderos. Austin y Junior vengan conmigo," ordenó mi papá.

"Entendido. Mickey, encuéntrame en la reja."

"Voy en camino," dijo.

"Edward, tendrás respaldo lo más pronto posible," dijo Bella, e hice una mueca al escuchar disparos por la radio.

"Diez-cuatro, dulzura," respondí. "Emmett, toma el sendero a la izquierda en la bifurcación. Voy a cortar distancia saliendo del sendero."

"Comprendido." Emmett ya estaba corriendo.

Di un silbido suave y agudo para los perros. Load tomó la delantera, con Ada y Zeke detrás de él. Lock se quedó a mi lado cuando comenzamos a correr. Mi objetivo estaba mucho más adelante en el sendero. Parte del camino atravesaba la pendiente en la ladera de la montaña. Mientras el sendero rodeaba y bajaba por la montaña, la pendiente me ayudaría a cerrar la distancia entre Kim y yo. Tendría que tomarse con cuidado, pero podía hacerse.

Han pasado años desde que realmente me perdí en este bosque y sus senderos. De niño, no había sido un problema. Sin embargo, mucho dependía de que no jodiera esto. Tenía que encontrar el lugar perfecto para bajar la pendiente. Un lugar que no me diera o a los perros una pierna rota—o peor, un maldito cuello roto.

Al detenerme justo antes de que el sendero se desviara a la derecha y se adentrara entre algunos árboles, encontré un acceso que descendía entre los matorrales. Tendría que bajarla un poco lento, pero podía llegar al siguiente nivel del sendero sin tener que rodear hasta el infierno y de regreso.

Apoyé una mano en el árbol más cercano, e iba a dar el primer paso. Antes de que siquiera pudiera poner peso en mi pie, los perros perdieron su mierda detrás de mí, y de pronto me estrellaron en el mismo árbol que estaba utilizando para apoyarme. Se había estado ocultando, esperando, y se movió demasiado rápido para que incluso los perros me ayudaran.

"Joder," gruñí, viendo estrellas por una milésima de segundo y casi perdí el equilibrio.

Tenía que alejarme de la pendiente, y quería ver quién demonios era el que tuvo las suficientes agallas para atacarme por detrás, sobre todo porque estaba rodeado por cuatro perros, que estaban volviéndose locos por tratar de quitarme de encima a mi atacante pero no podían sujetar nada más que la ropa del hombre. Usando el árbol en el que me estaba golpeando, me empujé hacia atrás, echando mi codo hacia atrás al rostro de mi atacante. Cuando me di la vuelta, me sorprendió con un puñetazo en el rostro.

Mi atacante fue inteligente; no me daba la oportunidad de alcanzar mi arma o darle a los perros una orden para verdaderamente atacar. Se abalanzó de nuevo sobre mí, y esta vez mi espalda recibió el castigo del tronco del árbol. Ciegamente y con apenas algo de fuerza, le golpeé el rostro, la cabeza, y las costillas. Levantando una rodilla, le di en las bolas, lo que finalmente me dio la oportunidad de recuperar el aliento.

Mi Glock estuvo en mi mano al instante, y el tipo me atacó otra vez. Desvió la mano que sostenía mi arma, sujetándola hacia atrás en el mismo árbol. Si me liberaba, ese pendejo sería alimento para el suelo del bosque. Estaba intentando empujarme por la ladera de la montaña.

"Maldita sea," gruñí cuando me golpeó repetidamente—en la cabeza, las costillas y en el estómago.

Forcejeando en su agarre, pude doblar mi brazo lo suficiente para apuntar mi arma sobre su hombro y hacia abajo por su espalda. El disparo hizo eco por las montañas, así como el grito de mi atacante. Le di en la parte trasera de la pantorrilla.

Finalmente, pude concentrarme, dando un silbido suave al mismo tiempo que me recargaba en el árbol.

Lock y Load, que habían estado dando vueltas frenéticamente en círculos, se abalanzaron sobre mi atacante. Lock cerró sus dientes en su brazo, mientras Load trataba de lanzarse a la garganta del hombre. El pendejo se asustó un poco, tambaleándose ligeramente hacia atrás, pero debido a su herida de bala, perdió el equilibrio. Casi sentí lástima por él cuando los enormes dientes de Load finalmente atraparon la garganta del hombre, y sacudió su cabeza de un lado al otro.

"Despeja," dije bajito cuando me aseguré que al tipo apenas le quedaba vida, pero vi exactamente lo que necesitaba colgando de su cinturón.

Los perros lo soltaron, sentándose sobre sus patas traseras y esperando mi siguiente orden. El tipo resolló cuando lo levanté por el frente de su camisa que ahora estaba cubierta de sangre. Al poder verlo al fin, pude darme cuenta que era coreano y maldición, demasiado joven para morir por los ridículos planes de Kim. Arrastrándolo hacia la orilla de la pendiente, quité el seguro de su granada y lo empujé por el borde. Cayó bruscamente unos metros antes que la granada finalmente explotara.

Acababa de despejar mi camino hacia abajo. Mirando hacia un lado y el otro del sendero, recuperé el aliento por un segundo, por fin dando el paso para bajar por el descenso empinado. Lo tomé despacio, asegurando que mi pisada fuera firme al bajar al sendero debajo. Tenía que alcanzar a Kim. Había desperdiciado bastante tiempo.

No sé si lo alcanzaría antes de que llegara al final del sendero. No sabía si Emmett y Mickey llegarían a tiempo para ayudarme, pero nada iba a detenerme de seguir a ese psicópata.

Una vez que llegué al sendero debajo, miré hacia arriba por el camino que había bajado, diciendo, "Lock y Load, conmigo."

~o~H&E~o~


Y Deb nos mantiene al filo de la butaca con esta historia. Como dijo Ed, este Kim ha demostrado ser un hdp con recursos, siguen saliendo hombres en su ayuda y él ha logrado salir ileso de muchas, pero sin duda se acerca su final. Ya perdimos mucho *sniff* Felix y Boris, ¿morirá alguien más? ¿Ustedes qué creen? Y no sé por qué, pero estoy pensando que aun cuando acaben con Kim, todavía habrá algo más con lo que lidiar, alguien más detrás de esto. Recuerden que también yo estoy leyendo con ustedes, así que solo estoy especulando :P ¿Algunas teorías? En fin, espero que hayan disfrutado del capítulo y disculpen que haya subido hasta ahora, pero teniendo a toda la familia en casa deja poco tiempo para traducir, los amo pero a veces quiero ahorcarlos jajajaja. Supongo que no soy la única, ¿verdad? Pero estoy feliz de que estamos bien hasta ahora, a pesar de todo lo que está pasando y espero que ustedes también lo estén. Cuídense mucho, no salgan de casa si no es necesario y sigan todas las recomendaciones para poder salir bien de esto. Como siempre, estaré esperando ansiosa sus reviews para saber qué les pareció el capítulo y qué esperan que suceda en el siguiente. Recuerden por favor agradecerle a Deb por darnos otro capítulo de esta asombrosa historia. Pueden poner algo en español o si quieren:

Thanks for the update Deb! I love this story and I'm grateful that even at these difficult times you keep sharing your talent with us. Greetings from (su país de origen)

El link de la historia original está en mi perfil de FF o estará fijo en la parte superior de mi grupo de Facebook 'The World of AlePattz'.

Gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Lizzy, odi19, jesiiccaa, vaneleyes, Joha Asecas, lauritacullenswan, mariale24, Julieht, Luisina, Angel twilighter, injoa, Nadiia16, PRISOL, Ivonne Evange, JessMel, MontseZDiaz, Tereyasha Mooz, SharOn, Anonimo, myaenriquez02, , BereB, Vrigny, Car Cullen Stewart Pattinson, E-Chan Cullen, beakis, Amy Lee Figueroa, Dark, Cris, Lucian, johanna22, torrespera172, Tecupi, ELIZABETH, Hanna D.L, Ali-Lu Kuran Hale, Yendry Villachica, alejandra1987, bbluelilas, Shikara65, tulgarita, paupau1, J, Liz Vidal, Josi, piligm, Rosii, saraipineda44, Adriu, Acqua Cullen Potter, Melina, Yoliki, bealnum, Kalia Chaparro, rjnavajas, Yiruma sam, ariyasy, Lizdayanna, lagie, LaraPuca, Sully YM, Pam Malfoy Black, Kriss21, debynoe12, jhanulita, Isabelfromnowon, glow0718, Kamile Pattz-Cullen, Mafer, Lectora de Fics, EriCastelo, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en la próximo actualización de Deb ;)