Mientras tanto en el ático privado de los Stark, la cosa no estaba yendo tan civilizadamente como en el comedor. Pepper había hablado con Peter para calmar la angustia que se tiene cuando se esperar un castigo. Para eso y para hacerle razonar y entender porque Toni estaba enfadado con él. Y que solo era eso, un enfado, que eso no cambiaba el aprecio y cariño que sentían ambos por él. Pepper era el pepito grillo de los Vengadores, pero también era la segunda tía de Peter. La que siempre lo escuchaba y siempre le daba buenos consejos sin enervarse o intentar imponerse.

- Cariño (Toni le dio un beso en la mejilla a su esposa cuando entró en el cuarto de Peter) ¿No te dije que me esperaras con la nariz en la esquina? (se dirigió a Peter para reñirlo muy duro en cuanto se dio cuenta que el chico estaba sentado en la cama junto a Peper)

- Toni (dijo Pepper mirando muy seria a su marido). Y así mismo me lo encontré, cuando entré (Peper mintió, pero solo porque sabía que el chico ya iba a recibir un buen escarmiento) Fui yo la que le dijo que saliera de allí. Me gusta que me miren a la cara cuando hablo (dijo muy seria. Toni rodó los ojos, pero no tenía pelotas para pedirle explicaciones a su esposa).

- Ok, chico, de esta te salvas por el comodín Pepper. Pero de tu desobediencia y sobre todo de tu comentario del ascensor hablaremos ahora tu y yo (dijo muy serio y empezó a quitarse la correa de los pantalones: Peter lo miró horrorizado y Pepper negó con la cabeza).

- Cielo, Peter y yo ya hemos hablado de su comportamiento de antes y sabe que hizo mal, no debió hablarte así, y está muy arrepentido. Me ha asegurado que trabajará más duro para controlar su carácter ¿a qué si cielo? (Pepper le acarició pelo y le dio un beso en la cabeza a Peter)

- (Peter contestó tímidamente porque ya conocía bien a Toni y sabía que aunque las palabras de Peper, habían ablandado un poco a Toni, no iban a librarle de la zurra).

- Fantástico. Pero sería aún más fantástico si no debiéramos tener esta misma discusión cada tres o cuatro semanas. ¿Quizás sea hormonal? (dijo Toni con malicia) Al igual que las chicas tiene sus días una vez al mes las arañas se portan mal cada 3 semanas (Peter estaba enojadísimo por la equiparación y por hablar de él como si fuera un mocoso. Pero solo apretó los puños, bajó la cabeza y se mordió los labios. Si entraba a saco en las provocaciones de Toni, las cosas iban a torcerse aún más) ¿Es eso Peter? Porqué si es eso podemos hablar con Bruce para que busque algo que ponga bajo control a tus hormonas arácnidas, quizás una especie de inhibidor que…

- ¡No! (Peter saltó de golpe para encararse con Toni. Lo último que quería era perder sus poderes, aunque fuera por unas horas)

- Oh, ya veo como mantiene su carácter a raya (Tony le dijo con ironía a Pepper) Chico, baja eso humos y vuelve a sentarte mientras puedas (Toni le dijo de una forma muy amenazadora a Peter).

- Peter, por favor (la petición de Peper sonó casi a suplica pero Peter sabía que no lo era , no del todo. Si no hacía caso a Peper, Toni si que iba a super cabrear. Así que apretó los puños y se volvió a sentar. Toni se lo quedó mirando muy fijamente durante un buen rato. Necesitaba enfriarse antes de poner al chaval sobre sus rodillas). Y tú recuerda que eres el adulto aquí (Pepper amonestó a su marido)

- ¿Te quedas al espectáculo? (le preguntó Toni a Pepper mientas doblaba el cinturón en dos, guardando la hebilla en el interior de su mano. Peter levantó la mirada y miró con horror a Toni. ¿sería capaz de castigarlo delante de Pepper? No, claro que no, solo era un farol ¿lo era? ¿verdad? Pepper vio la cara de Peter y supo que el chico prefería que aquel castigo quedara entre Toni y él, así que miró con reproche a su marido, pero antes de salir le dio un beso en la mejilla y le susurró que más le valía que no fuera muy duro con Peter o sino dormiría en el sofá el resto de la semana. Peter respiró aliviado cuando Peper se fue, pero el alivio duró poco) Muy bien chico. Es tarde y ambos estamos cansados, ha sido un día muy intenso. Así que nos vamos a ahorrarnos toda la parte en que te digo que has hecho mal y tu me replicas y yo me enfado y tú acabas empeorando la situación, yo me enfado aún más, tú te das cuenta de que esa no fue una buena estrategia, me pides perdón, me prometes que no se repetirá, bla, bla, bla. Supongo que Pepper ya cubrió esos puntos ¿No? (Peter asintió sin atreverse a mirarlo a los ojos) No hablo cogote, Peter (Toni se odió por decir las mismas palabras que usaba su madre cuando él era pequeño y lo pillaba haciendo una travesura).

- Sí, señor (le respondió Peter muy bajito)

- ¡Chico! Mírame a la cara cuando te hable (dijo tomando la barbilla y levantándola con ternura, pero a la vez con firmeza) no eras tan tímido antes en el ascensor cuando tuviste las santas pelotas de hablarme como me hablaste. Lo reconozco chico, me has sorprendido. ¡Menudas pelotas! hablarme así después de desobedecer una orden directa.

- No estuvo bien, lo sé, lo siento, pero es que Jean y yo no hicimos nada de eso que estaba imaginado. Y te lo dije, pero no me estaba escuchando (protestó Peter). Y aunque así fuera, papá, ya tengo 21 años

- Ah, ¿Y eso te da derecho a hablarme así, no? (dijo Toni retorciendo el hocico)

- No, señor.

- Oh, no me vengas ahora con mierdas de "señor", no después de llamarme ¿cómo fue? ¿Rompe-bragas? (Peter se puso rojo como un tomate. No sabía ni porque había dicho eso, no era ni tan siquiera una palabra que oyera de vez en cuando en el instituto) Acabemos con esto antes que digas algo que lo empeore (y lo agarró del brazo y tiró de él. Peter empezó a llorar no quería enfadar a Toni y sobre todo no quería que le castigara, no así, ya era un hombre y eso era muy humillante).

- Por favor, no, por favor, lo siento, lo siento mucho (dijo llorando Peter a la vez que intentaba alejarse de Toni pero éste lo había agarrado bien).

- Uyyy y tanto que lo vas a sentir (dijo zarandeándolo un poco para que el chico detuviera el berrinche) y sino paras la rabieta ahora, lo vas a sentir hoy y otra vez mañana cuando nos levantemos (le amenazó muy serio Toni).

- Pero ya me disculpé, ya dije que no volvería a hablarte así nunca más.

- Fantástico porque así no tendré que volver a zurrarte cuando lo hagas. Ahora bájate esos pantalones y acabemos, que no son horas.

- Papi (Peter se odió por ser tan patético, pero en ese momento hubiera dicho o hecho cualquier cosa para evitar esa zurra).

- ¿En serio? (Toni estaba aluciando pepinillos, desde que regresará casi había tenido que exigir que sus hijos le volvieran a llamar papá y ahora le llamaba papi como hacía Morgan cuando quería algo de él).

- Debía internarlo (fue lo único que le salió a Peter que ahora estaba muy avergonzado).

- Pantalones abajo (lo soltó, por su propio bien, más valía que Peter no se moviera ni un milímetro. Toni entró en el baño privado de Peter y tomó un vaso y lo llenó de agua. Cuando Toni salió del baño con el vaso de agua, Peter ya sabía que iba a pasar. Toni sacó una pastillita azul de su bolsillo y se la dio y después le alargó el vaso de agua).

- Papá, nooooo (volvió a llorar) ponte el guante, lo que sea, pero (Peter hablaba entre sollozos)

- Ya lo hemos hablado muchas veces, chico. De las cagadas de Peter solo responde Peter, no Spiderman. Además, ya deja el drama, esa es las de corta duración. Mañana por la mañana ya volverás a tener tus poderes de vuelta. Ahora tómatela (y volvió a agarrar el cinturón que había dejado encima del escritorio. Peter lo miró con lo que Toni no dudaría en calificar como la cara más triste del mundo. Pero logró mantenerse firme y no ceder a las manipulaciones del adolescente. Peter finalmente se tomó la pastilla. Toni se quedó de pie esperando a que los efectos empezarán a aparecer. Sería más rápido si le inyectara, pero Toni le parecía demasiado brusco y prefería suministrarle el inhibidor vía oral y esperar. A la vez que la espera también servía para que ambos se enfriaran). Pantalones (repitió cuando vio que la pastilla empezaba a hacer efecto). Los calzoncillos se pueden quedar dónde están (hacía años que no le había zurrado sin ropa interior. Aunque quería enseñarle una lección al muchacho, no quería violentarlo y sabía que para Peter la desnudez como parte del castigo rozaba la vejación. Otra vez las lágrimas inundaron los ojos del chico, pero ahora desprovisto de sus poderes se sentía tan vulnerable y débil que ni se atrevió a rechistar y se bajó los pantalones y los dejó con cuidado encima de la silla del escritorio, no los iba a querer cuando el castigo acabara).

- Lo siento bwuaaaaaaaaa de verdad, no pensé que te molestara, por favor no me odies sniff sniff (dijo ocultando su cara bajo el brazo)

- Oh, Peter, no te odio, es precisamente porque me importas tanto que tus palabras me dolieron. No podría odiarte ni que me lavaran el cerebro, eres mi hijo. Pero eso no te da derecho a hablarme de esa manera. (el chico asintió y se sonó los mocos con el reverso de la mano, Toni rodó los ojos, ¿Dónde estaba el chico de 20 ahora?) Ya sabes cómo va (Toni tomó la silla del escritorio y la llevó hasta el medio de la habitación): no pongas las manos, no muerdas, no reniegues y se acabará cuando yo decida que se acabó. No antes. Y si te levantas antes de que te dé permiso, empezaré de nuevo (Peter tragó saliva, por desgracia había comprobado en primera persona que no debía huir mientras le estaba castigando. Toni no alargó la agonía y lo agarró por el bíceps, lo llevó hasta donde había colocado la silla y lo recostó Peter, manos sobre el asiento para no perder el equilibrio. Puso su mano sobre la espalda del chico y empezó a castigar el irrespetuoso y desobediente trasero). ¿Preparado? Allá vamos Plass plass plass

- Aaaaaaaaaaaaaau (los primeros cuerazos siempre lo pillaban desprevenido, por mucho que Toni dijera, "¿preparado?". Uno no se hace nunca a la idea, es imposible prepararse para una zurra. Una de las cosas más difíciles de recibir una zurra así, era no hacer caso al instinto que te dice que salgas de esa posición y salgas corriendo. Cuando le había zurrado sobre las rodillas, Toni lo sujetaba con fuerza y era imposible concebir la posibilidad de escapatoria. Pero así solo notaba la mano de Toni sobre su espalda, y no era un agarre sino más bien un mero roce).

- Plass plass plass (Toni decidió que sería una zurra rápida era muy tarde para zurrar traseros. Bueno se le ocurría algún que otro juego erótico con Peper pero ese tipo de nalgadas eran placenteras, y esas no lo eran para ninguno de los dos) plass plass plass (Toni estaba siendo rápido pero contundente no llevaba ni 10 cuerazos que Peter ya estaba hiperventilando. Se detuvo unos segundos y viendo la ansiedad del muchacho decidió hacer algo que no solía hacer) un minuto. Solo aguanta un minuto ¿crees que podrás?

- noooooooooooooo bwuaaaaaaaaaaaaa no tan rápido (suplicó y Toni alzó una ceja y sonrió con malicia, pero desde la posición que estaba Peter, esa sonrisa escalofriante no la pudo ver)

- ok chico, cambio de planes, lo haremos como siempre (Toni lo agarró del brazo y lo ayudó a levantarse, para después llevarlo hacia la cama, sentarse y colocar al chico sobre sus rodillas. Quizás no iba a ser tan rápido como le hubiera gustado).

- Por favor, Toni, por favor, ya no más, esos fueron muy fuertes.

- No, no lo fueron, fueron consecutivos, pero tranquilo, visto lo visto, ahora nos tomaremos nuestro tiempo plass (y dejó caer solo una vez el cinturón sobre el trasero de Peter)

- Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaau (aulló Peter que no esperara que retomara la zurra tan pronto. Toni espero unos segundos y dejó caer el siguiente correazo)

- Plass

- Aaaaaaaaaaaaaaaaaau noooooo, duele, duele, papá, por favor, bwuaaaaaaaaaa (Toni volvió a dejar unos segundos antes de dejar caer la correa de nuevo)

- Plass

- Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaauuu no, no, cambie de idea…que sea rápido, hazlo rápido, Toni, no aguantaré toda la noche así.

- Un minuto, chico, después todo habrá acabado (le dijo Toni) ¿Preparado? (Peter se agarró fuerte a la almohada preparado a soportar un dolor indescriptible durante los siguientes 60 segundos)

- Sí, señor (aunque Toni odiaba lo de "señor" sabía que esta vez no era una provocación de Peter sino que le salía el respeto de forma natural, sus tíos le habían enseñado muy buenos modales ya aunque al llegar a la adolescencia Peter había optado por relajar esos modales, ahí estaban)

- Plass plass plass plass plass plass… (y con eso los cuerazos empezaron a caer sin clemencia. Como podía ser tan rápido sin el traje de Ironman un hombre de la edad de Toni se preguntaba Peter mientras mordía con todas sus fuerzas su almohada. Cuando dicen que el tiempo es relativo deberían ilustrarlo con esa zurra. No es lo mismo 60 segundos de reprimenda que 60 segundos de cuerazos ininterrumpidos. Ni de coña.) plass plass plass (Toni le costó aguantar el ritmo los últimos diez segundos, pero apretó fuerte el agarre del cinturón y contó hasta diez como si fuera un maratón y estuviera a escasos metros de la meta. Cuando los 60 segundos acabaron Toni soltó la correa, exhausto. Y respiró hondo una veces y entonces hizo algo que no había hecho nunca antes). Levanta (le dijo secamente pero no había rabia en su voz. Peter no le hizo caso, normalmente le dejaba llorar sobre su regazo hasta que se calmaba por si mismo) Peter, levanta (dijo una vez más. Peter esta vez giró la cabeza para mirar a Toni) levanta (Toni repitió una vez más. Peter estaba descolocado, pero no estaba en situación para discutirle así que con cuidado de que su trasero no tocara nada se puso de píe. Instintivamente se llevó ambas manos al trasero para sobárselo, no tenía sentido sentir vergüenza de hacerlo delante de Toni cuando había sido el mismo Toni quien lo había zurrado como a un niño pequeño). Las manos en la nuca hasta que yo te dé permiso para bajarlas (le dijo Toni que se le notaba más entristecido que enfadado. Peter lo miró extrañado pero un movimiento sutil de ceja de Toni hizo que obedeciera sin preguntar). Vamos al baño (la cara de terror de Peter devolvió a la realidad a Toni, no le había comentado que después de la zurra por desobedecerlo por enésima vez iba a lavarle la boca con jabón por hablarle como lo hizo en el ascensor). Vamos al baño a lavar esa boquita tuya

- Ooooh Toni nooooo por favor (tía May le había castigado así muchas veces cuando era muy pequeño y lo poco que recordaba de entonces es que lo odiaba) papá ya no soy un niño pequeño, juro que jamás volveré a decirte eso.

- Sé que no eres un niño pequeño, no zurraría con mi cinturón a un niño pequeño. Y la enjabonada te la has ganado por deslenguado e irrespetuoso. No, no me llamaras ni eso, ni ninguna otra lindeza jamás, o el jabón será a partir de ahora tu nueva goma de mascar (Peter lo miró horrorizado). Venga, pasa para el lavabo

- Por favor (Peter bajó ambas manos para juntarles y suplicarle. Toni sin decir nada se acercó y le propinó 5 duras palmadas)

- Plass plass plass plass plass No te di permiso para bajar las manos, chico. Justo acabo de zurrarte por desobediente ¿No querrás que empecemos de nuevo? (Peter negó como un loco con la cabeza y volvió a colocar las manos detrás de la nuca), pues andando, para el baño (dijo señalando hacia el cuarto de baño. Peter lo miró con ojitos de cachorrito abandonado). ¿Te he de llevar a chanclazos? (dijo agarrando lo primero que tuvo a mano que resultó ser una de las chanclas de ducha de Peter).

- No señor (y entre sollozos entró en le baño y dejó que Toni le lavara la boca a conciencia con jabón. Después le dejó con el picor 3 minutos más hasta que le permitió enjuagarse la boca solo un par de veces).

- Ya puedes bajar las manos (dijo cuando acabó la penitencia). Vamos a dormir, son pasadas las dos, aunque mañana no tengas clases, éstas no son horas. May me mata si se entera que te dejé hasta tan tarde.

- Quizás se lo diga (dijo poniendo pucheros y Toni no pudo evitar reírse) no te rías (protestó como un mocoso de 5 años).

- Bueno puedes llamarla y decírselo, no olvides decirle también que es lo que estuvimos haciendo hasta tan tarde, seguro que le encanta (Peter lo fulminó con la mirada Toni apartó las sabanas y la cobija para que Peter se metiera en la cama). Venga, a la cama contigo (Peter se metió con cuidado en la cama y dejó que Toni lo arropara). Buenas noches, arañita (dijo y le dio un beso en la cabeza)

- Ya no soy un niño, papá (protestó como lo haría precisamente un niño).

- Claro que no jajajaja (y salió de la habitación dejando a un molesto y adolorido Peter).