Mientras tanto en la pequeña cancha del coliseo estaba Tsukuyoumi estando de rodillas y rezando por el alma de las cinco alumnas que quedaban en pie en esa prueba en especial aquella chica raijin a quien no le contar a nadie pero la amaba quizás mucho más que una hija y a su lado estaba el siempre tranquilo soldado Akechi el cual estaba en posición de meditación procurando seguir el protocolo de las pruebas hasta el final.
A una distancia ignoraban que tres presencias las cuales portaban katanas estaban ahí observándolos, uno de los asechadores estaba viendo a Shizuka que estaba acostada con su sombrilla al lado y a la joven pelirrosa de coletas y listón rojo.
-Bien, ya todo está despejado
-Sí, despejado, je je
-…
Unos ojos celestes miraban con maldad a la docente como al militar
-El soldado ese no puede moverse mientras controla el laberinto. Solo tenemos que deshacernos de esa asquerosa kishin y ya podemos iniciar nuestro plan
-¿Cuál será nuestro movimiento, Shizuo-san?
La sombra aludida, aquella de ojos azules sacó lo que podría ser una especie de Polystation, es decir una de esas consolas antiguas y un casette de color rojo dentro de la ranura de dicha consola.
-Asesinar a la pequeña bastarda y esa perra roja- Los ojos celestes miraron a la otra sombra la cual era más grande mientras que la segunda a su lado tenía cuatro brazos y en una mano tenía su katana- Roki, encárgate de Tsukuyoumi y de ese soldaducho de cuarta, Kumo y yo nos encargaremos del resto…Al menos lograremos sacarnos un dolor y cabeza
-¿Y después celebraremos?
-Claro Kumo…- Una chica de coletas azules hasta los hombros sonreía sádicamente- Lo disfrutaremos en grande mientras Pueblo Kuuga sea una montaña de cadáveres
La matona de cabello azul con una seña ordenó a la chica gorila que fuera hacia donde estaba el soldado Akechi, la iwashin tenía una katana formada de piedras mientras se enfocaba en el soldado psíquico el cual estaba concentrado en mantener su técnica ilusoria. Roki de manera silenciosa levantó el arma blanca a unos metros directo a la cabeza del soldado.
El arma fue directo hacia la cabeza del soldado mientras tanto Tsukuyoumi que estaba rezando sintió como como algo se regaba sobre su mejilla, la mujer abrió los ojos viendo como su kimono negro estaba con una mancha de sangre y cerca de ella estaba el soldado Akechi bocabajo en el suelo de baldosa blanca mientras un charco rojo brotaba de su cabeza.
Ahora la mirada de la kishin dio vuelta dando con Shizuma y Kumo que portaban sus katanas, se lanzaron sobre ella. El fondo se volvió negro y varios sonidos anime de apuñaladas se hicieron escuchar hasta que finalmente la escena cambió a la propia Tsukuyoumi la cual estaba tirada en el suelo con rastros rojos en su negro vestuario, la pobre mujer estaba mirando con dolor en el suelo a la raijin que dormía dulcemente como si no hubiera un mañana.
De pronto todo comenzó a desvanecerse quedando solo la imagen de su querida alumna como amor no correspondido, un tic nervioso invadía su ojo izquierdo mientras que las lagrimas le traicionaron combinada con un pequeño hilo de sangre que se emanaba desde su frente, no fue una herida pero si fue sangre salpicada sobre su rostro.
Pero de pronto en medio de aquel desvanecimiento estaban Karin, Shizuka, Remi y Matsuri las cuales estaban al lado de Candy. Las cinco chicas estaban sonrientes mientras de pronto ellas usaban casacas militares con capas de colores mientras se escuchaban los sonidos de una celebración, de gente que gritaba vivas y vítores como si fuesen heroínas.
-Cinco… Elementos… Ellas… Serán… El futuro…- La sensei sonrió hermosamente para luego sucumbir lentamente sobre el suelo y quedar ahí para siempre
Mientras tanto Shizuma estaba cerca de las cinco jóvenes, la matona estaba preparando su katana como su amiga araña kage. Las miradas de ambas se enfocaban sobre Karin y Shizuka, la de coletas azules alistó la Polystation y el caset mientras la araña cuidadosamente colocaba un cable con un viejo control (De aquellos primeros joysticks que eran cuadrados y seis botones) alrededor del cuello de las dos chicas simulando una soga.
Ambos controles estaban conectados a la vieja consola mientras Shizuma estaba preparando una tanto (Una katana pero con el tamaño de una daga) apuntando al brazo derecho de su hermana mayor la cual dormía plácidamente.
-Bien Kumo, yo me encargaré de esa bastarda y tú encárgate de Namahono
-Seguro que no se esperan lo que vamos a hacer- La chica araña clavó su tanto en la mano izquierda de la kajin que en medio de su inconciencia ignoraba el dolor de dicha apuñalada
Las dos jóvenes decidieron apartarse de la escena y prender la consola antigua, ya habían aniquilado al soldado Akechi como a Tsukuyoumi cuyas cabezas fueron cortadas por Roki, la iwashin decidió llevarse las cabezas mientras Kumo se fue siguiéndola llevando un cartel. Shizuma decidió quedarse un rato más a la espera de que su plan de aterrorizar a la población civil de las calles principales de la aldea diera resultado mientras que la invasión estaba en proceso.
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Es bastante increíble que ahora nuestro enemigo final sea una especie de pelón en esteroides y en calzoncillos pero eso no es lo suficiente para amedrentarme a mí como a las demás. Joe y yo nos alistamos para el combate, ella con su katana y yo con mi naginata mientras él alista lo que parece ser una cuchilla gigante de acero.
Nappa se lanza contra nosotras con su zanbato y encesta un golpe que hace temblar el suelo como causando una pequeña grieta, por suerte pudimos anticipar su ofensiva y saltamos, Joe que saltaba desde arriba le hacía creer que iba a hacer un ataque fijo pero Joe golpeó con su katana sobre la espalda baja de ese grandulón mandándolo al suelo.
Pero para nuestra desgracia el tipo se levantó como si nada sonriendo seguro de su fortaleza
-¿Qué clase de tipo es este pelón? ¡Se levantó como si nada de ese golpe- Exclama Candy algo asustada ante la resistencia de Nappa
-La fortaleza de ese hombre no solo reside en la zanbato que carga- Opina Remi- Sin olvidar que cualquier golpe como el de hace rato no le afecta
Nuevamente ese sujeto salta sobre nosotras dos encestando otro golpe de zanbato contra el suelo pero nuevamente anticipamos el ataque, el pelón en esteroides se da la vuelta blandiendo su arma causando un fuerte viento que casi tumba a las otras tres chicas.
-¡Aquí estoy!-Dice Joe a nuestro tonto enemigo el cual se voltea y nos mira algo confundido. Yo estoy detrás de él mientras Shizuka estaba parada sobre la cabeza de ese grandulón… Sin lugar a dudas lo hicimos quedar en ridículo por un rato
-Debido al peso como al tamaño de la espada zanba, los tipos de ataques son muy limitados- Menciona Remi
-Explicate, sombra
-Puede que emplea una fuerza destructiva pero su velocidad es bastante minima, no importa los tipos o las direcciones de sus ataques, son fáciles de ver y predecir lo que lo hace fácilmente un blanco fácil
En menos de nada Joe salta de la cabeza hasta la punta de la enorme zanbato, hace una carrera para darle una patada a la nuca, cuando aterriza en el suelo el grandulón ese blande de nuevo la pesada arma pero la pequeña suijin se inclina al suelo esquivando el pesado golpe, usa su pistola Bebeat rociándole agua y culmina propinándole una lluvia de golpes con su paraguas sobre todo su cuerpo hasta dejarlo caer al suelo.
Quizás derrotamos a esa cosa pero nuevamente como si nada hubiera pasado lo que nos deja sin habla y aparte con la incertidumbre de como poder vencerlo. Matsuri intenta analizar a ese sujeto detenidamente hasta llegar a una conclusión.
-De acuerdo con mi análisis, ese grandulón tiene que tener algún punto débil. Estoy segura que luego de algunos ataques se vuelve vulnerable y tendríamos que golpearlo muchas veces
-¿Pero cómo podríamos hacerlo?- Le pregunto yo a la dokushin la cual se puso mano al mentón pero de pronto algo comenzó a ocurrir
-Rin-chan
-¿Qué pasa Candy?
La raijin me señaló con el dedo mientras noto algo en mi mano izquierda la cual es invadida y por una especie de luz que lentamente hace que desde mis dedos hasta ahora mi brazo desaparecen como si nada y veo a Joe la cual tiene el mismo problema pero con su brazo derecho.
-¿Qué te pasa Namahono?- Pregunta Matsuri la cual se nota que está comenzando a preocuparse mientras nota que ahora mi brazo izquierdo del todo ha desaparecido y después de eso algo se desvanece con mis amigas ahí hasta que ya todo no es nada
-Riki-chi, ¿Qué nos está pasando?- Joe como yo estamos en una especie de fondo negro como si de pronto nos desintegramos ante las demás y ahora resulta que estamos en un cuarto de posada japonés en el que está una de esas linternas antiguas con vela adentro, unas dos espadas a la pared y ahora resultamos que ambas usamos ropas tradicionales japonesas
Yo estoy usando un chaleco japonés negro y pantalón tradicional gris lo mismo que Shizuka pero con la minima diferencia de que el chaleco era azul y con símbolos en sus mangas como en la zona de los hombros.
-No sé que nos pasa- Miro todo el alrededor de la escena- Ni siquiera no logro entender como terminamos aquí
Escuchamos el sonido de la puerta dando a tres figuras que portan sus katanas
-Namahono… Este es tu fin…
-…
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Karin y Shizuka estaban en pausa mientras veían a tres o cuatro figuras humanas que estaban portando katanas, una de aquellas presencias alzó su arma encestando un golpe imaginario hacia el suelo lo que dejó en intriga a las dos chicas. La kajin como la suijin estaban congeladas luego de la acción de su atacante hasta que Karin se volteó a ver a su pequeña rival la cual se acercó su mano a su cara y a su frente mientras un pequeño hilo de sangre emanaba desde su cuero cabelludo.
-¡JOE!
La pelirrosa en menos de nada fue hacia la pared donde cogió su naginata mientras que Roki la chica gorila levantó su arma contra la kajin pero ésta logró bloquear el ataque pero por unos instantes, quizás por pequeñas fracciones de segundos. El arma fue partido a la mitad y el hachazo fue directo hacia el costado derecho, exactamente en la zona entre el hombro derecho y el cuello.
Karin se hincó ante la recién herida pero no impidió que tuviera el suficiente valor para coger una katana pero tuvo que bloquear otro ataque esta vez de Kumo que usaba su par de brazos para dar una apuñalada fija al pecho pero no contaba que el otro par de brazos le encestara otro golpe de katana que al igual con Shizuka se le dio en la cabeza causándole un sangrado.
Shizuka al ver como herían de la peor manera a su rival trató en ir en su ayuda pero Shizuma le propinó un golpe en la espalda haciéndola caer en el suelo junto con una cortada sobre su diminuta anatomía, mientras con Karin, la kajin estaba sentada en el tatami una vez bloqueando con la katana sin desenvainar otro golpe de Roki, dio un puntapié al pecho de la gorila pero recibió otra apuñalada más de Kumo.
La kajin no soportaba ver como la pequeña suijin esta tirada en el suelo, temiendo lo peor se levantó para encarar a las dos pero recibió otro puñal pero por parte de Shizuma aunque hubo un pequeño forcejeo entre ambas, Karin logró liberarse de la espada y con todas sus fuerzas bloqueó otro ataque de Kumo.
Su objetivo era Shizuma pero una vez más la gorila iwashin encestó un golpe fuerte hacia el suelo… A simple vista por los borbotones de sangre se diría que la pelirrosa fue la victima pero resultó que la pequeña Shizuka sirvió de escudo humano estando de espaldas y recibiendo el golpe diagonal sobre su pequeño cuerpo dando con una herida en forma de X.
Karin derramó lágrimas mientras veía a la pequeña figura sucumbir entre sus temblorosos brazos, lo abrazó de manera sutil como si aquello fuese completamente su culpa y obviamente no se lo podría perdonar jamás. La kajin dejó acostado el cuerpo y lo arropó como si la abrigase de la fría y triste muerte.
De nueva cuenta se lanzó contra las tres atacantes logrando desenvainar la espada mientras Roki la chica gorila se lanzó al ataque, hubo un forcejeo de filos hasta que la iwashin recibió un golpe en el brazo izquierdo que la hizo caer al suelo pero no impidió que dejara clavado el puñal para irse a pelear a puño limpio con la kajin que se lanzó también al ataque.
Las dos comenzaron un breve intercambio de golpes hasta que la pelirrosa abrazó con todas sus fuerzas contra la gorila, de ese abrazo estaba emergiendo unas llamas como si fueran una pequeña hoguera mientras la gorila invocaba una roca en cada puño encestando uno que otro golpe sobre la espalda de la kajin que a pesar de las apuñaladas como de los golpes no se dejaba sucumbir en ningún momento.
La pelirrosa saltó montándose sobre la chica gorila y le empezó a propinar una serie de puñetazos sobre el rostro de la iwashin que no soportando el infernal dolor mandó a su contrincante al suelo. La kajin se posicionó en cuatro patas como si fuese un poderoso animal salvaje mientras la gorila sacó la katana, Karin saltó hacia Roki dando otra ronda de forcejeo cosa que aprovechó la gorila para apuñalarle el antebrazo derecho, la joven al sentir la herida comenzó a gruñir como un fiero animal aparte de que su aspecto estaba cambiando.
Sus mejillas tenían tres rayas, sus ojos rojos eran felinos, sus heridas ahora eran extraños tatuajes mientras le crecieron unas garras negras, la joven se paró para enfrentarse a la gorila que estaba su habitual posición de combate común de su especie y una ronda salvaje más se dio lugar, mientras tanto Shizuma como Kumo decidieron irse del lugar y volver al plano real, ya habían logrado dar de baja a la loli y con su amiga gorila bastaba para matar a Karin.
Forcejeos entre ambas elementales, patadas, puñetazos, tiradas sobre el suelo no se hicieron esperar hasta que en un intento desesperado la kajin se lanzó sobre la iwashin hasta la ventana del pasillo de enfrente hasta dar con un pequeño lago. Roki se convirtió en una roca voladora sobre la pelirrosa que cayó sobre el agua.
Unas cinco veces más tarde…
El lago se estaba tiñendo de rojo mientras la pelirrosa ahora con su cabellera suelta y sus ropas desgastadas estaba ahí frente a la chica gorila la cual no dejaba de posicionarse en guardia mientras que la Kajin estaba respirando agitadamente mientras que en su mente se estaba un canto de una tribu combinada con un canto budista, su corazón estaba latiendo mientras las heridas que tenía estaban sanándose pero quedando en ella varias marcas de tatuaje.
La joven alzó sus manos como si fuesen unas filosas garras listas para destrozar carne mientras en su dentadura tenía varios colmillos. Hizo una X con los brazos y los soltó
-¡GUAAAUUU! ¡AAAAMAAAAZOOOON!
Unos ecos budistas de los cuales se destacaba la palabra Amazon se hicieron escuchar mientras unas llamas negras emergían del herido cuerpo de la kajin, sus ojos estaban brillando de un fuerte carmesí en medio de aquello hasta que una figura oscura y siniestra comenzó a aterrar a la gorila.
Finalmente la figura dio lugar a una figura femenina que consistía en una chica con cabello largo y blanco y ojos rojos. En su cabeza hay dos cuernos rojos. Lleva un brassier tipo bikini negro y una chaqueta corta con una raya blanca y estrellas blancas en la punta de sus mangas, un short corto negro con un cinturón blanco y unas botas que le cubren la rodilla como "metálicas" con unas especies de cuchillas en la rodilla. Sus manos eran guantes con garras de color negro.
(Nota, buscar en Google Imágenes, Black Gold Saw)
-¡¿AARRGGHH?!- Preguntó la enorme gorila para saber la identidad de la supuesta chica
La joven respondió con una mirada seria
-Mi ser Amazon…- Comenzó a apretar sus puños- Amazon no poder perdonar hombres malos… Hombres malos lastimar niña delfín…- Lagrimas cayeron de su rostro mientras mostraba su puño ensangrentado- ¡AMAZON DESTRUIR MALDAD PURA! ¡AMAZON ENVIAR PERSONAS MALAS AL INFIERNO! ¡AMAZON JURAR HACERLO AUNQUE AMAZON PERDER LA VIDA!
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Mientras tanto en el laberinto, Candy, Matsuri y Remi estaban agotadas y cansadas debido a que extraño ser de prominente calva y sorprendente físico de gimnasio era demasiado fuerte, de hecho ningún ataque era eficiente contra la integridad del enorme guerrero llamado Nappa. El hombre calvo en esteroides estaba parado de nueva cuenta mientras las tres jóvenes estaban agotadas.
Pero no solo lidiaban con enfrentarse con el calvo mamado sino que también estaba a la mar de preocupadas por sus amigas Karin y Shizuka que desaparecieron repentinamente hace unos momentos y sin razón aparente.
Una sonrisa se dibujó en el calvo musculoso, su mirada se enfocaba en la joven raijin la cual lo miraba con curiosidad y aparte le dedicó una sonrisa grande como si fuese un amigo de toda la vida. El calvo enorme se quedó en su posición de expulsar todo su poder mientras hacía que todo el lugar comenzaba a temblar mientras unas piedras comenzaban a alzarse, una especie de corriente eléctrica comenzó a rodear el cuerpo del calvo en calzoncillos hasta convertirse en una enorme estela dorada que rodeaba al luchador.
-Objetivo… -Los ojos de ese sujeto se volvieron rojos junto con una voz loquendo- Eliminar a la raijin llamada Sayaka Raimon- El pelón asesino decidió lanzarse contra la Raijin la cual estaba a la defensiva
-¡Candy, esquivalo! ¡Es peligroso!- Gritó Matsuri que aunque no quería demostrarlo estaba preocupada por su raijin
El pelón encestó un puñetazo sobre la cabeza de la rubia tonta a lo Don Ramón y luego de unos segundos ambos gritaban de dolor estilo anime, Candy hacía bolita por el chillón que estaba sobre su cabeza y Nappa estaba soplándose su puño pues cuando le dio el coscorrón los listones emitieron una pequeña descarga sobre su mano.
Matsuri dada su actitud de tsundere prefirió ignorar la escena mientras Remi decidió ir como un noble caballero al auxilio de su princesa, en eso le lanzó unas shuriken pero el enorme guerrero las esquivó terminando clavándoselas en la pared, Matsuri se volteó y al ver la escena notó algo extraño.
-Que extraño… ¿Soy yo o este cuarto ahora se volvió pequeño?
-Ya lo dices, noto lo mismo- Comentó la kage viendo lo mismo
-¿Qué estará pasando ahí afuera? Se supone que este era una especie de lugar infinito
-He escuchado mucho de estas pruebas pero esto no tiene sentido- La chica sombra lanzó un kunai dándose la misma conclusión- Tiene que haber pasado algo en el coliseo, por algo Karin-san y Shizu desaparecieron
-¿Estás insinuando que no hay nadie controlando el laberinto y que estamos expuestas a ser asesinadas por ese calvo en calzoncillos?
-Eso creo
La pequeña dokushin miró hacia el techo e intentó gritar a todo pulmón
-¡Teniente Hijikata! ¡¿Está usted ahí?!
-¡Manifiestate, oh, voz que todo lo puede y todo lo sabe!-Gritó Candy mientras se hincaba de rodillas como si quisiese esperar las respuestas a sus plegarias
Era evidente que el silencio no se hiciera esperar
-No contestan. No se oye la voz del teniente
La raijin en menos de nada apretó los dientes y gritó
-¡RIN-CHAN!
-¡QUE ALGUIEN NOS SAQUE DE AQUÍ!- Gritó esta vez Matsuri
Mientras Remi cayó de rodillas
-¡SHIZU, ¿DÓNDE ESTÁS?! ¡REGRESA!...- Dio un puño contra el suelo maldiciendo su situación
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¡MAJOKKO FIVE REGRESA DESPUÉS DE COMERCIALES!
