Día 26: Enfermo.


- Me voy a morir aquí. Mis últimas palabras son... Te amo m-mi...

- Adrien deja de actuar como una niña, solamente estás en reposo por salvar a alguien. - dijo Plagg indignado por el dramatismo de su portador.

- Si, pero me alegra haber sido el héroe.

- Ser un héroe no es caerte por las escaleras.

- Pero era por salvar a...

- Adrien. Llegaron tus amigos de la escuela, vinieron a verte.

-.-

Adrien era un chico que jamás podía aceptar una injusticia o que alguien le hiciera daño a sus amigos, por eso ver ese acto de Lila en contra de Marinette no lo iba a permitir, así que por eso, él se arriesgó por ella y la empujó a un costado para que no cayera de una escalera relativamente alta.

Pero él no pudo salvarse y rodó por ahí resultando herido con algunas fracturas en el cuerpo y un golpe en la cabeza que lo dejó inconsciente.

- Adrien, hermano. ¿Estás bien?

- Estoy enyesado, no hagas preguntas tan obvias, amigo. Solo estoy algo agotado por esto.

- Bueno, disculpa. Pero la verdad fuiste algo tonto por no sujetarte del barandal, pero eres un hueso duro eh, me alegra.

- Espera... ¿Qué estas diciendo?

- Si, que te resbalaste y caíste, por eso te dije tonto.

- Nino, eso no fue lo que sucedió.

- ¿Enserio? Lila nos dijo que te caíste y no lograste sujetarte a tiempo del barandal porque Marinette te empujó. También dijo que ella lo hizo porque estaba celosa de que los dos comenzarán una relación hace poco.

- ¿Qué? ESPERA, ¿¡QUÉ!?

- Si, es una chica verdaderamente malvada.

- ¿Cómo puedes creer eso de Marinette?

Si, creo que se golpeó fuerte la cabeza para escuchar eso de su mejor amigo.

- Hablaba de Lila, amigo. Descuida que no le creí, conocemos muy bien a Marinette y haría muchas cosas por ti porque... po-porque es una buena amiga. - dijo Nino tratando de no hablar de mas.

- Ella está aquí, ¿no?

- Sip. Al rato entrará, descuida. Está en el pasillo junto con Alya. Kagami vendrá en un rato también porque estaba en práctica de esgrima cuando Marinette le avisó, si no fuera por ella y la asistente de tu padre no nos hubiéramos enterado de todo. Vinimos corriendo al enterarnos que despertaste.

- Owwwwww gracias por preocuparse por mi. ¿Podrías decirle a Marinette que entre? Quiero verla.

- Descuida, lo haré.

- Disculpen, ¿interrumpo chicos? - dijo Alya.

- No, hermosa. ¿Que sucede? - dijo Nino.

- Es que me pesa ya tener estas flores en mis manos. - entró al cuarto de Adrien y dejó las flores en su escritorio. - Ojala te recuperes pronto Adrien, ya sabes, si necesitas algo, llámanos.

- De acuerdo, Al. Cuida a mi atarantado amigo, que pronto le ganaré en Guerra de Mechas IV.

- Espera, ¿están hablando de Guerra de Mechas sin mi? Eso no es tan gamer de tu parte, Agreste. Mínimo llámenme y no me dejen afuera sola.

- Marinette, me alegra verte.

- A mi también, Mari.

- Bueno chicos, tenemos que irnos, debemos ir a cuidar a Chris, ¿no es cierto, Nino?

- Pero no los cuida Auro- aaaaaah ah si, a eso íbamos. - dijo Nino recibiendo un codazo de su novia.

- Nos vemos, chicos. Recuperate, Adrien.

- Gracias, Alya. Gracias Nino. Nos vemos pronto.

Luego se quedaron Marinette y Adrien en la habitación.

- Adrien...

- Marinette...

Dijeron los dos chicos al mismo tiempo y luego sonrieron.

- Habla tu primero, Mari. Enserio.

- Perdóname... Por causarte una molestia. Todo esto es mi culpa, si no me hubiera cruzado en tu camino, no hubiera pasado todo esto.

- No, tenía que hacerlo. Lila hizo muchas cosas malas y no iba a dejar que ella te empujara por las escaleras.

- ¿Ella iba a hacerlo en verdad?

- Si, creo que tengo una sospecha de que era una de sus trampas.

- Oh, debí imaginarlo.

Se miraron en silencio.

- La otra vez que posamos juntos, fue por obligación, ¿sabes?

- Adrien, no es necesario que me digas eso. Es tu trabajo y lo entiendo.

- Era a cambio de que te dejara en paz, al parecer es una chica que no tiene palabra.

- Si, así es ella.

- Y gracias por visitarme, me hace bien verte después de mucho.

- Estaba muy preocupada por ti. - agarró su mano. - Si te pasara algo... No me lo perdonaría.

- Tu te preocupas mucho por mi... Que haría yo sin ti, Marinette.

- Ahmmm probablemente mis amigos me hubieran matado por no avisarles del accidente. Además, mientras estabas inconsciente, sujetaste esto... - Marinette soltó su mano y buscó en sus bolsillos la pulsera de la buena suerte que le regalo hace mucho. - Fue curioso encontrarlo en tu mano dado al accidente que pasó, así que te lo devuelvo, de repente si no lo hubieras tenido quien sabe qué hubiera pasado.

- Oh, gracias Marinette. - dijo Adrien ahora agarrando su mano y acariciándola. - Eres nuestra Ladybug diaria y nadie te quitará el título de serlo, al menos para mi.

- A-adrien, yo...

- Ya llegué mi amor, compré juguitos para ambos y tus galletas favoritas.

Soltaron sus manos cuando escucharon la voz de Kagami en la habitación.

- ¡Marinette! ¡Me alegra verte, aquí! - dijo Tsurugi saludando a una de sus mejores amigas.

Ella le debía mucho, cuidó mucho de Adrien cuando ella tenía clases particulares y hasta le dijo a su madre que ella quería visitar a Adrien y que no iba a ir sola en ningún momento.

Se volvieron inseparables y no se ocultaban nada, excepto por un detalle que Kagami no sabía...

Que Marinette aún amaba a su novio y le costaba olvidarlo.

- Hola Kagami, me alegra verte también. Debo irme ahora a ver a Luka, quedamos en salir.

- ¡Wujuuuuuuuu, Lukanette a la vista! - dijo la asiática vitoreando a su igual azabache.

Adrien que miraba la escena se quedó callado procesando esto, le agradaba que su amiga esté feliz pero sentía aún un nudo cuando hablaban de Luka frente a él.

- ¡Kagami! - dijo Mari sonrojada. - Entonces me voy, cuídate mucho y espero te recuperes pronto, Adrien. Te llamo después, Tsurugi.

- ¡Marinette! Espera... Mi pulsera.

Mari vio que tenía su pulsera aún en la mano. ¿Era bueno que lo tuviera? Kagami ahora lo iba a proteger, creía que no lo necesitaba.

- Es mejor que me la lleve. Te curarás pronto, tienes a la enfermera Tsurugi ahora. - dijo Mari sonriendo.

- Pero...

- ¡Adiós chicos, cuídense!

La vida te da nuevas oportunidades para ser feliz, pero... ¿Quien serías si no miras al pasado y sigues adelante? ¿Lo dejarías volver a tu vida?

- Adiós, Marinette.

-.-

Palabras: 1124.

-.-


¡Día 26 terminado!

Formé un Alynino, Adrinette, Adrigami y un pequeñito Lukanette en este shot, pero me siento satisfecha, por fin le bajé a mi azúcar, ¡quien sabe si vuelve mañana!

¡Lo siento si me extendí un poco, necesitaba expresar todo aquí.

¡Nos leemos mañana, cuídense y quédense en casa!

- Ann.

Siguiente capítulo:

Día 27: Siesta.