"La intervención del bastardo"

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Las dudas que tenía Katsuki desaparecieron luego de haber escuchado a Deku. No le cabía en la cabeza cómo era posible que se fijara en él, luego de su horrible pasado y de los constantes insultos que le dijo cuando eran niños, adolescentes y ahora, como adultos. Casi nada había cambiado entre ellos, por no decir que nada cambió.

Sin meditarlo mucho, también le intrigaba saber qué fue lo que a Deku le atrajo de él, es decir, de dónde surgió la atracción referente a él.

Lo averiguaría antes de que Deku se marchara a Río, sino quién sabe cuánto tiempo tendría que esperar hasta volver a verlo.

Sí, Katsuki aprovecharía y le preguntaría, tomando en cuenta que él seguía abrazando a Deku en el sofá, luego de un largo rato en que fue besado por éste.

—Em, Deku?— Lo toqueteó del brazo, obteniendo su atención, notando que sus párpados lucían cansados. Dedujo que el nerd no tardaría mucho en quedarse dormido.

—Hm—Asintió con un cabeceo.

—Qué es lo que te gusta de mi?— Preguntó en tono ansioso.

El nerd abrió un poco los ojos, reforzando su agarre entre sus brazos.

—Todo— Respondió sin un deje de duda, nada. Pura sinceridad reflejada en su voz.

Él se ruborizó cautivado.

—Todo, Kacchan— Repitió añadiendo un tono más contundente.

—Sé más específico, nerd— Demandó, queriendo escucharon.

Deku soltó un bostezo perezoso, sobando el cabello de Katsuki con una de sus manos.

—Kacchan fue mi primer amor— Confesó adormilado.

Qué? Katsuki abrió los ojos conmocionado por aquella revelación abrupta.

—Me rendí porque pensé que no me querías— Continuó en el mismo tono adormilado. —Decidí rendirme en secundaria, poco antes de recibir el One For All, y de ahí no me esperé conocer a Todoroki, quien creí que me me amaba, y nuevamente me rompieron el corazón— Emitió un bostezo largo y ancho.

—Es verdad eso, Deku?— Musitó ansioso de saberlo.

—Sí— Expuso claro. —Mi primer amor fue Kacchan, aunque también me enamoré de Todoroki y pensé que todo estaría bien, pero no fue así. Todoroki rompió conmigo y entonces me di cuenta que quizá no era el indicado para mi, y sabes? Estando en terapia, recapitulando cada episodio de mi vida, me volví a enamorar de Kacchan— Suspiró, abrazándolo gentilmente. Katsuki se sonrojó, aferrando sus manos sobre la camiseta del nerd, oyendo sus latidos acelerados y punzantes. —A mi sólo me gusta, Kacchan— Aseguró. —Amo a Kacchan—

—Te tomó tiempo darte cuenta, pedazo de idiota— Replicó desdeñoso, sintiendo la respiración profunda del nerd. De haber sabido que el nerd lo amaba desde la infancia, qué cosas se hubiera evitado? Pero, Katsuki sería el mismo que es ahora? Lo más seguro es que no, puesto a que en el pasado él era el peor de los idiotas. Probablemente hubiera lastimado a Deku, tal como lo hizo el mitad y mitad. De eso no le cabía la menor duda.

—Lo sé— Una mano cálida se posó sobre su mejilla, acariciándola suavemente. Eso provocó que Katsuki se aferrara a su pecho, mismo que le reafirmaba con quién se hallaba en ese preciso momento. Nada más con el amor de su vida. —Fue error mío—

—No, no es error tuyo— Negó, dándole un pequeño codazo en el costado derecho. —No es culpa tuya, es culpa del maldito bastardo mitad y mitad por meterse donde no debía, bastardos como él no se merecen tus lágrimas—

Deku suspiró contento.

—Gracias, Kacchan—

—Cuando tenga la oportunidad, lo mandaré a volar— Aseguró decidido. —Haré reventar su maldita cara de imbécil—

Lo oyó reírse, atrayendo su rostro cerca del suyo con ambas manos.

—Yo sé que puedes hacer eso más que perfecto—

Katsuki ruborizó al tener el rostro del nerd a escasos centímetros del suyo, jurando que podía sentir el calor de su aliento llegarle a las mejillas.

—Gracias por preocuparte por mi, Kacchan— Agradeció, esbozando una tierna sonrisa, suficiente para paralizar al chico explosivo en segundos.

—No me lo agradezcas— Gruñó altanero.

—Por supuesto que sí— Asintió seguro. —De no ser así, yo no te tuviera Kacchan— Sus ojos verdes lo miraban intenso, llenos de deseo, eso sólo ocasionó que él se sonrojara en gran medida, y que su corazón latiera al compás de sus palabras. —Y yo no quiero hacerte sentir inseguro imponiendo mis sentimientos sobre ti, por eso no dudes en decirme lo que piensas y lo que sientes—

Katsuki lo interrumpió lanzándose a sus labios, pero por su torpeza, estampó sus dientes en contra de los del nerd.

—Ouch— Musitó tomado por sorpresa. —¡K-Kacchan!— El nerd se llevó una mano a su boca, sobándose con arredro.

Katsuki apretó los dientes, encolerizado consigo mismo. Era la segunda vez que su inexperiencia salía a flote, haciendo que le hirviera la sangre en la cabeza.

—No te quejes, llorón— Farfulló con la cara llena de vergüenza.

—Descuida— Dijo entre risitas, colocando una mano en su mejilla. —Ven, Kacchan, déjame te enseño cómo se hace—

—Me vas a dar lecciones, imbécil?— Refunfuñó, arrugando la nariz.

—No son lecciones— Se rió encantado con su reacción.

—No necesito que me digas cómo besarte— Dijo en advertencia. —Soy un adulto, eso significa que sé hacer cosas por mi cuenta, y no necesito que tu vengas y me enseñes cómo hacer las cosas contigo— Esta vez Deku lo interrumpió robándole un beso pequeño y suave. —¡No hagas eso!— Katsuki enrojeció ruborizado, viendo la sonrisa dulce del nerd, dirigida solamente a él.

—Eres tan lindo, Kacchan— Lo aduló, riéndose de gozo.

—¡Cállate!— Espetó Katsuki con los labios temblorosos, a causa de los nervios.

—Acércate Kacchan— Pidió el nerd muy educado, sin borrar la sonrisa que invadía su rostro.

—Te dije que no necesito lecciones, tarado— Replicó necio.

—No son lecciones— Reafirmó bajando su tono. —Solo quiero que mi novio no se frustre cuando esté conmigo—

—¡Maldito nerd!— Renegó como un niño haciendo berrinche.

A pesar de su rabieta, Deku se acercó a su rostro, colocando un beso sumamente corto en su boca. Katsuki lo miró con las orbes de sus ojos muy abiertas.

—Vamos, Kacchan— Lo animó cariñoso. —Hazlo tu también—

—¡No me des órdenes!—

Atrajo a Deku a sus labios, volviendo a estrellarlos contra sus dientes.

—¡Maldición!—Se quejó Katsuki, lanzando una rabieta.

—Kacchan, tranquilo— Aseguró Deku, sobándose la boca con una mano suya.

Él se quejó gruñón, frunciendo gravemente el ceño.

—Hazlo más lento, Kacchan— Sugirió amable, señalando sus labios con énfasis. —Entreabre los labios antes de besar—

—Hm— Soltó otro gruñido quejumbroso, pero prestó atención, por mucho que su rabieta le bloqueara el juicio. Sin embargo, tomó en cuenta la sugerencia y enlenteció su velocidad y al tener el cálido aliento del nerd llegarle a su boca, él entreabrió los labios. De pronto, sintió la textura suave de los labios del nerd sobre los suyos, eso significó que la sugerencia de Deku había resultado benéfica.

Distinguió que Deku le respondió gozoso de su triunfo, colocando una mano detrás de su nuca, atrayendo su boca a la suya, aumentando la profundidad del beso, mismo que Katsuki se esforzó por acompasar.

Katsuki incrementó el ritmo de su respiración, rodeando el cuello del nerd con sus brazos, animándose a presionar más sus labios sobre los suyos, volviendo el beso mucho más lento y pausado.

Deku se separó un poco, rozando la punta de su boca en la de él.

—Buen trabajo, Kacchan— Afirmó, retomando el beso a su paso pausado e incrementando la profundidad con que sus bocas rozaban una encima de la otra. Percibió cómo los labios de Deku eran de suaves, que poseían un sabor dulce que brotaba de su saliva, la calidez de sus movimientos al chocar con los suyos en un ritmo lento y profundo, tornándose ameno y solemne.

Fue sorprendido al sentir que los brazos de Deku lo movieron, intercambiando posiciones, sin romper el beso. En segundos, el cuerpo tonificado y fuerte del nerd se encontraba encima del suyo.

Katsuki soltó un jadeo, completamente embelesado ante el profundo toque del nerd. Era un contacto magistral, una sensación sublime e incandescente.

Katsuki se estaba metiendo en el beso, se derretía ante la presencia de su novio, entraba en un trance flotante, olvidándose poco a poco de él mismo, de todas las huellas del pasado y del hastío de quien fue él una vez, cuando:

El celular de Deku comenzó a sonar, haciendo que el nerd se detuviera y se alejara de éste. Él nerd tenía las mejillas encendidas, los ojos verdes irradiando deseo, su respiración un tanto agitada y su voz sonando ronca.

Le pareció tentadora la vista a Katsuki quien jadeaba agitado, sintiendo que su rostro ardía en pleno calor, casi podía jurar que le salía vapor por las palmas y las orejas.

Katsuki, en pocas palabras, estaba caliente.

—Lo siento— Deku se disculpó, tomando el celular que estaba tumbado en el suelo, porque se le había caído cuando Katsuki se abalanzó a él al llegar a su departamento.

—Tsk— Chasqueó la lengua, abrumado por la interrupción.

De pronto, el rostro de Deku se tornó sombrío en cuanto vio el contacto que le llamaba al celular, frunciendo el entrecejo.

—Hm— Echó un suspiro, aplanando los labios en un puchero lastimoso. Katsuki lo vio, pensando que fue rara aquella reacción en el nerd, mas no lo interrumpió puesto a que éste se decidió a contestar el celular, poniéndose de pie. —Te decidiste?— Había sido el saludo que musitó Deku en un tono serio.

Katsuki quiso acercársele y poner una mano sobre su hombro, pero éste se sacudió el contacto, pues parecía estar más centrado en el celular como si se tratara de un tema de vida o muerte.

Nunca había visto a Deku de ese modo.

Deku se fue hacia la puerta, seguido por Katsuki, quien se le pegó por detrás, ansioso de saber el trasfondo del porqué el nerd no se hallaba tan relajado como hacía unos momentos atrás lo estaba a su merced.

Sea lo que sucedía en la llamada, no le gustaba la sensación de estar lejos de él, a pesar de tenerlo justo frente a él.

Katsuki no quería que el nerd se le escapara de las manos. Quizá, nunca pedía que eso ocurriera.

De cualquier manera, Deku se puso de acuerdo con quien sea que era la persona del otro lado de la línea, colgando el celular enseguida, empuñando ambas manos. Soltó un suspiro pesado, que cambió el ambiente liviano a uno oscuro.

—Me las va a pagar ese tipo— Masculló crispado.

—Deku?—

—Nada, Kacchan— Deku dio un salto adelante, girándose a él. El gesto del nerd lucía inquieto. —No es nada—Clavó la mirada al suelo, suspirando.

—Qué sucede?— Acercó una mano a la suya, pero él retrocedió incómodo. —Por qué me evades?— Reclamó cabreado.

—Necesito estar solo, Kacchan— Notificó Deku, moviendo la cabeza a otra dirección, sin tener un punto específico dentro de esa mirada inquieta. —Haz tus cosas, yo— Se detuvo, a unos centímetros de la manija de la puerta. —Yo regresaré más tarde—

—¡Deku!— Gritó, reteniéndolo con su mano de forma brusca.

—Ahorita no, Kacchan— Dijo zafándose de su contacto. —Lo siento, Kacchan, las cosas se complicaron y necesito tiempo para pensar a solas— Aseguró, luciendo una expresión abatida.

Antes de que Katsuki lo procesara de forma adecuada, el nerd se había marchado de su departamento (luego de haberse colocado sus tenis rojos), dejándolo solo y con una sensación abrumadora en el pecho que probablemente no lo dejaría descansar esa noche.

Qué les esperaba a Katsuki y a Deku ahora que estaban juntos?

La intriga comenzaba a ser un rasgo que le daba un cosquilleo perturbador al chico explosivo y en gran medida, no era una sensación saludable de padecer, mas que dejarla perecer en su interior.

Ojalá que no le pase nada a Deku, pensó llevándose una mano a su pecho.

Sin embargo, el nerd no apareció esa noche en su departamento, detalle que no hacía más que aumentar la intriga que lo invadía por todo el pecho y era sumamente incómodo que apenas podía mantenerse de pie en el trabajo aquella mañana.

Sus colegas del trabajo se comportaba como si nada les perturbara, pero sus respuestas fueron contestadas, cuando Kirishima lo abordó en la oficina con una expresión perpleja y la respiración agitada.

—Qué sucede?— Preguntó Katsuki, haciendo una mueca de disgusto.

—¡Es Midoriya!— Informó rápido. —¡Midoriya y Todoroki están peleando!—

El color se le esfumó del rostro, paralizado de todo gesto posible de articular.

—Qué?— Pudo decir, incrédulo.

—¡Ven!— Lo jaló del brazo, llevándolo donde estaba plasmada la televisión en la agencia. Llegando habían muchas personas aglomeradas viendo espantados la escena.

Katsuki palideció viendo a su novio peleando contra el bastardo mitad y mitad en plena calle, causando todo un alboroto por el impacto de ambas partes al colisionarse.

Era irónico pensar que la noche anterior él estaba besándose con el nerd estando acostados en el sofá y verlo ahora en plena acción y sin usar su traje de héroe, mas que sus shorts y una camiseta casual.

La expresión de Deku era turbia, denotando que no buscaba pelear, sino que tenía otras intenciones; en cambio, el bastardo mitad y mitad, estaba en furia desatada, atacando y repeliendo al nerd que trataba de contener la furia que poseía a Todoroki, alejando a las personas.

Parecía escena de una película que terminaba en desastre o en tragedia.

Peor, o las dos.

Katsuki no pudo quedarse a ver a su novio sin hacer nada, él tenía que ayudarlo, debía de hacer algo. No soportaba verlo pelear solo, mucho menos verlo lastimado.

Él salió corriendo de la agencia siendo perseguido por Kirishima, quien lo acompañaba en las buenas y en las malas, y era obvio que iría con él, aunque no se lo pidiera.

—¡Ese jodido nerd!— Maldijo al aire, propulsándose en el aire con tal de llegar más rápido a la zona de la pelea. —¡No me dijo nada anoche!— Masculló para sí.

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P.D. Tragedia o buen desenlace?