Chicago, la ciudad de los vientos donde tenían varios fans leales a la banda, el clima era frió y te hacia sentir la piel de gallina, ahora entendía un poco mejor la decisión de Lori a la hora de venir a vivir aquí tal vez podría visitarla un poco mas tarde y hablar un poco de hermana a hermana, su presentación no seria hasta dentro de dos días, así que tenia tiempo de sobra, por algo pararon a beber algo en el primer lugar que vieron abierto tan pronto llegaron a la ciudad. No podía dejar de sentir cierta curiosidad en su corazón respecto a su hermano ¿Quien desaparece de un día para otro sin dejar huella? No sabia si sentir furia, miedo, tristeza o melancolía, eran muchas cosas en las que pensar y ninguna le hacia bien alguno, no durmió mucho aquella noche que se entero de su repentina deserción, trato de llamarlo varias veces pero en ninguna respondió. A pesar de todo solo esperaba que estuviera bien y que tuviera una buena razón para hacer esto.
- Oye Luns - llamo Chunk - Estas bien? -
- Eh? - pregunto algo desconcertada saliendo de sus pensamientos - Claro viejo, todo esta genial -
- Te veo algo confusa, estas nerviosa por el próximo concierto? - exclamo el grandote con una sonrisa amable
- Pfff...nada de eso amigo, son cosas un poco mas personales, es todo -
- Ooooh...hubiese comenzado ahí -
- Lo se, es solo que...bueno ya sabes...(suspiro)...necesito un trago -
- Entendido - Chunk se acerco a la barra del bar y le dijo al cantinero - Oye colega, dame dos bien frías por aquí - exigió con prisa
Mientras ellos charlaban en la barra, Sam, Mazzy y George daban autógrafos a varios clientes que los tenían rodeados, pidiendo fotos, firmar algunos escotes a las fans mas coquetas del lugar, uno que otro "recuerdo" que podían ser tanto besos como abrazos mas que cariñosos, lo típico de una estrella de rock. Era increíble como toda la atmósfera dentro del recinto cambio en un abrir y cerrar de ojos, la música estaba a todo volumen, se había hecho una improvisada pista de baile y todos los clientes que se encontraban anteriormente en el lugar, que se veían relajados y calmos ahora saltaban y victoreaban al compás de la música, todo gracias a la banda y su ronda de bebidas gratis para todos los presentes, incluso el dueño del negocio, el cantinero tenia ganas de soltar una lagrima de alegría, aunque seria algo impropio de un hombre de casi dos metros con tatuajes por todo su cuerpo y un espeso bigote, pero la emoción era mucha como para contenerse.
Por otra parte, en los baños del local se hallaba un encapuchado de pelo blanco que poco a poco iba perdiendo la calma ante la situación, si su hermana lo descubría quedaría comprometido y todos sus esfuerzos habrían sido en vano, debió irse cuando tuvo la oportunidad ahora todo el lugar estaba atestado de gente y las salidas bloqueadas, su único refugio era aquel baño de hombres y aun así corría el riesgo de encontrarse con Chunk o George, debía conseguir la forma de irse sin llamar la atención ¿Pero como?
La puerta se abrió y Lincoln corrió hacia uno de los gabinetes del lugar, esperando no toparse con nadie ajeno a él, pudo escuchar como abrían el grifo del lavabo seguido del correr del agua, el albino dio una rápida mirada por sobre el gabinete para detallar un poco mejor al sujeto en cuestión, tenia una camisa a cuadros verde, pelirrojo con un rostro asimétrico, tenia buenas facciones, es mas, se le hacia familiar, reconocería esa cara fácilmente donde fuera, se trataba de Liam ¿Que rayos hacia él aquí?
Salio de manera casual de su escondite y se acerco lentamente y por la espalda a su amigo quien seguía refrescándose la cara con algo de ansiedad, se veía feliz pero con cierto grado de nerviosismo en su vibra, el peliblanco se acerco un par de metros mas y con una voz temerosa y confusa pregunto:
- Liam? -
El pelirrojo levanto su rostro de forma inmediata, espantado por ese espectral susurro, miro el espejo frente a él y pudo distinguir a una figura encapuchada detrás de si, no sabia quien era, su rostro estaba cubierto por la capucha naranjada del atuendo, sin embargo este vaquero no era fácil de intimidar.
- Que carajo hombre? - expreso molesto - Casi me das un susto de muerte ¿Como conoces mi nombre? -
- Liam...soy...soy yo... -
- Exacto ¡quien demonios eres! - el pelirrojo reacciono y empujo al otro sujeto contra la pared
- Calma amigo - lo ultimo que quería el peliblanco era pelear y mas con uno de sus viejos camaradas
- Dime quien rayos eres - el granjero saco de entre su camisa una pistola y la martillo con fuerza - O te pego un tiro -
- Soy Lincoln - exclamo preocupado el agente mientras se retiraba la capucha - ¡Mírame!¡mírame! -
Liam desistió de su postura para disparar en cuanto vio aquel pelo blanquecino, se asombro al ver a su amigo en dicho lugar y en dichas condiciones, sobre todo ver la falta de su meñique en la mano izquierda, enfundo su arma y camino hacia Lincoln ayudandole a levantarse del suelo.
- Link? Que rayos haces aquí viejo? - explico sorprendido del fortuito encuentro - Creí que estabas desaparecido -
- Mira se que es una locura pero créeme tengo una explicación para todo esto - dijo mientras retomaba el aire luego del problema de la pistola
- Pues es mejor que sea buena, tu hermana no ha hecho mas que quejarse y llamar a tu casa durante toda la semana - señalo hacia afuera del baño en dirección a Luna
- Carajo sabia que no deb...espera un momento, una semana? Cuanto tiempo llevas de viaje con la banda de Luna? Es mas, por qué estas con ellos en primer lugar? -
Tras darle un pequeño vistazo a todo la pregunta era mas que necesaria, que rayos hacia Liam junto a la banda de Luna? Que acaso no debía estar en Montana con sus primos?...A no ser que...
- Pues de hecho es una historia algo graciosa amigo - expreso contento el pelirrojo - Veras, Rose y yo terminamos y... -
- Espera - interrumpió el albino - Terminaron? Por qué? -
- Dijo algo sobre Tabby contratando un asesino a sueldo, toda una desfachatez -
- Eso tiene mucho mas sentido ahora - murmuro al recordar la pasada oferta de trabajo de la rockera a cambio de eliminar a la robusta chica de pelo rubio
- Eso tiene sentido para ti? - pregunto confundido - Porque para mi no -
- Ehh...olvídalo, imagino que después de eso volviste a hablar con Tabby y una cosa llevo a la otra y aquí estas ahora ¿verdad? - explico vagamente y de una forma algo irónica lo que era mas que obvio
- Bueno...pues...si, asi paso tal y como dices - dijo acompañado de una sonrisa ingenua - Y que paso contigo? Que rayos haces aqui? -
- Bueno, es un larga historia - Lincoln acerco a Liam a su hombro para poder murmurarle algo ultra secreto, era alguien confiable ningun soplon, podia confiar en él.
Mientras tanto, al otro lado de la ciudad Clyde iba acompañado de Morris, quien estaba agotado de tanto forcejear y luchar por librarse de las esposas, soltaba suspiros de derrota, viendo como su futuro se limitaría a una celda de 2 metros cuadrados en alguna cárcel extranjera, no tenia escapatoria alguna que lo librara de tan lúgubre destino, a no ser que...
- Oye, negro - pidió llamando la atención (y descontento) de Clyde - Dame mi llamada -
- En primer lugar tengo un nombre tarado - expreso enfadado el agente del FBI - En segundo, podrás llamar cuando lleguemos a la estación -
- Conozco mis derechos y tengo derecho a tener una llamada, quiero cobrarla ahora mismo -
- Pues lo lamento, pero no sera posible - dijo sin mostrar signos de compasión alguno
- Vamos, tengo esposa, se preocupara de mi estado y... -
- Te hemos investigado a fondo, no tienes familia ahora cállate, de verdad no tengo tiempo para esto -
Morris volvió a dejar caer su viejo cuerpo sobre el asiento trasero, no tenia ningún otro recurso que socavar, si tan solo pudiera llamar a Kane y darle el soplo sobre la ubicación de aquel desertor de pelo nevado tendría una mínima oportunidad de salir de esta, en la comisaria seria imposible las lineas intervendrían todo antes de poder dar algo de utilidad a su jefe, solo podía contemplar sus últimos segundo de efímera libertad.
"¡ESPERA!"
Grito su mente con clamor, recordando que todavía tenia su celular en su bolsillo trasero, debía ser ágil y sacarlo con cuidado, sus brazos estaban tras él, asegurados con las dichosas esposas que empezaban a tallar sus muñecas, movió sus manos de manera lenta hacia su lado derecho jalando un poco hacia atrás para alcanzar el bolsillo, soltó un pequeño aliento de victoria al sentir como sus dedos se posaban en el borde del bolsillo, deslizo con cautela su indice hacia adentro, raspando la pantalla del mismo luego mando el pulgar para sacarlo como si de una pinza se tratase, el aparato fue saliendo de a poco, Morris reiría con malicia si no fuera porque eso delataría sus movimientos.
Dejo caer el celular sobre el asiento trasero, arrastrándose para tomarlo con ambas manos, Clyde no pudo evitar ver por el retrovisor el extraño comportamiento del reo, quien hacia caras raras acompañadas de gestos sospechosos, parecía muy centrado en algo, pero no sabia que era, lo ignoro sin mas, ¿que podría hacer aquel sujeto con las manos atadas? Por su parte Morris procedió a desbloquear la pantalla, tuvo que torcer su cuello para ello, podía ver de manera parcial la pantalla, al menos la parte superior del mismo, haciendo memoria trato de recordar donde estaba el botón de llamadas, acerco su pulgar y presiono el susodicho, solo para darse cuenta que estaba errado, volvió al inicio de inmediato y trato con un segundo intento, dando de lleno en el blanco esta vez, su poca visión solo le dejaba ver el directorio, bajo hacia la "K" y espero acertar a Kane, suspiro del cansancio, a pesar de todo esto era difícil, en especial para alguien de mediana edad como él, dándolo todo en un ultimo intento apretó la pantalla sin un lugar fijo, solo deseando que fuera Kane. Sus ojos resplandecieron de alegría al ver la foto de su jefe sobre el icono de teléfono, presiono y escucho el repicar de la llamada, sentía ansiedad ante la respuesta del otro lado.
- Hola? Morris? - pregunto una voz con timbre británico al otro lado de la linea
El preso soltó un suspiro de victoria y encaro a Clyde nuevamente ignorando el saludo de su mayor.
- Oye negro - dijo de manera burlona - Así que tu y este Lincoln Loud como se conocen? -
- ¡Loud?! - exclamo Kane completamente asombrado
- Eso no te importa - dijo furioso el chico McBride
- Vamos, es decir, se ve que son buenos conocidos, ya sabes como es de valiosa la amistad en una ciudad como ¡Chicago! -
- Chicago - suspiro Kane algo confundido, sin embargo se sacudió y rápidamente busco un programa en su celular, un rastreador, de esa forma podría dar con el paradero de Morris y enviar a un equipo a su ubicación - Que mas hombre, que mas demonios - exclamo con ansias
- Eso no es de tu incumbencia mejor déjalo, nada de lo que digas podrá librarte de la cárcel amigo - exclamo con una sonrisa malvada el afroamericano
- quince segundos mas Morris y lo tendré triangulado - dijo el jefe de O.A.S.I.S con la mirada fija a la pantalla
- Sabes algo negro, tienes razón en algo, lo que yo diga no me librara de la cárcel - dijo con una sonrisa canalla en su rostro - Pero lo que TU digas si podrá librarme -
- A que te refieres? - Clyde dio una mirada mas profunda y vio como algo brillaba a espaldas de Morris - Que tienes ahí? En tu espalda? - freno de golpe y se abalanzo al asiento trasero, tomando al esposado por sorpresa y quitandole aquel artefacto que tenia entre sus manos, vio el numero y el nombre en cuestión, Kane - Hola? Quien habla? - grito con desespero
Un segundo después el rastreo finalizo, dando de lleno en la ubicación actual del celular y por consiguiente del auto en cuestión. Kane soltó una sonrisa calmada y seria, acto seguido colgó la llamada y la enlazo a una nueva, a su equipo de asesinos, tenia varios agentes en todo Chicago, ¿Como es que ninguno dio con el paradero de Lincoln? como fuera ya no importaba, estaba a nada de atraparlo y no dejaría cabos sueltos.
- Hola? - pregunto una voz al otro lado
- Soy Kane, necesito que tus muchachos sigan el siguiente objetivo, acaben con todos sus ocupantes - dijo con una voz meticulosa
- Entendido señor - dijo el subordinado acabando la espontanea y letal llamada
Volviendo con Clyde y Morris la cosa no estaba bien, tan pronto cortaron la llamada el agente comenzó a golpear al detenido intentando sacarle todo a golpes.
- Que hiciste? - exclamo iracundo y furioso
- Jejeje, estas perdido maldito negro - dijo Morris quien a pesar de estar recibiendo una paliza se veía contento y triunfante
Sin signos de cooperación Clyde puso a andar nuevamente el auto, ahora sumido en una ola gigante de desespero y descontrol, la cosa se salio de sus manos frente a sus narices, debía llegar lo mas pronto a la comisaria si quería estar a salvo, saco su celular y marco el numero de sus superiores.
- Al habla Marshall que ocurre? - dijo el severo jefe
- Señor, soy McBride necesitare apoyo - exclamo mientras se hiperventilaba
- Ocurrió algo con la captura de Morris Goldberg? - increpo descaradamente
- No señor, es peor, temo que han enviado a alguien a nuestras coordenadas -
- Seguro de eso McBride? -
- ¡Señor, no le estaría gritando si no fuera algo de extremo cuidado, claro que estoy segu... -
Antes de poder decir algo mas una van blindada de color negro choco contra el lateral izquierdo del auto, haciéndolo volcar en el aire, los dos sujetos que iban dentro del mismo se protegieron lo mejor posible del impacto, pero no evito que tuvieran mas de una lesión, Clyde perdió toda comunicación con Marshall, ademas de quedar inconsciente a raíz del choque, lo ultimo que pudo ver fue como los pasajeros de aquella van bajaban con armas de gran calibre y se acercaban a su posición, después de eso todo se volvió oscuro.
De vuelta en el bar, al baño mas específicamente, se encontraba Liam tratando de procesar todo lo dicho por su amigo, espías, asesinos, secretos, corrupción y otro montón de locuras sacadas de una película de Hollywood, Lincoln no podría inventar algo así de grande ni aunque lo quisiera pero tampoco tenia certeza sobre la veracidad de todo lo anteriormente dicho, no sabia que pensar acerca de todo esto solo se limito a ver al albino con una mueca de rareza y sin sentido, tratando de entender todo lo anteriormente dicho.
- A ver, a ver, a ver, recapitulemos - pidió el granjero aun confundido - Te uniste a una agencia clandestina por la fuerza -
- Aja - respondió cortamente el peliblanco
- Pero te usaban como su títere y decidiste desertar -
- Correcto -
- Te aliaste a Clyde, que trabaja en el maldito FBI y ahora tus antiguos jefes te buscan para asesinarte -
- Si, ahora entiendes porque no puedo ser visto por Luna -
- ...Estas drogado? - exclamo finalmente soltando su hipótesis mas lógica
- Rayos Liam, ya te dije que todo es verdad lo juro - exigió alzando su mano derecha en representación a su veracidad
- Debes admitir que suena muy descabellado - argumento en su defensa
- Lo se tienes razón, pero debes creer en mi viejo, por favor -
Liam miro severamente a su amigo, buscando algún rastro que delatara alguna mentira o una broma pesada de él, no sabia que opinar, quería creer pero no descartaba el hecho de lo fantasioso y loco que sonaba todo eso, aunque si lo pensaba bien, en que lo afectaba si era verdad o no? Es decir, Lincoln solo quería irse de aquel lugar sin ser visto por nadie, si su historia era verídica o no eso no tendría mayor repercusión para él, así que sin analizarlo mas, dio su veredicto.
- Sabes que Link? Todo eso es algo difícil de creer, tengo mis dudas al respecto pero, confiare en ti amigo - explico el granjero mientras estrechaban sus manos amistosamente
- Gracias colega, no olvidare esto - dijo el peliblanco, quien suspiro aliviado de contar con el apoyo que necesitaba - Así que, como saldremos de aquí? -
- Déjamelo a mi - dijo con calma y simpleza - viajar estos días con una famosa banda de rock te enseña una o dos cosas -
El granjero salio del lugar y se dirigió a las personas que estorbaban la puerta trasera, silbó tan fuerte como pudo y capto la atención de todos, carraspeo un poco y dijo:
- Mazzy regalara fotos sin ropa a los primero cinco fans que se le acerquen - grito con entusiasmo
De pronto todos, tanto hombres como mujeres corrieron despavoridos hacia la guitarrista de flequillo que cubría sus ojos, tomándola a ella y a sus amigos por sorpresa, todo mientras Lincoln salia a hurtadillas del baño y miraba con esperanzas la puerta de salida.
- Liam gracias, te debo una - explico animado
- Naaa no es nada amigo, cuídate por ahí - se despidió acompañado con un apretón de manos
- Ohh espera - Lincoln saco un sobre blanco de su capucha y se lo paso a manos del pelirrojo - entregacelo a Luna, ok? -
- Cuando lo escribiste? - pregunto algo atónito
- Hace unos días, quería enviarla por correo pero esto es mas conveniente -
- Ok, ahora sal de aquí espía, antes que venga James Blond a por ti - dijo burlonamente, todavía sin creer al cien por cien en todo lo dicho anteriormente
Lincoln lo ignoro y escapo por la puerta trasera tan rápido como un haz de luz, por su parte el vaquero volvió con Tabby, quien seguía firmando autógrafos a diestra y siniestra a los varios fans que la rodeaban, se veía eufórica, feliz de vivir el momento, la miro a sus ojos enérgicos, era imposible que ella contratara a un asesino como dijo Rose, era su rockstar y a sus ojos, era perfecta. Cuando por fin fueron despachados todos y cada uno de los fans por fin pudo tomar asiento junto a ella.
- Viviendo el sueño eh? - dijo con alegría
- Ya lo creo - explico ella dándole un gran beso en los labios - Donde estabas? -
- Hablando con un amigo - dijo de manera discreta
- Muy bien, me alegra que te diviertas con nosotros - explico de manera coqueta - Espérame aquí, debo ir al baño -
Mientras una rockera se iba otra llegaba, era Luna, quien logro safarse de todos esos fans que la tenían asfixiada de tanto parloteo y halagos, era genial pero podía llegar a ser excesivo varias veces.
- Liam, que cuentas hermano? - pregunto con su habitual tono relajado, dejando en un segundo plano sus preocupaciones anteriores
- Nada, todo esta bien, es mas me dieron una carta -
- Wuohhh una carta? A ti? Sin ofender hermano pero, por qué? -
- Oh no es para mi, es para ti - explico dándole la correspondiente - Un admirador secreto -
Luna detallo un poco la carta, un simple sobre blanco sin ningún decorado salvo por un nombre que la dejo petrificada.
"De: Lincoln Loud
Para: Luna Loud"
- Gracias a Dios llegaron - exclamo Morris saliendo a rastras del siniestro - Sabia que Kane no me dejaría solo -
- Si...respecto a eso - uno de los tipos armados disparo a quemarropa a Goldberg en la cabeza, quien cayo al suelo con la tapa de los sesos al descubierto - Dijo que no quería cabos sueltos -
- Ok, que hacemos con este? - pregunto un segundo pistolero que revisaba el estado de Clyde
- Que acaso todos olvidaron las ordenes? TODOS los ocupantes - explico el primero mientras apuntaba a la cabeza del afroamericano - Dulces sueños hijo de perra -
¡BANG! ¡BANG!
