GRAHAM MONTAGUE

SOLEDAD


Poca gente conoce la verdadera historia sobre Montague y los hermanos Weasley. Es lógico ya que su relación en Hogwarts no fue más allá de miradas esquivas y jugarretas teñidas de soledad.

Hubo un punto en el que todo cambió. Y nadie fue capaz de verlo.

¿Que cómo empezó? Nadie podría decirlo con seguridad. Quizás durante el reinado del terror de Umbrige. Puede que antes. Pero todo estalló en esa fecha en la que los niños dejaron de ser niños para empezar a ser mortífagos.

Graham huyó, pero bajo la mirada atenta de El Que No Debe Ser Nombrado nadie está a salvo.

—Vaya par.

El joven aparece en escena. Lleva una gabardina que roza el suelo y sus ojeras cada vez son más profundas. Nadie puede culparlo.

—Pensaba que mi padre votaría en contra.

Los gemelos también lo piensan. El jurado del Wizengamot estaba lleno de gente, entre ellos el señor Montague. La diferencia con el resto es que su voto fue decisivo. Cuando el marcador iba veinte a veinte, el hombre votó a favor y los adolescentes fueron libres. Los perdedores afirmaban que los hermanos eran peligrosos para el orden público, fuese o no una broma. Los ganadores opinaban que peores crímenes se habían visto y peores castigos se habían perdonado.

—Verity ya nos ha contado que habéis mantenido el orden en la tienda en nuestra ausencia.

—Lo mejor que hemos podido.

—Pues los jefes han vuelto —celebra Fred.

—¿Y ahora qué?

A liarla de nuevo, por supuesto.