CAPÍTULO 26
SERENA
¡Oh dios! Me pasé las manos por el pelo varias veces antes de pasar la cortina, no quería que se dieran cuenta de lo que acababa de hacer ¡Madre mía! ¡No me lo podía creer! Habíamos follado en el privado de su club… Si me lo hubieran dicho hace unas semanas me habría reído en la cara del que fuera ¿Cómo era posible? Sonreí, Darien sacaba una parte de mí que no sabía que existía y conseguía que mis inhibiciones desaparecieran, a pesar de todo lo había disfrutado de lo lindo, mordí mi labio, eso encendió mi interés por este lugar…
- ¡Por fin llegas! - gritó Mina entusiasmada cuando salí traspasé las cortinas para reunirme con ellas, todas corrieron hacía mí- ¿Estuvo bien? - me sonrojé.
-Bastante…
- ¿Quién era? - me puse nerviosa y por su mirada debió notarlo.
-No lo sé…- suspiré- Llevaba una máscara…- tras mirarme con atención unos segundos abrió los ojos impresionada.
-Tú has…- dio un grito ahogado- ¡No lo puedo creer!
-No sé de qué hablas…- dije como si nada y hui hacía la barra para tomar algo- Barry ponme un cocktail por favor.
-Enseguida jefa…- tras otro guiño y sonrisa se alejó a prepararlo, Mina no tardó en sentarse junto a mí.
- ¿Por qué huyes de mí? - suspiré.
-No huyo, simplemente tenía sed.
-Puedo oler a sexo a un km…- resoplé- Y tu querida Serena hueles bastante…- volví a sonrojarme, pero mantuve la cara seria en todo momento.
-No veo como podría.
-Además tienes los labios hinchados…- me entrecerró los ojos mientras los señalaba con el dedo- ¿Vas a negarlo? Las pruebas son claras…- suspiré rendida.
- ¡Esta bien! - miré alrededor, las chicas seguían entretenidas bailando en medio de la pista, Kakeru les seguía el ritmo mientras que Mónica y Kou estaban a unos metros de nosotras charlando. Aunque me había pedido no decir nada, no podía dejar que creyera que lo había engañado- Darien hizo mi privado…- abrió los ojos sorprendida y su boca casi llega al suelo.
- ¿Él? - asentí sin mirarla- ¡Joder! Barry algo fuerte para mi…- pidió y la miré bastante extrañada.
- ¿No vas a preguntar nada más? - Barry puso las copas a nuestro alcance, tras un guiño se alejó de nuevo.
-No es necesario…- le entrecerré los ojos más extrañada si cabe.
- ¿En serio? ¿Así no más? - demasiado fácil.
-Solo diré que eres muy suertuda…- reí.
-Eso no puedo negarlo…- chocamos las copas y bebimos de nuevo.
-Tengo curiosidad…- chasqueó la lengua- ¿Es tan bueno como dicen? - casi me atraganto con mi trago.
- ¿Qué? - rió.
-He escuchado toda clase de historias respecto a él…- le alcé una ceja.
- ¿Y eso sería por…?
-Como verás…- señaló alrededor- Para organizar esto he tenido que venir varias veces junto a las chicas.
- ¿Y eso que tiene que ver con lo que estamos hablando?
-En mis visitas he conocido algunas chicas que han tenido el privilegio de disfrutarlo…- rodé los ojos.
-No me importa lo que hiciera antes de conocerme.
-Ya lo sé…- sonrió- El pasado, pasado está…- me dio un codazo en el costado- No lo decía por eso…- se acercó más a mi- Todo lo contrario, se quedaron a cuadros cuando les dije que la despedida era para la novia de Darien.
- ¿Y eso?
-Según ellas nunca ha tenido novia…- algo me había contado, pero me interesaba saber- Eso llevó a una extensa charla sobre la larga lista de chicas que habían intentado todo para cambiarlo sin éxito…- sonrió muy pagada de si- Y de una mujer que se creía su dueña…- me podía hacer una idea de quién era- Pero lo más increíble fue lo que nos contó una de las clientas habituales que encontramos ese día…- abrí los ojos sorprendida.
- ¿Una clienta?
-Si…- volvió a chasquear la lengua- Ella nos habló de esos bailes privados "completos" …- dijo haciendo comillas con las manos- De tu delicioso hombre…- ¡Mierda!
- ¿Darien? - rodó los ojos.
- ¿Quién más?
-De acuerdo, entonces ¿Él le bailó? - pregunté algo más tranquila.
-Así es y tras detallarnos lo perfecto que fue…- ya no me interesaba saber.
- ¿Por qué no cambiamos de tema?
- ¿No tienes curiosidad? De todas maneras, hace mucho tiempo de eso…
-Por eso mismo no me interesa…- gruñí por lo bajo- Es molesto saber que alardean de ello…- rió.
-Visto así…- me pasó el brazo por los hombros- No te molestes por esa minucia, deberías sentirte orgullosa de ser la dueña de ese bombón.
-Y lo estoy…
- ¿Por qué están aquí cuchicheando sin mí? - preguntó Kakeru algo molesto antes de ponerse entre ambas agarrándonos por los hombros- ¿Algo interesante que deba saber? - Mina rió.
-Solo me detallaba su baile privado…- él me miró con cara divertida.
-Yo también quiero saber…- suspiré.
-Fue un baile algo parecido al de aquí…- les conté por encima lo que había hecho dejando fuera la parte del increíble sexo que habíamos tenido, para eso debería explicarle que fue Darien quién lo hizo y no lo veía necesario. Aunque conociendo a Mina no tardarían en enterarse.
- ¡Eso suena genial! - puso ojos soñadores- ¡Tenemos que hacer más fiestas de éstas por aquí! Y la próxima yo pediré mi privado…- dijo alzando ambas cejas con gesto pícaro y reímos.
-Por mi perfecto, no quiero más desnudos… - rieron.
-Si fuera como el anterior estoy convencida que no te importaría tanto…- soltó Mina antes de correr a la pista arrastrando a un extrañado Kakeru con ella, estaba convencida que estaba deseando preguntar más, por suerte estaba lo suficientemente distraído para no volver. Volví a sentir curiosidad, no sería malo dar una vuelta y ver con mis propios ojos lo que ofrecen aquí, al fin y al cabo, era parte de Darien, su lugar de trabajo y estaba dispuesta a darle un vistazo. Aprovechando que todos estaban distraídos iría a ver…
-Barry ponme otro cocktail.
-Enseguida jefa…- con la misma sonrisa y guiño volvió a dejarlo frente a mí, le agradecí con una sonrisa antes de ir a la puerta, miré de reojo para asegurarme que seguían a lo suyo y salí casi corriendo, una vez en el pasillo me reí de mí misma, me sentía como una niña pequeña desobedeciendo a su madre.
No tenía tiempo que perder, no tardarían en darse cuenta de mi huida, así que seguí el pasillo de vuelta a la pista, estaba rebosante de gente y había varias jaulas que pendían del techo a unos metros de la multitud, en su interior había chicas y chicos bailando, no es que fueran desnudos, pero poco les faltaba, me quedé ensimismada con los movimientos casi imposibles que hacían ¿Debería apuntarme a un gym? ¿Podría hacer eso? Siempre me había llamado la atención el pool dance, pero estaba demasiado acomplejada con mi físico para dar el paso, sin embargo, ahora me sentía hermosa y deseada por uno de los hombres más increíbles que he conocido, mordí mi labio inferior, estaba convencida que a Darien le gustaría si pudiera hacer eso y seguro que se me pondría el culo igual de bien puesto que el de…
- ¿Qué haces aquí preciosa? – me sobresaltó su voz, antes de reaccionar ya tenía su enorme brazo sobre mis hombros.
-Yo…- mordí mi labio de nuevo bajo su divertida mirada- Solo quería ver…- dije avergonzada y sonrió.
- ¿Quieres saber los secretos de este lugar? - me sonrojé más si cabe.
-Ya que Darien trabaja aquí…- rió.
-Tu Darien solo viene de día, por las noches se encargan otros…- me guiñó y volví a sonrojarme ¿Por qué demonios me pasaba eso si ya sabía que era gay?
-Pero aun así…- apretó su abrazo.
- ¡Me caes bien! Si quieres saber más del club de tu hombre yo seré tu guía…- sonreí tímidamente en agradecimiento.
-Gracias…- dirigió su mirada al techo y la seguí.
-Esta sala ya la conoces…- asentí mientras miraba las jaulas de nuevo.
-Aunque nunca había visto esas jaulas.
-Son retráctiles, las sacan a partir de las 12.
-Ohhh…- miró hacía el pasillo del que venía.
-El pasillo donde estaban lleva a las salas reservadas para despedidas, aquel…- señaló el que llevaba al despacho de Darien- Lleva a las oficinas y solo puede pasar personal autorizado…- señaló al lado contrario- Y en aquel están las salas de bailes privados.
- ¿Cómo el mío? - me analizó con la mirada unos segundos antes de agregar.
-Creo que será mejor que lo veas…- sin soltar mis hombros me arrastró allí, el pasillo era bastante largo y estaba iluminado por varios focos rojizos que le daban un aire bastante sensual, debía haber al menos 12 puertas distribuidas a cada lado y una más al frente. Me llevó directo a ésta última, cuando abrió la puerta me di cuenta que era una sala de seguridad, había un tipo de mi edad sentado en una mesa frente a varias pantallas. Su cara al vernos fue de puro desconcierto.
- ¿Gary? - preguntó extrañado sin apartar la mirada de ambos.
-Tyle…- estrecharon las manos- Te presento a Serena…- sonrió mientras estrechaba su mano- Nuestra jefa…- lo miró como si estuviera loco.
- ¿La mujer de Darien? - asintió y Tyle se puso muy nervioso- No debería estar aquí…- le rodó los ojos.
-No pasa nada, ella sabe lo que ocurre, pero tiene curiosidad por ver…- me guiñó y me sonrojé de nuevo- Y dado que Mónica será su abuela…- le entrecerré los ojos- No se espantará.
- ¿Próxima abuela?
-Es la mujer de tu abuelo…- dijo como si tal cosa, luego sonrió de lado- Y pronto te dará una pequeña tía…- tuve que morder mi labio para no reír, a pesar de su aspecto de tipo duro era bastante simpático y divertido.
-Dejando a mi futura abuela…- dije con algo de diversión en mi voz- ¿Qué hay que ver aquí? – con una sonrisa perversa me empujó frente a las pantallas.
-Puedes verlo por ti misma…- bajo sus atentas miradas fui pasando la vista por todas, cada una era de una sala diferente e iban cambiando por diferentes ángulos. En la mayoría los clientes estaban sentados en el sofá disfrutando de los bailes sensuales de los chicos y chicas de aquí. Pero había otras, 4 para ser exactos, que estaban teniendo sexo ¡Madre mía! En una de ellas había una mujer colocada a cuatro patas sobre el sofá, con ella había 2 tipos muy parecidos físicamente a Gary, uno la follaba por detrás mientras el otro lo hacía a su boca ¡Dios! ¡Qué calor! Bebí el resto de mi copa para aliviarlo.
En otra había una pareja con uno de los chicos de aquí, podría apreciar las cualidades físicas de los trabajadores del club y diferenciarlos de lo que debían ser los clientes. Seguramente fuera un requisito indispensable… Ella montaba a su pareja mientras el chico la follaba por detrás, era todo tan erótico que me dieron ganas de hacerlo. No es que tuviera mucha práctica, pero con Darien deseaba todo.
Seguí mi recorrido a otra sala, en ella había 2 chicas de aquí junto a 2 tipos, ambas los montaban con destreza sobre el sofá de piel, mientras ellas no paraban de besarse entre sí. Enseguida cambió de ángulo, en la otra parte del sofá había otras 2 mujeres haciendo lo mismo con 2 tipos del club ¿Intercambio? Tragué grueso de nuevo, esa sala era diferente al resto, emanaba sexualidad por cada rincón y no solo por lo que estaba ocurriendo en ella.
- ¿Te gusta? - sentí mi sonrojo crecer y la garganta seca- Tyle tráele a la jefa algo de beber, parece sedienta…- dijo divertido y casi muero de vergüenza.
- ¡Maldito cabrón! No puedo dejar mi puesto ¡Ve tú! - le rodó los ojos mientras ponía de nuevo su brazo sobre mí.
-No puedo dejarla sola, soy el encargado de su seguridad…- dijo algo más serio y lo fulminó con la mirada.
-Seguro…- rodó los ojos mientras se levantaba- Ya veremos que dice el jefe cuando se entere…- rió.
-Sé manejarlo…- me guiñó mientras sonreía.
-Lo que digas…- se dirigió a mí- ¿Algo en especial?
-Lo que sea estará bien…- contesté avergonzada, él me dedico una leve sonrisa antes de fulminar de nuevo a Gary.
-Procura que nada se salga de control o te daré una buena patada en las pelotas ¿Entendido? - resopló.
- ¿Puedes moderar tu lenguaje? - me señaló con la cabeza- Hay una señorita delante…- me miró algo avergonzado.
-Lo siento…- lo señaló- Es que me saca de mis casillas.
-No tiene importancia…- tras darme una sonrisa de agradecimiento se volvió de nuevo a Gary.
-Cualquier problema llama a seguridad.
- ¡Entendido! ¡Vete de una vez! - salió sin parar de quejarse, una vez solos me explicó.
-Esto está aquí por seguridad, tanto de clientes como de los mismos trabajadores.
-Entiendo…- volví de nuevo a las cámaras, en la última había una mujer que me resultaba familiar ¿Dónde la había visto? Estaba siendo tomada por 2 tipos a la vez. Seguramente sepan de las cámaras, personalmente no me sentiría cómoda siendo grabada… Abrí los ojos con horror ¿Habrían grabado mi encuentro con Darien?
-No…- contestó Gary a mi pregunta no hecha.
- ¿Qué? - me miró divertido.
-Eres como un libro abierto, por tu cara de horror seguro que pensabas que hayan hecho lo mismo con tu "baile" …- mi sonrojo volvió de nuevo.
-Yo…- me apretó contra su firme pecho.
-Darien mandó apagarlas para vuestro encuentro, nos mataría si hubiéramos visto algo…- sonreí más tranquila, aunque era excitante me daba mucha vergüenza- Y ahora ¿Qué más quieres saber? Puedes sentirte en confianza…- me guiñó de nuevo- Tus amigos lo hicieron, pero no se aventuraron a verlo…- volví a sonrojarme, la pregunta salió de mis labios antes de poder detenerla.
- ¿Cuánto…? - rió a carcajadas.
- ¡Directa al grano! ¡Me gusta! - chasqueó la lengua- No puedo hablar por experiencia porque estoy fuera de eso…- señaló las cámaras- Me dedico a bailar y entretener, ahí…- volvió a chasquear la lengua- Debes estar dispuesto a más, no es que sea obligatorio pero la mayoría de los clientes es lo que buscan y cuando se les dice no…
-Hay problemas…- lo interrumpí y asintió.
-Así es, por eso las cámaras. Si algo se sale de control llamamos a seguridad para que se encarguen…- asentí sin poder apartar la mirada de la sala del intercambio de parejas, nunca me atrevería a hacerlo, pero era bastante excitante verlo desde fuera- Por suerte no ocurre desde que se dedican a ello los que están dispuestos a más…
-Mantienen relaciones…- rió.
-Así es hermosa…- otro guiño- Sexo, no todos los clientes lo piden, por eso se habla tras terminar el baile y se llega a un acuerdo con el precio. Ese dinero es totalmente suyo, de lo que cobran por baile se quedan con el 80%.
-Debe ser mucho dinero…- sonrió.
-Así es…- no dijo más a pesar que debía notar mis ganas de saber, pero me daba vergüenza preguntar.
- ¿Todo bien? - preguntó Tyle al llegar de nuevo.
-Si, gracias…- con una sonrisa me dio una copa parecida a la que me hizo Barry y a Gary una cerveza.
- ¡Gracias tío! - resopló.
-No hay de qué, pero si Darien se entera…- fulminó de nuevo a Gary- Yo no tuve nada que ver…- reí.
-Fui yo quién se lo pidió, necesitaba verlo por mí misma…- mordí mi labio algo nerviosa- Darien ¿También viene a ver?
-No…- solté el aire algo aliviada- Andrew es el que se encarga de esto, él solo está de día y las veces que viene de noche no se ve muy entusiasmado con estas actividades…- abrí los ojos sorprendida.
- ¿No le gusta? - negó mientras bebía de su cerveza.
-Montar esto fue cosa de Ayato y Andrew, de todas formas, dictó las normas a seguir como en todo lo demás. En los años que llevo trabajando aquí nunca vino cuando estaban ocupadas…- ¿Se enfadaría porque lo hubiera hecho yo? Esperaba que no, ahora que sabía todo me sentía más unida a él. Cuando señaló las pantallas, la mujer que me resultaba conocida estaba de cara a la cámara y la reconocí inmediatamente.
-Neherenia…- susurré y ambos casi se atragantan con su cerveza.
- ¿Qué? - señalé la sala donde estaba.
-Esa es Neherenia…- se miraron entre sí, no con muy buena cara.
-Enseguida vuelvo…- Tyler salió, Gary quedó conmigo, pero estaba bastante serio y callado.
- ¿Ocurre algo?
-Nada, enseguida lo solucionan…- bebí de mi copa, estaba algo más fuerte que el de Barry- ¿Te gusta?
-No está mal…- volvió a poner su brazo sobre mi hombro.
-Si vienes a menudo te darás cuenta que nuestros bármanes son los mejores de la ciudad.
-He podido comprobarlo…- sonreí.
-Y volverás a hacerlo…- me guiñó- Cambiando de tema ¿Cómo llevas los nervios por la boda?
-Mejor de lo que esperaba, estoy deseando que llegue el domingo…- dije sonriendo más que feliz y me besó la frente, dejándome desconcertada.
-Eres buena para él, ahora lo entiendo…
- ¿Lo entiendes?
-Porque está tan enamorado…- sentí mi cara arder.
-Yo también lo amo.
-Eso es evidente hermosa, pero para alguien como él es toda una novedad.
-Algo me contó.
-Como amigo te diré que nuestro jefe es un delicioso bocadito al que no le han faltado tentaciones, pero nunca prestó atención, al principio tuve la vaga ilusión que fuera gay, pero me di con un canto en los dientes…- reímos.
-Nunca hubiera pensado algo así, es demasiado…- sus gritos me interrumpieron.
- ¡Qué demonios hacen! ¡Soy una clienta más! ¿Acaso no me conocen? ¡Hablaré con Darien de esto! - nos miramos y negó.
- ¿Esa es…?
-Mejor ignora.
-Señora salga sin hacer ruido o llamaremos a la policía, ya se le comunicó que no podía entrar aquí y mucho menos cuando se halla su mujer…
- ¿Esa maldita cazafortunas está aquí? ¡Seguro que fue ella la que mandó que me echarán como un perro! ¡Solo teme que lo haga entrar en razón! ¡Suéltenme maldita sea! ¡La voy a matar! – apreté los puños del coraje ¿Cómo se atreve? Amaba a Darien no su dinero.
- ¡Quiere callarse de una vez!
- ¡Que me suelten maldita sea! ¡Quiero que venga Darien! ¡Seguro que él los hace entrar en razón!
- ¿Señora quiere dejar de formar escándalo por favor? – el chico parecía a punto de perder la paciencia, yo tenía unas ganas inmensas de salir y dejarle bien claro mi postura, pero Gary debió intuirlo y me abrazó.
- ¿Qué demonios haces aquí? - ¡Mierda! Darien…
-Darien querido, menos mal que llegas…- soltó un gruñido.
-Se te dijo claramente que no debías venir aquí ¡Yo mismo te lo he dejado más que claro muchas veces! ¿Por qué demonios lo hiciste? Precisamente hoy…
-Tenía que asegurarme…- rió demasiado fuerte.
- ¿Asegurarte de qué?
-Que iba en serio lo que me contaron…
-Si te refieres a mi boda el domingo estás en lo cierto.
- ¡Pero…! ¡No puedes casarte! ¡No con ella! - ¡Sera hija de pu…!
- ¡No te importa mi vida! ¡Joder! ¡Deja de estar metiéndote de una maldita vez!
- ¡No puedo hacerlo! Te amo demasiado para ver como una insípida cazafortunas te engaña…- ¿Cómo me había llamado? Con todo el coraje que no sabía que tenía me despegué de Gary para ir directa a la puerta, pero me atrapó antes de alcanzarla.
- ¡Eh! ¡Quieta ahí fierecilla!
- ¡Déjame! - traté de soltarme sin éxito- No puedo dejar que esa mujer me insulte…
-Como vuelvas a mencionar a mi mujer en esos términos esto, acabará muy mal…
- ¿En serio? ¿Vas a olvidarte de mí tan fácil? Si no fuera por mí no estarías dónde estás…
-Solo hubiera tardado más, que te quede claro que no eres nada para mí ¡Sáquenla! Si vuelve a pasar otra vez despediré a seguridad ¿Habéis entendido?
-Lo siento señor…
- ¡No! ¡Maldita sea Darien! ¡Darien! - sus gritos y maldiciones se iban alejando poco a poco hasta que dejaron de escucharse, aunque me sentía pletórica por la forma de defenderme de Darien me quedé con las ganas de decirle 4 verdades a esa odiosa mujer.
- ¿Más tranquila?
-Si…- suspiré y me soltó, volví a tomar mi copa, me la bebí de un trago- ¡Mierda! Esta fuerte…- rió.
-No deberías beberlo tan de golpe, puede sentarte mal…- rodé los ojos.
-Ahora mismo lo necesito…- puso su mano en mi hombro.
-Nadie cree lo que dice…- suspiré de nuevo- Mucho menos Darien, así que no tomes en cuenta sus palabras, solo está despechada.
-Lo sé…- volví a suspirar- Pero no quita que me moleste que diga esas cosas de mi o nuestra relación…- no me conocía para juzgarme, ni siquiera sabía quién era o lo que tenía cuando nos conocimos y si no hubiera sido por su insistencia no estaríamos a punto de casarnos…
- ¡Haz como yo! - me guiñó de nuevo- ¡Que les jodan a todos! - reímos, era un tipo bastante peculiar ¡Me encantaba! Cuando Tyle volvió, nos informó que todo estaba despejado y Gary captando la indirecta me acompañó de vuelta a mi sala, sabía que Darien estaba en la que había antes, cuando pasamos por ella paré con el conflicto mental de entrar, pero ¿Debería? ¿Se enfadarían las chicas? ¿Los chicos? Gary me dio una sonrisa en la que me dio a entender que sabía lo que pasaba por mi cabeza- ¿Sabes? Creo que sé perfectamente que hacer…- cuando miré su sonrisa pícara me dio un vuelco el estómago…
DARIEN
Tras separarnos la noche fue de lo más normal, a pesar de estar entretenido charlando con todos estaba deseando que llegara la hora de volver a casa. Entre trago y trago pensaba en las mejores formas de sacar partido a ese genio. Cuando mejor estábamos uno de los chicos de seguridad vino a buscarme.
-Jefe, tenemos un problema…- suspiré.
- ¿No puede encargarse otro? - negó y me susurró al oído.
-Se trata de Neherenia…
- ¡Mierda! - miré a Andrew – Enseguida vuelvo.
- ¿Quieres que me encargue?
-Será mejor que lo haga yo…- salí bastante airado detrás de él ¿Cómo demonios había entrado? ¿Acaso seguridad no está en lo que debe? ¡Joder! Precisamente hoy… ¡Maldita mujer! - ¿Cómo logró entrar?
-Hoy hemos tenido más público que de costumbre, seguramente se coló entre la multitud para esquivarnos, lo siento señor…- gruñí molesto.
- ¿Dónde está?
- En la zona de los reservados…- suspiré con exasperación, no me gustaba esta parte del club, me traía demasiados recuerdos… Antes de llegar pude escuchar sus gritos sobre la música.
- ¡Que me suelten maldita sea! ¡Quiero que venga Darien! ¡Seguro que él los hace entrar en razón!
- ¿Señora quiere dejar de formar escándalo por favor? - ¡Hay que joderse! No podía creer que conociéndome se atreviera a formar semejante espectáculo.
- ¿Qué demonios haces aquí? - grité bastante enfadado y pegó un salto del susto, inmediatamente puso su cara melosa de siempre para conseguir lo que quería, a pesar que nunca funcionaría conmigo.
-Darien querido, menos mal que llegas…- gruñí para evidenciar mi estado.
-Se te dijo claramente que no debías venir aquí ¡Yo mismo te lo he dejado más que claro muchas veces! ¿Por qué demonios lo hiciste? – me crucé de brazos mirándola muy serio mientras esperaba su explicación, pero le valió poco- Precisamente hoy…- me miró dolida, eso solo podía significar que lo sabía. Si había venido a reclamar algo que nunca tuvo iba lista, no entiendo esa obsesión cuando dejé bien claro desde el principio lo que era.
-Tenía que asegurarme…- la miré con dureza y reí.
- ¿Asegurarte de qué?
-Que iba en serio lo que me contaron…- la corté de malos modos.
-Si te refieres a mi boda el domingo estás en lo cierto…- me regodeé en mi aclaración para que viera que iba en serio, se había montado una película respecto a nosotros que no tenía cabida en la realidad.
- ¡Pero…! ¡No puedes casarte! ¡No con ella! - exigió y volví a gritar bastante enojado.
- ¡No te importa mi vida! ¡Joder! - me acerqué amenazante- ¡Deja de estar metiéndote de una maldita vez! - a pesar que bajó la cabeza siguió con lo suyo.
- ¡No puedo hacerlo! Te amo demasiado para ver como una insípida cazafortunas te engaña…- ¡Maldita mujer! Tuve que hacer mi mayor esfuerzo para no pegarle, era lo bastante caballero para respetar a las mujeres, incluso cuando no lo merecían. Pero siempre podía usar las palabras para hacerlo y por suerte sabía cómo contratacar.
-Como vuelvas a mencionar a mi mujer en esos términos esto, acabará muy mal…- pude percibir como tragaba grueso, pero a pesar de todo siguió insistiendo.
- ¿En serio? ¿Vas a olvidarte de mí tan fácil? Si no fuera por mí no estarías dóndes estás…- ¡Siempre con lo mismo! Como si eso me hubiera convertido en lo que era hoy, me dio un empujón y además se lo había devuelto con creces para que tenga que estar echándomelo en cara cuando quiera, manteniendo mi mirada amenazante continué.
-Solo hubiera tardado más…- sonreí de lado y la miré como si fuera un mal bicho- Que te quede claro que no eres nada para mí ¡Sáquenla! - grité a los tipos que la sostenían y les aclaré- Si vuelve a pasar otra vez despediré a seguridad ¿Habéis entendido? - amenacé, todos sabían que por las buenas era el mejor mientras que cuando me joden puedo ser el peor de todos los cabrones. Sobre todo, si me tocan a Serena.
-Lo siento señor…- asentí sin mucho ánimo, mi noche iba tan bien, suspiré resignado, no se habían alejado mucho cuando volvió a gritar.
- ¡No! ¡Maldita sea Darien! ¡Darien! - siguió llamándome todo el camino a la salida, los seguí a una distancia prudencial para asegurarme que realmente se iba sin más altercados, luego volví a la sala con los chicos, pero mi humor estaba hecho un asco.
-Dumas, algo fuerte por favor…- Andrew y Ayato vinieron enseguida junto a mí.
- ¿Todo bien?
-Si, pero no entra en razón…- suspiré agobiado, Dumas puso el whiskey frente a mí y lo bebí de un trago.
-Tranquilo hermano, lo haremos en equipo.
-Ya se dio orden que no tiene permitida la entrada, no se cogen sus llamadas…- suspiré mientras pasaba las manos por mi cabello- No sé qué más hacer para que deje su obsesión por mí.
-Las mujeres están locas…- remató Ayato y no pude evitar reír.
-Así es hermano…- me guiñó Andrew- Tómalo con humor, lo bueno es que Serena no ha tenido que verlo.
- ¡Menos mal! – no hubiera querido que presenciara tales acusaciones sin fundamento- Fue una suerte que tuviéramos las salas reservadas…- alcé mi vaso a Dumas y enseguida me echó más- Pero no tengo porque estar temiendo que alguien la increpe cuando venga aquí…- asintieron en acuerdo- A partir del domingo este lugar será nuestro, me gustaría que viniera con total libertad sin temer encontrarse con gente indeseada.
-Puedes estar tranquilo…- ambos posaron su mano en mis hombros- Siempre estamos al cargo uno de nosotros…- me guiñaron a la vez- Cuidaremos de ella si no estuvieras presente.
-Pero no debería estar vigilada todo el rato…- ¡Joder! Esa afirmación me hizo sentir mal ¡Maldita sea! Mañana sin falta llamaría a mi jefe de seguridad para que no volvieran a seguirla, lo que menos me apetecía era discutir con ella, todo iba demasiado bien y estaba convencido que no le sentaría nada bien si llegara a enterarse, muy en el fondo temía que algo la hiciera cambiar de opinión…
-Lo haremos sin que se dé cuenta…- negué decidido.
-Si los de la puerta hacen bien su trabajo no hay que llegar a eso.
-En ese caso hablaré seriamente con ellos mañana.
-Ya les di una advertencia, la próxima que pase despediré a los que estén al cargo de la puerta.
-De acuerdo, ahora…- se volvió a Dumas- ¡Ponme algo!
- ¡A mí también! – pidió Ayato y reímos, al ver que el ambiente estaba más distendido se acercaron el resto.
- ¿Bien? – preguntó Kenji preocupado y alcé mi vaso.
- ¡Que siga la fiesta! – todos siguieron mi ejemplo menos Andrew, él se quedó mirando su móvil con la ceja alzada.
-Enseguida vuelvo…- salió sin más explicaciones, esperaba que no fuera otro problema más. Volví a meterme en el ambiente de antes conversando con los chicos, algunos volvieron a la pista, en mi caso no me sentía de humor para bailar. Al cabo de una media hora entró Andrew de nuevo, le susurró algo a Ayato y Shu antes de venir hacía mí- Darien…- sonrió de lado- Tenemos una sorpresa para ti.
-No puedo ni imaginar que puede ser…- dije algo irónico y rieron.
-Lo verás en cuanto lleguemos…- rodé los ojos sin interés y me dejé arrastrar, cuando vi su intención de llevarme al pasillo de las salas privadas paré abruptamente.
-Ya hablamos de esto…- los miré mal- No voy a someterme a un baile privado…- rodaron los ojos.
-Este te gustará…- gruñí.
- ¡He dicho que no! - ¡Joder! ¿Cómo se les ocurre tal cosa? A Serena no le haría ninguna gracia ¡Mierda, ni a mí! Le había hecho el suyo para evitar que otro se le restregara, no podía permitirlo- ¡Id uno de vosotros!
- ¡Yo me apuntaría! - gritó Shu- Pero correría el riesgo de ser asesinado y soy demasiado guapo y joven para morir… - le entrecerré los ojos.
- ¿De qué hablas? - al ver que no avanzaba me alzaron entre los 3- ¡No puedo creer que me estén haciendo esto! ¡Saben que detendré su baile! ¡No se saldrán con la suya! - sin decir una palabra me llevaron a la sala más grande, reservadas para parejas ¡Mierda! - No habrá más de una ¿Verdad?
- ¡Entra y disfruta! Las cámaras estarán desconectadas hasta nuevo aviso…- tras un guiño salieron y me encerraron allí, me quedé mirando la puerta bastante enojado, como esto me trajera problemas con ella ¡Los iba a matar! Cuando escuché abrirse la otra puerta me di la vuelta con la intención de escapar por ella antes que empezara el show, pero me quedé clavado en el sitio ante lo que vi.
- ¡Deberías estar sentado! – exigió mientras admiraba cada parte de su cuerpo envuelto en látex, sonreí de lado e hice caso, al final resultaría bastante placentero. Una vez acomodado comenzó la música y su baile, sus movimientos sensuales me la pusieron dura al momento, pero no quería estropearlo y me encantaba verla así ¡Tan segura de sí misma! Cuando solo quedaba su ropa interior se acercó a mí contoneando sus caderas provocativamente, una vez a mi lado susurró de forma sugerente- Baila conmigo…- no hizo falta repetirlo, enseguida me levanté y lo hice, aprovechando el amplio espacio nos contoneamos bastante pegados sin llegar a profundizar demasiado. Mi erección cada vez más ansiosa me incomodaba bajo el pantalón, pero mantuve el control para cederle el mando, al fin al cabo era su juego- ¿Preparado para más?
-Si…- susurré en su oído antes de morder su lóbulo.
-Por ser para ti podemos hacerlo por un módico precio…- ¿quería jugar? Esto cada se ponía más interesante, sonreí mientras mordía su cuello y liberaba un gemido.
-Estoy dispuesto a pagar lo que sea…- cogió mis manos y las puso en sus pechos.
-En ese caso adelante…- las apreté con fuerza pasando mi pulgar por los pezones ya erectos. Cuando no pude más la volví para sacarlos y devorarlos con deseo ¡Joder! Esto era excitante, tras quitar el cuero molesto la arrastré al sofá para tumbarla. Fui regando muerdos y besos por todo su cuerpo hasta alcanzar su centro, mordí su clítoris sobre la fina tela de su tanga- Siiiiii…- gimió ardida en deseo y sonreí, saqué la prenda con rapidez y me dediqué a saborearla con gusto ¡Dios! Era exquisita, cuando sentí su clímax próximo la penetré con 2 dedos y estalló en un orgasmo increíble- ¡Dios! - con una pícara sonrisa cambió las tornas- Mi turno…- tras sentarme se arrodilló entre mis piernas, sacó mi erección mientras yo lo hacía con mi camisa, no quería nada entre nosotros. Cuando la metió en su boca cerré los ojos y me dejé llevar por las sensaciones que solo ella me provocaba, cuando estaba a punto se sentó sobre mí penetrándose ella misma de una fuerte estocada.
- ¡Joder! - la abracé para mordisquear sus pechos mientras me montaba alternando la velocidad, me tenía al borde y lo sabía, pero por esta vez la dejaría hacer.
-Eres tan bueno…
-Un dios…- susurré sonriente y aceleró el ritmo- ¡Mierda!
-Córrete conmigo…- casi suplicó, no había nada que deseara más, sin dejar de saborear sus deliciosos pezones fui deslizando una de mis manos a su clítoris, en cuanto lo alcancé bastó un solo pellizco para hacerla explotar y la seguí al momento- ¡Dios! Ha sido increíble, mejor de lo que esperaba…- sonreí mientras hacía círculos en su espalda, ella permaneció sobre mí con su cabeza apoyada en la curva de mi cuello, fui repartiendo besos por su cabeza, mejilla hasta alcanzar su boca- Te amo.
-Y yo a ti Serena…- nos perdimos en el beso durante un buen rato hasta que nuestro deseo volvió y comenzamos otro nuevo juego, nunca hubiera imaginado que Serena prepararía algo así para mí. Lo bueno que ambos lo estábamos disfrutando y nuestra noche de despedida pudimos compartir momentos inolvidables juntos. Sería otra noche increíble a su lado y a partir del domingo sería durante toda nuestra vida…
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ DOCTORA TSUKINO*
ESTE MARTES SUBIRÉ EL SHOT CONMEMORATIVO POR LOS CUMPLEAÑOS DE SERENA( 30 DE JUNIO) Y DARIEN(3 DE AGOSTO), ESTA VEZ SERÁ ALTERNADO ENTRE AMBOS PERSONAJES TAL COMO LAS HISTORIAS. ASÍ NO TENDRÁN QUE ESPERAN AL 3 DE AGOSTO PARA EL PUNTO DE VISTA DE NUESTRO DARIEN, ESPERO LES GUSTE(INCLUIDO EN EL ALBUM ONE SHOTS). GRACIAS DE NUEVO.
