CAPÍTULO 39
SERENA
¡Joder! ¿Qué era ese sonido? Cuando me desperecé un poco me di cuenta que era timbre ¡Mierda! ¿Otra visita inesperada? Debería poner un cartel en la puerta de no molestar por las noches, miré el brazo posesivo sobre mí y sonreí, Darien seguía profundamente dormido, con cuidado de no despertarlo me libré de su agarre, me levanté, me puse un pijama de los más recatados que tenía y fui corriendo a abrir, me quedé descolocada cuando vi a Andrew.
- ¡Buenos días! Siento presentarme así… Pero necesito hablar con Darien… - parecía preocupado, mientras trataba de asimilar sus palabras y estado entró sin esperar ser invitado.
-Pasa…- le rodé los ojos- No hay problema…- dije destilando ironía y suspiró.
-No quería ser grosero, pero estoy algo estresado.
- De acuerdo…- cerré la puerta y fui a la cocina- Tomaremos café mientras charlamos… - sonrió con agradecimiento.
-Será un placer…- se sentó en una banqueta en la mesa de la cocina mientras nos servía el café, una vez que me senté frente a él lo insté a hablar.
-Soy toda oídos…- sin dejar de tocar su taza de café con nerviosismo empezó.
-Supongo que sabes que estoy en un divorcio complicado.
-Si, lamento eso.
-Yo no…- alzó los hombros- Ya no funcionábamos.
- ¿No lo dices por hacerme sentir mejor?
-No, solo me ayudaste a verlo con más claridad.
-Si tú lo dices…- dije no muy convencida y agarró mi mano sobre la mesa.
-No te sientas culpable por esto, fui yo quien se aprovechó de tu situación…- sonreí un poco.
- ¿Aprovecharte de mí? - asintió avergonzado.
-Conocía tus debilidades y las usé para conseguir lo que deseaba…- no me gustaba el rumbo que había tomado la conversación.
- ¿Podríamos centrarnos en ti? - me miró apenado.
-Tienes razón, lo siento…- suspiró- Kath no está por la labor, me ha pedido una cantidad de dinero descomunal que sabe no podré pagar.
- ¿Por el divorcio? - asintió.
-Sabe que fue por alguien más, aunque no hay pruebas de ello…- dijo tratando de tranquilizarme, aun así me hacía sentir una mierda, debería haber dejado de hacerlo en cuanto supe que estaba casado- Eso unido a que no he querido volver con ella a pesar de su embarazo, además del hecho que le haya pedido pruebas de paternidad…- otro suspiro- Han despertado lo peor de ella.
-Entiendo…- bebí de mi café- Pero siento no poder ser objetiva.
- ¿Por qué?
-Es bastante obvio.
- ¿Podrías explicarme?
-Me guste o no, tenga la culpa o no, no dejo de ser "la otra" y "la causante de todo"…- suspiré mientras miraba el café de mi taza como si fuera lo más interesante del mundo- Antes no lo veía, pero ahora que tengo una relación…- suspiré de nuevo con pesar- Lo pasaría muy mal si estuviera en su lugar…- al levantar de nuevo la vista agachó la cabeza algo avergonzado.
-Entiendo tu punto, no eres la única que se siente así…- lo miré con curiosidad- A pesar que lo deseaba y no paré hasta conseguirlo, una vez en casa lo pasé muy mal, no pude pegar ojo en varios días…- suspiró de nuevo- Son muchos años juntos, a pesar de los problemas ella era mi mundo…- sonrió con nostalgia- O lo era hasta el día que entraste en mi consulta, me hiciste sentir cosas que hacía años no sentía y entonces me di cuenta que todo lo que teníamos ya no significaba nada.
- ¿Hablaste con ella? ¿Le explicaste como te sentías?
-Sí, fue lo primero que hice cuando lo vi. Pero me culpo por no haberlo hecho antes de llegar a serle infiel…- eso era jodido, me sentiría realmente traicionada si Darien me lo hubiera hecho a mi- De todas maneras, ahora mismo solo siente rencor por mí, está más preocupada por el dinero que por otra cosa.
- ¿No será su forma de vengarse de tu infidelidad? - se quedó pensativo.
- ¿Tú crees? - sonreí sin ganas.
-Yo lo haría…- me entrecerró los ojos.
- ¿En serio?
-Soy muy vengativa…- dije alzando los hombros- ¡Haría lo que fuera por joder a quién me jode! – sonrió de lado.
-Joder ¿eh? - rodé los ojos.
-Me has entendido perfectamente…- reímos.
-Me alegra estar así…- nos señaló- Me encanta tenerte como amiga, te aprecio mucho.
-Yo también…- apreté su mano- Eres un buen tío, aunque no pude corresponderte…- hizo un gesto con la mano quitándole importancia.
- ¡No te preocupes, ya está superado! – sonreí.
-Me alegro…- entonces comenzaron a aporrear la puerta- ¿Qué demonios? - fui a abrir bastante cabreada, antes de poder hablar entró su ex gritando como loca ¿Qué hacía aquí?
- ¿Dónde está ese maldito infiel? - me miró de arriba abajo.
- ¿Tu no eras la novia del idiota de mi excuñado? - me crucé de brazos y la miré desafiante.
-Voy a pedirte de la manera más respetuosa que respetes a mi prometido en mi casa…- los rodó, solo me contenía de darle una bofetada porque me sentía culpable.
- ¡Como sea! ¿Dónde está? - fui a la cocina por él y me miró apenado.
-Lo siento Serena, enseguida haré que se vaya…- le asentí antes que saliera de la cocina y me senté de nuevo mientras los escuchaba.
- ¿Porque viniste aquí?
-Sabes porque.
- ¡Ya te dije que no fue nada! ¡Solo un ligue de una noche! ¡No la he vuelto a ver!
- ¡Me importa poco! ¡Quiero saber quién es!
-Nunca más la he vuelto a ver ni creo que lo haga.
-Andrew mi paciencia se agota.
- ¡La mía también! - no tardó en entrar a la cocina de nuevo, apoyarse en la pared y respirar profundo, me levanté para dejar el vaso en el fregadero- Lo siento de verdad…- negué.
- ¿Qué demonios haces aquí? – escuchamos a Darien gritar bastante enojado.
- ¡Que te lo diga él! – Darien se asomó a la cocina para vernos, se detuvo a mirarme más tiempo del necesario ¿qué demonios?
-Serena ¿Puedes cambiarte? – prácticamente exigió y me cabreé, con lo que tenemos aquí se preocupa por mi ropa.
- ¡Lo haría si estuviese desnuda pero como ves…! – me di una vuelta para aclarar mi punto y gruñó- ¡No lo estoy!
-Darien…- lo llamó Andrew.
- ¿Qué haces aquí Andrew? - preguntó de muy malos modos.
-Necesitaba hablar, ella me siguió pensando que iba a ver a…
- ¡Tu amante! – gritó de nuevo interrumpiendo su explicación- Espero que no sea ella…- ¡Mierda! Por suerte no podía verme o se daría cuenta de lo acertado de su comentario ¡Joder! ¡En la hora que creí que era buena idea ir a terapia o que decidí que acostarme con mi psiquiatra sería de ayuda!
- ¡SUFICIENTE!¡VETE DE AQUÍ DE UNA JODIDA VEZ!- gritó Darien más enojado que nunca, para entonces Andrew y yo estábamos asomados a la puerta y ella me miró de una forma un tanto extraña ¿Sospecharía algo?
- ¡No hasta que sepa quién fue la zorra que se metió entre nosotros!
- ¡Ni siquiera he vuelto a verla desde entonces! – volvió a repetir, pero seguía negando.
- ¡Me importa poco! ¡Quiero saber por quién me dejaste! - ¡Maldita sea! Esto debía ser un castigo por meterme en un matrimonio, no es que fuera el primer hombre casado con el que había tenido sexo, pero si era el primero fuera del club… Aprendí la lección, aunque ahora que tenía a Darien no importaba mucho.
-O te vas o llamo a la policía… Decide…- la amenazó Darien, eso pareció hacerla entrar en razón, pero antes de irse se volvió muy enfadada a Andrew.
- ¡Esto no quedará así! ¡Me enteraré antes o después! – con todo el orgullo que tenía salió dando un portazo, una vez solos Darien se acercó a Andrew.
-Gracias Darien…- ni siquiera me dio tiempo a procesarlo cuando su puño chocó con la cara de Andrew y éste se lo devolvió en el pecho.
- ¿Qué demonios hacen? ¡Paren de una vez! – exigí poniéndome entre ambos, ni de broma iban a pelearse en mi casa, ignorándome por completo siguieron su disputa.
- ¡Que sea la última vez que traes tu mierda aquí! - lo amenazó Darien y resopló.
- ¡Necesitaba hablar contigo! Sabía que estarías aquí…- apretó el puente de su nariz.
- ¿Hace cuánto llegaste? – no estaría insinuando que…
-A las 11, no pude dormir en toda la noche, necesitaba hablar y sabía que te encontraría aquí…
- ¿Por qué no me llamaron? - ¡Lo sabía! Lo miré enojada con los brazos cruzados bajo mis pechos.
- ¿Qué insinúas?
-Nada…- contestó sin mirarme siquiera- Ahora dime… ¿Por qué viniste Andrew? - ¡Joder! ¡Era lo que me faltaba!
- ¡Maldita sea Darien! ¡No me ignores! Dime ¿Qué demonios has querido decir?
-Curiosidad…- volvió a decir sin dignarse a mirarme, lo conocía lo suficiente para leer entre líneas y se estaba pasando.
- ¡Joder Darien! Tengo un problema más gordo que tus putos celos enfermizos…- gritó Andrew enojado y lo miró furioso.
-Nada de esto habría pasado si no te la hubieras follado en tu consulta…- ¡Maldito gilipollas! Esta vez ni siquiera intenté hablar, solo actué y le di una bofetada.
- ¡Eres gilipollas! – grité enfadada, por mucho que deseara decirle no era el momento, Andrew necesitaba hablar con él- ¡Calla y escucha! – asintió y Andrew comenzó a explicarse.
-Me ha demandado por una cantidad descomunal de dinero por infidelidad…- suspiró mientras se despeinaba una y otra vez- Esa es la razón por la que quiere encontrar pruebas…- rió con ironía ¿qué demonios le pasaba?
- ¡Y no se te ocurre otra cosa que atraerla a la casa de tu ex amante! - ¡Hijo de…!
-¡Vuelves a hablar de mi en esos términos y tú y yo se acabó!- lo amenacé furiosa ¿Qué se creía? Ambos teníamos un pasado ¿Por qué siempre salía con lo mismo?
-Solo aclaro los hechos…- dijo como si nada, traté de contar hasta 10 mientras respiraba profundo, "no era el momento" me repetí varias veces antes de tomar la decisión.
- ¡Voy a vestirme! – grité antes de retirarme y dejarlos solos. Ellos debían hablar y yo pensar con tranquilidad, así que me vestí lo más rápido que pude, recogí la habitación, le dejé una nota para no preocuparlo y aprovechando su distracción salí sin hacer ruido. Cogí mi coche y fui directamente a casa de mis padres, me vendría bien la distracción.
Cuando llegué me quedé un momento en el coche tomando aire para tranquilizarme, no quería que notaran mi estado, cuando estuve más tranquila entré. Los encontré a ambos en la cocina.
-Buenos días…- en cuanto me vieron corrieron a abrazarme.
-Buenos días cielo…- les di un beso en la mejilla a cada uno.
-Buenos días cariño…- papá me echó el brazo por el hombro y me guío a una banqueta- ¿Quieres comer algo? Tu madre y yo estábamos a punto de desayunar.
- ¿Tan tarde? - se miraron y sonrieron con picardía, ya me imaginaba que habían hecho toda la mañana- Mejor no me digan…- mamá me miró divertida.
- ¡Cariño! No creo que hagamos nada que tu no hagas con tu prometido…- sinceramente lo dudaba.
-Mejor cambiemos de tema…- lo que menos me apetecía era hablar de él.
- ¿Ocurre algo? - preguntó mamá algo preocupada.
-No…- sonreí tratando que no se diera cuenta, pero en su mirada pude ver que no había colado.
- ¿Saben? Las dejaré un momento mientras voy al baño…- dijo papá guiñándonos un ojo antes de salir, en cuanto lo hizo mamá se acercó a mí.
-Cuéntame que ocurre…- suspiré.
-No es nada…- me acarició el pelo.
-Cielo, aunque me agrada tenerte aquí…- levantó mi barbilla para verme a los ojos- El hecho que vengas así a esta hora y hayas puesto esa cara al mencionarlo me hacen pensar lo contrario…- suspiró.
- No sé… - ¿Debería contarles? Ella sonrió.
-Soy tu madre, confía en mí, haré lo posible por ayudarte en lo que pueda o aconsejarte si es el caso…- no podía hacerlo con todo, pero tal vez…
-Hemos tenido algunas diferencias.
- ¿Quieres contarme?
-No sé…- para que lo entendiera debería empezar con lo ocurrido con Andrew, aunque no hacía falta entrar en detalles seguía sin estar segura de hacerlo.
- ¡Vamos cariño! - antes de contestar la llamaron y enseguida se disculpó- Un momento…- se alejó al salón y suspiré ¿Debía decirle sobre Andrew? Ya lo sabían mis suegros, tal vez…
-Cielo…- papá llegó de nuevo y se sentó junto a mí- No sé lo que les haya pasado, pero estoy convencido que todo se solucionará…- besó mi frente y me hizo sentir mucho mejor. Mamá no tardó en llegar y servir el desayuno para los 3, mientras comíamos hablando de cosas triviales no paraba de darle vueltas al tema, cuando acabamos decidí hacerlo.
-Debo decirles algo…- ambos sonrieron, pero estaba tan nerviosa que no podía mirarlos a la cara, bajé la mirada a mi plato ya vacío- Antes de comenzar mi relación con Darien estuve en terapia por estrés…
- ¿Terapia? ¿Te refieres a un psicólogo? - ambos parecían preocupados, y eso que no sabían el verdadero motivo.
-Psiquiatra…
- ¿Por qué no hablaste con nosotros? Podíamos haberte ayudado.
-No quería preocuparlos…- mentí.
-Cariño, ya te dije que no dejaras que tu trabajo te consumiera.
-No es así, amo mi trabajo…- como no podía ser sincera respecto al motivo mentí de nuevo- Fue un cúmulo de cosas, pensé que era conveniente hablar con alguien y fui a la consulta de Andrew…- alzaron la ceja.
- ¿Andrew? ¿Cómo el hermano de Darien?
-Él mismo.
- ¿Te ayudó? - no mucho.
-Si…- volví a mentir- Ya estoy bien…- suspiré bastante nerviosa.
-Entonces ¿Por qué no lo parece? - era el momento.
-Durante esos meses que estuve en tratamiento tuvimos algo…- al principio no parecían entenderlo, esperé en silencio hasta que abrieron los ojos en comprensión.
- ¿Estuviste con Andrew?
-Pero él está casado…- insistió papá.
-Se está divorciando.
- ¿Era algo serio? - solo sexo, como todo en mi vida antes de Darien.
-No…- papá suspiró pasando sus manos por la cara una y otra vez.
- ¡No puedo creerlo! - mamá se acercó a abrazarme.
-Cuando empezó no sabía que estaba casado…- traté de justificarme, pero papá seguía dándome la espalda para no mirarme.
-Cariño, no te preocupes por eso ahora…- asentí- ¿Esa es la razón de tu pelea con Darien?
-Hoy vino a casa a buscarlo, él seguía dormido cuando llegó, hablamos en lo que se levantaba…- me salté la parte de Katherine en mi casa- Cuando lo hizo se enfadó.
-Está celoso…- aclaró mamá- Dale tiempo…- ¿podría ser tan fácil?
-Estoy tan decepcionado…- interrumpió papá y me hizo sentir peor.
- ¡Kenji! No es momento…- le reprochó mamá, su mirada de decepción me dolió en el alma.
-Será mejor que me vaya…- dijo mientras iba hacía la puerta y mamá le gritó antes de hacerlo.
- ¡Ni siquiera te atrevas!
- ¡Pero no puedo decirle nada que la reconforte! Es mejor así…- nunca había visto a mamá así.
- ¡Es nuestra hija! Puede haber cometido errores, pero ¿Quién no? - suspiró.
-Pero estar con un hombre casado…- negó y me miró de nuevo- Te educamos mejor que eso…- se pasó la mano por la cara con frustración- Y pensar que no querías relaciones…- rió con ironía- Y resulta que has estado con tu cuñado casado…- ¡Joder! Dicho así suena peor- Lo siento, pero necesito tiempo...
- ¿Te atreves a juzgarla? - volvió a gritar mamá- ¡Tú eres el menos indicado para hacerlo! ¿No crees?
-Por favor…- interrumpí- No peleen por mi culpa, solo quería que lo supieran, los padres de Darien se enteraron hace poco y pensé que...
- ¿Ellos lo saben?
-Si, Luna fue la primera, hablamos y todo fue bien. Artemis tardó algo más, pero se lo tomó mejor de lo que esperaba.
- ¿En serio? ¿Lo tomaron bien? - asentí- ¿Qué hayas estado con sus 2 hijos y uno de ellos casado no les parece…? – antes de terminar mamá se acercó y le dio una fuerte bofetada.
- ¡Maldita sea Kenji! ¡Vete de una maldita vez!
-Ikuko…
- ¡Y no vuelvas hasta que entres en razón!
-Pero…
- ¡Ni pero ni leches! En todos los años que llevamos juntos te he apoyado en todo, seguimos adelante dejando atrás el hecho que estuvieras con otra y tuvieran un hijo durante nuestra separación, un hijo que acogí como mío ¡Incluso estuve ahí cuando ocurrió lo de su divorcio! He cuidado de Yuki todas las veces que ha sido necesario y lo haría muchas más, ellos son mi familia…- me señaló- ¡Ella es nuestra hija! Nos cuenta que ha tenido un problema que la llevó a ver un psiquiatra ¿Y qué haces? ¡Tratarla como si fuera una cualquiera haciéndola sentir peor!
-Yo no…
- ¿Acaso no ves lo arrepentida que está y lo mal que se siente? Por experiencia sabes que todos cometemos errores, nuestra hija no es una excepción y no es motivo para martirizarla…- tras pasarse las manos por la cara varias veces volvió a mirarme avergonzado.
- ¡Joder! Tienes razón…- se acercó y me abrazó- Lo siento cariño…- al sentir su abrazo todo lo acumulado desde la mañana me rebosó y rompí en llanto, perdí la noción del tiempo mientras lloraba en los brazos de mi padre, él acariciaba mi cabeza y susurraba palabras de consuelo mientras me desahogaba.
-Lo siento…- repetía una y otra vez entre balbuceos, no sabía cuánto había pasado cuando me llevó al sofá y se sentaron uno a cada lado, sin romper sus abrazos sobre mí.
-Te queremos cariño, nada de lo que hagas cambiará eso.
-Yo también los quiero.
-La próxima vez que te encuentres mal quiero que nos lo digas.
-Si.
-Confía en nosotros para cualquier problema que tengas, a veces reaccionaremos mal…- miró a mamá que asintió orgullosa- Pero al igual que tú, somos humanos y nos equivocamos.
-Gracias papá.
-Ahora descansa cielo…- no sabía porque lo decían hasta que bostecé y no tardé en quedarme profundamente dormida…
Sentía algo en la nariz, me hacía cosquillas, me rascaba, pero volvía de nuevo ¿Qué? Una risa… ¿De quién sería? Abrí los ojos lentamente para encontrarme con la niña más linda que había visto nunca.
-Yuki…
- ¿Estás despierta tía Sere? - preguntó divertida y sonreí.
-Ahora sí…- rió de nuevo.
-Me alegra verte aquí.
- ¿Has venido con tu padre? - negó.
-Papá tenía algo que hacer y me ha dejado aquí con los abuelos…- me senté y enseguida lo hizo sobre mí- Ahora que estás aquí será más divertido…- reímos.
- ¿Tú crees? - le hice cosquillas en las axilas y siguió riendo.
-Si…- cuando paró de reír pidió más animada- ¿Te gustaría jugar conmigo al Mario Kart?
- ¿Mario Kart?
- ¡Es un juego super chulo! ¡Ya verás! - se levantó como un rayo y fue por una videoconsola.
-No soy muy buena en esto…- mas bien nula, en mi vida había tocado una de ésas.
- ¡Es fácil! ¡Yo te enseño!
- ¡Puedes apostar que lo hará! - nos interrumpió mamá, entró con una bandeja de galletas que puso frente a nosotras, tomé una y sonreí.
- ¡Buenísimas! - Yuki siguió mi ejemplo.
- ¡La abuelita Ikuko es la mejor cocinera del mundo! - gritó orgullosa y volvimos a reír.
-Hago lo que puedo cariño…- se sentó con nosotras- Ahora ¿Enseñarás a tu tía como a mí? - ¿también a ella? Tras tragar la galleta se puso a explicarme que debía hacer y jugué con ella varias partidas, las perdí todas, pero no importaba, su cara de ilusión al ganarme me tenía totalmente hechizada, nunca hubiera imaginado que un niño pudiera hacerte sentir así.
- ¡Bien! ¡Sigo siendo la campeona oficial de la casa! – reímos antes de explicarme.
-Nos reta cada vez que se queda con nosotros y siempre gana.
-Entiendo…- le pasé la mano por el cabello- No me importa perder, al fin y al cabo, eres de las mejores.
- ¡Si! ¡Lo soy! - dijo orgullosa, luego dejó la consola en la mesa y volvió a sus galletas.
-Debería irme…- me miró triste.
- ¿Te vas? Pensaba que te quedarías con nosotros hasta que llegara...
- ¿Darien? - asintió.
-Debe estar al llegar…- le sonreí en agradecimiento- Pero antes quiero hablar con él a solas ¿Te importa? - ¿Sería por nuestra conversación anterior?
-Supongo que no…- rió.
-No tardaremos.
-Bien, me quedaré aquí hasta que terminen…- sonrió, en ese momento sonó el timbre y se levantó, nos cerró la puerta para que no pudiéramos escuchar nada y me centré en Yuki, a pesar de escucharla hablar de un montón de cosas de la que no entendía, no podía quitarme los nervios del estómago por su conversación con mamá… ¿Debería ir o sería mejor quedarme?
DARIEN
Cuando ya pensaba en irme Andrew volvió y se sentó frente a mí de nuevo. Cuando vi su mirada supe que lo sabía.
- ¡No puedo creer mi suerte! - a pesar de todo me hice el loco.
- ¿Puedes ser más específico?
-Lita…- me miró fijamente y suspiré antes de explicarle.
-Fue algo esporádico.
- ¿La amabas? - negué- ¿Seguro?
- ¿Por qué iba a engañarte?
-No sé…- suspiró recostándose en su silla- Por cómo me habló de ti supuse que fue algo más.
-Andrew, la única mujer por la que he sentido algo más que deseo ha sido Serena.
- ¿De verdad?
- ¡Claro!
- ¿Y tus otras novias?
-No funcionó precisamente porque no sentía nada especial por ellas.
- ¿Por qué la relación entonces?
-Si no lo intentas nunca lo conseguirás…- sonrió.
-Ya entiendo…- tras unos minutos en silencio siguió- ¿Fue mucho tiempo?
-Sinceramente no lo recuerdo, pero pudieron ser una veces, nada más.
-Ella parecía dolida…- podría ser porque quedé en llamarla y nunca lo hice.
-No puedo hablar por ella…- lo que menos me apetecía ahora mismo era preocuparte por esa mujer, quería ver a la mía, todavía no había recibido la llamada de Ikuko y estaba empezando a desesperarme.
-Hablaré con ella después, ahora no estaba de humor…- suspiró de nuevo- No sabía de nuestra relación hasta ahora.
-Andrew, si realmente te gusta ve por ella, pero por favor espera que se solucione lo de Kath o te comerá vivo en los tribunales…- comenzó a pasarse las manos por el cabello con desesperación.
-Tienes razón, tendré que decirle que lo dejemos para nosotros de momento…- dio un fuerte suspiro- Aunque después de esto no sé si…
- ¿No sabes qué? - pregunté alzando una ceja.
-Me ha dado la sensación que siente algo por ti.
- ¿Ella? - negué.
-No lo creo, hace meses que no la veo.
- ¿Estás seguro? - no podría decirle la fecha exacta, pero si recuerdo que fue mucho antes de conocer a Serena.
- ¡Por supuesto! No tengo razones para engañarte.
-En ese caso, iré a casa y la llamaré.
-Te recomiendo que vayas a buscarla a su casa más tarde, pero solo es mi opinión.
- ¡Mierda! Tienes razón…- se pasó la mano por la cara- Hace tanto que no estoy en esto que me siento nuevo…- reí.
-Yo estoy aprendiendo ahora.
- ¡Venga ya! ¡Has tenido pocas, pero relaciones al fin y al cabo! - no era lo mismo, pero no iba a hablarlo con él.
-De este tipo sí…- dije sin más y miré el reloj- Ahora debo dejarte…- me levanté de la mesa y puse la mano en su hombro antes de alejarme- Te aconsejo que si de verdad te importa ve por ella e insiste todo lo que puedas…- me sonrió agradecido.
- ¡Lo haré! – le guiñé antes de volver a su casa, me tumbé en el sofá con el móvil al lado esperando, puse la tele, leí algo de prensa y cuando estaba comenzando a desesperarme llamó.
-Darien…
- ¡Por fin! ¿Puedo ir por ella?
-Te espero aquí…- sonaba algo distante.
-No tardaré…- colgó sin decir nada más ¿Habría pasado algo? Fui al coche sin dejar de pensar en ello ¿Serena les habría dicho? ¡Mierda! Me sentía tan avergonzado…
Cuando llegué tuve que limpiarme el sudor de las manos varias veces antes de llamar a la puerta, cuando al fin lo hice abrió casi enseguida.
-Pasa Darien…- me invitó demasiado seria, lo hice y cuando cerró la puerta- Sígueme a la cocina, antes de verla tenemos que hablar…- suspiré, esto olía muy mal. Cuando llegué a la misma su padre estaba allí sentado con la cara igual o más seria que su madre ¡Joder!
- ¡Siéntate! - me invitó a hacerlo frente a él, en cuanto estuve sentado su madre nos trajo una cerveza.
-Gracias…- tras beber un trago fue ella la que comenzó.
-Sabemos el motivo de su diputa…- tragué grueso, quedé en silencio esperando que dijera algo más, no quería adelantarme y joder las cosas más de lo que estaban.
-No voy a negar que es frustrante…- añadió su padre, volví a beber con la esperanza que siguieran y poder enterarme de una puta vez.
-Si…- se miraron entre ellos antes de volver su vista a mi- Entendemos que te cueste aceptarlo, pero después de lo que nos ha contado Serena tememos que sus disputas requieran ayuda de nuevo…- abrí los ojos bastante asombrado ¿Ayuda? ¿Qué les había contado? Estaba jodidamente perdido, se cogieron las manos, se miraron y volvieron a mí de nuevo.
-Te conozco hace mucho, eres un buen hombre…- agregó Kenji- Yo tampoco tuve la mejor reacción al enterarme, pero mi mujer me hizo entrar en razón…- se miraron de nuevo- Amo a mi hija demasiado y me siento avergonzado de mi reacción, por eso entiendo que para ti sea mucho más duro que para nadie…- volví a beber para hacer tiempo ¿De qué demonios hablaban?
-Así es…- corroboró ella- Ambos te apreciamos, pero nuestra prioridad es el bienestar de nuestra hija…- ¿A dónde querían llegar? - Entenderíamos que no pudieras superarlo…- volvieron a mirarse, asintieron y se volvieron a mi- Por eso queremos pedirte que si no puedes con ello termines vuestra relación…
- ¿Qué? - casi rugí- ¿De qué demonios hablan? - ¿Dejarla? ¡Ni loco! Mientras esperaba que me aclararan traté de acompasar mi respiración para no perder el control.
- ¿Amas a nuestra hija?
- ¡Por supuesto! ¿Por qué me casaría si no?
-Entonces supéralo y sigue adelante…- suspiré profundo.
-No quisiera ser grosero, pero ¿Podrían explicarme de que hablan? - tal vez pareciera idiota pero peor era hablar de algo que llevaba a terminar mi relación con ella sin saber.
-Del motivo de vuestra pelea…
- ¿Andrew? - asintió, entonces todo tuvo sentido.
-Nos contó de su breve relación y como te afectaba, no queremos que pienses que no lo entendemos…- se miraron de nuevo y esta vez fue Kenji quién siguió.
-Yo mismo terminé lo nuestro hace años y no me siento orgulloso, pero en ese momento me pareció lo mejor.
-Con todo el respeto Kenji, no tiene nada que ver.
-Tal vez no, pero lleva a lo mismo, cuando la dejé pensaba que era lo mejor para ambos. En vuestro caso sería que antepusieras su bienestar mental ante tus deseos.
-Pueden estar seguros que su bienestar es lo principal para mi…- me entrecerró los ojos.
- ¿Te crees capaz de dejar atrás el hecho que tu hermano se acostó con ella? - tuve que apretar los dientes con fuerza del coraje.
-Si…- gruñí.
-Darien…- intervino Ikuko más calmada- Estamos solos, puedes ser sincero. Te vendría bien hablarlo con alguien, nosotros entendemos que sea duro para ti…- ¿Sería conveniente?
-Yo…- Ikuko se sentó junto a mí y cogió mi mano.
- ¡Vamos! El primer paso para superarlo es la aceptación…- tal vez fuera cierto.
-Es bastante duro…- suspiré de nuevo- Sobre todo cuando los veo juntos y los imagino…- me pasé las manos por el cabello, no iba a entrar en detalles de lo que oí- ¡Joder! No sé si…
- ¿Qué no sabes Darien? - cuando escuché su voz y alcé la mirada para verla me dieron escalofríos por la frialdad que percibí de ella- ¡Se sincero! - su madre me miró apenada antes de levantarse para ir junto a Kenji.
-Kenji…- tiró de él y nos dejaron solos.
-Serena, no creo que sea el momento.
- ¿De verdad? Después de lo ocurrido esta mañana me parece que es el mejor momento. Así que dime Darien ¿Podrás superarlo? - ¿Podría? ¡Joder! Estaba tan nervioso que me quedé callado más tiempo de la cuenta- Tu silencio me da la respuesta…- salió hacia la puerta y la seguí.
- ¡Serena espera! - la alcancé antes que entrara a su coche- No te vayas así, sé que debería haber dicho lo que esperabas escuchar, pero debes entender que no es fácil…- suspiré- De verdad que lo intento…- se volvió y me abrazó.
-No se trata solo de olvidar lo ocurrido, me duele que no confíes en mí…- aspiró más fuerte de la cuenta antes de soltar el aire lentamente- Si no hay confianza, esto no nos lleva a ningún lado…- me dio un ligero beso en los labios, cuando se separó y vi su triste mirada sentí un gran vacío en mi interior- Será mejor que nos tomemos un tiempo…- me quedé en shock sin hacer o decir nada mientras la veía entrar al coche, pero reaccioné antes que arrancara.
- ¡Serena te amo! No podemos…- negó bastante triste.
-Lo necesitamos Darien, quiero que confíes en mí, sé que si lo intentas podrás hacerlo. Hablaremos en una semana y decidiremos que hacer.
-No necesito ese tiempo para saber que te quiero solo a ti.
-No se trata de querer, si no que confíes en mi…- suspiró- Todo depende de ti.
-Pero…- acarició mi cara con ternura.
- El sábado que viene quedaremos para cenar…- ¿podría estar tanto tiempo sin ella? - Hasta entonces no quiero verte ni que me llames ¿De acuerdo? Pase lo que pase…- no entendía muy bien lo último, pero viendo su determinación supe que no podía hacer nada más que aguantar esta semana y mostrarle que podemos seguir juntos a pesar de todo.
-De acuerdo…- cogí su mano y la besé antes de soltarla, después me quedé viendo como su coche se alejaba con una sensación de vacío en mi estómago. No sé cuánto tiempo pasó cuando sentí a Kenji junto a mí.
- ¿Vamos a tomar algo?
-No creo que…- ahora mismo prefería estar solo.
- ¡Lo necesitas y yo también! - cuando lo vi tan entusiasmado no pude negarme, tal vez me viniera bien, lo acompañé a un bar cercano, cuando nos sentamos y pedimos algo insistió- No pienses que para ella ha sido fácil, puedo asegurarte que mi pequeña se fue muy dolida.
- ¿Estaban mirando? - se sonrojó un poco.
-Soy curioso…- suspiré con incomodidad- Entiendo sus razones, ahora debes demostrar que puedes hacerlo.
- ¿Confiar en ella? ¡Ya lo hago! - negó.
-Cuando te pusiste así porque estuvieron solos a pesar que estabas en la habitación de al lado está claro que no es así…- no era desconfianza eran celos ¿O no? - Como veo que sigues sin entenderlo lo pondré de otra manera, cada vez que insinúas que pudieron hacer algo das por hecho que ella accedería ¿Te ha engañado alguna vez? - ¡Mierda! Kenji tenía razón, mi problema era que no confiaba en ella, a pesar que por aquel momento no éramos nada más que amantes me sentí traicionado, luego volvió a caer y lo dejé pasar por la presencia de Malaquite… Ahora que está sola vuelvo a esperar que lo haga de nuevo- ¿Lo entiendes ya?
-Si…- ¿Cómo podía hacerlo? ¿Esta semana sin verla lo superaría? - Ella se ha convertido en todo para mí…- casi susurré.
-El amor es así, cuando encontramos la persona indicada debemos encontrar el equilibrio para que la balanza se sostenga.
-El equilibrio…- repetí, debía equilibrar mis celos con el amor por ella, así conseguiría dejar atrás ese sentimiento de temor. Kenji golpeó mi hombro, nuestras bebidas llegaron y tomé un trago.
-Confío en ti…- esas simples palabras me hicieron entender más, solo me pedía confianza y tenía que conseguir hacerlo en esta semana. Sonreí, en una semana debía demostrarle que lo había conseguido, como que me llamo Darien Chiba no dejaré que nada se interponga entre nosotros ¡Ni siquiera yo mismo!
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*
