Desaguisados Gryff
Durante el almuerzo, tras asegurarse apropiadamente de que Lily no tenía ningún tema urgente para él, como solía pasar y siempre dejaba para el final, Sev charló con Albus, vinculado con Deborah, de lo más apremiante, quedar para las clases de vuelo de la semana siguiente.
-"No puedo asegurarte nada, pues hoy es domingo y la profesora Wing no se encuentra en el colegio" – le dijo el director – "La del martes por la noche queda en suspenso, pues efectivamente, tiene niños pequeños que todavía no acuden a Hogwarts, aunque sé que suele dejarlos con una canguro cuando tiene algún compromiso y su marido, que es Auror y trabaja muchos festivos, no puede quedarse con ellos, como cuando ella tiene entrenamiento o partido de Quidditch los fines de semana."
-"Y también debe haber estado dejándolos cuando entrenamos desde las seis a la cena."
-"Claro, también."
-"Jo… pues vaya sacrificio está haciendo."
-"No te apures, le compensa. Está cobrando también por las clases que os da a vosotros."
-"Vaya, Albus, no me habías dicho nada sobre eso. ¿Te llega el dinero del presupuesto?"
-"Desde luego, con todo lo que estamos ahorrando en comida por los maléficos que se fueron gracias a vosotros precisamente, así que os corresponde por derecho."
-"Estupendo entonces."
-"Pienso que la profesora Wing aceptará tu propuesta. Está encantada de estar contribuyendo así. Su marido es Auror y va a jugársela en la guerra, por eso se está implicando tanto."
-"Claro. Entonces puede ser otro candidato a quien invitar a participar en los entrenamientos."
-"Desde luego. Lo del sábado lo veo menos complicado, le va muy bien, justo tras el entrenamiento de Quidditch. Incluso pienso que podríamos aprovechar el tiempo mejor todavía. En principio lo tienen de cuatro a seis, se lo podemos adelantar, de dos a cuatro, por ejemplo, y que el vuestro sea a partir de las cuatro, así podréis entrenar incluso más de dos horas si os apetece y la profesora Wing puede volver más temprano a casa."
-"Vaya… sería fantástico. ¿Y de dos a cuatro no hará mucho calor para volar para el equipo?"
-"Prince, los jugadores de Quidditch se acostumbran a volar en todo tipo de condiciones meteorológicas, incluso con tormentas."
-"Cierto."
-"Lo que tendréis que aprender a hacer también vosotros, el próximo invierno."
-"¡Ja! Nosotros tenemos el poder de la Magia Druida."
-"Cierto."
-"¿Tienes algo urgente que contarme? Está noche no vendré a cenar."
-"Nada, confirmarte que ya han sido cambiados tanto el horario del almuerzo como el de los exámenes de la tarde para las próximas dos semanas."
-"Ya, ya lo he visto publicado en los tablones. Gracias, Albus."
-"Y que debemos seguir hablando de muchos temas que nos quedaron pendientes."
-"Desde luego. Seguiremos haciéndolo, poco a poco. Voy a dedicarle a Lily el resto del almuerzo, no voy a volver a verla hasta mañana."
-"Está bien, Prince."
-¿Qué te ha parecido, Deborah? – le preguntó vinculado.
-Que podemos apuntar ya las citas en el calendario. La profesora Wing va querer. Si ya suele buscarse una canguro poco le importa que sea antes o después de cenar. Ella puede cenar en el colegio el martes.
-Sí, yo también lo pienso.
-Ya me encargo yo. Hoy vamos a ir toda la familia a la Biblioteca, para acompañaros a los de quinto.
-Estupendo. Cuéntaselo a los demás mientras charlo con Lily.
-¿Con Lauren no vas a hablar?
-Ya he hablado con ella por la mañana, mientras me duchaba y me vestía. Va a pasar la tarde entera con Lily en la Biblioteca y debo hablar un tema con Lily en privado.
-Tenemos que seguir practicando Proyección, para comunicarme con Lauren, o vincularme con ella.
-Cierto, se lo propondré.
-Con Lily has de hablar de Potter, ¿no?
-No, de otra cosa, si me da tiempo a contarle lo de James reconecto contigo.
-De acuerdo, Prince.
Se desvinculó de Deborah y se vinculó con Lily.
-Hola de nuevo, cariño, ¿estás ocupada?
-No, Sev, ya he terminado de leer. Todo en orden con respecto a la rata y las chicas, falta Cecile, que está leyendo a fondo a Potter, a ella le cuesta más.
-Debe estar llevándose una gran sorpresa.
-Ah, ¿sí? No me digas.
-Ya te lo contaré, no es urgente. Hay otro tema que te interesa más.
-Sirius.
-Eso. Que sepas que me ha dado permiso para hablarte por propia iniciativa, no se lo he pedido yo.
-Dime entonces.
-Voy a mostrarte primero el abrazo que me ha dado.
Lo hizo, incluidos sus pensamientos.
-Wow, Sev… es que abraza de muerte.
-Ahora yo también, he aprendido de él.
-Pues ya me enseñarás a mí.
-Desde luego. Te muestro ahora la conversación que hemos tenido en privado.
Lo hizo. Cuando llegó a la razón por la que Sirius le había dicho que no quería nada con Lily, ella lo interrumpió:
-Como Lauren, Sev.
-Sí, eso mismo he pensado yo.
-Qué respetuoso.
-Desde luego. Pero tranquila, lo he convencido, déjame continuar.
-Sigue, sigue.
Sev siguió. Cuando llegó a que le había dicho que estaba enamorado de ella, Lily de nuevo lo interrumpió:
-¡Vaya tela, Sev!
-Y pienso que ha sido desde que ha hablado contigo estas dos noches.
-Sí, yo también lo creo.
-Míralo, ¿te está mirando?
Lily miró a Sirius.
-Sí, lo está haciendo.
-¿Cómo te mira?
-Como ayer mientras combatíamos.
-¿Charla con los demás?
-No, no lo hace.
-Pienso que ya no va a intentar ganarte a su manera seductora, la que le vale para todas, si no con el sentimiento sincero y profundo que siente por ti.
-Vaya…
-¿Sigue mirándote?
-Sí.
-Deja de mirarlo ya, almorzad tranquilos. Voy a seguir contándote, hay mucho más.
Lily dejó de mirar a Sirius.
-Sigue, sigue.
Le dejó decir dos frases más y volvió a interrumpirlo:
-Vaya, Sev… nos pilló.
-Sí, es muy listo, no se le escapa una. Sigo.
Sev continuó hasta que habían terminado de hablar de ella y le preguntó:
-¿Qué te parece, Lily?
-Que estoy loca por él, Sev. Es maravilloso.
-Desde luego que lo es, es perfecto para ti. Yo también estoy loco por él, termino de mostrártelo.
Le mostró el final de la conversación, incluido su pensamiento sobre que se adoraban, y cómo se habían buscado el uno al otro al final del entrenamiento para volver a abrazarse.
-Wow… Sev. Qué persona tan maravillosa. Es para ti como Lauren para mí.
-Formaremos entre los cuatro una familia perfecta. No será con Jack, será con Sirius.
-Sev, tienes que ir a mirarte a Oesed para ver si ha cambiado la premonición.
-Quería hacerlo hoy mismo, y ayer Deborah me convenció de que no lo hiciera, para que no me atormentara si no ha cambiado y me amargara la tarde.
-Claro…
-Pero la verdad es que quiero hacerlo. No creo que vaya a sentarme tan mal. Lo adoro, y es peor la incertidumbre, así podré seguir poniendo de mi parte para evitarlo. Además, quiero que vuelvas a quedar con él cuanto antes, esta misma noche si quieres.
-Esta noche no, Sev. Aunque te mires en Oesed no vas a poder contármelo y mañana tenemos Encantamientos, para Extraordinario en Defensa, y a él no se le da tan bien como a nosotros.
-¡Ah! Entonces ya sé lo que puedes hacer, échale un cable esta tarde los ratos que no tengas que atender a Lauren.
-Vaya que sí, voy a hacerlo, y tal vez después de cenar le proponga quedarnos en la Sala de casa para repasar la práctica si Lauren ya no me necesita.
-Excelente idea, Lily, así los demás también se van acostumbrando a verte con él.
-A solas quedaré mañana de noche, el día siguiente lo tenemos libre ambos.
-Bueno, si pasas tiempo con él estudiando quizá ya os llegue.
-Quizá sí, se lo propondré, lo que nos apetezca. Quizá no quiera quedarse a solas conmigo por no verse tentado.
-Claro, aunque no creo que lo haga, él no pasa hambre.
-Ya, Sev, pero otra cosa es estar enamorado. Va a dejar de llegarle lo que tiene con las demás.
-Desde luego. Pero también me ha contado que suele pasar el verano solo, no es obsesionado del sexo.
-No, desde luego que no lo es. ¿De Lauren te ha dicho algo?
-Nada, ni una palabra.
-Lo que te decía, ya la ha olvidado. Ahora sólo existo yo para él.
-Bueno, tampoco iban a tener mucha oportunidad de estar en contacto hasta final de curso, Lauren tiene que estudiar y no puede moverse libremente por el castillo.
-Cierto.
-Y el próximo año van a verse más a menudo en clase. Y no te creas que se olvida de las demás, se ha ilusionado mucho cuando le he contado que Valerie es cazadora y lo he invitado al entrenamiento de Quidditch.
-Claro, es que eso no me lo habías contado.
-Nos da tiempo a que te cuente lo de James. ¿O prefieres que Cecile te dé la sorpresa y os reís un rato?
-Cuéntamelo tú, Sev, así me rio dos veces.
-Reconecto con Deborah y os hago un resumen de lo que hemos hablado sobre ti y de la evolución de sus pensamientos durante la conversación.
-Genial.
Lo hizo, rieron los tres un montón.
-Pobre, debe estar hecho un lío – dijo Lily.
-Ya te digo, y cuando salgamos a la luz tanto nosotros como tú con Sirius, va a alucinar, ganado por la mano.
-Ya te digo.
-Ya han terminado el postre, mi amor. Voy a estar hasta las tres en la Biblioteca. Los ratos que no estés ocupada vincúlate conmigo, aunque no charlemos, me encanta sentir lo que sentimos gracias al Vínculo.
-Desde luego, Sev, a mí también.
Fueron cada uno a casa y después a la Biblioteca. Los Sly llegaron antes, por ser más rápidos y organizados y vivir mucho más cerca. Lauren ya estaba allí también, en un banco a mitad de camino entre el del fondo, donde se sentaban los Gryff, y uno hacia el centro, donde lo hacían los Sly. Éstos de nuevo se dispusieron estratégicamente para llevar a cabo sus tareas.
Cuando llegaron los Gryff también lo hicieron estratégicamente. Cecile ya les había contado de camino de ida y vuelta a casa a los otros cuatro oclumantes, vinculados, todo lo que había leído en Potter, y habían pasado los cinco todo el tiempo carcajeándose. Así que ahora debían volver a leerlos a todos excepto a Sirius por si habían sospechado algo.
Así que los Gryff se sentaron, Frank, Alice, Remus, Cecile, Lily y Sirius en el banco del fondo, de frente a las otras mesas, Lily ya le había dicho previamente a Sirius que se sentara con ella y que le pidiera a Mary que lo hiciera frente a ellos. Así que enfrente se colocaron Mary frente a Sirius, Bethany frente a Lily, junto a ella James, frente a Cecile, y al lado de éste la rata, frente a Remus.
En cinco minutos tenían el todo en orden, pues se trataba de pensamientos muy recientes, ninguno de los cuatro se había dado cuenta de que no hablaban entre ellos.
Se dedicaron cada uno a lo suyo, Cecile y Remus a seguir practicando Legeremancia, Cecile lo hacía con Frank, que era a quien más lejos tenía, practicando distancia y velocidad, y Remus con Alice, de cerca pero sin mirarla a los ojos, practicando profundidad.
En teoría Lily también debería haber estado practicando, pero tenía cosas más importantes que hacer. Lo primero, se vinculó con Lauren, le corrigió todas las traducciones de Runas que había hecho por la mañana y le puso deberes para un rato más, para que estuviera ocupada por lo menos hasta las tres, hora a la que se marchaba Sev.
Se vinculó con él y lo escuchó explicando teoría de Encantamientos a Fiona. Él le dijo a ésta:
-Discúlpame un momento, Fiona, he de hablar con Valerie.
("Sev sí que sabe disimular.")
-Hola, cariño, qué sorpresa – le dijo a Lily - ¿Qué tal Lauren?
-Ocupada hasta las tres.
-¿Y los deberes de por la mañana?
-Alcanzará el Supera con total seguridad. Y me atrevo a decir que si pasa toda la tarde, la noche y el tiempo que tengamos mañana obtendrá Extraordinario.
-Estupendo. ¿Qué tal Sirius?
-Estudiando teoría de Encantamientos.
-¿No necesita ayuda?
-Ya lo ayudaré a partir de las tres, nos quedarán todavía más de cuatro horas.
-Pero tienes que seguir atendiendo a Lauren.
-Sin problema, Sev. Sirius es buen estudiante, no tendrá problemas con la teoría. ¿Qué tal lo lleva Fiona?
-Bien, la sacará, ella sólo necesita Supera y la práctica la lleva muy bien, pero le cuesta memorizar, necesita que alguien le pregunte.
-Vaya… y vas a marcharte a las tres. ¿Se queda alguien atendiéndola?
-Sí, Anthony se encargará de las dos, les preguntará a la vez.
-Qué organizados sois. Entonces te dejo, me quedo vinculada, escuchándoos.
-Vas a aburrirte.
-Quien se está aburriendo eres tú. A mí me encanta Encantamientos.
-Eso mismo me dijo Lauren anoche. Te dejo entonces, ya no me aburro, sintiéndote.
-Lo sabía.
Continuaron así hasta las tres. Sev preguntando a Fiona teoría de Encantamientos y Lily simulando que estudiaba Runas escuchándolos, vinculada.
-Cariño, me marcho por mi sorpresita, hasta mañana en el desayuno – dijo él.
-Que la disfrutes, mi amor. Ya me contarás.
-Ya te contaré si no me da mucha vergüenza, a saber la que me tienen preparada.
Rieron.
-Sev, no digas cosas graciosas que no sé disimular.
-Ya, ya sé que no sabes disimular. Bueno, me marcho, Deborah ya se marchó a las cocinas y no queremos hacerla esperar.
-Hasta mañana, Sev.
-Hasta mañana, princesa.
Se desvincularon. Lily se vinculó con Lauren.
-¿Has terminado lo que te he puesto, Lauren?
-Todavía no, pero me falta poco.
-Eres una máquina. ¿Estás usando diccionario?
-No, Lily, para no engañarme sobre lo que sé y lo que no.
-Muy bien hecho, ya te corrijo yo los errores. Vamos a hacerlo ya con lo que ya tienes y te pongo deberes para un par de horas más. Hoy tengo alguien más a quien atender, que lleva más de hora y media esperándome.
-¿Quién?
-Sirius. Te he ganado por la mano, ya te contaré. Ahora céntrate en estudiar.
Le corrigió los deberes y le puso para dos horas más.
-Listo, a este paso vas a sacar Extraordinario – dijo Lily.
-Qué alivio, Lily, era la que más me preocupaba.
-Pues quédate tranquila, el Supera ya lo tienes. Avísame cuando acabes.
-Genial, Lily, muchas gracias.
Se desvincularon. Lily le preguntó a Sirius:
-¿Cómo lo llevas, Black? ¿Qué año estás estudiando?
-Quinto.
-¿Y ya lo controlas todo?
-Sí, prácticamente. Es lo más reciente.
-¿Quieres que le demos un repaso a tercero y cuarto?
-Me iría genial. Pero tú estás estudiando Runas, ¿no?
-Sólo necesito un Aceptable y voy a obtener Extraordinario. Ya me aburre, continuaré a ratos, todavía queda mañana. Me irá bien repasar Encantamientos.
-De acuerdo entonces. ¿Voy a sacar los libros?
-No es necesario, lo sé todo de memoria.
-Desde luego, eres la mejor en Encantamientos.
Le dieron un repaso a toda la teoría de tercero y cuarto, que les llevó las dos horas.
-Sigue un rato con quinto, voy a estudiar Runas otro poco y después te pregunto – le dijo ella.
-Genial.
Volvió a vincularse con Lauren y le preguntó:
-¿Cómo lo llevas?
-Espera que acabe la frase, la última.
Lily esperó un minuto.
-Ya está – le dijo Lauren.
-Eres una máquina Lauren. Dale, te corrijo.
Lo hicieron.
-Wow, Lauren... Vas a obtener el Extraordinario.
-Gracias a ti, Lily.
-No te equivoques, lo de esta mañana ya estaba muy bien.
-¿Me pongo mejor a estudiar otra asignatura?
-¿Ya leíste toda la teoría de Encantamientos?
-Sí, anoche.
-¿Qué tal llevas la práctica?
-Perfecta, la práctica siempre se me dio bien.
-¿Y la teoría de Herbología?
-Toda leída.
-Y la práctica genial, con la magia del Bosque.
-Eso.
-¿La teoría de Pociones?
-Ésa me falta, pero tengo el martes por la tarde, parte del miércoles y todo el jueves para leer.
-¿La práctica de Pociones?
-La de quinto perfecta, Sev me pasó todas sus notas de antes de comenzar a ayudarme.
-Pero te faltan las de tercero y cuarto.
-Cierto.
-Buf… Suerte que nos hemos dado cuenta con tiempo suficiente.
-Tampoco pasaba nada, Lily, sólo necesito un Supera, con las recetas del libro lo obtengo.
-Tengo mis libretas anotadas. Mañana te las dejo en el escondite de Herbología.
-Genial, Lily.
-Sigamos con Runas entonces. Te pongo muchos de deberes, para todo lo que queda de tarde y noche.
-Dale.
Lo hizo.
-Después de cenar ya no voy a volver a la Biblioteca – dijo Lily - Quedamos mañana cuando acabes el práctico de Encantamientos, tú vas a terminarlo mucho más tarde que yo. Esto del orden alfabético es un fastidio para todos los que tenéis apellidos de las últimas letras.
-Desde luego. A Sev todavía le toca después que a mí.
-Por Sev no te preocupes, él no se pone nervioso. Más preocupada estoy por Anthony.
-Ya, Anthony sí que puede ponerse nervioso, es mucho más inseguro.
-Espero que no le metan prisa.
-Sev estará apoyándolo todo el tiempo mientras esperamos. Lo logrará.
-Seguro. Hasta mañana entonces, Lauren.
-Hasta mañana, guapa.
Se desvinculó de Lauren y le preguntó a Sirius:
-¿Ya tienes todo quinto, Black?
-Sí, creo que sí.
-Voy a preguntarte, ¿vale? De los tres cursos, mezclado.
-Dale.
Lily pasó la más de una hora que faltaba hasta irse a casa preguntándole a Sirius toda la teoría de Encantamientos. Apenas tuvo tres fallos. Se levantaban para ir a casa a dejar los bártulos.
-Genial. Ya será casualidad que justo nos toque un tema de los que te has equivocado.
-Y si es así ya me lo has corregido, de hoy a mañana lo recordaré. Muchas gracias Evans, me has ayudado mucho.
-No he sido yo, ya lo sabías prácticamente todo. Te lo has trabajado durante tres años. Enhorabuena.
-Todavía me queda mañana casi toda la mañana para seguir repasando.
-Desde luego, tú eres de la be, qué suerte.
-Y tú de la e, también te toca temprano.
-Pues le damos otro repaso cuando acabemos el examen práctico. ¿Quieres?
-Por supuesto, quedamos aquí, te espero.
-¿Cómo llevas la práctica?
-Bastante bien.
-No te llega con bastante, necesitas Extraordinario.
-Cierto.
-Después de la cena nos quedamos en la Sala de casa y te ayudo.
-¿No necesitas seguir con Runas?
-Ya te he dicho que no, Black.
-De acuerdo entonces.
Durante la cena Lily leyó para sí misma, quería conocer lo que pensaba Potter de primera mano y si alguien sospechaba de su intercambio con Black en la Biblioteca. Nada por parte de Pettigrew ni Potter. Bethany encantada de la vida, pues le estaba haciendo caso a Black en lugar de a Potter, y Mary poniéndose celosa.
La leyó más a fondo en ese aspecto de su vida y descubrió que Potter le gustaba mucho, que se había liado con Sirius con la pretensión de acercarse a él, y que precisamente por eso ocultaba su relación con él.
"Estupendo. He de decírselo a Sirius mañana. Matamos cuatro pájaros de un tiro. Deja de estar celosa, Sirius se la quita de encima, yo me quito de encima a Potter y él encuentra novia."
Volvieron a casa y todos regresaron a la Biblioteca excepto Lily y Sirius. Se instalaron en el rincón donde solían verse de noche, como todavía era de día había buena luz. Repasaron uno por uno todos los hechizos que entraban en el temario del examen hasta que a Sirius le salieron perfectos, les llevó dos horas, hasta pasado el toque de queda.
Aunque los demás ya habían regresado de la Biblioteca hacía una hora, nadie los molestó, pues se pusieron a su vez a repasar la práctica de Encantamientos.
"No me conformo con esto," pensó Lily.
-Ahora intenta hacerlos todos no verbales – dijo Lily - Ayer aprendiste a lanzar hechizos defensivos en menos de veinte minutos, se te dio genial. Estos son mucho más fáciles, no requieren de intención. Te los voy diciendo sin pase y los haces.
Así hicieron, le salieron todos a la primera, en media hora más.
-¡Bravo! Eres un mago excelente. Haz el Muffliato.
Sirius lo hizo, no verbal.
-¡Por fin solos, Canuto!
Rieron.
-Vaya invento el de Sev.
"Qué mono, de lo primero que habla es de Sev, es cierto que lo tiene encandilado."
-Ya te digo, es un genio. No sabes lo útil que resulta en ciertas situaciones.
Rieron de nuevo. "Amistoso, cómplice, ni rastro de intentar seducirme."
-¿Ya lo has probado? – le preguntó ella.
-Sí.
Volvieron a reír. "Cierta timidez. Ahora, ante mí, se avergüenza de estar con tantas chicas, me da la impresión de que le va a pasar lo mismo a Lauren, va a arrepentirse de haberse entregado así a gente que apenas le importaba. Voy a esperar a mañana para contarle lo de Mary, no quiero que se preocupe esta noche y duerma mal."
-¿Qué tal esta mañana con Sev?
-Genial, Lily, muy emocionante.
-Ya os he visto abrazaros al final del entrenamiento.
-Me da mucha pena que no podáis hacerlo vosotros.
"Es excepcional, piensa antes en nosotros que en sí mismo, como Lauren. Es perfecto para nosotros."
-Buf… no hablemos de eso, Canuto, que nos ponemos a llorar los dos.
-Tienes toda la razón.
-Mejor lo dejamos para mañana. ¿Te cuento cosas graciosas?
-Dale.
-He leído a fondo a Potter en la cena.
Rieron.
-Cecile lo ha hecho en el almuerzo y nos lo ha contado a todos, por eso veníamos riendo por las escaleras.
Volvieron a reír.
-¿Quieres que te lo cuente?
-Desde luego.
Se lo contó, con pelos y señales, se carcajearon un montón.
-Buah… Sev debe haberlo pasado genial esta mañana.
-Ya te digo.
-Pero no se ha reído ni una sola vez fuera de lugar.
-Porque es el rey del disimulo, no como nosotros. Todos en la Sala están viéndonos reír y no nos oyen, mañana me va a tocar leer a todos nuestros compañeros de nuevo en el desayuno.
Se carcajearon pero bien.
