Abro mis ojos sobresaltado y miro a mi alrededor, en el lugar donde debería estar Tom esta vacío y frío.

¿Dónde está?

¿Dónde habrá ido?

-Tom.- Digo.

Confundido salgo de la habitación y camino por los pasillos como si todo fuera un laberinto, nunca había sentido que la mansión fuera tan grande como para perderme.

¿No había pasado ya por aquí?

Intento retener mis lágrimas.

¿No había sido un sueño?

No siento dolor en el cuerpo pero el recuerdo está vivido en mi mente, la traiciono y la incertidumbre.

¿Había sido real?

Camino por los pasillos llegando al salón, suspiro aliviado al ver que está vacío y se refleja la luz del sol. Suelto un sollozo lastimero y lágrimas caen por mis ojos.

Estoy asustado.

No hay sangre en el suelo pero siento dolor, ¿de dónde viene? Miro el lugar donde se supone debería estar mi cuerpo y me arrodillo sintiendo un malestar en todo mi cuerpo.

-¡Tom!- Grito con miedo.

Oigo pasos apresurados y un cuerpo junto al mío, rodillas con rodillas y una mano agarrando mi mentón.

-¿Que pasa Harry?

Me largo a llorar. Es Tom.

A sido un sueño.

No era real.

Sollozo y abrazo a mi novio, mis brazos se posan en su cintura y escondo mi cabeza en su pecho soltando sollozos muy ruidosos.

No me ha traicionado.

Me devuelve el abrazo confundido e intenta tranquilizarme.- ¿Qué pasa pequeño?- Sollozo al oír el apodo y le abrazo más fuerte.

-Un sueño. Solo un sueño.- Me repito una y otra vez intentando convencerme de ello.

Separa su cuerpo del mío y me hace mirarle a la cara, su semblante está confundido y preocupado. -¿Qué está mal?

-Me matabas.- Susurro.

-¿Qué?- Pregunta más confundido.

-Estabas con Bellatrix.- Digo el nombre con asco.- Me matabais.

-No comprendo.

Le dejo entrar en mi mente y vea el sueño que he tenido, lágrimas sueltas y traicioneras caen sin mi consentimiento viendo el rostro confundido de Tom. Me abraza estrechándome en su pecho y susurra.- Era una pesadilla yo nunca te traicionaría, cariño.

-¿Me lo prometes?

-Te lo prometo.

Le abrazo con más fuerza y beso sus labios cerciorándome de que está bien, conmigo.

Y no con esa Bellatrix.

La mataré igual.

Le maldeciré de la misma manera que ella en mi sueño, disfrutaré viendo como su sangre se va desperdiciando saliendo de su cuerpo poco a poco, dejaré que sienta como se va desangrando, destrozaré su mente, la torturaré física y psicológicamente. Utilizaré nuevos hechizos, hechizos creados por mí; Amaré ver cómo sus ojos pierden esa chispa de vida y muere ante mi.

Miro a Tom a los ojos y sonrío malvadamente robándole un besito.- ¿Y esa sonrisa?

-¿Podré matar a Bellatrix?

Me mira confundido.- Pero solo a sido un sueño.

-¿Y?- Pregunto serio.- La quiero muerta.

-¿Por qué?

-En la otra realidad mataba a Sirius.- Y en mi sueño te besaba. Pienso.

Me mira aún confuso pero termina por rendirse y cambiar de tema.-Pequeño, mañana debes volver a Hogwarts.

-¿Por qué?- Digo con un mohín en mis labios.

-Porque es hora del tercer paso en el plan.

-Cierto, el plan.- Susurro, el me sonríe y siento que muero.

Joder.

-¿No tienes hambre?- Asiento con la cabeza incapaz de decir palabra alguna y soy levantado por él, caminamos hasta la mesa donde me sienta a su lado.

Poco a poco la mesa se va llenando de comida y yo agarro su mano sin querer estar sin él.- Con una mano no podemos comer.

Le ignoro y con un encantamiento de levitación hago que un trozo de bacon se dirija a mi boca comiéndomelo al instante y sonriéndole burlón.- ¿Decías? -Bufa y procede a hacer lo mismo que yo.

Así pasa nuestro desayuno, con risas y burlas de parte de los dos, sin yo separar aún nuestras manos temiendo perderle.

No me traicionará.

Confío en el.

Y así pasa el día, disfrutándonos, saboreando la compañía.

Él y yo.

Juntos.

Solos.

-Tom.- Le digo una vez estamos en el salón con un libro en nuestras manos.

-¿Si?

-Te quiero.- Le recuerdo.

-Yo también te quiero.

Sonrío feliz y sentándome en sus piernas le beso ferozmente. Me devuelve el beso con el mismo ímpetu acariciando mis caderas suavemente mientras yo me muevo de delante hacia atrás en su entrepierna notando como poco a poco su miembro se despertaba al sentir mi anatomía junto a la suya.

-Harry.- Suspira.

Se que estoy siendo injusto en no hacerlo con el, pero vamos, tengo cuerpo de doce años. Me romperá en dos.

Sigo moviéndome y con mis manos retiro su camisa rápidamente antes de acariciar sus brazos mientras muerdo su labio inferior. Retiro mi boca de la suya y procedo a besar y lamer su cuello mientras sigo moviéndome de forma provocativa. Escucho sus jadeos y gemidos de placer incitándome a seguir maltratando su cuello.

Rompe mi camisa y atrae mi cuerpo al suyo asfixiándome con toda su anatomía, besa mis labios mientras retira mis pantalones y ropa interior junto a la suya, ahora es su turno de torturar y maltratar mi cuello antes de pasar hacia mi pecho dejando un recorrido de saliva y marcas.

Posa su mano en mi miembro juntándolo con el suyo comenzando con experiencia un vaivén lento que poco a poco va pasando a ser más rápido.

-Tom.- Gimo ruidosamente.

Noto su sonrisa en mi cuello antes de que su cálida lengua haga un recorrido hasta mi pecho, los movimientos cada vez son más rápidos dejándome loco de placer.

Siento mi cordura deslizándose de forma desesperante, como mis manos tocan el cielo y bajan al infierno haciéndome delirar.

Con un grito de placer nos venimos al mismo tiempo derramando nuestro semen en nuestros pechos, me abraza y me da un beso en la frente.

Me duermo entre sus cálidos brazos sabiendo que él me quiere y no me abandonará.