CAPÍTULO 28

ANA

Sentí algo húmedo entre mis piernas y sonreí, desde que vivimos juntos se ha vuelto insaciable ¡Pero oye! No puedo quejarme, lo disfruto cada día como si fuera el primero.

Muchas cosas cambiaron ese día, la más importante ¡Me di cuenta que estaba preparada para dar el paso! Christian era mi vida y el hecho de firmar un papel no iba a cambiar nuestra perfecta relación, que cada día se fortalecía más. Me demuestra cada día que me ama y no se separa de mi en ningún momento, a pesar que intenta ocultarlo sé que tiene miedo al igual que yo…

Comenzamos al día siguiente con la búsqueda de nuestro futuro hogar y tras ver aquella hermosa casa de unos 150 metros cuadrados en una sola planta, garaje aislado para 2 coches, enorme jardín alrededor y una piscina en la parte trasera, la hizo más que perfecta. Firmamos al momento, esa misma tarde la tomamos libre para comprar los muebles y en pocos días ya estábamos acomodados.

Un pequeño muerdo a mi clítoris me hizo volver al presente, al abrir los ojos lo vi acomodado entre mis piernas expuestas mirándome con su caliente sonrisa.

- ¡Me has despertado! - gemí, él sonrió y sin apartar su mirada de la mía pasó de nuevo su lengua por el mismo haciéndome estremecer.

-Tenía hambre y no podía esperar…- sonreí y volvió a chuparme ¡Dios! Si no fuera porque teníamos planes nos quedaríamos aquí todo el día, mientras seguía lamiendo mi centro sus manos subieron acariciando todo a su paso hasta alcanzar mis pezones erectos. No tardé mucho en correrme gritando su nombre… Mientras trataba de recomponerme él siguió tomando todo de mí hasta que mi deseo se hizo insostenible. Me levanté, lo hice tumbarse y me puse a horcajadas sobre él.

- ¡Ahora me toca a mí! - miré el reloj, quedaba poco para que llegaran- Tenemos que darnos prisa, las chicas están al llegar…- con una sonrisa me abrazó y su boca buscó mis pezones ¡Joder! Mientras los mordisqueaba me fui penetrando yo misma y comencé a montarlo alternando la velocidad, algo que nos volvía locos.

- ¡Joder Ana! – con su mirada oscurecida por la excitación agarró mi cabeza y juntó nuestros labios para follarme con su lengua, sus manos siguieron jugando con mis pezones mientras acompasábamos el ritmo, cuando estábamos a punto aceleramos el ritmo hasta que culminamos en un intenso orgasmo. Sin romper nuestra unión quedé echada sobre él mientras jugaba con mi cabello… No quería que se fuera, cómo siempre pareció leerme el pensamiento - Quisiera no tener que irme…- le di un profundo beso antes separarme, su mirada de pena se intensificó, pero recordé a Kate…

- ¡Mejor eso a que Kate te encuentre aquí cuando venga! - puso cara de horror y no pude evitar reír.

- ¡Dios, no! - reímos mientras se levantaba de un salto- Nos ducharemos juntos antes de irme con José…- volvimos a mirar el reloj, no había mucho tiempo así que corrimos al baño, entre juegos nos lavamos el uno al otro e hicimos el amor un par de veces más antes de salir para vestirnos. Cuando llegó la hora de la despedida, estábamos abrazados y besándonos como si fuera la última vez…

-Te echaré de menos…- susurró y mordí su labio inferior.

-Yo a ti…- tras otro beso más corto lo separé- Pero ahora, debes irte…- asintió sin mucho ánimo, sabía que no le hacía mucha gracia nuestra salida.

- ¡Esta bien! - besó fugazmente la punta de mi nariz – Nos veremos mañana y pórtate bien…- dijo a modo de orden sin perder su sonrisa sexy y sonreí, cuando salió me quedé observando hasta que lo vi incorporarse al tráfico. Cuando me acerqué a la ventana que daba al jardín, vi a Cayo y Quil esperándome para irnos… Eso me hizo recordar…

¡Dios! Cuando lo vi corrí sin mirar atrás, aprovechando el tumulto de gente por los pasillos para evitar que me vieran. Solo había visto uno, pero tal vez eran más y por nada del mundo iba a dejarme coger. Antes de entrar a la consulta de Ángela me aseguré que nadie me viera y me escondí en la parte baja del armario, estaba demasiado estrecho, pero sabía que nadie me buscaría allí. Cuando pensaba que todo había pasado escuché disparos, el miedo se apoderó de mí y mientras rezaba me tapé los oídos con una sola persona en mente… Christian… Cuando mi cuerpo se enfrió sentí el dolor en mi pierna ¡Mierda! Apenas me quitan la escayola y yo corriendo como loca.

Entonces se abrió la puerta y los escuché...

- ¡Vamos tenemos que irnos! ¡La policía no tardará en llegar! - eso esperaba yo.

-Pero el jefe… Nos va a matar cuando se entere que se nos escapó…

-Le diremos que llegó la policía antes de alcanzarla…

- ¿Sigue inconsciente?

-Voy a preguntar…- hubo un corto silencio- ¿jefe?… Si… No… Se escapó… Bien…

- ¿Que te ha dicho?

-Que volvamos…

- ¡Pero...!

- ¡No discutas y vamos!

- ¿Era él? ¿Las órdenes no eran llevarla a casa? - contuve la respiración.

- ¡No trates de entender y solo haz lo que pide! Mientras nos paguen…

- ¡Si no por lo bien que paga ten por seguro que no estaría trabajando él!

-Pues si queremos seguir cobrando será mejor que volvamos…- rieron- ¡Esa mujer va a ser un maldito dolor en el culo! - volvieron a reír, la puerta se cerró y sus voces se perdieron en la lejanía, había estado cerca… A pesar de todo no me atreví a salir, me sentía entumida, me dolía la pierna y la ansiedad cada vez era peor…

No sé cuánto tiempo pasó hasta que me pareció escuchar su voz ¿Podría ser posible o era fruto de mi imaginación? Intenté concentrarme… Nada… ¡Ana lo estás imaginando todo! Entonces escuché su llanto y un intenso dolor se instaló en mi pecho, con mucho cuidado de no lastimarme más salí, verlo tumbado en la camilla y llorando me rompió el corazón ¿Sería por lo Marcus? Tragué grueso, si le explicaba y le pedía perdón tal vez… Cuando puse mi mano sobre él, sentí esa corriente eléctrica que nos sacudía cuando nuestros cuerpos entraban en contacto y antes de poder explicarme nos perdimos el uno en el otro…

Pasé la lengua por mis labios recordando ese momento, lo que vino después… ¡Al fin iba a casarme con el amor de mi vida! Atrás quedaron mis miedos…

Hablamos, aclaramos los malentendidos y volvimos a perdernos en nuestro placer mientras todos esperaban por verme.

Lo único importante era que nos amábamos y ninguno hacía faltado a su promesa de ser fiel al otro…

Cuando al fin salimos todo fue un caos… Tuve que declarar a la policía sobre todo lo ocurrido, dar descripciones de gente que apenas había visto… Recordaba vagamente sus ojos, a veces me perseguían en sueños.

Me hicieron un sin fin de pruebas que no necesitaba, pero no era discutible, todos querían asegurarse que realmente estaba bien. Mis padres y hermanos estaban molestos, pero no dijeron nada, mis amigos me abrumaron a preguntas, suspiré frustrada ¡Eso quedó atrás!

Recordé a Jared, el pobre se había llevado la peor parte, ese maldito le había disparado y si no fuera porque lo pillaron a tiempo hubiera muerto desangrado. Stephen también resultó herido, pero no fue tan grave… Ambos tuvieron la mala suerte de estar en el lugar equivocado en el momento menos adecuado… ¡Me sentía tan culpable!

Mientras admiraba las hermosas vista de nuestro jardín traté de sonreír sin éxito, habían pasado unos días, mi seguridad se había ampliado, ahora todo parecía estar en calma… Aun así, todos me agobian porque están preocupados, intento disimular mi estado frente a ellos para no empeorarlo, pero a veces cuesta, sobre todo en el trabajo…

Mirando el paisaje fuera de nuestra casa sonreí, tenía unas vistas preciosas de la ciudad, pero rodeada de naturaleza… En coche llegábamos en 10 minutos al centro… Estaba equipada con el mejor equipo de seguridad del mercado para evitar sustos.

En estos pocos días habíamos probado casi todos los rincones para "inaugurarla", según Christian eso da suerte ¡Y qué demonios! ¡Es placentero y la necesitamos!

Volviendo al presente, me encontraba en mi salón todavía sin arreglar y esperando a las chicas. Se habían empeñado en celebrar mi convivencia con Christian, el embarazo de Kate y apostaría lo fuera que la despedida de Ángela iba incluida… Pronto se casaba y la siguiente sería yo ¿quién lo iba a decir? Todavía no habíamos puesto fecha, pero sería más pronto que tarde…

Respecto a "ese hombre" no habíamos vuelto a saber de él, tal vez recapacitó y se dio cuenta de la estupidez en todo, al morder mi labio recordé los puntos, ya me los habían quitado y por suerte apenas se notaba, según el médico con el tiempo no se notaría nada. Lo que me recordaba que debía hablar con Jared, las veces que lo había visitado había alguien más y tampoco sabía cómo abordarlo, seguramente fue un malentendido…

- ¡Ana! ¡Qué demonios haces así todavía! - gritó Kate colérica ¡Mierda!

- ¡En eso estoy con Kate! - la secundó Jessica, me volví tratando de dejar a un lado mis preocupaciones y mostrando mi mejor sonrisa, las quiero, pero a veces me agobian ¡Demasiado! Ni siquiera me dejan tomar nada que no haya traído de casa, suspiré recordando la razón, Marcus no fue el responsable de mi estado aquel día, cuando las analizaron todas venían adulteradas, nada cuadraba y todos estaban investigando quién y por qué… De todas maneras, cualquier lazo de amistad que hubiera podido surgir se rompió en cuanto Embry me contó lo sucedido… Lo que llevó a las chicas a recordarme constantemente lo estúpida que era ¡Y con razón! Es lo malo de tratar de ver siempre lo bueno de los demás. También fue el pretexto que necesitaba para negarme a la petición de John, pareció funcionar.

- ¿Por qué sigues ahí parada en vez de correr a tu habitación? - me reprendió de nuevo- Te he traído un vestido precioso…- la miré con horror.

- ¿No será muy corto verdad? - negó, pero su mirada decía lo contrario ¡Mierda! Al fijarme en los suyos lo confirmé ¡Seguro que era parecido! Prefería ir más cómoda en vaqueros y botas, pero por su mirada sabía que era imposible.

-Cuando te lo pongas cambiarás de opinión…- rodé los ojos.

- ¡De acuerdo! - cuando llegamos a mi habitación me puse el diminuto vestido, no estaba mal pero no era mi estilo, me ayudaron a peinarme, maquillarme y cuando estuve lista salimos al salón donde nos esperaban Quil y Cayo listos para llevarnos al club, para evitar problemas habíamos reservado una sala vip, aunque no estaba de humor trataría de pasarlo bien por ellas.

Los chicos en cambio iban a reunirse en casa de José, al menos la mayoría, Renesme estaba a su cargo, pero lo tomaron con humor, esa niña era genial. Reí recordando lo bien que lo pasamos aquel día, Kath se lo tomó bien, debía agradecerle, el hecho de desaparecer con su hija sin apenas conocerme… Eso me recordó a la idiota de la tienda, tras hablar con el dueño y contarle lo ocurrido la despidió ¡No es que me alegrara, pero se lo merecía! Tuve que aguantar a todos esos idiotas hasta que Leah lo solucionó, lo más importante es que se mantuvo en secreto el verdadero motivo del tiroteo en el hospital y mi vinculación con el mismo…

- ¡Chicas, se ven estupendas! - nos elogió Cayo, trayéndome de vuelta de nuevo, sonreímos.

- ¡Vamos antes que me arrepienta! - dije divertida, pero Kate me miró mal.

- ¿No hablaras en serio? - resoplé.

-Solo bromeaba…- seguía mirándome recelosa.

-Bien…- Jessica le dio un codazo.

- ¡Déjala en paz! Ha pasado por mucho, no la agobies…- la miré agradecida.

-Ana, aunque no lo creas te entendemos, pero queremos hacerte olvidar todo por una noche ¿está bien? - le sonreí.

- ¡Claro! ¡A pasarla bien! - nos cogimos de la cintura quedando yo entre ambas.

- ¡Sí! - gritó Kate divertida y salimos seguida por los chicos, cuando nos montamos en el coche gritamos entusiasmadas.

- ¡A por nuestra noche de chicas! - me divertiría, aunque echaría de menos a Christian…

- ¿Qué piensas? - me preguntó Kate, por su mirada deducía que lo intuía.

-Nada…- alcé los hombros quitándole importancia y sonrieron.

-Creo que ya te lo he dicho, pero ¡Me encanta vuestra casa! - puso ojos soñadores y reí- Todavía me cuesta creer que vayan tan rápido, pero me alegro por vosotros…- ¡y eso que no sabían de la boda! Quedamos en mantenerlo en secreto hasta la fiesta del aniversario de mi empresa, aunque por sus indirectas me daba la sensación que lo sabían o al menos lo intuían, queríamos tener fecha antes de anunciarlo, pero no nos poníamos de acuerdo, reí recordando la razón, él quería que fuera en mi cumpleaños mientras yo prefería el suyo… Hasta que alguno diera su brazo a torcer…

- ¡Ana! – gritó Jessica ¿Me había perdido algo?

- ¿Si? - me entrecerró los ojos.

- ¿Estás bien? - asentí- No pareces presente…- reí sin parar.

-Tengo muchas cosas en la cabeza…- suspiré recordando lo que tenía para mañana- Mañana estrenamos el anuncio de Jack y Embry va a firmar un contrato para trabajar con nosotros como modelo preferente…- sonreí recordando el día que me lo planteó, decía que era mi ángel de la guarda y no se iba alejar de mí, lo que supuso una pequeña riña con Christian ¡Era demasiado celoso! No le agradaba verme con chicos ni, aunque fuera por trabajo, tras hablar con él cedió un poco pero su gruñido siempre sale a flote, aunque no diga nada. Lo que en el fondo me parecía adorable.

- ¡Así podré deleitarme la vista en el trabajo! - gritó Kate entusiasmada y le entrecerré los ojos- ¡Mirar es gratis! – rodé los ojos.

-Espero que no eches a perder tu relación con Elliot por algún polvo sin sentido…- se cruzó de brazos en actitud defensiva.

- ¡Nunca! - se removió algo incómoda- Aunque creo que me oculta algo…- me imaginaba lo que podía ser, cuando lo hablé con él me dijo que necesitaba tiempo.

-Seguro que no es nada… - la tranquilizó Jessica.

-Estoy de acuerdo…- le guiñé- Él te ama y creo que lo has podido comprobar…- asintió mientras pasaba la mano por su todavía plano vientre.

-Tenéis razón, puede que sean cosas mías… - me miró divertida- Para ser tan mojigata has tenido mucha suerte…- le entrecerré los ojos.

- ¿A qué te refieres? - me alzó una ceja como si fuera evidente, al ver que seguía sin verlo aclaró.

- ¡Por dios Ana! ¡Has conseguido doblegar a uno de los solteros más cotizados! Y por si fuera poco vais a vivir en una casa preciosa…- me crucé de brazos mirándola a los ojos.

-Eso no quita que sea igual de afortunada que ustedes…- al ver que negaba seguí- Puede que, si estuviera en tu lugar, Christian no me hubiera aceptado.

-Eso es algo que nunca sabremos…- dijo sonriente y reí, no había quien quedara sobre ella en un debate, así que decidí dejarlo estar. Ya quedaba poco para llegar.

-Me pregunto cómo les irá a los chicos con Renesme… – comentó Jessica, nos miramos y reímos a carcajadas, al principio Kath era reacia a dejarla, pero con la insistencia de Renesme aceptó al fin. Conociéndola lo pasarán en grande.

-Una pena no tener una cámara oculta para ver que hacen…- reímos de nuevo con las ocurrencias de Kate.

-Ahora cambiando de tema ¿Van a decirme que habéis planeado? - esas sonrisas ¡Miedo me daban!

- ¡Ya lo verás! - dijo Kate guiñándome el ojo.

-Kate…- insistí- ¿No habrá stripper? ¿Verdad? - apartó la vista sin decir nada, miré a Jessica que hizo lo mismo ¡Mierda! Tal vez fuera para Ángela…

Cuando llegamos se bajaron corriendo sin decir más ¡Maldita sea! Me pasé la mano por la cara antes de hacer lo mismo.

-Ana…- Cayo me esperaba en la puerta con una sonrisa, me ofreció la mano para ayudarme a salir. La forma en cómo se mordía el labio no me gustó, una vez fuera le entrecerré los ojos.

-Como me obliguen a bailar con un stripper, tendrás que hacerlo conmigo…- tragó grueso y se puso un poco blanco.

- ¿No lo dices en serio? - le sonreí.

- ¡Pruébame! - dije antes de alejarme junto a las chicas con ellos tras de mí.

¡Así era mi vida! Y así sería hasta que ese lunático que se hacía llamar "el caballero de la luna" desapareciera de ella, recordarlo me daban escalofríos, pero no creía que fuera tan peligroso como pensaba el FBI y mi seguridad personal…

Lo veía más bien como un pobre loco con algún tipo de trastorno como le pasó a Sam, suspiré, todavía no había podido visitarlo. Con Christian y Embry todo el día encima no tenía oportunidad, sabía que ninguno lo entendería y prefería hacerlo sin que se enteraran. Según su médico le vendría bien y no me costaba hacerlo, quería a mi amigo de regreso, no podía darle la espalda porque tuvo un brote psicótico…

- ¡Ana! - gritó Kate, dándome tremendo susto, ella me miraba con los brazos en arras- ¿No quedamos en que nos centraríamos en divertirnos?

-Tienes razón…- a pesar de todo seguía mirándome de igual modo.

- ¡Vamos a divertirnos! - gritó Jessica empujándonos dentro, cuando llegamos al reservado se nos echaron encima. Cayo y Quil quedaron escoltando la puerta, ya que era la única salida.

-¡Chicas!- tras saludarnos como si hiciera siglos que no nos veíamos nos sentamos para empezar con las copas, aunque no me apetecía al final me animé…

- ¡Vamos Ana! ¡Tienes que bailar conmigo! – insistió Lauren tirando de mi hacía la pista, casi me caigo al suelo con mi torpeza… Las demás no tardaron en unirse, quién no nos conociera pensaría que éramos lesbianas. Cuando mi mirada se cruzó con la de Rose reí, si Emmet la viera…

Lauren se pegó a mi espalda, agarrada a mi cintura se deslizaba con gracia a lo largo de mi cuerpo mientras Jessica hacía lo mismo por delante…

Después de lo ocurrido hablé con ella sobre lo que me dijo ese tipo de las Vegas, pero tampoco recordaba nada, aunque me daba la impresión que me ocultaba algo… Pero ¿Qué? No tenía idea, tal vez un psiquiatra pudiera ayudarme a recordar, sin que Christian lo supiera, conociéndolo pondría el grito en el cielo…

¡Si supiera que cada vez recordaba más aquella noche con ellos! Sentí el calor aumentar en mi cuerpo ¡Mierda! ¡Necesitaba beber algo!

Me retiré de la pista para ir a la barra, nuestro camarero me atendió al momento.

- ¡Un Martini blanco solo, por favor! - sonrió y me lo sirvió enseguida.

-Aquí tienes preciosa…- me guiñó y sonreí.

-Gracias…- me lo bebí de un trago mientras miraba a las chicas, se veían muy animadas, yo en cambio no tenía ganas de nada, en ese momento se acercó Ángela.

- ¿No bailas? - por su risa estaba algo achispada.

-En cuanto descanse un poco…- alcé mi copa y reímos.

-Yo también estoy un poco cansada, pero esto ¡No ha hecho más que comenzar! - rió más, algo inusual en ella.

- ¿Has bebido mucho? - negó.

-Solo 2 copas…- le entrecerré los ojos.

- ¿De qué exactamente? - volvió a reír y se acercó a mi oído a susurrar.

-De unos cocktails buenísimos que hace nuestro amigo Jack…- me guiñó mientras señalaba con la cabeza al camarero que nos devolvió el guiño a ambas.

-Vaya…- Jack se acercó.

-Preciosa ¿Quieres que te prepare uno? - volvió a guiñar.

- ¡Por supuesto Jack! ¡Pon 2! Uno para Ana y otro para mí…- lo miré con horror.

- ¿No tendrá mucho alcohol? ¿Verdad? - no quería beber más de la cuenta y viendo el estado de Ángela con solo 2…

-No preciosa, solo lo justo…- señaló a Ángela con la cabeza sin que se percatara y susurró más cerca de mí- Creo que tu amiga no está acostumbrada a beber…- reí- Se le subió demasiado pronto a la cabeza…- tenía razón.

- ¡De acuerdo! ¡A ver qué tal están! - cuando lo probé me encantó ¡Ni siquiera se notaba el alcohol!

- ¿Te gusta? - preguntó Jack, apoyado sobre la barra mirándome expectante.

- ¡Muy bueno! - sonrió orgulloso.

-Me alegro…- me guiñó antes de ir a servir a Leah, Lauren y Jane.

-Ana…- susurró Ángela divertida- Creo que le gustas…- señaló a Jack y le rodé los ojos.

-Solo es amable…- lo señalé- Con ellas actúa del mismo modo…- tras mirarlos volvió a mí.

-No las mira igual…- resoplé.

- ¡Coge tu copa y vamos a bailar! - tras tomarlas la cogí del brazo y la arrastré de vuelta a la pista, cuando nos dimos cuenta estábamos solas y salieron a nuestro encuentro 2 tipos, uno disfrazado de árabe y otro de bombero, nos arrastraron a unas sillas en medio de la pista que no había visto antes y tras sentarnos comenzaron su espectáculo… Las chicas estaban en frente gritando y animando… Debía reconocer que ambos estaban bien, pero no me apetecía verles "sus cosas" o que se pasaran con sus roces.

-Chicas…- habló el bombero hacía ambas mientras el otro me miraba fijamente ¡Mierda! Me estaba poniendo nerviosa- Alguien nos ha dicho que han sido malas y nuestro deber es darles un escarmiento…- ¿qué? Abrí los ojos con horror, miré a Ángela, pero ella seguía tan feliz aplaudiendo, cuando traté de levantarme el árabe me empujó de nuevo a la silla ¡Maldita sea! Las chicas seguían gritando para que empezaran con su espectáculo y lo hicieron… Aguanté el trago deseando que acabara, el bombero se centró en Ángela mientras que él árabe hacía lo mismo conmigo.

Ambos se fueron desnudando poco a poco con un baile sensual que tenía a las chicas coreando por ¡Más! Por suerte no trató de excederse en ningún momento y cuando cogía mi mano la ponía en lugares tolerables ¡Gracias a dios! Mientras más lo veía mejor me parecía ¡Estaba muy bueno! Una pena que el velo no me dejara ver su cara y la luz de los focos me impidiera apreciar sus ojos… Cuando quedaron en un diminuto tanga que apenas les tapaba el gran bulto de sus… ¡Oh, dios! ¡que calor! Tomé lo que quedaba de mi cocktail, dejé el vaso en el suelo y seguí atenta al espectáculo, en ese momento me hizo levantarme y bailar con él, Ángela y yo nos juntamos en la pista con ambos a cada lado de nosotras, cuando el otro chico quiso cambiar de pareja el árabe lo empujó, perdió el equilibrio y cayó al suelo.

- ¡Ella no! - gruñó lo bastante alto para que lo oyera, le asintió sin protestar y tras levantarse siguieron como si nada. Nadie le dio importancia a lo sucedido, pero me sentía nerviosa. Ángela seguía tan feliz sobando al bombero, entonces el árabe tiró de mi para que me centrara en él, sus ojos…Los conocía de algún lugar… Dejándome llevar por la música y el momento pasé por alto los ruidos a nuestro alrededor. Estaba demasiado concentrada en averiguar donde los había visto, él se acercó a mi oído y susurró- Hola Ana… - entonces todo cobró sentido ¡Era el caballero! Cuando iba a alejarme me agarró con fuerza, miré alrededor para pedir ayuda a las chicas, pero no había nadie ¿Dónde demonios habían ido? - Tranquila… No haré nada que no quieras…- apretó con más fuerza- Aunque debería después del golpe que me diste…- sin apartar su mirada de la mía se quitó el velo que cubría su cara y lo reconocí perfectamente ¡Mierda! ¿Cómo se les pasó a los chicos?

- ¡Suéltame! - lo hizo, miré alrededor buscando la forma de escapar ¿Dónde estaban todos? ¿Porque me dejaron sola? El rió.

-Digamos que los he invitado a salir amablemente…- dijo con bastante ironía.

- ¿Sabes que mis chicos habrán llamado a la policía? Seguro que no tardan en llegar…- dije con una confianza que no sentía y volvió a reír.

-No lo creo…- se acercó de nuevo- Puedes estar segura que cuando lleguen ya no estaremos aquí…- abrí los ojos como platos.

- ¡No pienso ir contigo! - volvió a apretarme con fuerza, aunque traté de empujarlo fue imposible, acercó su boca a mi oído y mordió mi lóbulo causándome escalofríos.

-Todavía no… Pero pronto Ana…- volvió a morderme, agarró con fuerza mi cuello para que no pudiera alejarme y siguió besando por él mismo para luego subir a mis labios, los apreté con fuerza para que no pudiera besarme, al fijarse en la pequeña cicatriz me miró con ira- Debí matarlo…- me removí con más fuerza para que dejara de tocarme y le grité tratando de esconder mi miedo.

- ¡Déjame! ¡Como te atreves a decir algo así! - me soltó y señaló mi labio.

- ¿Todavía lo preguntas? - se acercó desafiante y me alejé- Nadie toca lo que es mío.

- ¡No soy tuya! ¡Soy de Christian! - volvió a reír.

-Que te quede claro que solo lo dejo jugar contigo porque te ha sido de gran ayuda…- ¿qué? ¿Sabría lo de Alec? - Y si no le di lo suyo a ese maricón de mierda…- abrí los ojos con horror- Es porque lo aprecias y dañarte es lo último que quiero…- la ira me cegó y comencé a gritarle.

- ¡Aprecio a todos mis amigos! ¡Jared es uno de ellos!

-Por eso no recibió el disparo en la cabeza… - ¡Dios mío! ¡Estaba peor de lo que pensaba! ¡Tenía que salir de aquí! Sin pararme a pensar corrí como alma que lleva el diablo hacía la puerta, pero antes de alcanzarla me cogió al vuelo, inmovilizando mis manos, empecé a patalear y maldecir para que me soltara- Hoy tendremos nuestra cita…- ¿Qué? - Te llevaré a casa, te vestirás para la ocasión y nos divertiremos…- sentí un muerdo en mi cuello y grité más fuerte mientras lo golpeaba donde pillaba.

- ¡De eso nada! ¡Bájame ahora mismo! ¡Vete de mi vida y no vuelvas! - el no paraba de reír, tras echarme al hombro inmovilizando mis piernas, seguí golpeando su espalda mientras me sacaba de allí, en el pasillo no había nadie ¿Les habría hecho algo? Conforme caminaba tenía la esperanza de toparnos con algún cliente, pero no hubo suerte ¡Estaba sola! E hice lo único que se me ocurrió, me agarré con fuerza de su cintura, al soltar una de sus manos de mis piernas para separar mis manos, hice fuerza para levantar una de ellas y pasarla por su cabeza de modo que al doblar la rodilla apretara su cuello. Aunque lo hizo perder el equilibrio y caer al suelo siguió manteniendo su agarre, hice tanta fuerza como pude hasta que sentí que lo aflojaba ¡Joder! Me dolía todo del golpe… Cuando me incorporé me di cuenta que era cuestión de nada que se levantara de nuevo, así que corrí hacía la zona normal que estaba a rebosar y me mezclé entre ellos sin perder de vista la puerta, como preveía no tardó en asomarse, maldecir e irse…

Cuando me sentí más tranquila supe que debía llamar a la policía, así que cogí al primer chico que pillé y le quité el móvil.

- ¡Disculpa! ¡Es una emergencia! - antes de quejarse reparó en mí y asintió relamiéndose los labios ¡Menudo Idiota! Tras terminar la llamada le devolví el móvil- ¡Gracias! - cuando iba a alejarme me agarró del brazo.

- ¿Por qué no te tomas algo conmigo? - rodé los ojos.

-Lo siento, pero viene la policía por mí…- abrió los ojos sorprendido y reí con maldad- Si quieres eres bienvenido…- se perdió entre el gentío sin decir adiós y reí. Con cuidado me dirigí hacía la puerta, estaba preocupada ¿Dónde estaban los demás? ¿Les había hecho algo? Negué… Solo me quería a mí… Pero ¿Cómo demonios consiguió sacarlos sin que me diera cuenta? Entonces recordé los ruidos ¡Tuvo que ser en ese momento! ¡Estaba lo suficiente distraída para darme cuenta! Cuando iba saliendo escuché a alguien llamarme… ¡No podía ser!

-¡Ana!

CHRISTIAN

Acababa de dejarla en casa y ya la echaba de menos, sonreí con orgullo, nuestra casa, nunca pensé que la encontraríamos tan rápido, pero fue verla y ambos supimos que era la apropiada. En poco tiempo la tuvimos lista, ahora tocaba ponerse de acuerdo para el día de nuestra boda…

Todavía me parecía un sueño que fuera ella por iniciativa propia quien lo propusiera y eso me tenía al borde de la felicidad... Muy pronto seríamos oficialmente marido y mujer, suspiré con pesar, nuestra convivencia era uno de los motivos de su salida para celebrar con las chicas mientras yo me reunía con los chicos en casa de José… Bueno, los chicos y Renesme ¡Cualquiera les decía que no nos hacíamos cargo! Además, esa niña era tan adorable, cada vez que la veía se me venía a la mente una pequeña igualita a mi Ana, pero era demasiado pronto para plantearlo, no quería volver a espantarla…

Entre la casa, el refuerzo de su seguridad y demás los días pasaron muy rápido… Nuestra nueva casa era como una fortaleza, incluso instalaron cámaras ocultas en lugares estratégicos sin decirle para no incomodarla, así que tenía que ir sorteando "ciertos lugares" para poder follarla con tranquilidad. Pocos rincones nos quedaban por probar, miré el reloj de nuevo, iba temprano así le ayudaría con todo… Divagando llegué a su casa.

-Tío…- dijo pasando su brazo por mis hombros- ¡Me alegro que vinieras a ayudarme!

-No es como si hubiera tenido elección…- reímos.

-También es verdad, contigo aquí tendremos todo listo para cuando lleguen.

-Sí…- lo miré curiosidad- José… ¿Porque ofreciste tu casa? - resopló.

-Kate me obligó…- no pude evitar reír y me miró enojado mientras me apuntaba con el dedo- ¡No tiene gracia! ¡Esa mujer está loca! - chasqueó la lengua- Una pena, está muy buena…- me guiñó y reímos- Aunque prefiero a bombón…- dijo divertido y mi risa paró.

- ¡Deja de andar jodiendo con mi chica! - rodó los ojos.

- ¡Qué celoso! - dijo sin perder su mirada y sonrisa divertida- Ahora pongámonos manos a la obra…- agregó con un guiño y nos pusimos colocar de todo para picotear, bebidas, copas, etc.

- ¿Cuándo llegan los demás? - miró el reloj.

-Ya deben de estar al llegar…- cogió algunas patatas del cuenco.

- Cuando llegue Kath, espero que os comportéis…- resopló.

- ¡Que sí! De todas formas, solo seremos Jack, Embry…- ¡Mierda! ¡Lo veía hasta en la sopa! - Mike y Ben…- cogí unas patatas antes de volver a preguntar.

- ¿Sabes porque vienen sabiendo que estamos de niñeras?

- ¿Por qué crees? - rodó los ojos- ¡Vienen divertirse viéndonos sufrir! - a pesar de todo reí- Incluso Jared dijo que vendría si no estuviera ingresado para poder filmarlo…- me entrecerró los ojos- Todo por tu culpa.

- ¡Eso fue antes que intentara besar a mi novia y le partiera el labio! - comenzó a reír a carcajadas.

-No te enfades Christian, pero tuvo que ser… - al ver mi cara de pocos amigos alzó las manos en rendición- ¡Está bien! ¡No digo más! - suspiró- ¡Que carácter! - por suerte el sonido del timbre nos interrumpió y fue corriendo a abrir, lo seguí y antes de alcanzarla se me echó encima un pequeño torbellino.

- ¡Christian! - la cogí en brazos- ¡Me alegra verte! - hizo un puchero adorable- Aunque quisiera unirme a Ana y las chicas...- fingí pena.

-Sabía que Ana siempre sería tu amiga preferida del mundo mundial…- me abrazó con fuerza.

- ¡Pero tú eres mi mejor amigo del mundo mundial! - sonreí con orgullo- Una pena que no puedas ser mi segundo papá…- Kath nos observaba emocionada, cuando la miramos de nuevo se acercó para despedirse.

-Gracias por cuidarla…- era lo menos que podía hacer por haberla perdido la otra vez.

-No tienes porque…- miré a Renesme- Lo pasaremos bien ¿Verdad?

-¡Siiiiii!- reímos.

-Pórtate bien cariño…- le dijo antes de darle un beso en la frente.

-Si mamá, siempre lo hago…- dijo tan seria que tuve que morderme el labio para no reír- Estaré bien con los tíos…- abrí los ojos asombrado, Kath sonrió.

-Así los llama desde que los conoció…- Renesme asintió de nuevo con una enorme sonrisa.

-Me encanta ser el tío Christian…- miré a José que sonreía- Suena bien ¿No crees?

-Tío José suena mejor…- se acercó a ella para darle un leve pellizco en la mejilla- ¿No crees pequeña?

-Me gustan ambos…- dijo sin más, alzó la cabeza y al ver la mesa hizo ademán para que la bajara- Voy dentro mamá ¡Nos vemos! - tras un rápido beso se fue.

-De verdad que os lo agradezco.

-No tienes porque…- le contestó José ¡Tendría cara! ¡Si solo había aceptado por obligación! - Ahora no te preocupes por ella…- le guiñó- Está en buenas manos…- asintió y tras despedirnos de un beso en la mejilla se fue. Al volver dentro le entrecerré los ojos, el rodó los ojos- Christian…- me echó el brazo por los hombros- Ten algo de fe en que lo pasaremos bien…- resoplé ¡Como si fuera por eso!

-Conociendo a Renesme y lo que hizo con Ana no lo pongo en duda…- empezó a reír.

-Son tal para cual…- lo acompañé en las risas cuando llamaron de nuevo, José fue a abrir mientras yo iba con Renesme y me sentaba junto a ella, tenía la boca llena de gominolas.

-No deberías atiborrarte de esas cosas antes de dormir…- me miró mal.

-No vayas a empezar como mamá…- se quejó muy seria y tuve que esconder mi risa- Sé que no debo, pero quiero aprovechar que mamá no está…- visto así… En eso llegaron los chicos y se saludaron, todos la conocían de aquel día en el hospital… Sonreí recordando cómo la encontré y lo que hicimos antes de salir…

- ¡Tío! - me sentó Jack junto a mí, José al lado de Renesme, Embry en frente nuestra, Mike y Ben en el otro sofá, no tenía ganas de levantarme y los saludé de forma general.

- ¡Chicos, me alegro de veros!

- ¡Estoy tan feliz que estén todos mis tíos aquí! - exclamó Renesme con ojos amorosos.

-Mientras más mejor…- me sonrió.

-Preciosa…- dijo Embry- ¿Quién es tu favorito? - le guiñó- Apuesto a que soy yo…- negó.

-Mi favorito es el tío Christian…- me miró sonriente y se la devolví entusiasmado ¡Que se joda! – Tu eres el segundo…- Le dedicó la misma sonrisa y al ver su sonrisa petulante gruñí.

- ¡Esa es mi chica! - le puso la mano y la chocaron.

-Ahora…- interrumpió José nuestro duelo de "tíos"- ¿Qué te parece si vemos algunas pelis antes de ir a la cama? - saltó emocionada y fue a mirar algunas, al final optó por Enredados y la Sirenita… Nos sentamos alrededor de la tele con las botanas a mano y pasamos el rato disfrutando con ella. Cuando terminó la última estaba dormida, así que, con cuidado de no despertarla, la llevé a la habitación de invitados para acostarla.

-Descansa…- susurré mientras la tapaba y tras darle un beso en la frente volví al comedor, ellos estaban conversando cosas de adultos, es decir de las chicas ¡Maldita sea! Por unas horas me había olvidado de Ana y de lo que había podido organizar Kate ¡Miedo me daba!

- ¿Tú que piensas Christian? - preguntó Ben, pero no supe que responder, con una sonrisa lo repitió-Estamos debatiendo si habrá strippers o no…- ¿Qué? ¿Tíos desnudos tocando a mi Ana? Al ver mi cara de desconcierto empezaron a reír y los miré muy mal.

- ¡Yo puedo confirmarlo! - dijo Embry muy pagado de sí mismo y lo miré fijamente ¿Cómo podía saberlo?

- ¿Por qué si puede saberse? - me miró divertido.

-Porque amigo mío…- se hizo el interesante- Yo estaba escuchando cuando Kate los contrató…- abrí los ojos con horror.

- ¿Hay más de uno? - asintió- Deben ser para Ángela que es la que se casa…- dije tratando de convencerme, era imposible que fueran por nuestra boda ya que nadie lo sabía o al menos no oficialmente. Habíamos quedado en hacerlo en la fiesta del 4º aniversario de "The Moonlight", para entonces esperaba haber llegado a un acuerdo con la fecha…

- ¿Sabes Christian? - interrumpió Embry mis pensamientos – A veces eres muy inocente…- le alcé la ceja ¿Qué quería decir? Al ver mi desconcierto aclaró- ¡Vamos! ¡Todos sabemos que quieren casarse! - abrí los ojos asombrado.

- ¿Qué? - todos asintieron- ¿Desde cuándo lo sabéis?

-Nos lo dijo Paul hace unos días… - aclaró José algo decaído, sin embargo, no entendía como él podía saberlo ¿Ana le habría dicho? ¿Alec?

-Nos alegramos mucho por ti…- me felicitó Jack con un atisbo de sonrisa.

-Gracias…- suspiré rascando mi barbilla- No entiendo cómo se enteró…- Embry rió antes de agregar.

-Ese tío lo sabe todo…- siguió riendo y lo acompañaron los demás- Supongo que estar dentro del "mundillo" …- hizo comillas con las manos- Le facilita ciertos contactos…

-Nosotros no hemos hablado con nadie…- dije ¡Como si eso lo explicara!

-Da igual quién…- me señaló con el dedo Ben- Es un secreto a voces…- sonrió- Y espero que la siguiente boda sea la vuestra.

-Todavía no nos decidimos.

- ¿En serio? - preguntó sorprendido Mike- ¿Por qué?

-Porque yo quiero el día de su cumpleaños y ella el mío…- se miraron entre ellos antes de reír a carcajadas ¿Que tenía tanta gracia?

-Si fuera yo, le diría…- se puso serio- Bombón nos casaremos cuando tú quieras…- le entrecerré los ojos.

-Pero como no es el caso, mejor lo dejamos ¿No te parece? - levantó las manos en rendición, pero sin perder la sonrisa.

- ¡Yo solo digo! - rodé los ojos.

- ¡Vamos tío! ¡No te sulfures! - insistió Jack y asentí. A pesar de todo deseaba que ambos también encontraran alguien especial.

-Es lo malo de tener una prometida perfecta…- dije muy pagado de mí mismo.

-Y rica…- apuntilló Embry con una sonrisa torcida, al reparar en la mirada de todos en él siguió- ¿Qué? ¡Es verdad! - dijo alzando los hombros- En mi caso cuando la conocí y me gustaba ni siquiera lo sabía… - nos rodó los ojos- ¡No es como si fuera un secreto! - gruñí ¡Maldito! ¡Seguro que lo hacía para cabrearme!

- ¿Estabas enamorado de Ana? - preguntó curioso José, él lo miró pensativo antes de asentir ¿Qué? ¡Lo sabía!

-Si analizo mis relaciones puedo decir que ha sido la única chica que ha despertado esos sentimientos, pero nunca pasamos la barrera de la amistad…- me guiñó divertido.

- ¿Por qué? - preguntó Jack, tras pensarlo unos segundos añadió.

-Porque ha sido la única que me ha conocido de verdad, las demás solo ven al actor…- suspiró- No es que entonces fuera muy conocido, pero ya tenía mi público…- volvió a guiñar- ¡En resumen! ¡Ella estaba con Alec y pasaba de mi culo! - no pudimos evitar reír, por suerte para mí no tuvieron oportunidad o tal vez estaría en mi lugar… Tragué grueso de solo pensarlo.

-Cuando rompió con él ¿Por qué no volviste? – insistió José.

-Lo hice…- suspiró pasando su mano por el cabello- Pero entonces no quería relaciones ¡Dios! Se veía tan mal…- me miró fijamente- Entonces volvimos a encontrarnos y todo eso había cambiado por ti…- sonreí orgulloso- Espero que lo valores o te juro que la conseguiré como sea…- dijo entre serio y divertido, resoplé.

- ¡Puedes olvidarte de eso! Ana es lo más importante para mí y haré lo imposible por mantenerla conmigo.

- ¡Te secundo Embry! - saltó José y Jack asintió, los asesiné con la mirada a los 3 bajo sus divertidas risas.

- ¡Lo veo difícil! - agregó Jack y sonreí con superioridad ¡Por fin! ¡Uno que piensa con la cabeza que se debe! - Está muy enamorada, sería todo un reto hacer que lo olvide…- le entrecerré los ojos- Pero con insistencia…- volvieron a reír mientras gruñía ¡Mierda!

Por suerte cambiamos de tema, seguimos la noche riendo y hablando de nuestras cosas, estábamos de lo mejor cuando sonó el teléfono ¿Quién demonios sería a esta hora? Dudaba que fuera Ana ya que Kate tenía el control de su noche.

-Enseguida vuelvo…-me miraron recelosos- Puede ser importante…- asintieron y fui por el móvil que estaba en la cocina, cuando lo tomé había cesado la llamada ¿Cayo? ¿Porque me llamaba? ¿No estaba con…? ¡Mierda! Lo llamé al momento.

- ¡Christian! ¡Joder! ¡No sabes cuánto lo siento! - había mucho murmullo de fondo- Se colaron sin darnos cuenta ¡Joder! Nos sacaron a punta de pistola…- ¿qué? - Nos dejaron encerrados en otra sala ¡Maldita sea! No debimos permitir los putos strippers…- tragué grueso el nudo de mi pecho.

- ¿Puedes ser más específico? - oí un profundo suspiro.

-La tiene… - los escalofríos me recorrieron entero ¡No podía ser!

- ¿Cómo? - pregunté en shock.

-Entraron disfrazados como strippers… Ni siquiera se nos pasó por la cabeza que pudiera… ¡Joder! Me siento tan imbécil… Cuando nos dimos cuenta nos sacaron a punta de pistola unos 10 hombres, Ana quedó dentro con uno de los strippers…- ¡Maldita sea! - Hasta hace poco no pillamos cobertura, he llamado a la policía…- suspiró de nuevo- Lo más raro es que ya recibieron el aviso, aunque no dijeron de quién… - traté de tranquilizarme sin éxito.

- ¿Están bien?

-Físicamente si…- volvió a suspirar- Pero Kate está muy nerviosa, se siente culpable…- susurró más bajo- Cuanto salgamos la llevaré al hospital, no quiero que le pase nada ni a ella ni al bebé.

- ¡Bien! ¡Iremos para allá! - mi mente repetía una y otra vez "¡No me la quites!"

-De verdad que lo siento, te prometo que haremos lo imposible por encontrarla…

-Lo sé, nos vemos… - en cuanto colgué, fui por mi chaqueta y las llaves del coche.

-Chicos, debo ir al Club…- tragué grueso antes de seguir- Ana… - no pude seguir hablando, Embry se levantó de un salto y se puso a mi lado.

-Iré contigo…- le agradecí con un asentimiento de cabeza, no me apetecía hablar.

- ¡Nosotros también! – se apuntaron Jack y José, todos miramos a Mike y Ben que asintieron.

-Nosotros cuidaremos de Renesme, espero que no sea nada… - asentí, no me sentía con fuerzas de hablar hasta que lo viera con mis ojos… Me parecía todo tan irreal, hace nada hacíamos el amor en casa y ahora…

-Todo estará bien…- dijo Jack mientras me quitaba las llaves- ¡Yo conduzco! - volví a asentir.

- ¿Te llamó ella? - negué y respiré hondo.

-Cayo… - susurré a través del nudo en mi garganta, asintieron y permanecimos en silencio durante todo el camino al Club, en cuanto llegamos salí como una bala hacía la puerta, pero la policía no me dejó entrar ¡Mierda! Miré en busca de los chicos ¡Necesitaba saber!

- ¿Qué tal si vamos por detrás? – sugirió Embry ¡Dios! ¡A pesar de todo era mi salvación en los peores momentos! Asentí esperanzado ¿Cómo demonios no se me había ocurrido?

- ¡Vamos! – cuando dimos la vuelta, no podía creer lo que veía… Me refregué los ojos varias veces, miré a los chicos que se veían tan o más sorprendidos que yo… ¿Qué demonios había pasado?

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*