Capítulo 40

Los tres corrieron por todo Impel Down, intentando pasar desapercibidos por los guardias, los cuales ya habían descubierto la carnicería que había en su celda a juzgar por los gritos y la cantidad de hombres moviéndose por el lugar.

-¿Enserio era necesario montar tal espectáculo? - regañó Killer a Mina - Si le hubieras cortado la cabeza desde el principio en lugar de haberlo hecho chillar como un cerdo no habríamos alertado a los guardias tan pronto.

-Lo siento- contestó ella con bastante desinterés.

Killer suspiró. Estupendo, ahora tenía que hacer de niñera para dos. Ya tenía suficiente con Kid, no necesitaba un niño nuevo.

Cuando alcanzaron los niveles superiores, Mina se desvió.

-¡Hey! ¿A dónde diablos crees que vas? - le preguntó Kid molesto.

-Tienen mi espada, no puedo marcharme sin ella - contestó.

-Joder... ¡Vale! ¡Pero date prisa!

De pronto, ambos piratas escucharon el bramido de un animal, así que se voltearon.

El minotauro que vigilaba en el nivel 7 estaba justo delante de ellos.

-¿¡Qué diablos hace eso aquí!? ¿¡No vigila el último nivel!?

-Nos hemos fugado ¡Era obvio que todos nos estarían buscando! Debemos darnos prisa antes de que llegue el alcaide, será una molestia deshacerse de él.

Ambos sabían que podían superar a aquella bestia con facilidad, así que se pusieron en posición de ataque.

Sin embargo, antes de que pudieran moverse, un corte limpio y rápido separó la cabeza de la bestia de su cuello.

Ambos miraron a la responsable.

-¿Enserio? - dijo molesto Kid. Esperaba algo de acción después de haber estado encerrado tanto tiempo.

-No tenemos tiempo para esto, debemos irnos rápido - contestó ella mientras guardaba de nuevo su arma recién recuperada.

Los tres corrieron a toda prisa por las instalaciones de Impel Dawn.

-En cuando salgamos nos estarán esperando mis nakamas - empezó a hablar Kid - Espero que tú también tengas un plan.

-Por supuesto, me iré con vosotros.

-Espera justo ahí, guapa - dijo Kid mientras se reía nervioso - ¿Crees de verdad que voy a permitir que TÚ te subas A MI barco?

-Pues claro, Eustass Kid es un pirata bondadoso, no abandonaría a una dama a merced de sus enemigos ¿Verdad?

Killer comenzó a reír a carcajadas.

-Parece que tenemos un invitado, capitán - comentó aún riéndose.

-¿Dama? ¡Y una mierda! ¡No pienso meter a alguien como tú en mi... - vio como los otros dos lo dejaban atrás - ¡Joder!


-En el barco de los piratas de Kid-

-Vaya, veo que la limpieza no es vuestro fuerte - mencionó mientras tocaba el polvo que se veía con facilidad en la cubierta.

-Si buscas un ambiente libre de gérmenes te aconsejo que vayas agarrando la escoba tú misma - contestó Kid enfadado.

Ella sonrió. Encontraba encantador ese carácter tan amargado del pelirrojo, le recordaba a su nakama Kota.

Los piratas del barco se alegraron al volver a ver a su capitán y a su segundo de abordo, pero se quedaron de piedra al ver a una mujer a bordo.

Mientras Killer intentaba explicar la situación de manera resumida, Mina exploró la cubierta del Victoria Punk (sí, ese era el nombre del navío).

-Tienes muy mal gusto, Eustass - comentó mientras tocaba con desagrado los detalles góticos y metaleros que tenía de decoración.

-Cállate, no necesito tus consejos de diseñadora de interiores - contestó el capitán pirata mientras volteaba los ojos - Y menos a alguien que está gorroneando de mi barco.

-Déjalo, está en plena pataleta - le dijo Killer en voz baja - En cuanto coma un poco se le pasará.

-Oh, ya veo.

-¡No digas "Oh, ya veo"! ¡Y Killer, deja de decir estupideces!

-¿Ves lo que te digo? - continuó Killer, sin hacer caso al pelirrojo.

-Tranquilo, tengo experiencia lidiando con personalidades...intensas.

-¿A QUIÉN COÑO LLAMAS INTENSO?

La pelirrosa y el enmascarado se rieron por lo bajo, intentando disimular la gracia que les hacía el pobre capitán.

-Capitán - interrumpió de pronto Heat - ¿A dónde nos dirigimos?

-Toma esta Vivre Card - contestó la revolucionaria mientras le entregaba un pedazo de papel a Heat.

-Frena ahí, guapa - interrumpió Kid - ¿Desde cuándo te has convertido en la capitana de este barco?

-¿Es que tienes algún otro lugar al que ir?

El capitán se quedó en blanco durante unos segundos, mientras la joven levantaba una ceja esperando su respuesta.

-Yo...¡No tiene nada que ver! ¡Yo soy el puto capitán y soy quien da las órdenes!

-De acuerdo - contestó ella con indiferencia - Pues dilo tú.

-¡Eso haré! - se volteó a su nakama - ¡Fija el rumbo hacia donde señale ese puñetero papel!

-¡Sí, capitán!

Mina sonrió con burla.

-¿Y tú de qué coño te ríes?

-No pensé que aceptarías ir.

-Je - se cruzó de brazos con una sonrisa - ¿Vais a dar un buen espectáculo, verdad? Yo siempre debo estar ahí donde esté la fiesta. ¡Pero no porque tú me lo digas!

El pelirrojo se volteó para continuar dando indicaciones al resto de sus nakamas.

-Hey, Eustass - dijo Mina antes de verlo marchar por la puerta.

-¿Hm? ¿Y ahora qué coño quieres?

-Gracias. Por todo.

El pirata se sonrojó rápidamente, pero desvió enseguida la mirada.

-¡No lo hago por ti, mujer desagradable!

-Por supuesto - contestó ella con la misma sonrisa.

-Mujer impertinente - balbuceó el mientras se giraba furioso.

Mina sonrió.

-Pero qué hombre tan adorable.

-Bueno, tú no vives con él - contestó Killer mientras se encogía de hombros - Pero supongo que puede serlo cuando se lo propone.

Killer miró a su nueva compañera provisional. En cierta manera, la admiraba.

¿Cuántos años tendría esa niña? ¿19 años? ¿Llegaba si quiera a los 20? Tampoco es que le importara mucho, así que no preguntó, pero definitivamente era una chica muy fuerte.

Recordó esos días que pasaron los tres juntos en aquella horrenda celda de Impel Down, casi al nivel de la que él y Kid habían tenido que soportar en Wano. Solo que Wano fue peor.

Miró de nuevo a Mina. Sus heridas aún eran muy recientes. Su ojo izquierdo estaba tan hinchado que prácticamente lo mantenía cerrado, la marca del cuello tardaría semanas en irse, y los demás golpes que había recibido le dolían a la vista.

-¿Quieres que vayamos a ver si puedo arreglar... - la miró de arriba a abajo - Eso?

Ella sonrió.

-Si crees que puedes hacer algo...

...

Ambos estaban en la enfermería del barco. Killer intentó desinfectar lo mejor que pudo las heridas que aún sangraban, y vendó las que pudo. Honestamente le daba hasta temor tocarla, por miedo de escuchar gritos de dolor, pero sorprendentemente la chica no dijo nada.

-He de reconocer que tienes una tolerancia al dolor fuera de lo normal - comentó el rubio - Lo que te hicieron ahí dentro... Supongo que tiene su mérito. Quiero decir, tienes heridas bastante feas ¿Qué tal va el ojo?

-Aún me palpita, no creo que desaparezca hasta dentro de unas semanas.

-Opino lo mismo. Los moratones y demás son bastante fuertes, también tardarán en desaparecer, pero desde mi punto de vista ninguna herida parece que vaya a dejar cicatriz - le agarró la cara con cuidado y la observó con atención - Sería una pena que una cara como la tuya se desperdiciara.

Ella levantó una ceja.

-¿Te gusta mi cara?

-Créeme, un rostro bonito puede salvarte de muchas situaciones incómodas.

-¿Escondes tu cara tras esa máscara porque te avergüenzas de alguna cicatriz? - si bien su pregunta era impertinente, a Killer no le molestó dado el carácter tan monótono de la chica.

-Puede ser.

Ella cambió su mirada inexpresiva por una mueca que pretendía ser una sonrisa.

-¿Y puedo verla?

Killer se quedó bastante impresionado por aquella petición.

-Quiero decir, tú has visto ya bastante de mi ¿No te parece un intercambio equivalente?

Killer sabía que ella se refería a haber presenciado su casi violación y todo lo que ello conllevaba. Se lo pensó unos instantes, pero finalmente aceptó.

Se quitó es casco y dejó que Mina observase su rostro.

-Míralo bien, poca gente tiene el privilegio fafafa - se rió sin darse cuenta.

Esperaba una mirada de asco, pero tan sólo recibió una mueca parecida a la decepción.

-¿Para qué ocultas tu rostro si igualmente tu flequillo es tan largo que te tapa mitad de la cara? - preguntó - Es bastante divertido que también lleves pintalabios, sois todos bastante curiosos - dijo sonriendo con diversión.

Killer dejó caer una gota tras la cabeza.

-Si tú lo dices... - la miró - ¿Y no opinas nada más?

-¿Tantas ganas tienes de que te diga lo guapo que eres? - preguntó con voz juguetona.

Killer se sonrojó.

-Nah, eres demasiado joven para mi. Aunque creo que Trafalgar no ve eso como un problema - sonrió - ¿Acaso te has enamorado de mi?

-Mmmm, más bien pienso que irradias vibras de madre.

-De qué diablos hablas - el rubio suspiró, pero cuando vio a la chica sonreír, no puedo evitar sonreír también.

-Bueno, me cuidaste bien en la celda, y eso siempre te lo agradeceré.

Cada vez que Mina se desmayaba tras una sesión de tortura, Killer la llevaba hasta su regazo para que descansara la cabeza y que no despertara en el frío suelo. No como algo romántico, si no más bien como una madre preocupándose por su cría, por eso el comentario anterior.

Tal vez era porque la veía demasiado joven para pasar por algo tan horrible como eso. O tal vez porque sentía compasión de ella al ser mujer. O incluso porque se veía reflejado él mismo en ella pensando en sus primeros años como pirata.

-No hay de qué - le revolvió el pelo con ternura - No eres el primer crío al que cuido.


-Ese mismo instante, en el Polar Tang-

-Capitán, tienes que mirar esto - informó Uni a su capitán mientras señalaba la pantalla del Den Den Mushi de imagen.

El moreno se acercó a la pantalla, la cual mostraba una imagen curiosa.

Law estaba cansado de tanto secretismo, y más desde lo ocurrido en Wano, así que empezó una búsqueda exhaustiva para encontrar la verdadera identidad de la revolucionaria.

Entró en los Bajos Fondos, intentando buscar la mínima información, pero fue en vano. No había nada, era como si esa mujer no hubiese existido nunca. No había ni una sola partida de nacimiento o registro de ningún tipo.

"Desde luego el Ejército Revolucionario hace un excelente trabajo escondiendo a sus miembros" fue lo que pensó en un principio, pero curiosamente sí que encontró en los registros del Gobierno Mundial a su compañero Sabo.

Se dio cuenta enseguida que era demasiado extraño. Esto no tenía nada que ver con su trabajo como revolucionaria. Buscó en todos los registros de nacimiento de todos los países del North Blue, donde ella le comentó que nació, pero no encontró lo más mínimo.

Pero finalmente tenían una pista.

-¿Qué has encontrado? - le preguntó a su nakama.

-No lo entiendo muy bien...

-Da igual, inténtalo.

-He seguido el consejo de Jean Bart de buscar los registros de miembros pertenecientes a la milicia. He buscado por todos los países del mundo, y al final creo que la he encontrado...

-¿Y qué ocurre?

-Pero es un poco...extraño.

Law miró por su cuenta la información que Uni le estaba mostrando.

-Imposible...

Esa foto era muy vieja a juzgar por la edad que parecía tener en ella. ¿Tal vez 13 o 14 años? Su pelo era muy corto, prácticamente cortado como si intentase parecer un hombre. Pero era ella. La misma cara y esos ojos morados completamente inexpresivos.

-¿Ejército Real de... Dressrosa? - leyó Shachi - ¿No dijo Mina que era del North Blue?

Y sin embargo ahí estaba, lo que significaba que su patria era Dressrosa, no podías unirte a un ejército de un país que no era el tuyo, según las leyes de Gobierno Mundial.

-Sin embargo - continuó hablando Uni - He buscado todos los hospitales y registros de Dressrosa y no hay la más mínima huella de que tampoco haya nacido ahí. Es como un fantasma...

-¿Puedes entrar dentro de su ficha militar? - preguntó el moreno.

-Tampoco. Cuando intento acceder, aparece un mensaje como "Información clasificada".

-¿Y qué diablos significa eso?

-Que era un alto cargo de ese Ejército - contestó Jean Bart - Las fichas de los cargos superiores a Vicealmirante o General de División suelen ser información clasificada en la mayor parte de países.

-¿Mina-chan era un alto cargo en el ejército de Dressrosa? ¡Eso es una locura! - exclamó Penguin - ¿Y entonces cómo diablos está en la Armada Revolucionaria? ¿Acaso pueden abdicar?

-No. Para expulsarte del ejército debes ser o un desertor o un traidor a la patria...

Law se quedó pensativo.

Si ella realmente era un alto cargo del ejército de Dressrosa que desertó, entonces definitivamente debía aparecer en algún lugar de aviso. Debía existir un cartel de búsqueda por su cabeza.

-¿Nadie la busca? Es imposible que el bastardo de Doflamingo permitiese que un miembro tan importante de su ejército desertase sin recibir consecuencias.

-Tampoco - se encogió de hombros - Te lo digo, es como si ella fuese un fantasma. Hay un cartel de búsqueda y captura emitido por la Marina, pero por ser miembro del Ejército Revolucionario, y ni siquiera tiene una foto de su cara. Es como si no supiesen que ella...

-De acuerdo, lo entiendo - lo interrumpió Law.

Esa mujer era el mayor misterio al que jamás se había enfrentado en su vida. Esa era la primera pista sobre ella, y no era nada agradable.

Ella conocía de cerca a Doflamingo, de eso podía estar seguro. ¿Acaso ese hombre la obligó a desertar por algún error? ¿Ella lo traicionó? Pero en ese caso el rubio definitivamente estaría buscando su cabeza...

Lo único que se le ocurría es que el rubio pensase que ella estaba muerta, pero aún así todo era demasiado misterioso.

¿Y por qué diablos le había dicho que había nacido en el North Blue? ¿Por qué no había partida de nacimiento? ¿Qué diablos hacía una ex-militar de un país afiliado al Gobierno Mundial en la Armada Revolucionaria?

Se quedó pensativo. ¿Por qué demonios le importaba tanto? ¿Por qué se había obsesionado tanto por esa mujer?

Las pocas muestras de afecto que obtenía las atesoraba y se obsesionaba por completo, y nunca había sentido algo así. Podía tener a la mujer que quisiese, lo sabía.

Pero la quería tener a ella, no a otra. A ella. ¿Es porque no podía? No, era algo que escapaba de la lógica. Una conexión inexplicable. Siempre que la veía se mareaba, como si la conociese de toda la vida, como si siempre hubiese estado ahí. Pero jamás en su vida la había visto, era imposible.

Y sin embargo, esa sensación incómoda jamás desaparecía.

-¿Quién diablos eres?


-31...32...32...¡34! - exclamaron todos con emoción mientras la pelirrosa dejaba la jarra de cerveza en la mesa.

-Imposible... - dijo incrédulo Killer.

-Que...hip...¡Te jodan!...¡hip! - intentó gritar Kid, a pesar de los efectos del alcohol.

-Tienes muy poco aguante, Eustass - dijo ella de manera burlona.

-¡Vete...¡hip!... a la mierda...hip!

Kid dejó caer la cabeza con fuerza encima de la mesa, provocando que todos en el barco gritasen de emoción.

-¡Han derrotado al capitán!

-¡Capitán! ¡Una mujer te ha arrebatado el puesto de campeón!

Todos empezaron a reírse y a felicitar a Mina.

-Jamás había vista a una mujer aguantar 34 jarras de cerveza... - dijo Killer algo incrédulo.

Ella simplemente se encogió los hombros.

Siempre había tenido una tolerancia casi mágica al alcohol.

No es como si no se pudiese emborrachar, que podía y lo hacía, simplemente necesitaba mucha más cantidad que la media.

Kaito definitivamente había sido una muy mala compañía. Su nakama no tenía autocontrol en ningún aspecto de su vida privada. Cuando salía con él de manera espontánea, acababan viviendo verdaderas locuras.

Ella no solía negarle nada a su nakama. Él había sido quien le había enseñado a fingir caras y expresiones para mejorar sus penosas habilidades sociales... le había enseñado a comportarse como alguien "normal", o al menos a fingirlo como una profesional.

Y entre unas cosas y otras, finalmente lo había acabado acompañando a muchas de sus noches de fiesta en alguna de sus noches libres. Era inmune a los efectos de las drogas y otras sustancias, pero recordó que su tío siempre tenía una botella de vino o ron en su mesilla de noche, así que pensó que tal vez ella era igual a él. Y acertó.

Las pesadillas que sufría eran intensas, y muchas noches tan sólo una botella de alcohol fuerte podía hacerla conciliar el sueño.

-¿Mina? - Killer la sacó de sus pensamientos.

-¿Si?

-Será mejor que me ayudes a llevar al borracho, al fin y al cabo que esté así es tu culpa.

-Claro fufufu

Ambos agarraron el enorme cuerpo del pelirrojo y lo llevaron de camino a su camarote.

-Mmmmmm - balbuceaba Kid - Menuda...¡hip!...noche...

-Y qué lo digas - contestó ella con burla.

-¿Trafalgar sabe que su novia es una...¡hip!...perra loca?

-Desde luego no quiero escuchar eso de alguien que no puede ni mantenerse en pie - contestó ella riéndose.

-Já...¡hip!...pobre desgraciado...

-Kid... - dijo Killer girando los ojos.

Finalmente los tres llegaron al camarote del pelirrojo y lo dejaron caer sobre su cama.

-Vaaaaaaa...¡hip!...¡Quiero seguir!

-Cuando estás borracho eres insoportable - dijo molesto su segundo de abordo.

-Dime...¡hip!...Señorita - dijo señalando a la pelirrosa - ¿Qué es lo que tiene ese bastardo de Trafalgar que no tenga yo?

Killer se golpeó la cara con la mano.

-¿Acaso estás ligando conmigo, Eustass? - preguntó de vuelta ella con una mueca divertida - No pensé que sería tu tipo.

-¡Y no lo eres, maldita mujer! ¡Hip! Simplemente tengo...curiosidad...hip

-Hmmm - se lo pensó durante un instante ¿por qué le gustaba tanto el moreno? - Supongo que es difícil de explicar.

-¡Bah! No me vengas con esas mierdas...todas las mujeres sois taaaaaan complicadas.

-Kid, ya basta - intentó tranquilizarlo el rubio.

-Me salvó hace unos años... - comenzó a hablar, sin saber muy bien por qué diablos debía contarle eso a un pirata borracho - Y desde entonces he sido incapaz de dejar de pensar en él.

-Já ¿Necesitan salvarte para meterse dentro de...

-¡Kid!

Ella se sonrió.

-Es un hombre que...supongo que hipnotiza - se pensó bien sus palabras - Y probablemente el único que me haga distraerme de mi trabajo.

Kid la miró con seriedad.

-¿Y eso es amor?

Aquello la pilló por sorpresa. ¿Amor? Nunca se había planteado nada de eso. Su vida acabaría el día que Dragon lo decidiera, porque había hecho ese juramento. Vivía por y para su trabajo como revolucionaria.

Estar con Law y el resto fueron los momentos más agradables y tranquilos de su vida. Mentiría si no dijese que había soñado en más de una ocasión con una vida a su lado, pero eran pensamientos inútiles.

Pero si algo tenía claro, es que eso estaba prohibido para ella. El simple pensamiento de que algo pudiese herir a ese hombre, o a cualquiera de los demás, le hacía sentir un pinchazo en el corazón que le daba agonía.

-Tú has visto lo que ha pasado ahí dentro. Mi realidad es muy distinta a la vuestra. No puedo arriesgar a que alguien les haga daño, así que no me puedo dar el lujo de actuar como otros lo harían.

-Ellos saben defenderse, créeme.

-Yo he elegido mi modo de vivir, y él el suyo ¿Me duele? - miró a la pared, incómoda - Puede. Pero esto es la vida real, no un cuento. La vida real no es feliz, y nunca tiene un final que contenta a todos.

-Mmmm, eso es pura mierda - el pirata comenzó a balbucear - Yo una vez me enamoré.

-Vaya, eso es inesperado.

-Kid, no lo hagas - intentó frenarlo Killer.

-Era una chica hermosa de la ciudad donde crecimos... su nombre era... ¿Shitulon?

-Shiruton, se llamaba Shiruton Doruyanaika - le corrigió su compañero.

-¡Estaba loca esa mujer! - comenzó a reírse - ¡La muy zorra nos dio una paliza a Killer y a mi por reírnos de ella cuando se le cayó encima un plato de curry udon! ¿No es estúpido! ¡Ese carácter tan salvaje era embriagador! Siento debilidad por las mujeres apasionadas - comenzó a reírse.

-Ocurrió cuando eramos jóvenes - aclaró avergonzado Killer mirando a Mina.

Ella sonrió.

-Encantadora anécdota.

Se notaba el sonrojo de Killer a pesar de la máscara que llevaba puesta.

-¿Y me has contado eso porque te recuerdo a ella, o cuál es la moraleja de la historia?

-Nah, esa mujer estaba loca, pero era sincera con sus emociones - la miró - Verte a ti es como mirar un agujero negro... me inquieta imaginar en qué diablos estas pensando realmente y no lo que dices a través de esa sonrisa falsa.

Mina dejó de sonreír.

-Vaya vaya, creo que he sido descubierta - su tono robótico, pero irónico regresó

-Bah, no eres tan misteriosa como te crees - la señaló - Me da un poco de pena el infeliz de Trafalgar ¿Sabrá él la gran oscuridad que hay dentro de ti?

-Él no me ve de esa forma, no debes preocuparte por eso.

-Ohhh, por supuesto que lo hace - contestó rápidamente - Es un capullo insensible y amargado, pero cambia cuando te ve o habla de ti, créeme. Le gustas.

-Mañana te vas a arrepentir de todas las estupideces que estás soltando - comentó Killer suspirando.

-Es más, no le gustas únicamente - se acercó a la chica y la miró fijamente - Estoy convencido de que está enamorado de una perra loca como tú - sonrió - Qué mal gusto.

-No sabía que te gustaba meterte tanto en la vida personal de las personas, Eustass.

-Ah, me gusta joder a bastardos como vosotros dos - contestó alegre - Es más, también estoy muuuuuy convencido de que tú también estás enamorada del amargado. ¿Pero sabes qué? Supongo que tienes tu encanto.

-¿Ah sí?

-Seh, eres un perra loca, pero las chicas peligrosas tienen su encanto - le agarró la cara - Te embriagan con su aura negra y te dan ganas de domarlas.


Al día siguiente, el dolor de cabeza de Kid era legendario. No podía ponerse en pie sin tener ganas de vomitar.

-Joder, no vuelvo a beber - contestó malhumorado.

-Eres incorregible - le contestó Killer mientras lo ayudaba a ponerse recto para ir a desayunar - ¿Sabes el discurso que le diste ayer a Mina?

-Oh, mierda - contestó al recordar con dolor todo lo que ocurrió ¿Cómo diablos iba a mirarla ahora a la cara?

Ambos llegaron a la cocina, donde Mina parecía mantener una agradable conversación con Wires y Heat.

-Buenos días, Eustass - saludó ésta de buen humor -¿No hace un día maravilloso?

-Definitivamente no pensamos igual - contestó entre por lo bajo con mal humor mientras se sentaba y sus nakamas le servían su desayuno.

-¿Te encuentras mejor? - preguntó con una notable mueca de diversión - Menuda charla la de ayer ¿eh?

-Ah dios, cállate - contestó molesto - No pienso beber contigo nunca más.

Ella se rió, pero no de manera vacía como solía hacer siempre.

Fue una risa honesta. Una que casi nadie conseguía presenciar.


Por si os resulta curioso, ¡Shiruton en canon! Aparece en un SBS de Oda, por si queréis buscar la pequeña historia sobre el primer amor de Kid y Killer.