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– Capitulo XXV –
"Solamente aquellos espíritus verdaderamente valerosos saben la manera de perdonar. Un ser vil no perdona nunca porque no está en su naturaleza".– Laurence Sterne
Dejo escapar otro suspiro cuando soltó el documento que, por enésima vez, intentaba leer pero, como las veces anteriores, su mente se negaba a concentrarse.
El trabajo se acumulaba sobre su escritorio y para él, alguien que siempre llevaba al día el mismo, resultaba inadmisible que eso le sucediera. Le gustaba el orden, la calma y el trabajo al día, algo que para el significaba que todo marchaba correctamente pero, con todos los problemas que tenía encima, su cabeza se negaba a cooperar y el estrés acumulado tampoco ayudaba.
Sabía la razón de aquella situación pero se negaba a corregirla, su orgullo le impedía hacer lo que su corazón le gritaba y, dicho diatriba le estaba pasando factura.
Pero… ¿Cómo lo hacía?
¿Cómo perdonar a quien había causado tantos problemas? ¿Cómo olvidar lo sucedido en el pasado e ir a verle? ¿Cómo hacer de lado todo lo sucedido y recuperar su lazo?
Habían prometido no volver a mentirse, ¿y qué era lo primero que su estúpido hermano hacia?
Su mente era un caos, su corazón un torbellino de emociones, los recuerdos de hace dos meses y medio seguían frescos, y las constantes palabras de su pareja tampoco ayudaban.
Sabía que Xichen solo quería ayudarle, el conocía su pasado mutuo y era alguien que compartía el sentimiento de haber sido engañado por alguien a quien quería mucho –aunque odiaba a ese hombre no podía negar lo sucedido– por lo que, pensar en un posible encuentro con ese idiota había pasado por su mente un par de veces pero, temía no poder controlarse y que ambos salieran lastimados –más de lo que ya lo estaban–.
Sin poder encontrar la forma de concentrarse en su trabajo, se levantó de su lugar y salió de su despacho, abandonando el trabajo acumulado que tanto le tenía irritado.
No tenía un destino fijo solo camino por muelle de loto, dejando que la brisa de aquel día lograra despejarlo un poco y enfriara su mente. Necesitaba centrarse si quería seguir manejando su clan correctamente, algo que últimamente no estaba haciendo muy bien.
Estaba de mal humor, le gritaba más de la cuenta a sus discípulos, le gruñía a todo aquel que se le acercaba más de la cuenta… Es cierto que no tenía el mejor temperamento del mundo pero, hasta el sabia cuando su humor sobrepasaba su carácter habitual.
Continuo su camino sin rumbo que no se dio cuenta que el lugar a donde había llegado, era la vieja habitación que alguna vez utilizo junto con Wei Wuxian para dormir cuando niños… Lugar donde siempre terminaban encerrados, ya sea por castigos, por heridas que los dejaron en cama…Y donde siempre su querida hermana los cuidaba tiernamente.
– ¡Auch! – exclamo Jiang Cheng mientras su hermana desinfectaba la última herida que tenía en la pierna.
– Ya termine – aseguro Yanli con una suave sonrisa.
Con calma la joven omega se levantó de su sitio junto con la canasta donde guardaba las medicinas y se acercó lentamente a la cama donde estaba su otro hermano.
– A–Xian – lo llamo gentilmente – dame tu brazo.
– …
– A–Xian – esta vez lo llamo con un tono de advertencia en su voz.
Wei Ying se le quedo viendo antes de extender lentamente su brazo.
– Buen chico.
Yanli tomo un pequeño algodón recubierto de alcohol y lo froto sobre la herida que estaba en el brazo del menor, quien se cerró con fuerza su boca para no dejar escapar ningún gemido de dolor.
La joven omega continuo con su trabajo, limpiando, desinfectando y vendando cada herida que su hermano menor tenía en rodillas y piernas.
No estaba segura de como ambos niños terminaron con aquellas cortadas, moretones y raspones en sus cuerpos, solo había escuchado de un discípulo que se habían metido en una pelea y cuando los vio llegar, estaban en un lamentable estado.
Cubiertos de tierra, sangre y molestos el uno con el otro.
Esto último era bastante habitual en ambos niños pero, algo le decía que la pelea que tuvieron había sido muy distinta a las de siempre.
Una vez termino de curar a su hermano menor, guardo todo en la canasta y la tapo nuevamente.
– ¿Y bien? – Pregunto regresando a ver a ambos – ¿Por qué pelearon?
– ..
– ..
– ¿No me dirán que paso?
Ninguno respondió y se encogieron sobre sus lugares.
Jiang Yanli soltó un suave suspiro al ver la terquedad de sus hermanos menores y preferían callar antes de hablar sobre lo sucedido.
– Muy bien – dijo ella – no entiendo por qué pelearon esta vez pero, si no están dispuestos a hablar, no los obligare – levantándose con calma y tomando nuevamente la canasta – solo les recuerdo que somos hermanos, si algo sucede solo nos tendremos a nosotros y debemos estar unidos.
Nuevamente no tiene respuesta por parte de ambos.
– Son hermanos, sangre o no, lo son – les aseguro, usando un tono de voz suave y calmado – no deberían dejar que las diferencias y los problemas los separen. Sí un día alguno de los dos está en graves problemas, ¿el otro no ira a ayudarle solo por que existan diferencias entre ustedes?
Ambos niños se le quedan viendo, antes de regresarse a ver entre ellos y bajan la cabeza un segundo después.
– Nunca lo olviden, un día, cuando sean adultos, tendrán la responsabilidad de velar por el clan… A–Cheng, tú serás el líder – aclaro con confianza – y A–Xian tu mano derecha. Ambos serán modelos a seguir de los futuros discípulos, una grieta en su relación podría ser usada en su contra y destruir la estabilidad de nuestra familia.
Ambos continúan con la cabeza agachada, sintiendo el peso de cada palabra.
– Tendrán diferencias – continuo hablando – pero las mismas no pueden ser más que su lazo como hermanos, siempre se tendrán entre ustedes y no debe haber más fuerza que esa.
Ambos niños levantan sus cabezas, lentamente se regresan a ver y sus mejillas se tiñeron de un suave rojo.
– ¡Lo siento! – ambos dijeron al unísono.
Yanli sonrió suavemente, dejo la canasta en la entrada y regreso sobre sus pasos para envolver a ambos niños en un cálido abrazo, uno que ambos correspondieron.
– Nunca olviden que somos hermanos – susurro Yanli – siempre nos tendremos los unos a los otros. Sin importar los enormes problemas que traten de separarnos.
El recuerdo lentamente se esfumo y una lagrima callo por su mejilla.
Siempre que recordaba a su hermana mayor, el pasado removía sus emociones así como sus sentimientos. Aun cuando habían pasado tantos años desde que ella se había ido de este mundo, su querida hermana siempre le recordaba las enseñanzas pasadas que le había impartido.
– Es cierto, hace mucho que no los visito – susurro Jiang Cheng.
Y sin pensar en otra cosa, el omega se dirigió al lugar donde descansaban sus padres y hermana mayor.
El salón ancestral era el lugar más sagrado dentro del clan Jiang, el lugar donde las tablillas de cada integrante fallecido del mismo se colocaban y podían rendirle respeto.
Hacía mucho que no visitaba el lugar, sus responsabilidades y demás situaciones le habían impedido acudir al mismo pero, ahora que su mente era un caos completo, quizás hablar con ellos le ayudara aclararla.
Una vez ingreso al lugar, encendió dos varitas de incienso, se arrodilló ante las tabletas de sus padres y hermana, inclinándose ante ellos en señal de respeto.
Lentamente comenzó a hablarles, decirle lo prospero que era clan, que día con día este crecía y las relaciones con los demás clanes se fortalecía conforme pasaba el tiempo, sabiendo que si estuvieran vivos, estarían orgullosos de lo grande que el clan se había vuelto.
Hablo de Jin Ling, de lo mucho que había crecido en todos esos años, en el joven inteligente, valiente y determinado que era, aun cuando tenía problemas por ser un omega. Sobre como nunca lo dejaba solo y siempre trataba de estar ahí para él, todo para que su hermana no se sintiera triste.
Y finalmente, hablo del tema que lo había traído a la sala ancestral, los problemas que tenían sobre ellos, los secretos de su hermano, el cómo estos afectaron a Jin Ling, el cambio de mandato en el clan Jin dejando al hijo de aquel hombre en lugar de su sobrino y lo descubierto sobre el bebe de Wei Wuxian, un tema que le sorprendió en un inicio ya que su hermana nunca se lo menciono.
– Estoy seguro que está decepcionada, ¿no es así? – Pregunto Jiang Cheng al terminar de relatar todo lo acontecido – no pude cuidar a Jin Ling como se debe, lo destituyeron como líder, descubrieron que él no era tu hijo y discutí nuevamente con ese idiota – bajando la cabeza con una triste sonrisa en su rostro – sé que mi orgullo es el que habla cuando digo que no se si pueda perdonarlo hermana… Nos mintió nuevamente y terminamos arrastrados por ello… Quiero hablar pero al recordar lo sucedido yo… – apretando con fuerza sus manos – temo que todo se desmorone por completo yo… No sé qué hacer.
Una ligera brisa entro en la sala, impregnada con un aroma a lotos que Jiang Cheng conocía pero, al estar tan metido en sus pensamientos, no se percató de ello de inmediato, solo cuando un suave susurro se dejó escuchar cerca de su oreja fue que lo noto.
"A–Cheng… Todo estará bien"
Los ojos de Jiang Cheng se ampliaron rápidamente, girándose bruscamente para buscar a la dueña de aquella voz tan familiar.
– ¿Hermana?
El omega bajo la mirada unos segundos, un tanto sorprendido por lo sucedido y se giró nuevamente, enfocando la tableta de su hermana mayor, dibujando una ligera sonrisa al salir del shock inicial.
– ¿Ésa es tu forma de pedirme que me reconcilie con ese idiota y busque una solución? – le pregunto a sabiendas que no tendría respuesta.
Niega suavemente con su cabeza sin dejar de sonreír.
– Te prometo intentarlo – le aseguro – pero no prometo nada, sabes que nuestra relación nunca fue conocida por ser tranquila y sin gritos de por medio.
Jiang Cheng se inclina nuevamente antes su padres y hermanas.
El incienso hace mucho que se había consumido.
Y salió fuera de la sala ancestral, con la firme intención de tratar de cumplir la promesa hecha a su hermana mayor.
Li Wang observaba el lugar mientras los demás discípulos inspeccionaban el área.
Nuevamente y tal como había ocurrido en ocasiones pasadas, un nuevo ataque había ocurrido durante la cacería nocturna, terminando varios discípulos de su clan heridos por el mismo.
El ser o la persona – ya que no estaban seguros que o quien era el responsable– se había esfumado tan pronto el ataque termino, dejándoles con más incógnitas que respuestas. No sabían el porqué de los ataques, si buscaban algo o alguien en particular pero, lo que si sabían era que debían terminar con esto y la posibilidad de que se extendiera a otros territorios acrecentara.
– ¿No encontraron nada? – pregunto Li.
Los discípulos que habían sido llevados para ayudar en la exploración, negaron con sus cabezas.
Li Wang soltó un largo suspiro, sintiéndose nuevamente decepcionado al no poder encontrar nada que pudiera ayudarles a dar con la razón de aquellos ataques.
– Sigan buscando – les ordeno.
Ambos discípulos asintieron y se alejaron del lugar.
"Los ataques siempre se producen durante las cacerías, si fuera una persona, al menos dejaría rastros de su energía espiritual pero… Ocultarla es fácil cuando tienes un nivel de cultivo muy alto pero, los discípulos dicen que solo logran ver una figura oscura y un sonido extraño" pensó mientras observaba a todos los discípulos en el suelo "un espíritu, quizás…"
– ¿Alguna novedad?
Una segunda voz lo saco de sus pensamientos, girándose sobre sus talones para encontrar a Dong Hua y Heng Yu a pocos metros de él.
– Nada por este lado – aseguró Li acercándose a ambos betas – ¿ustedes?
– Me temo que no hay nada – respondió Dong Hua.
– Es como si se hubiese esfumado en el aire – apoyo – Heng Yu – no hay nada, ni rastro espiritual, ni huellas… Nada.
Li baja la mirada y aprieta con fuerza la empuñadura de su espada, sintiendo la impotencia recorrerle el cuerpo nuevamente.
– A–Li – lo llamo Dong Hua – tranquilízate – le pidió, al notar el comportamiento de su compañero – es cierto que esto es un problema difícil de resolver pero, encontraremos la causa.
– Exacto, así que no te estreses, resolveremos esto – agrego Heng Yu.
– Lo sé, solo que… – respirando profundamente – como es posible que una criatura o persona haga todos esos destrozos durante las cacerías y desaparezca sin más.
Dong Hua niega con su cabeza.
– Nosotros tampoco comprendemos que es lo que realmente sucede es como…
– ¿Se estuvieran burlando de nosotros? – concluyo Li.
– Exacto.
– Ni en los archivos prohibidos del clan Jin mencionan algo parecido, nunca ocurrió algo similar por lo que, no tenemos ni un indicio de que pueda ser esa criatura… – dijo Heng Yu cruzándose de brazos.
Los tres se quedaron en silencio durante unos segundos antes de soltar un suspiro.
– Lo mejor que podemos hacer es atender a los heridos y regresar a Torre Koi – sugirió Dong Hua.
– Tienes razón, no tenemos nada más que hacer aquí – regresando a ver a Heng Yu – indícales que ayuden a los heridos, nos vamos.
EL beta asintió y se dio la media vuelta para cumplir lo pedido.
Una vez Heng Yu se alejó, Dong Hua retomo la palabra.
– ¿Qué piensas hacer ahora? ¿Finalmente pedirás ayuda a Gusu Lan?
– No quisiera decirlo pero… – colocando una triste sonrisa – he agotado todos los recursos a mi alcance para solucionar esto pero… Creo que es tiempo de contactar a Zewu–Jun y pedir la ayuda de Gusu Lan.
– También podrías pedir la ayuda de Yunmeng Jiang… Dudo que Sandu Shengshou se niegue a apoyar al clan de Jin Rulan.
Li Wang se le queda viendo sin emitir palabras.
– ¿Qué?
– Creo que es muy obvio que no soy de la gracia del líder del clan Jiang.
– ¿Por lo sucedido con Jin Ling y el puesto de líder? – le pregunto con algo de curiosidad.
– Mmm…
– Bueno, es obvio que este molesto, su… – comenzando a buscar la palabra correcta para definir la relación actual entre ambos omegas.
– Sobrino, independientemente de lo descubierto, sigue siéndolo.
– Correcto, su sobrino… Tú no tuviste la culpa de que esos viejos hicieran de todo para destituirlo.
– Puede que no pero, no quiero deteriorar la conexión entra ambos clanes si meto la pata con el líder Jiang.
–…
– Es por eso que decidí pedir ayuda a Zewu–Jun antes que a nadie…
– ¿Seguro que eso no es una excusa para ir a ver a Jin Ling a Gusu? – Pregunto de forma insinuante – porque es bien sabido que el líder Jiang tiene un mal temperamento y discute con la mayoría de las personas… Tú no serias la excepción a la regla y dudo que prefiera romper la relación con el clan Jin solo porque tú no le agrades.
Li se sonrojo furiosamente y se apresuró a responder.
– ¡Claro que no! – Exclamo a la clara insinuación – es de conocimiento público que Gusu Lan tiene en su haber una de las bibliotecas más bastas del mundo de la cultivación, tienen registros desde que Lan An fundo al clan Lan en esas montañas.
Dong Hua solo enarco una ceja y sonrió ampliamente.
– Así que… No te hagas ideas, solo le pediré ayuda a Zewu–Jun por ello y por qué no quiero tener problemas con el líder Jiang.
– Y de paso ver como tratan a Jin Ling… Después de todo sigue siendo discípulo del clan Jin – dijo el beta intentando no reír.
– Exactamente… Además… Hay algo que me está preocupando.
Dong Hua borro su sonrisa y hablo.
– ¿El qué?
– Si le estoy pidiendo ayuda a Gusu no es solo porque creo que su biblioteca pueda ayudarnos, ni tampoco porque sé que podría meterme en problemas si la jodo con el líder Jiang es que… cuando no pude encontrar nada, me metí en la cámara oculta que está en la que fue la habitación de mi padre.
– ¿Por qué? – Pregunto el beta – hasta donde se ese lugar ya fue registrado y no hay nada.
– Eso mismo pensé pero… Encontré las viejas anotaciones de mi padre y… ¿Recuerdas todo el asunto de mi padre y el patriarca Yiling?
– Creo que todo mundo lo recuerda.
– Bien… Esas anotaciones hablaban del cultivo demoniaco, no tan explícito pero hablaba de ello y también, hablaban de los cadáveres feroces, así como su forma de actuar y lo poderosos que eran dependiendo de la furia que contenían mientras estaban vivos.
– Espera – haciendo una mueca – no estarás pensando que esa criatura o lo que sea que provoca los ataques sea…
– Probablemente – dijo algo inseguro.
– Es imposible, el único cadáver feroz que se conoce actualmente es el general fantasma y hasta donde sabemos, él es… Pacifico – encogiéndose de hombros – salvo que trates de matar a su maestro.
–
– Justamente por eso es que lo dudo pero la idea me ha estado rondando la cabeza durante días, es por eso que también deseo ir a Gusu y hablar con Zewu–Jun después de todo, Wei Wuxian es su cuñado así como el maestro del general fantasma.
– ¿Estas consiente que eso parece una acusación? – le pregunto con algo de inquietud.
– Lo sé.
– ¿Y también sabes que si el segundo jade se entera de esto, aunque solo sea una sospecha o insinuación en contra de su omega, te desollara vivo?
– Lo tengo claro – respondió con algo de frustración – por eso quiero hablar con Zewu–Jun, quizás él pueda aclarar mi mente además, está el hecho de que tampoco lo creo posible ya que la única forma en que el general fantasma ataque es que el patriarca Yiling se lo ordene… ¿Que ganaría atacando Lanling?
– Bueno… Le quitaste el puesto a Jin Ling – encogiéndose de hombros – aunque no fue intencional.
– Eso no es motivo suficiente además, yo no lo quería ¿recuerdas? – le aseguro inclinando su cabeza y cruzándose de brazos – además, actualmente el patriarca Yiling esta embarazado, en ese estado es incapaz de dar una orden con su cultivo.
Dong Hua asintió con su cabeza.
– Entonces… ¿Crees que hay una posibilidad de que esta criatura sea un cadáver feroz pero, aun cuando el único existente este en Gusu, no crees que este sea el que provoca los ataques?
Li Wang asintió.
– Es por eso que hablare primero con Zewu–Jun, no levantare sospechas sobre alguien que quizás ni enterado esta del asunto.
– Entiendo, ¿y cuando piensas ir?
– Esta noche enviare el mensaje y mañana a primera hora partiré a Gusu Lan.
Con algo de cansancio se dirigía a sus aposentos para descansar un poco ahora que tenía algo de tiempo libre.
Las clases eran agotadoras, los maestros continuamente lo corregían y le hacían escribir las reglas más veces de las que podía contar, todo porque no se ha acostumbrado del todo a vivir con la forma estricta con la que el clan Lan enseñaba a sus discípulos.
¿Qué esperaban?
Había vivido toda su vida en clan Jin, siendo criado con las enseñanzas y preceptos del mismo, teniendo todo lo que deseaba con solo pedirlo, luciendo túnicas doradas y adornadas con ornamentos llenos de oro, rubíes o cualquier clase de piedra preciosa. Era natural que cambiar su forma de vestir, caminar, hablar y vivir diariamente no sería fácil, mucho menos viniendo de un clan tan serie e inflexible en algunas ocasiones.
Aunque por palabras de algunos discípulos mayores, el clan lan se había vuelto un poco más flexible desde la llegada de Wei Wuxian y la reclusión del maestro Qiren.
Algo que no creía del todo sobre todo por la forma en como solían reñirle, aunque también era en parte su culpa por no seguir al pie de la letra las reglas.
– Necesito un descanso.
Continúo su camino hacia sus aposentos, cuando sus pasos se detuvieron de pronto. A lo lejos pudo distinguir la figura de su tipo Jiang Cheng, siendo guiado por un discípulo Lan hacia el despacho de Zewu–Jun.
Aquello se le hizo muy extraño, ya que por lo poco que sabía, su tío no tenía ningún motivo referente a los clanes para acudir a Gusu Lan – salvo que solo fuera para ver al primer jade– sobre todo cuando no tenía ni tres días cuando lo había visto por última vez en las tierras del clan.
Movido por su curiosidad, Jin Ling cambio la dirección de sus pasos y se acercó rápidamente hacia la figura del omega mayor.
– Tío – lo llamo cuando estaba pocos pasos del mismo.
– ¿Jin Ling? – Deteniéndose de golpe al escuchar la voz de su sobrino – ¿Qué haces aquí? ¿No tienes clases a esta hora?
El joven omega rodo los ojos al ver el claro fastidio de su tío, movido por haber sido descubierto en Gusu Lan.
– Eso debería preguntar yo – cruzándose de brazos – ¿Qué haces de nuevo en Gusu Lan?, hace menos de tres días que visitaste el lugar.
El ceño de Jiang Cheng se frunció ante el claro interrogatorio.
– ¡Eso no te interesa!, ¡No tengo por qué darte explicaciones!
– ¡No tienes por qué gritarme!
– ¡Entonces no te metas donde no te llaman!
Ambos se callaron con el ceño fruncido, sus miradas se conectaron esperando que el otro cediera pero, al ver que ninguno lo haría, ambos desviaron la mirada y se cruzaron de brazos.
Un minuto después, cuando sus ánimos bajaron, suspiraron y se regresaron a ver.
– Lo siento – susurro Jin Ling.
– No tienes que disculparte, fui yo quien te grito primero – aseguro su tío, contemplándolo unos segundos antes de continuar – es extraño verte de blanco.
Jin Ling enarco una ceja.
– ¿Apenas lo notaste? – Le pregunto – hace tres días me viste…
– Hace tres días tenia asunto más importantes que atender que la túnica que tienes puesta.
Jin Ling inflo las mejillas en un claro puchero.
– Deja de comportarte como un crio – le riño – eres un discípulo mayor que está siendo entrenado en el clan Lan además de ser el hijo de… – callando de pronto al recordar la razón de su estancia en Gusu Lan.
– …
– Jin Ling.
– ¿Qué?
– ¿Has hablado con Wei Wuxian?
Los ojos del omega más joven se ampliaron por la repentina pregunta, para luego fruncir el ceño.
– No me menciones es nombre – apretando con fuerza sus manos – suficiente tengo con verlo en las comidas matutinas como para tener que hablar con él.
– Es decir que no lo has hecho.
– ¿Para qué? ¿Para qué me vuelvan a castigar por su culpa?
– …
– ¿Zewu–Jun no lo dijo? – le pregunto con algo de enojo – las pocas veces que he hablado con él, terminamos discutiendo y por alguna razón Hánguāng–Jūn siempre aparece… Me castiga por "importunar" a un maestro de Gusu Lan… Pero realmente lo hace porque es su omega.
Jiang Cheng masajeo el puente de su nariz al escuchar la historia, ya que al parecer su sobrino no era la única persona que se comportaba de forma inmadura respecto a ciertos temas.
– Es mejor que continúes con lo que sea que estabas por hacer – le dijo girándose un poco para retomar su camino – más tarde hablaremos.
– Pero…
– Ahora eres parte del clan Lan, para bien o para mal debes seguir sus reglas y una de ellas dicta nunca contradecir a tus mayores a menos que creas tener la razón.
– …
– Te veo más tarde.
Jin Ling solo observo la espalda de su tío alejarse una vez retomo su camino.
– ¿A–Cheng?
El primer jade se sorprendió cuando la llegada de su pareja le fue anunciada de pronto. No recordaba haber recibido algún mensaje de su parte, avisándole de su repentina visita pero, aun cuando esta había sido sorpresiva, no evitaba que su corazón palpitase de alegría al verle nuevamente.
– ¿Qué haces aquí? – pregunto levantándose de su lugar, acercándose lentamente a su omega.
– ¿Te molesto? – pregunto cruzándose de brazos e inclinando su cabeza levemente.
– Para nada – aseguro el alfa tomando las manos de su pareja y sonriendo suavemente – solo me sorprendió tu llegada pero, no puedo negar lo inmensamente feliz que me hace el verte.
El omega se sonrojo sutilmente, dejando que su alfa lo atrajera hacia su pecho y lo envolviera entre sus brazo. Lentamente cerró sus ojos, aspirando el suave aroma que este desprendía, relajándose entre los fuertes brazos del otro, olvidándose por un segundo la razón de su llegada…. Algo que hizo que abriera rápidamente los ojos al percatarse de ello.
Se separó del alfa con algo de brusquedad, preocupando en sobremanera a su pareja.
– ¿A–Cheng?
– Lo siento – se disculpó tratando de recuperar la compostura – olvide el por qué vine en primer lugar… Siento…
El primer jade negó con su cabeza y tomo la mano del omega.
– No, yo también me deje llevar – le aseguro – pero dime, ¿sucedió algo? ¿Necesitas mi ayuda?
– No y si… – tragando con algo de dificultad y evitando la mirada del alfa por la ligera vergüenza que sentía.
Lan Xichen noto la timidez de su pareja, el agradable aroma a Lotos que este desprendía cada que estaban juntos ahora se había vuelto algo tenue, situación que solo ocurría cuando el omega se sentía algo avergonzado por lo que sea que estaba pensando o estaba por hacer.
– Yo…
–…
– Yo… He pensado las cosas – fue lo único que dijo.
El primer jade parpadeo un poco ante la oración dicha, sintiéndose un tanto confundido por la misma pero, una vez capto lo que quería decirle con la misma, sonrió suavemente.
– ¿Deseas hablar con el maestro Wei?
– Si – respondió sin ánimos – pero antes de hacerlo, necesito tu consejo – declaro con vergüenza – estoy muy seguro que si hablamos en estos momentos, terminaremos peor de la ya estamos.
El alfa asintió y sin soltar la mano de su pareja, lo guio para que tomaran asiento.
– ¿Estas completamente seguro de que esto es lo que quieres hacer? – pregunto Xichen una vez estuvieron sentados.
Jiang Cheng enarco una ceja.
– ¿No eras tú el que me decía que lo pensara?
– Sí, pero deseo saber si lo haces por voluntad propia o porque yo te lo pedí, lo que menos quiero es que hagas algo que no desees.
El omega rodo los ojos.
– A–Huan, no soy alguien que hace lo que otros quieren – aseguro con firmeza – si hago algo es porque así lo decidí no porque me lo exigieron.
– …
– Así que… – dejando su mano sobre la del alfa – no pienses que me obligaste, pensé mucho en esto y, llegue a la conclusión de que todo seguirá igual sino hablo con ese idiota.
Xichen correspondió el gesto y coloco su otra mano sobre la de su pareja, apretándola suavemente.
– De acuerdo – respondió – pero si has de hablar con él, debo recordarte que si estás aquí, es para arreglar los problemas que ambos tienen, aclarar los malentendidos y llegar a un mutuo acuerdo.
– Dudo que eso ocurra ya que, ese idiota no suele cumplir los acuerdos que hace.
Xichen solo le dedica una mirada comprensiva.
– Pero… Lo intentare.
El primer jade asintió y se levantó, alentando a su pareja a imitarlo.
– No olvides que esta embarazado y, lo mejor es hablar con calma.
– Lo sé.
– Sabes que si necesitas mi ayuda, con gusto te la brindare.
Jiang Cheng sonríe ligeramente y coloca un casto beso sobre los labios del alfa.
– Ahora… ¿Dónde está el idiota de mi hermano?
Ambos se detuvieron cuando a lo lejos, observaron como el segundo jade indicaba algunas instrucciones a unos cuantos discípulos, quienes asentían a sus palabras sin ningún titubeo.
– Espera aquí – le sugirió Xichen – hablare con mi hermano primero.
Jiang Cheng solo asintió.
Observa como Lan Wangji despide a los discípulos y se gira lentamente, saludando a su hermano una vez estuvo a su lado. Su intercambio de palabras fue breve pero por la fugaz mirada que el segundo jade le dedico, estaba completamente seguro que su hermano ya le había dicho el motivo de su encuentro.
Con una cálida sonrisa y un asentimiento de su cabeza, el primer jade le pidió que se acercara a ellos.
Jiang Cheng suspiro y se acercó a ellos, colocándose a lado de su pareja, mientras percibía como el aroma del segundo maestro de Gusu, trataba de repelerlo.
– Wangji – lo llamo el primer jade – entiendo que no deseas que A–Cheng se reúna con el joven Wei pero… Ambos lo necesitan.
– …
– Además, A–Cheng prometió hablar con calma y no exaltarlo por su estado.
El segundo jade observo con detenimiento el rostro del omega, sin mostrar un solo signo de emoción.
Jiang Cheng le contuvo la mirada, aun cuando no era capaz de leer a Lan Wangji como lo hacía su pareja. De una cosa si estaba completamente seguro, no solo porque su aroma se lo decía, el segundo jade no estaba muy feliz de dejarlo hablar con su esposo.
Un segundo después, el segundo jade suspiro y asintió levemente con su cabeza. Se gira sobre sus talones y comienza a caminar.
La pareja se regresó a ver antes de seguir a Lan Wangji.
– ¡Lan Zhan!
Los ojos del omega se iluminaron al ver la figura del segundo jade acercándose.
– Wei Ying.
– ¿Por qué tardaste tanto? – pregunto, inflando un poco sus mejillas.
Su esposo solo sonrió al ver el adorable gesto de su omega.
– ¿Te sientes bien? – le pregunto sentándose a su lado – ¿quieres volver al Jinshi?
El omega negó con su cabeza mientras continuaba acariciando al conejo que tenía entre sus manos.
No era común que Wei Wuxian saliera del Jinshi, ya que su enorme vientre le impedía moverse mucho pero, cuando lograba hacerlo, su esposo lo llevaba a la zona donde vivían los conejos.
El lugar era amplio, sereno y la brisa del lugar era fresca.
El sitio perfecto para que un omega en cinta se relajara mientras miles de conejos lo rodeaban y se acurrucaban con él debajo del enorme árbol que estaba en el lugar.
– No, me gusta el lugar – aseguro Wuxian – además, no tendré otra oportunidad como esta en donde los conejos me amen tanto como a ti.
Lan Wangji sonrió suavemente, recordando fugazmente como los conejos tendían a huir de su omega cada que este trataba de tomarlos entre sus manos.
– ¿Crees que ellos perciban al bebe?
– Mmm… Los conejos son criaturas muy sensibles, perciben el cambio en tu aroma y saben que eres un omega en cinta… Ellos buscan protegerte, a su modo.
– ¿Cómo cuando protegen a su pareja mientras está en estado?
– Mmm…
– Dignos conejos del gran Hanguang–Jun – rio suavemente el omega.
El omega cerró sus ojos, apoyándose en el hombro del alfa y aspiro su agradable aroma a sándalo, sintiéndose protegido y cobijado por el mismo, olvidándose un momento del lugar que los rodeaba.
– Wei Ying.
– ¿Mmm? – respondió sin abrir sus ojos.
Su alfa no respondió de inmediato, motivo que le preocupo un poco al percibir su silencio. Abrió sus ojos y se alejó un poco, enfocando el rostro apacible de su esposo.
– ¿Qué sucede?
– ….
– ¿Lan Zhan?
El segundo jade suspiro.
– Quiere hablar contigo.
– ¿Quiere? – Inclinando su cabeza y colocando un gesto de confusión en su rostro – ¿Quién?
Su esposo no respondió y solo giro su cabeza hacia algún punto tras de él.
Wei Ying enarco una ceja y siguió la dirección a la cual su esposo estaba observando, ampliando sus ojos al notar quienes estaban parados en ese lugar.
– Jiang… Cheng… – susurro.
– ¿Qué quieres hacer? – le pregunto su esposo, quien lo regreso a ver.
– …
– Sí no deseas hablar con él, no tienes por qué hacerlo – le aseguro, tomando su mano.
El negó con su cabeza, dibujando un tiste sonrisa en su rostro.
– Para que Jiang Cheng haya decidido hablar, es porque le ha costado mucho dejar de lado ese orgullo que tiene – declaro – sería muy injusto de mi parte negarme con todo lo que hemos pasado.
– …
– No te preocupes, estaré bien – tratando de calmar la inseguridad de su esposo respecto al tema – Jiang Cheng no me hará daño además, estamos en Gusu, sería muy tonto de su parte atacarme aquí.
Lan Wangji suspiro y asintió.
Coloco un casto beso sobre la frente de su omega y se levantó de su lugar, alejándose de su pareja para llegar a lado de su hermano.
– Wangji – hablo Zewu–Jun – ¿Qué ha dicho el joven Wei?
– Hablara con él.
La mirada del segundo jade se encontró con la del líder del clan Jiang. Era un mensaje silencioso, una advertencia que el omega conocía perfectamente.
– No hare nada que afecte al cachorro – aseguro Jiang Cheng.
– …
– En ese caso… – intervino Xichen – Wangji y yo iremos a tomar un poco de te mientras ambos arreglan los mal entendidos.
Su hermano regreso a verlo rápidamente.
– Te veo más tarde.
Dicho esto, Jiang Cheng pasó por el lado del segundo jade sin inmutarse ante las fuertes feromonas que este estaba dejando escapar al verlo como una amenaza hacia su omega.
– Wangji – lo llamo Xichen – A–Cheng no hará nada que ponga en peligro al joven Wei ni su cachorro.
– …
– Lo mejor es dejarlos solos, más tarde nos dirán a que arreglo llegaron – invitándole a seguirle fuera del lugar.
Lan Wangji suspiro y, tras dedicar una última mirada a su omega, siguió a su hermano con dirección al Hanshi.
Por su parte, Jiang Cheng respiro profundamente una vez las feromonas del segundo jade abandonaron el área.
"A veces olvido lo sobreprotector que Lan Wangji puede llegar a ser" pensó para sus adentros.
Negando con su cabeza continúo su camino, solo deteniéndose cuando estuvo a poco menos de diez pasos de la figura de su hermano.
Wei Wuxian acariciaba con cariño a uno de los cientos de conejos que se encontraban a su alrededor, susurrándole suaves palabras mientras su aroma, se asentaba poco a poco en el área, llenando el mismo de un sentimientos de protección y serenidad… Algo muy contrario a la personalidad del omega, lo cual lo atribuyo a su actual estado.
– Wei Wuxian – lo llamo de la forma más calmada que le era posible.
Noto como este se sobresaltó un poco al escuchar su voz pero, se recompuso rápidamente, alzando su cabeza para que sus miradas se encontraran.
– Jiang Cheng.
En ese momento, no supieron que decirse el uno al otro.
Lan Xichen dejo escapar una suave risa al percibir la angustia en el aroma de su hermano menor. Comprendía su sentir, dejar solo a su omega con una persona que no era de su total confianza en estos momentos, no era algo que un alfa haría, sobre todo uno tan sobreprotector como lo era Lan Wangji.
Sabia de sus miedos y los comprendía pero, él confiaba en Jiang Cheng, podía ser alguien muy brusco a la hora de hablar y demasiado orgulloso para dar su brazo a torcer pero nunca dañaría a alguien más, sin importar que tan furioso se encontrase, a menos que se tratara de alguien que trato de lastimar a su familia.
Por ello estaba completamente seguro que todo saldría bien.
– Wangji, relájate – tomando un sorbo de su taza de té – no hay nada que temer.
– …
– ¿Acaso crees que A–Cheng dañaría físicamente al joven Wei?
– …
– Si ese fuera el caso, jamás hubiese accedido a pedirte que los dejaras hablar… Yo sería el primero en oponerme si percibiera que quiere hacerle daño.
– Mmm… Solo… No quiero que Wei Ying se exalte.
– Lo sé, pero ambos estarán bien – sonriéndole suavemente – el joven Wei es más fuerte de lo que crees.
– Lo sé – respondió.
El aroma del segundo jade lentamente fue cambiando a uno más liviano, demostrándole a Xichen que había logrado tranquilizar la angustia en el corazón de su hermano menor.
– ¿Por qué no aprovechamos esta oportunidad para hablar de los nuevos discípulos? – Pregunto con calma – estoy seguro que hay muchos puntos en sus entrenamientos que deberíamos tratar.
Su hermano asintió y comenzaron con la conversión.
Ambos omegas se encontraban sentados uno a lado del otro.
El silencio entre los dos era frio e incómodo, ninguno hizo movimiento alguna de querer comenzar la conversación que se suponía debían tener en ese momento.
Se debatían mentalmente entre hablar o tomar caminos separados para dejar ese incomodo ambiente que los rodeaba pero, sabían que eso no resolvería las cosas.
"¿Qué debería decir?" pensó Jiang Cheng.
"Quizás debería comenzar yo, después de todo… Jiang Cheng se forzó mucho al venir aquí" pensó Wei Ying.
Ambos respiraron profundamente y se giraron para buscar el rostro ajeno.
– Oye… – dijeron al unísono.
Ambos callaron de pronto, sorprendidos por lo sucedido.
– Tu primero… – dijo Jiang Cheng.
– No, no, tu primero… – Respondió Wei Ying.
Jiang Cheng desvía la mirada, dejando que sus ojos contemple el amplio paisaje que se extiende frente a ambos. Se mantiene en silencio solo unos segundos, regresando a ver de reojo a su hermano, intentando buscar las palabras correctas para comenzar la conversación pero, nada se le ocurre.
Sus ojos recorren la figura del otro omega, percatándose de los muchos cambios que ha tenido a lo largo de esos casi tres meses. Su rostro se ve un poco más relleno, su piel se ve un poco pálida, sus ojos irradian un brillo que nunca antes noto en el mismo y, su vientre era mucho más grande de lo que recordaba.
Y fue justamente eso lo que salió de su boca sin darse cuenta.
– Estas mucho más gordo que la última vez que te vi.
Wei Wuxian regreso a verlo rápidamente, su ceño se frunció y su boca se desencajo por el comentario y se levantó de su lugar.
– Tu… ¡¿Esa es la forma de hablarme después de todo este tiempo?! – Exclamo el omega algo irritado – ¡¿recordándome como me veo?!
– No voy a mentirte – cruzándose de brazos – engordaste.
– Tú – señalándolo de forma acusatoria.
Ambos se quedaron viendo un par de segundos para después, comenzar a reír por lo bajo.
Wei Ying comprendió en ese momento que esa fue la única forma que su hermano encontró para romper el hielo.
– ¿No tenías otra forma de comenzar la conversación? – pregunto sentándose nuevamente.
– Sabes lo directo que soy, acostúmbrate…
– Lo sé.
Ambos bajaron sus cabezas y guardaron silencio unos instantes.
– Lo siento – dijo finalmente Jiang Cheng.
– …
– Lamento haberme comportado de aquella forma, no debí hablarte del modo en el que lo hice… Te recrimine sin escuchar lo que tenías que decir… Me disculpo por ello.
Wei Wuxian amplio sus ojos, sorprendido por las palabras de su hermano, ya que nunca imagino que, de todas las personas que conocía, él terminaría ofreciéndole una disculpa. Razón por la cual, pensaba que debió ser muy difícil para Jiang Cheng, doblegar su orgullo y disculparse de esa forma con él.
– No es tu culpa – le respondió bajando la cabeza – yo también me equivoque, no te dije lo que sucedía y termine perjudicando a los demás.
– Tenías tus razones para no confiarme lo que descubriste y la forma en como reaccionaria seguro fue una de ellas.
– Aun así – insistió regresándolo a ver – debí decírtelo después de todo, se trataba de nuestro sobrino y… Termine jodiendole la vida.
– Eso no fue tu culpa, aun cuando lo hubiese sabido, la llegada de esa mujer y lo que decía ese pergamino iban a terminar jodiendolo todo.
– Quizás…
Jiang Cheng al percibir la angustia en el aroma de su hermano, llevo su mano hacia su cabeza y le dio un suave golpecito.
– Ambos nos equivocamos – afirmo sin ningún titubeo – lo mejor que podemos hacer es aprender de ello y no volver a cometer el mismo error, ¿no crees?
Wei Wuxian suelta una ligera risa y asiente.
– Tienes razón, prometo que si la próxima vez descubro algo que nos comprometa a todos, te lo diré sin dudarlo.
– Y yo prometo no volver a enojarme de la forma en que lo hice… Al menos hasta que piense bien lo que sucede, después te romperé las piernas.
Wei Ying solo rueda los ojos y niega con su cabeza.
– Ahora que hemos aclarado ese punto… ¿Cómo va todo con Jin Ling?
Su hermano solo suspiro.
– Ni siquiera puedo acercármele – respondió con la tristeza marcada en su voz – he intentado hablar con él pero… Siempre se excusa o deja muy claro que no desea ni verme – recordando las miles de veces que lo desprecio.
– Ya veo… Creo que en parte eso es mi culpa, Jin Ling adopto varios de mis hábitos conforme fue creciendo así que, cuando se enoja aleja a todos para que no lo sigan frustrando…Aunque lo entiendo.
Wei Ying no responde y baja la cabeza nuevamente.
– Tratare de hablar con él – le dijo tratando de animar un poco a su hermano – al menos para que escuche lo que tengas que decir… Aunque será difícil, Jin Ling piensa que tu…. Lo abandonaste.
– Yo no hice eso – levantando la cabeza rápidamente – además, ni Lan Zhan y yo estamos convencidos de que Jin Ling sea nuestro hijo.
– ¿Por qué piensan eso? – pregunto algo intrigado.
– Porque… No puede serlo, Jin Ling es hijo de Shijie, ella… No creo que el pavo real le hiciera algo así…
– El hijo de nuestra hermana estaba enfermo, no tenía posibilidades de sobrevivir – apretando con fuerza una de sus manos.
– Pudo haberlo hecho… Además, Jin Ling se parece a ella, incluso a Jin Zuxian…
– Los cachorros adoptan ciertas características de sus padres a través del olor, por eso un cachorro recién nacido siempre esta con sus padres en los primeros días de nacido…
Wei Ying abrió su boca pero nada salió de esta, ya que cualquier argumento que pudiera encontrar, no tenía solidez ante esa declaración.
Jiang Cheng suspiro al ver la tristeza en el rostro de su hermano.
– Escucha, entiendo que tengas tus dudas pero, mientras no haya una forma concisa de negar que Jin Ling es tu hijo, el deberá permanecer aquí en Gusu.
– …
– Lo mejor que podemos hacer es tratar de seguir nuestras vidas y superar lo que ocurrió… Sobre todo Jin Ling… Al menos debemos buscar la forma de que su vida retome su curso.
– ….
– Mientras encontramos alguna prueba que confirme o niegue que es tu hijo.
– ¿Realmente crees que Jin Ling sea mi hijo?
– ¿Sinceramente?
Su hermano asintió.
– No lo creo.
– …
– Seria un completo idiota si creyera semejante burla… Jin Ling es demasiado inteligente como para ser tu hijo.
– ¡Oye! – exclamo con indignación.
– Veo a mi hermana en él – declaro ignorando el reclamo anterior – lo que dijo esa mujer es una completa calumnia pero, por ahora es mejor dejar el tema por la paz… Cuando tengamos una prueba sólida que desmienta sus palabras, regresaremos a Torre Koi y recuperaremos lo que le quitaron a Jin Ling.
– Eso quiere decir que, ¿cuento con tu ayuda para seguir investigando?
– ¿Pensabas que no lo haría? – Le pregunto cruzándose de brazos – hablamos de Jin Ling, por supuesto que te ayudaría.
Wei Ying sonrió suavemente, borrando la misma un segundo después.
– Pero… ¿Y si descubrimos que si lo es? – pregunto con algo de inquietud.
– No me quedara de otra que aceptarlo después de todo, no dejara de ser mi sobrino.
– Jiang Cheng.
– Pero que quede claro – regresándolo a ver – aun cuando confirmemos que es tu hijo para mí, Jin Ling siempre será el hijo de mi hermana.
Wei Wuxian lo observo con sorpresa, sonriendo ligeramente un segundo después.
– Mmm… Jin Ling siempre será hijo de mi Shijie, sin importar que suceda, él fue criado de esa forma y nunca cambiaríamos eso.
Ambos sonríen suavemente y finalmente se funden en un abrazo, uno que necesitaban desde hace mucho tiempo, sintiendo que por fin habían encontrado la paz entre los dos.
La puerta del Hanshi se abrió.
Ambos jades dirigieron sus miradas hacia la entrada del lugar, encontrándose con el líder del clan Jiang ingresando al lugar y cerrando la puerta detrás de él.
Las feromonas de ambos alfas inundaron el lugar, llenas de preocupación al verlo caminar hacia donde ellos se encontraban sentados. Algo que en cierta forma irritaba al omega quien, aunque podía soportarlas sin problema alguno, se sentía fastidiado por la poca confianza que le tenían.
– ¿Todo salió bien? – pregunto Xichen, tratando de ocultar la preocupación en su voz.
Su pareja no respondió de inmediato, sentándose a su lado e ignorando la fría mirada del segundo jade.
– ¿A–Cheng?
El omega suspiro y respondió.
– ¿Podrían dejar de preocuparse? – regresándolos a ver – todo está bien, hablamos y arreglamos los malentendidos.
– ¿En serio?
– Por supuesto que si – respondió algo fastidiado – ¿podrían retraer su aroma? Tanta preocupación de su parte me está provocando dolor de cabeza.
– Oh, lo siento, no me había percatado de ello – declaro Xichen con algo de pena.
– Mmm…. – apoyo Wangji.
Ambos alfas retrajeron su aroma y en el lugar, solo se podía percibir el agradable olor del incienso de los palitos que se quemaban lentamente.
– Me alegra que finalmente pudiera aclarar los problemas y reconciliarse – hablo Xichen – ¿y el joven Wei?
Jiang Cheng capto la fría mirada del segundo jade sobre su persona, algo que le dijo sin palabras, que estaba atengo a lo que dijera a continuación, preocupado en sobre manera por lo que sucedió con su omega.
– El idiota de mi hermano está bien – declaro con frustración – no se exalto ni nada parecido, incluso llegamos a un mutuo acuerdo de cara a lo que haremos a partir de ahora.
– ¿Acuerdo? – enarcando una ceja.
– Mmm…Le ofrecí mi ayuda para buscar pruebas que desmientan o afirmen su lazo con Jin Ling.
– En ese caso, los tres investigaremos ese asunto sin levantar ninguna sospecha.
Los tres asintieron.
Mientras Lan Xichen le ofrecía un poco de té al omega, este retomo la palabra.
– Hablando de Jin Ling, entiendo que mi hermano no ha tenido una buena relación con él en estos últimos meses – tomando la taza de té que el alfa le ofrecía.
– Culpa a Wei Ying de todo lo sucedido y siempre le habla de una manera brusca e hiriente – intervino Wangji.
Lan Xichen deja escapar un suave suspiro.
– En una ocasión tuve que reprenderlo y castigar su conducta.
– ¿Puedo saber el motivo? – pregunto Jiang Cheng.
– Como sabes, existen reglas en nuestro clan, una de ellas indica que debemos respetar a nuestros mayores, a nuestros maestros y a los omegas, sobre todo cuando están en cinta.
– …
– Wei Wuxian pertenece a nuestro clan, es un maestro de Gusu Lan y un omega que dentro de pocos meses dará a luz a un nuevo miembro de la familia principal por lo que…
– No te preocupes, entiendo lo que quieres decir – tomando un sorbo de su te antes de continuar – hablare con Jin Ling.
– ¿Crees que sea lo mejor?
– No lo sé pero, somos familia a fin de cuentas, seguir discutiendo por eso no nos llevara a nada.
– Creo que lo mejor es que ambos lo arreglen.
La pareja regreso a ver al segundo jade al escuchar su intervención en la conversación.
– ¿Te refieres a Jin Ling y al joven Wei? – le pregunto su hermano.
– Mmm…
– Pero… ¿No han estado haciendo eso y siguen como el primer día? – pregunto Jiang Cheng.
– Mmm… Pero quizás el resultado no sea el que buscan – aseguro Wangji – posiblemente Jin Ling hable con Wei Ying pero…
– Lo hará bajo coacción* y no por voluntad propia.
– Mmm…
– Dudo que el maestro Wei desee arreglar las cosas con Jin Ling de esa forma – dijo Xichen, llegando a la conclusión a la que su hermano quería llegar.
Lan Wangji solo asintió con su cabeza.
"Sigue sorprendiéndome lo bien que A–Huan puede leer a su hermano" pensó Jiang Cheng al ver como ambos hermanos se comprendían y comunicaban con pocas palabras.
– A–Cheng – lo llamo el alfa – ¿Qué quieres hacer?
El omega salió de sus propios pensamientos y negó con su cabeza.
– Hanguang–Jun tiene un punto – respondió – Jin Ling puede sentirse presionado… Así que, solo hablare con él, intentare escucharlo y solo le aconsejare sobre el tema… Ya dependerá de él lo que hará a continuación.
– Sera lo más conveniente – concluyo Xichen – ahora que hemos llegado a un acuerdo sobre como procederemos… Wangji… – regresado a ver a su hermano – hay algo que he querido preguntarles al joven Wei y a ti desde hace un tiempo pero, no he tenido la oportunidad.
– …
– ¿Ya escogieron un nombre adecuado para el cachorro?
– Tienes razón – apoyo Jiang Cheng – falta poco para que nazca el cachorro, espero estén tomando ese tema con el cuidado que requiere. Deben escoger un nombre que vaya a acorde con un heredero Lan.
– Mmm… Wei Ying y yo hemos llegado a un acuerdo respecto al nombre del cachorro.
La pareja se mantuvo en silencio, esperando la respuesta del alfa.
– Escogeré su nombre de nacimiento si nuestro cachorro es un varón.
– ¿Y si es una niña? – pregunto Jiang Cheng, temiendo por la respuesta.
– Wei Ying escogerá su nombre.
El omega enarco una ceja y una gota de sudor cayo por su rostro ante lo dicho, compadeciendo internamente a su futura sobrina.
つづく/ Continuara...
¡Hola lectores míos!
¿Felices de verme?
¿Les gusto el capítulo? ¿Esperaban algo así?
Seguro muchos pensaron que la reconciliación fue muy rápida entre los hermanos pero, cronológicamente ya pasaron dos meses y medio desde lo sucedido en Torre Koi por lo que, tan rápido no fue. Necesitaron distancia, sobre todo Jiang Cheng, quien tuvo muchos problemas para doblegar ese orgullo y dar el paso de hablar.
Por qué Wei Ying no lo iba a hacer, conoce a su hermano y por qué no lo dejarían salir de Gusu Xd
Ahora que aclaramos eso, pasemos a las preguntas:
¿Qué les pareció la seudo aparición de Yanli?
Debía colocarla, ya que ella era quien los mantenía unidos y siempre estará con ellos aunque físicamente ya no este.
¿Qué les pareció Li Wang y el problema en Lanling? ¿Por qué piensa que es un cadáver feroz?
El pobre la tiene difícil xd
¿Qué les pareció la reconciliación?
Bueno, no es la mejor pero, al menos hablaron y llegaron al acuerdo de investigar juntos. Aparte de prometer ya no ocultarse nada aunque duela.
¿El nombre del cachorro?
¿Pensaron que lo diría? Pues no :v los nombres ya están escogidos solo que hasta el final del fic los sabrán, sean pacientes.
Fuera de eso, muchas gracias por continuar leyendo esta historia, que poco a poco está llegando a su fin.
Nos vemos en el siguiente capítulo.
¡Hasta luego!
