Última carta de Hughes

Querida Glacier:

La guerra ha terminado.

Ha pasado más de un año. Estoy cansado pero vuelvo a casa.

Nunca pensé que la guerra pudiera llegar tan lejos. Me siento avergonzado. Me siento como si hubiese fracasado. Mi misión en el ejército era protegeros, pero lo único que siento es que me he convertido en un verdugo.

Los ishvalíes creían en su Dios. Su ferviente fe era algo digno de ver, la forma en que sacaban energía de donde no había más que piedra y arena. Pero él les ha abandonado. Yo no volveré a pisar una iglesia, porque el nuestro también nos ha dado la espalda. Si hubiera estado con nosotros no habría permitido está masacre.

Prefiero no hacer preguntas sobre cuáles eran los motivos por los que hicimos esto, porque sé que cuando oiga las respuestas ninguna de ellas podrá servirme como justificación.

Roy está bien, y su compañera también. Sobre sus hombros pesa una carga terrible, peor incluso que la mía. Pero es fuerte y mira al futuro con determinación. Yo no tengo las cosas tan claras, pero confío en él. Confío su testarudez y le apoyaré si eso significa evitar algo como lo que hemos vivido. Quiero imaginar ese mundo en paz que él ve. Quiero vernos en él, que al menos tú estés en allí.

Una vez más, no puedo expresar lo mucho que te debo. Has sido la única razón que me ha mantenido cuerdo. De no ser por ti, habría muerto en una zanja, bajo unos cascotes o en una calle vacía.

No sé si cuando llegue, cuando veas al hombre en que me he convertido, quedará algo de lo que viste en mí antes de partir. Ojalá sí porque pienso quererte con más ferocidad de la que pueda haber mostrado esta guerra, más que el calor del desierto, más que la fe del pueblo ishvalí.

Por último, solo tengo una petición para ti, y es que olvides todo lo que te he escrito durante este año. Dicen que las cosas se superan hablando pero sé que nunca podré estar en paz con lo que he hecho, así que mi medicina será la nueva vida que creemos juntos. Necesito enterrar estos recuerdos horribles con rutina y normalidad. Hoy más que nunca quiero estar contigo, abrazarte, saber que estás ahí, que eres real.

Nos vemos pronto.

Tuyo, ahora y siempre.

Maes.