Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de Naoko Takeuchi. La historia se escribe para entretener al lector.
La canción "Madness" es propiedad de Muse.
XXIX
Si pensaba que escoger el anillo de Michiru sería difícil, no saben lo mucho que me ha costado comenzar a pensar en la mejor manera de pedirle que se case conmigo. No iba a dejar por alto este tipo de cosas, no sería nada prudente simplemente asumir que cuando su madre autorizó nuestra relación, esperen, se escucha bastante mal eso de decir "autorizar". Cuando su madre no se opuso a que fuéramos pareja y mucho menos a que yo le dijera mis intenciones con su hija, era impensable que yo simplemente me olvidara de Michiru.
Es obvio que eso no ha ocurrido, no he dejado de preguntarme en todos estos días ¿cómo le propongo a Michiru que nos casemos? He recurrido a pedirle consejos a Seiya y su respuesta fue completamente simple.
—¿Acaso crees que te diré como le pediré matrimonio a…? Bueno, ¿crees que te revelaré mi hermosa y romántica idea?
—Podrías darme una idea.
—No, en esto estás sola.
—¿Por qué?
—Haruka, esta es la manera en la que le dirás a la chica de tus sueños que se case contigo. No es algo que los demás podamos decidir o ayudar, debe ser algo natural.
—Se me está complicando.
—Es obvio que ocurra, no quieres que sea un cliché ¿cierto? Ya sabes casi todos las llevan a cenar, algunos locos lo hacen en algún reality show o los más suertudos le proponen matrimonio a su novia en el concierto de su grupo favorito. Si corren con suerte, incluso la banda les ayuda y los suben al escenario para que todos se enteren.
—¿Y tú cómo le pedirías matrimonio a cabeza de bombón?
—Mira no te dejaré robar mi idea, además… Bombón ni se ha enterado de que existo, lo siento Haruka, no puedo ayudarte.
—Demonios Seiya.
—¿Recuerdas cómo escogiste el anillo?
—Sí, pensaba en Michiru.
—Exacto, te dieron varias opciones y escogiste la mejor de todas, la que te recordaba a tu novia. Bueno, es lo que debes de hacer ahora, pensar en Michiru y la manera en la que quieres que ella se sienta completamente impresionada, amada y sobre todo valorada.
Suspiro con mucho pesar porque mi mente no da para nada romántico, en este momento me siento estancada. Se me había ocurrido pedirle matrimonio en una cena, pero no quiero tener que poner el anillo en una copa de champán o arriba de un postre. No, eso no es único y tampoco es tan especial como lo que deseo hacer para proponerle matrimonio a Michiru. Las ideas se están cayendo en pedazos porque cada vez que pienso en algo creo que no es lo suficientemente bueno para la pregunta más importante de mi vida.
Creo que nunca pensé en la posibilidad de que yo pudiera enamorarme de alguien, si bien lo que sentía por Setsuna era hermoso, no le llega a los talones de lo que siento por Michiru. Me pude imaginar en una relación seria con Setsuna, pero no creo que mis pensamientos se orientaran a eso.
—¿Cómo se propone matrimonio?
Y sí, no tengo una pista en concreto para poder hacer una petición digna. No soy de las personas que les encantan las películas románticas, en realidad, me duermo siempre que ponen "The notebook".
—Algún día construiré una casa con mis propias manos. Ya saben, en la que mi futura esposa, mis hijos y yo viviremos por siempre. Tal como Ryan Gosling en "The Notebook".
—¿Qué?
—Lo sé Haruka, para ti es una tontería pensar en cosas como una boda o una familia. No eres de las personas que planean eso.
—Tienes razón no pienso en esas bobadas, lo siento.
—Ni yo he visto "The Notebook" Seiya— se burló Usagi que iba abrazando a Haruka por la cintura.
—Te vas a enamorar y recordarás estas palabras.
—Realmente no creo que me enamore, es una pérdida de tiempo. No necesito novia, para eso tengo a cabeza de bombón que es lo más cercano que tengo a una. Ya sabes es la que recibe regalos lindos, la invito a cenar y convivo con su familia. Pero no hay nada más, por lo que podemos ser tan felices.
—¿Crees que por tener una gran amiga podrás evitar enamorarte? — dijo Seiya molesto.
—Sí, ya te dije si me llego a enamorar las cosas que deban pasar, pasarán. Pero los tres sabemos que no soy de esas personas que se comprometen a futuro.
—¿Entonces me ves como tu novia?
—No, te veo como una hermana que recibe las atenciones de una novia.
—Estupendo— dijo Usagi sarcásticamente.
—¿Y si te enamoras?
—Te juro que ese día me pongo a ver películas románticas Seiya.
Estos días me he puesto a ver películas por mis plataformas de streaming, pero no hay una sola que me dé una pista de como se pide matrimonio. Casi siempre observo lo mismo, alguna comida en un restaurante de cinco estrellas, él chico le hace de cenar a la mujer que ama o lo pide en medio de un jardín.
—Nada de esto sirve— arrugo otra hoja de papel.
—¿En qué momento te pondrás a leer la nueva propuesta de Kunzite?
—Es para el mismo proyecto, no sé la razón de su insistencia Seiya. Ya le he dicho un millón de veces que no es viable.
—¿Qué viste en el otro mundo?
—El terreno no vale nada y eso es porque si se construye algo, se irá hundiendo cada año. Eso hará que la gente pierda su patrimonio o negocios, lo que el intenta hacer de una pequeña ciudad en un terreno tan malo es lo que hará que la empresa que invierta en ella se vaya a la banca rota.
—Entonces debes de hablar con él.
—Le diré que haga un estudio del terreno y se dará cuenta de que el proyecto no es viable— arrojo el papel al cesto de basura.
—Sigues sin ideas.
—Nada parece ser lo suficientemente bueno como para pedirle a Michiru que se case conmigo. Tenías razón al decirme que me arrepentiría de no pensar en cómo le pediría matrimonio a la chica de mis sueños.
—En tu defensa debo decir que era imposible que lo pensaras, aún no conocías a Michi y cuando no hay una chica en mente o una tan especial como para hacerte pensar ese tipo de cosas, pues es difícil.
—Tú ya lo sabías porque ya tenías en mente a cabeza de bombón ¿no?
—Sí, lo malo es que para ella yo soy invisible.
—Porque no le dices lo que sientes.
—No quiero entrar en la misma discusión Haruka.
Seiya no se ve del todo cómodo hablando conmigo sobre Usagi, a lo mejor es porque yo estoy a nada de casarme con Michiru y él está lejos de ser el novio de cabeza de bombón. Me mueve la mano como autorizándome a seguir con mi plan para pedirle matrimonio a Michiru. Debo de ser más considerada con mi amigo porque no quiero que se ponga triste, sé que le he pedido ayuda, para que me dé ideas y no fue lo mejor.
—No quiero caer en lo mismo que hacen todos.
—A Michiru le gusta tu ingenio Haruka, sabrás lo que debes de hacer en cuanto estés menos estresada. Si te sigues forzando a crear una atmósfera perfecta, todo se irá al caño.
—Las películas románticas son malas. Siempre usan lo mismo, cenas y antes de separarse… No sé cómo pedirle matrimonio a Michiru, pero tampoco quiero caminar con ella a mitad de la calle y decirlo de la nada.
Miro como mi amigo sonríe al darse cuenta de que realmente me estoy comprometiendo con pedirle matrimonio a Michiru de una forma nunca vista.
—¿Qué cosa en el amor no es cliché? — me dice.
—No entiendo Seiya.
—Cuando pienso en ti y Michiru pienso en "You got mail", ya sabes, cuando ambos se pasean por las mismas calles de Nueva York y no coinciden. ¿No crees que Michiru y tú pudieron pasarse antes por las mismas calles de Minato?
—Pues, posiblemente, no lo sé.
—Además está esa parte en la que Tom se da cuenta de que Meg es la chica con la que se escribe. Obviamente está el problema de la tienda de libros infantiles que ella tiene y que por culpa de Hanks se debe de cerrar.
—¡Yo no hice que Michiru quebrara!
—No— golpea su escritorio —. Tenoh Haruka, eres una chica.
—No, tú eres la chica.
—Eso ya lo sabíamos— se ríe —. Pero me alegra ver que estás abriendo ese corazón de piedra.
—La magia de Michiru.
—En fin, lo que deseaba decir es que eres como Tom porque…
—Joe, se llama Joe.
—Ok, el personaje se llama Joe y el de Meg es Kathleen ¿feliz? — yo sonrío y muevo mi cabeza positivamente —. Bien, cuando Joe se da cuenta de que Kathleen es la chica con la que se escribe.
—Shopgirl— corrijo.
—Sí maldición, cuando se da cuenta de que ella es Shopgirl intenta acercarse, pero la lucha por mantener abierta su tienda es lo que los aleja. Porque la librería de Joe está arrasando con toda la clientela de Kathleen.
—¿Qué tiene que ver eso con nosotras?
—Joe tiene miedo al compromiso, ¿qué lo hace cambiar de opinión? Su padre cuando le dice que ninguno ha estado con una mujer que realmente lo haga sentir enamorado, porque a pesar de que termina con su novia la editora Patricia, él no se anima a acercarse a Kathleen.
—Hizo que su negocio quebrara, ¿cómo iba a acercarse?
—¿No era lo mismo que ocurría contigo? No deseabas acercarte a Michiru, recuerdo que cuando me platicaste de ella lo hacías con mucho pesar. Deseabas alejarte, aunque sabías que te estabas enamorando de Michiru.
—Lo mío con Michiru era más complicado.
—¿Más complicado que hacer que el negocio de la chica que te gusta quiebre?
—No— digo un tanto frustrada.
—Entonces eres como Joe, luego de que supiste que estabas enamorada de Michiru hiciste muchas cosas para que ella se fijara en ti. Hiciste lo mismo que Joe, fuiste la gran persona que eres, dejaste de esconderte en la inmadurez y mira a lo que has llegado. Te quieres casar con la chica de tus sueños, pero no sabes como pedirlo de una manera apropiada.
—Y es algo en lo que apesto.
—Porque no dejas que las cosas sean naturales Haruka.
—¿Cómo?
—No te enamoraste inmediatamente de ella, simplemente las cosas pasaron poco a poco. Estoy seguro de que al principio te resistías al amor, pero dejaste que las cosas fluyeran y conociéndote sé que incluso llegaste a pensar en que querías a Michiru como a una amiga.
—Desgraciado— me conoce bien.
—Entonces deja que las cosas fluyan, no te ha ayudado mucho ver películas porque puede que en ciertas cosas se parezcan a algunos detalles de tu relación, pero no es lo que ocurre. Ninguna de esas cintas será la historia de amor entre Michiru y Haruka, las cosas no funcionan así.
—Es que el pensar las cosas que le gustan a Michiru tampoco me facilita el ingenio, sé que le encanta el mar y no es que no la quiera llevar, pero vuelvo a pensar en que es algo trillado. Incluso pensaba en llevarla a ver las estrellas y pedirle matrimonio mientras acampábamos y de nuevo pensé que es algo trillado.
—Te estás estresando.
—Mucho.
—Quizá lo cliché no es mala idea, por algo resulta. Una cena cerca del mar y mientras comienza a atardecer, consigues a un violinista que toque algo y le propones que se case contigo luego de que el sol se oculte. Lo cliché puede dejar de serlo si le pones imaginación.
Mi cara comienza a iluminarse ante lo que Seiya dice y luego pienso que no es suficiente, él me ve y comienza a negar.
—No te molestes Seiya, es que sigue sin parecerme suficiente.
—Entonces ve con ella al espacio y pídele que se case contigo en la luna.
—¿En el planetario?
—Puede ser.
—No… No es suficiente.
—Ya te dije, piensa en algo que le guste a Michiru y listo.
—La fotografía.
—Genial Haruka, toma fotos y listo.
—Espera… Podemos hacer algo genial y con adrenalina.
—¿Qué tienes en mente?
—Michiru y yo hemos hablado mucho de vivir una aventura juntas— sonrío.
De pronto esa emoción que comienza a aparecer en mi rostro hace que Seiya simplemente me mire un tanto confundido. Luego se da cuenta de que mi cerebro al fin está trabajando en algo, la verdad es lo que comienzo a hacer. Demonios en una de mis ideas que se fue a la basura estaba la respuesta y Seiya me ha guiado a la solución del dilema.
—Llama a nuestros socios de Saitama por favor.
—¿Y?
—Necesito que les preguntes por sus paquetes de salto tándem.
—¿Le vas a pedir que se case contigo mientras saltan?
—Algo por el estilo— tomo mi suéter.
—¿A dónde vas?
—A conseguir lo que falta para pedirle a Michiru que se case conmigo.
—Me alegra que te inspires Haruka, pero no te tardes mucho porque tenemos mucho trabajo.
Le sonrío con mucho cariño porque sé que de alguna manera se ha dado cuenta de que lo que estoy pensando es una tontería. Al menos para él, pero lo que deseo es conseguir a una persona que me ayude para la otra parte.
Algo en lo que Seiya dijo me hizo dar cuenta de que, lo mejor es innovar. Yo acabo de crear algo que será completamente raro en comparación a lo que siempre estoy pensando y si bien no será tradicional, será especial para Michiru.
Salgo corriendo de la oficina y sé que todos me miran preocupados porque no soy la clase de jefe que vive con prisas. Alcanzo a escuchar que he estado actuando extraño estos días, se ha creado el rumor de que estoy enamorada de una mujer mayor. Parece que piensan que mi suegra es mi novia, lo que es demasiado gracioso para mí y en este instante no me importa porque lo que debo de hacer es conseguir que alguien me ayude con la otra parte de mi plan.
—Señorita Shida— se acercó Seiya.
—¿En qué le puedo ayudar vicepresidente Kou?
—Necesito un favor y es grande.
—Lo que necesite.
—Verá, tengo mucho trabajo en este instante y el presidente Tenoh me ha dejado que me encargue de algo. ¿No le molestaría ayudarme con esa tarea?
—Para nada— sonrió.
—Mire, necesito que les llame a nuestros socios de Kamikaze para que nos den los precios de los paquetes que tienen a la mano para dos personas.
—¿Dos personas?
—Sí, espere— dijo el chico mientras sacaba su celular —Demonios Haruka… También debes de llamarle al señor Hashimoto para que le regrese un favor al presidente Tenoh… En cuanto lo tengas en línea necesito que me lo comuniques.
—Sí claro.
—¿Para qué necesita al presidente de los Urawa Red Diamonds? No entiendo qué es lo que planea para pedirle matrimonio a…— murmuró.
—¿Dijo pedir matrimonio? — se levantó Maya, la chica ocupaba el cubículo a lado del de Mei.
—Eso creo— dijo la chica.
—Te dije que lo vi con una mujer de unos 40 años, la verdad es muy hermosa y al mismo tiempo creo que es una interesada. Le coqueteó a Kimura ese día ¿no es así?
—Me dio su número— dijo el chico.
—¿La llamaste? — se indignó Mei.
—No señorita Shida, al saber que buscaba al presidente Tenoh y que al parecer era algo serio yo no le escribí.
—¿Seguro? — preguntaron las mujeres.
—Bueno ya no concreté una cita con ella porque me dijo que iría a cenar con el presidente Tenoh.
—¿Cómo se llama la mujer? — preguntó Maya.
—Kaioh… Esmeralda… Creo que ese es el nombre.
—Con razón actúa raro, el jefe está enamorado— dedujo Maya.
—Y desea casarse— dijo Shida algo triste.
—Te dije que aprovecharas sus coqueteos, dejaste ir a ese bombón.
—Maya, estoy casada y él es nuestro jefe. Me preocupa que se quiera casar con una interesada.
Seiya miraba con intriga a su amiga que estaba en el escritorio sentada y con una expresión de tranquilidad que era un tanto rara en ella. Toda la semana había estado preocupada en la forma en la que realizaría la propuesta de matrimonio a Michiru, así que no estaba tan seguro de que ese rostro empapado de serenidad fuera realmente lo que sentía la rubia. Sacudió un poco su cabeza para no contagiar a su amiga con sus nervios pues seguramente ella también los tenía, así que decidió regresar a lo suyo.
—¿Crees que pedirle matrimonio a Michiru mientras caíamos de 13000 metros no era buena idea?
—No era mala idea, lo raro era caer al estadio de Saitama— se burlaba el pelinegro.
—Con miles de rosas en él, era un tanto raro y hubiera sido genial si a Michiru le encantara el soccer ¿no?
—Posiblemente.
—Me siento a gusto con lo que haré hoy.
—¿Aunque parezca un cliché?
—Basta o me harás dudar.
Comenzó a reír la rubia, que de alguna manera seguía preguntándose si realmente lo que había planeado era digno de Michiru. Seiya lo notaba, la pobre Haruka estaba escribiendo en su computadora a pesar de que hablaba con él, pero no dejaba de estar al pendiente de su trabajo. ¿Qué más evidencia necesitaba para darse cuenta de que su amiga estaba completamente nerviosa?
—Todos asumen que irás a proponerle matrimonio a tu suegra— dijo Seiya con una sonrisa.
—Es tu culpa, ¿para qué le pides a Shida que te ayude con el encargo que yo te di?
—Verás… No entendía el plan y tenía demasiado trabajo, la señorita Shida siempre termina el suyo a tiempo y; si le decía que era un encargo tuyo no diría que no.
—Qué patán— bromeaba la rubia.
Ambos regresaron a su trabajo, pero algo no le cuadraba a Seiya pues Haruka no estaba apurada en salir de la oficina. ¿Se estaría arrepintiendo? No lo creía, la cosa podría ser peor que eso y seguramente Michiru no podría salir con la rubia ese día, por eso su amiga no estaba apurada en salir de la oficina.
—¿No se te hace tarde?
—No— dijo la rubia.
De la nada Haruka se levantó de su silla y caminó para tomar algo de la impresora. Estaba extrañado de ver a su amiga trabajar tan bien, es más, parecía que era otra persona en ese momento. Responsable, tranquila y sobre todo madura.
—¿Eres una Haruka del otro mundo?
—¿Qué?
—No eres la Tenoh del presente.
—Seiya soy yo.
—Lo sé, las Harukas del otro mundo son Haruka de alguna forma, pero siempre me las imagino más maduras y responsables. Justo como tú el día de hoy.
—Para comenzar, si fuera yo del futuro eso querría decir que sé viajar al pasado y esa es una habilidad que no poseo. Por tanto, no puedo ser una Haruka del futuro — lo miró molesta —. No lo digas, tampoco puedo ser una Haruka del pasado porque eso querría decir que soy más desastrosa que antes… Valiente concepto en el que me tienes desgraciado.
—¿Es decir que Tenoh Haruka está cambiando porque será una mujer casada?
—Agradece a Michiru, no le agrada que me la pase jugando en el trabajo… Además, me preocupa la insistencia de Kunzite, espero que el lunes en la junta no se moleste cuando le vuelva a decir que no se hará nada en Saitama.
—¿Puedo decirte algo y no te enojas?
—Claro— dijo mientras golpeaba las hojas en su escritorio para acomodarlas y guardarlas en un folder.
—El director Tamori no me agrada nada, hay algo en él que me hace desconfiar de cada cosa que dice y hace. Sobre todo contigo, me da mala espina y, si a eso le sumamos al tipo que te salvó, es extraño que esté muy cerca de ti. La cosa me da mala espina.
—Yo también desconfío de ese señor— dijo poniendo un semblante serio —. Ha intentado que yo aprenda a viajar al pasado, ya le dije que no puedo hacer eso. Él dice que es porque no lo he intentado, pero le tengo desconfianza. Pero de Kunzite no creo que deba preocuparme, es un buen elemento y siempre quiere ser el mejor trabajador. No te preocupes por él, es buena persona.
—Me molesta que seas tan amable. Regresando a ese sujeto ¿Hablaste de ese tema con la señorita?
—La del futuro.
—¿De cuántos años en el futuro?
—Tres.
—¿Y? Pareces preocupada.
—¿Sabes por qué me quiero casar tan pronto con Michiru?
—Porque la amas.
—Sí, es verdad y por la charla que tuve con Setsuna del futuro.
—¿Qué te dijo?
—Antes de explicarte necesito que me hagas una promesa.
—Claro, te prometo lo que desees.
—Ya que estamos en verano, ¿podemos vernos el 10 de diciembre de este año en tu casa?
—Sí — respondió confundido.
—Gracias… Ahora debo explicarte todo.
—Por favor.
La búsqueda del anillo de compromiso no estaba siendo para nada eficiente y no deseaba pedirle ayuda a Seiya, sabía que su amigo enloquecería con el hecho de que la rubia le comentara que lo necesitaba. El pelinegro era un chico romántico y sabía que pedirle un favor como ese significaba que Seiya se pondría intenso cuando le comentara que necesitaba su ayuda. Por eso decidió ir al futuro y comprar un anillo de ese lugar, sabía que era un gran riesgo pues rompería una regla, pero estaba convencida de que Michiru necesitaba lo mejor.
Comenzó a caminar por las calles de Minato, estaba buscando las mejores tiendas de joyería, pero ninguno de los anillos la convencían. Lo mejor en ese momento era descansar porque comenzaba a tener hambre y se dirigió al centro comercial más cercano. Ya en el lugar una zapatería le llamó la atención.
—Uy esos tenis me encantan— decidió comprarse un recuerdo como cada que viajaba.
—¿Cómo piensa pagar joven?
—Con mi tarjeta de crédito— sonrió.
Luego Haruka comenzó a buscar algo de comer en el lugar, no deseaba estar en un restaurante. Comer sola en esos lugares la deprimía, además no podía quedarse tanto tiempo en ellos por si su yo del futuro llegaba a cruzarse con ella.
—Comida rápida.
Esa era la mejor opción y en esa sección no podía sentirse sola pues la mayoría de los que comen en ella van solos o son oficinistas sin muchas ganas de charlar. Haruka decidió que una hamburguesa le ayudaría a matar el hambre, volvió a pagar con su tarjeta y esperó hasta que su orden estuvo lista. Comía tranquilamente porque su mente estaba comenzando a entrar en razón, necesitaba la ayuda de Seiya para poder comprarle a Michiru un hermoso anillo.
—¿Señor Tenoh? — dijo un hombre.
La rubia levantó un poco su mirada para ver a la persona que le hablaba, tenía mala suerte, no sabía quién era el individuo. No podía ser grosera porque quizá era un cliente en el futuro, así que lo examinó. Era imposible que fuera uno de sus clientes, no portaba el mismo tipo de ropa que todos ellos. ¿Sería alguien de la fundación? Pero ellos no conocían al dueño, tampoco era una respuesta correcta.
—Soy el detective Takeda y él es mi compañero Abe.
—Mucho gusto— dijo la rubia mientras se limpiaba el kétchup.
—Necesitamos que nos acompañe a la comisaría— dijo Abe.
—¿Por qué?
—No está en problemas señor, simplemente necesitamos que nos acompañe para que lo valore el médico legista.
—Estoy bien, ¿no lo ve detective Takeda? Déjeme comer a gusto.
—Necesitamos estar seguros señor, además es importante que venga y responda unas preguntas.
—No sé de qué habla detective Abe.
—Señor Tenoh, su esposa necesita saber que se encuentra bien.
—¿Michiru? — se preocupó.
—Sí— contestó Takeda.
—¿Le pasa algo a mi esposa?
—No, no, no— tranquilizó Abe —. La señora Tenoh está bien, simplemente estará mejor al verlo.
—¿Verme?
—Sí— respondieron los detectives.
—No creo que Michiru deje de verme si estamos casados, dejen que termine mi comida y luego voy a mi casa.
—Señor, venga con nosotros le prometemos que no está en problemas. Es parte de nuestro trabajo examinar a una persona que fue reportada como desaparecida y así descartar algún tipo de lesión o suplantación de identidad.
—¿Cómo? ¿Tengo un reporte de desaparición?
—Sí, desde hace tres años señor— dijo Takeda.
—Su esposa es la que lo reportó e incluso Interpol está investigando en caso de que usted apareciera en otro país. Venga que su esposa está desesperada, tiene años viviendo con miedo e incertidumbre… Así que si realmente es su esposo irá con nosotros a la comisaría ¿le parece?
Seiya que hasta ese momento estaba relajado comenzó a preocuparse al escuchar esa parte del relato. Mientras que Haruka estaba haciendo una pausa, sabía que eso no era fácil de escuchar para su amigo. Tal como había sido difícil de procesar para ella.
—¿Desapareciste?
—Dicen.
—¿Viste a Michi?
—No… Obviamente les dije que iría con ellos, esa era mi intención porque no deseaba seguir preocupando a Michiru y…
—Recordaste que no eres la Haruka de ese tiempo y debías regresar al tuyo.
—No era justo para Michiru verme y luego perderme de nuevo.
—¿Escapaste?
—Sí.
—¿Y fuiste a buscar a Setsuna?
—Sí
—¿Qué te dijo?
Llegó corriendo al edificio en el que vivía Setsuna y comenzó a tocar la puerta como loca, pero nadie le abrió. La información que acababa de recibir era demasiado abrumadora, incluso había ido a casa de Seiya para que su amigo le explicara las cosas. Pero al llegar a la casa del pelinegro pudo darse cuenta de que Seiya se había mudado, él no podría ayudarla a entender lo que sucedía. Por eso llegó a la conclusión de que Setsuna sería la única persona que podría ayudarla, pero la de ojos granate no estaba en su departamento.
—¿Qué rayos sucede?
—¿Haruka?
—Setsuna— dijo feliz.
La mujer de cabellos verdes venía de hacer compras en el supermercado, Haruka se dio cuenta de esto al verla con todas las bolsas. Mismas que dejó caer al encontrarse frente a la rubia, luego se llevó la mano derecha a la boca y Haruka se conmovió al ver la reacción de la persona que le había enseñado todo respecto a los viajes en el tiempo.
—No desaparecerás si te abrazo ¿cierto?
—No.
Así que, olvidando completamente las bolsas y despensa regada por el suelo, Setsuna corrió a abrazar a Tenoh. Pero se detuvo antes de tocarla, la manera en la que frenó hizo que Haruka sintiera el rechazo de la mujer de mirada granate.
—Eres del pasado.
—Entonces es verdad.
—¿De qué hablas?
—La Haruka de este tiempo desapareció.
La incomodidad en el rostro de Setsuna volvió a aparecer y regresó sus pasos para comenzar a levantar las cosas que permanecían en el suelo. Haruka sin pensarlo mucho supo que estaba siendo desconsiderada con la mujer, el hecho de que su versión futura desapareciera era algo que lastimaba a la chica. No quería pensar en lo que estaba pasando en el corazón de Michiru, pero la desaparición de su versión futura le preocupaba.
—Setsuna— dijo mientras guardaba algunas latas.
—Hablemos en mi departamento, no es bueno hacerlo aquí.
La rubia simplemente afirmo y cargó algunas bolsas de Meioh, la mujer le agradeció el gesto. Luego procedieron a entrar a la casa de la chica, nunca había estado dentro del departamento de la mujer. Era bastante hermoso y se notaba que Setsuna era una mujer sofisticada, luego se dio cuenta de que en una de las paredes estaba una foto de ella, Setsuna y Michiru.
—¿Te llevas bien con nosotras?
—Me llevo bien con Michi— dijo seriamente.
—O sea que no me soportas— bromeó.
—No puedo llevarme bien con la Haruka del presente porque no está.
—¿Cómo está Michiru?
—¿En serio? ¿Harás esa pregunta cuando es evidente que ella no la está pasando bien? Haruka tu yo de este tiempo desapareció a los seis meses de tu matrimonio con Michiru, ni siquiera estuviste en su cumpleaños. Desde que no estás ella no para de hacer todo lo posible para encontrarte, incluso es la persona que lleva las riendas de Ouroboros junto con Seiya. Se encarga de tu empresa porque es importante para ti.
—¿Y la fundación?
—Los Tsukino ayudan a Michiru, no estás… Así que… En dos años más tus cosas pasarán a ser de Michiru.
—¿Tres años?
—Sí.
—¿No te dije algo?
—No, estabas segura de que te mentía y no quisiste confiar en mí, el hombre que te salvó te engañó para que desconfiaras de mí. En alguna plática… Mejor dicho en una de tus rabietas solamente me dijiste que estaba celosa porque viajarías al pasado.
—Hace poco comenzó a decirme que yo puedo viajar al pasado, que intente hacerlo— dijo la rubia.
—Haruka, intenta separarte de Michiru… Ese sujeto fue la persona que me enseñó a viajar en el tiempo, él me dijo que si no controlas los viajes al pasado puedes quedar atrapado entre las líneas de tiempo.
—Como cuando no regresé antes de que muriera, estaba en un lugar completamente oscuro. ¿Crees que hizo que me quedara en la nada?
—Posiblemente.
—¿Qué piensa Michiru?
—Que desapareciste, no regresaste de trabajar y Seiya te vio salir de la oficina. Fue a la policía y piensa que algo malo te ocurrió. De hecho, algo te ocurrió, pero no sé dónde estás Haruka y no puedo encontrarte.
—Michiru debe de estar muerta del miedo.
—Todos estamos preocupados por ti… ¿Cómo se te ocurrió venir? Si Michiru te encuentra la vas a lastimar.
—La policía me quería llevar a la comisaría y escapé. Deseaba ver a Michiru y me di cuenta de que verme la va a lastimar porque no soy la Haruka que espera.
—Yo seguiré intentando ayudarte a no quedarte atrapada entre las líneas de tiempo, por el momento regresa al tuyo, no dejes que te vean… Mucho menos Michi, no quiero que sufra más ¿entiendes?
—De acuerdo… Por favor Setsuna, no dejes que mi sirena esté sola.
—Te prometo que cuidaré de ella, hagamos todo en nuestro alcance para que no pase nada.
—Gracias Set.
Seiya miraba a Haruka con preocupación, tenía miedo de saber que su amiga iba a desaparecer en seis meses.
—¿Por eso quieres casarte con Michiru tan pronto?
—Tengo seis meses para arreglar todo, no voy a desaparecer… Te lo prometo, no los voy a preocupar.
—Pero Haruka, ni Setsuna tiene idea de lo que te pasa. Además, si no haces lo que ese tipo dice lo pondrás en alerta y puede que le haga daño a Michiru.
—Lo mismo pensaba Seiya, puedo engañarlo y así ganar tiempo en lo que Setsuna descubre lo que me sucedió.
—Haruka, no podría vivir sin ti… Eres mi mejor amiga y te quiero— dijo mientras sus ojos se humedecían.
—Ey, no me pasará nada. Lo prometo… Pero en caso de que algo ocurra, necesito que cuides a Michiru ¿entiendes?
—No digas eso.
—Seiya, promételo.
—No es cómodo para mí hacer esas promesas, es como si supieras que no puedes detener eso.
—Lo haré, pero puede que fracase la primera vez… ¿Podrías cuidar de Michi?
—Sí.
—Es momento de que me vaya, le daré a Shida estos papeles— Seiya simplemente le sonrió a Haruka—. Deséame suerte.
—Suerte Haruka— dijo el chico.
Era la primera vez que Haruka iba a la oficina en traje, Seiya sabía que se debía a que Haruka quería estar presentable para hacer la propuesta a Michiru. Si la fotógrafa le respondía que sí, significaba que la cuenta regresiva de Haruka comenzaba y por primera vez tenía miedo de que los viajes en el tiempo se robaran a la rubia. No era agradable pensar que de todo lo que podría suceder, Haruka se quedara atrapada en la nada. Pero hoy su mejor amiga estaba completamente feliz.
—Señorita Shida, estos son los papeles para el director Endo. Necesito que se los entregue al director Tamori, él también debe leerlos y firmarlos. Luego se los debe de entregar a Endo ¿comprende?
—Sí presidente Tenoh.
—Se ve muy guapa el día de hoy ¿se lo dije?
—Vengo igual que siempre.
—¿Segura? Juro que cada día se ve más hermosa.
—Usted se ve muy guapo con su traje.
—Tengo un compromiso muy importante, así que la dejo. Nos vemos el lunes— dijo la rubia.
—Que descanse presidente.
—Usted también señorita Shida.
La rubia salió de su oficina con la sonrisa más grande del mundo, mientras iba en el ascensor se quedó observando los números unos segundos. Haruka también estaba angustiada en ir a hacer la propuesta a Michiru, hiciera lo que hiciera estaba segura de que la fotógrafa aceptaría y eso significaba que le quedaban seis meses con sus amigos y la mujer que amaba.
Al fin salió del ascensor y se dirigió al estacionamiento para buscar su automóvil, su corazón estaba latiendo tan fuerte que ella misma podía reconocer el sonido. Tenía miedo, miedo de perder a Michiru en un par de meses, pero todo sería obra de ese tipo y por un momento creyó que la Haruka del futuro había sido una estúpida al desconfiar de Setsuna. Pero la rubia había llegado a un acuerdo con la mujer de ojos granate, no le diría nada al Seiya del futuro sobre su charla con ella, que para ellos era la persona del pasado.
Mientras manejaba miraba su reloj, iba con tiempo a la casa de Michiru y su corazón no era lo único que delataba su ansiedad. El sudor comenzaba a aparecer, la ansiedad sobre las palabras que diría estaba al 100 y no podía encontrar la forma de tranquilizarse. En menos de lo que esperaba notó que había llegado a la casa de su novia. Se estacionó y tomó aire para tranquilizarse, ok, Haruka sabía actuar. No, pero haría el intento de ser la persona más serena del mundo y limpió el sudor de su frente con un pañuelo; se dirigió a la entrada de la casa de la chica para tocar.
—¿Qué haces con un traje? — dijo Michiru al salir de su casa.
—Tuvimos una junta con inversionistas de Kunzite, ya sabes que al tipo le gusta que todos vayan de traje.
—Pobre de ti— comentó la chica que saltó para abrazar a Haruka por el cuello.
—Tú pareces feliz de verme vestida de esta forma.
—Te ves guapa con traje— la besó —. Además, me siento feliz de saber que no te vistes así solo para mi madre. Me gustas mucho así, pero ahora siento que me he vestido mal.
—Tienes un hermoso vestido de verano.
—Las dos vestimos de azul.
—Seiya dijo que el azul marino me quedaba bien— sonrió Haruka.
—Dijo la verdad.
—Pero tú te ves hermosa con tu vestido, mira el hermoso y discreto escote que tiene en ambos lados. Los tirantes se ven hermosos, dejan que tu cuello resalte perfectamente y la manera en que los volantes caen en forma de cascada le da un toque exquisito.
—Harás que me ruborice.
—Antes de ir a cenar… — dijo la rubia intentando no delatarse —. Quería que fuéramos al acuario de Sumida.
—¿Vamos a la Skytree?
—Lamento no poder llevarte de viaje al mar, pero se me ocurrió que podíamos hacer algo similar aquí.
—¿Y qué esperas para irnos?
Haruka sonrió al darse cuenta de la felicidad que salía de la boca de Michiru, ella sabía lo mucho que le encantaba el mar a su novia. Parecía una niña siempre que se ponían a hablar del tema del mar o hacer una actividad acuática. Ahora estaba completamente nerviosa, en el bolsillo interior de su saco estaba la sortija con la que haría la propuesta y ahora debía de pensar en tranquilizarse antes de dar el discurso.
Michiru no dejó de hablar en todo el camino, Haruka simplemente podía responder monosílabos mientras la chica seguía con explicaciones de lo mucho que hubiera deseado seguir nadando. Pero no lo veía como un tema deportivo, simplemente decía que lo que le acercaba al agua era la paz que le daba a su alma. Al llegar la pobre Michiru corrió como alma que lleva el diablo para formarse en la fila correspondiente.
—Corre que es el último recorrido.
—Voy— dijo caminando tranquila.
—¿Entonces desea que hable con los responsables del acuario para que no dejen pasar a nadie desde las ocho? — decía Shida.
—Sí, olvida lo que Seiya te dijo sobre el salto tándem.
—¿El viernes?
—Sí— el rostro de Haruka estaba iluminado —. No olvides comentarles sobre la cena que espero que me dejen hacer allí.
Recordaba la rubia mientras Michiru miraba con confusión que no hubiera gente formada, seguramente habían cerrado el acuario por algún tipo de remodelación. Su rostro comenzó a tornarse triste, pero Haruka no dejaba de sonreír.
—Seiya me compró los boletos para el último recorrido, no te preocupes.
—Pensé que lo estaban remodelando— volvió a sonreír—. Pero las puertas están cerradas.
—Porque van a cerrar en media hora, lamento que vinieramos tan tarde.
Michiru negó levemente al darse cuenta de que Haruka estaba apenada por llegar algo tarde al acuario. Así que para animar a su novia abrazó su brazo derecho, le sonrió enormemente y luego la miró con mucho amor.
—Lo importante es que estoy aquí contigo.
—Entonces aprovechemos la media hora que tenemos.
—Sí— dijo la chica muy animada.
Así las chicas comenzaron el recorrido, Michiru se asombraba cada que estaba frente a todos los peces del lugar, no importaba que fueran de agua dulce o salada. La fotógrafa sacaba su cámara del celular para capturar las mejores poses de los animales.
—Parece que son modelos— decía Haruka sorprendida de que los peces parecían obedecer a Michiru.
—Hablo con ellos como Aquaman.
—Seguramente.
—¿Crees que tengamos tiempo para ir con los pingüinos?
—Sí.
—Es sorprendente que el acuario esté tan vacío.
—¿Tú crees?
—Parece que lo hubieras reservado para nosotras.
—Hubiera sido genial.
—Y muy caro Haruka.
Michiru pensaba que lo que había dicho era una broma, ¿cómo era posible que se pudiera reservar el acuario? Decidió que en vez de pensar cosas locas lo mejor era aprovechar que no había gente en el lugar para poder pasear de la mano de Haruka.
—Al fin llegamos— dijo soltando a Haruka para correr a mirar a los pingüinos.
—Despacio Michi— reía la rubia.
—¿Qué hace una mesa en este lugar?
—Pensé que podíamos cenar aquí mientras los pingüinos hacen su espectáculo.
—¿Estás loca? — dijo divertida.
—No, pero conozco a una persona que me debía un favor y me ayudó a que por hoy el acuario solo recibiera nuestra visita en la noche. Sé que deseabas que saliéramos de paseo y por mi trabajo no pude llevarte a la playa…— pero el silencio se apoderó del lugar gracias a que Michiru besó de nuevo a la rubia.
—Haruka no tenías que hacer esto, mientras estemos juntas no necesito más.
—Mejor cenemos, no quiero que la comida se enfríe.
La cena, Michiru estaba impresionada por los platillos que les estaban sirviendo. Comida francesa, seguramente Haruka tuvo que pagarle a un chef exclusivo para que cocinara esos deliciosos platillos.
—¿Qué es esto? — preguntó Michiru.
—Brocheta de pera, queso Arzúa y jamón serrano— respondió la mesera.
—Está deliciosos— luego regresó la mirada a los pingüinos—. Haruka mira ¿no son adorables al pasar por el aro?
—Muy lindos.
Michiru lucía hermosa mientras aplaudía al ver a los pingüinos hacer sus trucos, ¿cómo pudo desaparecer? Estaba segura de que su versión futura no querría hacer sufrir a la mujer que amaba. La fotógrafa era alguien importante en la vida de Haruka, no dejaría que ese tipo se saliera con la suya para separarlas. Miedo, de nuevo aparecía ese frío en su pecho porque la noche era perfecta para ellas y aún faltaba terminar la cena para dar paso a lo especial.
—Ratatouille en tempura— decía la mesera.
—Gracias respondían las chicas.
Michiru tomó el tenedor y antes de poder picar algo de la comida comenzó a mirar a todos lados.
—Es como cenar en el fondo del mar.
—¿Verdad?
—Gracias por esto.
—No agradezcas, te amo y deseaba verte sonreír.
Las chicas siguieron entretenidas con la comida y el espectáculo de los pingüinos. Seguramente esa noche sería inolvidable para la fotógrafa, que no dejaba de halagar los platillos, en especial el salmón marinado con jengibre, wasabi y salsa de cítricos.
—Está algo picante, pero me encanta.
—¿Segura? — dijo Haruka.
—Sí, no es algo que me lo impida comer, me gusta— dijo llevándose el último pedazo a la boca.
—Aquí viene el postre.
—Aquí tiene su panna cotta de frambuesa y un pequeño toque de chocolate.
—Se ve delicioso— dijo Michiru.
—Le diré al chef.
—Dígale que todo estuvo delicioso.
—Claro señorita.
De nuevo la mesera desapareció y las chicas volvieron a charlar de diferentes cosas, incluso la fotógrafa no dejaba de decir que la cena había estado deliciosa. El detalle de Haruka era perfecto, realmente se sentía amada por la rubia, aquella chica a la que al principio llamaba "agente inmobiliario" la sorprendía. Terminaron de comer el postre y la chica continuó el tema de su profesión. Michiru estaba feliz con algunos trabajos que habían salido, pero Haruka seguía insistiendo en que lo mejor era que le dejara ayudarla a entrar a una buena revista.
—Sé que deseas ayudar, pero no sentiría que es por mi mérito.
—Entiendo.
—Mira, los pingüinos se despiden.
—Sí… ¿No quieres aprovechar los últimos 15 minutos viendo a los peces marinos?
—¿Quieres ir al enorme tanque donde nadan diferentes especies?
—Sí.
—De acuerdo— dijo Michiru —. Pero antes deseo ir a ver al tiburón.
—Vayamos.
Ahora Haruka buscó la mano de Michiru y la chica no se resistió a entrelazarlas, esa noche era estupenda. La rubia era la que llevaba el mando de la caminata, por momentos Michiru se dio cuenta de que Haruka temblaba ¿acaso tenía frío? No era posible, llevaba el saco puesto, así que decidió acariciar con su pulgar la palma de su novia. La rubia lo notó, demonios, debía comenzar a tranquilizarse o arruinaría la sorpresa. Al fin llegaron al lugar en el que Haruka había planeado que los altavoces del acuario comenzaran a poner música. Estaba segura de que la canción que había escogido no era la más romántica; pero era lo que reflejaba lo que sentía por Michiru.
I, I can't get these memories out of my mind
And some kind of madness has started to evolve
I, I tried so hard to let you go
But some kind of madness is swallowing me whole…
—¿Por qué nos detenemos aquí?
—Las medusas se ven hermosas iluminadas por la luz negra— dijo Haruka.
—Tienes razón.
I have finally seen the light
And I have finally realized
What you mean
Michiru quedó hipnotizada por el baile de las medusas, de un momento a otro parecía que estaban siguiendo el ritmo de la música que estaba en el fondo. Se detuvo a pensar el momento en el que comenzó la canción, no estaba segura.
And now, I need to know is this real love
Or is it just madness keeping us afloat?
And when I look back at all the crazy fights we had
Like some kind of madness
Was taking control
—¿Qué es lo que ocurre?
Michiru giró su rostro a la izquierda para poder encontrarse con Haruka, pero la rubia había desaparecido. Levantó una ceja, ni siquiera sintió el momento en que se fue y tampoco escuchó los pasos de la rubia alejarse.
—¿Haruka? — dijo y entonces se le ocurrió bajar la mirada, Haruka estaba hincada.
—En la vida llegué a pensar que podría amar a una persona de la manera en la que te amo Michiru. Si pienso en todas las aventuras que he hecho o vivido lejos de ti, parecen insignificantes. En este momento sé que ninguna de ellas podría ser igual de increíble que las que tenga a tu lado… Ya no quiero perder tiempo para comenzar nuestra nueva aventura juntas— la rubia llevó su mano al bolsillo del saco, Michiru vio esa pequeña caja mientras Haruka la abría —. Michiru ¿me darías el gran honor de ser mi esposa?
And now I have finally seen the end (Finally seen the end)
And I'm not expecting you to care (Expecting you to care)
But I have finally seen the light (Finally seen the light)
I have finally realized (Realized)
I need to love
I need to love
El anillo frente a ella brillaba de la misma manera que las medusas, si observaba el reflejo de los otros tanques. Se notaba que ellas eran un par de sombras que eran iluminadas por las bellas medusas y su hermoso baile. Los ojos de Haruka resaltaban, esas hermosas esmeraldas la miraban con amor, esos segundos parecían siglos y Michiru quería conservar esa imagen en su mente.
Mientras tanto Haruka ya comenzaba a pensar que Michiru estaba a punto de decir no. Seiya tenía razón, las preguntas más poderosas en la vida de un ser humano y las más peligrosas son las que confiesan amor. Estás desnudo, todos los escenarios de un no pasan por tu cabeza y entre más piensas en ellos, son más crueles. Pero si tienes suerte, la chica de tus sueños te mirará de una forma inexplicable, pero te hará saber que todo estará bien. Allí estaba Haruka, esperando a tener suerte…
—Sí, Haruka sí— dijo emocionada —. Un millón de veces sí.
Come to me,
Trust in your dream
Come on and rescue me
Yes I have known, I can be wrong
Maybe I'm too headstrong
Our love is
Madness
La rubia se levantó para poder ponerle la sortija en su dedo anular, Michiru saltó para abrazar a la Haruka quien comenzaba a dejar escapar unas lágrimas. Estaba completamente emocionada al saber que Michiru había dicho que sí, suspiró para dejar salir toda la tensión que tenía al estar esperando la respuesta.
—Michiru quiero disfrutar cada segundo de mi vida a tu lado.
—Entonces no olvidemos este momento, hay que grabarlo en lo profundo de nuestro corazón.
—Sí, te prometo pelear para estar a tu lado siempre.
—Te amo Haruka.
—Yo también te amo Michiru.
Y eso era lo que Haruka haría, pelear para no alejarse de la mujer que amaba en seis meses. Impediría el plan de ese hombre, no dejaría que alguien tan perverso como él la separara de Michiru. No más, en ese fuerte abrazo le estaba entregando a Michiru la mayor promesa de todas y no la defraudaría. Corregiría el error de su versión futura y con la ayuda de Seiya y Setsuna podría ganarle a ese hombre tan perverso.
Continuará…
Mis queridos amigos el día de hoy me ha tocado ser la presentadora de este nuevo episodio de esta historia tan… Desconcertante, lo digo de esta manera porque no entiendo un pelo de lo que está sucediendo. Sabíamos que Ma… El innombrable deseaba manipular las de nuevo, además de que Usagi estaba detrás de ese diabólico plan. Pero desaparecer a Haruka es demasiado para una persona despechada. ¿No se supone que justamente quería evitar un nuevo dolor a su hija? Comienzo a tener millones de ideas locas, pero miren la primera teoría que tengo es la siguiente:
El padre desalmado ha de pensar que salvar a Michiru ahora significa sacrificar a Haruka, pero a mi cabeza llega la conversación que tuvo con Usagi del futuro. Hay que recapitular muchas cosas (como ya estoy a nada de terminar mi trimestre en línea puedo procesar todo). Recordemos que la Haruka del futuro le dijo sus verdades a la Setsuna del pasado porque está enojada con ella por cambiar de nuevo el curso del tiempo. En pocas palabras, las volvió a alejar y eso es lo que le duele a nuestra Haruka; razón que la acercó a Mamoru y que le ayudó a convencer a la Haruka del nuevo futuro a alejarse de Setsuna.
Hoy me sorprende que Usagi en parte tuvo que ver con esta situación, sabemos que el evento que intenta detener es la muerte de Haruka. Porque cuando el innombrable y ella se reúnen es en enero del 2027, o sea, si no me confundo las chicas mueren en abril del 2026. Seguramente ese tipo no le dijo que dejaría que Haruka se perdiera en el limbo para poder salvar a Michiru y bueno no sabemos ¿cómo ha afectado eso a la línea de tiempo en la que Haruka "desaparece"? Que para mí suena más a una misión suicida a la fue enviada por su suegro y todo para salvar a Michiru, pero hasta el momento darthuranus no nos dejó algo más. ¿Michiru se salva? ¿Haruka realmente está perdida en el limbo? Pero la última vez su cuerpo estaba en su tiempo, simplemente que ella estaba atrapada de una forma "mental" (me atrevo a llamarlo así), así que ¿no debería estar el cuerpo de Haruka por allí? ¿Y si Mamoru escondió el cuerpo de Haruka para que Michiru piense mal de ella? ¡Santo cielo chicos! Mi mente no deja de crear escenarios posibles para lo que le ocurrirá a Haruka en seis meses.
Como bien dirían los mexicanos (porque no sé si lo dicen en otra parte de Latinoamérica), chicos "uno como quiera, pero las criaturas". Estoy con el alma pendiendo de un hilo, me les voy a morir de tanto drama que estamos viviendo, darthuranus ¡cómo te atreves a separarlas y todavía no se casan! Ya para de jugar con nuestros sentimientos, porque sí tenemos. Queremos que dejes en paz a las chicas de una buena vez y que dejes que Setsuna sea feliz con Taiki o con quien sea porque se lo merece. Además de que necesitamos que Mamoru sea empalado con un tubo oxidado por el recto (lamento mi francés chicos) y que gire un millón de veces, para que sufra por desgraciado. Es más que le ocurra lo mismo a Kunzite, porque ese infeliz también se lo merece y lo escribo porque ya leí que lo están mencionando mucho Seiya y Haruka. No tardamos en tenerlo de vuelta, infeliz.
Amigos, es raro que comience comentando sobre la historia y que me ponga intensa tan temprano. Pero no podía dejar esto al final o lo olvidaría, no he comentado como se debe y la verdad la noticia de que Haruka desapareció ha empañado la felicidad de las chicas. Como siempre lo importante en esto son sus comentarios, lamento contestar al final, así que… De verdad siento mucho ser tan desconsiderada este día, espero puedan disculparme. Mejor demos paso a lo que es la mejor parte de la historia ¡interactuar con ustedes!
Roshell101216 san: Te juro que no sé qué es lo que ocurre, pero el lunes no dejaba que leyéramos los comentarios de esta y la otra historia. Leo los comentarios de todas las historias que Karu kun ha escrito porque es entretenido. Pero se tarda dos días en sacar los comentarios del limbo, estresa como no tienes idea porque no queremos que sientan que somos gente pedante o grosera al no responder.
Estamos bien, espantados, pero bien y no te digo quien se pone un poco mal. Especialmente porque decidió ir a ayudar para sacar cascajo de los edificios que lamentablemente se cayeron. Hasta mi suegro estaba muy preocupado, a él le tocó ver cómo se caía un edificio cercano a su trabajo. Algunos de los muchachos que van allí, se espantaron porque eran departamentos y su familia vivía en ellos. Horribles recuerdos de ese día nos regresaron a la mente. No hablemos de cosas tristes.
Setsuna es un ángel que realmente está enamorada de Haruka, dejar que esa persona esté con la mujer que ahora ama no es fácil. Pero Setsuna maneja las cosas como una dama, ahora que sabemos que en el futuro Haruka está desaparecida podemos notar que no dejó de amarla. Nadie se emociona de esa manera por alguien que simplemente aprecias o le tienes un cariño especial, allí hay amor y es triste que se contuviera porque reconoció que era la Haruka del pasado. También me identifico con Setsuna porque es feo dejar ir a quien te gusta y… No hablaré de ese tema en este instante, no te preocupes que no te dejaré con la duda. Simplemente es algo complicado poder aprender a dejar ir, ese es el tema de Setsuna.
Seiya es otro de mis favoritos, porque es muy celoso con su plan de propuesta a Usagi, es tan lindo que una persona sea de esa manera. También coincido en que él refleja todo eso en Haruka y Michiru, por eso está tan interesado en que Haruka no haga tonterías. Me parece que el corte del que habla Karu kun es blanco, muy lindo, por cierto. Y sí, antes de escribir tiene que investigar, pero esa búsqueda la realizó justo cuando pensaba en nuestro caso. Obvio no me compró un Tiffany, pero fue algo lindo.
Hoy Haruka se fue por lo tradicional y le dio un toque de ingenio, porque no podría contemplarla pidiendo matrimonio mientras vas cayendo de un avión. Es imposible escuchar (digo), pero bueno, como bien dijo Seiya, lo cliché también sirve de base para darle tu toque a la vida.
Saludos y besos para ti y tu familia desde una galaxia muy, muy lejana. Ah y la pregunta que hiciste, la voy a responder. Solamente espera por ella.
UnbreakableWarrior: Muchas gracias, espero que este episodio también te agrade. Saludos y esperamos que te encuentres bien.
Pablo395 chan: ¡No! Por favor compartan sus teorías de lo que creen que sucederá, al menos podremos comenzar a ver quien tenía la razón. Mentira, compartan sus teorías para comenzar a ver un poco más el panorama de la historia, puede que acertemos en algo ¿no? Saludos y espero que te encuentres bien de salud.
VaMkHt: Es que parece que no podemos leernos aquí, te juro que he estado pensando que si persisten este tipo de problemas (que ya se están haciendo cosas diarias), tendré que mudarme. Obviamente llevaré las historias que están aquí a ese otro lado que comienza con W. Me comienzo a fastidiar, a principios de semana no podía leer nada de la otra historia, es una falta de respeto a ustedes.
En fin, que bueno que no sintieras el temblor porque estuvo fuerte y duró mucho. Me estaba arreglando y salí en bóxer de la casa. Imagínate el nivel de mi histeria porque ahora está Kai, el miedo que me dio de repetir la historia de hace casi tres años. Al diablo, yo puedo morir, pero mi esposa e hijo deben de vivir. Literalmente levanté a Tori del sillón desde que escuché la alerta sísmica, cargué a Kai y la pañalera. Pero todo en bóxer y el cabello escurriendo por el agua. Me alegra saber que estás bien junto con tu familia, yo no puedo con el terror de hace tres años, pero debo conservar cierta calma.
No sabes lo demandante y estresante que es conseguir un anillo de compromiso, luego ponerte de acuerdo con las argollas de matrimonio. Te puedo asegurar que te contaría sobre la pedida de mano de Tori, yo sigo diciendo que fue algo discreto, pero ella… No puedo contarte, porque mi amada esposa desea hacerlo ella misma al finalizar de responder los comentarios. Pero puedo decirte que en ese tiempo regresó mi alopecia areata, o sea, por estrés se me cae el cabello por zonas y se ve mi pelona… Lo bueno es que crece, me salen canas y luego regresa mi color negro, por eso no me gusta el estrés.
Prometo que Setsuna será feliz, solamente que deben de esperar un momento. Todos le daríamos amor a Setsuna porque tiene ese aire de… Madurez que te atrapa, no sé es un personaje especial. Taiki, ese personaje también es genial ja ja ja.
Mexicana favorita, te dejamos millones de abrazos y saludos. Esperamos que sigas cuidándote mucho.
Ely Lopez chan: Setsuna me rompe el corazón cada que aparece en escena, como el día de hoy que corrió al darse cuenta de que Haruka estaba frente a la puerta de su departamento. Pero ya no pudo abrazarla al darse cuenta de que no era la versión de su presente. La sigue amando y se hizo a un lado para que la rubia fuera feliz con Michiru. No puedo más con la tristeza que me da al leer a la pobre de Setsuna. Realmente se merece ser feliz porque si no le hacen justicia mato a darthuranus.
Seiya ya no aguanta más el amor que tiene por Usagi, pero la muy bruta sigue con la intensidad con la que se ha manejado en toda la historia. Además de que se ha aliado con el innombrable y eso me tiene con ganas de entrar en la historia para darle un coscorrón por tonta.
Tienes razón, Michiru sería feliz con un aro de cebolla en el dedo siempre que Haruka le haga la propuesta. Creo que cuando estás enamorada te importa más la propuesta que la misma sortija, nada se compara con eso y ser mamá.
Ya estamos relajados, este 2020 es una crueldad ya quiero que pare… Lo único lindo de este año fue mi bebé. Saludos y nos leemos pronto.
En este momento procederé a responder la pregunta de Roshell san y VaMkHt chan. ¿Cómo me propuso matrimonio darthuranus? Para empezar, debo de decirles que ya teníamos un año de vivir en el mismo apartamento, pero me hicieron recordar muchas cosas.
Como muchos de ustedes saben nos conocimos en agosto de 2017, mientras el autor comenzaba su servicio social en la universidad y yo, bueno yo estaba en el proceso final de ingreso al posgrado. Así que el día que debía de ir por los resultados pasé a la oficina del coordinador y quien estaba acomodando papeles era Karu kun. Me espantó cuando me dijo que tenía una mala noticia y una buena, pensé que mi propuesta había sido rechazada. Pero no se daba cuenta de que me había interesado. Cuando empecé el curso en septiembre, iba todos los días simplemente para ver a Karu kun, me encanta su cabello rizado y llevaba algo para que todos comieran. Pero, el autor andaba por las nubes, siempre he sido tímida la otra persona es quien se debe de aproximar. Ya saben, cosas de japón. Pero esta vez algo me dijo que yo debía de ser proactiva.
No se daba cuenta hasta que en una ponencia (a la que asistí porque el invitado era conocido de mi asesor) escuché que su amigo le hablaba en voz baja. Allí Karu kun respondió "no creo, ella está muy guapa para fijarse en mí. Estás loco", pero su amigo le dijo "nunca va luego de tus horas de servicio, hasta Malena se dio cuenta" y supe que hablaban de mí. Al terminar la ponencia, me acerqué a saludar y fue entonces cuando al fin me pidió el número de celular. Me llamó para tener una cita, así que al típico estilo de Ted Mosby me dijo "pero solamente iremos tú y yo" y si no me reí se debe a que eso era algo lindo para mí.
Cuando comenzamos a vivir bajo el mismo techo lo hicimos porque darthuranus me dijo que no deseaba casarse. Lo mejor era convivir antes de tomar una decisión tan grande e importante como esa (patrañas porque tenía miedo a volver a recibir una negativa). Les juro que supuse que vivir juntos significaba un "nunca nos vamos a casar" porque siempre me iba a decir "ya vivimos juntos y es lo mismo".
Pensar en la propuesta de matrimonio es regresar a una época en la que darthuranus era una persona muy cerrada en cuanto a dejar entrar a alguien a su vida. Lo digo porque cuando decidimos vivir juntos, me llevó al parque Masayoshi Ohira un pequeño rincón de mi país en México. Caminamos hasta una banca y al sentarnos, me comentó que luego de terminar con una persona (la misma persona que le dio la negativa) llegó a ese parque. "Siempre le dije que viniéramos, pero nunca lo hicimos porque no lo sentía correcto. Algo me decía que debía venir con alguien especial y cuando terminamos vine porque eso que sentía era real. Me senté en esta banca mientras me aguantaba las ganas de llorar, no era grato ver a las parejas paseando de la mano… Ese día me hice la promesa de venir con la persona que significaría mucho para mí".
Me recordé, porque antes de Karu kun hubo alguien que significó mucho para mí, pero cuando las cosas terminan abruptamente llegas a pensar que ese tipo de amor lo tienes una vez. Uno maduro, respetuoso y comprensivo… Hasta que conoces a la persona que aprieta el botón de "Reset", entonces te ríes de las cosas tan tontas que pensaste. Todo es nuevo y mejor, eso me ocurre con Karu kun.
El día que me propuso matrimonio debo confesar que en todo este tiempo que he vivido en México jamás me había llevado al jardín botánico de Ciudad Universitaria. Aún sabiendo lo mucho que me gustan las flores, si encuentro un lugar que tenga tréboles, siempre estoy buscando uno de cuatro hojas. Así que me detenía en cualquier lugar que tuviera tréboles rodeando a las flores.
Era muy extraño que Karu kun estuviera evitando que fuéramos al invernadero, supuse que era porque estábamos en verano y entrar a un lugar caluroso era lo último que quería "Enogros" (así le digo cuando está de malas), el clima húmedo le fastidia (no sé como soportará Tokio en primavera y verano). Al entrar comenzamos a recorrer el lugar, al fondo está una cascada hermosa y no escuchas muy bien por el ruido. Me sentía en Japón, por el clima, el hermoso follaje además de la cascada. Volví a toparme con los pequeños tréboles, estaba claro que no arrancaría uno, pero le tomaría una foto para llevarlo de recuerdo.
"¿Estás buscando uno de cuatro hojas?" y yo le respondí que sí, estaba agachada moviendo con cuidado las plantas. Pero Karu kun no hacía nada para ayudarme, "sigue intentando, seguro este día te trae suerte". Esa burla ya era demasiado, ese día era uno común y corriente. "¿Cómo podría traerme suerte este día?" me levanté. "Porque es siente de julio, ya sabes que para mí el número divino es el siete", la verdad es que me reí y le pedí que tuviera la amabilidad de buscar conmigo un trébol de cuatro hojas, de nuevo me agaché a buscar. "No necesito buscar un trébol de cuatro hojas", ahora era yo quien comenzaba a perder un poco la cabeza porque seguramente me respondería algo como que el siete le trae suerte. Lo sé, tiene una extraña fijación con él y volví a levantarme para decirle que se dejara de payasadas y me ayudara a buscar el trébol de cuatro hojas. "¿Por qué no necesitas un trébol de la suerte?", lo siguiente fue lindo les juro que al ver su sonrisita pícara ya me suponía que no estaba del todo equivocada con la respuesta que me daría. "Tú eres mi trébol de la suerte Tori, no necesito uno porque la felicidad y la suerte están a tu lado. Sé que no suelo decir este tipo de cosas porque supongo que ya lo sabes. Cada día que paso contigo es mejor que el pasado, he tenido miedo de perderte tantas veces… ¿Cómo es posible que desde arriba me den un amor tan bonito como el tuyo? Me he arrepentido de tantas cosas, de no aprovechar momentos o dudar de mí… Mis miedos me han hecho ser un tanto inaccesible, pero ya no quiero eso… No quiero ser inaccesible a ti, si te pierdo será por mi culpa. Lamento mucho no decirte siempre que te amo, creo que con las acciones lo hago, pero no está mal decirlo también… Me haría muy feliz saber en este momento si aún deseas compartir tu vida conmigo, motivarnos cada segundo, orientarnos si estamos a nada de perder el camino. De ayudarme a seguir abriendo mi corazón a la mujer indicada, porque estaba cansándome de esperar por ti y no te voy a dejar ir. No quiero perder a la persona más hermosa del mundo… Tori ¿quieres casarte conmigo?" Sé que ya saben la respuesta que le di, ¿cómo decirle que no?
Y aunque Karu kun sigue diciendo que la propuesta fue algo normal y sin mucha planeación, yo le sigo diciendo que fue la más linda del mundo. No importa que sea algo extravagante, lo hermoso es saber que la persona que amas también desea pasar el resto de su vida a tu lado (o al menos lo que el amor dure). Que lindos recuerdos chicos, gracias por traerlos de vuelta a mi mente.
—Como cada semana les agradecemos que se tomen el tiempo de leer la actualización de la historia. Saludos a los lectores y a los ninjas.
—Por lo mismo no se olviden de dar follow o fav a la historia para que su mail haga tolón tolón y puedan saber el momento en el que subimos el nuevo episodio.
—Ya saben que nosotros leemos cada comentario que dejan, así que no duden en escribir lo que deseen. ¿Nosotros donde nos leemos Tori?
—En fanfic, またね!
