"¿Cuándo regresamos?" Preguntó Ana mientras miraban la televisión en el cuarto del hotel. Ellos habían regresado a eso de las seis de la tarde al edificio. Todos ellos miraban un canal extranjero transmitía unas caricaturas de mierda en inglés, María servía de traductor para Ana y Makoto para Mikan. La primera fémina se tensó ante la pregunta, ella no había dicho nada a Ana y no sabía cómo se lo tomaría cuando se lo dijera.

"Oye, respóndeme" Dijo Ana mientras se erguía sobre la cabecera de la cama y llamaba a su hermana.

Cuando María estaba por contestar, Makoto le apretó el brazo y sacudió su cabeza suavemente. Él se levantó y le entrego una distraída Mikan a la mayor.

"Ana, acompáñame afuera" Dijo Makoto mientras se ponía unas chanclas y recogía su billetera.

"¿Por qué?" Interrogó la chica, pero aun así cogía su calzado para seguirlo. Su pregunta había sido ignorada.

"Ya volvemos" Dijo Makoto mientras cerraba la puerta y miraba el asentimiento de su prima mayor.

Ana que ya sentía que algo malo iba a suceder, solo se puso sus audífonos dando un tácito reconocimiento de que no quería hablar y siguió detrás de la espalda de Makoto.

Ellos navegaron por las calles hasta llegar a un pequeño establecimiento de helados al parecer. Ambas personas se sentaron en silencio mientras comían poco a poco su alimento.

"Bien, ¿vas a decirlo?" Dijo Ana mientras dejaba su helado a un lado.

"¿Sobre qué?" Preguntó Makoto pensando sobre la reacción que tendría ella.

"No te hagas el bobo, estoy preguntando cuándo nos volvemos a casa" Se cruzó de brazos esperando la respuesta.

"No vamos a regresar" Dijo Makoto simple y llanamente viendo como los ojos de la chica se abrían y el enojo tomaba lugar en ellos.

"¡¿Qué?!" Gritó Ana mientras ponía sus manos en la mesa y llamaba la atención sobre ellos, pero no le importo.

"No vamos a regresar" Repitió Makoto mientras miraba los ojos de Ana.

"¡¿Por qué?!" Ana recogió con su pequeña figura del cuello a Makoto.

"Suéltame y tranquilízate" Dijo Makoto mientras fruncía el ceño.

Siguiendo la orden, Ana comenzó a inhalar y exhalar de forma pausada mientras Makoto quien se había levantado le acariciaba la espalda.

"¿Ya?"

"Bien, estoy bien" Ella realizó un movimiento con sus manos. "¿Puedo saber la razón?"

"La verdad, es porque ya te inscribieron en un colegio acá" Respondió Makoto.

"¿Solo por eso?" Levantó su ceja.

"Y a mí también" Se encogió de hombros Makoto.

"Maldita sea" Ella reposó su cabeza sobre sus manos. Después la levantó y vio que Makoto seguía comiendo tranquilamente, ella esperaba que hiciera un escándalo también, pero ahí estaba tranquilo. "¿Estás bien con esto? Mantenernos aquí cuando solo tú sabes hablar su idioma. Maldita sea, ni siquiera sé cómo voy a hacer para estudiar"

"No hay que preocuparse, yo" Se señaló con el pulgar "te enseñaré"

"Bien, pero no creo que tome poco tiempo" Ella señaló algo que Makoto ya tenía hecho, él iba a utilizar el sistema para ayudarlas.

"No hay de qué preocuparse" Makoto se levantó con Ana detrás de él mientras revisaba el celular y parecía estar escribiendo algo. Él caminó y pago sobre los helados y después salieron del establecimiento.

Makoto camino al lado de la chica para evitar que se tropezara mientras escribía, le pareció curioso que pudiera mandar mensajes al parecer internacionales y con su curiosidad encendida investigó descubriendo que era muy barato, el plan para enviar mensajes valía $20.000 pesos mensuales. Lo único horrible era que debías dar tu información de mensajes y todos tus secretos además de ello pagar. Eso lo hacían en su mundo anterior, pero era gratis. (N/A: Cuando ponga pesos son colombianos. 1 dólar= 3.450 pesos)

Cuando termino su investigación, Ana dijo que la esperará mientras iba a un baño público y él se sentó en un banco.

El tiempo transcurrió lentamente y rápidamente pasaron 10 minutos y ella todavía no salía, preocupado camino hacia el baño y toco la puerta repetidamente, pero nadie respondió entonces utilizando su fuerza el forzó la cerradura abriéndola para encontrar nada. En el suelo se podían ver pequeñas gotas de agua aun sin secarse y fue en ese momento que una notificación sonó.

[¿SU PARADERO?]
[¡¿Qué haces ahí parado?! Tu familiar se encuentra extraviado y tu obligación es encontrarla antes de que algo malo suceda]

[TIEMPO: 15 minutos]

[RECOMPENSA: +10 pts. de estadística]

[PENALIZACIÓN: -20 pts. en todas las estadísticas]

'Maldita niña' Pensó Makoto molesto mientras guardaba la comida rápida que compró para las dos mujeres que lo esperaban en el inventario también se preocupó al leer el final de la descripción. Y entonces con su voluntad decidida comenzó a correr con su máxima velocidad en un intento de encontrarla.

Momentos después

Makoto se detuvo mientras miraba la chancla que se encontraba en la solitaria calle de Kioto y observaba las huellas húmedas que estaban en el piso, eran cinco, cuatro grandes que hacían fácil deducir que eran hombres y otra de una chica, que era obviamente de Ana.

Makoto las siguió rápidamente viendo como las huellas caminaban justo a 5 metros de las de Ana como si estuvieran jugando al gato y al ratón. Él sabía que lo que encontraría podía ser desagradable, con ese pensamiento se ocultó y cambió muy rápido a su vestido de asesino junto con la máscara y utilizó la habilidad de parkour que había ganado cuando salvo a la enfermera.

Su mente corría millas por hora mientras miraba las huellas que habían acortado la distancia con Ana. Makoto brincaba sobre diferentes elementos y obstáculos. Él no se había dado cuenta, pero poco a poco iban saliendo del epicentro de actividad urbana de Kioto y se dirigía dónde estaban varios chicos vestidos de pandilleros que encontraba cada cierto tiempo, ellos querían interrumpirlo con sus típicas frases de mierda, pero Makoto los pasaba o golpeaba primero para seguir con su camino. También se encontró con chicas que querían citas compensadas, pero las evitó o paso fugazmente por su lado.

Makoto pronto vio como las huellas entraban en un almacén abandonado donde se escuchaban gritos. Él entró con ímpetu y su mente se enfureció totalmente, en el almacén había cuerpos de mujeres desnudas tiradas en el suelo exudando un olor fétido, ocasionando que vomitara y sus ojos se llenarán de lágrimas y odio, pero por el momento no podía ayudarlas, eso era para otro momento. Él se preocupó y alivió al no notar a Ana, escuchando después la voz de Ana corrió hasta encontrarse con unas escaleras, pudiendo observar sombras que subían. Pero él no pudo ponerse al día con ellos porque sus ganas de vomitar le impedían correr además su mente sufría choques al ver cómo mensajes en la pared decían 'sálvenme', estos estaban hechos al parecer con rasguños.

"No me toquen" Dijo Ana con miedo y su rostro manchado por las lágrimas mirando los cinco hombres con máscara que la tenían rodeada en un rincón de la terraza.

"Tranquila, joven dama" Habló el único bilingüe "Mi jefe solo quiere disfrutarla una vez y después podrá irse" Él mintió, su jefe drogaba a las mujeres que le gustaban para volverlas un juguete o una esclava sexual.

"Voy a saltar" Dijo Ana mientras pisaba la cornisa del piso.

"No lo creo" Dijo el hombre quién se movió muy rápido y la recogió de la cintura. Sonriendo bajo su máscara, él presionó un botón rojo.

"Creo que deberían soltarla" Una voz fría sonó detrás de ellos haciéndoles girar su cabeza encontrando un hombre con ropa antigua.

"¿Quién eres?" Preguntó con diversión el hombre mientras intentaba presionar las nalgas de Ana, pero viéndose interrumpido cuando un pequeño cuchillo se intentó clavar en su mano que estaba protegida por sus elementos de protección.

Makoto había entrado en la terraza con furia y al ver el intento de la basura de tocar a una chica como Ana, utilizó la habilidad de lanzar cuchillos que había ganado en la misión anterior.

"Oh, ¿A quién tenemos aquí?" Dijo con burla al ver a Malito respirar agitadamente, él sonrió al saber que lo que había mirado lo afectó.

"Alguien como usted no merece saberlo" Dijo Makoto mientras miraba a los hombres y apretaba el agarre en daga.

"Ya veo, ya veo. Entonces creo que debes morir" Y apretando el gatillo en su CZ P-07 espero ver el cuerpo del hombre en el suelo. Pero se sorprendió al ver cómo él lo desviaba con la extraña daga. El hombre hace mucho tiempo había visto lo mismo de la mujer que había asesinado a su jefe y compañeros pasados.

"Encárguense de él" Ordenó a sus hombres mientras volvía a disparar.

Por otro lado, Makoto hizo una mueca de dolor al sentir su lastimado antebrazo que todavía no se recuperaba. Pero no tuvo tiempo para nada al ver cómo los otros cuatro hombres se acercaban y sacaban cuchillos y la misma arma de fuego que su líder.

"Veamos si puedes esquivar 48 balas" Dijo el tipo informando a Makoto de las balas que tenían disponibles, él no creía que el tipo saliera vivo porque había podido ver cómo Makoto se sobaba el antebrazo al desviar las balas que enviaban sus secuaces.

Makoto respiró agitadamente mientras saltaba elementos para esconderse de las balas de los tipos, por el momento había contado 30 que esquivó o recibió, solo le quedaban esquivar o recibir 18.

Aunque los hombres tenían pocos puntos, unos 35 a 45 comparado con los de él, no era tan fácil luchar contra cuatro tipos al mismo tiempo armados y que se cubrían entre ellos. Con su antebrazo gritándole descansar y prestando atención al hombre que era el líder y tenía como máxima estadística de 75 pts. en Fuerza.

"Vamos, no que yo era una basura. Pero no veo que seas mejor" Dijo el tipo mientras intentaba apretar un pecho de Ana, pero grito de dolor al ver cómo un pequeño cuchillo se insertaba en su brazo, soltando en el proceso a Ana que no corrió por miedo.

"2 a 0, es lo único que informo" Respondió Makoto al ver cómo su cuchillo había dado en el lugar que era, después tuvo que rodar hacia atrás para esquivar el cuchillo entrante del hombre que había acabado primero con sus balas.

"Tú" Dijo el hombre mientras siseaba por el dolor.

"Sí, pero yo me preocuparía por tus amigos" Le informó Makoto mientras señalaba los dos cuerpos inconscientes.

"¡Qué te calles, perra!" Dijo mientras le propina una cachetada a Ana. La chica ahogó un sollozó en respuesta.

"¡Hijo de puta!" Grito Makoto mientras apuñalaba el hombro de un tercer hombre y lo noqueaba al darle un fuerte golpe en la sien. La primera vez que lo había hecho se sintió muy extraño porque la sensación de como atravesaba la carne y se detenía en lo que parecía el hueso. Y aunque no estaba acostumbrado, solo pudo callarse y continuar.

"Así que te preocupas por ella... Supongo que se lo ocultaré a mi je-" Él quiso besar a Ana en los labios, pero un disparo le rozó la mejilla ocasionándole un susto que hizo que apretara más el cañón de la pistola contra la cabeza de la chica.

La terraza se detuvo por el sonido de la pólvora en acción. El líder de los hombres se pegó a un pedazo de hormigo mientras colocaba a Ana como rehén. El secuaz miró y a su jefe con miedo y no se percató cuando un Makoto que se recuperó más rápido le dio una patada en la cadera produciendo un chasquido desmayando al hombre por superar el umbral de dolor permitido.

Inmediatamente comenzó a mirar por todo el lugar tratando de encontrar a la persona detrás de aquel disparo, pero su poco campo de visión culpa de la única lámpara cercana no lo permitía.

"¡No te preocupes!¡Maldita sea, presta atención!" Dijo una voz femenina con irritación al final viendo como el encapotado no prestaba atención a su alrededor dejando que un hombre que se había recuperado de su desmayo le diera un golpe con la culata del arma.

Makoto trastabillo al sentir el dolor y el líquido en su cabeza, pero utilizando su último esfuerzo le dio una fuerte patada en las piernas al recién levantado y supuso que se las había roto.

"Maldito hijo de puta" Maldijo Makoto al sentir como su cabello se pegaba a la capota del traje

Fue en ese momento que un sonido de hélices se escuchó.