Superación

Derechos de autor y nota inicial: Los personajes de One Punch Man, pertenecen a su creador como lo es One y Yusuke Murata como ilustrador con el manga de la franquicia, esperando que les guste la obra que de gran desarrollo de personajes, esperando que les guste esta misma, muchas gracias y comenzamos.

Arco III: Guerra infernal.

Capitulo 23: Perdidas del corazón.

¿? —. Que desgracia…

¿? —. Tantas vidas en varias ciudades, muchos de nuestros amigos como héroes y civiles… —. Estando con ojos llorosos, caminando lentamente en los escombros —. Todos… Caídos…

¿? —. Teniendo una mirada fría con ver su puño derecho —…

¿? —. Tenemos que seguir buscando sobrevivientes…

¿? —. No creo que sea necesario, muchos de nuestra clase han muerto, señor Silver Fang.

Silver Fang —. Estando con muchos cortes como marcas de sangre en todo su cuerpo, negando con la cabeza y viendo los alrededores —. Es verdad… Esto es una desgracia no solo para la humanidad, sino también para la asociación…

¿? —. Caminando un poco, llegando donde estaba el señor de cabello blanco —. Viejo…

Silver Fang —. Saitama… Lo has logrado, aunque veo que te han hecho mucho da… —. Viendo los ojos llorosos de este calvo, abriendo los ojos —. Saitama… ¿Qué es lo que pasa?

Saitama —. Yo… —. Bajando su mirada, cerrando los ojos con algunas lágrimas que emanaban, cayendo de sus mejillas —. Yo…

Silver Fang —. Lo entiendo… Pero esto deberás hablarlo con la que es rango uno de la clase S en su debido tiempo, aunque deberás irte, porque los idiotas del gobierno central te han puesto en la mira.

Saitama —. Si…

¿? —. ¡¿Qué han dicho?! —. Cojeando un poco y llegando donde estaban ellos con lagrimas como aceite que salían de sus ojos como la boca misma —. S-Saitama Sensei…

Saitama —. Genos, esto debe ser lo mejor para todo lo que sobro en la humanidad, aunque debo confesar que te has hecho muy fuerte…

Genos —. Sensei…

Saitama —. Poniendo su mano derecha en el hombro de aquel Cyborg —. Para mí, has crecido como un verdadero héroe… Genos.

Genos —. Cerrando los ojos como puede, soltando más aceite, agachando su mirada —. Si… Saitama… Sniff… Saitama-Sensei…

Saitama —. Bueno, pero antes —. Dando una ojeada un poco lejos, saltando levemente para agacharse con estar ante los restos de Zombieman, estando su cerebro desecho como cuerpo pudriéndose, sacando una leve sonrisa —. Parece que al final… No podre darte una revancha…

Zombieman —. Sonriendo con sangre saliendo de su nariz —. Lose… Lose, aunque mi cuerpo era inmortal, ese maldito si que logro darme en el punto para aniquilarme… —. Sonriendo levemente, soltando lágrimas de sus ojos, quedando sus ojos medio grises con su cuerpo sacando vapor al desintegrarse —. Saitama… Hazme un favor… Cuida de aquella persona que tanto odias… —. Girando como puede lo que quedaba de su cabeza para ver de lejos a Tatsumaki aun en el suelo —. Solo… Solo protégela eh intenta ser feliz…

Saitama —. Asiente con ojos llorosos, viendo como el cuerpo de aquel héroe estaba desintegrado en pocos segundos —…

Mientras tanto seguía esta escena muy triste para muchos, Saitama, estaba ya de pie, viendo con una mirada vacía hacia Tatsumaki como Fubuki con King, estando un poco lejos con Lily como mono de montaña, sobrevivientes a esta locura de lucha entre las asociaciones, dando un salto tan potente para irse del lugar, llamando la atención de aquellos mencionados para quedar en shock, sabiendo muy bien con la ley del gobierno central le ha dado en contra de su captura como exterminio, dándose momentos posteriores de llantos con los héroes de clase S caídos como los del A, B y C, además de miles de civiles con ciudades destruidas en diferentes puntos de ataque, pasando de esto unos dos meses de aquello, dándose un cambio en la administración de la asociación de héroes ante la pérdidas humanas, dándose el rango de administrador interino a un ya retirado Silver Fang, dejando su cargo como rango de héroe a disposición, poniendo manos a la marcha, dándose con esto el cambio de ciudades como sus habitantes a unos nuevos, quedando en las pocas ciudades que quedaron de pie, habiendo minutos de silencio en gran parte del mundo como continente de los hechos, aunque, llegando a la segunda semana del segundo mes mencionado de los hechos, podemos ver a una mujer de cabello verde, caminando por las calles de ciudad M, teniendo una venda en la frente como parches en sus mejillas, teniendo ojos sin vida, estando con su vestido ajustado de heroína que usa para luchar, estando en frente de un complejo o lo que había sido el departamento en donde había vivido Saitama hace muy poco, estando esta deshecha con las demoliciones del post combate con la asociación de monstruos, bajando su mirada para apretar sus puños con fuerza, notando con nuestros ojos, gotas que caían a la cera, siendo las lagrimas de Tatsumaki en esos momentos.

Tatsumaki —. Maldito idiota… —. Apretando mas fuerte los puños con mas tristeza.

¿? —. Sabía que la encontraría aquí, señorita Tornado…

Tatsumaki —. No es necesario hablar, estúpida chatarra…

Genos —. Estando como nuevo con las gracias del profesor Kuseno —. Descuide, estoy al tanto de sus sentimientos hacia mi Sensei, aunque el ya no esté con nosotros…

Tatsumaki —. Deja de decir idioteces… —. Bajando su mirada con cerrar los ojos con fuerza.

Genos —. El Sensei no le hubiese gustado que estuviese así…

Tatsumaki —. E-es que no es justo de lo que haya pasado, tampoco pude hacer casi nada cuando me atacaron de improvisto, hasta Fubuki está en un intensa recuperación porque le dañaron de manera grave como a mí, aunque ella recibió más daño con lo de enterarse por lo que le paso a esa estúpida de Psykos…

Genos —. Entiendo que se sienta muy mal en estos momentos, pero un día, Sensei me dijo que debemos caminar por el dolor para superarnos, siendo ese un camino del héroe, aunque pienso de que lo leyó de una revista o manga, pero bueno —. Dando la espalda, llevando una blusa de tirantes negros con jeans del mismo tono con deportivas azul marino —. Usted debe tener su camino claro de ahora en adelante, sobre todo con las caídas y bajas que hemos sufrido.

Tatsumaki —. Chatarra estúpida… —. Susurrando muy bajo, soltando mas lagrimas, saliendo del lugar, habiendo imágenes de Saitama en el momento de conocerlo como de la pelea que habían tenido o del momento de descanso con berrinche de ella en el Spa en que disfrutaron del Sake o de ese estilo de cita que terminaron ambos dormidos por el mismo alcohol, acordándose de este último con mencionar de que se sonrojo un poco con estar pensando en el momento de que ella casi había hecho una confesión, aunque, estando elevándose con una mueca de dolor en la frente, usando su poder psíquico a la mitad, pudo elevarse para ver lo que quedaba de ciudad M, estando en su reconstrucción, comenzando a patrullar el lugar sin tantas ganas, aunque en ese momento, esta se detiene con ver nada más ni menos que a Black Sperm, estando en un callejón, saliendo del lugar con una velocidad enorme, pareciendo ser muy pequeño, dejando en shock a la Esper, no dudando en un segundo en perseguirlo con una mueca de dolor al estar sintiendo como sus heridas se estaban abriendo, llegando esta persecución a lo más lejos de ciudad M, encontrándonos en el bosque de la zona norte como oeste del mismo lugar.

Black Sperm —. ¡Demonios! ¡Solo estaba intentando encontrar a ese calvo! —. Corriendo a una gran velocidad, siendo del tamaño de un niño.

Tatsumaki —. ¡Detente! —. Usando su poder, elevando varias piedras de diferentes tamaños, abriendo su herida de la frente, comenzando a sangrar —. Aaaaaagh… ¡Detente, maldito! —. Cayendo un poco antes de tocar el suelo, arrojando mas piedras que le dieron a ese monstruo, cayendo este al mismo piso —. ¡Te tengo!

Black Sperm —. Girándose con un poco de miedo —. N-no me mates… Por favor…

Tatsumaki —. Miserable, aun tienes el descaro de decir eso…

Black Sperm —. E-es que estaba buscando a ese calvo para ver si me podía ayudar…

Tatsumaki —. Pues te hubiese eliminado si te hubiese visto o ese perro que siguen buscando…

Black Sperm —. Pe-pero solo quiero tener un lugar donde vivir o tener protección a cambio de información…

Tatsumaki —. ¿Información? —. Poniendo sus manos en las caderas, teniendo una mueca de dolor con la sangre bajando por su frente como las mejillas.

Black Sperm —. E-Exacto, porque aun esta la asociación viva con una persona que es la administradora…

Tatsumaki —. Oh, entonces existe un pez gordo…

Black Sperm —. Pe-pero ella tiene casi el poder de ese pelón… Puede ser que sea incluso más fuerte que ese héroe que nos pateo el trasero…

Tatsumaki —. Oi… —. Frunciendo el ceño —. ¿De qué hablas?...

Black Sperm —. Solo sé que ella es muy rápida, fuerte y hace lo mismo que ese calvo, aunque no sé si están relacionados o algo de las rui… —. Abriendo los ojos como la Esper de pelo verde al sentirse el ambiente muy pesado, quedando este en shock para abrir los ojos —. N-no puede ser, ella está aquí…

¿? —. Paree que estás hablando mucho, Black…

Black Sperm —. Poniéndose de pie, quedando en shock, girando su cuerpo para ver a una chica con el kimono rojo color sangre, además de tener un sombrero de paja con una especie de espada con vendajes sobre su cuerpo, debajo de aquel traje mencionado anteriormente, sudando este con una mirada de miedo —. Se-Señora Wine…

Wine —. Parece que mereces un castigo…

Black Sperm —. A-Ah…

Tatsumaki —. Oye… —. Teniendo una mueca de dolor, tocándose la cabeza con la palma izquierda de su mano —. ¿Q-quien eres?...

Wine —. Poniéndose de brazos cruzados, sonriendo levemente con una mirada de ojos negros con pupilas rojas, llevando una mascarilla oscura en su boca para tapar un poco su identidad, sonriendo en sus adentros para ver a la Esper de pelo verde —. Oh, parece que eres de la especie Esper…. ¿Me equivoco?

Tatsumaki —. ¿Eso que tiene que ver?...

Wine —. Nada, solo que pareces una mocosa que no puede quedar de pie en pocos segundos…

Tatsumaki —. ¡¿A quién le di…?! —. Abre los ojos al instante, viendo como en cámara lenta, aquella mujer de cabello oscuro, estaba dando un puñetazo leve del lado derecho a Black Sperm, dando un grito para quedar hecho en polvo —. ¿Q-que?... —. Abriendo mucho más los ojos, pensando —. E-ese poder, parece mucho a de Saitama… No…. Ella está a un nivel un poco superior a ese calvo… —. Sudando mucho, observando a la mujer que le daba la espalda.

Wine —. Parece que no nos seguirá molestando…

Tatsumaki —. Tsk… —. Apretando los puños.

Wine —. No te preocupes, no te hare nada, porque tengo cierto interés en ti, aunque si puedo decirte que el peligro se acerca nuevamente al mundo y tu corazón estará partido en dos muy prontamente —. Dando la espalda, ajustando su sombrero.

Tatsumaki —. ¿D-de que estás hablando?...

Wine —. Solo diré un nombre… Saitama.

Tastumaki —. Abriendo los ojos levemente —. ¡¿Qué has dicho?!

Wine —. Solo dije… —. Alzando brazo derecho, moviéndolos este rápidamente al destruir varias piedras en un segundo, girando su mirada a la derecha con algo de frialdad —. Parece que toque un nervio sensible… Aunque ni siquiera estas en condiciones de atacarme… Querida Esper…

Tatsumaki —. Elevándose con una mueca de dolor, pensando —. Esta tiene razón… Aun no tengo mis fuerzas al cien por ciento, aunque elimino a ese monstruo como si nada… ¿Quién será ella?... ¿Qué tiene que ver con ese calvo?...

Wine —. Hasta luego… Esper…

Tatsumaki —. ¡No te vayas!... —. Alzando su brazo izquierdo, aunque esa mujer se había ido.

Esto dejo con muchas preguntas como cierta preocupación en la considerada héroe más fuerte de la humanidad como del mismo mundo, donde, estaba yéndose con una velocidad mediana con dirección a su departamento, allí en ciudad M, tratándose las heridas, pasando algunos días, llegando la jornada del viernes, siendo las cinco de la tarde, donde, estando ya recuperada en todo su totalidad como ayudando antes en algunos de la reconstrucción de las demás ciudades, podemos encontrarnos nuevamente en su departamento, estando en shock al ver una carta que pasaba por debajo de su puerta, teniendo el nombre de Saitama en la misma, abriendo esta la entrada de su departamento para ver que no había nadie, siendo que, dentro ya de su hogar nuevamente, estaba abriendo el contenido para comenzar a leerlo, donde, llegando al lugar que se había enfrentado a Saitama hace mucho tiempo, estando las cinco de la tarde con un sol que comenzaba a caer lentamente para dar una puesta, podíamos encontrarnos a un calvo que tenía una chaqueta oscura con vaqueros azules y deportivas blancas, dando la espalda a la Esper de pelo verde, descendiendo para quedar en silencio al ver los alrededores de aquel sitio donde se había hecho su enfrentamiento.

Saitama —. Oh, parece que has venido… —. Dando la espalda.

Tatsumaki —. Pues no era difícil encontrar el lugar de nuestra pelea que se dio hace mucho tiempo…

Saitama —. Entiendo…

Tatsumaki —. Aunque, estas todavía en el ojo del gobierno central, pero estamos haciendo lo necesario para hacerte vo…

Saitama —. Interrumpiendo a Tatsumaki —. No…

Tatsumaki —. ¿Q-que?...

Saitama —. Eh dicho que no…

Tatsumaki —. Pe-pero —. Abriendo los ojos, intentando caminar para detenerse con su brazo izquierdo extendido con la palma abierta —. Ha-has demostrado ser alguien demasiado fuerte…

Saitama —. Muchas veces, este poder te quita todo…

Tatsumaki —…

Saitama —. También, comprendí en muchas ocasiones tu odio como orgullo, tratándote bien o haciendo peleas estúpidas contigo… Pero también supe que nosotros no fuimos tan diferentes, aunque a diferencia de ti, estoy completamente solo sin mi familia o algún conocido —. Girandose levemente hacia la derecha, viendo a Tatsumaki que estaba sin moverse, teniendo estos ojos llorosos —. Pero… Yo eh estado solo siempre, aunque Genos ha estado ahí, también ha estado solo también…

Tatsumaki —…

Saitama —. Pero, supe que esto de las maldades que afectan al mundo, son todo por mi culpa…

Tatsumaki —. Mal-Maldito calvo… ¿D-de que estás hablando?...

Saitama —. Solo diré esto —. Girándose y teniendo un bolso a su lado derecho, arrojando a los pies de Tatsumaki —…

Tatsumaki —. Dándose cuenta del antiguo traje de Saitama —. Esto es…

Saitama —. Alzando su mirada con ojos cerrados —. ¡Renuncio a la asociación de héroes!

Tatsumaki —. ¡¿Eh?!...

Saitama —. Dije que renuncio a la asociación de héroes —. Frunciendo el ceño, apretando sus dos puños —. Por eso, estuve solo en este tiempo, analizando y meditando sobre mi vida, porque no quiero que nadie más muera por mi culpa, muchos monstruos o un demente poderoso, vendrá a estos lugares por mi culpa… No quiero perder a más personas o que inocentes pierdan la culpa por mi poder… —. Abriendo los ojos, apretando más sus puños —. Solo compréndelo…. Comprende que esto es mejor…

Tatsumaki —. T-tu estas bromeando… ¿Verdad?... —. Sonriendo de manera nerviosa.

Saitama —…

Tatsumaki —. Girando su mirada de izquierda a derecha con lagrimas en los ojos —. ¿Dónde está esa chatarra rara?... ¿Está grabando?... King, ¿Trajo una cámara?... ¿No?... —. Abriendo los ojos de golpe, sintiendo los brazos de Saitama que le estaba abrazando suavemente, apoyando este su cabeza en el pecho del calvo —. N-no es una broma… ¿Verdad?... ¿Verdad?... —. Comenzando a emanar lagrimas de los ojos.

Saitama —. No… No lo es… —. Estando con ojos sin vida.

Tatsumaki —. Pe-pero… La asociación te necesita… Te necesita el mundo… Y-yo —. Alzando su mirada con un sonrojo leve en sus mejillas con más lagrimas, cayendo de sus ojos —. Y-yo te necesito… Maldito calvo… N-no te vayas —. Cerrando los ojos con fuerza, abrazando con más fuerza a Saitama.

Saitama —. Lo siento…

Tatsumaki —. N-no lo hagas… Odio esto… —. Alzando su mirada con los ojos abiertos —. E-eh perdido a muchos seres queridos y tu me has demostrado en ser muy humano… N-nunca quisiste lastimarme en nuestra pelea de hace tiempo, hasta me has dado el perdón de lo que eh hecho… S-siempre me has tratado bien, llegando a ser alguien importante… Pero por favor… —. Cerrando los ojos, apoyando su cabeza en el pecho de aquel héroe —. N-no te vayas… Sniff…

Saitama —…

Tatsumaki —. N-no lo hagas porque yo… —. Abriendo los ojos levemente, cayendo al suelo con estar sostenida en los brazos de aquel calvo.

Saitama —. Sosteniendo a la heroína en sus brazos, dando un suspiro —. No me gusta dejarte inconsciente de esa manera con un golpe a la nuca, pero quiero agradecerte por estar a mi lado como tu hermana y Genos, hasta el viejo Fang, pero esto es lo mejor… Por eso, quise despedirme de ti… Mocosa…

Luego de una hora y media, llegando casi la noche con el pasar del tiempo, podemos ver a Saitama que estaba lejos en una colina con admirar una vez más ciudad M con ojos sin vida, dejando una carta de renuncia al lado de Tatsumaki, dejándole en el sofá de su habitación del departamento en que vivía ella, sabiendo muy bien de la copia que ella tenía guardada para entrar, siendo que, estaba dándose la vuelta para dar unas últimas palabras.

Saitama —. Adiós… Vida de héroe…

Continuara.

Nos veremos en el siguiente capítulo, llamado: Las hermanas ventiscas.

Nota final: Espero que les haya gustado el capítulo de este Fanfic, contando o mejor, llegando a contar con su apoyo como siempre.