28
Lo peor que uno puede hacer al escapar es hacerlo sin un plan.
Para Harley, las cosas empeoraron, pero ella sólo quería una salida.
¿Aunque realmente existía una salida?
No tenía un lugar a donde ir, algún lugar donde podría rehacer su vida.
Pero o sabía si lo que hacía en ese momento era una forma de "rehacerla".
¿Incluso hasta para eso era inútil?
Demasiadas dudas en muy pocos seguidos, cada vez que se formulaba una le dolía la cabeza, y no quería que le doliera, de por sí las almohadas del lugar donde se hospedaba eran un asco, y la cama era peor.
En un cuarto de un viejo motel vivía, al menos esa noche, usando nombres falsos para registrarse. Esa noche era Ecco Sorkin. La noche anterior era Barbara Kean. Aún no sabía cómo registrarse en la siguiente noche, pensaba en usar Arleen, pero eso sería casi delatarse.
Su martillo estaba en una esquina, lleno de sangre, su navaja sobre la mesa de noche, empapada del mismo líquido carmesí, su pistola, vacía. Sus pequeños bebés, los cuales Harley escabullía con mucho ingenio a las habitaciones, dormían a los pies de la cama después de un gran festín.
Acostada en la desgastada cama, Harley pensaba que demonios iba a hacer al día siguiente.
Tomaba una o dos pastillas para relajarse y dormir, porque era lo único que alejaba las pesadillas. Sabía que no debía de hacerlo, pero ¿Qué otra cosa le quedaba? La droga era la única cosa que la distraía de su realidad.
A pesar de todo, sonreía para ella misma, fue una noche productiva. Lo supo al verlo en las noticias locales que daban en la televisión.
"Se registro esta noche asesinato masivo en un prostíbulo del centro de la ciudad: Hubo al menos 10 muertos, los dueños del lugar, se cree que pudo haber sido un ajuste de cuentas..."
Su pecho de inflaba de orgullo, ella había sido la causante de eso.
La forma de conseguir dinero, droga y municiones era escabulléndose como bailarina o prostituta, conseguía trabajo, mataba al dueño, hacía un desastre en el lugar y se quedaba con el dinero. A la vez hacía su acción "benéfica" del día, liberando a las mujeres de aquellos burdeles.
Y siendo sincera, era su forma favorita de conseguir el dinero que le hacía falta.
"Las mujeres que trabajan en dicho lugar escaparon, y las pocas que se quedaron dieron declaraciones acerca que fue una de las mismas trabajadoras quien había provocado eso, engañando al jefe y convirtiéndose en alguna de las damas..."
—Engañándolo y disfrazándome de alguien que no soy...— Harley se rió para sí misma —...Apuesto a que pudín estaría orgulloso de...
La sonrisa se esfumó al instante.
Se levantó en su cama, tomando sus piernas y abrazándolas.
No sabía cuantos kilómetros lo separaba de él, debían de ser miles.
Y aun así estaba tan presente en su vida, en su cabeza, en su corazón.
Lagrimeó al recuerdo, pero cada vez que extrañaba a Arthur, Harley se levantaba de donde estuviera sentada, tomaba agua y jabón y se desmaquillaba frente al espejo. Miraba las heridas que él le había provocado, recordaba aquella fatídica noche.
Esa noche se quitó la mitad de su maquillaje, dejando ver un par de golpes en su rostro.
—Recuérdalo, recuérdalo... Te hizo daño Harley... Te hizo daño... Aunque todos nos hicieron daño... Todo el mundo nos hizo daño... Todos...
"No te ablandezcas, él también te hizo daño, él se convirtió parte del montón"
—Lo sé, lo sé, pero... Fue también el único que me cuidó...
"¿Te cuidó? Mira ese moretón morado en tu ojo, ¿Eso es cuidar?"
Avergonzada, se encogió de hombros. A veces odiaba tener platicas con su parte raciocinada. Aquella que por alguna extraña razón no había sido trastornada.
—...De verdad creí que él iba a ser diferente...
Terminando de limpiarse, volvió a la cama, apagó el televisor y se acurrucó. Se sentía tan fría. Se sentía tan sola aquel viernes por la noche.
Un pequeño gruñido escuchó.
—¡Oh! ¡Brucie! ¡Pero si acabas de comer!— Se levantó de la cama y corrió a la pequeña "cocina" del motel, abriendo el frigorífico y sacando dos enormes bistecs —¡Ten bebé!
Aventó los pedazos de carne a sus hienas, la cuales empezaron a devorarlos. Una de ellas elevó su cabeza a Harley.
—Tommy no me mires así, te di un pedazo porque luego peleas a Brucie y no quiero que hagan un desastre como en el Motel anterior
Las dos hienas prestaron atención a sus palabras y siguieron a lo suyo.
Harley se volvió a acostar en su cama. Tenía que encontrar un lugar donde estabilizarse. Cuatro semanas y aún no encontraba un "verdadero hogar".
Al día siguiente se propuso eso como meta, encontrar un "verdadero hogar", un sitio sólo para ella y sus mascotas.
Se levantó temprano, limpió todas sus armas y recargó su pistola.
Se había maquillado perfectamente, ningún cardenal estaba a la vista, tomó una peluca café y unos lentes de sol. Entre sus ropas, lo único que encontró "decente" fueron unos pantalones y una chaqueta, ambas de color negro, y una blusa roja con blanco.
Les dio indicaciones a sus hienas y salió de la habitación.
Busco en aquella ciudad, la cual no se parecía mucho a Gotham, era una ciudad con un poco más de luz.
Entusiasmada inició su búsqueda, debía de conseguir ese lugar especial para su pequeña familia esa noche.
Sin embargo, las cosas no resultaron como ella esperaba. Pasó la mayoría del día buscando un lugar donde vivir, y las rentas eran caras, incluso más que en Gotham.
Bueno, siendo sinceros, ¿Qué clase de persona le gustaría vivir en Gotham por voluntad propia?
Decepcionada, caminaba por la calle, sabía que si pagaba la renta se iba a quedar sin comida por al menos tres semanas, y cuando consiguiera el dinero para la comida tendría que pagar la renta.
Harley suspiró decepcionada, tenía que asaltar otra casa de citas si quería sobrevivir un mes más.
Caminó a un puesto de periódicos, tenía un poco de dinero, así que compró uno de ellos. Fue a una banca y empezó a leer las noticias locales. Nada interesante más que el desastre que provocó el día anterior.
Había una sección de noticias que no le pertenecían a la ciudad, curiosa, empezó a leerlas.
Oh, que eran de Gotham.
—Bueno, tengo que estar informada siempre... Veamos qué ha pasado...
Tal vez la ciudad era tranquila y por eso existía una sección de noticias de Gotham, o tal vez las cosas en Gotham eran muchísimo más interesantes. Noticias de crímenes, robos, asaltos, asesinatos, la policía deteniendo a algunos criminales, el Caballero Oscuro deteniendo a otros, una guerra entre bandas mafiosas, entre ellas el clan de payasos.
—¿Qué? Espera ¡¿Qué?!
Leyó con detenimiento esa noticia. Obsesivamente analizaba las palabras de la nota. Parecía que habían tenido altercado con otra banda criminal. Al parecer, el clan de payasos logró la victoria.
—¡Jajaja! ¡Sí! ¡Lo hicieron!
Harley festejó ¡Ellos habían ganado! Aunque no le sorprendía, el Clan de Payasos era el más poderoso de todos.
Pero, ¿Cómo la prensa sabía algo así? Se suponía que esos enfrentamientos solían ser privados. Leyendo mejor, se enteró que fueron vecinos quienes alertaron a la policía y que habían logrado capturar a algunos seguidores.
Dio vuelta a la hoja, la nota era muy larga, y vio una lista de fotografías con los payasos detenidos, todos con la clásica censura oscura en sus ojos. Reconocía a la mayoría, y se sentía triste porque los habían detenido.
Pero se llevó una mano a su rostro al reconocer a uno de ellos. El Mensajero había sido detenido.
—... ¿Qué? Oh chico...— A pesar que a veces solía ser alguien muy fastidioso, pero al final le ayudó muchísimo. Al menos estaba alejado del peligro de los enemigos del Clan.
Aunque la prisión podría ser peor.
Continuó leyendo.
"Desafortunadamente, el Joker logró burlar una vez más de la justicia, huyendo del lugar..."
—Sí claro, como no...— Harley quiso sonreírse, pero después la realización de algo le hundió su estómago.
Si ese enfrentamiento había salido con éxito, ganando sobre sus enemigos, burlándose de la policía como siempre...
¿Eso significaba que Joker no la iba a necesitar más?
"Sólo... Sólo... ¡Sólo le fue bien Harley! ¡¿Por qué piensas en eso?!"
—Oh mierda...
Harley se levantó de la banca, tiró el periódico e intentó caminar rápido, esa conocida sensación húmeda en sus ojos amenazó con aparecer.
—Aquí no, aquí no, no hagas el ridículo aquí enfrente de la gente Harleen, ¡Aquí no!
Después de recorrer un par de metros y respirar profundamente por la nariz, pudo calmar es sentimiento.
Pero las dudas estaban tan arraigadas dentro de ella, aun si apenas habían surgido. No sabía qué hacer.
Una de esas dudas era la que más tenía miedo de responderse a sí misma.
"¿Podre hacerlo sola? ¿Podré aprender a vivir sola?"
Miró a su lado, y había una pequeña biblioteca. Entró sin dudarlo.
Recordó una pequeña costumbre que tenía cuando era más joven, cuando era más curiosa y quería resolver todas sus preguntas de un tema en clase, iba directo a la biblioteca de su escuela y estudiaba en muchos libros sus incertidumbres.
Encontró un par de libros que tal vez la pudiera despejar de sus dudas. Libros sobre la historia de arte y algún diccionario. La bibliotecaria le llamó la atención, señalándole que debía de regresar los libros a su lugar. Harley no prestó tanta atención, tenía algo que descubrir.
Dejó caer los libros sobre una mesa, y sentándose, inició con su investigación. Leía, buscaba, quería encontrar algo.
Hasta que en uno de esos libros lo encontró:
"Arlequín, ¿Qué es un Arlequín?:
"Un Arlequín es un personaje de la antigua comedia artística del siglo XVI en Italia. El Arlequín se caracteriza por usar máscara, sombrero de bufón y un traje colorido estampado de rombos de diferentes colores, entre los más usados rojo y negro. Es un personaje que evita a toda costa las formalidades y tiende a hacer el ridículo. Es llegado a ser considerado como un bufón
¿La misión del Arlequín? Entretener al Rey, divertirlo con bromas, chistes y bailes grotescos. Su objetivo es servir a su Rey."
Las manos de Harley quedaron suspendidas sobre el libro.
—...La misión del Arlequín es servir a su Rey... Servir... Si la misión de una Arlequín es servir, ¿El Arlequín no es nada ni nadie si no sirve a nadie?
Harley, quedando atónita a la lectura, quedando sin habla al llegar a esa conclusión, cerró el libro, y sin seguir las órdenes de dejarlo en su lugar, salió de la biblioteca lo más pronto posible.
Siguió caminando por las calles, abrazándose a sí misma. Se detuvo en una farmacia, entró y después de unos minutos salió con una pequeña bolsa en su mano izquierda.
Llegó a un pequeño parque, sentándose y observando a los demás. Todos se veían tan alegres y felices en esa ciudad, ella debía de ser el único punto negro e infeliz de esa encantadora metrópoli.
Sacó lo que había comprado de la bolsa: Una cajetilla de cigarrillos y un encendedor.
Dejó recostar su cuello sobre el respaldo de la banca, así podía observar el cielo.
No debió de haber hecho esa investigación, porque lo único que provocó fue sentirse más confundida y perdida.
"Por mucho tiempo creí que no era yo, que mi verdadero "yo" estaba atrapado, detrás de una máscara, siempre maquillándome y disfrazándome de alguien que realmente no era... Él me ayudó a descubrirme, a quitarme esa máscara... Y ahora que soy libre, que soy como verdaderamente soy, me siento más perdida que antes... Es tanto que al verme al espejo no puedo reconocerme... ¿Cómo puedo encontrarme a mí misma de vuelta?"
Sus pensamientos cada vez se hacían más pesados, el dolor de cabeza iba a ser inminente.
Se llevó el cigarrillo a su boca, fumándolo.
Miró el cigarrillo, era bastante obvio porque quería un cigarrillo. Cada vez que se lo ponía en su boca y fumaba, recordaba el sabor de la única persona que amaba.
Y se sentía como una completa idiota por amarlo. Por necesitarlo. Por depender de él.
—El rol de una Arlequín es servirle a un Rey... Porque un Arlequín sin un Rey no es nada real. No es nadie importante...
Escupió el humo al cielo, mientras se esfumaba, parecía ser una nube gris más. Cerró sus ojos.
—No soy nadie importante... No pertenezco a ningún lugar... A ningún lugar... Sólo a él...
Una pequeña lluvia empezó a caer sobre la ciudad, las pequeñas gotas cayeron sobre su cara, diferenció las gotas frías que caían del cielo de las gotas cálidas que caían de sus ojos.
Tirando el cigarrillo y acomodándose la chaqueta, volvió a caminar más rápido, sabía que su maquillaje no iba a ayudarla a seguir cubriendo sus moretones.
—Debo de ir por comida, mis bebés estarán hambrientos...
...
Horas después, estaba lista para conseguir un poco más de dinero.
Veía el anuncio y las letras color neón. Ese burdel se encontraba a las afueras de esa ciudad, en una carretera que daba a Gotham. ¿Lo habría elegido inconscientemente, en una forma de decir que quería regresar a casa?
Fumó un poco y tiró el cigarrillo inmediatamente. Ni siquiera se había dado cuenta que se encontraba fumando.
Acomodó su peluca negra, nadie podía saber que la princesa del crimen estaba por entrar.
Entró al sitio, encontrándose con los guardaespaldas.
—Quisiera hablar con el dueño
—¿Qué se le ofrece?
—Quiero trabajar aquí
—Oh... Es por ahí...
Harley, de forma nerviosa, caminó hasta donde le habrían indicado.
"Por favor, que no pida sexo a cambio de trabajar aquí, que no pida sexo a cambio de trabajar aquí"
Quería evitarse la pena de asesinar al dueño demasiado pronto y llevarse poco dinero.
Afortunadamente no fue así, sin embargo, la conversación fue extraña.
El dueño básicamente le dijo que si decidía entrar a trabajar ahí no iba a salirse tan fácil, si alguna vez quería renunciar, debía de pasar una noche con él y tratar de convencerlo.
Harley, sabiendo que ella conocía más de una salida, aceptó sin levantar sospechas.
Después de esa reunión, Harley fue a los camerinos, lista para prepararse para el show de esa noche. Las mujeres la vieron de pies a cabeza
"¿Qué? ¿Nunca habían visto a una chica linda antes?"
Se sentó frente al espejo, empezando a sobreponer su maquillaje con otro más glamuroso. No intentó hacer amistad con sus compañeras, aunque sabía que les iba a agradecer después. Sólo escuchaba la plática detrás de ella.
Ponía un poco de sombra rosa en un parpado, concentrándose sólo en eso. Era raro usar maquillaje que no fuera de payaso, o maquillaje que no fuera rojo o negro.
—Eres la nueva, cierto — Sus pensamientos fueron abruptamente interrumpidos por otra de las bailarinas —¿Cuál es tu nombre cariño?
—¿Mi nombre? Es A-Alice— Fue lo primero que se le vino a la mente.
—¿Eh? ¿Alice?
—Aja...— Harley sonrió cuando volvía de vuelta al espejo y se dedicaba a maquillar el parpado restante, aunque sin querer tomó otra brocha con sombra de color azul. Maldijo a la chica que la distrajo, pero intentó remediar su error y fingir que fue a propósito.
—¿Eres mercancía?
—¿Eh?
—Mercancía, tú sabes
—Oh...— Harley quedó callada, así que en este sitio también secuestraban a mujeres y las obligaban a hacer cosas asquerosas. Definitivamente este sitio iba a estar en llamas y su dueño con las vísceras de fuera —...No, quise hacerlo por mi propia voluntad, tú sabes, necesito dinero
—Ah
Harley intentó de vuelta concentrarse, pero notó que había muchas miradas sobre ella. Demonios, no quería entablar amistad con ellas, no quería entablar amistad con nadie.
Pero al final de cuentas era la chica nueva, era la novedad y debía de presentarse un poco. Giró su cabeza hacía ellas y les sonrió.
—Hey Alice, ¿De dónde eres?
—¿De dónde? De Gotham
—¡¿De verdad?!— Todas la miraron sorprendida —¡¿Eres de ese horrendo lugar?!
Lo que Harley odiaba con toda su alma: Recibir demasiada atención de personas que no le interesaba un carajo. Pero tenía que fingir.
—Sí claro, de ese "horrendo lugar"
—¡Dios! ¡Qué suerte que hayas escapado de ese lugar! He escuchado cosas horribles de Gotham, gracias al cielo aquí todo es tranquilo
Las mujeres concordaban entre sí, otras decían que era una mentira, hasta que una hizo que todas estuvieran de acuerdo.
—Oigan, ustedes dirán que Gotham es un horrendo lugar, pero tiene a los hombres más sensuales de América
Todas las mujeres gritaron de emoción al escuchar eso. Harley no pudo evitar reírse, porque era cierto.
—¡Eso si chica! ¡Empezando con ese Bruce Wayne!— Todas chillaban al escuchar ese nombre—¡Es tan guapo ese hombre! ¡Y es tan millonario!
—¡Lo sé! Que lastima, seguramente el va por las damas de compañía costosas, aquellas muñequitas de lujo. Nosotras sólo somos unas simples bailarinas
Todas hicieron pucheros y tristeza, y se escuchó uno que otro lamento doloso.
Otra quiso hablar.
—¿Saben también quién es guapo? ¡Ese Batman!
—¡¿Batman?! Pero ni siquiera sabes quién es
—¡Eso es lo que lo hace atractivo! Es un hombre misterioso. Si tuviera la oportunidad de elegir mis clientes, seria con ese tal Batman
—¿Disfrazado de murciélago?
Todas volvieron a reírse.
Harley no pudo evitar soltar una carcajada al escucharlas, si todas esas tontas supieran que ella ya había tenido trato con ambos, y tal vez se morirían de la envidia si les contaba que se atrevió a besar a Wayne, en su mejilla, pero al final fue un beso.
De repente, una decidió abrir su boca.
—¿Y qué les parece el Joker? — Todas voltearon confundidas. La risa de Harley desapareció.
—¿Qué dices? ¿Te refieres al que se viste de payaso?
Las opiniones se dividieron con esa opción.
—¡Es horrendo!
—¡Por supuesto que no! Yo pienso que es alguien sexy.
Mientras discutían, Harley por fuera estaba tranquila, pero por dentro, estaba ardiendo en celos.
—¡¿Qué te pasa?! ¡Es un criminal! — Otra de las bailarinas le llamó la atención.
—¡Ay, por favor! ¡Nos hemos acostado con líderes de mafias y políticos! ¿Qué más da uno que este loco? Tal vez eso le dé un toque al sexo
—¡Que rara eres!
—¡Es más! Si algún día llega el Joker y su banda criminal aquí, yo pido al payaso
Todas se mofaron y empezaron a burlarse. Riéndose con mucha fuerza.
Menos Harley.
A Harley no le faltaban ganas de levantarse, darle mínimo 10 cachetadas por lado de la cara y agarrarla a golpes.
Sin embargo, prefirió asustarla con una historia que se acababa de inventar.
—Yo no te recomendaría— Sonrió a la chica, lista para soltar la bomba —Una vez trabajé en un club en Gotham y llegaron esos payasos, todas mis compañeras se volvieron locas porque todas querían al Joker, y una de ellas lo logró, me recordaste a ella de hecho. Yo creo que pasaron una buena noche, lo digo porque el Joker se la llevó, muy satisfecho con el servicio de ella, ¿Sabes qué fue lo que le pasó?
—¿Qué le pasó? — Las mujeres preguntaron con mucha curiosidad, algunas con sonrisas picaras en sus caras.
—Al día siguiente apareció muerta, según los policías tuvo una muerte muy violenta y dolorosa
Todas quedaron en silencio, y las sonrisas de sus caras desaparecieron.
—Eh... ¿Quieres decir que...? ¿Él la mató?
—No lo sé, hay muchos rumores, uno de ellos es que él mismísimo Joker la mató, y otros dicen que fue la novia del Joker quién lo hizo en un arranque de celos
—¿Su novia?
—Aja, estamos hablando de Harley Quinn, la Reina Arlequín Asesina de Gotham, y por la violencia en el cuerpo de la pobre chica, parece que si fue ella
Terminando eso, Harley no pudo evitar sonreír. Las demás se incomodaron con el relato.
—¿Saben algo chicas? Voy al baño, necesitaré una línea antes de hacer mi show— Varias hicieron lo mismo, otras se quedaron en sus asuntos. La mayoría fue a hacer lo suyo.
Fue perfecto para ella, marcó territorio sin necesidad de mostrarse a si misma, y de forma inteligente.
Harley aprovechó que su "rival" se fue para levantarse, caminar sigilosamente a su lugar, tomar su copa de licor y escupir en este.
"Perra"
Pensó para sus adentros.
Volvió a sentarse y a terminar con su maquillaje.
Pasando un par de momentos, ahora estaba buscando en el guardarropa algo para esa noche.
Buscó entre los vestidos que podría usar, y cada vez era extraño. Inconscientemente buscaba piezas negras y rojas. Encontró una vestimenta de dos piezas similar a los que solía usar, rojo y negro.
—¡Yo lo vi primero! — La misma "rival" tomó el vestido antes de que Harley lo tomara —Lo siento mucho, lo había apartado la noche anterior, además, quiero verme como esa tal Harley Quinn, quién sabe cuándo entrará el payaso asesino por esa puerta, hasta usaré una peluca rubia para parecerme más a ella...— Harley sólo le sonrió, aunque pensaba que a esa chica le vendría bien una cirugía de nariz, después de golpearla con su puño al menos 10 veces —Por cierto, tienes que usar el vestido más feo, es como una pequeña tradición del lugar, si logras seducir a los clientes, significa que puedes hacerlo con cualquier cosa
—Oh, ok... — Harley levantó la ceja confundida —¿Cuál es ese vestido?
—¡Ese de ahí!
Volteando a la dirección, Harley vio el vestido "feo", y fue un vestido que definitivamente le llamó la atención. Un corto vestido dorado y negro con rombos.
"El Arlequín siempre usa rombos"
Lo tomó entre sus manos, parecía que su destino era ser siempre una Arlequín.
—Horrendo, ¿Verdad?
—... ¡Es perfecto para mí!...— Sin esperar una respuesta más, Harley tomó una de las pelucas del burdel y corrió a uno de los vestidores lujosos. Aprovechando la intimidad de este, Harley se vistió, se quitó la peluca negra, acomodo su cabello real y se observó a sí misma.
Era tan extraño el sentimiento, no parecer una Arlequín y a la vez también ¿Ahora qué Harley estaba viendo al espejo?
No sabía, pero le encantaba, se daba la vuelta y se miraba al espejo luminoso. Le encantaba.
Sin embargo, otra vez su mente le jugó una mala pasada, preguntándose sin querer si a Arthur le gustaría verla en ese vestido.
Retuvo las lágrimas en sus ojos.
—Estoy segura que le encantaría... Tal vez inhalaría todo el aire de su alrededor, me sonreiría, me tomaría de las manos, haría que diera una vuelta para él y me diría "Luces preciosa, muñeca"... Mierda...
Fracasó en no llorar esa noche.
Pero logro detenerlas antes de volverse una catarata depresiva, tenía un show que dar. Se agarró de vuelta su cabello, reemplazó la peluca negra por la peluca color rosa, y con un pañuelo secaba detenidamente sus lágrimas, evitando que arruinaran su maquillaje.
Salió del vestidor, la atención de las chicas estuvo sobre ella, pero esta vez aceptaba su atención, podía sentir su envidia.
¿Cómo era posible que ella usara el traje más espantoso y se le viera de maravilla?
Terminó por adornarse con algunos brazaletes y collares, y se puso unas zapatillas doradas.
Sin embargo, se arrepintió un poco de verse espectacular en ese traje. Media hora después se encontraba haciendo su trabajo, y aunque en los otros clubes recibía demasiados piropos, en este la atención masculina era grotesca.
Trataba de no prestar atención, de cualquier forma, todos iban a morir de un infarto, era cuestión de tiempo.
Hubo cambio de música, una canción empezó, "Body Languaje" de Queen. Hacía mucho que no escuchaba a esa banda, y con esa canción era más que perfecta para la ocasión
Fingía trabajar ahí, con ese vestido estampado de rombos, dorado y negro, usando una peluca rosa, atrayendo la atención de los hombres. Debía de darles un espectáculo de lujo antes de que tuvieran un boleto premium al cielo (O infierno).
Giró su cuerpo, esperó que su peluca no cayera.
Entre las luces, la música, los gritos y los billetes, Harley dio una mirada a los espectadores.
Aunque en el fondo se sentía muy culpable, ¿Eso se consideraría infidelidad? ¿Qué pensaría él si la viera ahí bailando para otros? Probablemente ya hubiera incendiado el lugar.
A pesar de esos pensamientos de culpabilidad, trataba de concentrarse en lo suyo, siempre con la sonrisa pícara.
Sonrisa que desapareció, pues reconoció a uno de los asistentes.
Dio la vuelta al tubo, ahora con una sonrisa nerviosa, riendo para aligerarse ella misma. Volvió a mirar al público, ahí seguía.
"Mierda, mierda, espero no estar en problemas"
La canción se acababa, y todavía tenía toda la noche, pero Harley bajó de la mesa. Intentó pasar desapercibida.
Una mano desconocida pasó por su espalda baja.
—¡Linda! Deberíamos de—
—¡No me toques!— Tomó la mano del tipo y la dobló, el tipo gritó de dolor mientras ella empezó a caminar más rápido, esperaba realmente no haber sido reconocida.
Recordaba haber visto a uno de esos hombres como uno de los guardaespaldas de Grant, y si mal no recordaba, todos ellos estaban en búsqueda de vengarse de Joker y su clan.
Y claro, Harley era parte del clan, aunque ellos aún no sabían nada.
—¿A dónde crees que vas?— La muñeca de Harley se sintió aprisionada de repente por la mano, era el dueño del lugar.
—Ay, no me tome así de fuerte, ¿Qué le pasa?
—¡Vuelve a bailar!
—¿Y darles un espectáculo a los pocos tienen filias por ver deshechos humanos? No gracias...— Convenciéndolo, soltó a Harley —Iré al baño, enseguida vuelvo...
Harley fue de vuelta a lo suyo, pero no iba al baño, iba a los camerinos. Harley corrió hasta los camerinos, tomando sus cosas y tratando de huir de ahí.
Escuchó disparos.
"Joder, vienen por mí"
Tomó su bolso, tristemente la única salida era la principal, tenía que arreglárselas para salir de ahí.
Pero al salir de los camerinos, noto que por quién iban era por la chica que quería imitar a Harley.
—¡Me están confundiendo! ¡Yo no soy ella! ¡Lo juro!
—¡Ah! ¡Eres una mujer idiota! ¡Demasiado obvia! ¡Ahora vendrás con nosotros!
—¡No! ¡No!
Harley al ver la escena se vio en una encrucijada. Podría dejarla ahí sola, se libraría de algo muy malo y seguiría con lo suyo. Además, se lo merecía.
Pero Harley se conocía perfectamente. Sabía que ocurrían cosas horrendas todos los días, y tristemente ella pertenecía a eso. No quería que la chica se convirtiera en una de esas horribles cosas.
—¡Déjenla sola!— Harley apuntó a los hombres que se llevaban a la mujer a punta de pistola.
—¡Alice no!— Gritó su compañera asustada.
—Usted no se meta o nos la llevaremos también
—¡Son unos idiotas ciegos! ¡Ella no es Harley! ¡A la que están buscando es a mí!— Quitándose la peluca, se mostró frente a todos como la verdadera Harley Quinn.
Disparó a los hombres apenas tuvo la oportunidad, y sabía que vendrían más.
Sin poder despedirse, ni siquiera dedicarles unas palabras, Harley sólo tiró la peluca rosa y huyó de ahí, mientras todos quedaron atónitos. No podían creer que habían visto a la Arlequín en persona.
En esos tacones dorados, llevándose el "espantoso" vestido, corrió hasta el motel donde se hospedaba.
—¡Bebés! ¡Bebés! — Harley gritó a sus hienas, quienes la siguieron al instante —¡Es hora de irnos!
Tomó todas las cosas que necesitaba. Bajó por las escaleras del motel, sus hienas iban a la delantera.
—¡Ahí está!— Se encontró de frente con otros enemigos.
—¡Venga bebés! ¡Es su turno! — Las hienas corrieron y atacaron a los que querían dañar a Harley. Ella aprovechó y corrió entre ellos, no sin antes silbar para que sus hienas fueran detrás de ella.
Bajó por las escaleras y llegó al estacionamiento. Corrió hacia su auto, tenía que huir de ahí, tal vez tendría que irse lo más lejos posible, tal vez tendría que olvidarse de Gotham, olvidar los momentos que vivió en esa ciudad, olvidar toda su vida ahí.
Tal vez tendría que olvidarse de Arthur también.
Pero al momento en que intentó abrir su auto sintió un fuerte golpe en su cabeza, dejándola inconsciente al instante.
...
"Despierta cariño... Despierta, dormilona"
"¿Huh?"
"Sí, soy yo... No volverás a estar sola... No volverán a herirte..."
"... ¿Arthur?..."
Abrió sus ojos, con una pequeña sonrisa.
—Vaya... Al fin ha despertado la pequeña princesita del crimen
Harley parpadeó, recordó su realidad, no estaba a salvo
¿Pero por qué no podía moverse?
Se miró a sí misma. Estaba atada a una silla.
"Carajo"
—¿Durmió bien, su majestad? — Harley volteó alrededor, había oscuridad, sólo veía a varios hombres rivales.
"Mierda... ¿Qué carajos hago?"
—Mírenla, que tan bajo ha caído, ¿Tu amante sabe lo que has hecho? ¿Sabe de tus escapadas a esos prostíbulos? ¿No es alguien celoso?
Empezaron a burlarse de ella.
—Eso... Eso es algo que te importa un carajo— Harley se defendió. No iba a caer en provocaciones.
—Tienes razón, no me importa saber con cuantos hombres te has revolcado, eso no es problema mío...
"No he estado con ninguno, sigo siendo fiel después de todo, pero si me preguntaras a cuantos he matado..."
Harley respondió mentalmente.
—Bien, te preguntaras por qué aún sigues viva
—...Sí, realmente me estoy preguntando eso
—¡Ja! Enseguida te responderemos cariño porque decidimos dejarte viva
"En realidad me preguntaba por las últimas semanas, pero ok, te escucho"
—Pensábamos si podrías ayudarnos con un par de cositas que seguramente tu sabes perfectamente mejor que nadie... Y será mejor que respondas pronto— El tipo sacó de sus pertenencias una navaja, la navaja de Harley —Esto es tuyo ¿No? Por ahí tenemos tu martillo y tu pistola también, ¿Podemos quedárnoslo como trofeo?
—Maldito ladrón
—Cómo sea, escúchame bien muñequita de lujo— Tomó a Harley de la cara y puso su cuchillo contra su piel — Vas a responderme con la verdad y solamente la verdad: ¿Dónde está el Joker?
"Que mala pregunta para empezar"
Harley pensó para sus adentros.
—No lo sé
—¿Cómo dices?
—¡Que no lo sé!
—¿No lo sabes? ¿Cómo carajos la puta del Joker no sabe—
—¡Pues eso! No lo sé, no lo he visto en... ¿Tres, cuatro semanas?
—¿Crees que vamos a creerte en esa mierda de respuesta? Todo el mundo sabe lo encimosa que eres con el Payaso. No lo protejas muñequita, tú sabes perfectamen—
—¡No me llames así! ¡¿Quieres, imbécil?!
—¡Entonces responde mis preguntas si no quieres morir!—Gritándole en su cara, enterró lentamente el cuchillo en la mejilla de Harley, a punto de abrir su piel.
—¡Tal vez en...! ¡En Gotham!
Todos los hombres volvieron a reírse de ella. No soportaba cuando otros se burlaban de ella.
—¿Cuál es el chiste, sarta de inútiles? ¡Quiero saberlo!
—Que estúpida eres... Estamos en Gotham...
—Oh... No lo sabía...— Harley intentó mover sus manos, debía de encontrar la forma de liberarse.
"Carajo, debo de salir de aquí"
—¿Cuáles lugares suele frecuentar Joker? Anda, debes de saber esa pregunta, ¿No, Harley Quinn? — Volvió a sentir el cuchillo más profundo, faltaba poco para ser herida.
—No, carajo, no se si haya cambiado de gustos, le gusta mucho estar en la calle, en sus bodegas, aunque la policía ya le quitó sus escondites
—¿Algo más, preciosa?
—¡Es todo lo que se del Joker!
Y a pesar de estar a apunto de morir, ella seguía protegiéndolo.
Aún era capaz de morir por él.
—Vaya... Sí que sabes poco de tu hombre... Pero, me sorprende que no estés temblando como un pequeño ratón frente a un gato hambriento
—¿Un pequeño ratón?
—Deberías de tener miedo
Giró su cabeza hacía el hombre, completamente perturbada, más no atemorizada.
—¿Miedo? ¿A ustedes? ¿Hablan enserio?
—Deberías
—¿Debería?
—¡Deberías! Estas a punto de morir de la peor forma que ni siquiera puedes imaginar, debes de sentir miedo
—¿Miedo?— Harley se burló sarcásticamente, que demonios iban a saber ellos de miedo, que iban a saber de ella—... ¿Sabes? Yo he bailado con el diablo a la luz de la luna, desde que bailé con el dejé de sentir miedo...
—¿En verdad? Veamos si es cierto... ¡Venga, graba bien esto!
Miró como una cámara de vídeo apareció frente a ellos. ¿Habían estado grabándola desde el principio?
No pudo responderse porque un fuerte dolor sintió en su brazo. Habían clavado su cuchillo en su antebrazo.
—¡Agh! — Harley agachó su mirada, tratando de reprimir su dolor.
—¡Grábalo bien todo! ¡Mira esto Joker! ¡Mira con lo que estamos haciendo con tu pequeña puta! Espero que salgas pronto y pagues la deuda que te corresponde... O ella tendrá que pagarlo
Un par de lágrimas cayeron de sus ojos. Debía salir de ahí cuanto antes.
—¡Levanta la cara primor! ¡Saluda a tu amorcito!
Lentamente, Harley se dejó ver a la cámara.
—Vamos, no seas tímida, salúdalo, este es un vídeo que el verá, definitivamente lo tendrá que ver.
Harley no quería demostrarse débil ante ellos, así que decidió actuar como si nada, como si no estuviera sangrando de su brazo.
—Hola Sr. J, no pienses que estoy aquí por ti, la verdad es que me metí en un par de problemitas, seguramente ya los habrás escuchado, tú sabes, los ataques en strip clubes en otras ciudades, los proxenetas muertos, ehhh y más cosas que no recuerdo haber hecho, pero seguramente salieron en las noticias...¡Pero tienes que creerme! Estoy aquí porque metí la pata, estos tontos quieren asustarte diciendo que fue tu culpa cuando es demasiado ridículo porque, en primer lugar, ¿Quién puede asustarte? — Harley dejó escapar risas, todos se miraban extrañados entre sí —Y, en segundo lugar, de verdad estos idiotas me subestimaron, siempre creen que soy una tonta, ¿Por qué todo el mundo cree que soy una tonta? Sabes mejor que nadie que soy inteligente, quiero decir, ¡Soy una doctora! mi carrera lo comprueba, ¡A ti te consta! ¡Fuiste mi paciente! Y esto en mi parecer es ridi—
Ni siquiera pudo terminar su frase, la abofetearon en la cara.
—¡Que irritante eres!
Genial, otro golpe más.
Esperaba que ese golpe no terminara en moretón también.
—¡Oh vamos! ¡Se que puedes hacer algo mejor que eso! — El maleante la tomó de su barbilla y la obligó a verlo —Venga Harley, ¿Puedes poner una mejor cara para tu querido amorcito?
Harley sólo sonrió al hombre y rió. Tarareó una pequeña canción, algo que el maleante no comprendería.
—Mírala Joker, tengo a tu pequeña putita entre mis garras, ahora ella será mía, ahora ella—
Alguien interrumpió en el lugar de forma abrupta, y todos empezaron a atacar al instante.
Harley lo único que pudo hacer fue agachar su cabeza, esperando que no le tocara una bala perdida.
Escuchó una verdadera batalla. Golpes, gritos, sólo faltaba música de fondo.
Podía ver por el rabillo del ojo como algunos corrían hacía alguien y caían derribados, inconscientes. Nadie muerto.
Cuando todo acabó, sintió Harley que sus manos fueron liberadas, ella inmediatamente se desató sus pies.
¿Acaso él fue a rescatarla?
Harley volteó hacía atrás, esperando ver a su querido payaso, abrazarlo y besarlo.
Pero su cara fue de repulsión.
—¡¿Qué carajos haces aquí?!
—Se acabó la diversión
Era Batman.
—¿Diversión? ¿Crees que esto es diversión para mí? Si esto es diversión, no me imagino el parque de atracciones, seguramente la gente se vuelve loca
Batman la tomó del brazo.
—Es hora de irnos, Quinzel— La voz profunda hizo que los nervios de ella temblaran.
—¡No me iré a ninguna parte contigo!— Harley sacó su brazo inmediatamente —¡Puedo arreglármelas sola! ¡Debo de irme!
—Vendrás conmigo, te llevaré a la policía, pero dado las circunstancias de tu caso no irás a la cárcel, irás a Arkham
—¡Y una mierda! ¡No volveré a ese maldito lugar de mierda!— Gritó a su cara —¡Prefiero vivir como vagabunda en la calle a volver a ese lugar! ¡Se lo que les hacen a los pacientes! ¡Se como los torturan!
—Entonces prefieres la cárcel
—¡No! ¡Prefiero...!
Harley quedó en silencio.
Se dio cuenta que no tenía ningún rumbo en ese momento, no tenía a donde ir.
¿Vivir por su cuenta? Ya lo había intentado y fracasó, ¿La cárcel o Arkham? Estaba loca, sí, pero no lo suficiente para volver ahí, incluso pensó en la vaga probabilidad de volver con su madre, pero siendo sincera con ella misma, ¿Su madre la recibiría de vuelta con los brazos abiertos? ¿Tan siquiera su madre la extrañaría? No, volver con ella tampoco era una opción.
¿Qué le quedaba a la pobre de Harley?
—Estoy esperando una respuesta Quinn
—... ¡Sigue esperando, cretino!— Harley intentó atacarlo, pero Batman esquivó sus golpes. Volviéndola a tomar del brazo, Batman la esposó.
—La diversión se acabó
Harley se miró sus manos envueltas en las esposas. Estaba a punto de llorar.
¿Tanto lío para nada? ¿Así iba a acabar?
—Vaya, Murciélago avaricioso, quieres cobrar la recompensa que dan por mí, ¿No es así?
—El dinero no me interesa, la policía puede quedarse con el dinero
—Aja, seguramente, ¿Por qué mejor no investigas a Joker? Seguramente te llevarías un par de sorpresas con él
—He estado investigándolo— Batman la escoltó hacía fuera del lugar, mientras Harley forcejeaba —No tienes que preocuparte
En ese momento su mente brilló como bombilla, sabía que podía huir si desestabilizaba la mente de Batman. O se arriesgaría a hacerlo, si sus sospechas acerca de Batman eran ciertas.
—¡Podrías empezar con el pasado de Joker! ¡¿Por qué no investigas acerca de su familia?! Escuché que su madre trabajó con los Wayne...
Batman fingió no sorprenderse con ese dato, pero Bruce quedó congelado.
¿Qué? ¿Qué se refería con eso?
Harley, sonriendo, se acercó a su cara y susurró en voz muy baja.
—... Penny Fleck, así se llamaba su madre, podrías preguntarle a ese guapo de Bruce Wayne que—
Y al decir ese nombre, Harley recordó a otro Bruce en su vida. Dio un grito ahogado al darse cuenta de eso.
—¡Mis bebés! — Gritó preocupada —¡¿Dónde estarán?! ¡Tengo que buscarlos!
—No hay tiempo para eso, es hora de—
Sin esperarlo, recibió una patada de Harley en su cara. Y habilidosamente Harley se escabulló de Batman, escapando.
Definitivamente logró dos cosas con el pequeño plan que ideó: Desestabilizar a Batman al menos mentalmente, y darse cuenta que tal vez Bruce Wayne era Batman.
Pero en ese momento, le interesaba saber dónde estaban Brucie y Tommy.
Pasaron horas, Harley estaba desesposada, caminando en la calle con su martillo, su pistola, su navaja y su vestido, las únicas pertenencias que le quedaron.
¿Qué más podría hacer en una situación así?
¿Qué podría hacer?
Se dio cuenta que sólo tenía un camino, y era el que menos quería tomar, y a la vez el que mas anhelaba caminar.
¿Pero volvería a ser seguro?
...
"Sometimes I feel I'm gonna break down and cry, so lonely
Nowhere to go, nothing to do with my time
I get lonely, so lonely, living on my own.
Sometimes I feel I'm always walking too fast, so lonely
And everything is coming down on me, down on me, I go crazy
Oh so crazy, living on my own.
Dee do de de, dee do de de
I don't have no time for no monkey business
Dee do de de, dee do de de
I get so lonely, lonely, lonely, lonely, yeah
Got to be some good times ahead
Sometimes I feel nobody gives me no warning
Find my head is always up in the clouds in a dreamworld
It's not easy, living on my own, my own, my own"
— Freddie Mercury – "Living on my own"
