Capítulo 25
Naruto hizo una señal a los guardias de la puerta, mientras entraba silenciosamente en el apartamento. Fue despojándose de su ropa mientras se movía hacia el dormitorio, estaba desnudo en el momento en que llegó junto a la cama.
De pie junto a ella, miró hacia abajo, contemplando el hermoso rostro de Hinata, sintiendo el amor y el asombro correr a través de él. Tirando de las mantas, bajó a su lado tratando de no molestarla.
Con suavidad, la tomó en sus brazos deslizando una de sus grandes manos hacia abajo para ponerla posesivamente sobre su estómago todavía plano.
—Estás de vuelta. Te extrañé.— dijo Hinata medio dormida.
Naruto frotó su barbilla contra la parte superior de la cabeza de Hinata.
—No deberías haberte dado cuenta de que me había ido. Deberías haber estado durmiendo, Elila.
Hinata suspiró moviendo su pierna desnuda entre las musculosas de Naruto.
—Me encanta cuando me llamas así.
Naruto gimió cuando Hinata presionó suaves besos contra su pecho. El gemido se volvió un gruñido cuando su lengua se movió sobre su pezón. Naruto volteó a Hinata sobre sí misma y presionó su espalda contra el suave colchón mientras se movía entre sus muslos.
Usando una de sus piernas, empujó las piernas de ella más separadas mientras alineaba su hinchada polla con su entrada. Avanzando lentamente, apretó los dientes ante la sensación de sus suaves y calientes paredes vaginales cerrándose a su alrededor.
Sintió su dragón agitarse cuando Hinata mordisqueó juguetonamente su pecho y su garganta. Con un suave gemido, Naruto se sumergió totalmente en el interior de Hinata, saboreando la conexión que sentía con ella.
El dragón de Hinata se estiró seductoramente. Hinata sintió el cambio de jugueteo a caliente deseo cuando su dragón exigió a su compañero. Levantó las piernas y las envolvió alrededor de la cintura de Naruto abrazándole con fuerza contra ella mientras sus dientes se alargaban.
Envolviendo sus brazos alrededor del cuello de Naruto, Hinata se le acercó aun más.
—Fóllame.— susurró justo antes de hundir sus dientes en el cuello de Naruto, escupiendo fuego de dragón en su sangre.
El dragón de Naruto rugió, dejando escapar al mismo tiempo un gruñido profundo, sus caderas se sacudieron en respuesta a la picadura de Hinata. Olas de intenso deseo envolvieron a Naruto mientras el fuego de dragón corría a través de él.
Naruto quedó sin aliento cuando las oleadas de fuego se construyeron y rompieron sobre él. El sudor perlaba su cuerpo mientras las llamas le quemaban y su polla se hinchó casi hasta el punto del dolor. El cuerpo de Naruto se empujó hacia adelante, empalando a Hinata.
Hinata se quedó sin aliento por la increíble sensación de plenitud cuando sintió a Naruto hincharse dentro de ella.
Naruto dejó escapar un grito cuando la ola le golpeó de nuevo. Miró hacia abajo a Hinata, sus ojos brillaban con un dorado tono brillante cuando él echó hacia atrás sus labios para revelar los afilados dientes.
Salió fuera de ella casi por completo antes de impulsarse hacia adelante, moviéndose cada vez más rápido y empujando tan fuerte que Hinata tuvo que sostenerse sobre sus hombros y apretar los músculos de sus muslos para no ser empujada contra la cabecera de la cama.
Naruto agarró el pelo de Hinata entre sus manos mientras continuaba empujando, viendo como ella echaba atrás la cabeza y gritaba cuando llegó a su clímax. Envolviendo una mano alrededor de la parte posterior de su cuello, tiró de ella hasta acercarla lo suficiente para morderla en la garganta, cerca de su cuello.
Se aferró cuando sintió su propia liberación lavado sobre él. Tenía tan sólo unos momentos antes de que las olas del fuego de dragón se construyeran de nuevo.
Respirando su propio fuego dentro de ella, Naruto observó como los ojos de Hinata cambiaron a unas brillantes llamas azules.
—Ahora, follaremos.— gruñó Naruto.
Solo liberó a Hinata el tiempo suficiente para tirar de sus piernas alrededor de su cintura y voltearla; entonces, agarrándola por la cintura, la levantó sobre sus manos y rodillas y la montó con rapidez desde atrás.
Hinata gritó al sentir el fuerte avance de la polla de Naruto empujando a través de sus pliegues calientes e hinchados.
El fuego seguía ardiendo, caliente y feroz, a través de ambos mientras sentían ola tras ola construyéndose y estallando por sobre ellos.
—¡Mía!— gruñó profundamente Naruto.
Su voz era una mezcla de su macho y su dragón.
—¡Mía para siempre!
Hinata gritó con voz ronca mientras se corría, sintiendo un clímax tras otro hasta que sintió como si fuera a disolverse en un millón de pequeñas piezas. Naruto empujó una última vez antes de caer sobre su costado con un ronco grito, su polla palpitando sin cesar mientras derramaba su semilla profundamente en el vientre de Hinata.
Estremeciéndose, Naruto tiró del cuerpo inerte de Hinata contra el suyo.
—Te amo, Elila.
Hinata envolvió débilmente los brazos sobre Naruto sosteniéndole más cerca.
—Yo te amo más, Naruto. Me alegro de que me hayas secuestrado de mi montaña.
Hinata sabía que ahora todo estaría bien. Estaba en casa.
Puede que fuese un mundo diferente, una montaña diferente, pero finalmente estaba en casa.
FIN
La autora de está hermosa historia es S. E. Smithy el libro original se llama"Abduciendo a Abby". Espero que lo hayan disfrutado.
Ahora como verán, la historia no ha terminado. me pregunto si quieren leer la siguiente... Es la historia de Hanabi y Konohamaru, pero saben que todo, todo lo que adapto es al NaruHina... Ahora ustedes voten.
Nos leemos!!
