Aclaraciones: No hay POV definido, lo que esté así es un flashback
Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial
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Advertencia: Ninguna
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Disfruten la lectura
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Chapter 27. Combinación
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Los dos estaban tendidos en el pasto descansando después de ese agotador entrenamiento, Gai casi siempre los ponía a luchar a ellos dos y la verdad es que no se quejaba del todo. Con la gran puntería de ella, él podía perfeccionar sus métodos de defensa.
- Odio tu Kaiten – dijo interrumpiendo el silencio que reinaba
- Lo sé – sonrió de lado, sabiendo que Tenten lo odiaba porque nunca lograba traspasarlo
- ¿Alguna vez has pensado… – habló de forma soñadora – en mejorarlo?
- ¿Mejorar mi Kaiten?
- Sí, podrías arrojar armas mientras giras
- El Kaiten es una técnica defensiva – aclaró
- Imagínalo – ella seguía viendo las nubes – girar al tiempo que lanzas armas, sería devastador y mucho más interesante que solo girar para defenderte
- El Kaiten es una técnica defensiva – repitió, vocalizando despacio cada palabra
- Como un puercoespín arrojando sus espinas – ella no lo escuchaba
- Tenten, el Kaiten es una técnica milenaria y sagrada de mi Clan… además no puedo arrojar armas al tiempo que emito chacra para defenderme – se quedaron callados, a decir verdad no le sonaba totalmente descabellado. Podría ser una técnica casi perfecta de defensa y ataque, ideal para peleas en las que fueran superados en números. Aunque también sería importante que la persona pudiera arrojar muchas armas y tuviera buena puntería – supongo – dijo de mala gana – que podría realizarse entre dos personas
- Sí, es un buen punto
- Y la otra persona debería ser buena con las armas
- Así es – ella sonreía sin verlo
- Nos vemos mañana a la misma hora, probaremos tu teoría – se levantó y se fue antes que ella le contestara. Maldito Hyūga y su costumbre de dejarla hablando sola.
Al día siguiente llegó temprano al campo de entrenamiento, para sentarse a meditar un poco antes que ella apareciera ¿qué iba a hacer exactamente? ¿Explicarle una técnica exclusiva y secreta de los Hyūga a alguien externo? Aunque Tenten fuera de su confianza ¿Qué pasaría si su Clan se enteraba de lo que planeaba hacer?
Ella llegó a la hora acordada, antes de cualquier cosa tenían que definir primero, que nadie podía enterarse de lo que estaban tramando y segundo ¿cuál era la técnica que pretendían lograr exactamente?, no era el Sōshōryū de ella pues que tuviera que elevarse para hacerlo mientras él hacía el Kaiten dificultaba un poco las cosas. Por su parte, él tenía que enfocarse lo suficiente cuando realizaba su técnica según si se estaba defendiendo solo o si tenía que cubrir a alguien más adicionalmente. Empezaron por ahí, ella de pie a una distancia suficiente para ser protegida pero no tanto para alcanzar a abrir su pergamino y hacer la invocación. Siendo un rotundo fracaso, en el momento que giraba ella quedaba dentro del círculo protector pero inevitablemente su pergamino era arrojado a la distancia, y si lanzaba armas de su porta-kunais solo podía apuntar a un objetivo específico y no a varios. Por lo que se volvieron a sentar a evaluar cómo podían solucionarlo y la respuesta fue obvia, ella tendría que girar al tiempo que él y al disminuir la distancia debería serle más fácil abrir su pergamino.
Se pusieron de pie uno junto al otro, sin estar seguro de cómo proceder, ella dejó su enorme arma en el suelo, indecisa del plan, pasó su brazo sobre sus hombros para sostenerla y giró, mandándola a volar, se detuvo de inmediato y la ayudó a levantar. Mientras ella se sacudía toda la tierra de la que se había llenado, intentaba pensar porqué había pasado eso. Volviendo al concepto inicial, el Kaiten era una técnica defensiva, por lo tanto si la realizaba con ella tocándolo, el contacto automáticamente la mandaría lejos pues era un atacante en su espacio personal que debía ser repelido. Decidieron entrenar de forma normal el resto del día, intentando resolver el inconveniente. Si pudiera preguntarle al patriarca sería fabuloso, pero sabía que eso sería un suicidio de solo pensarlo.
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Ella puso una mano detrás de su cuello y le tomó la mano que tenía en su cintura, separándola lo suficiente para poder darse la vuelta y quedar de frente a él, sin romper el beso, la apretó más fuerte y profundizó el roce de labios, sin saber exactamente cómo, había empezado a jugar con su lengua. No parecía el beso de dos personas sin ninguna experiencia en el tema. La falta de aire los hizo finalizar el íntimo momento.
- Siempre quise hacer eso después de girar – habló ella sonrojada – o eso creo recordar
- Yo también – confesó
- Por eso pasábamos tanto tiempo aquí ¿cierto? – ella cerró los ojos intentando concentrarse – algo entre una técnica tuya y una mía… y nadie podía saberlo
- Así es
- Recuerdo vomitar – él sonrió recordando lo mismo – y… recuerdo que así me defendiste, aunque tu reporte no lo mencionara – afianzó su abrazo y la besó en la frente ¿esa había sido la artimaña de Tsunade? ¿Mostrarle su reporte?
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Que él fuera a los terrenos del Clan para meterse un rato a la biblioteca no era un suceso extraño, afortunadamente. Buscó los libros sobre los diferentes trigramas, leyendo un rato sobre el tema y luego revisando a detalle el Sistema de Circulación de Chacra, para releer uno a uno los tenketsus que lo componían, la esencia del Kaiten era precisamente lograr emitir chacra de todos al tiempo para hacer que la protección fuera total, pero tal vez podía omitir algunos y compensar en el giro el espacio dejado, para conservar la invulnerabilidad. Volvió a dejar los libros en el puesto y se retiró a su propio departamento, no quería tener que dar explicaciones por su repentino interés en una técnica que manejaba desde hacía años. Al día siguiente, con seguridad le dijo a Tenten su nuevo plan. Ella asintió sin decir más y volvió a pararse junto a él para que la tomara por los hombros antes de girar, con el mismo resultado del día anterior, se levantó antes que se le acercara y se sacudió la tierra, para volver a la posición inicial, lo intentó cuatro veces más sin ninguna mejoría. La primera vez que fue expelida de esa forma esa mañana aprendió desde donde recibía el impacto y que debía encogerse para de esa forma caer al suelo en una voltereta y no salir también magullada por este. Pero al quinto intento fallido se quedó sentada en el suelo, no estaba dispuesta a intentarlo otra vez, en todos los años que llevaban entrenando juntos nunca había salido tan golpeada como ese día y él ni siquiera lo había hecho con intención. Él se veía molesto, ella era la que salía lastimada pero era el Hyūga el que se ofendía, aunque bueno, había sido su idea, era obvio que no iba a ser fácil y no se iba a rendir solo por un par de golpes. Por ese día dejaron hasta ahí, en su departamento sacó unos hielos del congelador y se los puso en su adolorido cuerpo, bajo su blusa podía ver los puntos en los que el chacra la daba en pleno, pero en sus piernas no tenía ninguna marca, el problema era los puntos en que tenían contacto directo. Esa nueva mañana se levantó con una nueva idea en mente, además de hacerse del otro lado, por si no funcionaba al menos el golpe no fuera en el costado ya maltratado.
- Tengo una idea – fue su saludo, él finalizó su meditación y se puso de pie junto a ella – vamos, acomoda tu brazo – eso hizo – pero no gi… - no alcanzó a finalizar la frase cuando ya estaba en el pasto - ¡Maldita sea, Neji! Déjame terminar de hablar – él se veía sorprendido por el regaño de ella – ¡no gires! – lo advirtió con un dedo cuando volvió a tomar posición – pon tu brazo – la obedeció – cierra los ojos y dime qué sientes
- ¿Qué? – se veía incómodo
- Dime Neji ¿dónde estoy? – no le contestó – siente ¿qué puntos estoy bloqueando?
- Los de mi brazo derecho – tenía los ojos cerrados todavía – y la parte derecha de mi torso
- ¿Algún otro? – él negó – bien, ahora sí intenta girar
Y así lo hizo, logrando sostenerla. Se detuvo y la vio apartarse, cayendo al suelo completamente mareada. Jamás se había detenido a pensar en cuántos giros daba exactamente al realizar la técnica, aunque ella realizaba algunas vueltas en el Sōshōryū no estaba ni remotamente cerca a ser la cantidad de giros del Kaiten, por el estado de Tenten al parecer eran demasiados. Así que ese fue el nuevo punto en el que trabajar, evitar que ella se mareara, la solución fácil era por supuesto usar medicina para el vértigo, pero fue tajante al decir que no era una opción, no podían confiarse en la disponibilidad de esta en medio de una misión o decirle a los enemigos que esperaran que ella se tomara tal cosa e hiciera efecto. Debía aprender a girar sin marearse de la misma forma que él, viendo un punto fijo.
Había sido completamente ingenua al creer que la peor parte habían sido los golpes. Y no sabía que era más desagradable, vomitar su desayuno o ir a entrenar sin haber comido y no tener nada en el estómago para hacerlo. Estuvieron dos semanas sin ningún avance y él tuvo que irse a liderar una misión con unos chunins, a ella la citaron en el hospital a una revisión de rutina, le llamaron la atención porque había bajado bastante de peso, con esa forma de vomitar lo raro sería que no lo hiciera. Intentó en la sala de su departamento fijar la mirada en la foto del equipo mientras giraba una y otra vez sobre el mismo punto, lograba un número limitado de vueltas antes de empezar a sentir que todo a su alrededor se movía y tropezaba con sus propios pies. Cerrar los ojos tampoco era viable, además no sería útil pues la idea era poder atacar. Se quedó tendida en la alfombra de la sala esperando que el mundo se detuviera para poderse levantar y volver a intentarlo ¿Por qué se le había ocurrido esa brillante idea?
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- ¿Qué pasó en la oficina de Tsunade? – se habían sentado con él recostado en un árbol y ella entre sus piernas apoyada en su pecho mientras la abrazaba
- Cómo no le conté nada de anoche me mostró tu reporte… porque no era claro el motivo por el cual me llevaron en lugar de matarte
- ¿Le dijiste la razón? – ella asintió, no le importaba que la Hokage supiera lo que pasaba entre ellos, lo que le molestaba era que intentara sacar ventaja
- En el reporte de Shikamaru estaba que eran seis, solo le dije cuál era el apellido y los nombres que recuerdo - hizo algo que pareció un encogimiento de hombros – no hay mucho más que relatar de mi cautiverio, desde la primera revisión médica ella debió darse cuenta que más allá de los golpes, él no alcanzó… - se quedó en silencio un momento y se acercó más, si es que era posible – ustedes llegaron en el momento justo para evitar que pasara – de los tantos cargos de conciencia que tenía, al menos podía quitar ese, era un alivio saber que uno de sus grandes temores hacia ella no se había hecho realidad.
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Neji regresó casi un mes después, ella sentía que había mejorado un poco. Y sí, hubo un cambio. Soportaba que hiciera una vez la técnica pero se seguía mareando cuando la hacía más veces. Al menos ya no vomitaba. Él solo repetía que se concentrara en un punto fijo.
- ¡No hay ningún punto fijo! ¡Todo se mueve!
- Mira mi bandana – fue la solución planteada y su primer pensamiento es que le iba a dar una tortícolis por intentar verlo de lado, pero no era lo que él tenía en mente. Soltó el brazo de su hombro y se puso de frente a ella, tomándola de la cintura en lo que parecía un abrazo pero solo tenía el objetivo de poder facilitar que fijara su mirada en el punto que le había ofrecido, su piel se erizó por lo cerca que estaban, en un acto reflejo apoyó las manos en el pecho de él y lo sintió respirar profundo antes de hablar – baja las manos, por favor… y no te muevas, necesito reajustar los puntos – eso hizo, enfocando su mirada en el logo de la aldea. Solo les tomó dos semanas más que su mareo finalmente desapareciera. Era el momento focalizar los objetivos y sacar el pergamino.
Volvieron a la posición inicial, y se resintió. Ahora sentía que no la agarraba con la misma firmeza que cuando la sostenía por la cintura, pero lo importante era ver alrededor e invocar sus armas, cosa que tampoco podía hacer porque él le inmovilizaba los brazos, por un lado con su torso y por el otro al sostenerla del hombro. Obviamente que la sostuviera viéndolo tampoco era funcional, así que la nueva estrategia volvía a ser que la agarrara por la cintura, pero con él detrás suyo. Cualquier persona que de pura casualidad los viera así diría que esa era una posición muy comprometedora. Podía sentir la respiración de él en su oreja y parte de su cuello, así como su propia respiración acelerándose mientras la mano en su abdomen hormigueaba impidiéndole concentrarse. Le fue inevitable cerrar los ojos la primera vez que giró, sintiéndose después culpable porque sabía que él solo estaba así de cerca por la técnica que intentaban crear ¡pero se sentía tan bien! Se excusaba diciendo que no lograba enfocar, pero la verdad es que los primeros días ni siquiera lo intentó. Cuando de verdad se concentró en lo que debía hacer y logró ver claramente todo a su alrededor, era el momento de empezar a ensayar directamente al menos con uno de sus pergaminos pequeños. Y fue entonces cuando les dieron esa misión a Kumogakure.
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Por favor, no me rompan la ilusión diciendo que Neji hizo el Kaiten con Lee. No saben lo mucho que amé hacer este capítulo que tenía en mente desde el capítulo 4, cuando se menciona por primera vez que ellos intentaban crear una técnica juntos.
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No está de más recordarles que sus reviews siempre me hacen muy feliz.
Y que me la paso en twitter (idamariakusajis) porque está cuarentena no se va a acabar nunca y oficialmente paso toda la madrugada despierta.
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Quiero encontrar lo que perdí
Att: Sally K
