Buenos días, tardes o noches, aquí les traigo el primero de los tres o cuatro capítulos finales de esta serie.
Si esta serie ya ésta cercana a su final ya que nunca pensé en hacer que esta fuese una historia larga, pero tengo una idea de una "Secuela", pero de eso hablare en el capítulo final.
Por el momento, sigamos con el siguiente capítulo.
Omega
Batalla de los campos perdidos
El primer choque
Con Soi fon
Hemos caminado durante una semana, seguimos el paso de fuego y sangre que Rhayla ha dejado.
Era fácil seguir el camino por lo anterior mencionado.
Ella se fue hacia el oeste, esto se sabe por qué los últimos pueblos que ella ha saqueado están en esa dirección, he enviado a mis hombres a que hagan reconocimiento en los lugares cercamos a los pueblos.
La mayoría no encontraron nada fuera de lo normal, más que unos espantapájaros robados por los caminos, sin embargo, unos cuantos reportaron señales de antiguos posibles campamentos.
Cierta cantidad de ceniza en el césped junto con madera, ciertos pedazos de tela en el paso de zonas boscosas y una cantimplora de metal en un rio, esta cantimplora tiene palabras en lo que se teoriza húngaro.
Debido a que estamos cerca de encontrarnos con la líder de los maledicti hemos empezado a hacer marchas forzadas y también a ser mucho más cuidadosos con nuestros pasos.
Si los encontramos desprevenidos podemos ganar sin muchas dificultades.
Con Rhayla
Miro las fosas donde habitan los cuerpos de las personas que hemos asesinado para preparar el campo, es una fosa profunda y aun así casi se llena.
Mis hombres muestran respeto hacia sus cadáveres, haciendo un pequeño ritual donde alrededor de la fosa arde fuego blanco, después empiezan a tapar el foso.
Volteo hacia delante y veo como varias fogatas están encendidas, en estos momentos los guiaremos hacia una trampa.
Una parte de los soldados están en el campamento, disfrutando de estos momentos antes de la batalla, aunque todos llevan sus armas consigo.
La otra parte ya disfrutaron del momento de tranquilidad y se encuentras en una colina en la retaguardia, donde a no ser que los shinigamis lleguen por esos lugares no deberían verlos.
Mirando los alrededores del campo se pude comprobar que los rastros de sangre han desaparecido, así que no deberían saber que una vez dentro no podrán usar su reiatsu.
Rhayla solo respira profundo y se quita su casco rojo, esperando la batalla.
2 Horas después
Carga de shinigamis.
Debido a que se empezó a ver humo negro tocando las nubes se envió a los asesinos de Soi fon para inspeccionar, al volver indicaron que ahí estaba el campamento de los maledicti.
Tras unos minutos de debate se decidió que se procedería de la siguiente manera.
Marcharían hasta estar a no mucha distancia del campamento y enviarían asesinos del escuadrón 2 a matar a los centinelas.
Después de eso la treceava y decima división entrarían para asaltar y matar a los maledictis.
Si se encuentra resistencia se enviaran a la 5° y 6° para apoyar.
La 2° división vigilara los alrededores para capturar o matar a todos los que escapen.
Y así empezó.
Sin complicaciones los asesinos de la segunda división mataron a los centinelas sin ser vistos ni provocar ruido, después de eso se dio la señal a las divisiones 13° y 10° de avanzar.
Mientras los espíritus del oeste hablaban, practicaban, jugaban, y la líder se encontraba con ellos en el centro, los shinigamis en sus túnicas negras se abalanzaron.
Varios maledicti murieron en ese ataque sorpresa, por un momento parecía que el pánico se va a esparcir por todo el campamento, pero la mujer de pelo noche y nieve rápidamente corta la cabeza a uno de los shinigamis con su espada.
Y a eso varios maledicti mas sacan sus armas y combaten contra los shinigamis, al principio los maledictis pelean de manera bastante incomoda teniendo varias bajas pero de las tiendas salen varios más y en algunos lugares rodean a los shinigamis siendo estos masacrados sin poder hacer mucho.
Sin embargo de pronto varias olas de Reiatsu mandan volando a varios maledicti, pues Toshiro, Rukia y Jushiro habían liberado sus zanpakutos.
Toshiro tenía sus hermosas alas de hielo con las que se elevó hacia el cielo y viendo a la mujer con armadura carmesí se abalanzo hacia ella.
La hoja de Rukia se volvió de un hermoso blanco nieve, poniendo está a la altura de su rostro pronuncio un conjuro Tsugi no mai, haruken
Y con eso dio en tajo hacia delante del cual salieron miles de cuchillas de hielo que masacraron a los maledicti.
Y Jushiro tenía dos espadas que brillaban relucientes que estaban unidas por un hilo rojo pálido, todo maledicti que batallo con el término muerto.
Al ver esto Rhayla da un aplauso y pone sus dos manos en el piso.
Y justo antes de que Toshiro clavara su espada en el torso de la mujer, el cae de rodillas y en el suelo el empieza a expulsar su reiatsu hacia el aire y sus alas de hielo empiezan a agrietarse y romperse.
No, no solo el, todos los shinigamis caen de rodillas y empiezan a expulsar su energía y olas de energía de diversos colores salen hacia el cielo.
Los shinigamis, recordando que eso mismo pasó en el lugar de muerte de Kenpachi envían a la división quinta y sexta.
Mientras tanto en el campamento los shinigamis se encuentran en una mala posición, habiendo perdido el reiatsu Toshiro se encuentra batallando contra Rhayla, él no duda de su habilidad, pero es innegable que su oponente teniendo armadura está en una desventaja, además sus alas de hielo siguen cayendo a pedazos, siente que le falta aire, se siento bastante cansado.
"Esto debe ser lo que ella hizo para matar a Kenpachi" Toshiro pensó mientras bloqueaba un espadazo.
Mientras las espadas de Rhayla y Toshiro danzan, Rukia se ha tenido que retirar para ayudar a su capitán, el cual recibió un tajo en el pecho después de perder su reiatsu. Ella aun tenía su espada de color nieve y el capitán sus espadas gemelas, pero ambos podían sentir que la energía en ellas se desvanecía.
Jushiro se giró hacia atrás para defenderse, pero en ese momento sus espadas gemelas se desvanecieron y volvieron a su forma normal.
Afortunadamente para el logro bloquear el ataque, la espada de Rukia también ha perdido su color nieve, aun así ellos espalda con espalda siguen resistiendo.
No se puede decir lo mismo de los shinigamis normales.
Habiendo perdido su reiatsu quedaron de rodillas y los Maledicti empezaron a empujar rápidamente, a pesar de que se recuperaron rápido varios murieron en el proceso y además en algunos lugares los empezaron a rodear, además sin el reiatsu no podían atravesar las armaduras maledictis.
A diferencia de la batalla en la ciudad, lo único que impedía el paso en este campamento era unas pocas tiendas que no estorbaban las maniobras.
Las divisiones estaban empezando a ser superadas y los cuerpos de varios de sus hombres alfombraban el piso.
De pronto, en el cielo se podían ver varios puntos de color rojo y estos cada vez se fueron acercando hasta que se estrellaron con los maledicti. La quinta división logro posicionarse y ahora estaba lloviendo kido contra su enemigo.
Pero en vez de volar en pedazos a los no muertos, solo algunos se vieron afectados, en particular aquellos que lo recibieron de lleno y además en vez de explotar y ocasionar humo, más bien se evaporaba al tocar algo.
El capitán rubio al ver eso decidió probar algo, coloco sus dos manos al frente y pronuncio – Sanzai suru, kemono no hone ¡ sento kosho, kotetsu no sharin. Ugokeba kaze, tomabera sora. Yari utsu neiro ka kyojo ni michiru – *1
Y de sus manos salió un rayo dorado que se dirigía a toda velocidad hacia los maledicti, pero después de cierta distancia se desvanecía la energía y al impactar, en vez de rostizarlos solo los entorpeció por un momento.
Shinji y todas sus tropas notaron eso.
Shinji le hablo a sus tropas – Escuchen, al parecer eso mismo que les quito el reiatsu a nuestros compañeros, también hace más débil nuestro kido, hagan el conjuro más fuerte que sepan –
Sin embargo, lo que realmente sería un problema para los maledicti sería la sexta división.
Del flanco y de la retaguardia los hombres de Byakuya cargaron contra los maledicti, envolviéndolos y logrando que la balanza se equilibrara.
El propio Byakuya acompañado con algunos de sus hombres fue a ver como estaba su hermana, al ver que ella y su capitán estaban siendo superados rápidamente fue a ayudar.
Llegando al lado de su hermana, el espíritu de pelo negro enterró la punta de su katana en el cuello de uno de los maledicti, que era uno de los pocos lugares en los que no tenía armadura y lo mato rápidamente por la cantidad de sangre que fluyo fuera de su cuerpo.
El líder Kuchiki miro a la oji-morada, está ya tenía varios cortes en su cuerpo, pero ninguno grave. Él le pregunta – ¿Estas bien? –
Rukia dio una pequeña sonrisa y dijo – Si, hermano – Pero su rostro se tornó en preocupación y apuntando con su dedo hacia adelante dice – Pero debes ayudar al capitán Toshiro, ahora mismo está peleando contra una mujer de armadura roja y él ésta debilitado –
El espíritu asiente, da la orden a sus hombres a que ayuden a Rukia y Jushiro, sobre todo a este último por su herida y se va rápidamente a ayudar a su compañero.
"Desde luego está en problemas, si ella logro matar a Kenpachi no tardara en matar a Hitsugaya también"
Byakuya al llegar al lugar donde Rukia le indicaba vio como una mujer en armadura carmesí, la cara con cortes sangrantes y pelo bicolor pateo a Hitsugaya en el estómago, dejándolo en el suelo.
Hitsugaya ya había perdido sus alas de hielo, tenía varios cortes y jadeaba pesadamente.
Rhayla saca una pistola y antes de que dispare contra el albino oye unos pasos, al voltearse ve al shinigami cargando contra y esta rápidamente dispara.
El líder Kuchiki al sentir el ardor del disparo en su hombro desvió su trayectoria, al hacerlo le da el espacio suficiente a Rhayla para reaccionar y rodar hacia la izquierda.
–… ¿Capitán Kuchiki? – El albino pregunta mientras se levanta.
Jadeando pesadamente responde –…Si – y voltea a ver a la mujer.
La mujer con canas sonríe.
To
Be
Continued
*1 Por eso deje de escribir lo que dicen los personajes en japonés en mi historia, es más inmersivo, pero cuesta mucho escribirlo.
Bueno, pues hasta aquí dejo este capítulo, y no se preocupen que el siguiente no tardara y tendrá más acción.
Espero que lo hayan disfrutado.
