Capítulo 27
Las cosas iban bien. Navidad había sido un éxito, en general, y había más armonía, afabilidad y paz en la tierra y en el aire que Lily casi olvidó cómo las cosas solían resultar cuando Harry y sus amigos estaban involucrados. Incluso se permitió relajarse.
Que fue cuando, por supuesto, todo explotó en sus caras.
Estaban sentados desayunando o, si ese concepto muggle existiera en el mundo mágico, en un brunch y mientras Neville y Luna no parecían demasiado despiertos todavía (después de todo sí habían bailado un montón la noche anterior), y Hermione parecía contenta bebiendo su té y mordisqueando su muffin, el resto de los demás estaban ocupados repasando los eventos del baile de la noche anterior en gran detalle.
Esto, Narcissa una vez le dijo a Lily con agonía en su voz, era una parte de la vida social más importante que los propios eventos. Para Lily, esto era chisme con otro nombre, pero eso no la detenía en lo más mínimo de participar en ello felizmente. No era tan buena como Sirius, quien parecía saber todos los oscuros y espeluznantes secretos de cada familia sangre pura existente, pero ella era una buena observadora, así que el nuevo drama la tomó por sorpresa en medio de una discusión sobre la desafortunada elección de túnica de la señora Periwinkle.
-¡Tengo una idea! -Harry, habiendo entrado al cuarto, anunció. Sus ojos eran febrilmente brillantes, y Lily no necesitaba escuchar el quedo "uh-oh" de Neville desde el otro lado de la mesa para saber que lo que seguía no sería bueno.
-También yo, -Hermione anunció y cerró su último libro (Guerra y Paz- Hermione tenía un gusto extraño para lecturas recreativas) decisivamente. -Creo que podemos medir la relativa posición mágica de nuestro hogar y esta dimensión durante el siguiente cruce como una "frecuencia" de relatividad dimensional. Sólo necesitamos…
-Sí, me imagino que es fascinante Hermione, -Harry la desestimó. -Pero escucha, ¡tengo una idea! No sé por qué no se me ocurrió antes, pero he estado pensando y es la solución a todos nuestros problemas ¡y es tan fácil!
Algo en la manera en que los ojos de ambos, Hermione y Neville, estaban centrados en Harry con una expresión bastante cercana a preocupación le dijo a Lily que las ideas de Harry, sobre todo las "fáciles" usualmente no eran algo bueno.
-Dinos Harry, -Neville finalmente dijo sonando resignado.
El rostro de Harry tomó una casi infantil expresión de felicidad. Hacía gestos salvajes y frenéticos, como si así pudiera darle más sentido a sus palabras… o suavizar el impacto.
-Así que he estado pensado, -repitió. -Y sólo tenemos dos horrocruxes en nuestro mundo, además de mí y Voldemort. Él probablemente se llevó la copa de la válvula de Bella, de todos modos, así que eso y Nagini será cuestión de sigilo. Es un trabajo de una persona, en verdad, así que pensé, ¿por qué no hacerlo oficialmente un trabajo de una sola persona? Sólo necesitamos mi cicatriz para encontrar la dimensión correcta, así que no hay razón para que ustedes tres no puedan…
Fue interrumpido antes de que pudieran terminar la oración, pero todos sabían lo que iba a decir de todas maneras.
-No te atrevas, - Hermione dijo por lo bajo, su tono como hielo. – No te atrevas, Harry. Esta es nuestra batalla tanto como tuya.
La implicación de sus palabras estaba penetrando despacio la mente relajada de Lily y su reacción fue incluso más lenta. Así que, ¿eso fue lo que la noche pasado había significado para él? Vio a sus amigos felices, o al menos contentos, y ¿su reacción había sido removerse así mismo de ellos? ¿Se daba cuenta de cuán ridículo era? ¿Qué tipo de monstruos le habían enseñado que su valor dependía de su disposición a sacrificarse a sí mismo?
Pero, él estaba hablando de nuevo y la atmósfera en la mesa, tan relajada momentos antes, se había vuelto sofocante y nerviosa, como una tormenta latente.
-¡Lo sé, Hermione! -Harry protestó, ambas palmas levantadas para protegerse de su furia. -¡No pienses que no lo sé! ¡Han sido invaluables, los tres, y no podría haberlo hecho sin ustedes, pero este es el último estirón, y me ayudaría más saber que ustedes están a salvo!
-¡No, maldita sea! -Ese era Neville, su cabeza gacha como un toro a punto de atacar, los tendones en su cuello marcados. Draco lo veía sorprendido, todos, de hecho. – No tienes derecho a sacarnos de esto, Harry. No lo permitiremos.
Las palmas de Harry seguían arriba, pero las usaba para presionar en aire en frente de él, como si hubiera una pared que a la cual empujar y hacerlos ver detrás de ella si solo se esforzaba lo suficiente.
-Pero piénsenlo, -demandó. - ¡Les gusta estar aquí! Las personas que conocieron y amaron todavía están vivos aquí, y tal vez puedan volverlos a amar. Hay creaturas que descubrir aquí, Luna, plantas que sembrar, Neville, bibliotecas que explorar, Hermione, mientras que nuestro hogar es sólo un páramo quemado. ¡Ustedes pueden tener una vida aquí!
-También tú podrías, - Neville respondió ásperamente. – Y aun así ni siquiera has considerado quedarte aquí.
Harry desestimó esto.
-Yo soy diferente y tú lo sabes. Me necesitan allá.
-También a nosotros, - estaba claro por el tono de Neville que él no cedería ni un centímetro. – Tú nos necesitas y no te dejaremos, no importa lo que digas.
-Esta no es tu última cena, Harry, -Luna añadió casi con dureza. – Y nosotros no estamos durmiendo, no dormiremos hasta que termine.*
Lily podía ver que la discusión había finalizado para Neville y Luna. Ellos no cederían en esto, pero más allá de eso, la manera en que Neville cerró los ojos cansado, la manera en que incluso Luna mostraba irritación le hizo ver que esta no era la primera vez que tenían una discusión de esa naturaleza entre ellos.
-Sin conmoverse por el sentimiento, Harry comenzaba a enojarse.
-No sean estúpidos, - les dijo. – Ustedes pueden creen que es su trabajo protegerme, pero cuando les digo que el trabajo terminó, terminó.
Los ojos de Lily viajaron por toda la mesa y vio confusión en los ojos de sus amigos, vio la preocupación de Draco, la silenciosa evaluación del grupo de Narcisa, la creciente indignación de Sirius y Severus. Para ellos, esto era Harry cuestionando la lealtad de los demás, el peor insulto que un amigo pudiera dar.
Y ella podía ver eso, podía entender cuán hirientes sus palabras debían parecer para los demás. Incluso habría concordado con su condenación si no hubiera recordado un tiempo cuando ella había estado desesperada, sufriendo y siempre exhausta, y la idea de empujar a todos los demás lejos había cobrado sentido. Había sido tentadora incluso.
Ella no había querido ver a nadie en el hospital, después de que su bebé muriera y sus entrañas se hubieran convertido en un campo de batalla. Y cuando la dejaron salir y Remus la esperaba afuera de su cuarto, sus ojos enrojecidos y cansados, ella había tratado de alejarse de él, porque él estaba cerca de su punto de quiebre y la única cosa que ella haría sería arrastrarlo con ella.
Este es mi problema, ella le dijo, y yo lidiaré con ello, sólo necesito tiempo. Ella le dijo que lo de ellos tal vez no había sido la mejor idea después de todo, y que él tenía su propio futuro por el cual vivir. Ella le había -generosamente, como ella creía- dejarlo ir.
Ella pensó que le estaba haciendo un favor. Ella había decidido no escuchar su él era mi hijo también.
Y le tomó años entender cuánto lo había herido, para darse cuenta que tomar toda la pena y el sufrimiento para ti mismo y negarse a compartirlo, era sólo otra forma de egoísmo.
Ella veía ese mismo desesperado egoísmo, esa estúpida esperanza de protegerlos al alejarse en Harry ahora, y el dolor de Remus en Neville y Luna.
Pero el rostro de Hermione era duro, indescifrable y se levantó, presionando sus manos sobre la mesa, inamovible como una roca.
-En eso te equivocas, - dijo por lo bajo. – Tú no puedes decirme cuando mi trabajo está hecho. Tú ni siquiera puedes decirme cuál es mí trabajo, Harry.
Lily casi podía ver la tensión en el aire, como ondas de calor, susurros de furia y violencia.
Pero Harry era terco.
-Yo los arrastré a esto, - dijo. – Tú me estás ayudando y yo puedo decidir si ya no quiero tu ayuda más, Hermione. Y no la quiero. Quédate aquí, yo haré el resto por mi cuenta.
-¿Yo te estoy ayudando? – La voz de Hermione se había vuelto filosa y frágil, muy lejos de la controlada, peligrosa mujer que había sido antes. Esto era feo, despiadado y muy real.
-Tú no habrías sobrevivido tu primer año en Hogwarts sin mí, Harry. Tú puedes ser la razón original por la cual me uní a esto, pero ¡no intentes decirme que lo puedes hacer sin mí! Yo apunto y tú disparas, ¿no lo dijiste tú mismo? ¿Qué es tan especial sobre ti que puedes desecharnos por un capricho?
Sus ojos se oscurecieron.
-Yo soy el Elegido, - dijo.
Por un momento, Hermione parecía querer golpearlo.
-Y yo soy la inteligente, - ella siseó. – ¡Así que para esta tontería y dime de qué se trata realmente esto!
Él abrió su boca para discutir, pero incluso Lily la conocía lo suficiente como para ver que sería inútil. Así que adoptó una estrategia diferente, o tal vez simplemente se rindió y dijo la verdad. Sus palabras se volvieron una súplica urgente en una manera que atravesaba el corazón de Lily.
-Haz esto por mí, - él susurró. -Por favor, quédate aquí, mantente a salvo. Eso es lo que necesito, Hermione.
-No. – La furia de Hermione no cambió, y tampoco su respuesta.
-Te necesito feliz más de lo que necesito tu ayuda, -dijo suplicante. – Por favor, ¿no puedes entender eso?
-¿Feliz? – Hermione preguntó bruscamente. – No hemos sido "felices" por años, Harry. "Feliz" no tiene cabida en nuestras vidas.
-No allá, - Harry concordó quedamente. – No en… casa. Todo está demasiado roto allá, pero ¿aquí? ¡Podrías ser muchas cosas aquí, Hermione!
Ella hizo un gesto fuerte y cortante con la mano. Su cara era toda ángulos marcados e impaciencia.
-Yo soy quien soy, Harry. Nada va a cambiar eso.
Harry no veía su furia. Sus ojos estaban enfocados muy lejos, en un futuro que él había imaginado para ella. Él sólo veía a la Hermione de sus fantasías, no a esta.
-Sí, lo sé, ¡pero piensa en las oportunidades! Me extrañarás al inicio, claro, pero una vez que te hayas acostumbrado…
Las ventanas del comedor comenzaron a vibrar, vajillas y cubiertos sonaban en la mesa. La tensión del cuarto aumentó a un punto casi inaguantable.
-¿Qué crees que va a pasar, Harry? – Hermione gritó. – Tú te vas a ir y yo sólo… ¿seguiré adelante con mi vida? ¿Encontraré a un buen hombre, me casaré y produciré 2.5 niños y trabajaré en el Ministerio? ¡No puedes ser tan ingenuo!
-¡Claro que no lo soy, Hermione! Pero aquí tienes la oportunidad de una buena vida. Quiero asegurarme que tú…
-¡No hay una buena vida para mí sin ti! ¡No permitiré que me abandones como los demás!
Ella estaba jadeando, todo control fuera, no había nada de su anterior fría y desinteresada persona, y Lily podía ver que incluso Neville la miraba preocupado.
Harry sólo suspiró.
-Seamos honestos sobre esto, - él dijo, como si Hermione fuese una niña pequeña que se negaba a entrar en razón. El cansancio en su rostro dolía casi tanto como la resignación. – Yo ya estoy roto, es demasiado tarde. Incluso si la profecía… si las cosas no fueran como son, yo estoy mal en una manera que simplemente no sanará. ¡Pero tú lo harás! Tú eres la parte de Ron y mía que sobrevivirá esto y continuará. Yo eres más fuerte que yo, Hermione, tú siempre has sido más fuerte, ¡yo lo sé!
Durante un respiro, todo esta callado en la mesa. Debían formar un extraño cuadro, una pequeña parte de la mente de Lily pensó, parados o sentados como una exhibición de cera, todos congelados entre esto y las memorias de un agradable desayuno.
Entonces Hermione rio, amarga, fríamente, como si el hecho de que su amigo se consideraba a sí mismo como roto fuese divertido para ello, y Lily no sabía qué quemaba más, si los honestos, suplicantes ojos de él o la oscura diversión de ella.
-¿Pero es que no ves, Harry? – Ella preguntó. – Estoy tan rota como tú, igual de desesperada. La única cosa por la que sigo viviendo es por ti, y por como van las cosas estoy ir al campamento de mortífagos más cercano desarmada tan pronto tú mueras.
No, Lily gritó en silencio. No, no, no esto no es como las cosas se suponen deben ser; nadie debe pensar esas cosas a su edad; ellos no pueden estar diciendo esto y creerlo ¡un mundo donde esta conversación tenga sentido no se supone debería existir!
Ellos no pueden continuar rompiendo mi corazón así.
Harry estaba viendo a Hermione como si la viera por primera vez. Lily había visto tantas expresiones viajar por su cara en esta última semana, tantos cambios de humor, tantas cosas que no pertenecían en la vida de un hombre tan joven, pero este tipo de pavor era nuevo. Era aterrador.
- Pero tú no puedes, - dijo estúpidamente. – Tú no tienes permitido. Yo… no se supone que así es como funciona. Yo estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario, pero necesito saber que tú serás feliz y estarás bien, ustedes tres, necesito saber…
- ¡Pero no lo estoy! – Hermione lo interrumpió acaloradamente. – No estoy feliz ni bien, soy un desastre, completamente. Tengo padres en Australia cuyas memorias yo borré, y tengo a Luna, Neville y a ti, ¡eso es todo!
- ¿Padres cuyas memorias borró? -Sirius susurró a lado de Lily, pero estaba hablando para sí mismo, o tal vez la necesidad de algo más a parte de esos dos destrozándose el uno al otro se había vuelto demasiado. Lily lo ignoró.
- Eso es por ahora, - Harry todavía trataba de argumentar, pero no la estaba viendo, y una cortina de cabello lo escondía mientras colgaba de su cabeza. - ¡Pero está el futuro! Una vez no esté yo…
- Una vez no estés tú, ¿qué? – Hermione gritó. – Dime, ¿qué es la gran cosa que me espera? ¿Soledad? ¿Pesadillas? ¿La completa inhabilidad de funcionar en una sociedad normal? ¡Dime qué es lo que se supone que debo esperar aquí, porque realmente no lo puedo ver, Harry!
Hubo un largo silencio, cuando Harry volteó a verla a ella, había lágrimas en su rostro.
-Pero hago esto por ti, - susurró.
De nuevo, ella rio.
-Y yo por ti, - dijo quedamente. – Y así, sólo nos tenemos el uno al otro. No me dejes antes de que tengas que hacerlo.
Harry sacudía su cabeza en negación, la sacudía intensamente, y si era un efecto secundario del Felix, por el estrés o si sólo era que había alcanzado su punto de quiebre no importaba, porque había locura en sus ojos.
-¡Pero no se supone que sea así! – Él susurró. – Yo… existe el bien y el mal, ¿cierto? ¿El destino? Y desde que escuché la profecía, me di cuenta que no había salida para mí y los recuerdos de Snape fueron muy claros… Lo entiendo, no soy estúpido, sé lo que me pasará, pero debe haber un dar y recibir, tiene que haber, y si esto va a ser mi vida, si esto es todo lo que habrá, ¡entonces las cosas buenas deben pasarle a alguien más! Alguien debe tener el final feliz que yo nunca tendré y yo sé que serás tú, lo sé porque tú lo mereces, Hermione, lo mereces…
-No, Harry, - Hermione lo interrumpió. Una lágrima bajó por un costado de su cara. Luego otra. – No creo que haya un final feliz para nadie, esto no es una historia.
De nuevo él sacudió su cabeza y sus manos volvieron a elevarse, dedos extendidos, como si lo protegieran de la verdad.
-No puede ser, - discrepó ferozmente. – Eso no puede ser, necesitamos asegurarnos de que estarás bien, Hermione. Necesito saber que después de todas las personas que murieron por mí, todas las personas que maté… Necesito saber que al menos logré salvarte a ti.
Hermione tomó una de sus manos y las apretó fuertemente. A través de sus lágrimas le sonrió. Había arrepentimiento en esa sonrisa.
-Daría mi vida por ti sin dudar, Harry Potter, - dijo quedamente. – Pero hay cosas que incluso yo no puedo hacer por ti.
Y Harry, quien calmadamente había contemplado sacrificarse por ellos minutos antes, encontró su mirada con ojos abiertos de horror, luego giró con rapidez y salió corriendo de la habitación.
Nota de autor original:
Esta no es tu última cena, Harry, -Luna añadió casi con dureza. – Y nosotros no estamos durmiendo, no dormiremos hasta que termine.*
Luna se está refiriendo, por supuesto, a la última cena de Cristo y el hecho de que sus apóstoles se quedaron dormidos en vez de velar por él como se suponía debían hacer cuando fue a orar en el monte antes de la traición de Judas.
Hola a todos! Nuevo capítulo, otra vez las cosas están subiendo de intensidad :o Espero les haya gustado y un anuncio tengo una página en face donde publico las próximas fechas de actualización de los fics y recomendaciones de fics y cosas por el estilo. La página es Little Storm 97 y el link está en mi perfil por si la quieren revisar :)
Muchas gracias a los que comentaron el capítulo anterior satorichiva, Black-ko, Aid4, Fran Ktrin Black, Ryogana, Ana Luisa, dinas'moon'E53 y sof77. Sus comentarios me alegran el alma.
¡Nos vemos en el siguiente capítulo! Sigan cuidándose y espero estén bien :)
