Capítulo 28
Nuevamente discreta y sigilosa regreso al lugar de donde había salido, sonrió de recordar que él se encontraba en el mismo lugar donde tenían cada una de sus citas de estudios, aunque muchas veces le llamo a atención por sus infaltables tardanzas, también muchas veces lo felicito por el empeño que ponía en tratar de resolver los problemas que ella le daba — Puedo notar que estas al punto del colapso si no logras resolver ese ejercicio que tienes allí— la rubia lo saco de su frustración con su dulce voz, un poco sorprendido Paris levanto la mirada para encontrarse a su querida tutora, casi babeo al verla tan poco arreglada o mejor dicho al verla tan sencillamente metódica, se notaba adrede el pijama que llevaba por debajo de un fino saco que delineaba su delicado cuerpo, no llevaba la diadema que habitualmente adornaba su cabellera, esa simple falta del detalle la hacía verse bella abandonando la pulcra y prolija compañera de clases que lo guiaba en sus estudios— Anahis…— ella también se sorprendió al verlo tan… dedicado, su revoltoso alumno como ella lo llamaba había estado horas intentando mantener la concentración en los estudios, su despeinado cabello (más de la cuenta) lo delataba, pero le impacto su mirara, una mirada dulcemente ámbar que resaltaron tras un par de gafas de grueso marco, que según ella era la primera vez que Paris usaba lentes, a su parecer le quedaban muy bien y hasta maduro y serio lo hacían verse — Traje algo de cenar— mostrándole la cesta entre sus manos— que te parece si comemos algo, te despejas y te prometo que luego te ayudo con los temas en los que tengas dificultades— le propuso con una gentil sonrisa.
—No entiendo que haces aquí, tu prometido se molestara si te ve aquí— quiso alejarla —Por favor Paris solo quiero ayudarte—
—…esta…está bien— respondió luego de ver la posibilidad de tenerla cerca, pensó que se encontraría furiosa con él luego de su comportamiento, pero no ella si sabía dar vuelta la página, rápidamente se levantó como pudo (no olviden que tiene esguinzado un tobillo je je je) para hacer a un lado los libros que tenía sobre el escritorio, mientras ella empezaba a sacar la cena improvisada, como un caballero que de vez en cuando era, le acerco el asiento y solo hasta que ella estuvo cómoda tomo el suyo, primero vinieron los emparedados y algo de sushi — esto esta delicioso— dijo con la boca llena de comida, ella sonrió de solo escucharlo, Paris volvía a ser el mismo de siempre— La cafetería ya había cerrado así que cruce a la tienda de la esquina, para beber traje refresco de cola, espero que te guste— acercándole un vaso— esta perfecta pero le falta algo— buscando en lo profundo de su morral, una vez lo había encontrado saco una lata de una conocida marca de cervezas, tras abrirla puso un poco en su bebida y la engulló hasta la última gota— ¡Mmm esto sí que es delicioso! — Festejo secándose el labio con la punta de la lengua— ¿Quieres un poco? — ofreciéndole la lata
—Oh no… no suelo beber, además no deberías beber en este momento, estas estudiando Paris— lo regaño…volvían a la normalidad…—Vamos Anahis vive un poco— colocando un poco del fermento en su bebida— No todo tiene que ser perfecto siempre—
—Esta bien, pero solo un poco— tuvo que aceptar con algo de desconfianza— Es solo que no estoy acostumbrada a beber— apenada por el miedo que le tenía a ese tipo de bebidas— ¡Pues aprende! ¡Siempre hay una primera vez para todo! —Acercándole el refresco alcoholizador —Sigues siendo la misma Anahis cobarde que no se atreve a desafiar a alguien o a probar su valentía— esas palabras hirieron en lo profundo del orgullo de la oji verde — ¡Eso no es cierto y si vas a seguir atacándome será mejor que vuelva a mi habitación! —
—Esta bien perdóname Anahis lo siento— tomándola de la mano— Quédate, no me agrada comer solo— se sinceró con ella, apenándose un poco por lo que había dicho.
—De acuerdo pero ya no más comentarios desagradables— le ordeno— Sabes… hasta enfadaba de ves bonita— le respondió con franqueza, asiendo que se ruborizara— No temas a los halagos que puedan darte, eres una mujer hermosa, tu prometido es un hombre afortunado al poder tenerte—
—Solo… es un arreglo de familias— no había necesidad de contárselo, pero para ella si la había — Un acuerdo dices…— sorprendido, sabia que algunas de los clanes más importantes del país seguían con esas antiguas tradiciones, pero hasta el mismísimo emperador de Japón permitió que su heredero se casara con la mujer que el eligió— Pero como puedes aceptarlo, es tu vida, tu libertad, tu…— no quería ni imaginársela entregándose a otro sin amor.
—Lo se— con la mirada gacha y a punto de soltar en llanto, Paris se levantó y le tendió la mano para que quedara a su altura— Anahis, como puedes aceptarlo, eres bella, inteligente, independiente, ese tipo no te merece—
—Son nuestras familias las que manejan nuestros destinos, no hay nada que pueda hacer—
—Pero y el amor, se que no lo amas, lo puedo ver en tu rostro— refugiándola en su pecho—Como podrás estar con alguien a quien no amas, a quien no deseas—
—No es tan fácil— las lágrimas no tardaron en escapar de sus verdes ojos— ¡Estoy comprometida casi desde que nací, así es en mi familia, buscan a las mejores familias para emparentar y subir o mantener el estatus, si me rehúso estaría renegando de las tradiciones y creencias de mi familia, rompería con una promesa y lo más importante con la palabra y el honor de mis padres! — Contestándole con rabia y dolor en su mirada, tal vez era al alcohol que la hizo animarse a confesarlo— ¡Rehúsate! — Paris se puso de pie en frente de ella tomándola por los brazos hasta que quedo frente a él — No es tan fácil, toda mi familia me aborrecería, ya una vez la hermana de mi padre lo hizo y ahora no permiten que se acerque a ninguno de nosotros—
—Pero es tu vida, Anahis no te condenes a vivir una vida miserable por conveniencia de los demás— quiso hacerla comprender, pero la enfureció más— ¡Y qué me dices de ti!, ¡¿estás enamorado?!
— ¡Sí, lo estoy de la mujer más bella, frágil y además inteligente que nunca antes había conocido! — le contesto con decisión— ¿Y porque no estas junto a ella si tanto la amas? —
—Lo estoy Anahis… en este momento lo estoy— fijando su mirada con la suya— Estoy enamorado de ti Anahis, desde el primer día en que te vi al entrar en el salón de economía que no lo recuerdas, desde ese día te volviste la persona más importante en mi vida, me sentí el hombre más afortunado del mundo cuando me pusieron como tu pupilo, mi corazón palpitaba cada vez que llegabas a clases y mejor aún daba un vuelco cada vez que te decidías a ayudarme, también sentí como una puñalada en el centro de mi corazón cuando me enteré de que estabas comprometida, y más aún que te casarías dentro de poco…— le confeso finalmente —Y ahora…ahora siento que si llegara a tenerte no te dejaría escapar nunca más Anahis, lucharía por ti contra tu familia, contra tu prometido o cualquiera que me impidiera estar junto a ti— apoyando su frente, pecho y regazo contra los de ella arrinconándola entre su cuerpo y la mesa— Siento que quiero besarte y al menos sentir por unos instantes como seria amarte y que me ames— tomando el rostro de su amada entre sus manos—Por favor, no me niegues el derecho, solo necesito una prueba de que no te soy del todo indiferente mi querida Anahis…— con una fina y quebrantada voz, primero hubo un delicado rose entre sus labios, luego ese rose se hizo un temeroso beso, un tembloroso roce que fue adquiriendo impulso y valentía, Paris fue tomando el control de la situación, Anahis había cedido finalmente, su boca se apodero de ella estaba usando todos sus trucos y habilidades para conquistarla, aferro el cuerpo de su amada más al suyo, su mano fue bajando hasta acariciar su espalda sin propasarse de los límites, temerosa pero ella también se animó a responder a su abrazo, por un momento se sintieron como uno solo, pero nada duraba tanto, de pronto, el deber, se coló por la mente de la oji verde—No….No puedo— alejando a Paris de un empujón— ¡Lo siento, no puedo hacer esto! — cedió entre vergüenza y lágrimas antes de salir despavorida de la biblioteca dejando a un herido aunque extasiado Paris.
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Un nuevo día había dado inicio, el cielo estaba tan celeste como negra la noche, los pájaros revoloteaban entre los salpicaderos buscando algo de agua donde beber y bañarse. A pocos paso de allí los alumnos de audiovisuales hacían su mejor esfuerzo para sacar una vez más las ultimas noticias para el estudiantado— Iniciamos en …tres…dos…uno…— el ayudante de director le daba la señal a Águila para empezar el rodaje— ¡Hola muy buenos días a todo los alumnos de esta y todas las universidades presentes en el campus estudiantil, muchas felicidades a los fervientes ganadores de Natación, a los equipos de Voleibol, Jockey y Beisbol, sabemos que hicieron su mejor esfuerzo, como bien saben esta mañana iniciaremos con el torneo de arquería con la pista de entrenamientos, por la tarde proseguiremos con los partidos de Tenis individual y de dobles, y finalizaremos las competiciones de esgrima en el estadio del ala este, como siempre no se olviden de apoyar a nuestros representantes, esta vez serán los turnos de los superiores Tsukishiro en individuales y a los superiores Esmeralda y Clef en dobles, como siempre estamos orgullosos de ustedes, sabemos que darán lo mejor de si! — guiñándole a la cámara.
— ¡Y… corte! — La trasmisión del noticiero estudiantil había terminado— Muy bien chicos, listo por hoy preparen el equipo para trasmitir desde el exterior— ordeno Águila desde el "Trono del Director" como él lo llamaba, estaba a punto de ordenar su bolso con los transistores y antenas que debía emplear en el campo de competiciones— Buenos días Águila— la delicada vos de su mejor amiga lo saco de su labor, al levantar la vista pudo notar algo diferente en ella, su mirada tenía un brillo muy especial, su rostro se veía radiante y se había arreglado más que de costumbre— Buenos días Alanis— dándole un beso en la mejilla, ella en cambio no pudo decir lo mismo de él, al contrario de ella, se veía desganado, con bolsas en los ojos y un ligero tinte rosa en su mirada— Pero que te ocurre, no te ves bien, ¿te sientes enfermo? — probando la temperatura de su frente.
— No es nada, solo que no dormí muy bien anoche (su amor imposible como él la llamaba)— recordando los motivos de su desvelo— Pero la que me preocupo eres tu Alanis, que te ocurrió ayer, por lo visto te fue más que bien— dedujo por lo maravillada que la veía, en ese preciso momento de la luz había pasado a la sombra, había cambiado por completo— Tienes algo de tiempo, hay muchas cosas que quiero contarte y creo que a ti también te vendría bien desahogarte amigo— acariciando su mano, no de una manera provocativa, sino como el apoyo que sentía que su amigo necesitaba. Pero estaban siendo observados, desde detrás de unos telones una joven pelirroja había visto las demostraciones de cariño del par de amigos— ella es la persona que te gusta Águila…— declaro con algo de pena, no comprendía como su corazón empezaba a dolerle, luego de unos segundos pensé que lo mejor sería no molestarlos…
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—Marina, pequeña date prisa, no pienses que te dejaremos solas, sé que desde ayer no pruebas bocado alguno y no me perdonaría que te desmayaras por falta de alimentación— le decía Caldina arreglándose frente al espejo, mientras veía a su amiga a través del reflejo del espejo— Créeme que no tengo ganas de nada Caldina, será mejor que alcances a Alanis— le dijo con completa sinceridad— ¿Cómo es eso? — volteándose algo molesta para tomar asiento junto a su cuerpo— Pequeña, nada ganaras con quedarte encerrada entre estas cuatro paredes, enamorarse no es para nada malo, es más, es lo más hermoso del mundo.
—Pero no enamorarse del novio de una amiga Caldina, me siento fatal por lo que le hice a Presea—
—Créeme que no fue tu culpa pequeña, el corazón no elige de quien enamorarse, solo sucede y ya, sabemos que no fue culpa tuya, ni tampoco de Clef, el solo fue el imbécil que no supo manejar bien las cosas— comento con picardía— ¡Ahora quiero que te levantes, te arregles y salgamos a desayunar, las chicas prepararan un desayuno al aire libre y no aceptare un no por respuesta! —…
You´re awful bright
You´re awful smart
I must admit
You broke my heart
The awful truth
Is really sad
I must admit
I was awful bad
While lovers laugh
And music plays
I stumble by
And hide my pain
Mmmm, the lamps are lit
The moon is gone
I think I´ve crossed
The Rubicon
And I, I, I, I, I, I, I
Walk the streets of love
And they´re full of tears
And I, I, I, I, I, I, I
Walked the streets of love
And they are full of fears…
Los acordes de la voz de Paris al compás de la música que pasaba por la radio rompieron con la calmada y tranquila habitación de la residencia, tanto fue su entusiasmo que hasta logro sacar a Ascot de su apacible sueño— ¿Qué pasa? ¿Qué fue lo que ocurrió como para que estés despierto a esta hora? — murmuro el muchacho desde su lecho mientras se frotaba los ojos por la repentina luz.
— ¡Que te puedo decir amigo! ¡La vida es bella! — Festejo mientras terminada de cambiarse ya que acababa de salir de la ducha— ¡Vaya creo que esa noche de estudio te hizo más que bien! —estudiando las actitudes de su amigo, estaba más que alegre, ya no parecía el furioso y afectado joven que perdía un importante enfrentamiento el día de ayer —"¿Pero que le habrá sucedido a este tipo?" — pensó el castaño, mientras la mente de un moreno peliverde divagaba entre recuerdos de la noche anterior y los sentimientos que se animó a confesar, pensó que no había sido el mejor momento para esas cosas, pero la desesperación de no tenerla, pero más que nada se desconocía a sí mismo, siempre supo que lucharía contra viento y marea, contra cualquier cosa que se le presentara con tal de estar con la mujer que amara, definitivamente la había encontrado, era la mujer perfecta para él, pero se había rendido prematuramente, y la respuesta de Anahis a su beso, a sus caricias a tus sentimientos le hicieron saber que no le era del todo indiferente a su hermosa rubia, pelearía, lucharía, seria capas de batirse a duelo contra uno y mil Touyas con tal de que Anahis fuera suya, sonrió al planear cuál sería su próximo paso, la conquistaría, y aunque no fuera así no podría reprocharse el no haber peleado por la muchacha a la que amaba .
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Los alumnos de la comisión olímpica habían trabajado toda la madrugada para que la pista de entrenamientos estuviera lista para las competiciones de arquería, habían colocado las luces, pantallas hasta los blancos de puntería y los nuevos arcos reglamentarios que usarían los participantes, estas habían comenzado a media mañana luego de una buen desayuno de las colectividades de las demás provincias, ya estaban en la primera ronda cuando Alanis tendió una manta sobre el césped muy cerca de un árbol, muchos de los alumnos de la facultad habían hecho lo mismo así que no era nada extraño, el sol no estaba nada fuerte y la vista era estupenda— Y bien, quien hablara primero— le pregunto la morocha tomando asiento junto a el— Habla tú, no sabes que no soy bueno para estas cosas— muy triste aun, así Alanis le conto lo de su rapto y del aprieto en el que se había metido del día anterior, de cómo busco su ayuda sin recibir respuesta alguna, de su miedo y del rescate de Latis— El dejo plantada a Lucy ayer por la noche — agrego él, hiriendo el corazón de su amiga— Yo no lo sabía, no sabía a quién acudir Águila—
—Lo siento no quise herirte Alanis, hiciste bien en acudir a Latis, yo también hubiera hecho lo mismo que él— intento calmarla— Luego hice un locura— sus mejillas tomaron color carmesí— lo bese Águila, perdí la conciencia y no me importo nada más en ese momento amigo— en efecto su amigo no cabía en lo que estaba escuchando, su amigo, el correcto y serio Latis había traicionado a Lucy, él estaba comprometido — Y él te correspondió…— pregunto con temor, rezándole a dios que ella le dijera que sí, pero ella de inmediato lo negó, con el recuerdo de aquel tierno beso y la melancolía de saber que era un hombre prohibido— No te preocupes Águila, él respeta a su prometida— con la mirada nublada.
—Pero… como… estoy furioso, como pudieron llegar a eso, cómo pudiste Alanis— la regaño, realmente estaba molesto, molesto con Alanis por no haberle dicho que Latis era el hombre de quien estaba enamorada, molesto con Latis por haberle sido infiel a Lucy, molesto con él mismo por no haber hecho lo mismo que Alanis y luchar por su amor, pero había algo muy importante que lo detenía, ella era la novia de su mejor amigo. A tan solo unos metros de allí Esmeralda los había divisado a los lejos, pensó en acompañar a la pareja a ver las competiciones, se fue acercando calladamente hasta llegar a ocultarse detrás de un árbol, pensó en sorprender a Alanis, recordando lo asustadiza que era su amiga, pero las palabras de Águila la hizo detener su paso —Pero como, cuando te diste cuenta que estabas enamorada de él—
— Fue por sorpresa Águila, debo revelarte que desde el primer día de clases quede cautivada por mi tutor en las prácticas de dibujo, él era serio, mayor que yo, muy apuesto y aunque su carrera no tenía nada que ver con la mía, siempre estaba dispuesto a orientarme, creí que estaba enamorada de él— con una nostálgica mirada.
—Zagato…— declaro pasmado luego de meditarlo un poco, ese hombre era Zagato, pero no solo él la había escuchado, Esmeralda lo había oído todo, estaba más que abrumada, herida en su corazón, su amiga se había enamorado del hombre que ella amaba, no pudo, no quiso escuchar más tales revelaciones, salió casi huyendo del lugar sin dejar pista de su presencia allí.
— Si por mucho tiempo creí que estaba enamorada de Zagato, hasta que conocí a su hermano menor, fue allí que supe que lo que sentía por Zagato no era más que admiración, a pesar del parecido exterior, Latis era muy diferente a él, era mucho más sensible, mas espontaneo y tal vez mucho más rebelde, me alegre mucho cuando Zagato y Esmeralda formaron una pareja, pues yo ya amaba a Latis…
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Las competiciones de Arquería hicieron que la mañana pasara de prisa, en cuanto pasaron las horas los alumnos de las diferentes facultades se aproximaban a las inmediaciones de las canchas de tenis, esta tarde sería el turno de Clef, Yue y Esmeralda de enfrentarse a las otras universidades, como era lo habitual los competidores se encontraban en el área de vestuarios a la espera de que los llamaran, Clef fue el primero en llegar, ese dia había estado practicando desde temprano, por no decir que debido al insomnio debió de levantarse temprano aquel día, estaba haciendo los estiramientos pertinentes cuando escucho que la puerta se habría para dejar entrar a un sujeto conocido— Buenas Tardes Yue— lo saludo mientras el dejaba su equipo en el suelo — Buenas tardes— le respondió por pura cortesía, lo cierto era que al ver a su amigo de lila cabellera sintió como la sangre le hervía de solo recordar la hazaña que había cometido con Marina— Yue, solo quería agradecerte por cuidar de Marina por lo del otro dia…—¡Punch!— no pudo terminar ya que sintió el fuerte puño de Yue en su rostro— Como pudiste, eres un imbécil Clef, no solo te metiste con la amiga de tu ex novia! ¡Sino que le robaste la inocencia a una menor eres de lo mas despreciable! ¡Ella no se merecía haber caído en tus manos! — le reprocho sujetándolo de la camisa— ¡Eres un miserable cómo pudiste jugar con ella Clef, más te vale que le respondas como se debe o no sabes a lo que te enfrentaras!—
—Cuf, Cuf, cuf, te equivocas amigo, ella ya es mayor de edad y lo mas importante de todo es que yo jamás jugué con ella— recobrando algo de la cordura después del golpe— aunque no lo creas yo también me enamore de ella — mirando con sinceridad a su amigo— Yo también la amo Yue estoy tan enamorado de ella, como ella lo estaba de mi…pero la cobardía y el miedo a perderla fueron malos concejeros — respondió con tristeza— si te hace sentir mejor ella decidió dejarme, no soporto la idea a haber traicionado a una amiga, o de pensar que la engañe para hacerme de ella— hablaba con angustia— anoche me encontré con ella, aunque le explique todo, sin mentiras, sin omitir nada ella finalmente resolvió poner distancia— poco a poco sintió como las manos de Yue iban aflojando su camisa hasta finalmente dejarlo nuevamente en el suelo— ¿Quién lo diría no? Tu que siempre te referías a ella de forma tan recta y estricta ahora la defiendes peor que un padre— le recalco cayendo en la cuenta de los sentimientos de su amigo— Cualquiera diría que también te enamoraste de ella Yue— estudiando cada gesto, cada movimiento, pero su mirada ya lo había delatado
— ¡No digas tonterías, la defiendo como a cualquier otra! — Dándose la vuelta para empezar alistarse para competir — si realmente la amas, cuídala, no provoques su sufrimiento— agrego antes de seguir en su labor.
—"No me cabe ninguna duda, tú también la amas Yue" — menciono Clef con tristeza viéndolo alejarse.
Las competiciones iniciaron minutos después, el primero en participar fue Yue, sorprendiendo a todo el público por su buena forma, fácilmente derroto a un oponente tras otro, aunque el último fue un poco más costoso de derrotar— ¡Y el primer lugar en singles es Tsukishiro Yue! — proclamo el arbitro mientras todos los presentes lo alababan— Vaya si que le fue fácil a Yue sacar victoria— menciono Caldina— Yo nunca dude de eso— agrego Tatra celebrando.
—Yue es bueno en todo lo que se propone— por fin hablo la oji azul.
—Sin duda lo es— le contesto Tatra— No dudaría que dentro de poco terminara modelando para alguna marca importante—
—Porque lo dices— le preguntaron mientras ella indicaba a una mujer bien encapuchada y de lentes oscuros que no dejaba de fotografiar al deportista—Pero si es…— pensó con una gota de sudor cayendo por su frente— No creo que a Yue le agrade mucho verla aquí…— se dijo la peli azul
Los siguientes en competir fueron Clef y Esmeralda en dobles, intentaban dar su mejor esfuerzo, los representantes de las demás universidades eran muy buenas y les costaba llevarles el paso sobre todo al peli lavanda— ¡Vamos Clef que te ocurre, si no ganamos este juego quedaremos en ultimo lugar! — lo animo Esmeralda— Lo siento, estaba algo distraído— levantándose luego de caer por un mal paso, y si la presencia de Marina entre sus amigos lo distraía del juego.
—¿Clef esta algo distraído no lo creen? — agrego Ráfaga— Si no se esmera les ganaran con facilidad— dijo Zagato con molestia viendo que no le era de gran ayuda a su prometida—
—¡No se preocupen ellos sabrán que hacer! ¡Vamos chicos! ¡Ustedes pueden! — los alentaba Alanis desde las gradas— Lamentablemente ni Clef, ni Esmeralda lograron superar las expectativas quedando en segundo lugar…
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Desde lo más alto, en los edificios de la universidad dos almas que se amaban:
—Y qué piensas hacer— estaba herido, lastimado, sentía un gran dolor que nada podría calmar, necesitaba oírlo de sus propios labios, necesitaba saber la verdad
—Hable con mis padres, me dijeron que la boda será a fin del año escolar— le confeso con pesar, sabía lo que sus palabras le provocaban al amor de su vida, pero era necesario, quería ver con sus propios ojos cada una de sus reacciones.
—Veo que ya lo aceptaste— con desilusión— Pensé que tendrías el valor de imponerte ante los jefes de tu familia— voleando a ver el horizonte—
—No tengo nada porque imponerme— también volteando a ver el horizonte— si al menos tuviera una fuerte razón, una persona importante en mi vida… pero… ya lo sabes…—sonriendo con amargura.
—Tú eres la persona más importante de tu vida— le respondió a fin a tu futura profesión, lo mejor era guardarse aquellos sentimientos que al parecer de nada servirían…
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La noche cayo rápidamente, la mayoría se reuniría a ver las competiciones de esgrima, Alanís sintió un poco de frio por lo que volvió a su cuarto por una chamarra que la abrigara— Alanís, tenemos que hablar— una voz en la escuridad la sorprendió al entrar al cuarto
—¡Esmeralda! ¡Me asustaste! —le respondió sorprendida— que sucede? ¿No te ves bien, dime paso algo entre Zagato y tú? — indago con sincera preocupación…
—¿Que acaso quisieras que algo haya sucedido entre Zagato y yo? — le contesto con un torbellino de emociones, estaba molesta, dolida y algo confundida, necesitaba saber la verdad-
—De que hablas, no comprendo lo que quieres decir— Esmeralda se levantó de su asiento para estar frente a su amiga, era necesario y quería saber la verdad— Alanis dime la verdad— mirándola a los ojos— ¿¡Alanis tu estas enamorada de Zagato!? —
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Pasaron un par de horas desde el encuentro entre Alanis y Esmeralda, en ese tiempo la morocha se sinceró con su mejor amiga, le confeso de su admiración disfrazada de enamoramiento hacia Zagato, le hablo de su sincero amor por el pequeño hermano de su prometido, y del dolor y a la vez alivio que le causaba el tener que guardarse todos sus sentimientos para sí misma— Pero Latís sabe…— le pregunto con sorpresa, mientras ella asentía con una tenue mirada y melancólica sonrisa— lo sabe … pero es demasiado noble como para jugar con mis sentimientos— con algo de amargura mezclada con tristeza.
—Alanis, lo siento mucho…— abrazando fraternalmente a su amiga— …yo jamás pensé…— avergonzada de haber desconfiado de su amistad— Prometo que todo esto se solucionara… es hora de despedir el semestre— le dijo con una tierna sonrisa.
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El primer semestre del año le había dejado a mas de uno con un agridulce sabor de boca, las competiciones, de esgrima y el resto de los enfrentamientos pasaron sin más novedad que el triunfo de Nakuru de la Universidad de Osaka, de hay Yue comprendió del porqué de su regreso. A la mañana siguiente, como sierre final de las olimpiadas Yukito y Presea, presentaron una función ante todo el auditorio de la universidad. Para Presea era la forma de despedirse de ese a mor enfermo y toxico de malos sentimientos e inseguridades que nunca creyó experimentar, la melodía del piano de Yukito era sencillamente magnífica, con un ligero toque dulce, pero a la vez una melodía llena de tristeza, para Yukito también era una forma de despedida, de despedirse de un amor el cual sabia no podría llegar a ser, un amor que desde el inicio estaba condenado por el prejuicio y el miedo al que dirán. Juntos formaban un dueto simplemente estelar, la triste danza de Presea junto a la melancólica música de Yukito hizo emocionar a cada uno de los presentes en el lugar.
—¨Juraste que solo tocarías esa pieza frente a la persona que amas¨—recordó su mejor amigo
Flashback
Era una tarde de primavera, acababa de tocar el ultimo timbre del colegio para dar fin a las actividades del día, Touya buscaba a su compañero ya que debían reunirse para terminar un informe de Historia Japonesa a entregar a la mañana siguiente. Al no verlo decidió buscarlo por el interior de las instalaciones— Así que es aquí donde te escondes cada tarde— alertado por una tenía sinfonía que se intensificaba a medida que se iba aproximando a la sala de música, allí estaba él Yukito detrás del teclado de un piano, expresando sus más ínfimos sentimientos a través de aquellas notas agrupadas en la más melancólica sonata que haya escuchado jamás, allí permaneció en silencio, con el pecho acongojado hasta el cano termino su concierto — Disculpa, creo que se me fue la hora, ya podemos irnos— le dijo cerrando la pianola.
—Esa melodía… nunca antes la había escuchado— le contesto saliendo de su ensueño.
—¿Te agrada? La compuse hace poco— con un ligero brillo en su mirada
—Claro, solo un sordo podría no apreciar lo buena que es, ¿porque no la tocas en el festival de música de fin de año? —
—Lo siento, esa melodía, es solo para la persona que ame— sorprendiéndolo por su confesión, ya que en todos los años de conocerse nunca demostró interés amoroso por alguien.
Fin flashback
—Yukito— se dijo la rubia con algo de congoja en su corazón, podría sentirse su pesar …
Flashback
Touya había ido a buscarla para pasarla tarde juntos cuando cruzaron a Yukito junto a Presea— Buenas tardes — los saludo el cano con su habitual gentileza— Buenas tardes— respondieron al unisonó
—Vamos camino al salón de música, Presea y yo debemos dar el ultimo ensayo antes de la presentación de mañana— si quieren pueden acompañarnos— los invito.
—Me encantaría, hace tiempo no te escucho tocar el piano— le contesto el pelinegro.
— Solo es para ocasiones especiales— le sonrió volteando a ver a su compañera — ¿NO es asi Presea? — a lo cual ella solo asintió, algo había cambiado en ella, o mejor dicho, la calma se había apoderado de su ser — si quieres puedes venir Anahis , no tengo nada contra ti o Lucy, ambas me caen muy bien —
—Eso me quita un peso de encima, aunque Marina tampoco tiene la culpa de nada, si te lo propones estoy segura que te agradara tanto como a Lucy y a mi— algo que no le agrado oír a la bailarina, el solo hecho de escuchar ese nombre le había hervir la sangre.
—El tiempo lo cura todo— solo atinó a decir el futuro psicólogo para amenizar el ambiente. No tardaron mucho en llegar al conservatorio allí Yukito limpio las viejas teclas del clavicordio para tomar asiento frente a él, mientras Presea se posicionaba en una improvisada pista de baile. La danza comenzó a la par de la composición, cada acorde del viejo instrumento de la mano con el delicado movimiento de la castaña acoplándose el uno al otro.
—Esa melodía… es muy triste…— se dijo la rubia, en un estallido de emociones que amenazaban con escapar de su mirada, mientras que su prometido veía lacónico la escena que se presentaba…
Fin flashback…
Terminada la presentación los aplausos, silbidos y halagos no se hicieron esperar, el estadio había dado su veredicto y ese había sido todo un éxito.
—Sencillamente excelente— se dijo Caldina secándose una lagrima derramada de la emoción.
—Presea bailo hermoso, no lo creen chicas— también agrego Lucy con un Latís que le aproximaba un pañuelo para secarse el rostro— tranquila, si lloras por esta clase de cosas no toleraras todo lo que te tocara ver en el hospital— le aconsejo. Gradas más abajo Alanís no cedió al llanto, pero si compartía el dolor con su amiga— Buen hecho amiga…—le dijo a lo lejos.
—Bien hecho Presea estoy orgulloso de ti— le expreso Clef en un aplauso al unísono, cosa que ella pudo entender bien— No…gracias a ti…— le respondió —y gracias a ti Yukito— lo miro. Y eso fue el acto final.
Pronto las luces se apagaron para dar lugar a música de disco (antro, boliche) mas actual y movida— ¿Qué sucede? — se preguntó Marina.
—Es el baile querida, cada año al terminar las olimpiadas todas las facultades se reúnen y arman un gran baile— festejo la morena— ¡ven querido es nuestra canción! — jalándolo casi de la corbata para bajar a la pista.
—Quieres bailar? — le pregunto el pelinegro a Lucy —¿yo? — se dijo insegura—
—¡Vamos Lucy, no rechaces a tu prometido! — le regaño la peliazul— Si no aceptas yo tomare la invitación por ti! — guiñándole un ojo con diversión. Cuando menos se había dado cuenta, ella misma era la que estaba sola, Latís bajo junto a Lucy, Touya se había llevado a Anahis, Águila se apropió de Alánis, apenas encendieron las luces estroboscópicas y fue allí que sintió algo de soledad.
—Tal vez no pueda invitarte a bailar, pero si puedo invitarte un ponche— la invito un peliverde con picardía, un bastón colgado de su brazo y un par de vasos de cartón llenos de alcohol.
—Paris— sonrió— eres la última persona que me hubiera imaginado me invitaría algo de beber.
—Lo se…— tomando asiento junto a ella— Pensé que estarías del lado de Presea— aceptando la bebida de su amigo— ¡yo solo estoy de mi parte! — le confeso— y si esa parte ayuda en mi propósito pues bienvenido sea! — bromeo— además Tata acaparo a Ascot y no quería quedarme solo— indicándolos en la pista.
—Tata es muy decidida— bromeo engullendo la bebida y así dieron rienda suelta a una amena conversación como si de viejos amigos se tratara descubriendo que tenían mucho en común.
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—Vamos, no tienes por qué ser tan huraño— lo regañaron
—Yo no bailo— le contesto cruzado de brazos— Vamos Yue, por los viejos tiempos, además nunca me felicitaste por un triunfo en el campeonato de esgrima— habiendo pucheros—
—Nakuru tiene razón al menos concédele una pieza— Agrego su hermano con Presea del brazo.
—¡Lo vez! Ahora vamos a la pista— pero esta vez no tuvo más remedio que ceder, ya que una de sus pocas debilidades era su hermano menor.
—¡Así se hace niña! ¡Al fin alguien se atrevió a sacar a bailar al viejo Yue! — festejo Caldina histriónica ya que desde el inicio del baile había comenzado con el trago. Nakuru solo sonreía divertida, una pequeña batalla ganada con ayuda, pero ganada al fin, por supuesto Yue se encontraban más al tanto de lo que pasaba en las gradas con cierta peli azul que lo que pudiera pasar con Nakuru colgada de su cuello-
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—Águila y Alanís se divierten mucho no lo crees Latís— viendo como payaseaban y se divertían el uno con el otro — esos dos no tienen remedio — le contesto algo molesto el oji violeta— Águila tiene la facilidad de sacar a cualquiera de su zona de confort — agrego, bebiendo un poco de la bebida que le habían pasado — eso es seguro— le contesto la pequeña Lucy con una leve tristeza. La velada duro hasta bien entrada la mañana, poco a poco cada alumno, amigo, compañero se fue retirando del estadio para dar la bienvenida a las pequeñas vacaciones de fin de semestre.
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Fue cómico para Marina ver los efectos de las resacas de sus compañeras de cuarto, mientras Alanis amenazaba con acabar con todo el abastecimiento de agua mineral de la universidad por la sed que se cargaba, Caldina no veía con buen ojo cuando la menor corrió las cortinas del cuarto— ¡Buen día chicas! — sonrió divertida— les traje el desayuno por si se les dificultaba salir al comedor—
—Ho pero que ternura, pero no es necesario que entre toda esa luz, podríamos desayunar bien con las cortinas cerradas— le dijo la peli rosa mientras buscabas sus ganas de sol.
—Gracias, pero yo solo tomare un jugo Marina— le respondió la morocha, engullendo de un solo trago su zumo—
—Por sus caras veo que la pasaron muy bien anoche— mientras preparaba una pequeña maleta
—Y tú a dónde vas? Pensé que te quedarías en los dormitorios— le pregunto sorprendida— A casa, mamá necesita mi ayuda en uno de sus proyectos y quiero ayudarla, pero solo será durante el receso escolar—
—Lo ves Alanis poco a poco nos abandonan, tarde o temprano terminaremos como dos viejas tiradas en un asilo— causando las carcajadas de sus amigas por las ocurrencias de Caldina, mientras llamaban a la puerta del cuarto— debe ser le chofer de mi padre— al abrirle le entrego la maleta y se despidió de sus amigas, para salir rumbo al hogar donde creció, pero al salir no pensó en encontrarse a la principal razón de su dolor— Buenos días Marina — le dijo esa calmada y melodiosa voz que tanto la enamoro— Buenos días Clef, acaso tu también dejas la facultad— se preocupó al verlo con un bolso a cuestas.
—No, digo casi, es hora de empezar mi entrenamiento médico, pasare varios días y noches en el hospital, pero todo sea para mejor— viéndola con algo de melancolía, quería tomarla entre sus brazos y pedirle que lo perdonara, pero estaba cociente del daño que le causo al haber hecho mal las cosas.
—Pues te felicito, se que serás el mejor medico de Japón — le contesto con la mejor de las intenciones—
—Gracias— con tristeza— Espero que este tiempo logre sonar en algo todo lo que ocurrió entre los dos—acongojando a la peli azul, poco a poco la tristeza amenazaba con apoderarse de ella, pero no dejaría que eso la derrotara— Yo también lo espero Clef…— fueron sus ultimas palabras antes de subir al coche que la esperaba.
Holas a todos aquellos que aun recuerdan esta loca historia. ¿Que contarles? Si bien la inspiración por decir nunca volvió, si ando desempolvando capítulos que tenia terminados de mis historias. Según mis cuentas este debe llevar mas de 5 años sin ser revelado… perdón…XD.
Agradecimientos y respuestas a sus reviews:
Lady Seijuro: perdonnnnn espero poder escribir algo mas de Lucy y Aguila XD, me gusta ver a Latis y a Aguila como viejos hombres de honor que no harían nada fuera de lo indebido… pero quien sabe..
Esmeralda: Gracias y bienvenidas nuevas lectoras, espero te guste este cap.
Hayami: ¡Me legra que te hay gustado! Gracias por tu apoyo.
Lucy: Si estoy super chifle, Latis y Alanis, pero todo puede cambiar, pienso que con Yue tb podría hacer una linda pareja XD… pero…. Nose…. Jijiji
Nancy Cefiro: Pues ya vez que Anais si volvió y fue por una buena causa XD XD XD. En estas historias melodramáticas siempre va a subrir alguien , capas y mate a alguno…
Mari-Anais: pienso que esta bueno de ves en cuando salir de lo ya pre establecido, y por decir, fuera de tu zona de confort aunque nos cueste. Pero espero salga algo bueno de todo esto.
Kuu de Cefiro: Pues si volví, espero no te desilusiones mucho con este cap. si lo llegas a leer. Pero lo importante es que no lo he olvidado.
Akira Nishikawa: No todo y mejor dicho nada es lo que parece la historia aun no ha terminado…. Puede haber algunos cambios…. Un poco locos talvez… gracias por seguirla.
Serena Ryuuzaki: esta bueno tener la mente abierta, asi no nos llevamos desilusiones al final.
No puedo creer que estoy contestando reviews del 2014 que vergüenza la mía.
Como siempre
Muchas gracias a todos por leer y seguir esta pequeña y loca historia. ¡Ideas y sugerencias bienvenidas!
¡Saludos!
¡Éxitos!
¡Besos!
