*No soy dueño de nada. Todos los personajes y creaciones son propiedad de la compañía Type-Moon. *

*M por temas de adultos*

Un Rey Eterno para el Trono de Heroes

Por Try Another Time

Tiempo atrás, Grecia.

En una colina desolada, olvidada por cualquier señal de vida, una leyenda se creó. En esa colina vivía una criatura la cual no conocía la muerte, un monstruo el cual cargaba una maldición consigo. Muchos subieron la colina en búsqueda de enfrentar a tal criatura, pero nadie regreso con vida. Nadie sabia la apariencia del monstruo, pero si sabían que era mejor no acercarse a su guarida pues ni siquiera los animales se acercaban a aquel lugar.

Todo eso cambio con la llegada de un viajero. Nadie sabía porque había venido a este lugar, pero de seguro encontraría la muerte si subía esa colina.

Los lugareños vieron como el viajero dejo el pueblo y se marchó en dirección hacia la colina maldita.

"Otro más va en búsqueda de su muerte." Dijeron muchos, pero nadie sabía las repercusiones que tendría las acciones de aquel viajero en el futuro.

El presente.

Julian Ainsworth comienza a despertar. Su mente se sentía agobiada por la carga que conllevaba ser lentamente reemplazado por su antepasado. Sus memorias lentamente se combinaban con las suyas lo cual llevaba a que olvidara cosas de su propio pasado. Muchos momentos de su infancia habían desaparecido con el tiempo. Tal grave era el efecto que ya no recordaba siquiera el rostro de su madre o muchos de los momentos junto a su hermana.

"¿Julian?" Dijo una voz la cual saco a Julian de sus pensamientos.

Al mirar el joven noto quien era. Erika o mejor dicho Pandora. La niña quien había vivido mucho más tiempo que cualquier persona. Su verdadera identidad había sido una desgarradora sorpresa para Julian cuando toda esta pesadilla empezó, pero aún se preocupaba por ella. Era la persona que aún no había desaparecido de sus memorias. Aun podía recordar su tiempo juntos cuando era niño.

"¿Julian? ¿Eres tú verdad?" Pregunta Pandora. Aun deseando morir, Pandora se pregunta si por lo menos Julian lograra sobrevivir todo esto y no perder su verdadero yo como todo los demás. Al menos en eso Angelica estaban de acuerdo.

"Erika… ¿Qué sucedió?" Pregunta Julian tratando de ponerse de pie.

"… Encontramos el grial, pero tuvimos problemas." Responde Pandora. "Así que aun eres tú, Julian."

"¿Qué clase de problemas?" Pregunta Julian tornándose serio. El tono de su voz se torna más frio y se puede notar la influencia de Darius en él.

"… Parece que Miyu ha vivido por cierto tiempo en el lugar al cual fue enviada. Tal parece que en ese lugar encontró aliados bastantes fuertes. Entre esos aliados se encontraba una versión de Shirou Emiya." Pandora agacha su cabeza mientras responde las preguntas de Darius. Con los años ha aprendido que fácil puede ser para Darius tomar control cuando desea y hacer cumplir su voluntad a como dé lugar.

"… ¿Shirou Emiya? ¿Otro más?" Julian parece retomar el control nuevamente al mismo tiempo que su tono de voz incrementa y se nota lleno de ira. "¿Por qué nuevamente Shirou Emiya se está interponiendo en mis planes? ¿Dónde está Angelica? ¿Acaso no ordene que trajeran al grial? No tenemos tiempo que perder." Julian mira a Pandora quien aún mantiene su cabeza agachada.

"Angelica no ha regresado desde ayer." Responde Pandora.

"¿Cómo dices?" Pregunta Julian mostrándose incrédulo.

"Ayer alguien estuvo haciendo algo con la caja mientras dormías. Lo sentí e informe a Angelica la cual se dirigió a investigar. Ella no ha regresado desde entonces por lo cual pienso que el enemigo debió haberla eliminado." Admite Pandora.

"¿Angelica fue eliminada?" Las palabras de Julian muestran un tono de incredulidad. Su mente forma miles de pensamientos.

"¿Cómo pudo ser posible?"

"Ella tenía todo lo que necesitaba para superar cualquier enemigo."

"Nee-"

"¡Esa muñequea inservible!"

Pero al mismo tiempo que Julian está pensando Darius retoma el control.

"Debí saber que ella sería una inútil. ¿Pandora acaso esos enemigos están aquí junto al grial?" Pregunta Darius. La apariencia de Julian cambia y las sombras lo transforman en Darius.

Pandora siente tristeza ante esto pues la falta de autoridad de Julian significa que el momento en el cual será reemplazado por Darius se acerca. "Miyu está en la ciudad, aunque no se su ubicación exacta."

"Así que el grial esta devuelta." Darius se pone de pie y ríe al pensar en que tan cerca esta del el grial. "Bien si el grial esta tan cerca solo debo usar todo lo que poseo para asegurarme de obtener lo que deseo." Darius usa su magia para moverse a otro lugar en la mansión Ainsworth dejando a Pandora sola en aquel cuarto.

"… Julian." Dice Pandora. Después de ver a tantos descendientes de Darius siendo sacrificados para continuar con los planes de el mismo, Pandora se lamenta que el pequeño Julian deba sufrir tanto por su culpa.

Darius regresa sosteniendo un pequeño cofre. "Busca a las muñecas restantes. Ya dejare los juegos de lado y me encargare personalmente de esto."

"Como-" Pero antes de que Pandora pudiera decir algo más, la mansión Ainsworth se sacudió violentamente.

"¿Qué demonios?" Darius se acerco a la ventana mas cercana y al mirar pudo ver como la barrera que protegía su propiedad fue atacada por algo bastante fuerte. "¿Acaso esos enemigos tienen las agallas para venir a enfrentarme directamente?"

Nuevamente otro ataque hizo contacto con la barrera llevándola al límite. Varias rupturas comenzaron a aparecer alrededor de la barrera.

"Pandora busca a esas muñecas ya." Ordena Darius. Su ira estaba incrementando aún más después de esto.

Fuera de la barrera.

"Abigail dispara otra vez." Ordena Eero mientras le habla a una pequeña serpiente esquelética la cual estaba mordiendo su oído y colgando de este. Parecía una especie de accesorio, pero en verdad era uno de los muchos familiares de Abigail los cuales también servían para mantener comunicación a cierta distancia.

Desde su posición cerca de la caja de Pandora, Eero esta ordenando a los diversos miembros de su grupo mientras espera que los Ainsworth aparezcan.

Abigail en otra locación se encontraba sola, pero en atenta a las ordenes de Eero. Su trabajo por el momento era solo atraer al enemigo, pero una vez asomaran sus cabezas todo daría comienzo. Cargando nuevamente una cierta cantidad de energía en la cabeza esquelética que había salido de Yuugo, Abigail disparo un esfera de energía en dirección hacia la barrera que protegía la mansión Ainsworth.

Al hacer contacto una gran explosión se produjo.

Todos los miembros del grupo desde sus diversas ubicaciones pudieron escuchar como la barrera se quebró en millones pedazos dejando a la vista la base enemiga.

Eero miro como cuatro figuras aparecieron delante de él atravez de la magia de los Ainsworth.

"Ainsworth." Dijo Eero mientras miraba a sus enemigos.

"Es el." Dice Erica mientras apunta su martillo hacia Eero. "Déjame encargarme de él."

"Erica no te apresures. Ese chico es alguien que debemos tomar en serio." Dice Pandora al mirar a Eero.

Darius ríe al escuchar el comentario de Pandora.

"¿Shirou Emiya? No, te vez muy diferente a esta muñeca." Dice Darius mientras señala al cuerpo de Shirou Emiya. "Tienes agallas al atacarme directamente y por lo que veo pareces estar solo. ¿Qué crees que vas a lograr chiquillo? ¿No pareces entender en qué clase de situación te has metido?"

"Abigail hazlo." Ordena Eero.

En cuestión de segundos dos portales son abiertos detrás de Erica y las muñecas de Darius. Altera sale rápidamente de su portal, agarra a Erica por la cabeza antes de volver a entrar a este. Por su lado Nero y Tamamo rápidamente antes de hacer lo mismo con las muñecas restantes de Darius.

Darius se queda sorprendido al ver que en cuestión de segundos tres de sus piezas habían sido removidas del campo de juego y en cuestión de segundos dos explosiones son escuchadas a lo lejos en dos ubicaciones diferentes.

"Darius Ainsworth aquí terminara todo." Dice Eero.

Mientras el dice esto otros portales de abren y los miembros restantes del grupo aparecen detrás de Eero.

"Tus planes y todo lo relacionado a esta caja termina hoy. No te permitiré que sigas persiguiendo a Miyu para usarla y alcanzar tus objetivos." Eero dice esto mientras Bahamut aparece en su mano derecha.

"Hahaha, ¿Acaso crees que tu me detendrás? ¿Sabes cuanto he sacrificado para llegar a este punto? Niño, tú nunca podrás detenerme. Mi querido grial, es bueno verte de nuevo. No sabes cuanto he esperado por volverte a ver. Es hora de que regreses a mí." Darius extiende su mano en dirección a Miyu.

Miyu lo mira con ira. "Yo no soy un objeto y nunca mas usare ese poder."

Darius la mira con ira. "No entiendes lo que esta en juego. No sabes cuantas personas han muerto y seguirán muriendo mientras esa caja no sea abierta. Solo yo puedo salvar a la humanidad. Mi leyenda será recordada por todos."

"Tu nunca abrirás esta caja, infeliz. Ni siquiera sabes lo que esta dentro de ella. Pero que más podía esperar de ti. Dile adiós a tu caja." Eero señala la caja de Pandora y en segundos esta es absorbida dentro de su habilidad.

El rostro de Darius se torna oscuro y tétrico al ver como su preciosa caja había desaparecido. Pandora esta estática al ver esto. "Maldito niño. Te voy a aplastar." Darius saca tres cartas de su atuendo antes de activarlas. "No comprendes quien soy. Yo soy Darius Ainsworth aquel que creo la guerra por el grial en este mundo. Aquel que se volverá leyenda y será grabado Te mostrare el infierno mismo."

Eero y los demás toman posiciones defensivas como lo habían planeado miran como Darius arroja las cartas hacia el suelo y tres círculos mágicos se forman. Desde estos círculos mágicos tres figuras masivas se van formando.

"Debo mantenerme calmada y dejar que el use todas sus cartas. Eero se encargará de Darius y nosotras del resto." Piensa Miyu mientras ve lo que sucede.

El primero de los gigantes es de color negro. Este posee varios ojos de color rojo además de poseer cuatro brazos los cuales se van bastante fuertes. Es una versión alterada del fantasma noble, Golem Keter Malkuth.

El segundo de los gigantes parece estar formado por una ciudad. En su espalda dos alas de luz eran visibles mientras que sus brazos parecen poseer miles de lanza misiles. Esta es una versión alterada del fantasma noble Carolus Patricius Auctoritas.

El tercero de los gigantes es un ser robótico de color plateado. No parecía poseer armas superficiales, pero en el centro de su pecho su núcleo poseía energía suficiente para acabar con una ciudad entera en cuestión de segundos. Este era la versión alterada de Troia Hippos.

"Si creíste que todo saldría bien esta completamente equivocado pues este lugar será tu tumba maldito niño. ¡Ataquen!" Exclama Darius completamente enloquecido al ver como su preciada caja había desaparecido.

Inmediatamente, un gran numero de misiles son disparados hacia Eero y su grupo. Troia Hippos carga un ataque desde su núcleo y dispara hacia sus enemigos. Mientras que Golem Keter crea una honda sónica con su grito la cual se dirige hacia el grupo.

Sin perder un segundo, Abigail abre portales para redirigir los misiles a otros lugares alrededor de la ciudad lo que causa una gran cantidad de daño y que posiblemente llevaría a un gran numero de muertes si hubiera personas aun en la ciudad.

Por otro lado, Mashu usa sus escudos para bloquear los otros dos ataques lo cual sorprende a Darius pues es increíble que un solo sirviente bloqueara ambos ataques. "Eero, ¿tus ordenes?" Dice Mashu.

"Illya, Sella, Leysritt encárguense del gigante con cuatro brazos. No duden en usar su fantasma noble. Sakura, Mashu el gigante con plateado es suyo. Miyu, Abigail, el ultimo es suyo al igual que Pandora. No duden es usar todo lo que saben y regresen a mi con vida." Ordena Eero mientras invoca a Bahamut en su mano derecha.

"Entendido." Dicen todas.

Abigail abre diversos portales y todos saltan a diferentes lugares.

Darius mira como nuevamente como sus enemigos desaparecen, pero su sorpresa no acaba hay al ver como Eero aparece justo delante de él obligándolo al bloquear con sus manos la espada de este.

"Si tantos deseas la caja déjame mostrarte donde esta." Dice Eero antes de tomar a Darius con él lo cual deja a Pandora sorprendida pero las sorpresas aun no acaban.

Un portal se abre debajo de Golem Keter antes de que miles de hilos lo arrastren dentro de este. Los gritos de este gigante fueron escuchados en otro lugar de la ciudad.

Otro portal se abre encima de Troia Hippos antes de que Mashu salga de este y conecte su puño con la cabeza del gigante robótico haciendo que este caiga directo hacia el portal que Abigail había creado debajo de este. A lo lejos en la montañas se puede escuchar como un objeto de gran tamaño a caído.

Pandora junto al último gigante esperan a cuál será el siguiente movimiento de sus enemigos. Pero simplemente ve como Miyu aparece y camina hacia ella.

"Miyu." Dice Pandora.

"Pandora." Dice Miyu antes de activar magia de refuerzo en sus piernas y avanzar hacia Pandora dispuesta a atacarla con su magia. Varias ráfagas de viento son disparadas hacia Pandora.

Pandora no esperaba tal determinación, pero aún no podía olvidar su propio deseo. "Lo siento, pero no puedo dejarte ir. El tiempo de niños a acabado."

Carolus se dispone a atacar a Miyu, pero antes de que pueda moverse su mirada se posa en Abigail quien esta flotando delante de este.

"Pecadora soy. Dios quizás no perdone mis pecados, pero usare este poder proveniente de un lugar más allá del final de esta realidad para proteger a los que amo." Los ojos de Abigail brillan de con un color verde y se muestran tétricos. Su voz parece mas adulta y poseída. Los tatuajes alrededor de su cuerpo crecen y el pequeño peluche que siempre la acompaña no se encuentra a su lado. Desde detrás de ella largos cráneos aparecen y se extienden hacia el ultimo gigante dispuestos a atacar. "Devoremos a nuestros enemigos."

Lejos de los diversos campos de batalla.

Alaya vio como la caja y sus contenidos habían desaparecido aun sin haber estado presente. Junto a Gaia habían visto como los dioses griegos habían creado algo maligno y caótico. Algo que no debía haber nacido en este mundo.

"Esto no es algo que espere." Dijo Tanaka o mejor dicho la verdad del mundo. El arma que fue creada para eliminar a la caja y sus contenidos. "Pero eso no cambia nada. Esa niña me va a necesitar, aunque no lo desee. Solo yo puedo enfrentar a ese ser."

Alaya no dijo nada y solo se mantuvo en silencio. Solo pudo esperar que todo se solucionara pues no podía negar que el ser dentro de la caja le causaba terror. "Cronos, tus hijos cometieron un error al hacer lo que hicieron contigo."

Dentro de la habilidad de Eero.

Darius Ainsworth estaba en medio de lo que se había convertido en la pelea más difícil de su existencia. "Infeliz, ¿quién diablos eres?"

Eero aun moviéndose más rápido que antes corto la distancia entre ellos ante de cortarlo con Hrunting. "No importa donde te muevas, que magia poseas, cuanto poder hallas ganado al crear esta guerra. Yo soy Eero, aquel que protege el trono de héroes. No caeré ante ti ni nadie nunca más."

Darius sintió como otra herida se habría en el cuerpo que estaba poseyendo antes transportarse a otro lugar lejos de Eero. "¿Cómo diablos es capaz de cortarme? Nadie había sido capaz de eso. Mi magia es perfecta pero este niño me esta presionando a usar todo lo que tengo." Darius pensó mientras sellaba su herida al usar múltiples raíces espinosas hechas de mana.

"No puedes escapar de mí." Eero dijo antes de disparar varios flechas y proyectiles hacia su enemigo.

"Demonios." Darius uso otra de las muchas cartas que poseía para crear un escudo capaz de protegerlo. Pero aun en esta precaria situación Darius poso sus ojos en la caja de Pandora la cual estaba en este lugar. "Acabare con este maldito niño y abriré la caja aun si es lo ultimo que hago."

La batalla solo había comenzado. Pero muchos ojos se mantenían fijos en las acciones de Eero, juzgándolo desde su creación. Atravez de Bahamut y su conexión con el trono de héroes todo lo que sucedía con Eero era vigilado. No había un segundo en el cual sus acciones y decisiones no fueran juzgadas.

En el trono de héroes.

Diferentes almas selladas dentro de este lugar mientras continuaban observando a quien había sido creado como su rey. Entre todos las almas presentes un ser destacaba.

"El momento se acerca. La hora de que nos conozcamos ya casi ha llegado." Su voz era la de un niño, pero a la vez la de un adulto. Su apariencia era la de un humano, pero a la misma vez no parecía ser hombre o mujer. Sus ojos eran azules y no parecían los de un humano.

Proto Gilgamesh se puso de pie. "Hey trono. ¿Cuánto mas debemos esperar? Mis espadas quieren sangre."

"Solo tienes que esperar un poco más. El chico ya casi está cerca de abrir la caja." Dijo la personificación del trono al mirar lo que sucedía. Cuanto había esperado por una forma de afectar el mundo mortal. Había esperado por mucho por alguien como Eero. "El es quien me devolverá los que los mortales tomaron de mí. Angra Mainyu la hora de que regreses a mi cada vez más está cerca. Nunca mas los mortales invocaran a un sirviente como Angra."

Las diversas almas presentes delante de la personificación del trono sintieron alegría al saber de qué por fin podrían volver a luchar. Milenios habían pasado desde que habían sido grabados en este lugar, pero pronto podrían volver a luchar contra algo. De que valía poseer tanto poder y ser incapaz de usarlo.